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Testimonios acerca de Cristo de los últimos días

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Pregunta 13: La mayoría de las personas en el mundo religioso creen que cuando el Señor Jesús dijo “¡Consumado es!” (Juan 19:30) en la cruz, es prueba de que la obra de salvación de Dios ya ha sido completamente terminada. Aun así, dais testimonio de que el Señor ha regresado en la carne para expresar la verdad y llevar a cabo la obra de juicio, comenzando con la casa de Dios, con el fin de salvar completamente a la humanidad. Así que exactamente, ¿cómo se debe entender la obra de Dios para salvar a la humanidad? No estamos claros con este aspecto de la verdad, así que por favor habladnos esto.

Respuesta:

Cuando el Señor Jesús dijo en la cruz “¡Consumado es!” (Juan 19:30), ¿a qué se refería realmente? ¿Quería decir que había terminado la obra de redención o que había terminado la obra de Dios de salvar plenamente a la humanidad? ¿Podía saberlo la gente de aquella época? Se puede decir que nadie lo sabía.Lo único que dijo el Señor Jesús fueron las palabras “¡Consumado es!”. No dijo que hubiera terminado la obra de Dios de salvación de la humanidad.Es imposible que los seres humanos lleguemos a entender de verdad a qué se refería el Señor Jesús al decir “¡Consumado es!”. ¿Por qué habríamos de explicar las palabras del Señor en función de nuestras propias ideas? ¿Por qué habríamos de interpretar arbitrariamente la frase “¡Consumado es!”? Esto no es sino superponer a ojo las propias ideas humanas por encima de las palabras del Señor Jesús.Planteémonos todos una cosa:si que el Señor Jesús dijera “¡Consumado es!” indica que está completamente terminada la obra de Dios de salvación de toda la humanidad, ¿por qué profetizó el Señor que “Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis soportar. Pero cuando El, el Espíritu de verdad, venga, os guiará a toda la verdad, porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oiga, y os hará saber lo que habrá de venir” (Juan 16:12-13). ¿Cómo podemos entender esto? Además, como se recoge en el Evangelio de Juan, capítulo 12, versículos 47-48, el Señor Jesús dijo: “Si alguno oye mis palabras y no las guarda, yo no lo juzgo; porque no vine a juzgar al mundo, sino a salvar al mundo. El que me rechaza y no recibe mis palabras, tiene quien lo juzgue; la palabra que he hablado, ésa lo juzgará en el día final”. Las palabras del Señor Jesús nos dicen claramente que el Señor regresará para expresar la verdad y realizar la obra de juicio.También está la profecía bíblica que dice: “Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios” (1 Pedro 4:17). A tenor de lo que dicen el pastor y el anciano, si la crucifixión del Señor Jesús concluyó toda la obra de salvación de la raza humana,¿cómo se podría cumplir la profecía del Señor Jesús que dice que “Pero cuando El, el Espíritu de verdad, venga, os guiará a toda la verdad” ¿Cómo se harían realidad estas palabras? ¿No se frustraría la profecía del Señor Jesús de que Él regresaría para expresar la