Las veinte verdades de dar testimonio de Dios

Contenido

IX. Se debe comunicar claramente que Cristo es la manifestación de Dios mismo

2. ¿Realmente es Cristo el Hijo de Dios o es Él Dios mismo?

Versículo(s) bíblico(s) para referencia:

“Felipe le dijo: Señor, muéstranos al Padre, y nos basta. Jesús le dijo: ¿Tanto tiempo he estado con vosotros, y todavía no me conoces, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿cómo dices tú: “Muéstranos al Padre”? ¿No crees que yo estoy en el Padre, y el Padre en mí? Las palabras que yo os digo, no las hablo por mi propia cuenta, sino que el Padre que mora en mí es el que hace las obras. Creedme que yo estoy en el Padre, y el Padre en mí; y si no, creed por las obras mismas” (Juan 14: 8-11).

Yo y el Padre somos uno” (Juan 10: 30).

Palabras relevantes de Dios:

El Dios encarnado se llama Cristo y Cristo es la carne que se viste con el Espíritu de Dios. Esta carne es diferente de cualquier hombre que es de la carne. La diferencia es porque Cristo no es de carne y sangre, sino que es la personificación del Espíritu. Tiene tanto una humanidad normal como una divinidad completa. Su divinidad no la posee ningún hombre. Su humanidad normal sustenta todas Sus actividades normales en la carne mientras que Su divinidad lleva a cabo la obra de Dios mismo. Sea Su humanidad o Su divinidad, ambas se someten a la voluntad del Padre celestial. La esencia de Cristo es el Espíritu, es decir, la divinidad. Por lo tanto, Su esencia es la de Dios mismo; ... Dado que Dios se hace carne, Él realiza Su esencia dentro de Su carne... Y ya que Dios se hace carne, obra en la identidad de Su carne; ya que viene en la carne, entonces termina en la carne la obra que debía hacer. Ya sea el Espíritu de Dios o el de Cristo, ambos son Dios mismo y hace la obra que debe hacer y desempeña el ministerio que debe desempeñar.

de ‘La esencia de Cristo es la obediencia a la voluntad del Padre celestial’ en “La Palabra manifestada en carne”

La carne encarnada se origina en el Espíritu: Él es la encarnación del Espíritu, es decir, el Verbo hecho carne... Por esta razón, aun cuando se le llama “hombre”, Él no pertenece a la raza humana ni tiene atributos humanos: este es el hombre del que Dios se reviste, el hombre al que Dios aprueba. En las palabras está personificado el Espíritu de Dios, y las palabras de Dios se revelan directamente en la carne. Esto deja aún más claro que Dios vive en la carne y que es un Dios más práctico, y esto demuestra que Dios existe, trayendo así a su fin la era de la rebeldía humana contra Dios.

de ‘Interpretación de la sexta declaración’ en “La Palabra manifestada en carne

A través de la expresión de la voluntad y del carácter de Dios, también le reveló al Dios que no puede verse ni tocarse en la esfera espiritual. Lo que las personas vieron era Dios mismo, tangible y de carne y hueso. Así, el Hijo del Hombre encarnado concretizó y humanizó cosas como la identidad, el estatus, la imagen, el carácter de Dios, y lo que Él tiene y es. Aunque Su aspecto externo tenía algunas limitaciones respecto a la imagen de Dios, Su esencia y lo que Él tiene y es, eran totalmente capaces de representar Su propia identidad y estatus; sencillamente existían algunas diferencias en la forma de expresión. Independientemente de la humanidad del Hijo del Hombre o de Su divinidad, no podemos negar que Él representaba la identidad y el estatus de Dios. Sin embargo, durante este tiempo, Dios obró a través de la carne, habló desde esa perspectiva, y se presentó ante la humanidad con la identidad y el estatus del Hijo del Hombre, y esto les proporcionó a las personas la oportunidad de encontrar y experimentar las palabras y la obra prácticas de Dios en medio de la humanidad. También les permitió tener una perspectiva de Su divinidad y de Su grandeza en medio de la humildad, así como obtener un entendimiento y una definición preliminares de la autenticidad y la realidad de Dios. Aunque la obra realizada por el Señor Jesús, Sus formas de trabajar, y la perspectiva desde la que habló diferían de la persona real de Dios en la esfera espiritual, todo lo relativo a Él representaba realmente al Dios mismo que los humanos nunca habían visto antes; ¡esto es innegable! Es decir, no importa en qué forma aparezca Dios ni desde qué perspectiva hable, o en qué imagen se presente ante la humanidad, Él no representa a nada que no sea Él mismo. No puede representar a ningún ser humano; no puede representar a ningún humano corrupto. Dios es Dios mismo, y esto no se puede negar.

