El verdadero rostro de un pastor

4 Feb 2021

Por Yang mu, Malasia

Solía admirar de verdad al pastor Li, de mi antigua iglesia. Dejó a su familia y su carrera y viajaba mucho para trabajar por el Señor. Pensaba que era muy devoto y un buen sirviente. Yo colaboraba con los gastos de transporte, y mi esposo y yo lo llevábamos a muchos lugares donde compartía el evangelio. También le donaba el diez por ciento de mis ganancias. Cada vez que visitaba la iglesia, se quedaba en nuestra casa, y todas las noches conversaba sobre la Biblia y oraba con nosotros cuando tenía tiempo. Nos daba sus bendiciones y era como un miembro de la familia. En esa época, sentía que, sin dudas, Dios aprobaría que siguiera al pastor Li en mi fe, que no me podía equivocar. Pero luego acepté a la obra de los últimos días de Dios Todopoderoso y, gradualmente, empecé a ver su verdadero rostro cuando los hechos se revelaron.

Hace cinco años, tuve la buena suerte de oír el evangelio del reino de Dios Todopoderoso. Reconocí la voz de Dios en las palabras de Dios Todopoderoso y me convencí que Dios Todopoderoso es el Señor Jesús retornado al que había estado esperando. Toda nuestra familia aceptó la obra de los últimos días de Dios Todopoderoso con alegría. Estaba ansiosa por compartir esta noticia maravillosa con el pastor Li, pensaba que sería grandioso que él también aceptara la obra de los últimos días de Dios, y guiara a todos a seguir las huellas del Cordero. Pero luego recordé que muchas veces nos había dicho que no investigáramos al Relámpago Oriental y que no tuviéramos nada que ver con los miembros de la Iglesia de Dios Todopoderoso. Siempre decía que el Señor vendría sobre una nube y que dar testimonio de que Él regresó en la carne es definitivamente falso. Dijo: “Nunca acepten nada que no sea el Señor Jesús regresando sobre una nube”. Esto me preocupó. ¿Aceptaría el evangelio si yo lo compartía con él? Pero luego lo pensé de otro modo: él era un creyente muy trabajador desde hacía mucho. Seguramente ansiaba el regreso del Señor, ¿no? Pensé que reconocería la voz de Dios si yo le leía las palabras de Dios Todopoderoso.