verdad y realizar la obra de juicio? Por tanto, está claro que lo que dicen el pastor y el anciano no concuerda con las palabras del Señor Jesús ni con la realidad de la obra de Dios. Todos debemos saber que lo que hizo el Señor Jesús fue la obra de redención de la raza humana.Lo único que hemos de hacer es aceptar al Señor Jesús, confesarnos y arrepentirnos ante Él, y nos perdonará los pecados.Entonces seremos aptos para orar al Señor y podremos disfrutar de la gracia que Él nos otorga. Sea cual sea nuestro pecado, la ley ya no nos condenará. Este es el resultado de la obra de redención del Señor Jesús. Este es el verdadero significado de la expresión “salvación por la fe”, que decimos habitualmente.El resultado alcanzado por la obra del Señor Jesús es una demostración aún mayor de que la obra del Señor Jesús fue únicamente la de redención. En absoluto fue la obra de juicio, purificación y perfeccionamiento de la gente de los últimos días. Aunque se nos perdonen los pecados por nuestra fe en el Señor Jesús,ya no cometamos pecados evidentes y nos comportemos bastante bien, no nos hemos apartado totalmente del pecado, ni nos hemos purificado ni nos hemos salvado completamente, ¿verdad que no? ¿Seguimos mintiendo y pecando a menudo? ¿Seguimos actuando con avaricia y teniendo malos pensamientos? ¿Seguimos envidiando y odiando a los demás? ¿Tenemos el corazón lleno de arrogancia y falsedad? ¿Seguimos imitando las tendencias mundanas, aferrándonos a la riqueza y ambicionando la gloria? Algunas personas llegan a culpar a Dios cuando las atrapa o persigue el Gobierno comunista chino.Llegan a aportar declaraciones por escrito en las que reniegan de Dios y lo traicionan.Sobre todo en lo referente a la expresión de la verdad y la obra de juicio de Dios Todopoderoso en los últimos días, la gente juzga y condena la obra de Dios en función de sus nociones e imaginaciones, ¿a que sí? Así pues, por nuestra fe en el Señor sólo recibimos el perdón de nuestros pecados,pero en nuestro interior permanecen la naturaleza y el carácter de Satanás.Esta es la causa de que pequemos y nos opongamos a Dios.Si no nos deshacemos de nuestra naturaleza interior, que es pecaminosa, nos opondremos a Dios, lo traicionaremos y lo consideraremos un enemigo. ¿Os parece que alguien así es apto para entrar en el reino de los cielos? Ya deberíamos tener claro que,al afirmar “¡Consumado es!”, el Señor Jesús sólo quiso decir que había terminado la obra de redención de Dios. Desde luego, no estaba diciendo que hubiera terminado toda la obra de salvación de la raza humana. Dios Todopoderoso encarnado de los últimos días ha venido a expresar toda la verdad y a realizar la obra de juicio, que comienza por la casa de Dios. Con esta venida pretende purificar y salvar por completo a las personas,resolver el problema fundamental del pecado que llevan en su interiory permitir que se liberen del pecado y logren la pureza para que alcancen la plena salvación y entren en el reino de Dios.leamos más pasajes de las palabras de Dios Todopoderoso para que todos tengamos una comprensión más clara.

