App de la Iglesia de Dios Todopoderoso

¡Escucha la voz de Dios y recibe el regreso del Señor Jesús!

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Disteis testimonio de que el Señor ha regresado y de que lleva a cabo Su obra de juicio empezando por la casa de Dios en los últimos días. Esto es distinto del juicio del gran trono blanco en el libro del Apocalipsis. Lo que piensa la mayoría de las personas religiosas es que el juicio del gran trono blanco está dirigido a los incrédulos que pertenecen al diablo Satanás. Cuando venga el Señor, los creyentes serán llevados al cielo y luego Él enviará el desastre para destruir a los incrédulos. Ese es el juicio ante el gran trono blanco. Dais testimonio del comienzo del juicio de Dios en los últimos días, pero no hemos visto a Dios causar el desastre para destruir a los incrédulos. Entonces, ¿cómo puede ser este el juicio del gran trono blanco?

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Respuesta:

Todos aquellos que entienden verdaderamente la Biblia saben que el juicio del gran trono blanco anunciado en el libro del Apocalipsis es una visión del juicio de Dios en los últimos días. Dios Todopoderoso encarnado vino a anunciar la verdad y a hacer Su juicio en los últimos días, comenzando la purificación y salvar a la humanidad corrupta. Lo que significa que el juicio del gran trono blanco ha comenzado ya. El juicio debe iniciarse desde la casa de Dios. Dios formará primero un grupo de triunfadores antes del desastre. Después, Dios provocará los grandes desastres y comenzará a recompensar a los buenos y castigar la maldad hasta que el mal haya sido destruido. El juicio del gran trono blanco en los últimos días se habrá completado ya totalmente. Entonces Dios aparecerá públicamente para iniciar la nueva era. Lo podemos ver todos claramente ahora. El presagio de los grandes desastres -cuatro lunas de sangre consecutivas- ya ha ocurrido. Los grandes desastres están cerca. Cuando el desastre llegue, serán fulminados todos los que se resistan a Dios, Le juzguen y se opongan a Él, y la camada de Satanás será destruida. ¿No es eso exactamente el juicio del gran trono blanco? Podemos concluir de las profecías de la Biblia que el regreso del Señor se divide en dos etapas: una llegada secreta y otra pública. Primero, el Señor viene como un ladrón, lo que significa que Dios encarnado llega en secreto para anunciar la verdad y realizar Su juicio en los últimos días. El principal objetivo es perfeccionar un grupo de triunfadores. Esto completa el vaticinio de que “El juicio comience por la casa de Dios”. El juicio de Dios en los últimos días se inicia cuando Dios encarnado llega en secreto para anunciar la verdad y juzgar a toda la humanidad. La primera parte de Su obra comienza con el juicio en la casa de Dios. Con ello, Dios purifica y salva a los que han escuchado Su voz y son traídos ante Él, haciéndoles triunfadores. Después, dan comienzo los grandes desastres. Dios utiliza los desastres para castigar y destruir este viejo mundo. El juicio de Dios en los últimos días alcanza pues su punto culminante. Cuando Dios aparezca públicamente entre las nubes, Su juicio se habrá completado totalmente. El reino de Dios aparecerá a continuación. Por lo tanto, se completa la profecía de la nueva Jerusalén descendiendo del cielo. Como dijo Dios Todopoderoso: “Un aspecto de la obra de Dios es conquistar a toda la humanidad y ganar al pueblo escogido por medio de Sus palabras. Otro aspecto es conquistar a todos los hijos de la rebelión por medio de diversos desastres. Esta es una parte de la obra de Dios a gran escala. Sólo de esta forma puede lograrse totalmente el reino en la tierra que Dios quiere y esta es la parte de la obra de Dios que es como el oro fino” (‘Interpretación de la decimoséptima declaración’ en “La Palabra manifestada en carne”). Las palabras de Dios resumen con gran exactitud Su juicio en los últimos días. Lo podemos entender fácilmente. El juicio de Dios Todopoderoso en los últimos días es el juicio del gran trono blanco anunciado en el Apocalipsis. De acuerdo al juicio de Dios Todopoderoso en los últimos días, también podemos entender lo que el Apocalipsis revelaba sobre los libros abiertos para juzgar a los muertos y sobre el libro de la vida. De hecho, los libros abiertos para juzgar a los muertos es el juicio de Dios a todos los no creyentes y a aquellos que Le han negado y Le han rechazado. Este juicio es su condena, su castigo, su destrucción. Y abrir el libro de la vida se refiere al juicio que comienza en la casa de Dios. Esto es, Dios Todopoderoso, Cristo de los últimos días, revela la verdad para juzgar y purificar a aquellos llevados ante Su trono. El pueblo elegido por Dios, que acepta el juicio de Dios Todopoderoso y es llevado ante Él recibe el juicio de Dios, la purificación y la salvación. El juicio que se inicia en la casa de Dios es para perfeccionar este grupo de triunfadores antes del desastre. Sólo este grupo de personas son vírgenes sensatas, y sus nombres serán grabados en el libro de la vida. los 144,000 triunfadores anunciados en el libro del Apocalipsis. la gente que finalmente entrará en el reino de los cielos para heredar la vida eterna. Se cumple así lo vaticinado en el Apocalipsis: “Miré, y he aquí que el Cordero estaba de pie sobre el Monte Sion, y con El ciento cuarenta y cuatro mil que tenían el nombre de El y el nombre de su Padre escrito en la frente. Y oí una voz del cielo, como el estruendo de muchas aguas y como el sonido de un gran trueno; y la voz que oí era como el sonido de arpistas tocando sus arpas. Y cantaban un cántico nuevo delante del trono y delante de los cuatro seres vivientes y de los ancianos; y nadie podía aprender el cántico, sino los ciento cuarenta y cuatro mil que habían sido rescatados de la tierra. Estos son los que no se han contaminado con mujeres, pues son castos. Estos son los que siguen al Cordero adondequiera que va. Estos han sido rescatados de entre los hombres como primicias para Dios y para el Cordero. En su boca no fue hallado engaño; están sin mancha” (Apocalipsis 14:1-5).

