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Los pastores y ancianos religiosos sostienen las palabras de Pablo en la Biblia: “Toda Escritura es inspirada por Dios” (2 Timoteo 3:16), creyendo que todo en la Biblia son palabras de Dios. Pero vosotros decís que la Biblia no está completamente compuesta por las palabras de Dios, así que ¿de qué se trata todo esto?

Respuesta:

Para comenzar, tenemos que entender cómo la Biblia tomó forma y cuándo fue creada. El libro original de la Biblia se refiere al Antiguo Testamento. Los israelitas, es decir, los judíos, sólo llamaban al Antiguo Testamento la Biblia. Y después, en la Era de la Gracia, el Señor Jesús llevó a cabo una etapa de la obra de redención. Más de trescientos años después del Señor, los líderes de la iglesia de la época se reunieron para convocar una reunión. Ellos creían que los últimos días se estaban acercando y que las palabras que el Señor Jesús había hablado, sumado a las epístolas que los discípulos habían escrito, debían ser resumidas juntas para formar un libro similar al Antiguo Testamento y enviadas a las iglesias en todos los lugares. De esta manera, los escritos serían correctamente salvaguardados y la vida de las iglesias se podría colocar en la vía correcta. Por lo tanto, clasificaron y juntaron todos los escritos de los apóstoles y discípulos del Señor Jesús y, con el tiempo, después de emprender una investigación, determinaron que una selección de veintisiete escritos sería el canon oficial del Nuevo Testamento. Posteriormente, combinaron las veintisiete obras del canon oficial del Nuevo Testamento y del Antiguo Testamento para convertirlo en el contenido completo de la Biblia. Esta es la base para la producción de todo el libro del Nuevo y Antiguo Testamentos. Hay algunos que creen que toda la Biblia es inspirada por Dios; en particular, Pablo en ese tiempo dijo: “Toda la Escritura es inspirada por Dios”. Hay un hecho detrás de estas palabras. En la época en que fueron dichas, no existía el Nuevo Testamento, ya que el Nuevo Testamento no se había vuelto un libro y todavía había docenas de cartas sueltas bajo la custodia de cada iglesia. Contra este tipo de antecedentes, ¿a qué se referían, a fin de cuentas, las palabras de Pablo? Por supuesto, hacían referencia al Antiguo Testamento. Por lo tanto, la declaración de Pablo en 2 Timoteo de que “Toda Escritura es inspirada por Dios” está dirigida al Antiguo Testamento, no al Nuevo Testamento. Esto es un hecho. Sin embargo, las personas de los últimos días entienden la “escritura” de la que Pablo habló como todas las escrituras del Antiguo y Nuevo Testamentos. Esto va en contra de los hechos de ese tiempo y se opone al trasfondo de lo que Pablo dijo en el momento. Por lo tanto, no está de acuerdo con los hechos y es una interpretación sesgada y errónea. Aparte de esto, si se dice que el Antiguo Testamento fue dado por inspiración de Dios, ¿es esto viable? ¿Qué significa “dado por inspiración de Dios”? En la Era de la Ley del Antiguo Testamento, Moisés era un líder de los israelitas y un ministro puesto por Dios, es decir, una persona que sacó al pueblo de Israel de Egipto y transmitió las leyes de Dios. La obra de la Era de la Ley fue hecha por Dios por medio de Moisés. Moisés tenía la máxima autoridad para explicar el Antiguo Testamento, mientras que los demás no tenían esta calificación. Bueno, en los Cinco Libros de Moisés, ¿dijo él que lo que escribió fue dado por inspiración de Dios? En primer lugar, Moisés no dijo esto; en segundo lugar, de todos aquellos profetas que Dios usó en la era del Antiguo Testamento, ninguno de los más grandes profetas: Isaías, Daniel y Ezequiel, dijo estas palabras. La frase: “Toda Escritura es inspirada por Dios”, sólo fue dicha después por Pablo y, por lo tanto, no se puede tomar completamente como evidencia. Si Dios hubiera dicho que el Antiguo Testamento fue todo dado por inspiración de Dios, Él debió haberlo dicho a través de los profetas, pero esto no aparece en las palabras de los profetas. Si Moisés hubiera sido capaz de tener esta opinión, lo habría dicho, pero no hay tales palabras en lo que Moisés dijo. Este es el tipo de entendimiento que debemos tener con relación a la producción de la Biblia y su estructura. Se puede decir que esto es la historia verdadera de la Biblia que nos permite conocer cómo exactamente la Biblia se formó, quién la escribió y quién hizo un registro de ella. La Biblia tuvo varias docenas de autores que compartieron un entendimiento y un punto de vista en común. ¿Cuántos de ellos dijeron que toda es dada por inspiración de Dios? Pablo dijo en ese momento que toda la escritura fue dada por inspiración de Dios y dirigía al Antiguo Testamento. ¿Qué se ha interpretado varios cientos de años después? Se dice que todo el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento son dados por inspiración de Dios. ¿No es dicha interpretación más bien inverosímil y poco convincente?

