Registros de las Pláticas de Cristo

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Capítulo 61. La importancia y la senda de buscar la verdad

Ya hemos compartido un poco en la enseñanza sobre el tema de la verdad. Hemos discutido varios aspectos de ella y ahora habéis reconocido la importancia de la verdad para todas y cada una de las personas. Después de tanta enseñanza, ¿no sentís que la verdad es lo más importante y que si creéis en Dios pero no buscáis la verdad, nada se ganará? ¿Qué clase de respuesta habéis tenido en vuestros corazones? Justo ahora, probablemente hay algunos que están listos y han establecido su determinación, diciendo: “De ahora en adelante, definitivamente buscaré la verdad con fuerza y pondré grandes esfuerzos en las palabras de Dios, lucharé por entender más de la verdad y la pondré más en práctica.” ¿Es correcta esta clase de mentalidad o no? Por supuesto que lo es. Ya que hemos compartido tanto en la enseñanza, si no habéis tenido ningún tipo de respuesta, ¿no sería eso no ser normal? ¿No sería la enseñanza sólo en vano? La verdad es de extrema importancia para cada persona, para cada persona que busca y tiene sed de la verdad. Se podría decir que eso es lo más importante para todos los que verdaderamente creen en Dios. Es más importante que nuestra comida, nuestro vestido, nuestro sueño; es más importante que cualquier cosa en nuestras vidas. ¿Habéis reconocido esta importancia? Definitivamente tenéis un poco de este sentimiento, este reconocimiento en vuestros corazones y diríais: “Incluso si no como ni duermo ni hago alguna otra cosa, debo buscar la verdad. La búsqueda de la verdad es el asunto más importante de mi vida. Podríais decir que es el llamado más importante para cada persona.” Después de escuchar tanta enseñanza, es probable que cada uno de vosotros tengáis este fundamento en vuestro corazón y que tengáis este reconocimiento y sentimiento así como esta comprensión. Esta clase de reconocimiento y sentimiento es correcta, es precisa. Esto prueba que estas cosas de las que hemos tenido enseñanza y lo que hemos entendido encajan completamente con las palabras de Dios, con lo que Él quiere hacer en nosotros y con Su voluntad.

Así que en los primeros días de su creencia en Dios, ¿cuál es la actitud de las personas? ¿Cuál es actitud hacia la verdad? Simplemente no le prestan atención en absoluto porque la verdad les es desconocida. No entienden totalmente qué es y entienden aún menos de dónde es, porqué la deben buscar, porqué la deben recibir y poner en práctica y porqué Dios tiene que expresar tanto de la verdad. ¿No son todas estas cuestiones desconocidas para cada uno de nosotros? Nunca hemos considerado ni nos hemos encontrado con estas cuestiones. En este momento Dios está llevando a cabo una nueva etapa de Su obra y Él ha expresado muchas de Sus palabras, y cada uno de nosotros que cree en Dios ha aludido brevemente o se ha encontrado con todo tipo de cosas relacionadas con la verdad en nuestra senda de buscar nuestra fe en Dios. Así que, debemos empezar a tener una comprensión de la verdad y debemos comenzar a entrar en contacto con ella. Desde el momento en que las personas nacen hasta cuando crecen, después comienzan a trabajar, se casan y comienzan un negocio, el ambiente en el que viven y los ambientes con los que se encuentran no tienen nada que ver con la verdad, mucho menos contienen la verdad. Esto incluye las personas, los acontecimientos y las cosas con las que las personas se encuentran y todas las cosas que les pasan a las personas; ni una sola de estas tiene nada que ver con la verdad y particularmente no hay una sola de estas que las personas puedan observar con la verdad. Así que la verdad es muy desconocida para cada persona. Es precisamente porque ninguno de nosotros tiene la verdad que ahora debemos comenzar a enfrentar la verdad y buscarla; esto es indispensable. Si todavía no has reconocido que desde que crees en Dios, tienes que buscar absolutamente la verdad y que es sólo la verdad la que puede cambiarte y perfeccionarte, la que te puede permitir ser salvo y verdaderamente venir delante de Dios; si no reconoces eso, entonces no estás interesado en la verdad y no la puedes buscar con éxito. Algunas personas dicen: “En mi creencia en Dios, no le doy largas a un tema en mi vida de la iglesia, llevando a cabo mi deber, difundiendo el evangelio, leyendo la palabra de Dios o mi vida espiritual. Todo esto es suficiente; ¡qué verdad tengo que buscar! Por lo general no cometo pecados ni resisto a Dios; no soy un anticristo y me mantengo alejado de los malvados. No necesito buscar la verdad. Sólo necesito algunas cosas sencillas y reglamentadas para guiarme, para ayudarme y eso estará bien. No necesito profundizar demasiado en buscar la verdad.” ¿Es correcta o incorrecta esta perspectiva? (Es incorrecta.) ¿Qué tiene de malo? (Porque sólo por obtener la verdad puede uno ganar todo, ser salvado por Dios y ser bendecido por Él.) Ahora algunas personas tienen alguna conciencia vaga de esto en sus corazones. Se han dado cuenta qué importante es la verdad para la salvación de la humanidad. Sin embargo, ¿se puede arraigar esta conciencia? Depende de cómo sea tu búsqueda en el futuro. Es bueno que tengas esta conciencia ahora, que hayas reconocido que buscar la verdad es muy importante. Por ejemplo, cuando eres negativo, cuando eres débil, si no tienes la verdad para sustentarte, ¿te puedes volver fuerte? ¿Puedes vencer tu debilidad? ¿Puedes reconocer y analizar minuciosamente por qué eres débil y por qué eres negativo? (No.) ¡Definitivamente no puedes! Por ejemplo, cuando llevas a cabo tu deber y sales del paso, si no buscas la verdad, ¿eres capaz de resolver ese aspecto de tu corrupción? ¿Puedes ser fiel a Dios? No puedes, ¿cierto? Si las personas se quieren entender y resolver su propia corrupción y arrogancia, ¿pueden lograr la resolución si no buscan la verdad? No pueden. Las personas siempre tienen nociones de Dios y usan sus propias nociones e imaginaciones para medirlo. ¿Se puede resolver esto sin la verdad? No se puede resolver de esa manera. Así que, cuando nos encontramos con muchas cosas, incluyendo cosas en nuestra vida, si no estamos equipados con la verdad y no buscamos la verdad y todavía más, carecemos del entendimiento de la verdad y no sabemos que son la verdad o Su voluntad que Dios ha expresado en este aspecto, ¿cómo enfrentaremos las cosas que pasan a nuestro alrededor? Una persona un poco mejor podría confiar en algunas palabras que capta durante los tiempos normales o en algunas reglas o métodos humanos que ha aprendido para resolver esto. ¿Puede esto reemplazar usar la verdad para resolver problemas? No puede, ¿cierto? Si no buscamos la verdad, uno podría decir que en todo en nuestras vidas no tendremos principios, no tendremos sendas, en particular no tendremos objetivos o cualquier dirección. Si ese es el caso, cada cosa que hagamos en nuestras vidas será en oposición a Dios y será traición a Él. Cuando estamos en oposición y traición a Dios entonces, ¿cómo será todo lo que hacemos? ¿No será maldito por Dios? ¿No le repugnará a Dios? ¿No serán cosas que Dios juzga y castiga? Así que es posible que antes de entender realmente la verdad, todos deban enfrentar algún juicio, reprimenda, castigo y disciplina. Todos estos son para que las personas obtengan la verdad.

