Testigos por Cristo de los Últimos Días

Contenido

XI. Se debe comunicar claramente el aspecto de la verdad relacionado con la relación entre Dios y la Biblia

5. ¿Qué exactamente es la verdadera creencia en Dios? ¿Cómo se debe creer en Dios con el fin de obtener Su alabanza?

Palabras relevantes de Dios:

Aunque muchas personas creen en Dios, pocas entienden qué significa la fe en Él, y qué deben hacer para ser conforme a Su corazón. Esto se debe a que, aunque están familiarizadas con la palabra “Dios” y expresiones como “la obra de Dios”, no le conocen, y mucho menos Su obra. No es de extrañar, por tanto, que todos los que no conocen a Dios posean una creencia confusa. No se toman en serio la creencia en Él, porque es demasiado desconocido, demasiado extraño para ellos. De esta forma, no están a la altura de las exigencias de Dios. Es decir, si las personas no conocen a Dios ni Su obra, no son aptas para que Él las use, y menos aún pueden satisfacer Su deseo. “La creencia en Dios” significa creer que hay un Dios; este es el concepto más simple de la fe en Él. Aún más, creer que hay un Dios no es lo mismo que creer verdaderamente en Él; más bien es una especie de fe simple con fuertes matices religiosos. La fe verdadera en Dios significa que la gente experimenta Sus palabras y Su obra en base a la creencia de que Él tiene soberanía sobre todas las cosas. Por tanto, se logrará desechar el carácter corrupto, se satisfará el deseo de Dios, y se llegará a conocerlo. Sólo emprendiendo ese paso se puede decir que se cree en Dios. Sin embargo, las personas consideran a menudo que la creencia en Dios es algo muy simple y frívolo. La creencia de tales personas no tiene sentido y nunca obtendrá Su aprobación, porque marchan por la senda equivocada. Hoy siguen existiendo quienes creen en Dios en las letras, en doctrinas huecas. No son conscientes de que su creencia en Dios no tiene esencia, y de que son incapaces de obtener Su aprobación, y siguen orando por la paz y la gracia suficiente de Dios. Deberíamos tranquilizarnos y reflexionar: ¿Creer en Dios podría ser realmente la cosa más fácil de la tierra? ¿No significa creer en Dios algo más que recibir mucha gracia de Él? ¿Pueden las personas que creen en Él, sin conocerle, y las que creen en Él pero se le oponen, satisfacer realmente Su deseo?

de ‘Prefacio’ en “La Palabra manifestada en carne”

Una creencia verdadera en Dios no tiene que ver con creer en Él para ser salvado, y menos aún con ser una buena persona. Tampoco tiene que ver con creer en Dios con el fin de tener semejanza humana. En realidad, las personas no deberían ver su creencia en Dios tan sólo como creer que hay un Dios, y después nada más; no se trata de que debas creer simplemente que Dios es la verdad, el camino, la vida, y después nada más.Tampoco es que reconozcas solamente a Dios, y mucho menos que te limites a creer que Él es el Soberano de todas las cosas, que Él es todopoderoso, que Él creó todas las cosas en el mundo, que Él es único y supremo. Más bien es que tú, todo tu ser y todo tu corazón, deberías seguir a Dios, permitir que Él te use, que Él te utilice en Su servicio, y que deberías hacer cualquier cosa por Él. No es decir que Dios ordena previamente y escoge a estas personas para que crean en Él. Realmente, toda la humanidad debería adorar a Dios, prestarle atención y obedecerlo, porque la humanidad fue creada por Dios.

de ‘Sólo la búsqueda de la verdad es la verdadera creencia en Dios’ en “Registros de las Pláticas de Cristo”