Después de que el Nuevo Testamento y el Antiguo Testamento fueron juntados, al leer las palabras de Pablo las personas creían que lo que él decía se refería tanto al Antiguo Testamento como al Nuevo Testamento. Si Pablo todavía estuviera vivo y oyera tal explicación de sus posteriores generaciones, de inmediato comenzaría a declarar: “Lo que dije en ese tiempo se refería al Antiguo Testamento, no incluía el Nuevo Testamento”. Encima de esto, ¿qué declararían Pablo, Pedro y los demás que escribieron las epístolas del Nuevo Testamento, si vieran a las personas en las denominaciones de los últimos días tratando las epístolas que ellos escribieron como si fueran la palabra de Dios? ¿Serían ellos capaces de aceptar este hecho? ¿Qué tendrían que decir? Dirían: “Ay, esto es problemático. Todos vosotros habéis cometido un gran error; ahora habéis cometido una herejía. Todos somos vuestros hermanos y lo que hemos dicho no representa la palabra de Dios. ¿Cómo podéis ser tan ciegos, cómo podéis tomar nuestras palabras como la palabra de Dios?”. Estarían sorprendidos, ¿correcto? Pablo y Pedro no escribieron sus epístolas inmediatamente después de la ascensión del Señor Jesús. Fue treinta años después de la ascensión del Señor Jesús cuando sus epístolas comenzaron a aparecer una después de la otra. Ellos no comenzaron a escribir formalmente sus epístolas hasta después que habían estado predicando por veinte o treinta años. Después de que estas cartas que ellos habían escrito habían sido enviadas a las iglesias, ¿cómo las vieron los hermanos y hermanas en las iglesias? ¿Pudieron haber dicho: “¡Esta es la voz de Dios, esta es la palabra de Dios!”? ¿Habrían dicho esto? Ellos habrían dicho: “Esta es una carta del hermano Pedro; mira, lo que él escribe en esta carta es realmente bueno, es realmente edificante”; “Esta es una carta del hermano Pablo”; “Esta es una carta de Bernabé”, “Esta es una carta de Mateo”. … En ese tiempo, ¿podría alguien haber considerado estas epístolas de los discípulos como la palabra de Dios? Cien por ciento no, porque Pedro, Mateo y los otros nunca dijeron que ellos fueran Dios, ni nunca dijeron que fueran Dios encarnado. Todos ellos reconocieron que eran creyentes en el Señor Jesús, que eran discípulos del Señor Jesús. Por lo tanto, los hermanos y hermanas de las iglesias de este tiempo también los vieron como hermanos y tomaron sus cartas y lo que estas decían como las palabras, la comunicación y el testimonio de los hermanos. Esto es totalmente correcto y también acorde con el antecedente histórico. Sin embargo, las personas hoy consideran las palabras de estos discípulos como la palabra de Dios y las mencionan casi al mismo tiempo que la palabra de Dios; ¿no es esto ir en contra de los hechos históricos del momento? Las personas hoy con sus ojos bien abiertos se atreven a ir en contra de los hechos históricos y toman las palabras de estas personas como la palabra de Dios sin sentir que están equivocados. Si alguien expusiera este hecho, ellos citarían las palabras de la Biblia en su defensa. ¿Hay alguna base para esas palabras? ¿A qué se refieren? ¿Las entiendes? Hay palabras en este sentido en las cartas de los discípulos: Pedro mencionó que las palabras, las epístolas del hermano Pablo, contenían el esclarecimiento y la obra del Espíritu Santo. Pero Pedro no dijo que las palabras de Pablo fueran la palabra de Dios. Pedro no dijo que todas las palabras de Pablo fueron dadas por inspiración del Espíritu Santo y que debían ser tratadas como la palabra de Dios; decir aquello sería un error. Pablo tampoco se aventuró a decir que sus palabras fueron reveladas por Dios, que fueron dadas por inspiración de Dios. Ni Pablo ni Pedro se atrevieron a dar testimonio de que lo que ellos mismos decían fuera la palabra