Después de creer en Dios, ¿no hubo algunas cosas que frecuentemente experimentasteis que os dejaron desconcertados y con pérdida? Sentisteis que no podíais entender la voluntad de Dios, no sabíais qué hacer, y no importa cómo os rompisteis la cabeza, ¿no pudisteis hacer nada? Y cuando quisisteis buscar la enseñanza, no supisteis qué tema era y quisisteis buscar respuestas en la palabra de Dios pero, ¿estuvisteis analizando sin propósito, sin ningún objetivo? ¿No fue ese frecuentemente el caso? Esta es la presentación de no tener la verdad que los nuevos creyentes muestran en todo tipo de cosas; frecuentemente son así. Así que, cuando se reúnen y a algunas personas se les pide plantear algunas preguntas, plantean asuntos y preguntas que parecen no estar relacionadas con la verdad. Esto muestra que en cada una de sus vidas, las personas absolutamente no tienen ninguna verdad para poner en práctica, no tienen ninguna verdad para buscar y particularmente no tienen la verdad para actuar como su principio en la vida así como su principio y objetivo de práctica. ¿No es esta una dificultad que todas las personas tienen? Si en algún aspecto, en algún asunto que estuviste poniendo en práctica, ya habías dominado los principios de la verdad y entendido la esencia de la verdad, ¿todavía te sentirías perplejo? (No.) ¡Definitivamente no lo harías! Incluso si te sintieras un poco confundido sería porque tu entendimiento de la verdad era demasiado superficial y no tenías una experiencia muy profunda con él y sentiste que no podías entender la voluntad de Dios; tu corrupción no se ha resuelto y estás dolorido. ¿No es eso correcto? ¿De qué estáis confundidos ahora? ¿Cuál es en este momento vuestra mayor dificultad en relación con la verdad? ¿No es que tenéis miedo que si se plantea una pregunta acerca de la verdad, que si un tema relacionado con la verdad se menciona para la enseñanza, que hablaréis doctrinas y dichos pero no realidad? ¿Y no tenéis aún más miedo que os confundiréis por las cosas que enfrentáis? (Sí.) Esto es porque estamos totalmente sin la verdad en nuestros corazones. Si tuviéramos la verdad, esto no sería semejante dolor de cabeza. Algunas personas ponen este principio en práctica: Tan pronto como se encuentran con algo, corren a revisar las palabras de Dios para encontrar un pasaje. No lo entienden del todo, pero su compromiso es entenderlo basado en el significado literal y respetar las reglas, después acabar con eso. Sienten que es lo suficientemente bueno, oran y después se sienten en paz y relajados. Les preguntan a sus hermanos y hermanas y ninguno de ellos tiene mayores ideas al respecto, así que piensan: “Bueno, lo practicaré de esta manera. Definitivamente debe ser lo suficientemente bueno.” Esto tampoco está bien. Esto realmente está lejos del estándar de la verdad y de la esencia de la verdad. Está demasiado lejos de la voluntad de Dios y no es el principio para practicar la verdad.

Si quieres poner la verdad en práctica y entenderla, primero debes entender la esencia de las dificultades que tú mismo enfrentas y las cosas que pasan a tu alrededor, cuál es el problema y con qué aspecto de la verdad se relaciona. Debes buscar esto. Después de eso, busca la verdad basada en las verdaderas dificultades tuyas. De esa manera gradualmente experimentas esto y serás capaz de ver la mano de Dios, lo que Él quiere hacer y los resultados que quiere en ti en todo lo que pasa a tu alrededor. Si sientes que ninguna de las cosas que pasan a tu alrededor no tienen nada que ver con tu creencia en Dios o la verdad y piensas: “Lo puedo manejar; no necesito la verdad ni la palabra de Dios. Cuando haya una reunión o esté leyendo la palabra de Dios o cuando esté llevando a cabo mi deber, me sustentaré con la verdad y con la palabra de Dios”; si sientes que las cosas que normalmente suceden en tu vida, cosas en tu familia, trabajo, matrimonio y perspectivas futuras, todas las cosas que pasan a tu alrededor, no están relacionadas con la verdad y usas medios humanos para resolverlas; si experimentas las cosas de esta manera, entonces nunca obtendrás la verdad y nunca entenderás lo que Dios realmente quiere lograr en ti y ganar en ti. Buscar la verdad es un proceso largo. Hay un lado sencillo de eso y también hay un lado complejo. El lado sencillo es considerar primero todas las cosas que pasan a nuestro alrededor, comenzar desde todas y cada una de las cosas y entonces verás cada vez más cuánta verdad se debe ganar y se debe buscar en tu creencia en Dios, que hay tanto en cada aspecto de ella. No es que sólo aquellos que están llevando a cabo su deber, sirviendo a Dios o actuando como un líder necesiten practicar de acuerdo con la verdad en todas las cosas y que los seguidores abajo no necesiten. Ese no es el caso. Si ese fuera el caso, todo lo que Dios dijo y todas las palabras que Él ha expresado serían inútiles. Tendrían poco significado.

¿Tenéis en este momento una senda en vuestra búsqueda de la verdad? ¿Tenéis alguna clave? ¿Qué tenéis que resolver primero? Primero debéis comer y beber más la palabra de Dios, debéis escuchar más, debéis buscar más. Debéis comer hasta que estéis llenos, beber hasta que estéis saciados, hasta que estéis creciendo rápidamente y tengáis estatura y después seréis capaces de hacer algunas cosas, seréis capaces de resistir algunas pruebas y tentaciones. En ese momento sentiréis que realmente habéis obtenido y comprendido algo de la verdad y sentiréis que las palabras de Dios verdaderamente son lo que la humanidad necesita, lo que la humanidad debe obtener y que realmente es la inigualable verdad que da vida en el mundo. Justo ahora, no tenéis experiencia; sólo habéis sentido que tenéis un poquito de un corazón nostálgico, que la palabra de Dios es profunda y que dentro de Sus palabras, hay demasiadas cosas que no podemos lograr y que no entendemos. Sólo tenéis este corazón nostálgico, este impulso, pero en cuanto a si podéis o no obtener la verdad, esto depende de cómo la ponéis en práctica y la buscáis en el futuro.