¿Qué es hoy creer de verdad en Dios? Es la aceptación de Su palabra como la realidad de tu vida y el conocimiento de Dios a partir de Su palabra para lograr un amor verdadero hacia Él. Más claro: Es creer en Dios para que puedas obedecerle, amarle y llevar a cabo el deber que debería realizar una criatura de Dios. Este es el objetivo de creer en Dios. Se tiene que lograr el conocimiento de la hermosura de Dios, de lo digno que Él es de reverencia, de cómo Él hace la obra de salvación y de perfeccionamiento en Sus criaturas; esto es lo mínimo que debe poseer en su creencia de Dios. Creer en Dios es, principalmente, el cambio de la vida en la carne a la vida de amar a Dios, de una vida dentro de lo natural a una vida dentro del ser de Dios, es salir de debajo del dominio de Satanás y vivir bajo el cuidado y la protección de Dios, es ser capaz de lograr obedecer a Dios y no a la carne, es permitir que Él gane todo tu corazón, permitirle que te perfeccione y liberarte del carácter satánico corrupto. Creer en Dios es, principalmente, para que Su poder y Su gloria puedan manifestarse en ti y tú puedas realizar Su voluntad, Su plan y seas capaz de dar testimonio de Él delante de Satanás. Creer en Dios no debería ser para contemplar señales y prodigios ni por el bien de tu carne personal, sino para buscar conocer a Dios y ser capaz de obedecer, y, como Pedro, obedecerle hasta la muerte. Esto es, principalmente, lo que se puede lograr. Comer y beber la palabra de Dios es para conocerle y satisfacerle; te proporciona un mayor conocimiento de Él; solo después de esto puede obedecer a Dios. Solo conociéndole puedes amarle, y alcanzar su objetivo es la única meta que el hombre debería tener para creer en Dios. Si en tu forma de creer en Dios, siempre intentas contemplar señales y prodigios, el punto de vista de esta creencia en Dios es erróneo. Creer en Dios es, sobre todo, la aceptación de Su palabra como la realidad de la vida. Solo poniendo en práctica las palabras de Su boca y llevándolas a cabo dentro de ti alcanzarás la meta de Dios. Creyendo en Dios, el hombre debería perseguir que Él lo perfeccione, ser capaz de someterse a Él y la obediencia completa a Él. Si puedes obedecerle sin quejarte, tener en cuenta Sus deseos, alcanzar la estatura de Pedro y poseer el estilo de este del que Dios habla, será el momento en que habrás logrado el éxito en tu creencia en Dios, y esto significará que Dios te ha ganado.

de ‘Todo se realiza por la palabra de Dios’ en “La Palabra manifestada en carne”

Puesto que tú crees en Dios, debes comer y beber de Su palabra, experimentar Su palabra, y vivir Su palabra. ¡Solo esto es creer en Dios! Si dices que crees en Dios, mas no eres capaz de expresar ninguna de Sus palabras ni ponerlas en práctica, no eres considerado un creyente en Dios. Esto es “buscar pan para saciar el hambre”. Hablar únicamente de testimonios triviales, asuntos inútiles, y cuestiones superficiales, y no tener ni siquiera un mínimo de realidad, no constituye creencia en Dios. En cuanto tal,[a] no has captado la manera correcta de creer en Dios. ¿Por qué debes comer y beber más de las palabras de Dios? ¿Se considera creencia si no comes ni bebes de Sus palabras y solo buscas ascender al cielo? ¿Cuál es el primer paso para el que cree en Dios? ¿Por cuál camino Dios perfecciona al hombre? ¿Puedes ser perfeccionado sin comer ni beber de la palabra de Dios? ¿Puedes ser considerado el pueblo del reino sin que la palabra de Dios sea tu realidad? ¿Qué significa exactamente creer en Dios? Los creyentes en Dios deberían estar poseídos externamente de buena conducta, por lo menos, y es de suma importancia tener la palabra de Dios. No importa lo que suceda, nunca se puede dar la espalda a Su palabra. Tu conocimiento de Dios y el cumplimiento de Su voluntad se logran cabalmente a través de Su palabra. Todas las naciones, sectas, denominaciones, y sectores serán conquistados en el futuro a través de la palabra. Dios hablará directamente, y toda la gente sostendrá la palabra de Dios en sus manos; por medio de esto las personas serán perfeccionadas. La palabra de Dios lo impregna todo: la gente habla de la palabra de Dios y practica de acuerdo a la palabra de Dios, mientras que guardada dentro sigue estando la palabra de Dios. Tanto por dentro como por fuera, están inmersos en la palabra de Dios, y así son perfeccionados. Aquellos que cumplen la voluntad de Dios y son capaces de ser Sus testigos, son los que tienen la palabra de Dios como realidad.

de ‘La Era del Reino es la Era de la Palabra’ en “La Palabra manifestada en carne”

