Dios mismo, el único VII

(I) Una perspectiva de la autoridad, el carácter justo y la santidad de Dios

Cuando habéis terminado vuestras oraciones, ¿se sienten tranquilos vuestros corazones en la presencia de Dios? (Sí.) Si el corazón de una persona puede calmarse, podrá oír y entender la palabra de Dios y la verdad. Si tu corazón es incapaz de calmarse, si está siempre a la deriva, o siempre pensando en otras cosas, afectará a tu reunión con los demás para oír la palabra de Dios. Así pues, ¿qué hay en la raíz de lo que estamos exponiendo en esta ocasión? Pensemos un poco en la idea principal. En cuanto a conocer a Dios mismo, el único, ¿cuál es la primera parte que expusimos? (La autoridad de Dios.) ¿Cuál fue la segunda? (El carácter justo de Dios.) ¿Y la tercera? (La santidad de Dios.) ¿Cuántas veces hemos expuesto la autoridad de Dios? ¿Ha tenido un impacto? (Dos veces.) ¿Y que hay del carácter justo de Dios? (Una vez.) El número de veces que hemos expuesto la santidad de Dios probablemente os haya causado impresión, pero ¿ha tenido un impacto el contenido específico expuesto en cada ocasión? En la primera parte, “la autoridad de Dios”, ¿qué dejó la impresión más profunda en vosotros? ¿Qué parte ha tenido más impacto para vosotros? (La autoridad de la palabra de Dios y Dios como gobernador de todas las cosas.) Hablad sobre estas importantes ideas. (Primero, Dios comunicó la autoridad y el poder de Su palabra; Dios es tan bueno como Su palabra, y esta se cumplirá. Esta es la esencia misma de Dios.) (La autoridad de Dios reside en Su creación de los cielos y la tierra y todo lo que hay en ellos. Ningún hombre puede alterarla. Dios es el Gobernador de todas las cosas y Él lo controla todo.) (Dios utiliza el arco iris y pactos con el hombre.) Este es el contenido específico. ¿Había algo más? (Las órdenes de Dios a Satanás que puede tentar a Job, pero no tomar su vida. En esto vemos la autoridad de la palabra de Dios.) Este es un entendimiento que obtuvisteis después de oír la comunicación, ¿verdad? ¿Hay algo más que añadir? (Reconocemos principalmente que la autoridad de Dios representa el estatus y la posición únicos de Dios, y ninguno de los seres creados o no creados puede poseer Su autoridad.) (Dios habla para hacer un pacto con el hombre y para poner Sus bendiciones sobre él, estos son todos ejemplos de la autoridad de la palabra de Dios.) (Vemos la autoridad de Dios en la creación de los cielos y la tierra y todas las cosas por medio de Su palabra, y en Dios encarnado vemos que Su palabra también lleva la autoridad de Dios, ambas cosas son símbolos de la singularidad de Dios. Lo vemos cuando el Señor Jesús ordenó a Lázaro que saliese caminando de su tumba: la vida y la muerte están bajo el control de Dios, las cuales Satanás no tiene poder para controlar; sea que la obra de Dios se realice en carne o en Espíritu, Su autoridad es única.) ¿Tenéis algo que añadir? (Vemos que Dios ha dictado las seis coyunturas de la vida.) ¡Muy bien! ¿Qué más? (Las bendiciones de Dios hacia el hombre también representan Su autoridad.) Cuando hablamos acerca de la autoridad de Dios, ¿cuál es tu entendimiento de la palabra “autoridad”? Dentro del ámbito de la autoridad de Dios, en lo que Él hace y revela, ¿qué ven las personas? (Vemos la omnipotencia y la sabiduría de Dios.) (Vemos que la autoridad de Dios está siempre presente y que existe verdaderamente.) (Vemos la autoridad de Dios a gran escala en Su dominio sobre el universo, y a pequeña escala cuando toma el control de la vida humana. A partir de las seis coyunturas de la vida vemos que Dios planea y controla realmente cada aspecto de nuestra vida.) (Además, vemos que la autoridad de Dios representa a Dios mismo, el único, y ninguno de los seres creados o no creados puede poseerla. La autoridad de Dios simboliza Su estatus.) “Símbolos del estatus y la posición de Dios”, parecéis tener un entendimiento doctrinal de estas palabras. ¿Qué pregunta acabo de plantearos? ¿Podéis repetirla? (En lo que Dios hace y revela, ¿qué vemos?) ¿Qué veis? ¿Podría ser que sólo veáis la autoridad de Dios? ¿Sentisteis solamente la autoridad de Dios? (Vemos la realidad de Dios, Su veracidad, Su fidelidad.) (Vemos la sabiduría de Dios.) La fidelidad de Dios, Su veracidad, y algunos dijeron Su sabiduría. ¿Qué más hay? (La omnipotencia de Dios.) (Ver la justicia y la bondad de Dios.) Aún no habéis dado en el clavo, así que pensad un poco más. (La autoridad y el poder de Dios se revelan y reflejan en que Él se hace cargo, dirige y gestiona a la humanidad. Esto es muy real y cierto. Él siempre está haciendo Su obra y ninguno de los seres creados o no creados puede poseer esta autoridad y poder.) ¿Estáis todos mirando vuestras notas? ¿Tenéis realmente algún conocimiento de la autoridad de Dios? ¿Ha comprendido algunos de vosotros verdaderamente Su autoridad? (Dios nos ha vigilado y protegido desde que éramos jóvenes, y vemos Su autoridad en eso. No siempre entendíamos las situaciones que nos sobrevenían, pero Él siempre estaba protegiéndonos entre bambalinas; esto también es la autoridad de Dios.) ¡Muy bien, bien dicho!

Cuando hablamos acerca de la autoridad de Dios, ¿dónde está el centro de atención, la idea principal? ¿Por qué debemos exponer este contenido? En primer lugar, las personas son capaces de entender, ver, y sentir la autoridad de Dios. Lo que ves y sientes procede de las acciones y las palabras de Dios, así como de Su control del universo. Por tanto, todo lo que las personas ven a través de la autoridad de Dios, todo lo que aprenden a través de ella, o lo que conocen por medio de ella, ¿qué entendimiento verdadero obtienen de ello? En primer lugar, el propósito de exponer este contenido es que las personas establezcan el estatus de Dios como el Creador y Su posición entre todas las cosas. En segundo lugar, cuando las personas ven todo lo que Dios ha hecho, dicho y controlado por medio de Su autoridad, eso les permite ver el poder y la sabiduría de Dios. Les permite ver el gran poder de Dios para controlarlo todo y cuán sabio es Él cuando lo hace. ¿No es esto el centro de atención y la idea principal de la autoridad única de Dios que expusimos anteriormente? No ha pasado mucho tiempo, pero algunos ya lo han olvidado, lo que demuestra que no habéis comprendido totalmente la autoridad de Dios; uno podría decir incluso que no habéis visto la autoridad de Dios. ¿Entendéis esto un poco ahora? Cuando veas la autoridad de Dios en acción, ¿qué sentirás realmente? ¿Has sentido realmente el poder de Dios? (Lo hemos hecho.) Cuando lees las palabras de Dios sobre Su creación del universo sientes Su poder, Su omnipotencia. Cuando ves el dominio de Dios sobre el destino de los hombres, ¿qué sientes? ¿Sientes Su poder y Su sabiduría? (Los sentimos.) Si Dios no poseyera este poder, esta sabiduría, ¿estaría cualificado para tener dominio sobre el universo y el destino de los hombres? (No lo estaría.) Si alguien no posee la capacidad para hacer su trabajo, no posee las fuerzas necesarias y carece de las habilidades apropiadas y el conocimiento, ¿estaría cualificado para hacer su trabajo? Definitivamente no lo estaría; el potencial de una persona para hacer grandes cosas depende de lo grandes que sean sus capacidades. Dios posee ese poder como también la sabiduría, y por eso tiene la autoridad; esto es único. ¿Has conocido alguna vez a cualquier criatura o persona en el universo que posea el mismo poder que Dios tiene? ¿Hay alguien o algo con el poder de crear los cielos, la tierra y todas las cosas, así como de controlarlos y tener dominio sobre ellos? ¿Hay alguien o algo que pueda dominar y guiar a toda la humanidad y ser tanto siempre presente como omnipresente? (No, no lo hay.) ¿Entendéis ahora el verdadero significado de todo lo que entraña la autoridad única de Dios? ¿Tenéis algún entendimiento? (Lo tenemos.) Hemos repasado ahora los puntos que cubren la autoridad única de Dios.