Si Dios sólo expresó algunas sencillas verdades en la última etapa de Su obra, ninguna que fuera demasiado profunda; si no habló demasiadas verdades, mucho menos habló mucho de juzgar y exponer a las personas o no dijo nada que sea profundo; si expresó sólo una pequeña porción, sólo un poco basado en lo que las personas fueron capaces de aceptar y fueron capaces de entender con sus cerebros; si sólo habló algunas palabras acerca de las bendiciones, algunas cosas inocuas, ¿podría ser salva la humanidad al final? Te daré un ejemplo. Suponed que Dios dijo: “Todos vosotros estáis corrompidos de una manera muy profunda; ninguno de vosotros tenéis la verdad y ninguno de vosotros estáis consagrados a Mí. Vuestra esencia y naturaleza ya han cambiado para ser de un Satanás viviente. Sois hostiles a Mí y no amáis la verdad,” y después Él les dijo a las personas: “¡Id a resolverlo!” Justo después de eso, supón que dijo que bendice a aquellos que aman la verdad y que aquellos que están consagrados a Él son capaces de satisfacer Su voluntad y serán capaces de caminar la senda hasta el final; supón que dijo que Él bendice a cierto tipo de persona y que permitirá que cierto tipo de persona obtenga lo que Él ha prometido. Si Dios sólo dijo estas cosas, simplemente les dije esto a todos, ¿se conmoverían nuestros corazones? ¿Tendríamos la voluntad para luchar para ser mejores? ¿Qué sentirían las personas? “Básicamente sabemos estas cosas que Dios ha dicho. Sólo son estas cosas. No somos tan corruptos; ¡suficientemente buenos! Es sólo que afuera estamos un poco degenerados moralmente, la calidad de nuestra humanidad es un poco deficiente o hay algunos hábitos de vida que son algo mundanos; hemos sido corrompidos por Satanás pero no mostramos demasiada resistencia a Dios. Si hiciéramos uso de algunas pequeñas estrategias o pusiéramos sólo un poco más de esfuerzo, seríamos capaces de satisfacer la voluntad de Dios. Es muy sencillo y esto es fácil de lograr.” Las personas no tomarían en serio buscar la verdad y no pondrían esfuerzo en eso ni sufrirían por el bien de eso. Así que, ¿qué creerían? Que creer en Dios es sencillo, que es fácil y que buscar la verdad es algo fácil y relajante. ¿Eso es como en realidad es? ¡No lo es! Cada cosa que Dios dice, cada tema y cada clase de verdad que Él expresa son de uso práctico para cada uno de nosotros. Todas tienen su lado práctico, su lado auténtico. No importa si las personas hoy son o no capaces de verlo, experimentarlo o sentirlo, verdaderamente existe. Cuando hayáis tenido tres a cinco años de experiencia, sentiréis la autenticidad de las cosas que Dios está diciendo hoy y que estas palabras que Dios ha expresado son tan maravillosas. Si Dios todavía estuviera mimándonos como en la Era de la Gracia, diciendo que somos los corderitos en Su regazo, que somos las ovejitas perdidas y que Él dejaría noventa y nueve para ir a buscar a la perdida, entonces pensaríamos, “Yo soy esa, ¡cuánto me ama! La misericordia y el amor de Dios verdaderamente son grandes. ¡Él nos ama tan profundamente!” Si las personas siempre creyeran que Dios es de esta manera, si siempre lo vieran de esta manera, no irían genuinamente a buscarlo ni vendrían delante de Él para reverenciarlo. Todavía tendrían su actitud original hacia Dios, que fue como la de Satanás, la del diablo. Todavía tendrían una actitud displicente hacia Dios así como hacia la verdad. Si ese fuera el caso, las personas nunca entenderían qué es la verdad ni qué es realmente creer en Dios y seguirlo ni qué es buscar y obtener la verdad. Esto es verdad.

Si Dios no expresó estas cosas y si Él no castigo ni juzgó a cada persona ni usó estas palabras duras en todos entonces, ¿qué creeríamos? Creeríamos que creemos en Dios, así que hemos alcanzado el éxito y sólo necesitamos esperar el arrebatamiento y entrar al reino y reinar como reyes. Algunas personas ya están preparadas y dicen: “Alguien como yo podría por lo menos ser el que vigila la puerta en el reino.” Algunas personas dicen: “Tal como soy, no necesito demasiado. Estaría bien si barro las calles en el reino.” O, “Alguien como yo debe ser un capitán de cientos.” Al principio estas son las intenciones originales de cada uno de nosotros creyentes, así como los ideales y las esperanzas de todos los que creen en Dios. Así que después de decir todo esto, Él ha revelado completamente las concepciones e imaginaciones de la humanidad así como sus deseos y pensamientos extravagantes. No hay una sólo cosa en el pensamiento de las personas que sea compatible con Dios. No hay una sola cosa en lo que las personas anhelan y en lo que quieren lograr que sea compatible con la verdad. Son completamente incompatibles con la verdad. ¿No es así como es? Una vez que creemos en Dios, nos enfrentamos con Su juicio y castigo y con Sus palabras que no están de acuerdo con nuestras propias nociones. También nos enfrentamos con la obra y los caminos de Dios que no están de acuerdo con nuestras nociones e imaginaciones. Así que, muchas personas han aceptado esta etapa de Su obra pero no están dispuestas a enfrentar verdaderamente la obra de Dios y lo que Él requiere que la humanidad logre. Hay muchas personas que, cuando se menciona buscar la verdad, de repente no tienen energía y están somnolientas. Tan pronto como se menciona buscar la verdad o tener enseñanza sobre la verdad, se quedan dormidas; les hace falta el deseo y la energía para escucharla. Pero tan pronto como surgen las bendiciones, las promesas y los misterios, de repente otra vez están llenas de energía. ¿Por qué es esto? Esto es porque en el fondo del corazón del hombre, él no ama la verdad. Le molesta que buscar la verdad es demasiada molestia y hay demasiadas trivialidades; es problemático y requiere mucho pensamiento y sufrimiento y pagar un precio demasiado grande. Si buscar la verdad fuera tan sencillo como leer un libro de texto de idiomas de la escuela primaria o canciones de cuna, entonces probablemente hay algunas personas que estarían interesadas en ella porque es sencillo, fácil y no hay necesidad de pagar un precio o entregarse demasiado. Pero así como está, es exactamente lo contrario. Buscar la verdad no es así de fácil ni sencillo. Algunas personas toman muchas notas pero cuando regresan a casa y las revisan más de cerca, piensan: “Es demasiada molestia. Realmente sería problemático resumir estas cosas una por una; será mucho trabajo. Dejaré esto a un lado por ahora y lo pensaré después de que duerma un poco.” Cuando se despiertan, lo consideran: “De todos modos, ¿qué es la verdad? ¿Por qué debo buscar la verdad? ¿Cuál es el significado de buscar la verdad?” Piensan y piensan: “Parece no tener sentido.” Esto cambio sólo en la cantidad de tiempo que duermen. Algunas personas charlan un poco con no creyentes o pasan un día con ellos y cuando se van a casa y oran a Dios, Dios ya no está en sus corazones. Buscar la verdad, un cambio en el carácter, ser salvado por Dios, ¡no hay nada de esto! Esta es la estatura de las personas que es demasiado pequeña. Demuestra completamente que las personas no tienen la verdad y no tienen a Dios en sus corazones. Sin Dios en sus corazones, puede que las personas no puedan tener la verdad. Sin la verdad en sus corazones, sin entender la esencia de la verdad, sin nunca haberla experimentado, nunca entenderán la verdad y puede que no puedan tener a Dios en sus corazones.