Puedes pensar que creer en Dios se trata de sufrir o de hacer muchas cosas para Él, o por la paz de tu carne, o para que todo te salga bien, para que todo sea cómodo, pero ninguno de estos son los propósitos que las personas deben tener para creer en Dios. Si eso es lo que tú crees, entonces tu perspectiva es incorrecta y simplemente no puedes ser perfeccionado. Las acciones de Dios, el carácter justo de Dios, Su sabiduría, Su palabra, y lo maravilloso e insondable que Él es, todas son cosas que las personas deben tratar de entender. Usa esta comprensión para deshacerte de las peticiones personales así como de las esperanzas y concepciones individuales que hay en tu corazón. Sólo cuando eliminas éstas, puedes poseer las condiciones que Dios demanda. Sólo a través de esto puedes tener vida y complacer a Dios. Creer en Dios es para complacer a Dios, para vivir el carácter que Él exige, para dejar que Sus acciones y Su gloria se manifiesten a través de este grupo de personas indignas. Esa es la perspectiva correcta de creer en Dios y también la meta que debes buscar. Debes tener el punto de vista correcto de creer en Dios y buscar obtener la palabra de Dios. Tienes que comer y beber la palabra de Dios y poder vivir la verdad y, sobre todo, ver las obras prácticas de Dios, sus maravillosas obras por todo el universo, así como la obra práctica que Él hace en la carne. A través de sus experiencias prácticas, las personas pueden comprender cómo Dios hace Su obra en ellas, cuál es Su voluntad para ellas. Todo esto es para eliminar su corrupto carácter satánico. Deshazte de lo impuro y de lo injusto que hay dentro de ti, quítate las intenciones equivocadas para que puedas desarrollar la verdadera fe en Dios. Sólo teniendo fe verdadera puedes realmente amar a Dios. Puedes amar genuinamente a Dios sobre los cimientos de tu creencia en Él. ¿Puedes lograr amar a Dios sin creer en Él? Ya que crees en Dios, no puedes estar confundido al respecto. Algunas personas se llenan de vigor tan pronto como ven que la fe en Dios les traerá bendiciones, pero pierden toda la energía tan pronto como ven que tienen que enfrentarse a los refinamientos. ¿Eso es creer en Dios? Al final, la fe en Dios se trata de la obediencia total ante Él. Crees en Dios pero todavía le exiges mucho, tienes muchas concepciones religiosas que no puedes abandonar, intereses personales que no puedes soltar, o todavía buscas las bendiciones de la carne y quieres que Dios rescate tu carne, que salve tu alma, todas éstas son representaciones de las personas que tienen la perspectiva equivocada. Aunque las personas que tienen creencias religiosas tienen fe en Dios, no buscan el cambio en su carácter, no buscan el conocimiento de Dios y sólo van tras los intereses de su carne. Muchos entre vosotros tenéis fe que pertenecen a la categoría de creencias religiosas. Esa no es la fe verdadera en Dios. Para creer en Dios las personas deben poseer un corazón que sufra por Él y la determinación de entregarse a Dios. A menos que cumplan con estas dos condiciones, no se considera como fe en Dios ni se podrá lograr el cambio en el carácter. Sólo las personas que genuinamente buscan la verdad, que tratan de conocer a Dios y que buscan la vida son las que verdaderamente creen en Dios.

de ‘Los que serán hechos perfectos deben someterse al refinamiento’ en “La Palabra manifestada en carne”

En su creencia en Dios, Pedro buscó satisfacerle en todo lo que hacía y obedecer todo lo que viniera de Él. Sin la más mínima queja, fue capaz de aceptar el castigo y el juicio, así como el refinamiento, la tribulación y las carencias en su vida, nada de lo cual pudo alterar su amor a Dios. ¿No es éste el máximo amor a Dios? ¿No es esto el cumplimiento del deber de una criatura de Dios? Castigo, juicio, tribulación; eres capaz de lograr la obediencia hasta la muerte y esto es lo que debe conseguir una criatura de Dios, ésta es la pureza del amor a Dios. Si el hombre puede conseguir un tanto así, es una criatura de Dios calificada y no hay nada que satisfaga más el deseo del Creador. Imagina que eres capaz de obrar para Dios, pero no le obedeces y eres incapaz de amarle verdaderamente. De esta forma, no sólo no habrás cumplido el deber de una criatura de Dios, sino que Él también te condenará, porque no posees la verdad, eres incapaz de obedecerle y eres desobediente a Dios. Sólo te preocupas de obrar para Dios y no de poner en práctica la verdad ni de conocerte a ti mismo. No entiendes ni conoces al Creador y no le obedeces ni le amas. Tu desobediencia a Dios es innata y el Creador no ama a tales personas.

de ‘El éxito o el fracaso dependen de la senda que el hombre camine’ en “La Palabra manifestada en carne”