¿Cuál es la segunda parte de la que hablamos? (El carácter justo de Dios.) No expusimos muchas cosas relativas al carácter justo de Dios. ¿Por qué ocurre eso? Existe una razón para esto: la obra de Dios es principalmente juicio y castigo en esta etapa. El carácter justo de Dios se ha revelado claramente en la Era del Reino, de forma muy específica. Él ha dicho las palabras que nunca ha dicho desde la época de la creación; y en Sus palabras todas las personas, todos los que han visto Su palabra, y todos los que han experimentado la misma han visto revelado Su carácter justo. ¿Correcto? ¿Cuál es entonces la idea principal de lo que estamos exponiendo acerca del carácter justo de Dios? ¿Habéis desarrollado una comprensión profunda de lo que habéis aprendido? ¿Habéis obtenido entendimiento de cualquiera de vuestras experiencias? (Dios quemó a Sodoma porque las personas de esa época se habían vuelto muy corruptas y habían provocado por tanto la ira de Dios. En esto vemos el carácter justo de Dios.) Primero, observemos lo siguiente: si Dios no hubiera destruido Sodoma, ¿podrías saber de Su carácter justo? Seguirías pudiendo saberlo. ¿Correcto? Puedes verlo en las palabras que Él ha expresado en la Era del Reino, y también por Su juicio, Su castigo, y las maldiciones dirigidas contra el hombre. ¿Ves el carácter justo de Dios en Su salvación de Nínive? (Lo vemos.) En esta era, puedes ver algo de la misericordia, el amor, y la tolerancia de Dios. Puedes verlo en el cambio de actitud de Dios hacia los hombres cuando se arrepienten. Usando estos dos ejemplos como la premisa para exponer el carácter justo de Dios, claramente se ve que Su carácter justo se ha revelado. Sin embargo, en realidad esto no se limita a lo que se recoge en estas dos historias bíblicas. A partir de lo que habéis aprendido y visto ahora a través de la palabra de Dios y Su obra, a partir de vuestra experiencia presente de ellas, ¿cuál es el carácter justo de Dios? Exponed de vuestras propias experiencias. (En los entornos que Dios creó para las personas, cuando estas son capaces de buscar la verdad y actuar bajo la voluntad de Dios, ven Su amor y Su misericordia. Dios las guía, las ilumina, y les permite sentir la luz en su interior. Cuando las personas van en contra de Dios, se resisten a Él y van en contra de Su voluntad, hay tinieblas en su interior, como si Dios las hubiera abandonado. A partir de esto hemos experimentado la santidad del carácter justo de Dios; Él aparece en el reino santo y es ocultado en los lugares de inmundicia.) (A partir de nuestras experiencias vemos el carácter justo de Dios en la obra del Espíritu Santo. Cuando somos pasivos, o incluso vamos en contra de Dios y le resistimos, el Espíritu Santo está ahí, oculto y sin tomar ninguna acción. En ocasiones oramos y no sentimos a Dios, o incluso oramos y no sabemos qué decirle, pero cuando el estado de una persona cambia y pasa a estar dispuesta a cooperar con Dios y dejar de lado sus propias ideas e imaginaciones, y se esfuerza por mejorar, aquí es cuando el rostro sonriente de Dios comienza a aparecer gradualmente.) ¿Tenéis algo más que añadir? (Dios está oculto cuando el hombre lo traiciona, y Él ignora a este.) (Veo el carácter justo de Dios en la forma en que trata a las personas. Nuestros hermanos y hermanas son diferentes en estatura y nivel, y lo que Dios requiere de cada uno de nosotros difiere también. Todos somos capaces de recibir la iluminación de Dios en diversos grados, y de esta forma veo Su justicia. Esto se debe a que el hombre no puede tratar al hombre de la misma forma, sólo Dios puede hacerlo.) Hmm, todos habéis hablado de algún conocimiento práctico.

¿Entendéis la idea principal acerca de conocer el carácter justo de Dios? En relación a esto, tenemos muchas palabras desde la experiencia, pero hay algunos puntos principales de los que debería hablaros. Para entender el carácter justo de Dios, uno debe entender primero Sus sentimientos: lo que Él odia, lo que aborrece, y lo que ama, a quién tolera Él, con quién es misericordioso, y qué tipo de persona recibe esa misericordia. Este es un punto muy importante a conocer. Además, uno debe entender que no importa cuán amoroso sea Dios, no importa cuánta misericordia y cuánto amor tenga por las personas, Él no tolera que nadie ofenda Su estatus y Su posición, ni Su dignidad. Aunque Él ama a las personas, no las mima. Les da Su amor, Su misericordia, y Su tolerancia, pero nunca las ha consentido; Él tiene Sus principios y Sus límites. Sin tomar en cuenta hasta qué punto hayas sentido el amor de Dios en ti, de lo profundo que sea ese amor, no debes tratar nunca a Dios como tratarías a otra persona. Aunque es cierto que Él trata a las personas como cercanas a Él, si una persona ve a Dios como otra persona, como si fuera solamente otro ser de la creación, como un amigo o un objeto de adoración, Él ocultará Su rostro de ellos y los abandonará. Este es Su carácter, y no tolera que nadie lo trate de forma descuidada en este asunto. Así pues se dice a menudo del carácter de Dios en Su palabra: no importa por cuántos caminos hayas viajado, cuánta obra hayas hecho o cuánto hayas soportado por Dios, tan pronto como ofendas Su carácter, Él os retribuirá en base a lo que hayas hecho. ¿Lo has visto? (Sí, lo hemos visto.) Lo has visto, ¿verdad? Esto significa que Dios puede considerar a las personas como cercanas a Él, pero estas no deben tratarlo como un amigo o un familiar. No consideres a Dios como tu colega. No importa cuánto amor hayas recibido de Él, cuánta tolerancia te haya ofrecido, nunca debes tratar a Dios simplemente como un amigo. Este es el carácter justo de Dios. Entiendes, ¿verdad? (Sí.) ¿Tengo que decir algo más sobre esto? ¿Tenéis algún entendimiento previo sobre este asunto? Hablando en general, este es el error que las personas cometen con más facilidad independientemente de si entienden las doctrinas, o si no han pensado nada sobre ello antes. Cuando las personas ofenden a Dios, podría no ser por una ocasión, o una cosa que dijeron, sino más bien por una actitud que tuvieron y un estado en el que se encuentran. Esto es algo muy aterrador. Algunas personas creen que tienen un entendimiento de Dios, que lo conocen, y podrían incluso hacer algunas cosas que agradarían a Dios. Comienzan a sentirse iguales a Él y que se han vuelto ingeniosamente amigos suyos. Estos tipos de sentimientos son terriblemente incorrectos. Si no tienes un entendimiento profundo de esto, si no entiendes claramente esto, es entonces muy fácil ofender a Dios y a Su carácter justo. Entiendes esto ahora, ¿verdad? (Sí.) ¿No es único el carácter justo de Dios? ¿Es igual a la personalidad de la humanidad? ¿Es igual a las cualidades personales de un hombre? Nunca, ¿verdad? (Sí.) Por tanto, no debes olvidar que independientemente de cómo trate Dios a las personas, de lo que Él piense de ellas, Su posición, autoridad, y estatus no cambian nunca. Para la humanidad, ¡Dios es siempre el Señor de todo y el Creador! Entiendes, ¿verdad? (Sí.)

¿Qué habéis aprendido acerca de la santidad de Dios? Además de estar en contraste con la maldad de Satanás, ¿cuál es el tema principal al exponer la santidad de Dios? ¿No es lo que Dios tiene y es? ¿Es lo que Él tiene y es exclusivo a Él mismo? (Sí.) Nada en Su creación tiene esto, por lo que decimos que la santidad de Dios es única, que es algo que podéis aprender. Tuvimos tres reuniones sobre la santidad de Dios. ¿Podéis describir con vuestras propias palabras, con vuestro propio entendimiento, qué creéis que es la santidad de Dios? (La última vez que Dios se comunicó con nosotros hicimos algo: nos inclinamos delante de Él. Oímos lo que Él requiere y vimos que nos quedamos cortos; nuestra reverencia obligada delante de Él no estaba acorde con Su voluntad y en esto vimos Su santidad.) Muy cierto, ¿verdad? ¿Hay algo más? (En la palabra de Dios a la humanidad, vemos que Él habla de forma directa y clara, va directo al grano. Satanás habla dando rodeos y está lleno de mentiras. A partir de lo que ocurrió la última vez que nos postramos delante de Dios, vimos que Sus palabras y Sus actos siempre tienen principios. Él es siempre muy claro y conciso cuando nos dice cómo deberíamos actuar, a qué deberíamos ceñirnos, y cómo deberíamos entrar en acción. Pero las personas no son así; después de que Satanás corrompiera a la humanidad, las personas buscaron conseguir sus propios objetivos personales, así como sus propios deseos personales en sus acciones y palabras. A partir de la manera en que Dios se ocupa de la humanidad, a partir del cuidado y la protección que Él le da, vemos que todo lo que Él hace es positivo, esto está muy claro. De esta forma vemos la revelación de la esencia de la santidad de Dios.) ¡Bien expresado! ¿Puede alguien más añadir algo? (Vemos la santidad de Dios cuando deja al descubierto la maldad de Satanás y tan pronto como Él nos muestra la esencia del mismo lo entendemos mejor y podemos discernir la fuente de todo el sufrimiento de la humanidad. En el pasado, no éramos conscientes del sufrimiento bajo el dominio de Satanás. Sólo cuando Dios lo dio a conocer vimos que Satanás crea todo sufrimiento que procede de la búsqueda de la fama y fortuna. Únicamente a través de esto sentimos que la santidad de Dios es la verdadera salvación de la humanidad. Además, Dios prepara las condiciones para que recibamos la salvación; aunque puede que no haya hecho que nazcamos en una familia rica, se asegura de que lo hagamos en una familia y un entorno adecuado. Además, no nos deja sufrir el daño y la opresión de Satanás, de forma que podamos tener las condiciones, los pensamientos normales y el razonamiento normal al aceptar la salvación de Dios en los últimos días. En todo esto también vemos la precisión de los planes de Dios, Sus disposiciones, y cómo los pone en acción. Somos capaces de ver mejor la obra detallada de Dios cuando nos salva de la influencia de Satanás y vemos Su santidad y Su amor por la humanidad.) ¿Hay algo más que añadir a eso? (Como no entendemos la esencia de la santidad de Dios, nuestra postración delante de Él en adoración se ve adulterada, tiene un propósito ulterior y es deliberada, lo que entristece a Dios. A partir de esto vemos también la santidad de Dios. Él es muy diferente a Satanás; este quiere que las personas lo alaben, adulen y adoren. Carece de principios.) ¡Muy bien! A partir de lo que hemos comunicado acerca de la santidad de Dios, ¿habéis visto Su perfección? (La vemos.) ¿Qué más veis? ¿Veis cómo Dios es la fuente de todas las cosas positivas? ¿Sois capaces de ver que Dios es la personificación de la verdad y la justicia? ¿Veis que Dios es la fuente del amor? ¿Veis que todo lo que Dios hace, todo lo que dicta, y todo lo que revela es perfecto? (Lo vemos.) Estos ejemplos varios son todos puntos principales acerca de la santidad de Dios de la que hablo. Podríais considerar estas palabras como simples doctrinas, pero un día cuando experimentes y seas testigo del verdadero Dios mismo a partir de Su palabra o Su obra, dirás desde tu corazón que Él es santo, que es diferente a la humanidad, y que Su corazón, Su carácter y Su esencia son santos. Esta santidad permite al hombre ver Su perfección, así como también permite al hombre que vea que la esencia de la santidad de Dios es inmaculada. La esencia de Su santidad determina que Él es el único Dios mismo, y muestra al hombre, y demuestra, que Él es el único Dios mismo. ¿No es esta la idea principal? (Lo es.)