Algunas personas dicen: “¿Por qué estoy limitado después de ser retenido por algo pequeño? ¿Por qué no tengo el deseo de creer más? ¿Por qué es que cuando algo en particular me pasa o hay alguna clase de problema, alguna dificultad, no me siento motivado en mi creencia en Dios? ¿Por qué es que a veces no me siento interesado en las reuniones? ¿Por qué leer la palabra de Dios no me atrae? ¿Por qué es que tan pronto como alguien habla acerca de asuntos de no creyentes de repente me siento motivado? ¿Qué está pasando con esto?” ¿Qué diríais que es? (El hombre no ama la verdad.) De la naturaleza y la esencia del hombre podemos ver que no ama la verdad. Así que si el hombre no ama la verdad, ¿genuinamente cree en Dios en su corazón? ¿Puede su corazón tener un lugar para Dios? ¿Está Dios en su corazón? No, esto es incuestionable. Si tu corazón no tiene a Dios y no tiene un lugar para Dios, esto muestra que tu corazón no contiene la verdad, no entiendes ninguna verdad y no pondrás ninguna verdad en práctica. Así que tan pronto como se menciona poner la verdad en práctica o ponderar la palabra de Dios, las personas pierden su vigor y no hay nada que puedan hacer. Si uno les dijera que podrían ganar algo de dinero, que tienen un buen camino para hacer mucho dinero y pudieran hacer cien mil u ochenta mil al mes, saldrían con cualquier solución para vencer cada dificultad para hacer eso. No tendrían miedo del fracaso y lo intentarían otra vez después de fracasar. ¿Por qué es eso? Porque es el beneficio personal lo que las está atrayendo y jalando en su corazón. Su corazón ha sido ocupado por sus intereses personales, ellos toman el primer lugar. El beneficio personal y el dinero son extremadamente importantes para ellas, así que harán todo bajo el sol y se romperán la cabeza por cualquier manera posible para lograr sus deseos, sus objetivos. Incluso pagarán cualquier precio. Así que si tratas la búsqueda de la verdad como el más grande asunto de tu vida, creo que no te encontrarás sin una senda. No te faltará el tiempo y sobre todo no tendrás muchas dificultades que te impidan practicar y buscar la verdad. ¿Tenéis esta resolución? ¿Tenéis este impulso? Los padres harán todo para satisfacer a sus hijos así que si les dicen a sus padres que quieren ir a la universidad, lo que requiere un montón de dinero, pero esos padres no tienen tanto, ¿qué harán? Irán al lugar para pedir dinero prestado para juntar el dinero de alguna manera y después encontrar alguna forma de conseguir lo suficiente para que sus hijos vayan a la universidad. Si no pueden pedir prestado el dinero, algunas personas pensarán en una solución propia; harán algún pequeño negocio o encontrarán un trabajo. No importa cuánto tengan que sufrir, encontrarán una manera para conseguir el dinero suficiente, satisfacer las necesidades de sus hijos, para que puedan ir a la universidad, para que se puedan convertir en personas cultas y tener un buen futuro. Si vosotros realmente tenéis la voluntad de buscar la verdad, creo que no debería haber ningún tipo de dificultad que pudiera detener a ninguno de vosotros a menos que tuvierais déficit cognitivo, tuvierais algún tipo de defecto neurológico innato o tuvierais un problema con vuestro pensamiento o si no fuerais muy inteligentes o fuerais un idiota. A menos que tengas ese tipo de deficiencia innata, debes ser capaz de lograr eso que las personas normales son capaces de lograr en su pensamiento y ninguna dificultad debería ser demasiado. Porque la búsqueda de la verdad no es algo que podamos ganar por medio de los medios humanos así que, ¿qué es? Sólo estamos cooperando. El Espíritu Santo nos ayudará y guiará y nos proveerá e iluminará en todo momento. Él nos permitirá salir adelante en cada dificultad y entender las cosas que no entendemos siempre y cuando tengamos la voluntad y el corazón para buscar. Con Dios, todas las cosas, que los humanos no pueden lograr, son posibles. Los humanos no son nada; si Dios no lo hace, no importa cuánto esfuerzo o cuán grande la energía que las personas pongan en algo, será inútil.

Durante la Era de la Gracia las personas también creyeron en Dios y lo siguieron, pero su objetivo era entrar en el cielo y no hablaron de buscar la verdad ni hablaron de ser salvas. Sólo siguieron las reglas, fueron a la iglesia, leyeron la Biblia, mantuvieron sus vagas esperanzas y sintieron que era suficientemente bueno y que irían al cielo después de la muerte. Esta etapa de Su obra no es tan sencilla. Todo lo que Dios hace es práctico y requiere que paguemos un precio real y verdaderamente vayamos a buscarlo y lo experimentemos. Sólo de esta manera podemos obtener de Dios las palabras y la verdad expresada por Él. Si las personas todavía creyeran como en la Era de la Gracia y se reunieran, fueran a la iglesia, leyeran la Biblia y después esperaran el arrebatamiento y la ascensión al cielo, qué arrogante sería eso; todas estarían esperando llegar al tercer cielo. Así es como son las personas: Nadie las alaba ni tampoco lo hace Dios. Él sólo les ha dado a las personas algunas reglas y principios que acatar y una promesa. Después, las personas sienten que son lo suficientemente buenas, que deberían ir al cielo, que deberían ser arrebatadas. Las personas no reconocen lo que ellas mismas son, sólo se pelean por algo mejor, algo más elevado. Se sobreestiman. Nadie piensa que son objeto de destrucción y sobre todo no creen que son de la clase de Satanás. Todas creen que dado que Dios las salvó, deben ser lo suficientemente buenas. Esta es una perspectiva errónea.

Cuando las personas por primera vez se convierten en creyentes y entran a la casa de Dios, son disconformes e intolerantes en varios aspectos. Tienen una aversión hacia todos y piensan que son mejores que todos e incluso son así con respecto a Dios. No deposites mucha confianza en el hecho de que han aceptado a Cristo; esto no es equivalente a ser capaz de aceptar Sus palabras y no es equivalente a ser capaz de aceptar todo lo que Él hace. Ellas solamente aceptan esta etapa de la obra de Dios y a Dios encarnado sólo de nombre, pero eso no significa que estén libres de nociones, imaginaciones y conflictos en relación con lo que Dios hace. Cuando las personas que acaban de aceptar ven a Dios o incluso Sus palabras, dicen que esto o aquello no es correcto. Algunas personas están muy emocionadas, muy entusiasmadas y se sienten muy honradas cuando ven a Cristo. Sienten que no viven en vano. Pero dado que las personas no tienen la verdad y no conocen a Dios, ¿cómo son? Tienen nociones acerca de cómo Dios habla, cómo maneja algo y hasta lo que come o viste. Tienen nociones acerca de la actitud que Él tiene hacia alguien y hasta tienen nociones, opiniones o pensamientos sobre una expresión o un gesto Suyo. ¿De qué se trata esto? Es que el Dios en las imaginaciones de las personas es completamente diferente del Dios verdadero. Además de eso está el carácter corrupto de las personas y la existencia de una naturaleza arrogante. No la pueden reprimir. Puede que no puedan contenerse de resistir a Dios; puede que no puedan estar sin nociones u opiniones sobre Dios. Pero aquellas con muchos años de experiencia que han superado eso y han salido de eso, ¿cómo entienden y tratan esas cosas? Pueden reconocer que en los principios de todo lo que Dios hace, cada palabra que dice y cada problema que maneja, hay verdad que se puede buscar y las personas no deben tener sus propias nociones; especialmente no deben albergar resistencia ni antagonismo en sus corazones. Después de varios años de experiencia, las personas pueden tratar correctamente estas cosas y tienen alguna verdad dentro de ellas para actuar como su vida. Tienen alguna verdad relevante para actuar como su principio de práctica en estos aspectos y ya no harán cosas tontas. Aquellas que se acaban de convertir, que no tienen experiencia, están propensas a tropezar y salir mal en estos aspectos. También están propensas a hacer algunas cosas tontas e imprudentes. ¿También estáis llenos de imaginaciones acerca de Dios? ¿Creéis ahora que creer en Dios encarnado es demasiado difícil? ¿Decís: “Solía ser realmente sencillo para nosotros creer en Dios. Ciertamente nadie fue serio con nosotros y nadie nos pidió que hiciéramos tanto. Si no llegábamos a las reuniones, a nadie le importaba y a nadie le importaba cómo creíamos, si nuestro entendimiento era puro, si buscábamos o no la verdad. Es demasiado problema ahora. Es demasiado difícil”? ¿Pensaríais de esta manera? Si creyerais de acuerdo con las viejas formas, se acabaría. Puede que no pudierais tener un buen resultado.[a]

