Las veinte verdades de dar testimonio de Dios

Contenido

XIV. Se debe comunicar claramente las diferencias entre la iglesia de Dios y las organizaciones religiosas

2. ¿Por qué Dios sólo bendice a la iglesia que acepta y obedece Su obra? ¿Por qué maldice Él a las organizaciones religiosas?

Palabras relevantes de Dios:

Ya que los que están en la religión no pueden aceptar la nueva obra de Dios, y solo se aferran a la antigua obra del pasado, Dios ha abandonado a estas personas y hace Su nueva obra en las personas que aceptan esta nueva obra. Estas son personas que cooperan en Su nueva obra y solo de esta manera se puede lograr Su gestión.

de ‘La obra de Dios y la práctica del hombre’ en “La Palabra manifestada en carne”

Todos los que están dentro de la corriente del Espíritu Santo poseen la presencia y disciplina del Espíritu Santo, y los que no están dentro de la corriente del Espíritu Santo están bajo el mando de Satanás y no tienen ninguna obra del Espíritu Santo. Las personas que están en la corriente del Espíritu Santo son las que aceptan la nueva obra de Dios, las que cooperan en la nueva obra de Dios... Las que aceptan la nueva obra del Espíritu Santo vivirán dentro de la corriente del Espíritu Santo, recibirán el cuidado y la protección del Espíritu Santo. Las que están dispuestas a poner en práctica la verdad, el Espíritu Santo las ilumina, y las que no están dispuestas a poner en práctica la verdad, el Espíritu Santo las disciplina y hasta pueden ser castigadas. Independientemente de qué clase de persona sean, siempre que estén dentro de la corriente del Espíritu Santo, Dios asumirá la responsabilidad de todos los que aceptan Su nueva obra por el bien de Su nombre... No así a las personas que no aceptan la nueva obra: Ellas están fuera de la corriente del Espíritu Santo... Nada de lo que hagan los que no están dentro de la corriente del Espíritu Santo tiene algo que ver con la nueva obra del Espíritu Santo. Por esto, no importa qué hagan, no tienen la disciplina del Espíritu Santo y, además, no tienen la iluminación del Espíritu Santo. Porque todas ellas son personas que no tienen amor por la verdad y el Espíritu Santo las ha rechazado y aborrecido. Se les llama hacedores de maldad porque caminan en la carne y hacen los que les place bajo el anuncio de Dios. Mientras Dios obra, le son deliberadamente hostiles y corren en dirección opuesta a Él. El fracaso del hombre de cooperar con Dios es sumamente rebelde en sí mismo, por no decir nada de la manera deliberada en la que estas personas escapan de Dios. ¿No recibirán, entonces, su justa retribución? Al mencionar la maldad de estas personas, algunas personas no pueden evitar maldecirlas mientras que Dios las ignora. Para el hombre, pareciera que sus acciones afectan el nombre de Dios pero, de hecho, para Dios no tienen relación con Su nombre o con el testimonio de Él. No importa qué hagan estas personas, no tienen relación con Dios: No tienen relación ni con Su nombre ni con Su obra en la actualidad. Estas personas se humillan a sí mismas y manifiestan a Satanás; son hacedoras de maldad que están atesorando ira para el día de la ira. En la actualidad, independientemente de sus acciones, y siempre y cuando no obstruyan la gestión de Dios y no tengan nada que ver con la nueva obra de Dios, tales personas no estarán sujetas a la retribución correspondiente, porque el día de la ira aún no ha llegado. Las personas creen que hay mucho con lo que Dios ya debería haber tratado y piensan que esos hacedores de maldad deben estar sujetos a la retribución tan pronto como sea posible. Pero debido a que la obra de la gestión de Dios todavía tiene que llegar a un fin, y el día de la ira aún no ha llegado, los injustos siguen llevando a cabo sus hechos injustos. Algunos dicen que los que están en la religión no tienen la presencia o la obra del Espíritu Santo y que traen vergüenza al nombre de Dios; así que, ¿por qué Dios no los destruye en vez de seguir tolerando su desafío? Estas personas, que son la manifestación de Satanás y que expresan la carne, son personas ignorantes y viles, son personas absurdas. No contemplarán el advenimiento de la ira de Dios antes de que lleguen a entender cómo hace Dios Su obra entre los hombres, y una vez que hayan sido completamente conquistadas, todas esas hacedoras de maldad recibirán su retribución y ni una de ellas podrá escapar del día de la ira. Ahora no es el tiempo para el castigo del hombre sino el tiempo para llevar a cabo la obra de conquista, a menos que haya los que dañan la gestión de Dios, en cuyo caso estarán sujetos al castigo que se basa en la gravedad de sus acciones. Durante la gestión que Dios hace de la humanidad, todos los que estén dentro de la corriente del Espíritu Santo guardan relación con Dios. A los que el Espíritu Santo aborrece y rechaza viven bajo la influencia de Satanás y lo que ponen en práctica no tiene relación con Dios. Solo los que aceptan la nueva obra de Dios, y que cooperan con Dios, tienen relación con Dios porque la obra de Dios solo se dirige a los que la aceptan y no a todas las personas, independientemente de si la aceptan o no. La obra que Dios hace siempre tiene un objeto y no se hace a capricho. Los que se asocian con Satanás no son aptos para dar testimonio de Dios, mucho menos son aptos para cooperar con Dios.