Dios Todopoderoso dice: “Un pecador como alguno de vosotros, que acaba de ser redimido y que no ha sido cambiado o perfeccionado por Dios, ¿puedes ser conforme al corazón de Dios? Para ti, que aún eres del viejo ser, es cierto que Jesús te salvó y que no perteneces al pecado gracias a la salvación de Dios, pero esto no demuestra que no seas pecador ni impuro. ¿Cómo puedes ser santo si no has sido cambiado? En tu interior, estás cercado por la impureza, egoísta y miserable, pero sigues deseando descender con Jesús; ¡tendrías que tener tanta suerte! Te has saltado un paso en tu creencia en Dios: simplemente has sido redimido, pero no has sido cambiado. Para que seas conforme al corazón de Dios, Él debe realizar personalmente la obra de cambiarte y purificarte; si sólo eres redimido, serás incapaz de alcanzar la santidad. De esta forma no serás apto para participar en las buenas bendiciones de Dios, porque te has saltado un paso en la obra de Dios de gestionar al hombre, que es el paso clave del cambio y el perfeccionamiento. Y así, tú, un pecador que acaba de ser redimido, no puedes heredar directamente la herencia de Dios” (‘Acerca de los apelativos y la identidad’ en “La Palabra manifestada en carne”).

Debes saber qué tipo de personas deseo; los impuros no tienen permitido entrar en el reino, no pueden mancillar el suelo santo. Aunque puedes haber realizado muchas obras y has obrado durante muchos años, si al final sigues siendo deplorablemente inmundo, ¡es intolerable para la ley del Cielo que desees entrar en Mi reino! Desde la fundación del mundo hasta hoy, nunca he ofrecido acceso fácil a Mi reino a cualquiera que se congracia conmigo. Esta es una norma celestial ¡y nadie puede quebrantarla!” (‘El éxito o el fracaso dependen de la senda que el hombre camine’ en “La Palabra manifestada en carne”).