La fe en Dios no puede depender de las imaginaciones y no puede depender de las nociones y sobre todo no del interés. Si crees en Dios a causa de un interés o impulso momentáneos, entonces te debes calmar y considerar si quieres o no continuar y si verdaderamente quieres buscar la verdad. Considera si verdaderamente eres una persona que genuinamente cree en Dios, si ya has determinado tomar esta senda y buscar la verdad. Reflexiona sobre eso con un poco más de cuidado. Esto es porque el Dios en el que ahora creemos es Dios encarnado. Dios encarnado es Dios que desciende a la tierra del cielo, que realmente se ha vuelto una persona, alguien que se ve exactamente como un ser humano. Él es Cristo, no una simple persona. Dios ha hecho esta etapa de la obra de una manera muy práctica y Él ha expresado muchas de Sus palabras, ha hecho mucha obra y ha seleccionado muchas personas de una manera muy práctica. Dios ha ensanchado Su obra y Su evangelio de una manera práctica. Cada porción real de Su obra prueba que mientras Dios obra en el hombre, Él también requiere que la humanidad realmente entre, busque y de verdad experimente Sus palabras. Sólo de esta manera pueden las personas realmente obtener la verdad. Esto es lo que Dios quiere hacer. Desde el momento en que primero aceptasteis hasta ahora, probablemente habéis experimentado varias cosas. No importa si creéis que son sobrenaturales o cosas que se pueden ver a simple vista o algo que es alcanzable a través del propio pensamiento de las personas. En resumen, cada cosa es algo que Dios en realidad ha hecho. Son cosas que Él ha hecho en nosotros, entre nosotros y alrededor de nosotros para que seamos capaces de verlas y tocarlas. Así que, la búsqueda de la verdad es una cuestión práctica y también es una lección práctica. No es que podamos depender de las imaginaciones, del pensamiento, de nuestras propias nociones o de nuestro poco conocimiento para obtener fácilmente el conocimiento de la verdad o poner la verdad en práctica. No es tan sencillo. En realidad debemos pagar un precio y verdaderamente experimentar, buscar, ponderar, tener enseñanza y dedicar esfuerzo en nuestras vidas. Sólo de esta manera seremos capaces de tener entrada en las palabras de Dios y la verdad y cosechar recompensas poco a poco. Un día, cuando comprendas qué es la verdad y cuál es su esencia y sepas que estas cosas pronunciadas por Dios encarnado son los principios de vida reales y verdaderos así como el objetivo y la dirección de la vida que son necesarios para cada cosa que pasará en nuestras vidas, te darás cuenta: ¡Todo lo que Dios hace es tan significativo! Dios encarnado es increíblemente importante y valioso para nosotros. Cada cosa que Dios dice, cada parte, cada etapa de Su obra, cada declaración y acción Suyas, cada gesto y movimiento Suyos, Sus ideas y Sus perspectivas y pensamientos, todos son en aras de la salvación de la humanidad. Todos son para salvar al hombre. Ni uno solo está vacío, son realistas y prácticos. Así que si procedes de la Era de la Gracia o de una vida de no creer en Dios, ya no debes soñar sueños o depender de tus imaginaciones; ya no debes vivir dentro de tu propio idealismo ni fantasías. La obra real de Dios nos demanda experimentar y pagar un precio de verdad. Sólo de esta manera lo que experimentamos puede ser lo que necesitamos obtener en nuestros corazones y sólo esto es lo que es necesario para nuestras vidas. Es lo que más necesitamos obtener en el curso de nuestra creencia en Dios. Una vez que lo obtienes en tu corazón, quiere decir que Dios tiene un lugar en tu corazón. Es lo que Dios quiere hacer en tu corazón. Cuando has entendido y experimentado la verdad, sabes de qué se trata la verdad, se ha arraigado en tu corazón y has tenido una experiencia real de la verdad, entonces las palabras de Dios verdaderamente se vuelven tu vida dentro de tu corazón. ¿Es este un proceso práctico? ¡Es práctico!

¿Qué tenemos que hacer para este proceso? Primero, debemos entrar en las palabras de Dios, saber lo que las palabras de Dios tienen la intención de hacer en nosotros, el alcance de lo que tienen la intención de hacer y lo que tienen la intención de hacer principalmente. Hay dos aspectos principales. Primero, Dios nos haría conocernos. Segundo, Él nos haría conocer a Dios. Sólo estas dos cosas. Para conocerte, debes conocer tu propia esencia corrupta, tus propias debilidades, carácter y naturaleza vitales, así como cada pedazo diminuto de esas cosas que se revelan en tu vida diaria, tus motivos, tus perspectivas y tu actitud acerca de cada cosa, ya sea que estés en casa o fuera, ya sea que estés en una reunión o cuando comes y bebes las palabras de Dios o cuando te encuentres con cierto problema. Te puedes conocer por estas cosas. Por supuesto, para conocerte más profundamente debes integrar las palabras de Dios. No debemos temer el sufrimiento ni el dolor y sobre todo no debemos temer que las palabras atravesarán nuestros corazones. Debemos leer más de Sus palabras en relación con el juicio y castigo y la revelación de nuestras esencias corruptas. Debemos leerlas y sustentarnos más de ellas. No compares a los demás con ellas, compárate tú con ellas. Presentamos cada una de estas cosas, todos coincidimos con esto. Si no lo crees, ve a experimentarlo tú mismo. Algunas personas dicen: “No estoy convencido. Hay una línea en las palabras de Dios que dice que las personas son rameras, prostitutas. ¿De quién se trata esto?” Un hermano dice: “Eso definitivamente no es sobre mí. No soy una mujer así que no podría ser una ramera o una prostituta.” Y una hermana dice. “Ni siquiera me he casado. Soy soltera y nunca he hecho ese tipo de cosa. Sobre todo no he tenido ningún pensamiento inapropiado sobre los hombres.” Algunas hermanas dicen: “Soy resueltamente leal a mi esposo; nunca he pensado en estar con nadie más. Sobre todo porque creo en Dios, debo guardar mi castidad y no puedo deshonrar el nombre de Dios. Así que, estas palabras no me aplican.” Y algunas otras hermanas dicen: “Esta clase de palabras de Dios suena tan terrible. No las aceptaré. Hablar de esta manera es menospreciar a las personas y no está de acuerdo con la realidad. No lo puedo aceptar.” Algunas otras personas dicen: “Dado que Dios ha dicho esto y existen porciones imprecisas, ya no creo más.” ¿Es esta una actitud correcta? Claramente, definitivamente, absolutamente no es correcta porque simplemente no podemos tener esta actitud hacia las palabras de Dios. Primero debemos saber que no importa si algunas de Sus palabras son agradables al oído, si son amargas, dulces, agrias o picantes, las debemos aceptar todas. Esta debe ser nuestra actitud principal. ¿Qué clase de actitud es esta? ¿Una actitud de piedad? ¿De devoción? O, ¿qué clase? ¿Es una actitud de paciencia o de sufrimiento? Parecéis un poco desconcertados. Os diré, no es ninguna de esas. Debemos ver las palabras de Dios como la verdad en cómo lo tratamos a Él. Ya que son la verdad, las debemos aceptar con razón. Ya sea que seamos o no capaces de reconocerlas o aceptarlas, nuestra primera actitud debe ser una de aceptación. Debemos aceptar las palabras de Dios sin excepción. Si las palabras de Dios no se tratan de ti ni de alguna otra persona, ¿de quién se tratan? Si no se trataran de ti, ¿cómo va a hacer Él que las aceptes? ¿No es esto contradictorio? ¿Verdad? (No es contradictorio.) Todas vuestras respuestas son muy exactas, es sólo que no sabéis de qué se trata todo. No es contradictorio, pero cuando os hago que lo expliquéis, no lo podéis explicar claramente. Cada línea de las palabras de Dios pertenece a un estado. Cada parte de Sus palabras no se trata de las apariencias externas y sobre todo no se trata de reglas externas ni de un tipo sencillo de comportamiento para las personas. No es así. Si todo en las palabras de Dios ves como que se trata de un tipo de comportamiento, un tipo sencillo de comportamiento humano o una apariencia externa, no tienes entendimiento espiritual y no entiendes la verdad. Las palabras de Dios son profundas. ¿Cómo son profundas? Todo lo que Él dice, que Él revela, es el carácter corrupto de las personas y cosas sustanciales y muy arraigadas dentro de sus vidas. Son cosas esenciales, no apariencias externas y sobre todo no son comportamientos externos. Desde afuera, todos son probablemente bastante buenos pero, ¿por qué Dios dice que algunas personas son espíritus malos y algunas personas son espíritus inmundos? Esto es algo que no puedes ver. Así que, no puedes confiar en las apariencias o en lo que ves desde afuera para sustentar las palabras de Dios. Después de esta clase de enseñanza de parte mía, ¿no habrá un pequeño cambio en vuestra actitud hacia las palabras de Dios? ¿No habrá algún cambio? No importa qué gran cambio haya. En general, es seguro que cuando te encuentres con esta clase de palabras en el futuro, por lo menos no discutirás con Dios diciendo: “Estas palabras de Dios suenan tan terribles. ¡No leeré esta página, sólo la pasaré! Encontraré algo que leer acerca de las bendiciones o de las promesas. ¡Eso consolará mi corazón!” No seréis así. No elegiréis.