de ‘La obra de Dios y la práctica del hombre’ en “La Palabra manifestada en carne”

De importancia primordial al seguir a Dios es que todo debe ser de acuerdo a las palabras actuales de Dios: Ya sea que estéis buscando la entrada a la vida o el cumplimiento de la voluntad de Dios, todo se debe centrar alrededor de las palabras actuales de Dios. Si lo que comunicas y en lo que buscas entrar no se centran alrededor de las palabras actuales de Dios, entonces eres un extraño a las palabras de Dios y estás completamente carente de la obra del Espíritu Santo. Lo que Dios quiere son personas que sigan Sus pisadas. No importa qué asombroso y puro sea lo que hayas entendido antes, Dios no lo quiere y si no puedes hacer a un lado esas cosas, entonces en el futuro serán un obstáculo tremendo para tu entrada. Todos los que pueden seguir la luz presente del Espíritu Santo son benditos... Los que pueden seguir la obra presente del Espíritu Santo y que pueden seguir las pisadas de Dios, de tal manera que sigan a Dios dondequiera que Él los guíe, estas son las personas a las que Dios bendice. Los que no siguen la obra presente del Espíritu Santo, no han entrado en la obra de las palabras de Dios y, no importa cuánto trabajen o cuán grande sea su sufrimiento o cuánto corran, nada de esto quiere decir algo para Dios y Él no los elogiará. En la actualidad, todos los que siguen las palabras actuales de Dios están en la corriente del Espíritu Santo; los que son extraños a las palabras actuales de Dios están fuera de la corriente del Espíritu Santo y a tales personas Dios no las elogia. El servicio que está divorciado de las declaraciones actuales del Espíritu Santo es un servicio que es de la carne y de las concepciones y no puede estar de acuerdo con la voluntad de Dios. Si las personas viven entre las concepciones religiosas, entonces no pueden hacer nada que sea digno de la voluntad de Dios y aunque sirvan a Dios, sirven en medio de su imaginación y de sus concepciones y son totalmente incapaces de servir de acuerdo con la voluntad de Dios. Los que no pueden seguir la obra del Espíritu Santo no entienden la voluntad de Dios y los que no entienden la voluntad de Dios no pueden servir a Dios. Dios quiere un servicio que sea conforme a Su corazón; no quiere un servicio que sea de las concepciones y de la carne. Si las personas no pueden seguir los pasos de la obra del Espíritu Santo, entonces viven en medio de concepciones y el servicio de tales personas interrumpe y perturba. Tal servicio va en contra de Dios y así, los que no son capaces de seguir las pisadas de Dios no pueden servir a Dios; los que no pueden seguir las pisadas de Dios con mucha seguridad se oponen a Dios y no son compatibles con Dios. “Seguir la obra del Espíritu Santo” quiere decir entender la voluntad de Dios hoy, poder actuar de acuerdo con los requisitos actuales de Dios, poder obedecer y seguir al Dios de hoy, y entrar de acuerdo con las nuevas declaraciones de Dios. Sólo alguien así sigue la obra del Espíritu Santo y está en la corriente del Espíritu Santo. Tales personas no sólo pueden recibir la alabanza de Dios y pueden ver a Dios, sino que también pueden conocer el carácter de Dios en Su última obra y, por Su última obra, pueden conocer las concepciones del hombre y su desobediencia y la naturaleza y esencia del hombre; además, pueden poco a poco lograr cambios en su carácter durante su servicio. Sólo personas como estas son las que pueden ganar a Dios y las que genuinamente han encontrado el camino verdadero. A los que la obra del Espíritu Santo elimina son personas que no son capaces de seguir la última obra de Dios y que se rebelan contra la última obra de Dios. Que esa gente abiertamente se oponga a Dios se debe a que Dios ha hecho una nueva obra y a que la imagen de Dios no es la misma a la que tiene en sus concepciones, como resultado de esto abiertamente se opone a Dios y pronuncia una sentencia contra Él, lo que la lleva a que Dios la aborrezca y la rechace. Tener el conocimiento de la última obra de Dios no es una tarea fácil, pero si la gente puede, de manera intencional, obedecer la obra de Dios y puede buscar la obra de Dios, entonces tendrá la oportunidad de ver a Dios y tendrá la oportunidad de obtener la nueva guía del Espíritu Santo. Los que de manera intencional se oponen a la obra de Dios no pueden recibir la iluminación del Espíritu Santo o la guía de Dios; por lo tanto, que la gente pueda o no recibir la última obra de Dios depende de la gracia de Dios, depende de su búsqueda y depende de sus intenciones.