Casi un mes después, el pastor Li vino a quedarse con nosotros, y le dije: “Pastor Li, he ganado una nueva comprensión de las profecías sobre el regreso del Señor. Lucas 17:24-25 dice: ‘Porque como el relámpago al fulgurar resplandece desde un extremo del cielo hasta el otro extremo del cielo, así será el Hijo del Hombre en su día. Pero primero es necesario que Él padezca mucho y sea rechazado por esta generación’. Y Mateo 24:27 dice: ‘Porque así como el relámpago sale del oriente y resplandece hasta el occidente, así será la venida del Hijo del Hombre’. Estos versos mencionan claramente la venida del Hijo del hombre. Esto muestra que el Señor regresará en los últimos días para aparecer y obrar como el Hijo del hombre. El Hijo del hombre nace del hombre y posee humanidad normal. Es una referencia a Dios en la carne. El Espíritu de Dios o el cuerpo espiritual no se llamaría ‘el Hijo del hombre’. ‘La venida del Hijo del hombre’ se refiere a que el Señor regresará en la carne en los últimos días para obrar”. En ese punto de mi enseñanza, pensé que el pastor Li lo consideraría o querría saber más, pero, para mi sorpresa, me interrumpió. Dijo: “¡No puede ser! Apocalipsis profetiza claramente: ‘He aquí, viene con las nubes y todo ojo le verá, aun los que le traspasaron; y todas las tribus de la tierra harán lamentación por Él’ (Apocalipsis 1:7). El Señor vendrá sobre una nube para que todos lo vean. ¿Cómo puede venir en la carne?”. Respondí: “Pastor Li, no es la única profecía bíblica sobre Su venida. Hay muchas otras profecías que dicen que vendrá en la carne, en secreto”. “Por ejemplo: ‘Pero a medianoche se oyó un clamor: «¡Aquí está el novio! Salid a recibirlo»’ (Mateo 25:6). ‘He aquí, vengo como ladrón’ (Apocalipsis 16:15). También en Apocalipsis 3:20: ‘He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él y él conmigo’ (Apocalipsis 3:20)”. “Dicen: ‘pero a medianoche se oyó un clamor’, ‘vengo como ladrón’ y ‘yo estoy a la puerta y llamo’. Todas dicen que vendrá silenciosamente, en secreto. Si combinamos estos versos con los que dicen que vendrá como el Hijo del hombre, podemos ver que cuando el Señor regrese en los últimos días, lo hará en la carne, en secreto como el Hijo del hombre. Si viniera abiertamente para que todos lo vieran, ¿por qué la gente gritaría ‘aquí está el novio’?” “Si el Señor viniera sobre una nube, ¿por qué llamaría a la puerta?”. Si viniera en una nube, y de ningún otro modo, ¿cómo se cumplirían estas profecías sobre la venida del Señor?”. “Está claro que Él vendrá en dos etapas. Primero, viene en secreto en la carne y luego aparece abiertamente sobre una nube. La aparición y obra de Dios Todopoderoso en los últimos días cumplen las profecías de que el Señor viene en secreto”. En cuanto dije eso, la expresión del pastor Li cambió radicalmente. Me interrumpió, enojado, y dijo: “Te has unido al Relámpago Oriental, ¿no?”. Le dije sinceramente: “Sí. Dios Todopoderoso es el Señor Jesús retornado. Vino entre el hombre en la carne en secreto hace mucho tiempo. Ha expresado millones de palabras y está realizando la obra de juicio, comenzando con la casa de Dios, para purificar y salvar a la humanidad. La obra secreta de Dios está por terminar, y ha completado un grupo de vencedores en China. Pronto llegarán los grandes desastres, y Dios mirará las acciones de la gente para recompensar el bien y castigar el mal. Después de eso, aparecerá ante todas las naciones y todos los pueblos sobre una nube”. “En ese momento, todos los que han condenado y se han opuesto a Dios Todopoderoso, Cristo de los últimos días, caerán en los desastres, llorando y rechinando los dientes. Personas de todas las naciones llorarán amargamente, lo que cumplirá la profecía de Apocalipsis 1:7: ‘He aquí, viene con las nubes y todo ojo le verá, aun los que le traspasaron; y todas las tribus de la tierra harán lamentación por Él’.” Me sorprendí cuando el pastor Li me gritó que me callara. Dijo: “No importa cuán razonable sea lo que dices, no creeré en nada salvo en que el Señor Jesús regresará sobre una nube. Antes que eso, ¡prefiero morir!”. Quedé perpleja al ver esta actitud en él. ¿Era este el pastor que había visto llorar al orar, esperando el regreso del Señor? ¿Por qué no tenía el menor deseo de buscar, sino que se resistía tanto a la noticia del regreso del Señor? Le hice una sugerencia sincera: “Pastor Li, ¿no hemos estado esperando que el Señor regresara? Ahora que lo ha hecho, deberíamos investigarlo con calma y seriedad, y ver si las palabras de Dios Todopoderoso son la voz de Dios. Entonces sabrá si Él es el Señor Jesús retornado o no. Si solo prestamos atención a las profecías que dicen que vendrá sobre una nube e ignoramos las demás, es probable que perdamos nuestra posibilidad de darle la bienvenida. Entonces, ¡no podríamos entrar en el reino de Dios!”. “Además, solo somos motas de polvo ante Dios. ¿Cómo podríamos entender la obra de Dios? Si solo nos aferramos a nuestras nociones e imaginaciones y creemos que el Señor solo vendrá sobre una nube, y no en la carne como el Hijo del hombre, ¿no estaríamos delimitando la obra de Dios? ¿Acaso eso no sería arrogante?”. Ni siquiera había terminado de hablar cuando el pastor Li se levantó abruptamente, con el rostro colorado, y caminó de un lado para el otro, gesticulando. Me ladró: “¿Yo soy arrogante? He predicado y bautizado a miles de personas. Estoy seguro de que hay al menos cinco coronas para mí en el paraíso. ¿Cómo sería posible que yo no entrara en el reino?”. Siguió calumniando la obra de los últimos días de Dios Todopoderoso y dijo: “Dices que Dios Todopoderoso es el Señor Jesús retornado en la carne que llegó a China en secreto. ¿Puedo ir a verlo, entonces? Lo creeré cuando lo vea”. Luego, volvió a su habitación, enojado.