Justo ahora vuestra estatura es pequeña y probablemente confiáis en vuestras propias ideas y preferencias en relación con las palabras de Dios. Estáis dispuestos a buscar Sus palabras acerca de las bendiciones, algunas palabras como, “Mis hijos primogénitos” o “Mi hijo” o Sus promesas para el futuro. Cuando leéis esta clase de palabras, os sentís relajados, cómodos o sentís que hay alguna esperanza. Os sentís un poco animados y motivados en vuestra creencia en Dios. Si las personas siempre leen esa clase de palabras de revelación, de juicio y castigo, ya no tendrán la energía para la fe en Dios. Se sienten desanimadas. ¿Cómo pueden seguir adelante cuando se sienten desanimadas? Para la mayoría de las personas ahora, si las haces leer algo sobre misterios no lo pueden entender, sienten que es demasiado profundo. Si leen algo acerca de las bendiciones, sienten que está fuera de alcance. Si leen algo que revela un carácter corrupto, eso está un poco cerca y pueden entender algo de eso y sustentarse un poco en la superficie. Sin embargo, las personas están algo reacias a aceptarlo. ¿Ves? ¡Las personas son tan problemáticas! Esto es lo que debes aceptar pero estás poco dispuesto a aceptarlo y aun así fracasas en lograr las cosas que eres capaz de aceptar. Así que, ahora debemos separar las palabras de Dios en unas pocas categorías y comerlas y beberlas en un orden adecuado. Primero, cada vez que comas y bebas Sus palabras primero debes leer un pasaje que revele misterios y sentirás que Dios está alto en el tercer cielo, que el Dios en el que crees es tan sublime, que Él no es tan insignificante y que debes mantener un corazón de reverencia para Él. Después de eso, oras: “¡Oh Dios! ¡Eres tan grande! ¡Eres supremo! Eres el Gobernante de todas las cosas. Tú puedes decidir mi destino; estoy dispuesto a obedecer Tus arreglos y Tus orquestaciones. Estoy todavía más dispuesto a obedecer todas las cosas que suceden en mi vida que vienen de Ti.” De esta manera, ¿no sentirás en tu corazón que Dios es sublime? Cuando las personas oran de esta manera, tienen alguna reverencia por Dios porque están dispuestas a creer en un Dios sublime. Así que, antes de comer y beber las palabras de Dios, el primer paso es poner a Dios en el cielo. El segundo paso es buscar para comer y beber algunas palabras acerca de las bendiciones y las promesas. ¿Es esto correcto? Algunas personas asintieron con la cabeza: “¡Sí!” ¡Ah, eso es correcto! ¡Necesitamos este aspecto de la verdad!” Tan pronto como leen las palabras de Dios acerca de bendecir a la humanidad, las personas se agitan al punto de las lágrimas. “¡Oh Dios, eres tan precioso! ¡Eres más que digno de nuestra adoración! ¡Realmente eres tan precioso! Estamos dispuestos a aceptar Tus bendiciones para nosotros y estamos todavía más dispuestos a aceptar Tus promesas para nosotros. Es sólo que justo ahora nuestra estatura es infantil, no hemos crecido en nuestras vidas y no estamos calificados para aceptar Tus promesas ni bendiciones. Te suplicamos que nos proveas más.” ¡Realmente es maravilloso leer las palabras de bendiciones! Así que, ¿qué clase de bendiciones hay? Dios dijo que cuando llegue el momento, todos esos desastres definitivamente no caerán sobre ti; cuando llegue el momento, las personas pueden romper con estas tres irritantes comidas al día, el lavado y la limpieza; hay este tipo de promesas. Cuanto más leen, cada vez están más motivadas. Pero no importa cuán motivado estés, no olvides buscar la verdad. ¿Y qué se debe leer para el tercer paso? (Palabras que revelen la corrupción de la humanidad.) Vosotros conocéis este paso. Debéis leer las palabras que son Dios revelando el carácter corrupto y las esencias corruptas de la humanidad. Cada vez que comáis y bebáis las palabras que revelan las esencias corruptas de la humanidad, no es necesario comer y beber demasiado, uno o dos puntos es suficiente. Después de que hayáis acabado de comer y beber, dejad a un lado esas cosas que no entendéis o que vosotros mismos no podéis sustentar. Para las cosas que vosotros mismos podéis sustentar, anotadlas y de esta manera, poco a poco, lentamente, llegaréis a dominar cada vez más. Llegaréis a conocer vuestra propia naturaleza y esencia. ¿Diríais que esta es una buena manera? Es muy buena, ¿cierto? Parece que justo ahora todavía tenéis necesidades en relación con las promesas de Dios y las palabras acerca de los misterios, que todavía ansiáis eso. Por ejemplo, cuando le das medicina a un niño pequeño, primero lo tienes que llamar, darle un dulce, algo bueno para comer para convencerlo y después, cuando no está poniendo atención, rápidamente administrarle un trago de medicina. Para el momento en que sepa qué está pasando, ya está en su estómago y lo piensa: “¡Es tan amargo! Mamá, ¿qué me hiciste comer? ¡¿Cómo puede estar tan amargo?!” Antes de que tenga oportunidad de reaccionar, mete otro dulce en su boca y convéncelo un poco más. El niño siente que todavía está dulce. Los niños son fáciles de convencer. Los puedes convencer con dos dulces y hacer que tomen su medicina. Pero una vez que han crecido, eso ya no es necesario. Aunque están muy conscientes de que es amarga, aun así tienen que tomarla ellos mismos. Esta es una cuestión del estado de su estatura. Si tú no tienes esa estatura y tú mismo vas buscando entre las palabras de Dios y encuentras las palabras y la verdad relacionadas con Dios revelando la naturaleza de la humanidad para sustentarte, si se te pide comer y beber esto todo el día, te hartarás de eso y estarás enojado porque tu experiencia no lo puede ajustar. Así que se tienen que intercalar algunas cosas como productos cubiertos de azúcar y sabrosos. Si en el futuro coméis y bebéis palabras en relación con el juicio y castigo o que revelan la esencia de la humanidad y sentís que es realmente agotador, no estáis dispuestos a comerlas y beberlas, no estáis interesados, entonces de inmediato debéis buscar para comer y beber palabras en relación con las bendiciones y las promesas de Dios acerca de los misterios. Entonces cuando las comáis y bebéis y os sintáis motivados y que vuestra relación con Dios está un poco más cerca, apresuraos a aprovechar la ocasión y buscad las palabras relacionadas con el juicio y castigo. Si coméis y bebéis y una vez más no estáis interesados, apresuraos una vez más a buscar Sus palabras sobre las bendiciones. … De esta manera, poco a poco, paso a paso, estarás en la senda correcta. Sois capaces de comer y beber de esta manera, ¿correcto? Todos sabéis acerca de las palabras de Dios en relación con Sus bendiciones y promesas, ¿correcto? Probablemente estáis muy seguros de esto.