Todos los que pueden obedecer las declaraciones actuales del Espíritu Santo son benditos. No importa cómo solían ser o cómo el Espíritu Santo solía obrar en ellos, los que han obtenido la última obra son los más bendecidos y los que no pueden seguir la última obra hoy son eliminados.

de ‘Conoce la nueva obra de Dios y sigue las pisadas de Dios’ en “La Palabra manifestada en carne”

Los que no pueden seguir de cerca las pisadas de Dios no son capaces de alcanzar esa vida. Habrán descendido a la oscuridad, donde llorarán y crujirán los dientes; son personas que creen en Dios pero que no lo siguen; que creen en Dios pero no obedecen toda Su obra. Ya que el hombre cree en Dios, debe seguir muy de cerca las pisadas de Dios, paso a paso, debe “seguir al Cordero donde quiera que vaya”. Solo estas son las personas que buscan el camino verdadero, solo ellas son las que conocen la obra del Espíritu Santo. Las personas que de un modo servil siguen las cartas y las doctrinas son las que la obra del Espíritu Santo ha eliminado. En cada periodo de tiempo, Dios comenzará una nueva obra, y en cada periodo habrá un nuevo comienzo entre los hombres. Si el hombre solo acata las verdades de que “Jehová es Dios” y “Jesús es Cristo”, que son verdades que solo se aplican a una era, entonces el hombre nunca mantendrá el paso con la obra del Espíritu Santo y nunca podrá obtener la obra del Espíritu Santo. Independientemente de qué haga Dios, el hombre lo sigue sin la más mínima duda, y lo sigue de cerca. De esta manera, ¿cómo puede el hombre ser eliminado por el Espíritu Santo? …El hombre cree que los israelitas estaban equivocados por “solo creer en Jehová pero no creer en Jesús”, pero la mayoría de las personas desempeñan un papel en el que “solo creen en Jehová y rechazan a Jesús”, y “anhelan el regreso del Mesías pero se oponen al Mesías que se llama Jesús”. No es de extrañar, entonces, que las personas sigan viviendo bajo el dominio de Satanás después de aceptar una etapa de la obra del Espíritu Santo y todavía sigan sin recibir las bendiciones de Dios. ¿No es esto el resultado de la rebelión del hombre? Los cristianos alrededor del mundo que no han mantenido el paso con la nueva obra de la actualidad, todos se aferran a la creencia de que ellos son los afortunados, que Dios cumplirá cada uno de sus deseos. Pero no pueden decir con certeza porqué Dios los llevará al tercer cielo ni tampoco están seguros de cómo vendrá Jesús para reunirlos cuando venga en una nube blanca, mucho menos pueden decir con absoluta certeza si Jesús realmente llegará en una nube blanca en el día que se imaginan. Todos están ansiosos y muy confundidos; ellos mismos ni siquiera saben si Dios arrebatará a cada uno de ellos, la diversidad de pequeños puñados de personas de cada denominación que aclaman. La