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Provisión para la vida: Recopilación de sermones

2. Practicando la verdad y el deber que se debe cumplir

Ahora la mayoría de las personas están básicamente seguras con respecto a la pregunta de qué, después de todo, debemos obtener de nuestra fe en Dios, a saber, obtenemos de Dios la verdad, el camino y la vida. En las dos ocasiones que Él fue Dios encarnado, Dios dijo que Él es la verdad, el camino y la vida. Esto también explica que la intención de Dios y el objetivo de la obra de Dios es conceder al hombre la verdad, el camino y la vida. Independientemente de la manera en que Dios lleve a cabo Su obra, los hombres pueden obtener de Dios la verdad, el camino y la vida. ¿Cuál es la relación entre la verdad, el camino y la vida? Lo podemos decir de esta manera, la verdad es la vida y es la senda que el hombre debe seguir. Una vez que obtiene la verdad, también tiene vida y tiene una senda para su vida. Una vez que obtiene la verdad, todo se resuelve. Estas tres cosas son, de hecho, algo que se explica desde tres aspectos: Dios es la verdad y Él también es la vida y el camino. Estos tres aspectos son tres aspectos principales que se deben resolver a través de la creencia en Dios por parte del hombre. Una vez que se resuelven estas tres preguntas, las preguntas importantes en la vida del hombre se resuelven. Obtenemos vida una vez que tenemos la verdad y la verdad misma también es el camino. Cuando tenemos la vida, nuestras vidas se resuelven, y cuando tenemos vida, las preguntas fundamentales del hombre se resuelven. Esta es precisamente toda la obra de salvación del hombre por parte de Dios y es una manera simple y generalizada de explicarla.

Habiendo experimentado varios años de la obra de Dios, todos los buscadores de la verdad han obtenido algo, y todos tienen un poco de conocimiento de cada aspecto de la verdad. Algunas verdades son relativamente claras para aquellos que buscan la verdad, mientras que otras verdades todavía les son bastante vagas y, por lo tanto, los buscadores de la verdad necesitan buscarlas con mayor profundidad. Pero con respecto a aquellos que buscan la verdad, la práctica de la verdad es particularmente importante. Es sólo practicando la verdad que eres capaz de conocer la verdad y obtener la verdad. Si no has experimentado la palabra de Dios, no puedes conocer la palabra de Dios. Recitar palabras y frases de la verdad no es lo mismo que entender la verdad, y realmente sólo entiendes la verdad cuando tienes un conocimiento sustancial de las palabras de Dios. Sólo puedes entender la verdad y obtener la verdad practicando la verdad. Cuanta más experiencia tengas, más profundo y más penetrante es tu entendimiento de la verdad. Si entiendes la verdad y no la practicas, no puedes penetrar en ella, y lo que has entendido es en realidad palabras y frases de la verdad. Si no practicas la verdad, eres incapaz de conocer la esencia de la verdad. ¿Cómo llamamos practicar la verdad? Podemos decir que practicar la verdad principalmente se refiere a llevar a cabo los deberes propios y llevar a cabo los deberes propios es la parte principal y la parte crucial de practicar la verdad. También podemos decir que si no llevamos a cabo nuestros deberes, no hemos practicado la verdad. Sólo poseemos la verdad si hemos cumplido con nuestros deberes, sólo tenemos realidad una vez que hemos llevado a cabo nuestros deberes, sólo damos testimonio a través de cumplir nuestros deberes, sólo obedecemos verdaderamente a Dios cuando hemos hecho nuestros deberes, sólo somos personas conforme al corazón de Dios y dedicadas a Dios habiendo cumplido bien con nuestros deberes. Sólo las que son capaces de conocer su lugar en sus deberes, son personas de conciencia y razón, y aquellas a quienes Dios ha hecho completas son precisamente esas personas capaces de adorar verdaderamente a Dios y capaces de normalmente llevar a cabo bien los deberes del hombre. Aquellas que son incapaces de llevar a cabo los deberes del hombre son personas sin la verdad, sin humanidad y, más aún, son personas sin realidad. Los hombres que no llevan a cabo sus deberes en lo más mínimo son precisamente degenerados que han perdido su conciencia y razón por desobediencia extrema a Dios, falsos creyentes e incrédulos que no pueden ser rescatados. El período de la obra de Dios es el proceso por medio del cual los hombres logran un cambio en su carácter para ser salvos al recibir juicio y castigo. Este es el momento en que los hombres reciben la verdad, conocen la verdad y obtienen la vida. Cuando Dios ha completado Su obra, ha llegado el momento de que el hombre lleve a cabo sus deberes. Si el hombre es capaz o no de llevar a cabo sus deberes es precisamente el mejor estándar para medir si tiene o no la verdad, si tiene o no humanidad, y si ha sido salvado o no. Por lo tanto, es primordial que el hombre lleve a cabo sus deberes ya que esto se ve reflejado en su destino final y al cumplir sus deberes el hombre recibirá el mayor grado de revelación. Cumplir el deber propio incluye varios aspectos, ninguno de los cuales puede ser ignorado. Sólo aquellas que pueden cumplir completamente cada aspecto de sus deberes son personas perfectas que son leales a Dios, personas que son conscientes de la voluntad de Dios y personas que pueden ser usadas por Dios. Los deberes que se necesitan hacer principalmente incluyen los aspectos de servir a Dios, dar testimonio de Dios, defender la obra de Dios, cumplir tu función, así como el deber de la moralidad, estos son algunos aspectos importantes.

