Las veinte verdades de dar testimonio de Dios

Contenido

XVIII. Se debe comunicar claramente qué es hacer la voluntad de Dios y qué es el verdadero testimonio de fe en Dios

2. ¿Es un verdadero testimonio de fe en Dios si sólo se disfruta la gracia de Dios?

Palabras relevantes de Dios:

Si sólo gozas la gracia de Dios, con una vida familiar tranquila o con bendiciones materiales, entonces no has ganado a Dios y tu creencia en Dios ha fracasado. Dios ya ha llevado a cabo una etapa de la obra de la gracia en la carne y le ha otorgado al hombre bendiciones materiales, pero el hombre no puede ser perfeccionado sólo con la gracia, el amor y la misericordia. En las experiencias del hombre, este encuentra algo del amor de Dios y ve el amor y la misericordia de Dios, pero después de experimentar por un periodo de tiempo, ve que la gracia de Dios y Su amor y misericordia no pueden hacer perfecto al hombre y no pueden revelar lo que está corrupto dentro del hombre ni tampoco pueden librar al hombre de su carácter corrupto o hacer perfecto su amor y su fe. La obra de la gracia de Dios fue la obra de un periodo y el hombre no puede depender del disfrute de la gracia de Dios para conocer a Dios.

de ‘Sólo al experimentar pruebas dolorosas puedes conocer la hermosura de Dios’ en “La Palabra manifestada en carne”

Aquél que simplemente disfruta la gracia de Dios no puede ser perfeccionado por Dios. A algunos les podría satisfacer la paz y el disfrute de la carne, una vida fácil, sin adversidades ni infortunios, vivir en paz con sus familias sin peleas ni discusiones. Incluso podrían creer que ésta es la bendición de Dios, pero, en realidad es simplemente la gracia de Dios. Vosotros no podéis sentiros satisfechos simplemente con disfrutar de la gracia de Dios. Este tipo de pensamiento es demasiado vulgar. Aunque leas la palabra de Dios diariamente, ores cada día, y tu espíritu sienta una alegría y paz particular, al final todavía no puedes realmente hablar de ningún tipo de conocimiento de Dios ni de Su obra, ni tener tales experiencias, y no importa cuánto de la palabra de Dios hayas comido y bebido, si solamente sientes paz y disfrute en tu espíritu, y que la palabra de Dios es incomparablemente dulce, como si no la pudieses disfrutar suficientemente, pero no tienes la experiencia práctica ni la realidad de la palabra de Dios, entonces, ¿qué puedes recibir de semejante tipo de fe en Dios? Si no puedes hacer realidad la esencia de la palabra de Dios, tu comer y beber, y tus oraciones, se preocupan solo por la religión. Entonces, este tipo de hombre no puede ser perfeccionado ni ganado por Dios.

de ‘Promesas a aquellos que han sido perfeccionados’ en “La Palabra manifestada en carne”

Las personas que no hacen nada más que disfrutar las gracias de Dios no pueden ser perfeccionadas o cambiadas, y su obediencia y piedad y su amor y paciencia, todo es superficial. Las que solo disfrutan las gracias de Dios no pueden conocer a Dios realmente, e incluso cuando conocen a Dios, su conocimiento es superficial, y dicen cosas como que Dios ama al hombre o que Dios es compasivo con el hombre. Esto no representa la vida del hombre y no demuestra que las personas conozcan verdaderamente a Dios. Si, cuando las palabras de Dios las refinan, o cuando Sus pruebas vienen sobre ellas, las personas no pueden obedecer a Dios —si, en cambio, se vuelven indecisas y caen— entonces no son obedientes en lo más mínimo.

de ‘Debes obedecer a Dios al creer en Dios’ en “La Palabra manifestada en carne”