Recuerdo a un hermano que dijo lo que sigue. Dijo que hubo otro hermano que puso mucho esfuerzo en investigar cuándo se marcharía Dios de la tierra. Y mucho esfuerzo no significa pensar en eso noche y día, sino estar preocupado por eso desde el momento en que empezó a creer en Dios. Él buscó en las palabras de Dios y recopiló todo lo relacionado a la partida de Dios de la tierra. Pensó y pensó: ¿Cuándo realmente se irá Dios? No lo podía comprender. Por supuesto este no fue un esfuerzo de sólo uno o dos días; debió haber sido dos o tres años. Revisó por todas partes; revisó exhaustivamente como si fuera una Biblia de referencia cruzada, checando cada capítulo de principio a fin; ¡fue tanto esfuerzo! Con el fin de estudiar cuándo Dios se irá de la tierra, para encontrar una respuesta precisa, juntó todos los textos relevantes; en la época en que Dios se irá, habrá llegado el calor primaveral y las flores estarán floreciendo, qué otras señales habrá tales como terremotos o epidemias, cómo serán las personas o cómo reaccionarán las personas de la iglesia. ¿No tendría eso que ser mucho trabajo? Esta persona realmente “se preocupa” por Dios y lo “ama” tanto; ¡qué grande es su “amor” por Dios! La partida de Dios de la tierra es un evento importante en Su obra; esto fue descubierto por ese hermano. Lo trató como si fuera el evento más importante. Creyó que incluso era más importante que su propia búsqueda de la verdad y su propia salvación y que era más importante que buscar cualquier tipo de verdad en las palabras de Dios, que es por lo que puso todo ese texto junto y encontró una respuesta al final. ¿Fue precisa esa respuesta? (No lo fue. Nadie puede desentrañar la obra de Dios.) Entonces, ¿no fue en vano su esfuerzo? Por ahora no discutamos si el resultado de su investigación fue acertado o no; hablemos primero de su perspectiva y de los métodos de búsqueda. ¿Qué pensáis de ese tipo de método de búsqueda, ese tipo de arduo trabajo? ¿Qué os parece el esfuerzo que hizo? ¿Fue necesario? (No.) ¡Su arduo trabajo fue inútil! ¿Qué tiene que ver contigo la partida de Dios de la tierra? Dios no te notificó cuando Él vino a la tierra, así que puede que Él no te dejaría saber tampoco cuando Él se vaya. ¿Querría Dios que las personas descubrieran cuándo se irá? No querría. Hay muchas cosas que Dios no deja que las personas sepan. ¿Cuál es la razón para eso? Es porque las personas no necesitan saber y si lo descubren no les servirá de nada ni será útil para su destino futuro. Así que, no hay necesidad de hacértelo saber.