Hoy hemos hecho un resumen de varias partes del contenido de reuniones anteriores. Concluiremos el mismo aquí. Espero que todos os toméis en serio los puntos principales de cada elemento y tema. No penséis que son sólo doctrinas; leedlos detenidamente y tratad de descifrarlos cuando tengáis tiempo. Recordadlos en vuestro corazón y ponedlos en práctica y aprenderás realmente todo lo que he dicho acerca de la verdadera revelación del carácter de Dios y de lo que Él tiene y es. Sin embargo, nunca los entenderás si sólo los anotas y no los lees detenidamente o meditas en ellos. Lo entiendes ahora, ¿verdad? Después de haber comunicado estos tres elementos, las personas habrán obtenido un entendimiento general —o incluso específico— del estatus de Dios, de Su esencia, y Su carácter. Pero, ¿tendrán un entendimiento completo de Dios? (No.) Ahora, en vuestro propio entendimiento de Dios, ¿existen otras áreas en las que sentís que necesitáis un entendimiento más profundo? Es decir, después de haber obtenido entendimiento de la autoridad de Dios, de Su carácter justo, y de Su santidad, quizás hayas establecido en tu mente un reconocimiento de Su estatus y Su posición únicos, pero a través de tu experiencia debes llegar a conocer y apreciar Sus acciones, Su poder, y Su esencia antes de poder obtener un entendimiento más profundo. Ahora ya habéis escuchado estas comunicaciones de forma que podéis establecer en vuestros corazones este artículo de fe: Dios existe realmente, y es un hecho que Él domina todas las cosas. Que ningún hombre debe ofender Su carácter justo y Su santidad es una certeza que nadie puede cuestionar. Estas cosas son realidades. Estas exposiciones permiten que el estatus y la posición de Dios tengan un fundamento en los corazones de las personas. Después de que ese fundamento se haya establecido, las personas deben buscar más entendimiento para conocer realmente a Dios.

(II) Dios es la fuente de vida para todas las cosas

Hoy comunicaremos acerca de un nuevo tema con vosotros. ¿Cuál será este tema? El título del mismo será “Dios es la fuente de vida para todas las cosas”. ¿No es un tema bastante amplio para exponer? ¿Parece algo que podría estar un poco fuera de nuestro alcance? El que Dios sea la fuente de vida para todas las cosas podría parecer un tema del que las personas se sientan desligadas, pero todos los que siguen a Dios deben entenderlo. Esto se debe a que este asunto está inextricablemente vinculado con que cada persona conozca a Dios, sea capaz de satisfacerlo, y de venerarlo. Así pues, este tema debe comunicarse. Algunas personas pueden tener un entendimiento básico de este tema, o quizás algunos sean conscientes del mismo: pueden tener un conocimiento simplista de este en sus corazones, sólo un entendimiento superficial. Otros pueden tener una familiaridad especial con el mismo; debido a sus experiencias únicas, en sus corazones tienen un entendimiento profundo de este. Pero sea profundo o superficial el conocimiento de esto, para vosotros es unilateral y no suficientemente específico. Por tanto, este tema debe comunicarse, el propósito del cual es daros un entendimiento más específico y profundo; esto es muy necesario. Usaré un método especial para comunicar con vosotros sobre este tema, un método que no he usado antes y que podríais encontrar poco habitual, o algo incómodo. Sin embargo, después de que lo oigáis lo sabréis, sea cual sea el método. ¿Os gusta escuchar historias? (Nos gusta.) ¿Qué tipo de historias os gusta oír? ¿Cuentos de hadas, fábulas o ciencia ficción? (Fábulas.) (Una historia acerca de Dios y el hombre.) ¿Hay historias sobre Dios y el hombre? (Sí.) Hay historias sobre Dios y el hombre que acontecen cada día cerca de vosotros. ¿Debo mencionarlas? A quienes les gusten las historias, por favor levantad las manos, y entonces podré ver a cuántas personas les gusta oír historias. Parece que tuve razón al elegir el método de contar una historia. A todos os gusta oír historias. Muy bien entonces, ¡comencemos! No necesitáis escribir esto en vuestras notas. Pido que estéis tranquilos, y no inquietos. Puedes cerrar tus ojos si sientes que tenerlos abiertos puede provocar que estés distraído por lo que te rodea o las personas a tu alrededor. Tengo una pequeña historia maravillosa para contaros. Es una historia sobre una semilla, la tierra, el árbol, la luz del sol, los pájaros cantores, y el hombre. No os durmáis. ¿Me oís? ¿Qué personajes principales tiene la historia que voy a contar? (Una semilla, la tierra, un árbol, la luz del sol, los pájaros cantores, y el hombre.) ¿Estará Dios en ella? (No.) No la habéis oído, ¿verdad? Pero estoy seguro de que después de contada la misma os sentiréis relajados y contentos. Muy bien entonces, podéis escuchar tranquilamente.

Historia 1. Una semilla, la tierra, un árbol, la luz del sol, los pájaros cantores, y el hombre

Una pequeña semilla cayó en la tierra. Después de que cayese mucha lluvia, de ella creció un tierno brote y sus raíces ahondaron en el suelo. El brote se hizo grande con el tiempo, enfrentándose a crueles vientos e intensas lluvias, viendo el cambio de las estaciones conforme la luna aparecía y desaparecía. En verano, la tierra entregó regalos de agua para que el brote pudiera soportar el calor abrasador. Y gracias a la tierra, este no sintió el calor del verano y sobrevivió al mismo. Cuando cayó el invierno, la tierra envolvió el brote en su cálido abrazo y se asieron el uno al otro con fuerza. Y gracias a la calidez de la tierra, el brote sobrevivió al duro frío, pasando ileso por las tormentas invernales y las nevadas de la estación. Protegido por la tierra, el brote creció en valentía y estaba feliz. Creció en altura y orgullo a partir de la alimentación abnegada provista por la tierra. Creció feliz. Cantaba cuando la lluvia caía y danzaba y se balanceaba cuando el viento soplaba. Así pues, el brote y la tierra dependen el uno del otro…

Los años pasaron, y el brote era ahora un árbol imponente. Le habían crecido robustas ramas cargadas de innumerables hojas y se mantenía fuerte sobre la tierra. Sus raíces ahondaron en la tierra como habían hecho antes, pero ahora se sumergían a mucha profundidad en el suelo. Lo que una vez protegió al brote era ahora el fundamento para el poderoso árbol.

Un rayo de luz del sol incidió sobre el árbol y el tronco se agitó. El árbol tendió sus ramas y captó intensamente esa luz. La tierra debajo respiraba al mismo ritmo que aquel, y se sintió renovada, y sólo entonces, una brisa fresca sopló entre las ramas, y el árbol tembló de deleite, brotando con energía. Así pues, el árbol y la luz del sol dependen el uno del otro…

Las personas se sentaban en la fresca sombra del árbol y disfrutaban en el aire fresco y fragante. Este purificaba sus corazones y pulmones, y la sangre en su interior. Las personas ya no se sentían cansadas ni agobiadas. Así pues, las personas y el árbol dependen los unos de los otros…

Un grupo de pájaros cantores piaba mientras se posaba sobre las ramas del árbol. Quizás estaban huyendo de algún enemigo, o alimentando y criando a sus polluelos, o quizás sólo estaban tomándose un pequeño descanso. Así pues, los pájaros y el árbol dependen los unos de los otros…

Las raíces del árbol, retorcidas y enredadas, ahondaron profundamente en la tierra. Su tronco resguardaba la tierra del viento y la lluvia, y extendía sus grandes ramas y protegía la tierra debajo de él, y el árbol lo hacía porque la tierra es su madre. Viven juntos, el uno depende de la otra, y nunca morarán aparte…