de ‘La obra de Dios, el carácter de Dios y Dios mismo III’ en “La Palabra manifestada en carne (Continuación)”

Cuando Jesús llamaba a Dios en el cielo por el nombre de Padre al orar, solo lo hacía desde la perspectiva de un hombre creado, solo porque el Espíritu de Dios se había vestido como un hombre ordinario y normal, y tenía el envoltorio exterior de un ser creado. Incluso si dentro de Él estaba el Espíritu de Dios, Su apariencia exterior seguía siendo la de un hombre ordinario; en otras palabras, había pasado a ser el “Hijo del Hombre” del que todos los hombres, incluido el propio Jesús, habló. Dado que es llamado el Hijo del Hombre, Él es una persona (sea hombre o mujer, en cualquier caso una con la coraza exterior de un ser humano) nacida en una familia normal de personas ordinarias. Por tanto, que Jesús llamara a Dios en el cielo por el nombre de Padre era lo mismo que cuando vosotros lo llamasteis Padre por primera vez; Él lo hizo desde la perspectiva de un hombre de la creación. ¿Seguís recordando la oración modelo que Jesús os enseñó para memorizar? “Padre nuestro que estás en los cielos…”. Él pedía a todos los hombres que llamaran a Dios en el cielo por el nombre de Padre. Y como Él también lo llamaba Padre, lo hacía desde la perspectiva de uno que está en igualdad con todos vosotros. Como llamasteis a Dios en el cielo por el nombre de Padre, esto muestra que Jesús se consideraba en igualdad con vosotros, como un hombre escogido por Dios (esto es, el Hijo de Dios) sobre la tierra. Si llamáis a Dios “Padre”, ¿no es porque sois un ser creado? Por muy grande que fuera la autoridad de Jesús en la tierra, antes de la crucifixión, Él era simplemente un Hijo del Hombre, dominado por el Espíritu Santo (esto es, Dios), y uno de los seres creados de la tierra, porque aún tenía que completar Su obra. Así pues, que llamara Padre a Dios en el cielo era simplemente por Su humildad y obediencia. Que se dirigiera a Dios (esto es, el Espíritu en el cielo) de esa manera no demuestra, sin embargo, que Él sea el Hijo del Espíritu de Dios en el cielo. Más bien, Su perspectiva es diferente; no quiere decir que Él sea una persona distinta. ¡La existencia de personas diferentes es una falacia! Antes de Su crucifixión, Jesús era un Hijo del Hombre sujeto a las limitaciones de la carne, y no poseía la plena autoridad del Espíritu. Por esta razón, solo podía buscar la voluntad de Dios Padre desde la perspectiva de un ser creado. Es como cuando oró tres veces en Getsemaní: “No sea Mi voluntad, sino la tuya”. Antes de que lo pusieran en la cruz, no era sino el Rey de los judíos; era Cristo, el Hijo del Hombre, y no un cuerpo de gloria. Esa es la razón por la que, desde el punto de vista de un ser creado, llamaba Padre a Dios, ahora bien, no se puede decir que todos los que llaman Padre a Dios sean el Hijo.

de ‘¿Existe la trinidad?’ en “La Palabra manifestada en carne”