Ahora Dios se ha hecho carne, ¿qué misterio no sabe Él? ¿Qué cosa hay que Dios no sepa? ¿Qué hay que Él no nos pueda decir? Dios podría decirnos todo, pero no hay necesidad de hacérnoslo saber y no hay necesidad de decirnos. Cuándo Dios regrese, dónde y cuándo Él se marche y la fecha en que Él concluya Su obra, ¿tiene esto algo que ver con nosotros? Podrías decir que no tienen nada que ver con nosotros. Algunas personas dicen: “¿Cómo puede no tener nada que ver con nosotros? Tengo que ver cuánto tiempo queda antes del día de Dios. Debo conocer el día correcto antes de buscar. ¡¿Y si no tengo el tiempo suficiente para buscar la verdad?!”¿No es atolondrada esa clase de persona? ¿Es alguien que busca la verdad? ¡En absoluto! Si tú realmente quieres buscar la verdad, ignorarás todas esas cosas. No estarás dispuesto a preocuparte por ellas; creerás que estar preocupado con esas cosas no tiene relevancia y no es de ayuda para tu búsqueda de la verdad. Así que no estarás dispuesto a gastar la energía mental o el esfuerzo en estos temas aburridos. Algunas otras dicen: “Si no estás interesado en lo absoluto sobre el día de Dios, ¿no es esto no amarlo?” ¡Qué clase de amor por Dios es ese! Si te importa cuándo Dios se marchará de la tierra, si sabes todo eso, ¿pruebo eso que lo amas? ¿Es realmente eso amor? ¿Qué clase de amor es ese? ¡No es amor! Es querer siempre husmear en las noticias acerca de Dios, es querer saber acerca de chismes y misterios. No es nada más que un corazón de curiosidad, no es un corazón de buscar la verdad en absoluto y, sobre todo, no es un corazón de amor por Dios, preocupándote por Él ni un corazón de reverencia a Él. Todas estas son cosas que esa clase de persona no tiene en absoluto, con las que no tiene relación. Así que si te encuentras con alguien así que está dedicando esa clase de esfuerzo, ¿cómo tratarías con él? ¿Lo respetarías? ¿Lo admirarías? ¿Lo envidiarías? ¿Lo ayudarías a buscar esta clase de misterio? No lo harías. Definitivamente lo desdeñarías. Dirías: “Nuestra búsqueda presente de la verdad, nuestra salvación, conocernos y conocer a Dios todavía están en el aire. Cada aspecto de la verdad está ahí esperándonos para que vayamos a tratar de localizarlo, buscarlo, ponerlo en práctica y entenderlo. Así que no estamos dispuestos a hacer esa clase de sacrificios sin sentido, dedicar esa clase de esfuerzo innecesario para echar un vistazo a esos misterios, investigar cuándo Dios realmente se irá, cuántas pestilencias habrá, cuántas personas saldrán corriendo y cómo será Dios en esa época. No hay necesidad para esa clase de esfuerzo.” Mientras tengas a Dios en tu corazón y un corazón de buscar a Dios, cuando ese día realmente venga Dios no puede dejar de decirte. Cuando ese día llegue, Dios no te desechará. Esta fe y este conocimiento son cosas que debes tener. Si tienes esta fe y este conocimiento, no hará cosas tontas. Si Dios tuviera la intención de decirte, ¿no lo diría directamente? ¿Necesitaría hablar con rodeos? ¿Necesitaría ocultar cosas entre las líneas de lo que Él dice o esconderlo? Absolutamente no necesitaría hacerlo. Lo que Dios tiene la intención que las personas sepan es la verdad, toda Su obra y palabras y Su voluntad. Definitivamente no las escondería. Así que, no hay necesidad de que inquieras acerca de las cosas que Dios no tiene pensado hacerte saber. No hay necesidad de ponderarlas, poner tu esfuerzo en buscarlas o tratar de checarlas o conectarlas. ¡No sirve de nada! Este esfuerzo absolutamente no tiene sentido ni valor. Dios realmente lo aborrece. ¿Y por qué lo aborrece? Primero, Dios se indigna cuando no buscas las palabras que Él ha pronunciado. Él dice que tú no eres uno que busque la verdad sino que eres una persona inquisitiva a la que le gusta buscarle la quinta pata al gato y eres alguien con una actitud casual hacia las palabras de Dios. Eres una persona que siempre eres poco entusiasta hacia Sus palabras, que no amas la verdad. Tu corazón no tiene un lugar para Dios y las cosas en tu corazón sólo son algunas cosas que Dios no está dispuesto a que conozcas, tales como, cómo es el tercer cielo de Dios, dónde realmente está, cómo será el reino futuro, cuándo Dios encarnado se marchará de la tierra, todo este tipo de cosas. Esta es la razón por la cual Dios está indignado contigo. ¿Tiene sentido la indignación de Dios? (Sí.) Supón que tu hijo o hija no estudió mucho y no hizo la tarea que debería, no se apegó a las cosas que debería y no hizo las cosas que debería y siempre estuvo pensando: ¿Cómo se conocieron mis padres? ¿Cómo fue su noviazgo? ¿Cómo se enamoró mi papá y de mi mamá? ¿Cómo le dio mi mamá su mano en matrimonio a mi papá? ¿Cómo me dieron a luz? Después de tenerme, ¿les gusté? ¿Realmente tiene nuestra familia una buena vida? ¿Seremos ricos en el futuro? … Si siempre estuviera investigando estas preguntas, ¿no te indignaría eso? ¿No te irritaría esa clase de hijo? Si tu hijo constantemente te preguntara: “Mamá, ¿cuánto dinero tenemos? ¿Tenemos suficiente dinero para pagar nuestras cuentas para el siguiente mes?” ¿No te sentirías molesto? ¿No odiarías que tu hijo actuara así? ¿Qué querrías que tu hijo hiciera? Aprender bien, aprender a leer, estudiar mucho. Incluso tu voluntad lo estaría, ¡por no decir nada del corazón de Dios!

A Dios no le gusta que las personas lo estudien y no le gusta que las personas pongan un esfuerzo sin sentido en Él, echándole siempre un vistazo furtivo, observándolo a Él y a cada movimiento Suyo, observando cada palabra y acción Suyas. E ignoran lo que deben hacer, su propio deber y los asuntos dentro del ámbito de su deber. En lo absoluto se enfocan en eso ni ponen esfuerzo en eso ni pagan un precio por eso. Sólo les importa cuándo se irá Dios, cuándo Él infligirá el desastre, cuánto tiempo es hasta el día de Dios, este tipo de cosas. “¿Se encontrará Dios con nosotros después de que se marche de la tierra?” “Después de que se vaya, ¿será Su obra tal como está ahora?” “Después de Su partida, ¿cuánto tiempo se quedará Él en el tercer cielo? ¿Vendrá otra vez? ¿Otra vez estará cara a cara con el hombre?” “¿Habrá ángeles en la era futura del Reino? ¿Interactuarán los ángeles con los humanos?” Hay todos estos tipos de preguntas raras. Dios aborrece esto. ¿Sois capaces todos de entender lo que estoy diciendo? (Entendemos.) Está bien, entendéis. Esto es bastante fácil de entender. En cuanto a cómo debemos conocer a Dios encarnado y la obra de Dios, cómo entender todo lo que Él dice, esto cae dentro del ámbito de nuestros deberes. Es lo primero que debemos buscar. Si dejas a un lado esto, tu creencia en Dios no tiene sentido. Tu creencia en Dios es sólo palabras vacías sin ningún contenido real. Si siempre estás pensando en secreto en los misterios y en cuándo Dios se marchará, o si siempre estáis discutiendo estas cosas entre vosotros, tales como dónde nació Dios en la carne, en qué clase de familia nació, cómo es Su vida carnal, qué edad tiene en la carne o qué clase de educación tiene, si creyó en Dios, si ha leído la Biblia o no, por cuánto tiempo creyó en Jesús y cuál es el fondo de Su familia; si constantemente estáis investigando estas cosas, entonces estáis haciendo juicios de Dios y blasfemando Su carne. ¡Estáis blasfemando a Dios encarnado! Dios te haría saber Su carácter y Su esencia y después haría que lograras el entendimiento de Su corazón, fueras capaz de obedecerlo y fueras capaz de poner la verdad en práctica para satisfacerlo. Él no te haría estudiarlo ni hablar de Él a Sus espaldas. Así que, ya que hemos aceptado a Dios en la carne, y ya que hemos aceptado esta etapa de Su obra así como a Cristo como nuestra vida y como nuestro Dios, debemos tratar lo que Dios tiene y es y a Dios encarnado con una actitud de reverencia y piedad. Esta es la sensatez y la humanidad que debemos poseer. Suponed que decís: “No tenemos ningún entendimiento ahora, así que, ¿cómo debemos manejarlo entonces?” Si no tenéis ningún entendimiento entonces no abráis vuestra boca. No habléis de nada de eso así que, ¿de qué debéis hablar? Conociéndoos, cómo ser capaces de buscar la verdad, cómo ser capaces de llevar a cabo bien vuestros deberes; para estar equipado con la verdad, os debéis equipar con estas cosas. Y después un día, si decís: “Parece que tenemos algún conocimiento de Dios,” entonces os podéis reunir en la enseñanza. Cuando tenemos algún conocimiento auténtico podemos tener enseñanza, pero en cuanto a noticias o información acerca de Dios en la carne, o algunos misterios que las personas creen que son desconocidos, es mejor evitar estos temas. Si vuestras discusiones se van a pique os volveréis aquellos que son condenados por Dios, que blasfeman a Dios. El Espíritu Santo se apartará de ti. Esto es algo que debes ver claramente.

Nota al pie:

a. El texto original dice, “Puede que no pudierais tener un resultado”.