Así, la historia llega a su fin. Podéis abrir vuestros ojos ahora. Conté una historia sobre una semilla, la tierra, el árbol, la luz del sol, los pájaros cantores, y el hombre. La misma sólo consta de unas pocas partes. ¿Qué sentimientos os produjeron? Habiéndola contado de esta forma, ¿la entendéis? (La entendemos.) Podéis hablar acerca de vuestros sentimientos. Así pues, ¿qué sentís después de oír esta historia? (Es muy conmovedora y parece ser una historia sobre Dios y el hombre, y que esta es la forma en la que Él alimenta y protege al hombre para que este pueda crecer fuerte después. Cuando un hombre se convierte en un hombre verdadero puede entender el amor de Dios y devolverle ese amor. Dios está inextricablemente cerca del hombre.) Primero os diré que todas las cosas que mencioné podéis verlas con vuestros propios ojos y tocarlas con vuestras propias manos; son cosas reales, no metáforas. Quiero que sigáis adelante y penséis en lo que expuse. Nada de lo que cubrí era profundo, y unas pocas frases forman la idea principal de la historia. (Sea una planta o un animal, un pájaro o un hombre, la fuente de su vida es Dios.) ¿Qué más? (Aunque los acontecimientos en la historia son cosas que pasan cerca de nosotros, descuidamos a menudo el gobierno de Dios. Él lo dice de forma muy natural y de forma muy natural ocurre justo a nuestro lado, pero dentro de eso está el dominio de Dios. Él gobierna todas las cosas y es la fuente de vida para todas ellas.) (Las palabras que Dios ha hablado son simples, están ahí para que entendamos y para permitirnos saber que el dominio de Dios ha dispuesto todas las cosas.) ¿Hay algo más que añadir? (La historia que oímos pinta un hermoso cuadro: la semilla nace y conforme crece experimenta las cuatro estaciones del año: primavera, verano, otoño, e invierno. La tierra es como una madre en la forma en que nutre. Da calor en invierno de forma que el brote pueda sobrevivir al frío. Después de que el brote se ha convertido en un árbol, un rayo de luz del sol toca sus ramas, trayéndole mucho gozo. Vemos que, entre todas las cosas de la creación de Dios, la tierra está viva y depende del árbol. También vemos que la luz del sol aporta mucha calidez al árbol, y aunque los pájaros son cosas que se ven comúnmente, observamos que estos, el árbol y las personas se unen en armonía. Cuando oigo esta historia este es el sentimiento que tengo en mi corazón, que realmente todas las cosas de la creación de Dios están vivas.) ¡Bien dicho! ¿Tiene alguien más algo más que añadir? (En la historia, cuando la semilla germina y crece hasta ser un árbol muy alto, vemos las cosas maravillosas que Dios ha hecho. Él hizo que todas las cosas vivieran y dependieran las unas de las otras y todas están conectadas entre sí. Vemos la sabiduría de Dios, Sus maravillas, que todas las cosas que Él ha creado se sirven entre sí y que Él es la fuente de vida para todas las cosas.)

Todas las cosas de las que acabo de hablar son cosas que habéis visto antes, como las semillas. Sabéis de esto, ¿verdad? Una semilla que crece hasta llegar a ser un árbol puede no ser un proceso que veas con detalle, pero sabes que es una realidad, ¿verdad? (Sí.) Sabes de la tierra y la luz del sol, ¿verdad? La imagen de los pájaros cantores posados es algo que todas las personas han visto, ¿verdad? (Sí.) Y todos habéis visto personas refrescándose a la sombra de un árbol, ¿verdad? (Lo hemos visto.) ¿Que sentimiento tenéis cuando veis todos estos ejemplos en una imagen? (Armonía.) ¿Vienen de Dios todos los ejemplos que existen en esta imagen? (Sí.) Como vienen de Él, Él conoce el valor y el significado de estos diversos ejemplos que existen juntos sobre la tierra. Cuando Dios creó todas las cosas, tenía un plan para cada elemento, y cada cosa que creó muestra Sus propósitos y Él le infunde vida. Él creó el entorno vital para la humanidad, que se expone en la historia que acabamos de oír. Esta expuso la interdependencia entre la semilla y la tierra; esta nutre a aquella, y aquella está atada a esta. Dios predeterminó la relación entre ambas desde el principio, ¿verdad? (Sí.) El árbol, la luz del sol, los pájaros cantores, y el hombre en esta imagen, ¿son un ejemplo del entorno vital que Dios creó para la humanidad? (Sí.) Primero, ¿puede el árbol abandonar la tierra? (No.) ¿Puede el árbol estar sin la luz del sol? (No.) ¿Cuál fue entonces el propósito de Dios al crear el árbol? ¿Podemos decir que fue sólo para la tierra? ¿Podemos decir que fue sólo para los pájaros cantores? ¿Podemos decir que fue sólo para las personas? (No.) ¿Cuál es la relación entre ellos? La relación entre ellos es una de interdependencia en la cual no pueden separarse. La tierra, el árbol, la luz del sol, los pájaros cantores, y las personas, se apoyan los unos en los otros para existir y se nutren entre sí. El árbol protege la tierra mientras esta nutre al árbol; la luz del sol provee para el árbol, mientras este crea aire fresco a partir de ella y ayuda a aliviar a la tierra de su calor. ¿Quién se beneficia de esto al final? La humanidad se beneficia de esto, ¿verdad? (Sí.) Y este es uno de los principios detrás de por qué Dios hizo el entorno para la humanidad y uno de los propósitos principales del mismo. Aunque esto sea un simple cuadro, podemos ver la sabiduría de Dios y Sus intenciones. El hombre no puede vivir sin la tierra, o sin los árboles, o sin los pájaros cantores y la luz del sol, ¿verdad? Aunque era una historia, es un microcosmo de la creación del universo por parte de Dios y Su concesión al hombre del entorno vital.

Dios creó los cielos, la tierra y todas las cosas para la humanidad y creó también el entorno vital. Primero, el punto principal que expusimos en la historia es las relaciones interconectadas y la interdependencia de todas las cosas. Bajo este principio, el entorno vital de la humanidad está protegido, sobrevive y continúa; debido a la existencia de este entorno vital, la humanidad puede desarrollarse y reproducirse. Vimos el árbol, la tierra, la luz del sol, los pájaros cantores, y las personas en la escena. ¿Estaba Dios allí también? Puede que las personas no lo vean, ¿verdad? Superficialmente puede parecer que Dios no estaba allí, pero las personas pueden ver las normas de las relaciones interconectadas entre las cosas en la escena; es por medio de estas normas que las personas pueden ver que Dios existe y que Él es el Gobernador. ¿Verdad? Dios usa estos principios y normas para preservar la vida y la existencia de todas las cosas. Es de esta forma que Él provee para todas las cosas y para la humanidad. ¿Tiene esta historia alguna relación con el tema que acabamos de exponer? (Sí.) Superficialmente parece que no la hay, pero en realidad las normas que Dios ha hecho como el Creador y Su dominio sobre todas las cosas está muy relacionado con que Él sea la fuente de vida para todas las cosas y están inextricablemente vinculados. ¿Verdad? (Sí.) Habéis aprendido algo, ¿verdad?

Dios es el Señor de las normas que controlan el universo, Él controla las normas que gobiernan la supervivencia de todas las cosas, y también controla el universo y todas las cosas de forma que puedan vivir juntos; lo hace de forma que no se extingan ni desaparezcan para que la humanidad pueda continuar existiendo, y el hombre pueda vivir en ese entorno a través del liderazgo de Dios. Estas normas que gobiernan todas las cosas están bajo el dominio de Dios. Sin embargo, la humanidad no puede intervenir y no puede cambiarlas; sólo Dios mismo las conoce y sólo Él las gestiona. Cuándo germinarán los árboles, cuándo lloverá, cuánta agua y cuántos nutrientes dará la tierra a las plantas, en qué estación caerán las hojas, en qué estación darán fruto los árboles, cuánta energía dará la luz del sol a los árboles, qué exhalarán estos de la energía que toman de la luz del sol, todas estas son cosas que Dios ya había dispuesto cuando creó el universo y son leyes que el hombre no puede quebrantar. Las cosas creadas por Dios —sean vivientes o parezcan no serlo a las personas— están todas en Sus manos y bajo Su dominio. Ningún hombre puede cambiar o romper esa norma. Es decir, cuando Dios creó todas las cosas formuló cómo deberían ser. El árbol no podría echar raíces, germinar, y crecer sin la tierra. ¿Cómo sería la tierra si no tuviera árboles? Se secaría. ¿No es esto correcto? (Sí.) Asimismo, el árbol es el hogar de los pájaros cantores, es un lugar en el que se refugian del viento. ¿Sería correcto que el árbol existiese sin la luz del sol? (No lo sería.) Si el árbol sólo tuviera la tierra eso no funcionaría. Todo esto es para la humanidad y para su supervivencia. El hombre recibe aire fresco del árbol, y vive sobre la tierra protegida por este. El hombre no puede vivir sin la luz del sol, sin todos los diversos seres vivos. Aunque las relaciones entre estas cosas son complejas, las personas deben entender claramente que Dios creó las reglas que gobiernan todas las cosas de forma que puedan existir de una forma interconectada e interdependiente; cada cosa creada tiene valor y significado. Si Dios creó algo sin significado, lo dejaría desaparecer. ¿Entendéis? (Sí.) Este es uno de los métodos que usó en la provisión de todas las cosas. ¿A qué se refiere “proveer para” en esta historia? ¿Sale Dios a regar el árbol cada día? ¿Necesita el árbol la ayuda de Dios para respirar? (No.) “Proveer para” se refiere en este ejemplo a la gestión de Dios de todas las cosas después de la creación; todo lo que necesitaba eran reglas para mantener las cosas funcionando sin problemas. El árbol creció por sí mismo al ser plantado en la tierra. Dios creó todas las condiciones para que creciera. Él hizo la luz del sol, el agua, el suelo, el aire, y el entorno alrededor, el viento, la escarcha, la nieve, y la lluvia, y las cuatro estaciones; estas son las condiciones que el árbol necesita para crecer, son cosas que Dios preparó. Por tanto, ¿es Él la fuente de este entorno viviente? (Sí.) ¿Tiene Dios que salir cada día y contar cada hoja en los árboles? No hay necesidad, ¿verdad? Dios tampoco tiene que ayudar al árbol a respirar. Tampoco tiene que despertar a la luz del sol cada día diciendo: “Es hora de brillar sobre los árboles ahora”. No tiene que hacer eso. La luz del sol brilla por sí misma tal como lo prescriben las reglas, brilla sobre el árbol y este se empapa de ella. Así es como viven las cosas dentro de las reglas. Quizás sea un fenómeno con el que podríais no estar familiarizados, pero es una realidad que todo el mundo ha visto y aceptado. Todo lo que debes hacer es reconocer que las reglas para la existencia de todas las cosas vienen de Dios y saber que su crecimiento y supervivencia están bajo el dominio de Dios. Esto comprueba que Él es la fuente de toda vida.