de Dios, así que ¿cómo pueden los creyentes en los últimos días tratar sus palabras como la palabra de Dios? ¿Qué error cometen? ¿Diríais que los intérpretes de las escrituras en todo el mundo religioso las han entendido correctamente o no? Al confrontar un error tan absurdo y grande, no están conscientes de ello, no tienen ningún entendimiento de ello y no lo pueden ver. Estas personas no tienen la verdad y no pueden ver las intenciones en las cosas; sin embargo, otras personas las adoran ciegamente. Según la fe de las personas, ellas siguen la tendencia, creyendo ciegamente en el hombre y siguiéndolo; creerán en lo que sea que se les diga. Las personas en la religión comienzan a ser supersticiosos con respecto a la Biblia, a adorarla y a colocarla por encima de Dios, pensando que la Biblia representa a Dios y que todo debe ser de acuerdo a la Biblia. Conservan dichas creencias supersticiosas y adoración en torno a la Biblia. ¿No es mantener tales creencias ciegas y adoración por la Biblia una demostración absurda? ¿Cómo sostienen las personas creencias ciegas acerca de la Biblia? No la tratan de acuerdo con los hechos históricos. Realmente no buscan la verdad y no ven la Biblia de acuerdo con el esclarecimiento e iluminación del Espíritu Santo, sino que, en vez de ello, adoran ciegamente a personas famosas. Independientemente de quién dijo qué, lo consideran todo correcto, lo aceptan todo y lo aplican indiscriminadamente. ¿Estuvo Pablo exento de error? ¿Fue preciso lo que dijo? Él también era un hombre, así que ¿cómo es posible que un hombre no tenga impurezas? Por lo tanto, ¿acaso no es un error que durante la Era de la Gracia las personas recopilaran las cartas de los discípulos junto con la palabra de Dios? Las palabras de Dios en la Biblia son la palabra de Dios, mientras que lo que es dicho por el hombre es la palabra del hombre. ¿Cuáles palabras en la Biblia son la palabra de Dios? Debemos saber discerner esto. Sólo lo que fue dicho por Jehová Dios mismo, lo que Jehová Dios le instruyó a Moisés que dijera, lo que Jehová Dios les instruyó a los profetas que dijeran, lo que se les pidió a los profetas que transmitieran y también lo que el Señor Jesús mismo dijo, son la genuina palabra de Dios. ¿Has visto algo en las palabras de los profetas que sea particularmente simbólico? Ellos dicen: “Así dijo Jehová”, “Esto es lo que Jehová dice”; ellos no dicen: “Así digo yo, Daniel (yo, Isaías)”. Esto explica que ellos estaban solamente copiando las palabras de Dios. “Así dice el Señor”, “Esto es lo que el Señor dice”. Esto le aclaran a las personas que los profetas estaban transmitiendo las palabras originales de Dios. Por lo tanto, todas las palabras originales de Dios que fueron transmitidas por los profetas, son la verdadera palabra de Dios; todo lo que fue registrado como dicho por Jehová Dios mismo, es la verdadera palabra de Dios, y todo lo que fue registrado por los discípulos como dicho por el Señor Jesús mismo, es la palabra de Dios. Sólo estas partes de la Biblia son la verdadera palabra de Dios y, al aparte de eso, todo lo que los discípulos dijeron y las cosas que los siervos de Dios registraron, son testimonios humanos. Tan pronto como hablamos de testimonios humanos, existe un problema. A veces lo que dicen no está completo, o no es concreto, le hacen falta cosas. Esta es la razón por la que Dios revela algunos hechos de aquella época en Su obra de los últimos días. Por ejemplo, las que fueron las circunstancias de Pablo, las circunstancias de Pedro, etc. Dios complementa estas en Su obra de los últimos días. Por lo tanto, podemos ver de esto que lo que sea que el hombre ha dicho no se conforma completamente con los antecedentes fácticos; este es un tema que Dios revela en Su obra de los últimos días.

