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Pregunta 2: No creo que creer en Dios sea tan complicado y que uno no necesita estar demasiado enfocado ni demasiado dedicado en eso. Mientras que siga yendo a la iglesia todas las semanas, haga mis devociones y dé limosnas, y en el curso normal de los acontecimientos también asista a algunas actividades organizadas por la iglesia, entonces esto es creer en Dios y puedo ser salvo. Me gustaría preguntar si esta concepción que tengo es correcta o no.

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Versículos bíblicos como referencia:

El reino de los cielos sufre violencia[g], y los violentos lo conquistan por la fuerza (Mateo 11:12).

No todo el que me dice: “Señor, Señor”, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos (Mateo 7:21).

Palabras relevantes de Dios:

Aunque muchas personas creen en Dios, pocas entienden qué significa la fe en Él, y qué deben hacer para ser conforme a Su corazón. Esto se debe a que, aunque están familiarizadas con la palabra “Dios” y expresiones como “la obra de Dios”, no le conocen, y mucho menos Su obra. No es de extrañar, por tanto, que todos los que no conocen a Dios posean una creencia confusa. No se toman en serio la creencia en Él, porque es demasiado desconocido, demasiado extraño para ellos. De esta forma, no están a la altura de las exigencias de Dios. Es decir, si las personas no conocen a Dios ni Su obra, no son aptas para que Él las use, y menos aún pueden satisfacer Su deseo. “La creencia en Dios” significa creer que hay un Dios; este es el concepto más simple de la fe en Él. Aún más, creer que hay un Dios no es lo mismo que creer verdaderamente en Él; más bien es una especie de fe simple con fuertes matices religiosos. La fe verdadera en Dios significa que la gente experimenta Sus palabras y Su obra en base a la creencia de que Él tiene soberanía sobre todas las cosas. Por tanto, se logrará desechar el carácter corrupto, se satisfará el deseo de Dios, y se llegará a conocerlo. Sólo emprendiendo ese paso se puede decir que se cree en Dios. Sin embargo, las personas consideran a menudo que la creencia en Dios es algo muy simple y frívolo. La creencia de tales personas no tiene sentido y nunca obtendrá Su aprobación, porque marchan por la senda equivocada. Hoy siguen existiendo quienes creen en Dios en las letras, en doctrinas huecas. No son conscientes de que su creencia en Dios no tiene esencia, y de que son incapaces de obtener Su aprobación, y siguen orando por la paz y la gracia suficiente de Dios. Deberíamos tranquilizarnos y reflexionar: ¿Creer en Dios podría ser realmente la cosa más fácil de la tierra? ¿No significa creer en Dios algo más que recibir mucha gracia de Él? ¿Pueden las personas que creen en Él, sin conocerle, y las que creen en Él pero se le oponen, satisfacer realmente Su deseo?

de ‘Prefacio’ en “La Palabra manifestada en carne”

Algunas personas siempre piensan: ¿Acaso creer en Dios no es sencillamente asistir a reuniones, entonar cánticos, escuchar la palabra de Dios, orar y cumplir algunas obligaciones? ¿No son así las cosas?” Por mucho tiempo que hayáis sido creyentes en Dios, seguís sin haber entendido del todo el sentido de la creencia en Él. En realidad, el sentido de la creencia en Dios es increíblemente profundo y las personas no han pensado en ello con detenimiento; al final, las cosas que hay en las personas que son de Satanás y las cosas de su naturaleza deben cambiar, y deben volverse compatibles con las exigencias de la verdad; sólo esto es conseguir verdaderamente la salvación. Si eres igual que eras en la religión, limitándote a gritar algunas palabras de doctrina o algunos eslóganes, y después llevando a cabo algunas acciones y buenas conductas, no cometiendo pecado alguno, ningún pecado obvio— esto sigue sin querer decir que has entrado en el camino correcto de la creencia en Dios. Sólo porque puedes ceñirte a las reglas, ¿significa que caminas por la senda correcta? ¿Significa que has escogido de forma correcta? Si las cosas de tu naturaleza no han cambiado y al final sigues resistiéndote a Dios y ofendiéndolo, éste es el mayor de los problemas. Si crees en Dios, pero no resuelves este problema, ¿se puede considerar que has sido salvado? ¿Qué significa que Yo diga esto? Es para haceros entender a todos, en vuestros corazones, que una creencia en Dios no puede separarse de las palabras de Dios, de Él ni de la verdad. Debes escoger bien tu senda, esforzarte en la verdad y en las palabras de Dios. No tengas tan sólo un conocimiento a medias y después te consideres que ya estás listo ni las entiendas únicamente más o menos. Si afrontas las cosas de una forma descuidada sólo te harás daño. Una persona no debería desviarse en su creencia en Dios; si al final no hay Dios en su corazón y se limita a sostener un libro al que echa un vistazo sin tener un espacio para Dios en su corazón, está acabada.