Me sentía confundida, por lo que, rápidamente, me arrodillé ante Dios para orar y le pedí que me guiará en esta situación. Después de orar, me sentí mucho más tranquila, y luego vi un video de una lectura de las palabras de Dios. Incluía este pasaje, que en verdad me conmovió: “Si sigues a Dios, pero solo como Tomás, siempre queriendo tocar Su costado para sentir las marcas de los clavos y confirmar, verificar y especular si Dios existe o no, Dios te abandonará. Por tanto, el Señor Jesús requiere que las personas no sean como Tomás, que solo cree lo que ve con sus propios ojos, sino que sean puros, honestos y que no alberguen dudas en relación a Dios, sino que solo crean en Él y le sigan. Este tipo de persona es bendecida. Este es un requisito muy pequeño que el Señor Jesús tiene para las personas y es una advertencia para Sus seguidores” (‘La obra de Dios, el carácter de Dios y Dios mismo III’ en “La Palabra manifestada en carne”). Cuando el Señor Jesús apareció y obró, Tomás lo oyó expresar muchas verdades y lo vio realizar muchos milagros. Pero, aún así, no lo reconoció, incluso cuando Él resucitó y apareció ante Sus discípulos. Insistió en tocar las cicatrices en las manos de Jesús antes de creer. Por eso, el Señor Jesús dijo: “¿Porque me has visto has creído? Dichosos los que no vieron, y sin embargo creyeron” (Juan 20:29). Tomás solo creyó lo que vio, y Dios no aprueba ese tipo de creencia. Cuando pienso en la conducta del pastor Li, que, aunque Dios Todopoderoso ha expresado muchas verdades, no quería investigarlo e insistía en ver con sus propios ojos a Dios en la carne para creer, ¿no se comportaba como Tomás? No hay un seguidor del Señor Jesús que crea en Él solo después de haber visto Su rostro. Hemos decidido que Él es el único Dios verdadero y lo seguimos solo por las verdades que Él ha expresado y porque Él ha hecho la obra de redimir a toda la humanidad. Dios ha encarnado otra vez en los últimos días y expresa todas las verdades que purifican y salvan a la humanidad. Muchas personas de todas las denominaciones han oído la voz de Dios en las palabras de Dios Todopoderoso y se han vuelto hacia Dios Todopoderoso. Claramente, la clave para que alguien pueda aceptar el camino verdadero es si ama la verdad y puede oír la voz de Dios. Según lo que dijo el pastor Li, las personas no creerían en Dios encarnado si no lo veían. Pero los fariseos vieron el rostro del Señor Jesús, entonces, ¿por qué no lo aceptaron? ¿Por qué se opusieron fervientemente, lo juzgaron y blasfemaron, y, finalmente, hicieron que lo clavaran en la cruz? De pronto, supe la respuesta en mi corazón. El pastor Li no buscaba a Dios genuinamente para nada. Su esperanza de que el Señor regresara solo era verlo sobre una nube y ser llevado directamente al reino. No amaba la verdad ni ansiaba genuinamente la aparición de Dios.