Están los que dicen: ¿No declaró Dios expresamente que Jesús era Su Hijo amado? “Jesús es el Hijo amado de Dios, en quién Él tiene complacencia” fue algo que Dios mismo declaró, sin lugar a dudas. Eso era Dios dando testimonio de Sí mismo, pero simplemente desde una perspectiva diferente, la del Espíritu en el cielo dando testimonio de Su propia encarnación. Jesús es Su encarnación, no Su Hijo en el cielo. ¿Entiendes? ¿No indican las palabras de Jesús, “el Padre está en Mí y Yo estoy en el Padre” que son un Espíritu? ¿Y no se debe a la encarnación que fueran separados entre el cielo y la tierra? En realidad, siguen siendo uno; sí o sí, es simplemente Dios dando testimonio de Sí mismo. Debido al cambio en las eras, los requisitos de la obra y las diferentes etapas de Su plan de gestión, el nombre por el que Dios lo llama también difiere. Cuando Él vino a llevar a cabo la primera etapa de la obra, solo se le podía llamar Jehová, pastor de los israelitas. En la segunda etapa, el Dios encarnado solo podía ser llamado Señor y Cristo. Pero en ese momento, el Espíritu en el cielo solo declaró que Él era el Hijo amado de Dios, y no mencionó que fuese Su único Hijo. Esto simplemente no ocurrió. ¿Cómo podría Dios tener un único hijo? ¿No se habría hecho Dios hombre entonces? Como era la encarnación, se le llamó el Hijo amado de Dios, y, a partir de esto, llegó la relación entre Padre e Hijo. Se debió sencillamente a la separación entre el cielo y la tierra. Jesús oró desde la perspectiva de la carne. Como se había revestido de una carne de humanidad normal, fue desde la perspectiva de la carne desde donde dijo: Mi coraza exterior es la de un ser creado. Como me vestí de carne para venir a este mundo, ahora estoy lejos, muy lejos del cielo. Por esta razón, Él solo podía orar a Dios Padre desde la perspectiva de la carne. Esta era Su obligación, y aquello con lo que el Espíritu encarnado de Dios debía estar equipado.

de ‘¿Existe la trinidad?’ en “La Palabra manifestada en carne”

Si dices que la Trinidad existe realmente, entonces explica qué es exactamente este Dios único en tres personas. ¿Qué es el Padre Santo? ¿Qué es el Hijo? ¿Qué es el Espíritu Santo? ¿Es Jehová el Padre Santo? ¿Es Jesús el Hijo? ¿Qué hay entonces del Espíritu Santo? ¿No es el Padre un Espíritu? ¿No es la esencia del Hijo también un Espíritu? ¿No fue la obra de Jesús la obra del Espíritu Santo? ¿No fue la obra de Jehová llevada a cabo en ese momento la misma que la de Jesús? ¿Cuántos Espíritus puede tener Dios? Según tu explicación, las tres personas del Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo son una; de ser así, hay tres Espíritus, pero tener tres Espíritus significa que hay tres Dioses. Esto significa que no hay un único Dios verdadero; ¿cómo puede esta clase de Dios seguir teniendo la esencia inherente de Dios? Si aceptas que solo hay un Dios, ¿cómo puede tener un hijo y ser un padre? ¿No son todas estas simplemente tus ideas? Solo hay un Dios, solo hay una persona en este Dios, y solo un Espíritu de Dios, así como está escrito en la Biblia que “solo hay un único Espíritu Santo y un único Dios”. Independientemente de que el Padre y el Hijo de los que hablas existan, solo hay un Dios después de todo, y la esencia del Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo en los que creéis es la del Espíritu Santo. En otras palabras, Dios es un Espíritu, pero es capaz de hacerse carne y vivir entre los hombres, así como estar sobre todas las cosas. Su Espíritu lo incluye todo y es omnipresente. Él puede estar simultáneamente en la carne y por el universo. Como todas las personas dicen que Dios es el único Dios verdadero, ¡solo hay un Dios, y nadie lo puede dividir a voluntad! Dios es solo un Espíritu, y solo una persona; y ese es el Espíritu de Dios. Si es como tú dices, el Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo, ¿no son, pues, tres Dioses? El Espíritu Santo es una cuestión, el Hijo otra, y el Padre otra. Son personas distintas de esencias diferentes, ¿cómo pueden ser cada uno parte de un solo Dios? El Espíritu Santo es un Espíritu; esto es fácil de entender para el hombre. De ser así, el Padre es aún más un Espíritu. Él nunca ha descendido a la tierra y nunca se ha hecho carne; Él es Jehová Dios en el corazón del hombre y, sin duda, también es un Espíritu. ¿Cuál es entonces la relación entre Él y el Espíritu Santo? ¿Es la relación entre el Padre y el Hijo? ¿O es la relación entre el Espíritu Santo y el del Padre? ¿Es la esencia de cada Espíritu la misma? ¿O es el Espíritu santo un instrumento del Padre? ¿Cómo puede explicarse esto? ¿Y cuál es entonces la relación entre el Hijo y el Espíritu Santo? ¿Es una relación entre dos Espíritus o entre un hombre y un Espíritu? ¡Todos estos asuntos no tienen explicación! Si son todos un Espíritu, no puede hablarse de tres personas, porque poseen un solo Espíritu. Si fueran personas distintas, Sus Espíritus variarían en fuerza, y simplemente no podrían ser un solo Espíritu. ¡Este concepto del Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo es de lo más absurdo! Esto segmenta a Dios y lo divide en tres personas, cada una de ellas con un estatus y un Espíritu; ¿cómo puede entonces seguir siendo un Espíritu y un Dios? Decidme, ¿quién creó los cielos y la tierra, y todas las cosas, el Padre, el Hijo, o el Espíritu Santo? Algunos dicen que estos lo crearon todo juntos. ¿Quién redimió entonces a la humanidad? ¿Fue el Espíritu Santo, el Hijo, o el Padre? Algunos dicen que fue el Hijo quien redimió a la humanidad. ¿Quién es entonces el Hijo en esencia? ¿No es la encarnación del Espíritu de Dios? La encarnación llama a Dios en el cielo por el nombre de Padre, desde la perspectiva de un hombre creado. ¿No eres consciente de que Jesús nació de la concepción por medio del Espíritu Santo? Dentro de Él está el Espíritu Santo; digas lo que digas, Él sigue siendo uno con Dios en el cielo, porque Él es la encarnación del Espíritu de Dios. Esta idea del Hijo es simplemente falsa. Es un Espíritu el que lleva a cabo toda la obra; solo Dios mismo; esto es, Su Espíritu, realiza Su obra. ¿Quién es el Espíritu de Dios? ¿No es el Espíritu Santo? ¿No es el Espíritu Santo que obra en Jesús? Si el Espíritu Santo (esto es, el Espíritu de Dios), no hubiera llevado a cabo la obra, ¿podría representar entonces Su obra a Dios mismo?