Aunque Jesús hizo mucha obra entre los hombres, sólo completó la redención de toda la humanidad, se convirtió en la ofrenda por el pecado del hombre, pero no lo libró de su carácter corrupto. Salvar al hombre totalmente de la influencia de Satanás no sólo requirió a Jesús cargar con los pecados del hombre como la ofrenda por el pecado, sino también que Dios realizara una obra mayor para librar completamente al hombre de su carácter, que ha sido corrompido por Satanás. Y así, después de que los pecados del hombre fueron perdonados, Dios volvió a la carne para guiar al hombre a la nueva era, y comenzó la obra de castigo y juicio, que llevó al hombre a una esfera más elevada. Todos los que se someten bajo Su dominio disfrutarán una verdad más elevada y recibirán mayores bendiciones. Vivirán realmente en la luz, y obtendrán la verdad, el camino y la vida” (‘Prefacio’ en “La Palabra manifestada en carne”).

Antes de que el hombre fuera redimido, muchos de los venenos de Satanás ya fueron plantados dentro de él. Después de miles de años de corrupción de Satanás, el hombre ya tiene dentro de sí una naturaleza que resiste a Dios. Por tanto, cuando ha sido redimido, no es nada más que una redención en la que se le ha comprado por un alto precio, pero la naturaleza venenosa de su interior no se ha eliminado. El hombre que está tan inmundo debe pasar por un cambio antes de ser digno de servir a Dios. Por medio de esta obra de juicio y castigo, el hombre llegará a conocer plenamente la esencia inmunda y corrupta de su interior, y podrá cambiar completamente y ser purificado. Sólo de esta forma puede ser el hombre digno de regresar delante del trono de Dios. Toda la obra realizada este día es con el fin de que el hombre pueda ser purificado y cambiado; por medio del juicio y el castigo por la palabra, así como del refinamiento, el hombre puede desechar su corrupción y ser hecho puro. En lugar de considerar que esta etapa de la obra es la de la salvación, sería más apropiado decir que es la obra de purificación” (‘El misterio de la encarnación (4)’ en “La Palabra manifestada en carne”).

La obra de los últimos días es separar a todos según su tipo, concluir el plan de gestión de Dios, porque el tiempo está cerca y el día de Dios ha llegado. Dios trae a todos los que han entrado en Su reino, es decir, a todos los que le han sido leales hasta el final, a la era de Dios mismo. Sin embargo, hasta la llegada de la era de Dios mismo la obra que Dios debe hacer no es la de observar las acciones del hombre ni indagar sobre la vida del hombre, sino juzgar su rebelión, porque Dios purificará a todos los que vengan ante Su trono. Todos los que han seguido los pasos de Dios hasta el día de hoy son los que han venido ante el trono de Dios, y siendo esto así, cada persona que acepta la obra de Dios en su fase final es el objeto de la purificación de Dios. En otras palabras, todo el que acepta la obra de Dios en su fase final es el objeto del juicio de Dios” (‘Cristo hace la obra de juicio con la verdad’ en “La Palabra manifestada en carne”).

Los últimos días ya han llegado. Todas las cosas se clasificarán según su tipo, y se dividirán en diferentes categorías en base a su naturaleza. Este es el tiempo cuando Dios revela el final y el destino del hombre. Si este no pasa por el castigo y el juicio, no habrá forma de revelar su desobediencia y su injusticia. Sólo por este medio se puede manifestar el final de todas las cosas. El hombre sólo muestra realmente lo que es cuando es castigado y juzgado. El mal se pondrá con el mal, el bien con el bien, y toda la humanidad será clasificada según sus tipos. A través del castigo y del juicio se revelará el final de todas las cosas, de forma que los malos serán castigados y los buenos recompensados, y todas las personas se someterán al dominio de Dios. Toda la obra debe lograrse por medio del castigo y del juicio justos. Como la corrupción del hombre ha alcanzado su punto culminante y su desobediencia ha sido demasiado grave, sólo el carácter justo de Dios, que es principalmente de castigo y juicio, y se revela durante los últimos días, puede transformar y completar totalmente al hombre. Sólo este carácter puede dejar el mal al descubierto y castigar así con severidad a todos los injustos” (‘La visión de la obra de Dios (3)’ en “La Palabra manifestada en carne”).