El aspecto de servir a Dios se refiere a los deberes que deben llevar a cabo los obreros. Algunas personas dirigen y son responsables de toda la obra de una región y se encargan directamente de la obra de difundir el evangelio, algunas personas son responsables de cuidar la iglesia, mientras que otras están encargadas de regar a los recién convertidos a la fe. Todos estos son deberes que deben ser hechos por los obreros y que Dios les ha confiado directamente. Se requiere que sean responsables ante Dios. Las consecuencias son severas y están en peligro de ser castigadas y eliminadas si no logran llevar a cabo bien estos deberes. Debido a que los deberes que deben ser hechos por los obreros suponen la situación general y tienen una relación con el futuro y las vidas de un gran número de personas, ellos no pueden estar sin disciplina, poda y trato. En donde las personas han soportado asuntos de gran importancia o el resultado de su trabajo es mediocre o suspenden su trabajo, deben ser sometidas a castigo. Ahora, cuando los cuchillos se ponen en las gargantas, hay gran presión y debido a que es un punto crítico en el tiempo, las cosas necesitan manejarse de esta manera. Si las personas realmente aman a Dios y se preocupan por Su voluntad, este trabajo es mucho más fácil y definitivamente no es demasiado difícil de hacer. Es sólo por el hecho de que las personas simplemente hacen las cosas por inercia que se impone una disciplina tan severa. El objetivo es obligar a las personas a hacer bien su trabajo. Si las personas que sirven a Dios se consagran a Él y no habrá el más mínimo hacer las cosas por inercia, Dios estará relajado y el corazón de Dios será verdaderamente consolado.