El juicio de Dios Todopoderoso en los últimos días cumple por completo la visión del juicio del gran trono blanco anunciado en el Apocalipsis. El gran trono blanco simboliza la santidad de Dios y Su autoridad. Entonces, ¿cómo llegamos a conocer la autoridad de Dios? Todos sabemos que Dios creó los cielos y la tierra y todas las cosas con Su palabra. Usa Su palabra para guiar, purificar, y salvar a la humanidad, para conseguirlo todo. La palabra de Dios representa Su autoridad. Y será lo que Dios diga y lo que ordene prevalecerá. La palabra de Dios vale tanto como Dios mismo, y Su palabra se cumplirá y lo que se consigue durará para siempre. La obra de Dios Todopoderoso en los últimos días es la obra de la palabra. Dios utiliza la palabra para controlar el universo entero, para controlar a toda la humanidad. Usa Su palabra para guiar, para abastecer a la humanidad y está ahora utilizando Su palabra para juzgar y purificar a los hombres.

Dios Todopoderoso dice: “Deseo traer a la gente de todo el mundo a la tierra de Canaán, por tanto, sigo profiriendo Mi voz en la tierra de Canaán con el fin de controlar al universo entero. En este momento, no hay luz en toda la tierra, aparte de Canaán, y todos los hombres están en peligro de pasar hambre y frío” (de ‘El repique de los siete truenos: profetizando que el evangelio del reino se extenderá por todo el universo’ en “La Palabra manifestada en carne”).

Y así, durante los últimos días, cuando Dios se hace carne usa principalmente la palabra para llevarlo todo a cabo y que todo quede claro” (de ‘Todo se realiza por la palabra de Dios’ en “La Palabra manifestada en carne”).

Todos los que sean malvados serán castigados por las palabras en la boca de Dios; todos los que sean justos serán benditos por las palabras en Su boca, y todos serán establecidos y hechos completos por las palabras en Su boca. Ni Él mostrará ninguna señal o maravilla; todo se cumplirá por Sus palabras, y Sus palabras producirán hechos. Todos en la tierra celebrarán las palabras de Dios, sean adultos o niños, hombres, mujeres, viejos o jóvenes, todas las personas se someterán bajo las palabras de Dios” (‘El Reino Milenario ha llegado’ en “La Palabra manifestada en carne”).