de ‘Los que han perdido la obra del Espíritu Santo corren mayor riesgo’ en “Registros de las Pláticas de Cristo

Puesto que tú crees en Dios, debes comer y beber Su palabra, experimentar Su palabra, y vivir Su palabra. ¡Sólo esto es creer en Dios! Si dices que crees en Dios, mas no eres capaz de expresar ninguna de Sus palabras ni ponerlas en práctica, no eres considerado un creyente en Dios. Esto es “buscar pan para saciar el hambre”. Hablar únicamente de testimonios triviales, asuntos inútiles, y cuestiones superficiales, y no tener ni siquiera un mínimo de realidad, no constituye creencia en Dios. Por ende,[a] no has captado la manera correcta de creer en Dios.

de ‘La Era del Reino es la Era de la Palabra’ en “La Palabra manifestada en carne”

¿Qué es hoy creer de verdad en Dios? Es la aceptación de Su palabra como la realidad de tu vida y el conocimiento de Dios de Su palabra para lograr un amor verdadero hacia Él. Más claro: es creer en Dios para que puedas obedecerle, amarle y llevar a cabo el deber que debería realizar una criatura de Dios. Este es el objetivo de creer en Dios. Se tiene que lograr el conocimiento de la hermosura de Dios, de lo digno que Él es de reverencia, de cómo Él hace la obra de salvación y de perfeccionamiento en Sus criaturas; esto es lo mínimo que debe poseer en su creencia de Dios. Creer en Dios es, principalmente, el cambio de la vida en la carne a la vida de amar a Dios, de una vida dentro de lo natural a una vida dentro del ser de Dios, es salir de debajo del dominio de Satanás y vivir bajo el cuidado y la protección de Dios, es ser capaz de lograr obedecer a Dios y no a la carne, es permitir que Él gane todo tu corazón, permitirle que te perfeccione y liberarte del carácter satánico corrupto. Creer en Dios es, principalmente, para que Su poder y Su gloria puedan manifestarse en ti y tú puedas realizar Su voluntad, Su plan y seas capaz de dar testimonio de Él delante de Satanás. Creer en Dios no debería ser para contemplar señales y prodigios ni por el bien de la carne personal, sino para buscar conocer a Dios y ser capaz de obedecerle, y, como Pedro, obedecerle hasta la muerte. Esto es, principalmente, lo que hay que lograr. Comer y beber la palabra de Dios es para conocerle y satisfacerle; te proporciona un mayor conocimiento de Él; sólo después de esto puedes obedecer a Dios. Sólo conociéndole puedes amarle, y alcanzar este objetivo es la única meta que el hombre debería tener para creer en Dios. […] Creyendo en Dios, el hombre debería perseguir que Él lo perfeccione, ser capaz de someterse a Él y la obediencia completa a Él. Si puedes obedecerle sin quejarte, tener en cuenta Sus deseos, alcanzar la estatura de Pedro y poseer el estilo de este del que Dios habla, será el momento en que habrás logrado el éxito en tu creencia en Dios, y esto significará que Dios te ha ganado.

de ‘Todo se realiza por la palabra de Dios’ en “La Palabra manifestada en carne”