La obra de dar testimonio de Dios se refiere principalmente a la obra de difundir el evangelio y este es el deber de cada persona. Todas tienen la obligación de dar testimonio de Dios y es responsabilidad, no sólo de aquellos que difunden el Evangelio, sino también de los líderes de la iglesia. Cada persona tiene una parte, su propia obra que hacer, y todas tienen una parte del deber de emprender la obra de salvar a las personas. Aunque esta obra no es fácil de hacer, se puede hacer con cooperación, método y sabiduría. Todas las personas tienen a alguien con quien tienen una asociación o un conocido o familia y amigos; mientras tengamos puesta la mira en alguien que cree en Dios y puede ser rescatado, entonces debemos sugerir formas de salvarlos delante de Dios. Esta es la responsabilidad de cada uno de nosotros. Es mejor si todos los que no se encuentran entre aquellos cuya profesión es difundir el evangelio, cada uno sea capaz, como mínimo, de salvar a una o dos personas. Esto se consideraría como una parte en la obra de expansión de Dios y el corazón de Dios puede ser consolado de esta manera. Dios ha gastado todo lo que Él tiene en Su obra en nosotros y Él ha sufrido enormemente. Ahora es el momento para que el hombre haga su deber para retribuir el amor de Dios y creo que el mejor sacrificio que deberíamos estar ofreciendo a Dios es poder salvar a una o dos personas, esto es más compatible con las intenciones de Dios. Si no es posible que una sola persona lleve a cabo esta obra, se puede hacer en cooperación con dos personas. No creo que esto sea demasiado difícil. Nada en el mundo es difícil para alguien que lo anhela. El trabajo compensa. No debemos adoptar una visión demasiado simplista de la obra de difundir el evangelio y salvar a las personas. No tendrá éxito si se hace apresuradamente. Si la tomamos con cuidado, la obra alcanzará su objetivo. Si consideras a dos personas que comienzan a salir juntas, pueden pasar seis meses o un año antes de que se enamoren. ¿Qué clase de espíritu es ese? Salvar personas debe tener un espíritu así. No importa dónde uno crea en Dios. Siempre y cuando no sean demasiado malvados, no estén poseídos por un demonio, no sean basura, siempre y cuando sean capaces de recibir la verdad de que todos pueden ser salvos (por supuesto, a las personas de la iglesia del Three-Self se les predicará el evangelio después de un período de tiempo). La obra subsecuente es la obra de salvar a las personas, y aquellos que pueden esforzarse, todos deben salir, los que pueden hablar deben hablar, ninguno debe estar ocioso. Todos los vivos que se mantienen alertas deben entrar en acción, no deben ser espectadores, no deben ser materia de desperdicio, dar testimonio de Dios es el deber de cada hombre. Aquellos cuya profesión es difundir el evangelio son la primera y la segunda línea, son la vanguardia. Aquellos que difunden el evangelio en la iglesia son la tercera y la cuarta línea y también son capaces de salvar a las personas. ¡Esta es la última oportunidad para retribuir al amor de Dios y aquellos que son incapaces de cumplir con su deber en el momento final tendrán arrepentimiento todas sus vidas! No sabemos cuáles serán las consecuencias.

El aspecto de defender la obra de Dios se dirige principalmente contra las acciones de Satanás o las tendencias dañinas. Si algunos están interrumpiendo la obra de Dios, entonces tenemos la responsabilidad de ponernos de pie y hablar, con el objetivo de recuperar la situación, para evitar el sufrimiento a la obra de Dios, permitiendo que la obra de la iglesia gire hacia una dirección normal y muestre la función de dar testimonio. Independientemente de quién esté causando la interrupción, se debe poner bajo control, sin la más mínima excepción. No importa quién sea que esté esparciendo nociones, expresando opiniones absurdas, creando una atmósfera mortal, todos deben ser corregidos por medio de comunicar la verdad. Dios debe ocupar el poder soberano en la casa de Dios y la palabra de Dios debe tener soberanía. Ahora la justicia ejerce poder y después veremos a la magnificencia de Cristo ejerciendo el poder. Con la verdad caminarás por todo el mundo; sin la verdad, no llegarás a ninguna parte. Aquellas en la iglesia que no pueden defender la obra de Dios definitivamente son personas que no tienen la verdad y sin duda no tienen la vida. Sólo son aquellas que son capaces de practicar la verdad y defender los principios de la verdad quienes tienen la verdad. Todos los que actúan en el papel de Satanás son figuras peligrosas. Los debemos mantener a distancia para evitar sufrir daño y esperar para ver su destino mientras sufren retribución y reciben castigo.