¿Se usa una metáfora en esta historia, tal como el hombre lo llamaría? (No.) ¿Es antropomórfica? (No.) Lo que he hablado es la verdad. Todo lo que está vivo, todo lo que existe se encuentra bajo el dominio de Dios. Todo recibió vida después de que Él lo creara; es vida dada por Dios y sigue las leyes y la senda que Él creó para ello. Esta realidad no debe alterarse por el hombre, ni necesita su ayuda; esta es la razón por la que Dios provee para todas las cosas. Entendéis, ¿verdad? ¿Pensáis que es necesario que las personas reconozcan esto? (Sí.) Así pues, ¿tiene algo que ver esta historia con la biología? ¿Tiene alguna relación con cualquier campo del conocimiento o la ciencia? (No.) No estamos exponiendo biología aquí y sin duda no estamos llevando a cabo investigación biológica alguna. ¿Cuál es la idea principal sobre la que estamos hablando aquí? (Que Dios es la fuente de toda vida.) ¿Qué veis entre todas las cosas de la creación? ¿Habéis visto árboles? ¿Habéis visto la tierra? (Sí.) Habéis visto la luz del sol, ¿verdad? ¿Habéis visto los pájaros descansando en los árboles? (Los hemos visto.) ¿Está la humanidad feliz de vivir en ese entorno? (Está feliz.) Dios usa todas las cosas —las cosas que creó para mantener al hogar de la humanidad para la supervivencia y protegerlo—, y así es como Él provee para el hombre y para todas las cosas.

¿Cómo os sentís en relación a Mi exposición de las cosas de esta manera y Mi comunicación de esta forma? ¿Es buena? (Está bien. Es realista.) ¿Qué hay de bueno en ella? (Es fácil de entender y existen ejemplos prácticos de ella.) Esta es una forma real de exponer las cosas, ¿verdad? ¿Es necesaria esta historia para ayudar a las personas a reconocer que Dios es la fuente de vida para todas las cosas? (Sí.) Si es necesario, continuaremos con la siguiente historia. El contenido de la siguiente historia es un poco diferente y la idea principal también lo es; las cosas en la historia son lo que las personas pueden ver en medio de la creación de Dios. Usaré de nuevo el método de contaros una historia, que todos podéis escuchar en silencio, y pensar sobre lo que estoy hablando. Después de terminar la historia, os haré algunas preguntas para ver cuánto habéis aprendido. Los personajes principales en la misma son una gran montaña, un pequeño arroyo, un viento violento, y una ola gigante.

Historia 2. Una gran montaña, un pequeño arroyo, un viento violento, y una ola gigante

Había un pequeño arroyo que serpenteaba de un lado a otro, llegando finalmente al pie de una gran montaña. Esta estaba bloqueando el camino de la quebrada, por lo que esta le pidió con su voz pequeña y débil: “Por favor, déjame pasar, estás en mi camino y bloqueando mi recorrido”. La montaña preguntó entonces: “¿Adónde vas?”. A lo que el pequeño arroyo respondió: “Estoy buscando mi hogar”. La montaña dijo: “¡Vale, sigue adelante y fluye por encima de mí!”. Pero como la pequeña corriente era demasiado débil y joven, no había para ella camino para fluir sobre tan grande montaña, de forma que no tuvo otra elección sino seguir fluyendo hasta el pie de la montaña…

Sopló un viento violento, trayendo con él arena y polvo hasta donde estaba la montaña. El viento gritó a esta: “¡Déjame pasar!”. La montaña preguntó: “¿A dónde vas?”. El viento gritó de nuevo: “Quiero ir a ese lado de la montaña”. Esta dijo: “Vale, si puedes atravesar por en medio de mí, ¡entonces puedes ir!”. El viento violento sopló de una forma y de otra, pero por muy furiosamente que lo hiciera, no pudo atravesar por en medio de la montaña. El viento se cansó, y se detuvo a descansar. Por tanto, en ese lado de la montaña sólo un viento débil sopló de manera irregular, algo que agradaba a las personas allí. Esa era la bienvenida que la montaña daba a las personas…

En la costa, la espuma del océano golpeaba suavemente contra el arrecife. De repente, una ola gigante se levantó y rugió en su camino hacia la montaña. “¡Hazte a un lado!”, gritó la ola gigante. La montaña preguntó: “¿A dónde vas?”. La gran ola no se detuvo, y continuó levantándose respondiendo: “Estoy expandiendo mi territorio y quiero extender un poco mis brazos”. La montaña dijo: “Vale, si puedes pasar por encima de mi cima, te cederé el paso”. La gran ola reculó un poco, y después embistió otra vez contra la montaña. Pero por muy fuerte que lo intentara, no podía pasar por encima de ella. No tuvo otra opción que retroceder por donde vino…

A lo largo de los siglos, el pequeño arroyo fluía suavemente alrededor del pie de la montaña. Siguiendo el curso que esta había hecho, el pequeño arroyo volvió a su hogar; se unió al río, y fluyó hasta el mar. Bajo el cuidado de la montaña, el pequeño arroyo nunca se perdió. Ambas se apoyaban entre sí, se contenían entre sí, y dependían la una de la otra.

A lo largo de los siglos, el viento violento no cambió sus hábitos de gritar a la montaña. Traía grandes remolinos de arena cuando la “visitaba” tal como había hecho antes. La amenazaba, pero nunca la atravesó. El viento violento y la gran montaña se apoyaban entre sí, se contenían entre sí, y dependían el uno del otro.

A lo largo de los siglos, la ola gigante tampoco descansó, y nunca dejó de expandirse. Rugía y embestía a la montaña una y otra vez, pero esta nunca se movió una pulgada. La montaña vigilaba al mar, y de esta forma, las criaturas en el mar se multiplicaban y desarrollaban. La ola gigante y la gran montaña se apoyaban entre sí, se contenían entre sí, y dependían la una de la otra.

Mi historia ha terminado. En primer lugar, ¿qué podéis decirme sobre la misma? ¿Cuál era el contenido principal? Primero había una montaña, ¿después qué? (Un pequeño arroyo, un viento violento, y una ola gigante.) ¿Qué pasó en la primera parte con el pequeño arroyo y la gran montaña? ¿Recordáis? (El pequeño arroyo estaba fluyendo al pie de la gran montaña.) El pequeño arroyo que fluía al pie de la montaña, ¿es esta la historia que tuvo lugar entre ellas? ¿A dónde fue la corriente? ¿Por qué hablaríamos sobre la gran montaña y el pequeño arroyo? (Como la montaña protegió al arroyo, este nunca se perdió. Se apoyaban entre sí.) ¿Diríais que la montaña protegía u obstruía al pequeño arroyo? (Lo protegía.) ¿Podría ser que lo obstruyera? La montaña y el pequeño arroyo estaban juntos; el primero protegía al segundo, y también era una obstrucción. La montaña protegía al arroyo para que pudiera fluir hasta el río, pero también evitaba que fluyera por el lugar en el que podía desbordarse y ser desastroso para las personas. ¿Es esta la idea principal de esta sección? (Sí.) La protección del arroyo por parte de la montaña y la actuación de esta como barrera salvaguardaba los hogares de las personas. Después tienes al pequeño arroyo uniéndose al río al pie de la montaña y más tarde fluyendo hasta el mar; ¿no es ese su imperativo? (Sí.) Cuando el arroyo fluyó hasta el río y después hasta el mar, ¿en qué se estaba apoyando? ¿No se estaba apoyando en la montaña? Estaba confiando en la protección de esta y en su actuación como barrera; ¿es esta la idea principal? (Sí.) ¿Veis la importancia de las montañas para el agua en este ejemplo? (Sí, la vemos.) ¿Es importante? (Sí.) ¿Tiene Dios Su propósito al hacer a las montañas tanto altas como bajas? (Lo tiene.) Tiene una finalidad, ¿verdad? Esta es una pequeña parte de la historia, y a partir de sólo un pequeño arroyo y una gran montaña podemos ver el valor y la importancia de estas dos cosas en Su creación por parte de Dios. También podemos ver Su sabiduría y propósito en cómo gobierna estas dos cosas. ¿No es eso correcto?

¿De qué se ocupa la segunda parte de la historia? (Un viento violento y la gran montaña.) ¿Es el viento una cosa buena? (Sí.) No necesariamente, ya que en ocasiones si el viento es demasiado fuerte puede ser desastroso. ¿Cómo te sentirías si tuvieras que estar fuera en el viento violento? Depende de lo fuerte que fuera, ¿verdad? Si fuera una ligera brisa, o un viento de un nivel 2-3, o 3-4, aún sería tolerable, como máximo una persona tendría problemas para mantener sus ojos abiertos. Pero, ¿podrías soportarlo si fuera tan fuerte como para convertirse en un tornado? No serías capaz de hacerlo. Así pues, es incorrecto que las personas digan que el viento siempre es bueno, o que siempre es malo porque depende de cuán fuerte sea el viento. ¿Qué uso tiene entonces aquí la montaña? ¿Es algo así como un filtro para el viento? (Sí.) ¿La montaña toma el viento violento y lo reduce a qué? (A una ligera brisa.) A una ligera brisa. La mayoría de las personas podía tocarlo y sentirlo en el entorno en que vivían, pero, ¿era un viento violento o una ligera brisa lo que sentían? (Una ligera brisa.) ¿No es este uno de los propósitos detrás de la creación de las montañas por parte de Dios? ¿No es este Su propósito? ¿Cómo sería para las personas vivir en un entorno en donde el viento violento llevase arena sin nada que lo bloqueara o filtrara? ¿Podría ser que con arena y piedras volando alrededor, las personas no pudieran vivir sobre la tierra? Las piedras podrían golpear a algunas personas en la cabeza, la arena podría entrar en sus ojos y no podrían ver. Las personas podrían ser aspiradas por el aire o el viento podría soplar tan fuerte que no podrían mantenerse en pie. Las casas serían destruidas y tendrían lugar toda clase de desastres. ¿Tiene valor el viento violento? (Sí.) ¿Cuál es este? Cuando dije que era malo, las personas podrían sentir que no tiene valor, pero ¿es eso correcto? ¿No tiene valor convertirlo en una brisa? ¿Qué es lo que más necesitan las personas cuando hay humedad o bochorno? Necesitan una ligera brisa que sople suavemente sobre ellas, para refrescar y aclarar sus mentes, para calmar su humor y mejorar su estado mental. Por ejemplo, estáis todos sentados en una estancia con muchas personas y el aire está cargado, ¿qué es lo que más necesitáis? (Una ligera brisa.) En lugares en los que el aire es turbio y está lleno de suciedad, el pensamiento de una persona se puede ralentizar, su flujo sanguíneo se puede reducir, y puede tener menos claridad mental. Sin embargo, el aire se volverá fresco si tiene una oportunidad de moverse y circular, y las personas se sentirán mucho mejor. Aunque el pequeño arroyo y el viento violento pudieran convertirse en un desastre, mientras la montaña esté ahí esta hará de ellos cosas que realmente beneficien a las personas; ¿no es correcto?