de La comunión de los de arriba

Debido a que en las epístolas Pablo una vez declaró que toda la escritura es dada por inspiración de Dios, después, los círculos religiosos comenzaron a delimitar todo lo escrito en la Biblia como la inspiración de Dios y como las palabras de Dios. Lo que Pablo dijo no tenía base, porque Dios nunca dio testimonio de la Biblia de esta manera, ni el Señor Jesús nunca dijo que la Biblia fuese dada por inspiración de Dios ni que fuese completamente la palabra de Dios. El testimonio de Pablo de la Biblia simplemente se basó en su conocimiento individual sobre ella; de ninguna manera hablaba él en nombre de Dios. Sólo el Espíritu Santo y Dios encarnado conocen la verdadera historia de lo que se trata la Biblia y la humanidad creada no ha podido entenderla completamente. Esto es un hecho. El Señor Jesús simplemente dijo que la Biblia es el testimonio de Dios; Él no dijo que toda ella estuviera inspirada por Dios ni que fuera la palabra de Dios. Ni el Espíritu Santo nunca dio tal testimonio de la Biblia a nadie. Por lo tanto, lo que Pablo dijo no tuvo fundamento. No hablaba en nombre de Dios, mucho menos en nombre del Espíritu Santo. Todos los contenidos de la Biblia son registros de los eventos y testimonios reales de experiencias relacionados con la obra de Dios, puestos por escrito por personas que le sirvieron a Él. Ninguno de los capítulos fue escrito por Dios mismo; sus autores simplemente estaban transmitiendo la palabra de Dios o describiendo sus propias experiencias y entendimiento, esclarecidos e iluminados por el Espíritu Santo, con el fin de dar testimonio del nombre y de la obra de Dios. Esto es un hecho. Aunque las epístolas y los relatos escritos de los apóstoles fueron iluminados por el Espíritu Santo, no representan la palabra de Dios, porque el Espíritu Santo ilumina, esclarece y guía a cada persona de acuerdo a su condición individual para que él o ella pueda alcanzar un entendimiento de la verdad y alcanzar el conocimiento de Dios. Este es el resultado de la obra del Espíritu Santo. Por lo tanto, este esclarecimiento e iluminación traídos por la obra del Espíritu Santo no es el equivalente a la palabra de Dios; las declaraciones de Dios representan el carácter de vida de Dios y todas contienen la esencia de la verdad de Su carácter de vida. Ninguna frase hablada por Dios puede jamás ser completamente experimentada por los humanos, porque Sus declaraciones contienen demasiada esencia de la verdad para que vivamos dentro de la experiencia limitada de una sola vida. Debido a esto, no importa cuánto entiendan las personas la verdad o conozcan a Dios, nunca serán capaces de expresar Su palabra. Por lo tanto, puede verse que el esclarecimiento e iluminación del Espíritu Santo simplemente les provee a los humanos un poco de luz y guía para comprender la verdad; independientemente de cuán profundos pudieran ser sus experiencias y testimonios, estos ni siquiera deben ser mencionados junto a las declaraciones de Dios. Debido a que la esencia de los humanos y la esencia de Dios son tan diferentes como la noche y el día, los humanos nunca serán capaces de expresar la palabra de Dios; sólo Cristo, dotado de la esencia de la divinidad de Dios, lo puede hacer. Los profetas simplemente pueden pasar la palabra de Dios; incluso las personas que son usadas por el Espíritu Santo sólo pueden hablar de sus propias experiencias y de lo que ellas mismas han sido testigos. Los humanos sólo pueden expresar de acuerdo a su propia esencia; su