Comunicar la palabra de Dios en la iglesia, comunicar nuestras experiencias, comunicar el conocimiento de la sustancia de nuestra propia corrupción, conocer la naturaleza de Satanás, conocer la esencia de la verdad, conocer todo lo que Dios tiene y es, cómo entender los deberes del hombre, cómo llevar a cabo completamente nuestros deberes, comunicar todas las verdades en la creencia en Dios, todos estos son acertados y apropiados, son beneficiosos para la entrada a la vida del hombre y son completamente compatibles con las intenciones de Dios. Contrario a esto, formar pandillas y bandas, organizar hermandades, hablar de las personas a sus espaldas, atacar a personas, interrumpir la obra de la iglesia, confrontar a los líderes, pelear por autoridad y poder, decir una cosa enfrente de las personas y otra a sus espaldas, venerar en público y desobedecer en privado, anular lo correcto y lo incorrecto, inventar mentiras y difundir rumores difamatorios puede destruir la vida de la iglesia. Estas son todas las obras de Satanás y son la resistencia más grave a Dios. Los principales infractores que asumen el papel de Satanás deben ser eliminados, aquellos que se comportan de esta manera no pueden ser objeto de rescate, son malvados que están llenos del carácter de Satanás; sólo pueden esperar el castigo de Dios. Los hombres deben mantenerse a una gran distancia de ellos y evitarlos como la peste. La fe en Dios de una persona así no es la búsqueda de la verdad, luchando por la obtención de la vida para alcanzar la salvación. Parece ser un malvado que es el emisario de Satanás enviado para interrumpir deliberadamente la obra de Dios. Este tipo de persona es precisamente el anticristo que debe ser castigado, ¡no puede tener un buen final!

Cumplir la función propia en la vida de la iglesia también es un deber importante que tiene gran relación con la experiencia propia de la vida y el conocimiento de la verdad. La formación de la vida de la iglesia triunfa a través de la cooperación de las funciones de varios aspectos. Sin la cooperación de los miembros de la familia de Dios, la existencia de la vida de la iglesia no es posible. En la iglesia, los líderes asumen la responsabilidad de dirigir y administrar la vida normal de la iglesia. Siempre que la situación de cualquier aspecto sea anormal y pierda su efectividad, se necesita ajustar y usar la verdad para resolver los problemas, y este es un medio de suministrar vida. Las personas sólo pueden estar sinceramente convencidas cuando la verdad se usa para resolver todos los problemas. Lograr un cambio en el carácter a través de la experiencia de practicar la verdad es una conexión crucial en la vida de la iglesia. Ninguna persona que sirva por su cuenta puede tener éxito en este aspecto, debe estar acompañada en su servicio para que haya un resultado. No hay nada más ideal en guiar a una iglesia que tener una habilidad relativamente receptiva, un buen fundamento en la creencia en Dios, además una buena naturaleza capaz de perdonar a las personas y ser sumiso y amable, manejando concienzudamente los asuntos y poniendo las cosas a punto. Las personas en la iglesia que se coordinan con los líderes son la fortaleza de carácter que garantizan que son asistencia es crucial. En todos los aspectos, estas personas se usan para poner un ejemplo que garantice que son capaces de cumplir su coordinación. Los líderes y aquellos que trabajan con ellos en la iglesia pertenecen a la fuerza progresiva, todas son personas relativamente buenas, y su efecto se destaca en particular al comunicar su experiencia de la palabra de Dios. Su efecto en la vida de la iglesia sólo puede ser aún mayor al avanzar siempre en su conocimiento de la verdad. La iglesia también tiene a aquellos que difunden el evangelio, que cooperan y manejan asuntos, que enseñan canto y danza, que reciben personas, que sirven y que son responsables de copiar. Estas funciones son todas importantes, no hay un solo rol que no se necesite, y todos son deberes que las personas deben llevar a cabo. Todos estos deberes han sido encomendados a los hombres por Dios. La función de los hombres en un aspecto particular es otorgada por Dios y ha sido predestinada por Dios. Si el hombre no cumple este deber, es negligente en su deber y ha violado la intención de Dios, es decir, ha puesto resistencia y se ha negado a obedecer y ha causado obstrucción y, por lo tanto, no puede recibir la salvación de Dios. Aunque los hombres que no realizan sus deberes viven la vida de la iglesia, no pueden disfrutar una parte en ella. La verdadera creencia en Dios se valida al llevar a cabo el deber propio, la vida de la iglesia está formada por todos aquellos que cumplen sus deberes, y cada uno disfruta la vida de la iglesia y está seguro de recibir la bendición de Dios.