La esencia de la obra del castigo y el juicio de Dios es purificar a la humanidad y es para el día del reposo final. De lo contrario, toda la humanidad no podrá seguir a los de su propia especie o entrar en el reposo. Esta obra es el único camino de la humanidad para entrar en el reposo. Sólo la obra de purificación de Dios purificará a la humanidad de su injusticia y sólo Su obra de castigo y juicio traerá a la luz aquellas cosas rebeldes entre la humanidad, separando de ese modo a los que pueden ser salvos de los que no pueden, y aquellos que permanecerán de los que no. Cuando Su obra termine, aquellas personas que permanezcan serán purificadas y gozarán sobre la tierra una segunda vida humana más maravillosa mientras entran en un reino más alto para la humanidad; es decir, entrarán en el día del reposo de la humanidad y vivirán junto con Dios. Después de que aquellos que no pueden permanecer hayan sufrido el castigo y el juicio, sus formas originales se revelarán por completo; después de esto todos serán destruidos y, al igual que Satanás, ya no se les permitirá sobrevivir sobre la tierra. La humanidad del futuro no tendrá ya ninguna de esta clase de gente; esta gente no es apta para entrar a la tierra del último reposo ni tampoco es apta para entrar en el día del reposo que Dios y el hombre compartirán, porque ella es el blanco del castigo, es malvada y no es gente justa. […] Su obra última de castigar el mal y recompensar el bien se hace por completo con el fin de purificar totalmente a toda la humanidad para que Él pueda llevar a una humanidad completamente santa al reposo eterno. Esta etapa de Su obra es Su obra más crucial. Es la etapa final de toda Su obra de gestión” (‘Dios y el hombre entrarán juntos en el reposo’ en “La Palabra manifestada en carne”).

Dios Todopoderoso habla muy claro sobre la trascendencia y el resultado de la obra de juicio de Dios en los últimos días. Con ello podemos tener la certeza de que la obra del juicio de Dios en los últimos días es la obra que purifica y salva por completo a la raza humana.La obra de redención que realizó el Señor Jesús allanó el camino a la obra del juicio de Dios de los últimos días.Dios Todopoderoso realiza la obra de juicio y purificación sobre la base de la obra redentora del Señor Jesús, salvando por completo del pecado a la raza humana y llevándola al reino de Dios. ¿Acaso no es muy práctico que Dios obre de este modo? Si sólo aceptamos la obra redentora del Señor Jesús y no aceptamos la obra de juicio y purificación de Dios de los últimos días, ¿cómo podríamos ser aptos para entrar en el reino de Dios? Al parecer, la fe en Dios nos exige entender la obra de Dios. ¡Esto es muy importante! Sin embargo, muchas personas religiosas sostienen la creencia de la salvación únicamente por la fe. Creen que la fe en el Señor conlleva el perdón de todos los pecados, lo cual resuelve todos los problemas;creen que el Señor misericordioso y amable perdona cualquier pecado que una persona pueda cometer y que Él los ascenderá a todos al reino de los cielos cuando venga. Por eso se niegan a aceptar la obra del juicio de Dios Todopoderoso en los últimos días. ¿Qué problema hay aquí? ¿Comprende esta clase de personas la obra de Dios? ¿Entienden el carácter justo de Dios? ¿Diríais que Dios podría permitir la entrada en Su reino a una categoría satánica de personas que se oponen a Él y se rebelan en Su contra? ¡No, no lo haría! ¿Cuál sería el resultado de la entrada de esta clase de personas en el reino de Dios? Estudiemos un ejemplo. Si fueran llevados al reino de Dios los israelitas que creían en Jehová Dios, ¿qué creéis que sucedería? Ni siquiera fueron capaces de aceptar a Dios encarnado, el Señor Jesús, y, asimismo, hicieron todo lo posible por condenarlo y lo crucificaron.Si entrara en el reino de Dios esta categoría satánica que se opone demencialmente a Dios de esta manera, ¿seguirían oponiéndose a Él? ¿Se rebelarían? ¿Intentarían usurparle el poder al Señor? ¿Por qué no entró el Señor Jesús a la sinagoga a predicar? Porque los sumos sacerdotes, escribas y fariseos del judaísmo eran verdaderamente malvados.Eran capaces de cualquier cosa.Todos sabemos que, tras capturar al Señor Jesús, lo golpearon, se burlaron de Él y le escupieron.Incluso se lo entregaron al Gobierno romano para que lo crucificara. El Señor Jesús ya sabía que eran de la calaña de la serpiente, así que no entró en la sinagoga a predicar. El Señor Jesús ha regresado en los últimos días. ¿Por qué no entra en las iglesias a predicar? Porque todos los líderes de las iglesias son realmente perversos. Si Dios Todopoderoso encarnado entrara en las iglesias, seguro que llamarían a la policía. Seguro que entregarían a Dios Todopoderoso al Gobierno del Partido Comunista de China, ¿no es cierto? En la actualidad, ¿nos atrevemos nosotros a entrar en las iglesias a dar público testimonio de Dios Todopoderoso? Si les dierais testimonio de Dios Todopoderoso, no cabe duda de que os rodearían, os afrentarían y hasta os entregarían a la Oficina de Seguridad Pública. Por tales motivos, la iglesia actual es igual que las antiguas sinagogas judías. Todas ellas son lugares que destierran a Dios, se oponen a Él y lo condenan, ¿a que sí? Esto demuestra el grado de corrupción de la raza humana. Está harta de la verdad y la aborrece. Toda ella rechaza la llegada de Dios, se ha hecho de la especie de Satanás y se opone a Dios. Si Dios no se hubiera encarnado en los últimos días para expresar la verdad, juzgar a la gente y purificarla, habría destruido a la raza humana por oponerse a Él.