obra que Dios realiza ahora, en la era presente, la voluntad de Dios, no entienden nada de esto y no pueden hacer nada sino contar los días con sus dedos. Solo los que siguen las pisadas del Cordero hasta el final pueden obtener la bendición final, mientras que esas personas listas, que no son capaces de seguir hasta el final pero creen que han ganado todo, no pueden ser testigos de la aparición de Dios. Todos creen que son la persona más lista de la tierra e interrumpen el desarrollo continuo de la obra de Dios sin ninguna razón en lo absoluto, y parecen creer con absoluta certeza que Dios los llevará al cielo, ellos que “tienen la mayor lealtad a Dios, que siguen a Dios y acatan las palabras de Dios”. Aunque tengan la “mayor lealtad” hacia las palabras que Dios habla, sus palabras y acciones se siguen sintiendo tan repugnantes porque se oponen a la obra del Espíritu Santo y andan con astucia y cometen el mal. Los que no siguen hasta el final, que no mantienen el paso con la obra del Espíritu Santo, y que solo se aferran a la antigua obra, no solo han fallado en lograr la lealtad a Dios sino que, por el contrario, se han vuelto los que se oponen a Dios, se han vuelto los que la nueva era rechaza y que serán castigados. ¿Hay alguien más digno de compasión que ellos? Muchos hasta creen que todos los que rechazan la antigua ley y aceptan la nueva obra no tienen conciencia. Estas personas, que solo hablan de la conciencia, y que no conocen la obra del Espíritu Santo, al final de cuentas sus propias conciencias les truncarán sus perspectivas. La obra de Dios no acata la doctrina, y aunque es Su propia obra, siendo Dios no se aferra a ella. Lo que se debe negar se niega, lo que se debe eliminar se elimina. Pero el hombre se coloca en enemistad contra Dios aferrándose a una parte pequeña de la obra de la gestión de Dios. ¿No es esto lo absurdo del hombre? ¿No es esto la ignorancia del hombre? Entre más tímidas sean las personas, y sean demasiado cautelosas porque tienen miedo de no obtener las bendiciones de Dios, más incapaces son de obtener mayores bendiciones y de recibir la bendición final. Estas personas que servilmente acatan la ley, todas demuestran la mayor lealtad hacia la ley, y entre más demuestren esa lealtad hacia la ley, más rebeldes son al oponerse a Dios. Porque ahora es la Era del Reino y no la Era de la Ley, y la obra de la actualidad no se puede mantener en contra de la obra del pasado y la obra del pasado no se puede comparar con la obra de la actualidad. La obra de Dios ha cambiado y la práctica del hombre también ha cambiado; no es aferrarse a la ley o llevar la cruz. Así, la lealtad de las personas hacia la ley y la cruz no ganará la aprobación de Dios.

de ‘La obra de Dios y la práctica del hombre’ en “La Palabra manifestada en carne”