La expresión de la palabra de Dios Todopoderoso es como el relámpago que brilla de Oriente a Occidente. Purifica y perfecciona a todos aquellos que regresan ante el trono de Dios, y desenmascara a los fariseos hipócritas que odian la verdad, así como a los débiles que niegan y se oponen a Dios. Al mismo tiempo, fulmina a los hijos de la desobediencia. El juicio de Dios Todopoderoso en la tierra en los últimos días demuestra que Dios está ya sentado y gobernando desde Su trono. Aún cuando este viejo mundo de maldad y tinieblas existe todavía en la actualidad, pronto ocurrirán grandes desastres que lo destruirán. No hay fuerza en la tierra que pueda destruir el reino de Dios, ni fuerza que pueda derogar la obra de Dios o evitar que su obra continúe. Dios ejerciendo Su autoridad para realizar Su juicio en la tierra es igual que Su trono en el cielo: Es algo que nadie puede sacudir ni cambiar. Es una realidad. Como dijo Dios Todopoderoso: “El reino se está expandiendo entre la humanidad, se está formando entre la humanidad, se está erigiendo entre la humanidad; no hay fuerza que pueda destruir Mi reino” (‘La decimonovena declaración’ de Las declaraciones de Dios al universo entero en “La Palabra manifestada en carne”). Esta es la autoridad y poder desplegado por la palabra de Dios. La palabra de Dios ejerciendo poder en la tierra es Cristo que gobierna la tierra. Es Dios gobernando ya en la tierra desde Su trono. Es suficiente para demostrar que el reino de Dios ha descendido ya sobre la tierra. Es un hecho que nadie puede negar. Podemos ver que la voluntad de Dios se ha cumplido completamente así en la tierra, como en el cielo. Jesús Nuestro Señor dijo, “Venga tu reino. Hágase tu voluntad, así en la tierra como en el cielo” (Mateo 6:10). En Apocalipsis también se anunció: “El séptimo ángel tocó la trompeta, y se levantaron grandes voces en el cielo, que decían: El reino del mundo ha venido a ser el reino de nuestro Señor y de su Cristo; y El reinará por los siglos de los siglos. Y los veinticuatro ancianos que estaban sentados delante de Dios en sus tronos, se postraron sobre sus rostros y adoraron a Dios, diciendo: Te damos gracias, oh Señor Dios Todopoderoso, el que eres y el que eras, porque has tomado tu gran poder y has comenzado a reinar” (Apocalipsis 11:15-17). Estas palabras ya se han hecho realidad. Son todas las verdades conseguidas por el juicio de Dios Todopoderoso en los últimos días.

de “Preguntas y respuestas clásicas sobre el Evangelio del Reino”

Mi justicia, majestad y juicio no muestran misericordia hacia Satanás. Pero para vosotros, son para salvaros, sin embargo, simplemente sois incapaces de comprender Mi carácter ni conocéis los principios detrás de Mis acciones” (Declaraciones y testimonios de Cristo en el principio). ¿De qué habla este pasaje de las palabras de Dios? Habla del efecto de la justicia, la majestad y el juicio sobre las personas por parte de Dios. ¿Cuál es el efecto? Algunas personas no pueden comprenderlo. “Mi justicia, majestad y juicio no muestran misericordia hacia Satanás”. ¿Cuál es el significado de estas palabras? Algunas personas dicen: “El significado de estas palabras es que la justicia, la majestad y el juicio de Dios están dirigidos a Satanás, no a las personas”. ¿Es correcta o equivocada esta interpretación? (Equivocada.) Algunas personas la interpretan de esta manera. Esta es una interpretación errónea o absurda. Aquí también dice: “Pero para vosotros, son para salvaros”. ¿Qué significa esto? “Vosotros” se refiere al pueblo escogido de Dios, a todos aquellos que aceptan la obra de Dios. Para todo el pueblo escogido de Dios y aquellas personas que realmente creen en Dios, ¿qué son la justicia, la majestad y el juicio de Dios? Son para la salvación. Algunas personas sienten que esto es contradictorio y dicen: “No muestran misericordia a Satanás pero son para salvar a las personas, así que, ¿la justicia, la majestad y el juicio de Dios son hacia Satanás o hacia las personas?”. ¿Es fácil de resolver esta pregunta o no? Algunas personas pueden pensar de esta manera: “Entre las personas, algunas pertenecen a Satanás, el diablo, y algunas pertenecen al pueblo escogido de Dios, que son el objeto de la salvación. Así que, para Satanás la justicia, la majestad y el juicio de Dios son revelación, eliminación o castigo. Para el pueblo escogido de Dios, para aquellos que verdaderamente creen en Dios, son completamente para la salvación, la purificación y el perfeccionamiento”. ¿Es correcta o equivocada esta interpretación? Esta interpretación es correcta. Tales personas han encontrado el camino. Así que dime, ¿es Satanás o es el pueblo escogido de Dios el que debe padecer la justicia, la majestad y el juicio de la ira de Dios? (Todos ellos deben padecerlos.) Todos los deben aceptar. No está bien que nadie lo acepte. En otras palabras, nadie puede escapar de ellos; esta es la verdad. Algunas personas dicen: “¡Dios pronuncia Sus palabras, pero ni los incrédulos, ni las personas religiosas, ni las personas que pertenecen a Satanás las escuchan ni las leen!”. Si no las escuchan ni las leen, ¿pueden escapar del juicio y castigo de Dios? Escapan del juicio y castigo de las palabras pero ¿pueden escapar de la ira de Dios y de los desastres enviados por Dios? ¿Pueden escapar del juicio y castigo por hechos reales? Nadie puede escapar. Si no aceptas el juicio y el castigo de las palabras de Dios, entonces tienes que aceptar el juicio y castigo de los hechos reales. Entonces, ¿cuál es el juicio y castigo de los hechos reales? ¡Es el desastre! Así que se dice que el juicio del gran trono blanco de Dios en los últimos días ya ha comenzado.

