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Provisión para la vida: Recopilación de sermones

7. La racionalidad que se requiere para seguir a Dios

Toda la raza humana ha sido corrompida por Satanás hasta cierto punto. La humanidad ha sido completamente arrasada. Parece que la conciencia y razón más básicas del hombre casi se han perdido, lo cual ha llevado a la situación en la que él no es capaz de creen en Dios ni de seguirlo con normalidad. La mayoría de las personas han estado en peligro de ofender y resistirse a Dios y de ser castigadas por Él. Si el hombre no tiene conciencia o razón, no sería adecuado para vivir delante de Dios. Aquellos que no tiene humanidad se encontrarán con la ira de Dios. Enseguida, hablaré de las ocho cosas que uno debe saber y entender si quiere seguir a Dios y creer en Él, para que pueda entrar en el camino adecuado de creer en Dios y obtener la gracia de Dios más rápido.

1. Primero, el hombre debe saber quién es y qué debe buscar

Cuando la arrogancia de la naturaleza satánica del hombre llega a cierto punto, este ya no tiene a Dios en el punto de mira. Ya no tiene ningún respeto por nadie, no obedece a nadie y no puede obedecer ni un ápice de la verdad. Esto ya ha ofendido a Dios. Sin duda, esta clase de persona será castigada. Puede decirse que todos tiene esta clase de naturaleza arrogante. Sólo sucede que las expresiones y las formaciones no son las mismas, y así el momento en que esta se recrudece tampoco es el mismo. Cuando alguien que parece muy honesto estalla, ¡es difícil calmarlo y tratarlo! Si alguien es así de arrogante, me temo que esta persona no tendrá claro quién es y qué debe buscar en su fe. Para mantener la compostura, este aspecto de la racionalidad debe ser más claro que el agua para ella. Según las imaginaciones y concepciones del hombre, parece que el hombre no ha sido corrompido por Satanás y que no requiere la salvación de Dios. Simplemente se deja llevar cuando se trata de su fe. No le preocupa demasiado buscar la verdad, cambiar su carácter y alcanzar la salvación de Dios, tanto es así que no tiene ningún interés. En cambio, está obsesionado con hablar de doctrinas, empezar discusiones, luchar por poder e influencia, alardear de sí mismo y buscar la libertad y el gozo individuales. Se contenta con la convicción de ganar bendiciones y no tener preocupaciones a través de la creencia en el Dios práctico. Si el hombre es capaz de perderse en esta clase de conducta vanagloriosa, despreciable y fea, ¿no perdería el decoro que deben tener todos los santos? Estas son las manifestaciones del sentido común básico y del conocimiento general que deben tener los creyentes en Dios pero de los que carecen. ¿Por qué se hizo carne Dios y sufrió una humillación significativa? ¿Por qué debe creer en Dios el hombre exactamente? ¿Tiene verdaderamente claras preguntas tan básicas el hombre? “El hijo del hombre toma un recogedor para barrer Su suelo. El trigo se coloca en un granero mientras que las cascarillas las esparce el viento”. ¿Qué significa esto? Si alguien cree en Dios hasta el final pero no tiene vida, será completamente eliminado y castigado. Nunca debemos olvidar que somos personas que hemos sido corrompidas por Satanás y que necesitamos la salvación de Dios encarnado especialmente. Si dejamos pasar la obra de salvación del juicio y el castigo ante el trono de Cristo, nos hundiremos en el olvido.

Siento que aquellos que son verdaderamente sensatos deben tomar como su lema las siguientes palabras: “Yo creo en Dios para alcanzar la salvación, liberarme de la influencia de Satanás y vivir en la luz”, grabarlo en sus corazones y no olvidarlo nunca. Cuando el hombre vive en la carne y revela su corrupción o se distancia de Dios y busca el disfrute de la carne, no debe olvidar esto: “Soy un ser humano corrupto y necesito la salvación de Dios. Debo regresar ante Dios, leer Su palabra y sentir Su voluntad. Ya no debo seguir ignorando mis deberes. Esto es muy peligroso. No queda mucho tiempo”. Esto es algo que una persona relativamente sensata debe ser capaz de poner en práctica. Nosotros, los creyentes en Dios, debemos saber y nunca debemos olvidar que Satanás nos ha corrompido profundamente. Debemos creer en Dios para alcanzar la salvación y evitar la destrucción. De lo contrario, estamos ignorando nuestro deber. En esta situación arriesgada, uno debe buscar urgentemente la verdad para obtener vida. Esto está directamente relacionado con los asuntos de la vida y la muerte. Este es el autoconocimiento que el hombre debe poseer. Esta es la racionalidad que deben poseer como mínimo todos aquellos que vienen ante Dios.