El hombre cree que, después de la crucifixión y la resurrección, Jesús volvió al cielo sobre una nube blanca, y tomó Su lugar a la diestra del Altísimo. De forma parecida, el hombre concibe que Jesús descenderá, de nuevo sobre una nube blanca (esta nube hace referencia a la nube sobre la que Jesús cabalgó cuando volvió al cielo), en medio de aquellos que lo han anhelado desesperadamente durante miles de años, y que llevará la imagen y las vestiduras de los judíos. Después de aparecerse al hombre, le concederá comida, y hará que el agua de vida brote para él, y vivirá en medio de él, lleno de gracia y amor, vivo y real. Y así sucesivamente. Pero Jesús el Salvador no hizo esto; hizo lo contrario de lo que el hombre concibió. No llegó en medio de los que habían anhelado Su retorno, y no apareció a todos los hombres mientras cabalgaba sobre la nube blanca. Él ya ha llegado, pero el hombre no lo conoce, y sigue ignorando Su llegada. El hombre solamente está esperándolo sin propósito, sin saber que Él ya ha descendido sobre una nube blanca (la nube que es Su Espíritu, Sus palabras, todo Su carácter y todo lo que Él es), y está ahora entre un grupo de vencedores que formará durante los últimos días. El hombre no sabe esto: aunque el santo Salvador Jesús está lleno de afecto y amor hacia el hombre, ¿cómo podía obrar en “templos” habitados por la inmundicia y espíritus inmundos? Aunque el hombre ha estado esperando Su llegada, ¿cómo podía aparecerse a aquellos que comían la carne de los injustos, bebían la sangre de los injustos, vestían las ropas de los injustos, que creen en Él pero no lo conocen, y que constantemente lo chantajean? El hombre sólo sabe que Jesús el Salvador está lleno de amor y compasión, y es la ofrenda por el pecado llena de redención. Sin embargo, no tiene ni idea de que es Dios mismo, que está rebosando justicia, majestad, ira, y juicio, y posee autoridad y está lleno de dignidad. Así pues, aunque el hombre anhela con impaciencia y ansía el retorno del Redentor, e incluso el cielo se conmueve con las oraciones del hombre, Jesús el Salvador no se aparece a aquellos que creen en Él pero no lo conocen.

de ‘El Salvador ya ha regresado en una “nube blanca”’ en “La Palabra manifestada en carne”

¿Por qué digo que los del mundo religioso no creen en Dios y son hacedores de maldad, que son de la misma clase que el diablo? Cuando digo que son hacedores de maldad, es porque no entienden la voluntad de Dios ni ven Su sabiduría. Dios nunca les revela Su obra; son hombres ciegos, que no ven los hechos de Dios. Son los abandonados por Él y que no poseen Su cuidado y Su protección, mucho menos la obra del Espíritu Santo. Los que no tienen la obra de Dios son hacedores de maldad y se oponen a Dios.

de ‘Todos los que no conocen a Dios son los que se oponen a Él’ en “La Palabra manifestada en carne”

No quieren dejar que el carácter de Dios o el Dios mismo real ocupe sus corazones. Sólo quieren satisfacer sus propios deseos, imaginaciones y ambiciones. Así pues, estas personas pueden creer en Dios, seguirle, y también abandonar a sus familias y sus trabajos por Él, pero no ponen fin a sus caminos malvados. Algunos incluso roban o despilfarran ofrendas, o maldicen a Dios en privado, mientras otros podrían usar sus posiciones para testificar repetidamente sobre sí mismos, enaltecerse, y competir con Dios por personas y estatus. Usan diversos métodos y medidas para hacer que las personas los adoren, intentando constantemente ganar a otros y controlarlos; algunos hasta engañan a propósito a las personas para que piensen que son Dios y que pueden ser tratados como tal. Nunca les dirían han sido corrompidas, que ellos también son corruptos y arrogantes, y que no los adoren; y que por muy bien que lo hagan, todo se debe a la exaltación de Dios y que es lo que deberían estar haciendo en cualquier caso. ¿Por qué no dicen estas cosas? Porque temen profundamente perder su lugar en los corazones de las personas. Por esta razón, estas personas no exaltan nunca a Dios ni dan testimonio de Él, ya que nunca han intentado entenderle.

de ‘La obra de Dios, el carácter de Dios y Dios mismo I’ en “La Palabra manifestada en carne (Continuación)”