de “Preguntas y respuestas clásicas sobre el Evangelio del Reino Selecciones”

Actualmente hay algunas personas que señalan que lo último que el Señor Jesús dijo en la cruz fue: “!Consumado es!” (Juan 19:30). Y después dicen: “Cuando el Señor Jesús sirvió como una ofrenda por el pecado para el hombre, Él cumplió la obra de salvación de Dios. Se nos han perdonado nuestros pecados porque creemos en el Señor Jesús. También hemos sido justificados sólo por medio de la fe y por lo tanto podremos entrar al reino de los cielos. Sólo tenemos que esperar el arrebatamiento del Señor”. O dicen: “Todo está listo, sólo necesitamos el arrebatamiento”. ¿Se ha verificado esta afirmación? No, no se ha verificado. Sólo podemos verificar que nuestros pecados han sido perdonados, ¿cierto? ¿Cómo podemos estar seguros de que nuestros pecados han sido perdonados? Independientemente de qué clase de pecado cometas, sólo tienes que orar y admitir tu pecado y sentirás gozo, paz y tu espíritu será liberado de la atadura del pecado. ¡Una persona se siente totalmente liberada cuando es libre de pecado! Esto es cierto. Así que podemos decir que la ofrenda por el pecado es absolutamente cierto y es algo que todos los creyentes en el Señor Jesús pueden confirmar a través de sus experiencias. Pero el Señor Jesús no dijo: “Al creer en el Señor Jesús obtendrás la salvación de Dios y serás completamente libre del pecado. Si crees en el Señor Jesús, serás elogiado por Dios y entrarás en el reino de los cielos”. El Señor Jesús no dijo esto y no existe evidencia de ello. ¿Por qué no existe evidencia? Los pecados del hombre han sido perdonados, pero ¿acaso su carácter satánico interno y su naturaleza pecaminosa han sido perdonados? No. ¿Alguna vez el Señor Jesús dijo: “Una vez que vuestros pecados sean perdonados podéis entrar al reino de los cielos”? ¿Alguna vez el Señor Jesús dijo: “Sólo tienes que creer en Mí y habrá un lugar para ti en el reino de los cielos”? El Señor nunca ha dicho eso. ¿Qué dice el Señor Jesús? “No todo el que me dice: ‘Señor, Señor’, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos” (Mateo 7:21). Entonces, ¿qué signifca “hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos”? Significa que tienes que cumplir la voluntad de Dios, seguir el camino de Dios, poner en práctica el camino de la verdad, es decir, la palabra de Dios. Una persona siempre debe hacer lo que sea que Dios le pida que haga y debe adherirse a todo lo que Dios le exija que acate y a todo lo que Dios le exija obedecer fielmente, y sólo entonces puede ella entrar en el reino de los cielos. Pero ¿cuántas personas fueron capaces de cumplir los requisitos de Dios en la Era de la Gracia? Ni una sola. Así que podemos decir que la obra de la Era de la Gracia fue una etapa de la obra de redención. Se profetiza en la Biblia que cuando el Señor regrese, Él llevará a cabo una etapa de la obra de juicio y castigo para purificar a todos aquellos que vengan ante Dios. En otras palabras, Dios va a emprender una etapa de la obra de purificación, la obra de separar a todos de acuerdo a su propio tipo, en los últimos días antes de finalizar la era. Y todo lo que el Señor Jesús profetizó acerca de separar el trigo de la cizaña, las ovejas de los cabritos, las vírgenes prudentes de las vírgenes insensatas y a los siervos buenos de los siervos malvados; todo esto se cumplirá. Durante los últimos días Dios emprenderá una etapa de la obra de juzgar a las personas y de purificar a las personas, tal y como se profetizó en la Biblia. Por ejemplo: “Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios” (1 Pedro 4:17), “Que sois protegidos por el poder de Dios mediante la fe, para la salvación que está preparada para ser revelada en el último tiempo.” (1 Pedro 1:5), “He aquí, vengo como ladrón” (Apocalipsis 16:15), “Por tanto, si no velas, vendré como ladrón” (Apocalipsis 3:3). “Al vencedor le haré una columna en el templo de mi Dios, y nunca más saldrá de allí; escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén, que desciende del cielo de mi Dios, y mi nombre nuevo” (Apocalipsis 3:12). Todas estas profecías se refieren a la obra a ser llevada a cabo cuando nuestro Señor regrese. Esto prueba que desde la Era de la Ley hasta el momento en que el Señor regrege para finalizar la era, hay tres etapas de la obra. Esto es verdad y se puede ver en las profecías bíblicas. La obra de la Era de la Gracia fue la obra de redención; ciertamente no fue la obra de purificación para eliminar la naturaleza pecaminosa de la humanidad. No ha habido un solo creyente en el Señor Jesús cuya naturaleza pecaminosa haya sido totalmente eliminada, ni uno sólo que no haya pecado otra vez después de ser perdonado, ni uno que haya alcanzado una transformación total de su carácter, ni uno que haya realmente conocido a Dios. Estos son los hechos del asunto. Durante la Era de la Gracia, la humanidad creyó en Dios por 2,000 años, pero cinco problemas fundamentales quedaron sin resolver: Primero, el problema de la naturaleza satánica de la humanidad no se resolvió; segundo, el problema de que la humanidad revele frecuentemente su carácter satánico quedó sin resolver; tercero, el problema de la transformación del carácter de vida de cada persona, no se resolvió; cuarto, el problema de cómo la humanidad debe conocer a Dios y obedecer a Dios, no se resolvió a fondo; quinto, el problema de cómo la humanidad puede alcanzar la purificación, tampoco se resolvió completamente. Estos cinco problemas fundamentales quedaron sin resolver, probando que la obra de Dios de la Era de la Gracia fue sólo una etapa de la obra de redención y que no fue la etapa final de la obra de salvación de la humanidad. La obra de la Era de la Gracia simplemente preparó el camino, edificó los cimientos, para la obra de salvación de los últimos días.