Las personas sólo consideran el logro de la gracia y el disfrute de la paz como símbolos de la creencia en Dios y la búsqueda de bendiciones como la base para la creencia en Dios. Muy pocas personas buscan conocer a Dios o buscan un cambio en su carácter. La creencia en Dios que las personas tienen busca hacer que Dios les dé un destino adecuado, que les dé toda la gracia bajo el sol, hacer que Dios sea su sirviente, hacer que Dios mantenga con ellas una relación pacífica y amigable y que nunca haya ningún conflicto entre ellos. Es decir, su creencia en Dios exige que Dios prometa cumplir todas sus demandas y que les otorgue todo por lo que oran, tal como dice en la Biblia: “Escucharé todas vuestras oraciones”. Exigen que Dios no juzgue a nadie ni trate a nadie, ya que Dios siempre es el bondadoso Salvador Jesús quien mantiene una buena relación con las personas en todos los tiempos y en todos los lugares. La manera en la que creen en Dios es así: Siempre le piden cosas a Dios descaradamente y Dios sólo les otorga todo a ciegas, sean rebeldes u obedientes. Las personas sólo demandan continuamente “pago” de Dios y Dios debe pagar sin ninguna resistencia, y pagar doble, ya sea que Dios haya obtenido algo de ellas o no. Él sólo puede estar a su merced; Él no puede arbitrariamente orquestar a las personas, mucho menos puede revelar Su antigua sabiduría escondida y Su carácter justo a las personas cuando Él quiera, sin su permiso. Sólo le confiesan a Dios sus pecados y Dios sólo las absuelve y no puede cansan de hacerlo; esto sigue para siempre. Sólo le dan órdenes a Dios y Él sólo obedece, como se registra en la Biblia cuando dice: “La venida de Dios no es para hacer que el hombre le sirva a Él, sino para que Él le sirva al hombre. Él ha venido a servir al hombre”. ¿No habéis creído siempre de esta manera? Cuando no podéis obtener nada de Dios entonces queréis huir. Y cuando no entendéis algo, os sentís demasiado resentidos e incluso llegáis tan lejos como para lanzar toda clase de insultos. Simplemente no le permitiréis a Dios mismo expresar completamente Su sabiduría y maravilla, sino que en lugar de eso sólo queréis disfrutar la comodidad y el confort temporales. Hasta ahora, vuestra actitud en vuestra creencia en Dios ha sido la misma opinión antigua. Si Dios os muestra sólo un poco de majestad os ponéis tristes; ¿veis ahora exactamente cómo es vuestra estatura? No penséis que todos vosotros sois leales a Dios cuando, de hecho, vuestras antiguas opiniones no han cambiado. Cuando nada malo te sucede, piensas que todo es cosa fácil y amas a Dios hasta las cimas más altas. Pero cuando algo pequeño te sucede, caes en el infierno. ¿Estás con ello siendo leal a Dios?

de ‘Debes desechar las bendiciones del estatus y entender la voluntad de Dios para la salvación del hombre’ en “La Palabra manifestada en carne”

La mayoría de las personas creen en Dios por buscar la paz y otros beneficios. A menos que sea para tu beneficio, no crees en Dios, y si no puedes recibir las gracias de Dios, te pones de mal humor. ¿Cómo puede esta ser tu verdadera estatura? Cuando se trata de incidentes familiares inevitables (niños que se enferman, esposos que van al hospital, bajos rendimientos de los cultivos, persecución de miembros de la familia y así sucesivamente), ni siquiera puedes sobreponerte a estas cosas que a menudo suceden en la vida cotidiana. Cuando tales cosas suceden, caes en pánico, no sabes qué hacer, y la mayor parte del tiempo te quejas de Dios. Te quejas de que las palabras de Dios te engañaron, que la obra de Dios te ha hecho perder el tiempo. ¿No tenéis tales pensamientos? ¿Piensas que tales cosas suceden entre vosotros sólo pocas veces? Pasáis todos los días viviendo en medio de tales eventos. No le dais el más mínimo pensamiento al éxito de vuestra fe en Dios y cómo satisfacer la voluntad de Dios. Vuestra verdadera estatura es demasiado pequeña, incluso más pequeña que la de un pollito. Cuando el negocio de vuestros esposos pierde os quejáis de Dios, cuando os encontráis en un ambiente sin la protección de Dios todavía os quejáis de Dios; os quejáis incluso cuando uno de vuestros pollos muere o una vieja vaca en el corral enferma, os quejáis cuando es tiempo de que vuestro hijo comience una familia pero vuestra familia no tiene suficiente dinero, y cuando los obreros de la iglesia comen un par de comidas en tu casa, pero la iglesia no te reembolsa o nadie te envía verduras, también te quejas. Tu vientre está atiborrado, lleno de quejas, y a veces no vas a las reuniones ni comes ni bebes las palabras de Dios por causa de esto; es probable que seas negativo por un largo periodo de tiempo. Nada de lo que te pasa hoy tiene ninguna relación con tus perspectivas o destino; estas cosas sucederían también si no creyeras en Dios, pero hoy le pasas la responsabilidad de ellas a Dios e insistes en decir que Dios te ha eliminado. ¿Qué de tu creencia en Dios, realmente has ofrecido tu vida? Si sufrierais las mismas pruebas que Job, ninguno entre vosotros que seguís a Dios hoy podríais permanecer firmes, todos vosotros caeríais. Y es que hay, sencillamente, un mundo de diferencia entre vosotros y Pedro. Hoy, si la mitad de vuestros bienes fuera incautada os atreveríais a negar la existencia de Dios; si os quitaran a vuestro hijo o hija, correríais por las calles poniendo el grito en el cielo; si tu vida llegara a un callejón sin salida, intentarías polemizar con “Dios”, preguntando por qué al principio dije tantas palabras para asustarte. No hay nada que no os atreveríais a hacer en tales momentos. Esto muestra que no habéis visto verdaderamente y que no tenéis verdadera estatura.