vivir, a su vez, determina sus testimonios. Dios posee la esencia de la divinidad, por lo que Él naturalmente expresa la palabra de Dios; nosotros los humanos tenemos nuestra esencia de humanidad, así que lo que expresamos naturalmente se basa en nuestras experiencias y en lo que hemos presenciado. Siendo este el caso, además de las partes trasmitidas por los humanos que sean palabras de Dios, el resto son, sin duda, relatos de experiencias y entendimiento humanos. Aunque estos pudieran estar de acuerdo con la verdad, en lo absoluto se pueden comparar con la palabra de Dios, porque la esencia de la humanidad dista mucho de la esencia de Dios. Por lo tanto, al leer la Biblia, debemos hacer una clara distinción entre las partes que contienen la palabra de Dios y aquellas dichas por los humanos. Sólo de esta manera podemos tratar la Biblia responsablemente y de una manera que se conforme a la voluntad de Dios. Además, cuando la comunidad religiosa afirme que todo lo escrito en la Biblia es la palabra de Dios, esto no está de acuerdo con los hechos históricos del momento. Por ejemplo, en la Era de la Gracia, el Espíritu Santo nunca dio testimonio diciendo que las cartas y el testimonio escrito por los apóstoles fueran la inspiración de Dios. Además, los mismos apóstoles nunca dijeron que lo que escribieron proviniera de la inspiración de Dios, ni mucho menos se hubieran atrevido a afirmar que era la palabra misma de Dios. Todas las epístolas enviadas a las iglesias en esos tiempos fueron vistas como cartas escritas por los hermanos apostólicos; nadie en absoluto dijo que fueran la palabra de Dios inspirada por Dios. Esta era la verdad en ese entonces. ¿Acaso ya no es la verdad hoy? Ahora, en los últimos días, ¡las personas que insisten que las epístolas son la palabra de Dios, están yendo contra los hechos históricos! En la Era de la Ley, los siervos y profetas de Dios tampoco dijeron que sus palabras fueran inspiraciones de Dios, ni tampoco que fueran la palabra de Dios. En cuanto a los libros que escribieron, los israelitas de la época ciertamente los habrían visto como escritos por los siervos o profetas de Dios. Aparte de esas palabras de Dios que ellos transmitieron en sus escrituras, el resto podría clasificarse como registros de la obra de Dios. Si los israelitas nunca testificaron que todos los libros escritos por esos siervos y profetas fueran inspiraciones y declaraciones de Dios, entonces ¿cómo pueden los humanos que viven dos mil años después ir en contra de los hechos históricos de ese tiempo? ¿Cómo pueden ellos insistir descaradamente que las palabras de la Biblia escritas por el hombre son en realidad la palabra de Dios? ¡Esto no está de acuerdo con los hechos históricos! La fe ciega e idolatría con las que las personas en los últimos días ven la Biblia, provienen enteramente de los conceptos e imaginación humanos; no tienen absolutamente ninguna base en la palabra de Dios y son totalmente formas en las que la comunidad religiosa engaña a la gente y desafía a Dios. Así es como la fuerza del anticristo engaña a las personas y las confunde en que crean ciegamente en la Biblia y la idolatren. Esto ya ha dado lugar a que se formen una multitud de denominaciones, hundiendo la vida de la iglesia y la entrada de la vida de las personas en el caos, y causando muchos efectos negativos. A este respecto, todas las personas deben reflexionar en sí mismas, entender y buscar la verdad con el fin de resolver este problema para evitar desviarse de la senda correcta.