¿De qué habla la tercera parte de la historia? (La gran montaña y la ola inmensa.) La gran montaña y la ola inmensa. La escena aquí es una montaña al lado del mar donde podemos ver la montaña, la espuma del océano, y también, una ola inmensa. ¿Qué es la montaña para la ola en este ejemplo? (Un protector y una barrera.) Es tanto un protector como una barrera. ¿Verdad? El objetivo de protegerla es evitar que esta parte del océano desaparezca de forma que las criaturas que viven en él puedan desarrollarse. Como barrera, la montaña evita que el agua del mar —esta masa de agua— se desborde y provoque un desastre, que podría dañar y destruir los hogares de las personas. ¿Verdad? Así pues, podemos decir que la montaña es tanto una barrera como un protector. Esto muestra la importancia de la dependencia mutua entre la montaña y el arroyo, la montaña y el viento violento, y la montaña y la ola inmensa, y cómo se contienen los unos a los otros y dependen los unos de los otros.

Existe una regla y una ley que gobiernan la supervivencia de estas cosas que Dios creó. ¿Podéis ver lo que Dios hizo a partir de lo acontecido en la historia? ¿Creó Dios el universo e ignoró lo que ocurrió después? ¿Les dio normas y diseñó las maneras en que funcionarían para ignorarlas después? ¿Es eso lo que ocurrió? (No.) ¿Qué es eso entonces? (Dios está en control.) Dios sigue controlando el agua, el viento, y las olas. No deja que corran desbocados ni que dañen o destruyan los hogares de las personas, y gracias a ello las personas pueden seguir viviendo y desarrollándose en este trozo de tierra. Lo que significa que Dios ya había planificado las reglas para la existencia cuando hizo el universo. Cuando Dios hizo estas cosas, se aseguró de que beneficiarían a la humanidad, y también las controló de forma que no fueran problemáticas o desastrosas para la humanidad. Si Dios no las gestionara, ¿no fluirían las aguas por todas partes? ¿No soplaría el viento por todo el lugar? Si Dios no los gestionara no estarían gobernados por ninguna regla, y el viento aullaría y las aguas se levantarían y fluirían por todas partes. Si la ola inmensa hubiera sido más alta que la montaña, ¿podría existir aún esa área del mar? El mar no podría existir. Si la montaña no fuera tan alta como la ola, esa área del mar no existiría y la montaña perdería su valor y su importancia.

¿Veis la sabiduría de Dios en estas dos historias? (Sí.) Dios creó el universo y es su Señor; está a cargo del mismo y provee para él mientras vigila cada palabra y acción. También supervisa cada rincón de la vida humana. Por tanto, Dios creó el universo y Él conoce claramente como la palma de Su mano la importancia y el valor de cada cosa, así como su función, su naturaleza, y sus reglas para la supervivencia. Dios creó el universo; ¿pensáis que Él tiene que investigar estas reglas que gobiernan el universo? (No.) ¿Necesita Dios leer acerca del conocimiento humano o la ciencia para investigarlo y entenderlo? ¿Hay alguien en la humanidad que tenga la gran erudición y la enorme sabiduría para entender todas las cosas como lo hace Dios? No lo hay, ¿verdad? ¿Hay algún astrónomo o biólogo que entienda realmente cómo viven y crecen todas las cosas? (No.) ¿Pueden entender realmente el valor de la existencia de cada cosa? (No pueden.) ¿Por qué es eso? Dios creó todas las cosas, y por mucho y muy profundamente que la humanidad estudie este conocimiento, o por mucho tiempo que dediquen a aprenderlo, nunca serán capaces de explicar el misterio y el propósito de la creación de todas las cosas por parte de Dios, ¿no es eso correcto? (Sí.)

Llegados a este punto de la exposición, ¿sentís que tenéis un entendimiento parcial de la connotación de la frase “Dios es la fuente de vida para todas las cosas”? (Sí.) Sabía que cuando expusiese este tema muchas personas pensarían inmediatamente que Dios es verdad y que Su palabra provee para nosotros, pero sólo lo pensarían a este nivel. Algunos sentirían incluso que la provisión de Dios para la vida humana, proveyendo comida y bebida cada día y todas las necesidades cotidianas no cuenta como provisión para el hombre. ¿Se sienten así algunas personas? (Sí.) ¿No está muy claro el propósito de Dios en cómo creó todas las cosas de forma que la humanidad pueda existir y vivir con normalidad? Dios mantiene el entorno en el que viven las personas y provee todas las cosas que la humanidad necesita. Además, gestiona y domina sobre todas las cosas. Todo esto permite a la humanidad vivir y desarrollarse normalmente; es de esta forma que Dios provee para todas las cosas y para la humanidad. ¿Necesitan las personas reconocer y entender estas cosas? (Sí.) Quizás algunos puedan decir: “Este tema es demasiado distante de nuestro conocimiento del verdadero Dios mismo, y no queremos conocerlo porque el hombre no puede vivir sólo de pan, sino que vive por la palabra de Dios”. ¿Es esto correcto? (No.) ¿Cuál es el error aquí? ¿Podéis tener un conocimiento completo de Dios si sólo conocéis las cosas que Él ha dicho? Si sólo aceptáis Su obra y Su juicio y castigo, ¿tendríais un entendimiento completo de Dios? Si sólo conocéis una pequeña parte del carácter de Dios, una pequeña parte de Su autoridad, eso es suficiente para conseguir un entendimiento de Dios, ¿verdad? (No.) ¿Por qué es eso? (Es demasiado unilateral, porque nuestro conocimiento es vacío. Pero en cada una de las obras de Dios combinadas con las cosas vivientes y no vivientes como las montañas y arroyos, los lagos, las semillas, la luz del sol, y la lluvia que vemos, contemplamos, y experimentamos, obtenemos un entendimiento práctico de Dios. Conforme nuestro entendimiento se despierta como niños empezamos a ver estas cosas y sentir que son reales.) Las acciones de Dios empiezan con Su creación del universo y siguen hoy donde son evidentes en todo tiempo y en cada momento. Si las personas creen que Dios existe sólo porque ha escogido a algunas personas sobre las cuales hace Su obra para salvarlas, y si creen que otras cosas no implican a Dios, Su autoridad, Su estatus, y Sus actos, ¿puede considerarse eso conocer realmente a Dios? Las personas que tienen ese así llamado conocimiento de Dios, el que está basado en una visión unilateral de que Dios se limita únicamente a un grupo de personas, son cortos de vista. ¿Es esto un verdadero conocimiento de Dios? ¿No están las personas con este tipo de conocimiento de Dios negando Su creación de todas las cosas y Su dominio sobre ellas? Algunas personas no desean reconocer esto, y pueden pensar para sí: “No veo el dominio de Dios sobre todas las cosas, es algo demasiado distante de mí y no quiero entenderlo. Dios hace lo que quiere y no tiene nada que ver conmigo. Sólo me preocupo de aceptar Su liderazgo y Su palabra, y Él me perfeccionará y salvará. Sólo prestaré atención a estas cosas, pero no intentaré entender nada más ni pensar en ello. Sean cuales sean las reglas que Dios hizo cuando creó todas las cosas o haga lo haga para proveer para ellas y la humanidad, eso no tiene nada que ver conmigo”. ¿Qué es esta clase de discurso? ¿No es totalmente vergonzoso? ¿Hay alguno entre vosotros que piense así? Sé que hay una gran mayoría que piensa de esta forma, aunque no lo digáis. Este tipo de persona que sigue el libro a rajatabla puede usar su propio así llamado punto de vista espiritual en su visión de todo. Quieren limitar a Dios a la Biblia, a las palabras que Él ha hablado, y sólo a la palabra escrita literal. No desean conocer más acerca de Dios y no quieren que Él preste más atención a hacer otras cosas. Esta forma de pensar es infantil y muy religiosa. ¿Pueden conocer a Dios las personas que sostienen estos puntos de vista? Se les haría difícil conocer a Dios. Hoy he contado estas dos historias y he hablado sobre estos dos aspectos. Simplemente habiéndolos oído y habiendo entrado en contacto con ellos, podríais sentir que son profundos o incluso un poco abstractos y difíciles de comprender y entender. Podría ser incluso más difícil conectarlos con las acciones de Dios y Dios mismo. Sin embargo, todas las acciones de Dios y todo lo que ha hecho entre todas las cosas y toda la humanidad debería ser conocido clara y precisamente por cada persona y por todo aquel que busque conocer a Dios. Este conocimiento te dará confirmación de, y fe en, la verdadera existencia de Dios. También te dará un conocimiento exacto de la sabiduría de Dios, de Su poder, y de cómo provee para todas las cosas. Te permitirá concebir claramente la verdadera existencia de Dios y ver que la misma no es ficticia, ni una leyenda. Esto te permite ver que no es confusa, que no es sólo una teoría, y que sin duda Dios no es sólo un sustento espiritual, sino que existe realmente. Además, te permite conocerlo como Dios en la forma en que Él siempre ha provisto para todas las cosas y para la humanidad; lo hace a Su manera y de acuerdo con Su propio ritmo. Por tanto, se puede decir que gracias a que Dios creó todas las cosas y les dio reglas, por medio de Su mandato pueden desarrollar las tareas que se les asignaron, cumplir con sus responsabilidades, y desempeñar el papel concedido a cada una de ellas. Todas las cosas cumplen su propio papel para la humanidad, y lo hacen en el espacio y entorno donde viven las personas. Si Dios no hubiera hecho las cosas de esta forma y el entorno de la humanidad no fuera como es, la creencia en Dios de las personas o el hecho de que lo sigan, nada de ello sería posible; sería simplemente palabrería vacía, ¿no es correcto?