de ‘Práctica (3)’ en “La Palabra manifestada en carne”

¿Estás contento de vivir bajo la influencia de Satanás, con paz y gozo y un poco de comodidad carnal? ¿No eres la más vil de todas las personas? Nadie es más necio que los que han contemplado la salvación, pero no buscan ganarla: Son personas que se atiborran de la carne y gozan a Satanás. Esperas que tu fe en Dios no acarree ningún reto o tribulación o la más mínima dificultad. Siempre buscas aquellas cosas que no tienen valor, y no le fijas ningún valor a la vida, poniendo en cambio tus propios pensamientos extravagantes antes que la verdad. ¡Eres tan despreciable! Vives como un cerdo, ¿qué diferencia hay entre ti y los cerdos y los perros? ¿No son todos los que no buscan la verdad, y en cambio aman la carne, unas bestias? ¿No son todos esos muertos sin espíritus los cadáveres vivientes? ¿Cuántas palabras habéis hablado entre vosotros? ¿Se habrá hecho solo poco de obra entre vosotros? ¿Cuánto he provisto entre vosotros? ¿Y por qué no lo has obtenido? ¿De qué tienes que quejarte? ¿No es el caso de que no has obtenido nada porque estás demasiado enamorado de la carne? ¿Y no es porque tus pensamientos son muy extravagantes? ¿No es porque eres muy estúpido? Si no puedes obtener estas bendiciones, ¿puedes culpar a Dios por no salvarte? Lo que buscas es poder ganar la paz después de creer en Dios, que tus hijos no se enfermen, que tu esposo tenga un buen trabajo, que tu hijo encuentre una buena esposa, que tu hija encuentre un esposo decente, que tu buey y tus caballos aren bien la tierra, que tengas un año de buen clima para tus cosechas. Esto es lo que buscas. Tu búsqueda es solo para vivir en la comodidad, para que a tu familia no le sucedan accidentes, para que los vientos te pasen de largo, para que el polvillo no toque tu cara, para que las cosechas de tu familia no se inunden, para que no te afecte ningún desastre, para vivir en el abrazo de Dios, para vivir en un nido acogedor. Un cobarde como tú, que siempre busca la carne, ¿tienes corazón, tienes espíritu? ¿No eres una bestia? Yo te doy el camino verdadero sin pedirte nada a cambio, pero no buscas. ¿Eres uno de los que creen en Dios? Te otorgo la vida humana real, pero no la buscas. ¿Es que no puedes ser diferente a un cerdo o a un perro? Los cerdos no buscan la vida del hombre, no buscan ser limpiados y no entienden lo que es la vida. Cada día, después de hartarse de comer, simplemente se duermen. Te he dado el camino verdadero, pero no lo has obtenido: Tienes las manos vacías. ¿Estás dispuesto a seguir en esta vida la vida de un cerdo? ¿Qué significado tiene la vida de tales personas? Tu vida es despreciable y vil, vives en medio de la inmundicia y el libertinaje y no persigues ninguna meta; ¿no es tu vida la más innoble de todas? ¿Tienes las agallas para mirar a Dios? Si sigues teniendo esa clase de experiencia ¿vas a conseguir algo?