de La comunión de los de arriba

¿Exactamente qué significa ser salvado? Las personas en la religión creen que como las últimas palabras del Señor Jesús en la cruz fueron: “Consumado es” (Juan 19:30), siempre y cuando tengas fe en el Señor Jesús y tus pecados sean perdonados, esto quiere decir que estás salvado. Las personas en la religión malinterpretan lo que Dios ha dicho porque no conocen la obra de Dios. ¿A qué se estaba refiriendo el Señor Jesús cuando dijo “Consumado es”? Él se estaba refiriendo a la completación de la obra de redención de Dios y ciertamente no a haber terminado el plan de gestión de Dios. Por lo tanto, es un hecho que aquellos que no conocen la obra de Dios son más propensos a malinterpretar lo que Él ha dicho y a juzgar Su obra. Así que, ¿qué es alcanzar la salvación después de todo? ¿Es el perdón de los pecados la verdadera salvación? No lo es. El perdón de los pecados sólo establece una base para la obra de Dios de los últimos días; establece un fundamento. La obra de Dios de salvar a la humanidad es, en realidad, la obra de los últimos días, la cual se establece sobre la base de la ofrenda por el pecado en la Era de la Gracia. Es sólo a causa de la ofrenda por el pecado que los pecados del hombre son perdonados y que la humanidad esté calificada para venir ante Dios y recibir Su obra. Es sólo con el juicio y castigo , las pruebas y el refinamiento de los últimos días, que el hombre es verdaderamente salvado y liberado de la influencia de Satanás y del control de la naturaleza de Satanás. Sólo la obra de los últimos días puede cambiar el carácter del hombre que ha sido corrompido por Satanás, puede salvar al hombre de la influencia de Satanás y puede llegar al objetivo de hacer que el hombre se encomiende completamente a Dios. Por lo tanto, si el hombre no experimenta la obra de Dios en los últimos días en su fe, entonces no puede verdaderamente llegar a la salvación. […]

Dios es santo y justo. Después de que los pecados del hombre han sido perdonados, la raíz del pecar del hombre —es decir, su naturaleza de Satanás— aún no ha sido eliminada. Si el hombre continúa como de costumbre, resistiéndose a Dios y traicionando a Dios, ¿acaso no es esto una ofensa contra el carácter de Dios? Si Dios elevó a Su reino una humanidad que todavía es capaz de resistirse a Él y traicionarlo, ¿acaso no indicaría esto que Dios se ha engañado a Sí mismo? Esta humanidad corrupta todavía sería capaz de resistirse a Dios y de clavar a Cristo en la cruz una vez más. Si dicha humanidad es una humanidad que es salvada, entonces no habría manera de explicar la santidad y justicia de Dios; no tendría sentido. ¿Cómo podría el reino de Dios permitir la existencia de una humanidad que se resiste a Dios? Eso es imposible, porque el carácter de Dios no tolera la ofensa del hombre. Esa es la razón por la que decir: “Un hombre que ha recibido la ofrenda por el pecado ha sido salvado y puede entrar en el reino de Dios”, no bastará. […]

de La comunión de los de arriba

Anterior:Pregunta 12: Dais testimonio de que el Señor ha regresado y está haciendo Su obra del juicio comenzando en la casa de Dios en los últimos dísa. Esto parece diferente al juicio del gran trono blanco en el Libro del Apocalipsis. La mayoría de las personas en los círculos religiosos cree que el juicio del gran trono blanco está dirigido a los incrédulos que pertenecen a Satanás, el diablo. Cuando el Señor venga, los creyentes serán llevados al cielo y, entonces, enviará desastres para destruir a los incrédulos. Este es el juicio ante el gran trono blanco. Vosotros dais testimonio del comienzo del juicio de Dios en los últimos días, pero no hemos visto a Dios traer ningún desastre par destruir a los incrédulos. Entonces, ¿cómo puede ser el juicio del gran trono blanco?

Siguiente:Pregunta 14: La Biblia dice: “porque con el corazón se cree para justicia, y con la boca se confiesa para salvación” (Romanos 10:10). Creemos que el Señor Jesús ha absuelto nuestros pecados y nos ha hecho justos por medio de la fe. Además, creemos que si alguien es salvado una vez, entonces ha sido salvado para siempre y cuando el Señor regrese, de inmediato seremos arrebatados y entraremos al reino de los cielos. Así que ¿por qué dais testimonio de que debemos aceptar la obra de juicio de Dios en los últimos días antes de poder ser salvados y llevados al reino de los cielos?

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