En resumen, tomar la senda de Pedro es escoger el sendero que persigue la verdad, que es también el de conocerse verdaderamente a uno mismo y cambiar el carácter propio. Sólo al transitar por el camino de Pedro se recorrerá la senda de ser perfeccionado por Dios. Se debe tener claro, de forma específica, cómo tomar el camino de Pedro y cómo ponerlo en práctica. En primer lugar, uno debe poner a un lado sus propias intenciones, las búsquedas inadecuadas, y hasta su familia y todas las cosas de su propia carne. Tiene que estar dedicado de todo corazón, es decir, entregado por completo a la palabra de Dios, centrarse en comer y beber la palabra de Dios, en la búsqueda de la verdad, de la intención de Dios en Sus palabras, e intentar comprender la voluntad de Dios en todo. Éste es el método de práctica más fundamental y más crítico. Es lo que Pedro hizo después de ver a Jesús, y sólo se logran los mejores resultados mediante la práctica en este camino. La devoción sincera a las palabras de Dios significa, principalmente, buscar la verdad, la intención de Dios en Sus palabras, centrarse en comprender la voluntad de Dios, entender y obtener más verdad de las palabras de Dios. Al leer Sus palabras, Pedro no estaba centrado en entender las doctrinas y, menos aún, en conseguir conocimiento teológico, sino en comprender la verdad y la voluntad de Dios, y lograr un entendimiento de Su carácter y Su encanto. Intentó, asimismo, comprender los diversos estados corruptos del hombre a partir de las palabras de Dios, la corrupta naturaleza del hombre y sus verdaderas deficiencias, y alcanzar todos los aspectos de las exigencias que Dios le hace al hombre, para que lo satisfaga. ¡Tuvo tantas prácticas correctas en las palabras de Dios! Es lo que más se ajusta a la voluntad de Dios, y es la mejor colaboración de la humanidad en su experiencia de la obra de Dios... Si uno pudiera entrar de verdad en la realidad de las palabras de Dios a partir de los asuntos y de las palabras que Él requiere, sería una persona perfeccionada por Dios. Se podría decir que la obra y las palabras de Dios fueron completamente eficaces para esta persona, que las palabras se convirtieron en su vida, que obtuvo la verdad y que pudo vivir según las palabras de Dios. Después de esto, la naturaleza de su carne, es decir, el fundamento de su existencia original, se sacudiría y se derrumbaría. Después de que uno tenga las palabras de Dios como su vida, se convierte en una nueva persona. Las palabras de Dios se volvieron su vida; la visión de la obra de Dios, Sus requisitos al hombre, Su revelación del hombre y los estándares para la vida verdadera que Dios le exige al hombre alcanzar se convirtieron en su vida; él vivió conforme a estas palabras y a estas verdades, y esta persona fue perfeccionada por las palabras de Dios. Experimentó un nuevo nacimiento y se convirtió en un hombre nuevo a través de Sus palabras. Ésta es la senda por la cual Pedro buscó la verdad; fue la senda de ser perfeccionado, perfeccionada por las palabras de Dios y de ganar la vida por ellas. La verdad expresada por las palabras de Dios se convirtió en su vida, y sólo entonces él pasó a ser una persona que obtuvo la verdad.

de ‘Cómo tomar la senda de Pedro’ en “Registros de las Pláticas de Cristo”

Creer en Dios es el primer paso para conocerle. El proceso de avanzar desde la creencia inicial en Dios hasta llegar a una más profunda es el proceso de conocerle y de experimentar Su obra. Si te limitas a creen en Él por creer, y no lo haces para conocerle, no habrá realidad en tu creencia, que no podrá llegar a ser pura; de esto no cabe la menor duda. Si, durante el proceso por el cual experimenta a Dios, el hombre llega progresivamente a conocer a Dios, su carácter irá cambiando de igual modo y su creencia será cada vez más verdadera. De este modo, cuando el hombre logra el éxito en su creencia en Dios, le habrá ganado por completo. Dios llegó a tales extremos que se hizo carne por segunda vez y llevó a cabo Su obra de forma personal, para que el hombre fuera capaz de conocerle y de verle. Conocer a Dios [b] es el efecto final que debe lograrse al final de Su obra; es el requisito final de Dios para la humanidad. Lo hace por amor a Su testimonio final y para que el hombre pueda, por fin y por completo, volverse a Él. El ser humano solo puede amar a Dios conociéndolo, y para amarle debe conocerle. Independientemente de cómo lo busque, o de lo que procure ganar, debe ser capaz de obtener el conocimiento de Dios. Solo así puede satisfacer Su corazón.

de ‘Sólo aquellos que conocen a Dios pueden dar testimonio de Él’ en “La Palabra manifestada en carne”

Notas al pie:

a. El texto original omite “Por ende”.

b. El texto original dice: “La obra de conocer a Dios”.