de ‘Las experiencias de Pedro: su conocimiento del castigo y del juicio’ en “La Palabra manifestada en carne”

Hoy el hombre ve que únicamente con la gracia, el amor y la misericordia de Dios no es capaz de conocerse a sí mismo verdaderamente y mucho menos puede conocer la esencia del hombre. Sólo por medio del refinamiento y del juicio de Dios, sólo durante ese refinamiento puede el hombre conocer sus deficiencias y saber que no tiene nada y, de esta manera, el amor del hombre por Dios se construye sobre el fundamento del refinamiento y el juicio de Dios.

de ‘Sólo al experimentar pruebas dolorosas puedes conocer la hermosura de Dios’ en “La Palabra manifestada en carne”

En tus experiencias verás que los que sufren gran refinamiento y dolor, y mucho trato y disciplina, tienen un profundo amor por Dios y un conocimiento de Dios más profundo y perceptivo. Los que no han experimentado ningún trato solo tienen un conocimiento superficial y solo pueden decir: “Dios es tan bueno, les da a las personas gracia para que lo puedan gozar a Él.” Si las personas han experimentado el trato y la disciplina, entonces podrán hablar del verdadero conocimiento de Dios. Por tanto, cuanto más maravillosa es la obra de Dios en el hombre, más valiosa e importante es; cuanto más impenetrable te sea y cuanto más incompatible sea con tus concepciones, más puede la obra de Dios conquistarte, ganarte y perfeccionarte.

de ‘Los que serán hechos perfectos deben someterse al refinamiento’ en “La Palabra manifestada en carne”

Entendéis ahora lo que es creer en Dios? ¿Acaso es contemplar señales y prodigios? ¿Es ascender al cielo? Creer en Dios no es fácil. Hoy, se debería purgar ese tipo de práctica religiosa; buscar la manifestación de los milagros de Dios, Su sanidad y Su expulsión de demonios, que Él conceda paz y amplias gracias, lograr proyectos y comodidad para la carne, son prácticas religiosas, una forma imprecisa y abstracta de creencia. ¿Qué es hoy creer de verdad en Dios? Es la aceptación de Su palabra como la realidad de tu vida y el conocimiento de Dios a partir de Su palabra para lograr un amor verdadero hacia Él. Más claro: Es creer en Dios para que puedas obedecerle, amarle y llevar a cabo el deber que debería realizar una criatura de Dios. Este es el objetivo de creer en Dios. Se tiene que lograr el conocimiento de la hermosura de Dios, de lo digno que Él es de reverencia, de cómo Él hace la obra de salvación y de perfeccionamiento en Sus criaturas; esto es lo mínimo que debe poseer en su creencia de Dios. Creer en Dios es, principalmente, el cambio de la vida en la carne a la vida de amar a Dios, de una vida dentro de lo natural a una vida dentro del ser de Dios, es salir de debajo del dominio de Satanás y vivir bajo el cuidado y la protección de Dios, es ser capaz de lograr obedecer a Dios y no a la carne, es permitir que Él gane todo tu corazón, permitirle que te perfeccione y liberarte del carácter satánico corrupto. Creer en Dios es, principalmente, para que Su poder y Su gloria puedan manifestarse en ti y tú puedas realizar Su voluntad, Su plan y seas capaz de dar testimonio de Él delante de Satanás. Creer en Dios no debería ser para contemplar señales y prodigios ni por el bien de tu carne personal, sino para buscar conocer a Dios y ser capaz de obedecer, y, como Pedro, obedecerle hasta la muerte. Esto es, principalmente, lo que se puede lograr.

de ‘Todo se realiza por la palabra de Dios’ en “La Palabra manifestada en carne”