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Testimonios de experiencia del juicio de Cristo

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19. Sacudiéndose las cadenas del espíritu

Wu Wen    Ciudad de Zhengzhou, provincia de Henan

Yo era una persona débil con un carácter sensible. Cuando no creía en Dios, frecuentemente me sentía deprimida y afligida por las cosas que se me presentaban en la vida. Hubo muchas de esas ocasiones y yo siempre sentí que mi vida era difícil, no había gozo ni felicidad que se manifestaran en mi corazón. Después de que empecé a creer en Dios, hubo un periodo en que me sentí particularmente gozosa y en paz, pero después empecé nuevamente a sentirme igual que antes. No podía encontrar el sentido o la razón de que me sintiera así siempre.

Así fue hasta el día en que vi estas palabras de parte de Dios: “Debido a que las personas se aman demasiado a sí mismas, todas sus vidas están angustiadas y vacías” (‘La cuadragésima sexta declaración’ de Las Declaraciones de Dios a todo el Universo en La Palabra manifestada en carne). En ese momento pareció que yo sabía la razón de mi aflicción —yo me amaba demasiado a mí misma—. Frecuentemente me sentía afligida y acongojado por unas palabras desagradables o por una mirada de soslayo de otra persona. Me sentía herida y triste cuando me trataban y podaban. Estaba preocupada por mi camino futuro por la vida… ¿No era todo esto porque me preocupaba demasiado mi propia reputación, posición, vanidad, deseos y mi futuro destino? En cuanto a estas revelaciones, en el pasado yo creía que esto se debía a que había tantas cosas en mi corazón y en mi mente, que mis pensamientos eran pesados, que las vanidades me eran importantes y que yo era superficial, pero yo no había resuelto el problema del camino de entrada. ¿Pudiera ser que esto se debiera a que yo me amaba demasiado a mí misma, que vivía entre el sufrimiento de Satanás, atada por él? En silencio busqué en mi corazón. Más tarde, cuando estaba dando vueltas a las palabras de Dios en “Escapa de la influencia de las tinieblas y Dios te ganar” vi estas palabras de Dios: “Las personas que no han sido liberadas, que están siempre controladas por determinadas cosas y son incapaces de entregar su corazón a Dios, son personas que están bajo la esclavitud de Satanás y viven bajo un halo de muerte”. Pensé: ¿No es esta exactamente mi condición? Tuve una mayor certeza. Luego, vi más palabras de Dios: “Para escapar de la influencia de las tinieblas, primero debes ser leal a Dios y tener el deseo de buscar la verdad; sólo entonces tu estado será el correcto. Vivir en el estado correcto es una condición previa para escapar de la influencia de las tinieblas. No tener el estado correcto significa que no eres fiel a Dios ni tienes el deseo de buscar la verdad y, por tanto, es imposible escapar de la influencia de las tinieblas. Que el hombre escape de la influencia de las tinieblas depende de Mis palabras, y si él no puede practicar conforme a Mis palabras, no escapará de la esclavitud de la influencia de las tinieblas. Vivir en el estado correcto es vivir bajo la guía de las palabras de Dios, vivir en el estado de ser fiel a Dios, vivir en el estado de buscar la verdad, vivir en la realidad de erogar sinceramente para Dios, vivir en el estado de amar a Dios genuinamente. Quienes vivan en estos estados y dentro de esta realidad, se transformarán gradualmente a medida que entren a mayor profundidad en la verdad, y se transformarán con la profundización de la obra, hasta que por fin Dios los gane sin duda y lleguen a amar a Dios genuinamente” (‘Escapa de la influencia de las tinieblas y Dios te ganará’ en “La Palabra manifestada en carne”). Al leer esto sentí iluminarse mi corazón. Cuando las personas se aman a sí mismas no pueden tener una relación adecuada con Dios y su corazón para buscar la verdad no puede ser tan grande. Al final, debido a amarse demasiado a sí mismas, se arruinarán a sí mismas viviendo bajo el dominio de Satanás. Gracias a la iluminación de las palabras de Dios que me permitieron ver mi propio peligro y que hay un camino para liberarse de la influencia de las tinieblas. Primero debo tener un corazón para buscar la verdad, para permitirme vivir una vida dirigida por las palabras de Dios. Al vivir únicamente en la condición correcta y obtener la obra del Espíritu Santo, la corrupción dentro de la humanidad puede cambiar junto con la profundidad de la verdad y la profundidad de la obra. Esta es la manera en que obra el Espíritu Santo. Pero yo había ignorado este aspecto, tratando únicamente de manera pasiva de enfrentar mi corrupción por mí misma, sin confiar proactivamente en la obra del Espíritu Santo para cambiarme. Con razón alcancé únicamente un control temporal, no había resuelto esta condición desde su raíz. Simplemente como dicen las palabras de Dios: “Cuanto más estén las personas en la presencia de Dios, con mayor facilidad serán perfeccionadas por Él. Esta es la senda en la cual el Espíritu Santo hace Su obra. Si no entiendes esto, será imposible que entres en el camino correcto, e impensable que seas perfeccionado por Dios. […] sólo con tu propio trabajo duro y nada de la obra de Dios. ¿No sería esto algo incorrecto en tu experiencia?” (‘Sobre la experiencia’ en “La Palabra manifestada en carne”). Después de comprender esto, me puse en este camino con una mayor consciencia, renunciando a mí mismo, sin atender a mis sentimientos ni a mis pensamientos, en cambio, puse mi corazón en busca de la verdad, cumpliendo mi deber con devoción, para ejercitar más el pensamiento hacia las palabras de Dios, para confiar en las palabras de Dios en mis acciones, para permitirme vivir en la condición correcta. Aunque ha habido ocasiones en mi práctica específica en que no he actuado completamente correcto, he sentido la liberación y la libertad de vivir en la luz y he disfrutado de la obra del Espíritu Santo. No sólo he podido ver mi propia corrupción y mis deficiencias, he tenido la determinación de anhelar el cambio pronto y la motivación para practicar la verdad. También ha cambiado mi perspectiva, ya no estoy con pesimismo, depresión y sin vida, más bien hay vitalidad y vigor en mi corazón. ¡También me he vuelto más alegre y me siento muy feliz de vivir en la iglesia!

Claro, este aspecto de corrupción en mi es demasiado profundo y no es posible liberarme por completo de la influencia de Satanás al poner estas cosas en práctica unas cuantas veces. Sin embargo, Dios me ha permitido tener una pequeña muestra de la dulzura de “liberarme de la influencia de las tinieblas, viviendo en la luz,” lo que me ha dado motivación y esperanza en mi búsqueda. Yo creo que en tanto que continúe perseverando en cooperar con Dios y caminando en el camino que Dios ha señalado, buscando la verdad en todas las cosas y viviendo conforme a las palabras de Dios, yo me liberaré de las cadenas del espíritu, me liberaré de la influencia de las tinieblas y seré ganado por Dios.