de La comunión de los de arriba

La mayor parte del mundo religioso se apoya en las palabras de Pablo: “Toda Escritura es inspirada por Dios” (2 Timoteo 3:16), para determinar que todo lo que hay en la Biblia es la palabra de Dios, y que mientras uno se aferre a la Biblia será llevado al reino de los cielos. Especialmente en los últimos días, la mayoría de creyentes del Señor aún cree en esto. ¿Pero este punto de vista se ajusta a la verdad y a los hechos? ¿Acaso el Señor Jesús dijo alguna vez “Toda Escritura es inspirada por Dios”? ¿El Espíritu Santo dio alguna vez testimonio de esto? ¡Es cierto! No lo hicieron. Lo dijo Pablo. Muchos creyentes usan estas palabras de Pablo como la base de su creencia de que cada palabra de la Biblia está inspirada por Dios y que es la palabra de Dios. ¿No es un gran error? Algunas personas también creen que, aunque las palabras hayan sido pronunciadas por un ser humano, si están registradas en la Biblia, serán la palabra de Dios. ¿No es tal punto de vista absurdo y una falacia? Todos los que creen en el Señor deberían tener muy claro que la Biblia es sólo un testimonio y un registro que documenta la obra de Dios. La creación de la Biblia se basaba en la obra de Dios que salva a la humanidad. Cada etapa de la obra de Dios está repleta de la batalla entre Dios y las malvadas fuerzas de Satanás, que son el motivo por el cual la palabra de Dios no es lo único registrado en la Biblia, pues también contiene palabras de varias personas e incluso de Satanás. Este hecho está claro. ¿Es un argumento válido decir que cada palabra de la Biblia es la palabra de Dios? ¿No es distorsionar la verdad y confundir el negro y el blanco? ¿Cómo puede aún la gente desarrollar tales creencias erróneas? ¿Por qué no pueden hablar de acuerdo con los hechos? Cualquiera que haya leído la Biblia sabe que la Biblia contiene conversaciones entre Dios y Moisés, entre Dios y Job, entre Dios y Su pueblo elegido, y entre Dios y Satanás. Así que, ¿podrían las palabras pronunciadas por la persona con la que conversa Dios convertirse en la palabra de Dios? ¿No es demasiado absurdo? Por eso, el dicho “Toda Escritura es dada por inspiración de Dios y es la palabra de Dios” ¡no puede ser válida! Algunas personas absurdas han insistido arbitrariamente que la palabra del hombre en la Biblia es la palabra de Dios. Esto no se corresponde en absoluto con la verdad, ¡no hace más que mancillar a Dios, blasfemar contra Dios y ofender seriamente el carácter de Dios! Las palabras de Dios son las palabras de Dios, las del hombre son las del hombre, y las palabras de Satanás son las palabras de Satanás. ¿Por qué las personas las confunden? Las palabras de Dios siempre serán la verdad. Las palabras del hombre nunca pueden ser la verdad, como mucho sólo pueden ajustarse a ella. Las palabras de Satanás siempre serán falsedades y mentiras. ¡Aunque se pronunciaran diez mil veces, seguirían siendo mentiras y falsedades! La gente sabia debería admitir esto. Sólo los necios insistirían en puntos de vista falsos.

Seremos aún más claros sobre esta cuestión tras leer dos pasajes de las palabras de Dios Todopoderoso. Dios Todopoderoso dice: “Hoy, las personas creen que la Biblia es Dios, y que Él es la Biblia. Así, también creen que todas las palabras de la Biblia fueron las únicas palabras habladas por Dios, y que Él las pronunció todas. Los que creen en Dios piensan incluso que, aunque los sesenta y seis libros del Antiguo y del Nuevo Testamento fueron escritos por personas, fueron todos inspirados por Dios, y un registro de las declaraciones del Espíritu Santo. Esta es la interpretación derivada y errónea de las personas, y no es completamente acorde con los hechos. En realidad, aparte de los libros de profecía, la mayor parte del Antiguo Testamento es un relato histórico. Algunas de las epístolas del Nuevo Testamento provienen de las experiencias de las personas, y otras del esclarecimiento del Espíritu Santo; las epístolas paulinas, por ejemplo, surgieron de la obra de un hombre, fueron el resultado del esclarecimiento del Espíritu Santo, y se escribieron para las iglesias; fueron palabras de exhortación y aliento para los hermanos y hermanas de las mismas. No fueron palabras habladas por el Espíritu Santo; Pablo no podía hablar en nombre del Espíritu Santo, ni era profeta, y mucho menos veía visiones como Juan. Sus epístolas se escribieron para las iglesias de Éfeso, Filadelfia, Galacia, y otras. Por tanto, las epístolas paulinas del Nuevo Testamento son epístolas que Pablo escribió para las iglesias, y no son inspiraciones del Espíritu Santo ni Sus declaraciones directas. […] Si las personas consideran las epístolas o las palabras similares a las de Pablo como declaraciones del Espíritu Santo, y las adoran como a Dios, sólo puede decirse que no discriminan correctamente. Dicho de forma más seria, ¿no es esto sino blasfemia? ¿Cómo podría un hombre hablar en nombre de Dios? ¿Y cómo podrían las personas postrarse ante los relatos de sus epístolas y las palabras que habló como si fueran un libro santo o un libro celestial? ¿Podría el hombre pronunciar informalmente las palabras de Dios? ¿Cómo podría un hombre hablar en nombre de Dios?” (‘Relativo a la Biblia (3)’ en “La Palabra manifestada en carne”).