de ‘¿Existe la trinidad?’ en “La Palabra manifestada en carne”

Lo que el hombre vio primero fue el Espíritu Santo descendiendo como una paloma sobre Jesús; no fue el Espíritu exclusivo de este, sino más bien el Espíritu Santo. ¿Puede separarse entonces el Espíritu de Jesús del Espíritu Santo? Si Jesús es Jesús, el Hijo, y el Espíritu Santo es el Espíritu Santo, ¿cómo podían ser uno entonces? De ser así, la obra no podía llevarse a cabo. El Espíritu en Jesús, el Espíritu en el cielo, y el Espíritu de Jehová son todos uno. Se le puede llamar el Espíritu Santo, el Espíritu de Dios, el Espíritu intensificado siete veces, y el Espíritu que todo lo incluye. Solo el Espíritu de Dios puede llevar a cabo tanta obra. Él es capaz de crear el mundo y destruirlo inundando la tierra; puede redimir a toda la humanidad, y además, conquistarla y destruirla. Dios mismo lleva a cabo esta obra y ninguna otra de Sus personas puede hacerlo en Su lugar. Su Espíritu puede llamarse por el nombre de Jehová y Jesús, así como el Todopoderoso. Él es el Señor, y Cristo. También puede convertirse en el Hijo del Hombre. Él está en los cielos y también en la tierra; Él está en lo alto sobre los universos y entre la multitud. ¡Es el único Señor de los cielos y la tierra! Desde la época de la creación hasta ahora, el Espíritu de Dios mismo ha llevado a cabo esta obra. Sea la obra en los cielos o en la tierra, todo lo realiza Su propio Espíritu. Todas las criaturas, tanto en el cielo como en la tierra, están en la palma de Su mano todopoderosa; todo esto es la obra de Dios mismo y nadie más puede hacerla en Su lugar. En los cielos, Él es el Espíritu pero también Dios mismo; entre los hombres, Él es carne pero sigue siendo Dios mismo. Aunque se le puede llamar por cientos de miles de nombres, Él sigue siendo Él mismo, y toda la obra[a] es la expresión directa de Su Espíritu. La redención de toda la humanidad a través de Su crucifixión fue la obra directa de Su Espíritu, y también lo es la proclamación a todas las naciones y tierras durante los últimos días. En todas las épocas, solo se puede llamar a Dios el Dios verdadero y todopoderoso, el Dios mismo que todo lo incluye. Las distintas personas no existen, ¡mucho menos esta idea del Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo! ¡Solo hay un Dios en el cielo y en la tierra!

de ‘¿Existe la trinidad?’ en “La Palabra manifestada en carne”

Notas al pie:

a. El texto original omite “la obra”.

"Scripture taken from LA BIBLIA DE LAS AMERICAS®,

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