El juicio de las palabras de Dios se dirige al pueblo escogido de Dios. El juicio de los hechos reales, el juicio y castigo del desastre, se dirige a los incrédulos. Así que de esta manera, hay dos aspectos de la obra de juicio que se realizan simultáneamente. Esto no se puede ignorar. Algunas personas dicen: “¡El pueblo escogido en la familia de Dios está padeciendo el juicio y castigo de Dios, pero los incrédulos están comiendo, bebiendo y disfrutando y no han aceptado el juicio y castigo de Dios!”. Su juicio y castigo de los hechos reales es diferente al juicio y castigo de las palabras. Su juicio y castigo de las palabras es por un largo tiempo, pero el juicio y castigo de los hechos reales vendrá en poco tiempo, en un instante. Es como con los grandes terremotos; cuando las personas están comiendo, bebiendo y disfrutando, de repente, “crack”, el suelo se sacude y las personas quieren correr, pero no pueden y todas mueren. ¿Ves?, el juicio y castigo de los hechos reales es rápido, efímero, repentino y difícil de detectar. El juicio y castigo de las palabras es diferente. Tiene un periodo de tiempo. Las personas tienen que comer y beber las palabras de Dios. A veces las personas no las han comido ni bebido o las han comido y bebido pero no las han tomado en serio. Algunas personas las han tomado en serio, pero no han experimentado su juicio. No experimentar no es aceptable. La primera vez que lo experimentan, pueden no ser capaces de obedecer, no lo conocen ni lo entienden. Después de un periodo de tiempo, tienen algo de entendimiento y después de experimentar un poco más, entienden un poco más. Después de experimentar un poco más, pueden entender más plenamente y entonces se pueden producir el arrepentimiento y el cambio verdadero. Este es el proceso de la búsqueda de la verdad. De no entender a entender. La obediencia resulta del entendimiento y el conocimiento resulta de la obediencia. Este proceso toma mucho tiempo. Para lograr resultados, a algunas personas les toma diez o veinte años y a otras les toma veinte a treinta años. Así es como sucede. Mientras experimentamos el juicio y castigo de las palabras de Dios, ¿qué hacen los incrédulos? ¡Comer, beber, disfrutar, dormir y soñar! Cuando hemos aceptado suficiente juicio y castigo y somos purificados y comenzamos a regocijarnos y a alabar a Dios, cuando el pueblo de Dios es perfeccionado por Dios, el desastre de los incrédulos vendrá. Y una vez que el desastre llegue, ¡será el tiempo de su muerte! ¿Es así el juicio y castigo del gran trono blanco de Dios en los últimos días? (Sí.) Ahora te has dado cuenta de que “¡Esto es lo que es el juicio del gran trono blanco! El juicio y castigo de las palabras son internos y la venida y el castigo del desastre son externos. Aquellos que no creen en Dios y aquellos que resisten a Dios, todos deben morir en el desastre”. ¿Cuál es la relación de tiempo entre el juicio y castigo interno de las palabras y el castigo externo de los desastres? Es simultáneo. Actualmente los incrédulos también tienen desastres de todo tipo, pero no son tan grandes ni se clasifican como desastres devastadores. Una vez que el pueblo escogido de Dios haya sido hecho completo, cuando aparezca un grupo de vencedores, “crack”, la catástrofe descenderá. Una vez que descienda, entonces el desastre será el juicio y castigo usado para aniquilar a los incrédulos. ¡Este juicio y castigo está lleno de ira y majestad!

de “Sermones y enseñanzas sobre la entrada a la vida (serie 121)”