Echemos otro vistazo a esta historia que acabamos de oír. En relación a la gran montaña y el pequeño arroyo, ¿qué es la montaña? Cosas vivas florecen sobre ella de forma que hay valor en su existencia por sí misma. Al mismo tiempo, la montaña bloquea el pequeño arroyo, garantizando que este no fluya por donde quiera y por tanto no lleve el desastre a las personas. ¿No es correcto? En virtud de la existencia de la montaña, esta permite a las cosas vivas como los árboles, las hierbas, todas las demás plantas y los animales en ella que florezcan mientras que también dirige hacia dónde fluye el pequeño arroyo; la montaña reúne las aguas de esta y las guía de forma natural alrededor de su pie donde puede fluir hasta el río y finalmente hasta el mar. La naturaleza no hizo las reglas que entran en juego aquí, sino que fue Dios quien las dispuso especialmente en la época de la creación. En cuanto a la gran montaña y el viento violento, la montaña, también, necesita el viento. Lo hace para acariciar a las cosas vivas que viven en ella, y al mismo tiempo limita la dureza con la que el viento violento puede soplar de forma que no arrolle y devaste. Esta norma contiene, en cierta manera, la obligación de la gran montaña, ¿tomó forma por sí misma esta norma relativa a la obligación de la montaña? (No.) Al contrario, fue hecha por Dios. La gran montaña tiene su propia obligación y el viento violento también tiene la suya. Ahora, en cuanto a la gran montaña y la ola inmensa, si la primera no estuviera allí, ¿encontraría el agua por sí misma una dirección para fluir? (No.) El agua también arrollaría y devastaría. La montaña tiene su propio valor como montaña, y el mar tiene su propio valor como mar. De esta forma, bajo estas circunstancias en las que no interfieren el uno con el otro y son capaces de existir juntos con normalidad, también se limitan; la gran montaña contiene al mar para que no se desborde y protege así los hogares de las personas, y esto también permite que el mar nutra a los seres vivos que moran en él. ¿Tomó este paisaje forma por sí mismo? (No.) Dios lo creó también. A partir de estas imágenes vemos que cuando Dios creó el universo, predeterminó dónde estaría la montaña, dónde fluiría el arroyo, desde qué dirección comenzaría a soplar el viento violento y hacia dónde iría, así como cuán altas serían las olas inmensas. Las intenciones y el propósito de Dios se encuentran en todas estas cosas y son Sus hechos. Ahora, ¿podéis ver que los hechos de Dios están presentes en todas las cosas? (Sí.)

¿Cuál es el propósito de nuestra exposición de todas estas cosas? ¿Es para que las personas puedan investigar las normas tras la creación del universo por Dios? ¿Es para que las personas puedan interesarse en la astronomía y la física? (No.) ¿Qué es entonces? Es para que las personas entiendan los hechos de Dios. El aspecto más importante de conocer los hechos de Dios es que desde el entendimiento de Sus acciones, las personas pueden afirmar y verificar que Dios es la fuente de vida para todas las cosas. Si eres capaz de entender este concepto, podrás confirmar verdaderamente que Dios ocupa el papel dominante en tu corazón y que Dios es el único Dios mismo, el Creador de los cielos, la tierra y todas las cosas. Por tanto, ¿es útil para tu entendimiento de Dios conocer las normas de todas las cosas y los hechos de Dios? (Sí.) ¿Cuán útil es? Esta pregunta es muy importante. Primero, cuando entendieras estos hechos de Dios, ¿seguirías interesado en la astronomía y la geografía? ¿Seguirías teniendo un corazón escéptico y dudoso en relación con el hecho de que Dios es el Creador de todas las cosas? ¿Seguirías teniendo el corazón de un investigador y dudarías de que Dios es el Creador de todas las cosas? Cuando confirmes que Dios es el Creador del universo y llegues a conocer las normas detrás de Su creación, ¿creerás realmente en tu corazón que Dios provee para el universo? ¿Se ha dicho “proveer” por algún tipo de significado o en una circunstancia especial? Que Dios provee para el universo tiene un sentido y una aplicación muy amplios. ¿Verdad? Dios no sólo provee a las personas en sus necesidades diarias de alimentos y bebida, sino que les provee todo lo que necesitan, incluyendo todo lo que las personas ven y las cosas que no se pueden ver. Dios sostiene, gestiona, y gobierna el entorno vital que la humanidad necesita. Cualquiera que sea el entorno que la humanidad necesite en cualquier estación, Dios lo ha preparado. Sea cual sea la atmósfera o la temperatura adecuada para la existencia humana, también está bajo el control de Dios y ninguna de estas normas se producen por sí solas o aleatoriamente; son el resultado de la norma de Dios y de Sus hechos. Dios mismo es la fuente de todas estas normas y la fuente de vida para todas las cosas. Esta es una realidad establecida e irrefutable la creas o no, la veas o no, la entiendas o no.

Sé que la inmensa mayoría de las personas sólo cree lo que Dios dijo e hizo en la Biblia. Para una pequeña minoría de ellas, Él reveló Sus hechos de forma que las personas pudieran ver el valor de Su existencia, y también les permitió entender Su estatus y cómo existe realmente. Sin embargo, para muchas más personas, el hecho de que Dios crease el universo y que gestione y provea para todas las cosas parece confuso o ambiguo hasta el punto de que tienen una actitud de duda. Este tipo de actitud provoca que las personas crean consistentemente que las leyes del mundo natural se formaron por sí mismas, que los cambios, las transformaciones, y los fenómenos del mundo natural y las propias leyes que gobiernan la naturaleza surgieron por iniciativa propia. Esto significa que, en sus mentes, las personas no pueden comprender cómo creó Dios todas las cosas y gobierna sobre ellas, no pueden entender cómo gestiona Él todas las cosas y provee para ellas. Por las limitaciones de esta premisa, las personas no creen en la creación de Dios, Su señorío sobre todas las cosas y que Él es el Proveedor; e incluso los creyentes están simplemente confinados a la Era de la Ley, la de la Gracia y la del Reino, esto es, los hechos de Dios, así como Su provisión para la humanidad están de alguna forma limitados sólo a Su pueblo escogido. Esto es algo que realmente odio ver y que me produce mucho dolor, porque la humanidad disfruta de todas las cosas que Dios trae, pero al mismo tiempo niega todo lo que Él hace y todo lo que le da. Las personas sólo creen que los cielos, la tierra y todas las cosas están gobernadas por sus propias reglas y leyes naturales y que no hay un gobernador que los controle ni que provea para ellos y los guarde. Aunque creas en Dios, podrías no creer que todas estas cosas son Sus hechos; esta es una de las áreas que más pasa por alto todo creyente en Dios, todo aquel que acepta Su palabra, y todo aquel que sigue a Dios. Por tanto, tan pronto como empiezo a exponer algo que no tenga relación con la Biblia o la así llamada terminología espiritual, algunas personas se confunden, se aburren o incluso se sienten incómodas. Parece que es algo enemistado con las personas y las cosas espirituales. Eso es malo. Cuando se trata de conocer los hechos de Dios, aunque no mencionemos la astronomía, la geografía o la biología, conocemos el señorío de Dios sobre todas las cosas, Su provisión para todas ellas, y que Él es la fuente de todas ellas. Esta es una tarea fundamental, una que debe estudiarse, ¿entiendes? (Sí.)

En las dos historias que acabamos de exponer, aunque puedan tener algún contenido inusual y se os hayan contado y expresado de una forma única, quise no obstante usar un lenguaje directo y un método simple de forma que podáis comprender y aceptar algo más profundo. Este era Mi único objetivo: quería que vierais y creyerais que Dios es el Gobernador de todas las cosas a partir de estas pequeñas historias y escenas. El objetivo de contar estas historias es permitiros ver y conocer los hechos infinitos de Dios dentro de los confines finitos de una historia. En cuanto a cuándo alcanzaréis este resultado en vosotros, depende de vuestras experiencias y vuestra búsqueda individual. Si buscas la verdad y si buscas conocer a Dios, estas cosas servirán como un recordatorio firme y sólido para ti; te permitirán tener una conciencia más profunda, una claridad en tu entendimiento, y te acercarás gradualmente a los hechos reales de Dios, una cercanía que no tendrá distancia ni error. Sin embargo, si no buscas conocer a Dios, esas historias que oíste no son nada más que historias y no pueden hacerte ningún daño. Así que, tal vez consideradlas como historias verdaderas.