Creer en Dios es para complacer a Dios, para vivir el carácter que Él exige, para dejar que Sus acciones y Su gloria se manifiesten a través de este grupo de personas indignas. Esa es la perspectiva correcta de creer en Dios y también la meta que debes buscar. Debes tener el punto de vista correcto de creer en Dios y buscar obtener la palabra de Dios. Tienes que comer y beber la palabra de Dios y poder vivir la verdad y, sobre todo, ver las obras prácticas de Dios, sus maravillosas obras por todo el universo, así como la obra práctica que Él hace en la carne. A través de sus experiencias prácticas, las personas pueden comprender cómo Dios hace Su obra en ellas, cuál es Su voluntad para ellas. Todo esto es para eliminar su corrupto carácter satánico. Deshazte de lo impuro y de lo injusto que hay dentro de ti, quítate las intenciones equivocadas para que puedas desarrollar la verdadera fe en Dios. Sólo teniendo fe verdadera puedes realmente amar a Dios. Puedes amar genuinamente a Dios sobre los cimientos de tu creencia en Él. ¿Puedes lograr amar a Dios sin creer en Él? Ya que crees en Dios, no puedes estar confundido al respecto. […] Aunque las personas que tienen creencias religiosas tienen fe en Dios, no buscan el cambio en su carácter, no buscan el conocimiento de Dios y sólo van tras los intereses de su carne. Muchos entre vosotros tenéis fe que pertenecen a la categoría de creencias religiosas. Esa no es la fe verdadera en Dios. Para creer en Dios las personas deben poseer un corazón que sufra por Él y la determinación de entregarse a Dios. A menos que cumplan con estas dos condiciones, no se considera como fe en Dios ni se podrá lograr el cambio en el carácter. Sólo las personas que genuinamente buscan la verdad, que tratan de conocer a Dios y que buscan la vida son las que verdaderamente creen en Dios.

de ‘Los que serán hechos perfectos deben someterse al refinamiento’ en “La Palabra manifestada en carne”

Nota al pie:

a. El texto original omite “Por ende”.

La comunicación del hombre:

Si estás completamente exhausto de estar saturado de trabajo todo el día, entonces leer las palabras de Dios no tendrá efecto. Debido a que tu corazón no se ha tranquilizado delante de Dios, estás en un estado mental anormal, estás dominado por asuntos mundanos y no te puedes calmar y no te puedes tranquilizar, leer las palabras de Dios en momentos así no traerá buenos resultados. Entonces, ¿qué debes hacer en momentos así? Si quieres comer y beber algunas de las palabras de Dios, no leas primero las palabras de Dios, sino que primero contempla una verdad y, a través de contemplar esta verdad o contemplar un pasaje de un himno de las palabras de Dios, canta y lee y después de que lo hayas leído, serás capaz de tranquilizarte delante de Dios y tener gozo. Entonces sentirás: “En este momento, comer y beber las palabras de Dios está garantizado para iluminar mi camino,” y luego comer y beber las palabras de Dios traerá buenos resultados. De esta manera, llegarás a obtener conocimiento de las palabras de Dios y verás que son las expresiones del Espíritu de Dios, que cada palabra es una expresión de Su Espíritu y representa lo que Dios tiene y es; será como si, dentro de Sus palabras, vieras a Dios, vieras lo que Dios tiene y es, vieras la sabiduría y la omnipotencia de Dios y vieras el amor de Dios. Cuando tengas este sentimiento, dirás: “Las palabras de Dios son sin duda las expresiones de Su Espíritu, y sólo estas son Sus palabras. Son de tan grande beneficio para el hombre y cuando se leen el espíritu se nutre y ciertamente hace una diferencia.” Por lo tanto, si quieres conocer a Dios, entonces debes tener la obra del Espíritu Santo, para que tu lectura de las palabras de Dios sea efectiva y puedas obtener conocimiento de Dios. Si tienes una verdadera experiencia de las palabras del Dios práctico, entonces serás capaz de tener una percepción de la ley de la obra del Espíritu Santo, de tener una percepción de los principios de la obra del Espíritu Santo y de tener una percepción de cómo el Espíritu de Dios obra en la carne. Cuando alcances este nivel, entonces tendrás conocimiento de Dios.

de ‘Sermones y Predicación sobre la Palabra de Dios “Deberías saber que el Dios práctico es Dios mismo”’ en “Sermones y comunión acerca de la entrada a la vida (VI)”

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