En la vida de la iglesia también está el deber de la moralidad. La creencia en Dios requiere aún más moralidad. Alguien que no hace buenas obras en absoluto no es un hombre, y sólo la persona que se comporta de manera justa es una persona justa. Esta es la diferencia con las buenas obras de aquellos incrédulos; no hacemos cosas con el fin de inflarnos en busca de una buena reputación. Comportarse de una manera justa demanda tener la verdad y tener principios. Es el deber y la responsabilidad del hombre comportarse con rectitud. Esta es una expresión de tener una humanidad normal, es la expresión del amor mutuo entre hermanos y hermanas. Se supone que debemos ayudar a aquellos que se ve que están en dificultades, dar caridad a aquellos que deben ser ayudados, esforzándonos donde sea necesario. En particular, algunos que difunden el evangelio están fuera durante todo el año y sus hogares necesitan ser cuidados más todavía para que puedan incurrir en gastos por amor de Dios sin problemas en la retaguardia. Este es un deber que todos deben hacer. Algunas familias están realmente en tan graves aprietos que carecen incluso de alimentos básicos y no tienen ropa de invierno. ¿Alguien puede ver esto y no importarle? Independientemente de si son ricos o pobres, todos tienen la responsabilidad de hacer ofrendas a Dios, dar caridad, recibir y proteger a nuestros hermanos y hermanas, y todo esto es una expresión de un comportamiento justo y de hacer buenas obras. Esta es la verdadera disposición para dar la cara por una causa justa. Es una conducta que se ajusta a la verdad y está marcada y bendecida por Dios.

Las personas tienen muchos deberes. Se podría decir que todo lo que las personas deberían hacer, poner en práctica, buscar y poseer es su deber. Y más aún, el deber de las personas es lo que Dios les confía y lo que las personas deben completar. Aparte de estos cinco aspectos del deber propio, uno debe también, en las búsquedas de su vida, amar a Dios, conocer a Dios, mostrar consideración por las intenciones de Dios y consolar el corazón de Dios. La entrada a la vida y la práctica individuales deben expresar aún más esto. Cómo comer y beber la palabra de Dios todos los días, cómo orar y adorar al verdadero Dios práctico, de qué manera vivir una adoración devota de Dios, esto nos ha sido confiado por Dios. Son la realidad que todos deben poseer y también son los deberes del hombre. Al practicar la verdad, aparte de cumplir todos los aspectos del deber propio, también está el aspecto de la entrada a la vida y vivir la realidad, como la práctica de negarse, conocerse más profundamente, compensar las deficiencias en una humanidad normal, iniciar la práctica con respecto a los detalles de las relaciones humanas normales, qué aspectos de la verdad de la humanidad normal deben ser vividos, qué poseer para ser un hombre honesto, así como algún conocimiento general de cómo comportarse, estos son todos una parte de practicar la verdad. También está el aspecto de la práctica con respecto a la vida del espíritu, que tiene relación con la ganancia y la pérdida de la vida de un individuo, así como afectar si un hombre puede o no cumplir otros aspectos de sus deberes y, por lo tanto, no debe ser ignorado. Toda la vida de los creyentes santos y las personas del reino es así: cumplir los deberes del hombre. Cumplir sólo un aspecto de los deberes propios no está de acuerdo con la intención de Dios; para ser una persona que está dedicada a Dios, necesitamos hacer nuestro máximo esfuerzo para completar cada aspecto de nuestros deberes. Todos deben obedecer los arreglos de Dios y mostrar consideración por la intención de Dios en todas las cosas, asumiendo el corazón de Dios como propio. Independientemente de dónde te encuentres, debes cumplir todos los deberes que eres capaz de completar. Si se te exige difundir el evangelio, entonces debes prestar toda tu completa atención a la difusión del evangelio; si se te exige cuidar la iglesia, entonces debes cuidar bien de la iglesia. Necesitas cumplir todos los deberes que eres capaz de llevar a cabo, pero es sobremanera crucial que le des la primacía a la obra en tu propio campo. Sólo es tal persona que practica completamente la verdad, quien realmente obedece a Dios y que adora a Dios. Un hombre que es capaz de completar todos sus deberes ha alcanzado el estándar que Dios exige.