Seguía sintiéndome perturbada al pensar que el pastor Li había sido como parte de nuestra familia, pero se había convertido en un desconocido, en un enemigo. Tampoco podía entender por qué se resistía tanto a la obra de los últimos días de Dios e incluso la condenaba. Simplemente, no tenía ninguna reverencia hacia Dios. Seguí orando a Dios y buscando, y luego, con el esclarecimiento de Dios, pensé en un pasaje en el que Dios exponía la esencia de los fariseos. Corrí a buscarlo. Las palabras de Dios dicen: “¿Deseáis conocer la raíz de la oposición de los fariseos a Jesús? ¿Deseáis conocer la esencia de los fariseos? Estaban llenos de fantasías sobre el Mesías. Aún más, sólo creían que Él vendría, pero no buscaban la verdad-vida. Por tanto, incluso hoy siguen esperándole, porque no tienen conocimiento del camino de la vida ni saben cuál es la senda de la verdad. Decidme, ¿cómo podrían obtener la bendición de Dios tales personas insensatas, tozudas e ignorantes? ¿Cómo podrían contemplar al Mesías? Se opusieron a Jesús porque no conocían la dirección de la obra del Espíritu Santo ni el camino de la verdad mencionado por Jesús y, además, porque no entendían al Mesías. Y como nunca le habían visto ni habían estado en Su compañía, cometieron el error de aferrarse en vano al nombre del Mesías mientras se oponían a Su esencia por todos los medios posibles. Estos fariseos eran tozudos y arrogantes en esencia, y no obedecían la verdad. El principio de su creencia en Dios era: por muy profunda que sea Tu predicación, por muy alta que sea Tu autoridad, no eres Cristo a no ser que te llames el Mesías. ¿No son estas opiniones absurdas y ridículas?” (‘En el momento que contemples el cuerpo espiritual de Jesús, Dios ya habrá vuelto a crear el cielo y la tierra’ en “La Palabra manifestada en carne”). Las palabras de Dios exponían claramente la esencia de resistencia a Dios en su fe de los fariseos. Eran testarudos y arrogantes. No conocían la obra del Espíritu Santo ni buscaban la verdad para nada. Cuando el Señor Jesús apareció y obró, vieron muy claramente que Su obra y Sus palabras eran poderosas y autoritativas, pero no lo investigaron. En cambio, se aferraron al significado literal de las Escrituras. El Señor Jesús no se llamaba Mesías ni observaba el Sabbat, por lo que consideraron que esos eran pecados y, sin escrúpulos, lo juzgaron, blasfemaron y condenaron. Finalmente, hicieron que lo crucificaran. Comparé todo esto con el pastor Li. Actuaba exactamente igual que los fariseos, a quienes Dios había expuesto. Conocía bien la Biblia y lloraba y oraba por el regreso del Señor en sus sermones, pero cuando di testimonio de que el Señor había regresado, no tuvo ningún deseo de investigarlo. Solo se opuso y lo condenó, e incluso dijo que no aceptaría nada que no fuera a Jesús volviendo sobre una nube, ¡que prefería morir antes que eso! Al decir eso, demostró que no esperaba sinceramente el regreso del Señor. Pensaba que, si mi testimonio era suficientemente claro y le leía las palabras de Dios Todopoderoso, él lo aceptaría definitivamente. Lo que le había dicho era irrefutable, pero él seguía aferrado a sus nociones e imaginaciones, sin querer investigarlo ni un poco. Oponía objeciones, terco y arrogante como habían sido los fariseos. Demostró odio por la verdad y por Cristo y fue expuesto como un fariseo por la obra en los últimos días de Dios. Solía pensar que podía entrar al reino de los cielos si seguía al pastor Li, pero ahora veo cuán necio fue eso. Él era un ciego guiando a los ciegos, llevando a todos a la ruina. Sabía que debía alejarme de ese tipo de falso pastor.