No todo en la Biblia es un registro de las palabras habladas personalmente por Dios. La Biblia simplemente documenta las dos etapas anteriores de la obra de Dios, de las cuales una parte es un registro de las predicciones de los profetas, y otra las experiencias y el conocimiento escritos por personas usadas por Dios a lo largo de los tiempos. Las experiencias humanas están contaminadas con opiniones y conocimiento humanos, algo que es inevitable. En muchos de los libros de la Biblia hay nociones humanas, prejuicios humanos e interpretaciones humanas absurdas. Por supuesto, la mayoría de las palabras son el resultado de la ilustración y la iluminación del Espíritu Santo, y son las interpretaciones correctas, pero sigue sin poderse decir que sean expresiones de la verdad totalmente precisas. Sus opiniones sobre ciertas cosas no son nada más que el conocimiento de la experiencia personal, o el esclarecimiento del Espíritu Santo” (‘Relativo a la Biblia (3)’ en “La Palabra manifestada en carne”).

Tras leer la palabra de Dios Todopoderoso, todos podemos ver que Dios no ha inspirado la totalidad de la Biblia y no es toda la palabra de Dios. Todo el que sea un poco sagaz podrá ver enseguida qué partes de la Biblia son palabras de Dios y qué partes son palabras de los hombres. El autor de cada epístola de la Biblia está claramente identificado, y se señalan con claridad también qué partes de la Biblia contienen la palabra de Dios. ¿Y cómo es posible que la gente continúe aceptando las palabras del hombre y de Satanás como si fueran de Dios sin ni siquiera pestañear? ¿Es justa esa manera de hablar? Si algunos creyentes en el Señor continúan afirmando que las palabras de los hombres incluidas en la Biblia, son realmente la palabra de Dios, ¿cómo crees que se sentirá Dios? ¿Es justo para Dios? ¿No es una difamación, denigración y blasfemia para él? ¿Cuál es el peso de la palabra del hombre para Dios? ¿Por qué no dedicamos un momento a pensarlo? ¿Cómo puede la palabra del hombre compararse con la de Dios? La esencia del hombre y la de Dios son enormemente diferentes, así que obviamente las palabras del hombre y las de Dios están incluso más alejadas. Sí, la palabra del hombre se ajustara a la verdad, gracias a la iluminación y clarividencia del Espíritu Santo, sería un gran logro. ¿No son falacias y mentiras las palabras del hombre si la obra del Espíritu Santo no las guía? Si los creyentes en Dios no lo ven, ¡me temo que es porque solo unos estúpidos e ignorantes! Actualmente, la totalidad del mundo religioso toma las palabras de los hombres de la Biblia como las de Dios. Lo que demuestra que nadie en el mundo religioso conoce realmente a Dios. La mayoría de los líderes religiosos son fariseos hipócritas. Si los que conocen verdaderamente a Dios nunca creerían que la Biblia es una inspiración de Dios y que es su palabra. Jamás adorarían ciegamente a la Biblia ni la tratarían como si fuera Dios. El mundo religioso mantiene en todas partes que Dios inspiró la Biblia y que es su palabra, y que la Biblia puede representar a Dios. ¡Es la falsedad más absurda de todo el mundo religioso!

de “Preguntas y respuestas clásicas sobre el Evangelio del Reino Selecciones”

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