¿Reconocisteis algo a partir de estas dos historias? Adelante, hablad. (Al contarnos Dios estas dos historias, podemos sentir verdaderamente que Él es el Gobernador, el Creador, y el Gestor de todas las cosas. Vemos las acciones de Dios, Su omnipotencia, y Su sabiduría, y con ello sentimos de una forma aun más profunda el inmenso amor que Dios tiene hacia la humanidad. Todo lo que Dios hace, lo hace para la humanidad.) Bien, en primer lugar, ¿se apartan estas dos historias de nuestra exposición anterior sobre la preocupación de Dios por la humanidad? ¿Hay una conexión inevitable? (Sí.) ¿Cuál es esta? ¿Es acaso que en estas dos historias vemos los hechos de Dios y cómo lo planea y gestiona todo para la humanidad? ¿Es acaso que todo lo que Dios hace y todos Sus pensamientos se encaminan hacia la existencia de la humanidad? (Sí.) ¿No son muy evidentes los pensamientos cuidadosos de Dios y Su consideración para con la humanidad? (Sí.) La humanidad no tiene que hacer nada. Dios ha preparado para las personas el aire mismo que respiran. Puedes ver que los vegetales y las frutas que comen están fácilmente disponibles. De norte a sur, de este a oeste, cada región tiene sus propios recursos naturales y los diferentes cultivos, así como las frutas y vegetales han sido preparados por Dios para las personas de forma que puedan vivir pacíficamente. Todo esto puede demostrar que todo lo que Dios ha creado es bueno. Hablando del entorno más grande, Dios hizo todas las cosas interconectadas, mutuamente entretejidas, e interdependientes. Él usó este método y estas reglas para mantener la supervivencia y la existencia de todas las cosas y de esta forma la humanidad ha vivido tranquila y pacíficamente y ha crecido y se ha multiplicado de una generación a la siguiente en este entorno vital hasta el día presente. Dios equilibra el entorno natural para garantizar la supervivencia de la humanidad. Si la regulación y el control de Dios no existieran, ningún hombre podría mantener y equilibrar el entorno, aunque Dios lo creara en primer lugar, esto sigue sin poder garantizar la supervivencia de la humanidad. ¡Ya puedes ver que Dios lo gestiona todo perfectamente! Si el hombre tuviera que hacer una semilla y plantarla en el suelo, ¿germinaría alguna vez? Si el hombre hiciese un árbol y lo pusiera en la tierra, en varios cientos de años nunca produciría una hoja. El hombre no puede producir semillas vivientes. Debe vivir ciñéndose al plan de Dios. En algunos lugares no hay aire, por lo que la gente no puede vivir allí y Dios no te permitirá ir allí. Por tanto, no te salgas de los límites, esto es para la protección de la humanidad y son cosas muy misteriosas. Dios preparó cada rincón del entorno, la longitud y la anchura de la tierra, y cada cosa viviente sobre ella —tanto las vivas como las muertas— y las pensó de manera cuidadosa: ¿por qué se necesita esta cosa? ¿Por qué es aquella innecesaria? ¿Cuál es el propósito de tener esta cosa aquí y por qué debería ir aquello allí? Dios ya ha pensado todo eso y no hay necesidad de que las personas lo hagan. ¡Toda la creación de Dios es tan perfecta! Hay algunas personas insensatas que siempre están pensando en mover montañas, pero en lugar de hacer eso, ¿por qué no moverse a las llanuras? Si no te gustan las montañas, ¿por qué vais a vivir cerca de ellas? ¿No es esto insensato? ¿Qué ocurre si mueves esa montaña? Un huracán soplará o una ola inmensa arrollará destruyendo los hogares de las personas. ¿No sería una imprudencia hacer eso? ¿Verdad? (Sí.) Las personas sólo pueden destruir y Satanás alienta esta destrucción. El Diablo siempre está pensando en grandes planes y maniobras para establecerse e inmortalizar su reputación. Incluso ha arruinado el único lugar que tiene para vivir, y aun así quiere proveer para todas las cosas y gestionarlas. ¡Cuán ignorante y totalmente insensato!

Dios permite al hombre gestionar todas las cosas y tener señorío sobre ellas, pero ¿hace el hombre un buen trabajo? (No.) ¿Cómo hace el hombre un mal trabajo? La humanidad tiende a la destrucción; no sólo es incapaz de preservar las cosas tal como Dios las creó, las ha destruido realmente. La humanidad ha reducido las montañas a ruinas, tapado los mares con tierra, y convertido las llanuras en desiertos donde nadie puede vivir. No obstante, allí en el desierto el hombre ha creado industria y construido bases nucleares y la destrucción prevalece en todas direcciones. Los ríos ya no son ríos, el mar ya no es el mar, están llenos hasta el borde de contaminación. Cuando la humanidad rompe el equilibrio y las reglas de la naturaleza, su día de desastre y muerte no está lejos y es inevitable. Cuando llegue el desastre, sabrás cuán valiosa es la creación de Dios y cuán importante es toda ella para la humanidad; esta está empezando a despertarse ante esta realidad. Verás, para el hombre, vivir en un buen clima es como estar en el paraíso. Las personas no son conscientes de esta bendición, pero en el momento en que lo pierdan todo verán cuán raro y valioso es todo ello. ¿Cómo podría uno tener todo esto de vuelta? ¿Qué podrían hacer las personas si Dios no estuviera dispuesto a crearlo de nuevo? ¿Qué podrías hacer? (No podríamos hacer nada.) Realmente, hay algo que puedes hacer y es muy simple, y cuando te diga lo que es sabrás inmediatamente que es factible. ¿Por qué se ha encontrado el hombre en su dilema medioambiental presente? ¿No se debe a su codicia y destrucción? Si el hombre termina esta destrucción, ¿no se corregirá gradualmente por sí solo este entorno vital? Si Dios no hace nada, si no desea más hacer nada por la humanidad, es decir, si no quiere intervenir, el mejor método sería que esta detuviera su destrucción y dejase las cosas como estaban. Poner fin a toda esta destrucción significa detener el saqueo y la devastación de las cosas que Dios ha creado. Esto permitirá que el entorno en el que vive el hombre mejore gradualmente. La incapacidad de hacerlo resultará en una destrucción mayor del entorno y sólo será más grave. ¿No ves que Mi método es simple? (Sí, lo es.) Es simple y factible. Realmente simple, y factible para algunas personas, pero ¿lo es para la inmensa mayoría de las personas sobre la tierra? (No lo es.) ¿Es factible por lo menos para vosotros? (Sí.) ¿De qué brota vuestro “sí”? ¿Podría uno decir que implica establecer una base de entendimiento sobre los hechos de Dios? ¿Podría uno decir que implica ceñirse a la norma y el plan de Dios? (Sí.) Hay una forma de cambiar todo esto, pero ese no es el tema que estamos exponiendo ahora. Dios es responsable de cada vida humana y lo es hasta el mismo final. Él provee para vosotros, incluso si el entorno destruido por Satanás te ha hecho enfermar, o la contaminación te ha afectado, o has recibido cualquier otro daño, no importa; Dios provee para ti y te dejará seguir viviendo. ¿Tienes fe en esto? (¡Sí!) Dios no se toma a la ligera la pérdida de la vida humana, ¿verdad?

¿Habéis llegado a sentir la importancia de reconocer a Dios como la fuente de toda la vida? ¿Qué sentimientos tenéis? Adelante y Yo escucharé. (En el pasado, nunca habíamos pensado en relacionar las montañas, los mares y los lagos con las acciones de Dios. Hoy, por medio de la comunión de Dios, entendemos que estas fueron siempre acciones de Dios y que surgieron de Su sabiduría, por lo que vemos que la creación de Dios de todas las cosas fue predestinada desde el mismo principio y todas poseen la buena voluntad de Dios. Todas las cosas están interrelacionadas y la humanidad es la beneficiaria definitiva. Lo que oímos hoy se siente muy fresco y nuevo, y hemos sentido cuán reales son las acciones de Dios. En la realidad y en nuestras vidas diarias vemos realmente las cosas como son cuando entramos en contacto con las cosas vivientes.) Lo ves realmente, ¿verdad? La provisión de Dios para la humanidad no carece de un fundamento sólido, Él no sólo pronuncia unas pocas palabras y ya está. Dios hace mucho, incluso cosas que no ves para tu beneficio. El hombre vive en este entorno, este universo que Dios creó, y en el mismo las personas y otras cosas son interdependientes, del mismo modo que el gas emitido por las plantas purifica el aire y beneficia a las personas que lo respiran. Sin embargo, algunas plantas son venenosas para las personas, pero ¿no tienen esas plantas otras que compiten con ellas? ¡Esta es una de las maravillas de la creación de Dios! No expusimos este asunto hoy, en su lugar expusimos principalmente la interdependencia del hombre y otras cosas, cómo el hombre no puede vivir sin otras cosas, y la importancia de la creación de todas las cosas por parte de Dios. El hombre no puede vivir sin otras cosas, del mismo modo que necesita el aire para vivir y si te pusieran en un vacío, morirías pronto. Este es un principio muy básico que te permite ver que el hombre necesita otras cosas. Por tanto, ¿qué tipo de actitud debería tener el hombre hacia todas las cosas? (Atesorarlas.) Atesorarlas, protegerlas, hacer uso de ellas eficazmente, no destruirlas, no malgastarlas y no cambiarlas por capricho, porque todas las cosas vienen de Dios, Él las provee a la humanidad y esta debe tratarlas con cuidado. Hoy os he contado dos pequeñas historias, y espero que vayáis atrás y meditéis en ellas a conciencia. La próxima vez expondré algunas cosas con más detalle. Nuestra exposición acabará aquí por hoy. ¡Adiós! (¡Adiós!)

18 de enero de 2014