Cuando el pastor Li partió al día siguiente, no le di mi diezmo ni dinero para el transporte. Se fue muy disgustado. Enseguida le envió un mensaje a mi hermano menor, lleno de condena, en el que decía que yo había tomado la senda incorrecta y llevaba a toda la familia por el mal camino. También esparció, en un grupo de WeChat, mentiras y falacias que condenaban y difamaban la obra de los últimos días de Dios Todopoderoso, en un intento por evitar que la gente investigara el camino verdadero. Lo más sorprendente, fue a las casas de los hermanos y las hermanas a decirles que cortaran lazos con mi familia. Como consecuencia, todos nuestros compañeros creyentes, parientes y buenos amigos de nuestro pueblo empezaron a evitarnos. Hasta mi mejor amiga se esforzaba por evitarme cuando me veía en la calle. En esa época, en cuanto salía, había gente detrás de mí que me señalaba. Incluso mi hermano menor y sus hijos me juzgaban a mis espaldas. El resto de mi familia también sufrió por esto y empezó a debilitarse. Fue una época muy dura para mí, por lo que me arrodillaba y oraba a Dios mucho.

Un día, estas palabras de Dios vinieron a mi mente: “No te desanimes, no seas débil; y Yo te aclararé las cosas. El camino que lleva al reino no es tan fácil. ¡Nada es tan simple! Queréis que las bendiciones vengan a vosotros fácilmente, ¿no es así? Hoy, todos tendréis que enfrentar pruebas amargas. Sin esas pruebas, el corazón amoroso que tenéis por Mí no se hará más fuerte ni sentiréis verdadero amor hacia Mí. Aun si estas pruebas consisten únicamente en circunstancias menores, todos deben pasar por ellas; es solo que la dificultad de las pruebas variará de una persona a otra. […] Los que participan de Mi amargura ciertamente compartirán Mi dulzura. Esa es Mi promesa y Mi bendición para vosotros” (‘Capítulo 41’ de Declaraciones de Cristo en el principio en “La Palabra manifestada en carne”). Y el Señor Jesús también dijo: “Bienaventurados seréis cuando os insulten y persigan, y digan todo género de mal contra vosotros falsamente, por causa de mí. Regocijaos y alegraos, porque vuestra recompensa en los cielos es grande, porque así persiguieron a los profetas que fueron antes que vosotros” (Mateo 5:11-12). Reflexionar sobre estas palabras de Dios me trajo un poco de consuelo. El clero me había rechazado y condenado, y los familiares y amigos me habían evitado, pero yo seguía los pasos de Dios y experimentaba el juicio y la purificación de las palabras de Dios. Era una bendición increíble. Vi que, sin importar qué enfrentara o cuánto sufriera, como estoy segura de que es el camino verdadero y la obra de Dios, debo continuar siguiendo a Dios. Con la guía de las palabras de Dios, volví a ganar mi fe para enfrentarlo todo. Tras leer las palabras de Dios Todopoderoso, mi familia también ganó discernimiento sobre la esencia de resistencia a Dios del clero. Ya no se sintieron limitados.