Deliberadamente resisten a la verdad a pesar de su clara conciencia al respecto. ¡Hijos de la rebeldía! Es como si, ahora que su rey del infierno ha ascendido al trono real, ellos se volvieran engreídos, y trataran a los demás con desdén. ¿Cuántos buscan la verdad, y siguen la justicia? Todos son bestias como cerdos y perros, que dirigen a una panda de moscas apestosas en un montón de estiércol para que meneen la cabeza, e inciten al desorden.[a] Creen que su rey del infierno es el más superior de los reyes, sin darse cuenta de que no son más que moscas sobre la podredumbre. Y no sólo eso, sino que hacen observaciones difamadoras contra la existencia de Dios confiando en sus padres, unos cerdos y perros. Las moscas minúsculas creen que sus progenitores son tan grandes como una ballena con dientes.[b] ¿No se dan cuenta de que son diminutos, pero sus padres sean cerdos y perros inmundos mil millones de veces más grandes que ellos? Inconscientes de su propia bajeza, hacen estragos por el olor pútrido de esos cerdos y perros, y tienen la ilusoria idea de procrear futuras generaciones. ¡Es absolutamente desvergonzado! Con alas verdes en su espalda (esto se refiere a su afirmación de creer en Dios), empiezan a volverse presuntuosos, a jactarse en todas partes de su propia belleza y atractivo, y echan en secreto sus impurezas sobre el hombre. Y llegan a ser presumidos, como si un par de alas con los colores del arcoíris pudiera esconder sus propias impurezas; así persiguen la existencia del Dios verdadero (esto se refiere a la historia interna del mundo religioso). El hombre no tiene la menor idea de que, aunque las alas de la mosca sean hermosas y encantadoras, después de todo no es más que una mosca minúscula llena de suciedad y cubierta de gérmenes. Sobre la base de sus padres, unos cerdos y perros, hacen estragos por la tierra (esto se refiere a los oficiales religiosos que persiguen a Dios basándose en el firme apoyo del país que traiciona al Dios verdadero y la verdad) con abrumadora ferocidad. Es como si los fantasmas de los fariseos judíos hubieran regresado con Dios a la nación del gran dragón rojo, de vuelta a su viejo nido. De nuevo han iniciado su obra de persecución, y han continuado la obra de varios miles de años. ¡Sin lugar a duda, este grupo de degenerados perecerá en la tierra al final! Al parecer, tras varios milenios, los espíritus inmundos se han vuelto más astutos y maliciosos. Constantemente piensan en formas de socavar en secreto la obra de Dios. Son taimados y astutos, y desean volver a repetir en su tierra natal la tragedia de hace varios miles de años. Esto casi incita a Dios a soltar un fuerte grito; arde en deseos de regresar al tercer cielo para aniquilarlos.

de ‘Obra y entrada (7)’ en “La Palabra manifestada en carne”

¡El mundo está cayendo! ¡Babilonia está paralizada! ¿Cómo no iba a poder ser destruido el mundo religioso por Mi autoridad en la tierra? ¿Quién sigue atreviéndose a desobedecerme y a oponerse a Mí? ¿Los escribas? ¿Todos los oficiales religiosos? ¿Los gobernantes y las autoridades sobre la tierra? ¿Los ángeles? ¿Quién no celebra la perfección y la plenitud de Mi cuerpo? Entre todos los pueblos, ¿quién no canta Mis alabanzas sin cesar? ¿Quién no está indefectiblemente feliz? Yo vivo en la tierra de la guarida del gran dragón rojo, pero esto no me hace temblar de temor ni huir, porque todo su pueblo ha empezado a aborrecerlo. Nunca ha tenido la “obligación” de realizar algo delante del dragón, sino que todas las cosas afrontan sus propios asuntos y toman la ruta que mejor les viene. ¿Cómo no iban a perecer los países de la tierra? ¿Cómo no iban a caer? ¿Cómo no iba a vitorear Mi pueblo? ¿Cómo no iba a cantar con gozo?

de ‘La vigésima segunda declaración’ en “La Palabra manifestada en carne”

Notas al pie:

a. “Incitar al desorden” se refiere a cómo las personas demoniacas se desmandan, obstruyen la obra de Dios y se oponen a ella.

b. “Una ballena con dientes” se usa en tono burlón. Es una metáfora de cómo las moscas son tan pequeñas que los cerdos y los perros les parecen grandes como ballenas.