Tiempo después, de la nada, recibí un mensaje del pastor Li. Decía: “Hermana Zhang, ¿has aportado el diezmo? ¿Has ahorrado tus ofrendas? Estoy por salir en una gira evangélica. ¿Puedes contribuir con algo?”. Me sentí asqueada y enfurecida cuando vi su mensaje. Dije que no. Pero, un par de días después, me envió un montón de mentiras condenando y difamando la Iglesia de Dios Todopoderoso. Intentaba interponerse en el camino de mi fe otra vez, por eso, lo ignoré. Ver que se comportaba así me recordó lo que el Señor Jesús dijo cuando reprendió a los fariseos: “Pero, ¡ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!, porque cerráis el reino de los cielos delante de los hombres, pues ni vosotros entráis, ni dejáis entrar a los que están entrando” (Mateo 23:13). “¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!, porque recorréis el mar y la tierra para hacer un prosélito, y cuando llega a serlo, lo hacéis hijo del infierno dos veces más que vosotros” (Mateo 23:15). Los miembros del clero no entrarán al reino, e intentan todos los trucos posibles para evitar también que nosotros entremos. Están decididos a arrastrarnos al infierno, a convertirnos de hijos del infierno. ¿No es eso una maldad? Pensé en algo que dijo Dios Todopoderoso: “Hay algunos que leen la Biblia en grandes iglesias y la recitan todo el día, pero ninguno de ellos entiende el propósito de la obra de Dios. Ninguno de ellos es capaz de conocer a Dios y mucho menos es conforme a la voluntad de Dios. Son todos personas inútiles y viles, que se ponen en alto para enseñar a Dios. Se oponen deliberadamente a Él mientras llevan Su estandarte. Afirman tener fe en Dios, pero aun así comen la carne y beben la sangre del hombre. Todas esas personas son diablos que devoran el alma del hombre, demonio jefes que estorban a aquellos que tratan de entrar en la senda correcta y obstáculos que amenazan a los que buscan a Dios. Pueden parecer de ‘buena constitución’, pero ¿cómo van a saber sus seguidores que no son más que anticristos que llevan a la gente a levantarse contra Dios? ¿Cómo van a saber sus seguidores que son diablos vivientes dedicados a devorar a las almas humanas?” (‘Todas las personas que no conocen a Dios son las que se oponen a Él’ en “La Palabra manifestada en carne”). ¡Las palabras de Dios Todopoderoso son muy ciertas! El pastor Li conocía muy bien la Biblia, pero siempre exponía sobre sus conocimientos de las escrituras y de la teología para engañar a los creyentes. Ellos creían que el pastor Li los amaba y entendía al Señor mejor que nadie. Pero, de hecho, no comprendía la obra de Dios ni remotamente y odiaba la verdad por completo. Al enfrentarse con la aparición y obra de Dios Todopoderoso, no quiso buscar para nada, solo se opuso histéricamente y la condenó. No quiso aceptarla, y también esparció mentiras para llevar a los creyentes por el mal camino. Intentó sellar la iglesia y evitar que los miembros de la iglesia investigaran el camino verdadero. Después de que nosotros aceptáramos la obra de los últimos días de Dios, primero intentó engañarnos con mentiras, y luego hizo que otros nos rechazaran y excluyeran. Así intentó obligarnos a renunciar al camino verdadero. Finalmente, me di cuenta de que las prédicas del pastor Li no buscaban elevar y dar testimonio de Dios ni llevar a los creyentes ante Dios, solo buscaban que la gente lo idolatrara y lo siguiera. Quería controlar a las personas dentro de los confines de la religión y vivir del dinero que ellas le daban. Se abocó a condenar y oponerse a la obra de los últimos días de Dios Todopoderoso y a robar las ovejas de Dios para mantener su estatus y sus ingresos. ¿Acaso no se comportaba como un anticristo? ¿No era un demonio malvado que dañaba a las personas y devoraba sus almas? ¡De verdad merecía la maldición de Dios!

Gracias a esa experiencia, vi la esencia del clero que odiaba a la verdad, era enemigo de Dios y los rechazaba completamente. También experimenté que, en el camino al reino, adular y seguir ciegamente a una persona sin buscar la verdad facilita quedar atado y ser engañado por mentiras y falacias, y perder la salvación de Dios y ser eliminado del reino. Estar libre hoy de los malvados sirvientes anticristos del mundo religioso y venir ante Dios se debe solamente al discernimiento que las palabras de Dios me han dado. Esta es la salvación de Dios para mí. ¡Gracias a Dios Todopoderoso!

El fin de todas las cosas se está acercando, ¿quieres saber cómo el Señor recompensará el bien, castigará el mal y determinará el fin de cada uno? Bienvenido a contactarnos para descubrir la respuesta.

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