2. Cree firmemente que Cristo es la verdad, el camino y la vida. Sólo Cristo puede salvar al hombre.

Las dos etapas de la obra de salvación de Dios dependen de la conclusión de Su encarnación. Esto confirma aún más que la raza humana corrupta necesita la salvación de Dios encarnado. Sin la obra de la encarnación, la humanidad corrupta sería incapaz de alcanzar la salvación. El Dios encarnado es la verdad, el camino y la vida. Todos aquellos que creen en Dios deben creer firmemente que sólo Cristo encarnado es la verdad, el camino y la vida. No hay otra forma de buscar obtener la vida y la salvación. Sólo creyendo firmemente en Cristo, siguiendo a Cristo y obedeciendo a Cristo puede salvarse uno. Cristo es el Dios en la tierra. Él es el Dios práctico. Él es el Dios que está salvando a la humanidad. Como el hombre es profundamente corrupto y arrogante, ya ha perdido el sentido común más básico. El hombre es esnob en su creencia en Dios. Cree específicamente en el Dios del cielo y el Jesús que resucitó de entre los muertos. Es como si desdeñara al Dios encarnado del presente y no lo tuviera en su punto de mira. El hombre está dispuesto a creer en el Dios elevado y poderoso; no está dispuesto a aceptar al insignificante Cristo. Aunque el hombre lo acepte a regañadientes, sigue lleno de concepciones e incluso tendencias rebeldes. En todo momento, existe el peligro de que se vaya. A juzgar por aquellos que han aceptado a Cristo, siguen sin ser fiables después de habérsele dado a cada uno un libro de la palabra de Dios y un libro de himnos de alabanza de testimonio y experiencia de Cristo. Las personas deben ser regados, guiadas y protegidas hasta que hayan establecido una base. Sin la guía y administración de los demás, alcanzar la salvación no es fácil para ellas. De esto podemos ver que hacer la obra de la salvación no es nada fácil para Dios. Muy pocas personas entienden el corazón de Dios. Él no sólo expresa las palabras de la vida de salvar a la humanidad, sino que también debe sufrir humillaciones y desprecio significativos. Debe soportar la oposición, la resistencia e incluso la blasfemia del hombre. Ya es indescriptiblemente doloroso. Su corazón también está muy preocupado por el hombre, que no es sensato en absoluto. ¿Cuántas personas son consideradas con el corazón de Dios? ¿Cuántas personas son verdaderamente capaces de ser compatibles con Cristo? La humanidad corrupta es como el lodo por la forma en que cree en Dios por esnobismo. Realmente, ya ha llegado a ser en extremo despreciables. Básicamente, no es digna de ver el rostro de Cristo y, sin embargo, quiere ver el rostro de Dios en el cielo. ¡Seguramente esto causa que Dios la aborrezca y la deteste! Todos aquellos que creen en Dios deben creer firmemente en Cristo y reconocer que sólo Cristo es la vida, la verdad y el camino. Ya no debe ser tan arrogantes como para volverse ridícula. Es mejor que cierre la boca, lea las palabras de vida de Cristo y escuche la voz de Dios. Nadie tiene la verdad, el camino y la vida. Si tienes la verdad, el camino y la vida, ¿qué estás haciendo creyendo en Dios? Este es el sentido común que debe tener el hombre. Tus numerosas concepciones sobre Cristo no influyen en absoluto en el hecho de que Cristo es la verdad, el camino y la vida. No importa de cuántas teorías hables, serás destruido si te alejas de Cristo. La forma en que alardeas a espaldas de la gente y tienes una concepción detrás de otra confirma más aún que eres un demonio sin humanidad e inmune a la razón. Que te hayas encontrado reveses y chocado contra una pared en la familia de Dios, que no estés satisfecho con los arreglos de Dios o que te quejes y estés descontento no significa que tengas la verdad y la vida. Cuanto más obsesionado estés con creer en un Dios vago y más sientas que la obra práctica de Dios no cumple con las expectativas de la gente, más confirma que eres una persona confusa que no tiene ningún sentido común ni conocimiento en absoluto. Todos aquellos que verdaderamente creen en Dios y buscan resueltamente la salvación de Dios deben poseer el sentido común que debe poseer el hombre. No provoques un escándalo. Aprende cómo estar tranquilo delante de Dios y considérate tan humilde como el lodo. Puesto que sólo el Cristo en la tierra puede ser la verdad, el camino y la vida para el hombre, sólo una creencia en el Dios en la tierra permitirá que Dios te haga completo. Todos aquellos que creen que ellos mismos son muy respetables piensan que son dignos de creer en el Dios en el cielo. No tienen en su punto de mira al Dios en la tierra y caerán en la infamia como trozos de mierda de perro. Serán ignorados por todos. Sólo aquellos que elevan a Cristo como el verdadero Dios tienen el decoro de los santos. Sólo estas personas tienen humanidad y sentido común.

3. Aquellos que tienen concepciones sobre Dios son muy estúpidos e ignorantes

Como el hombre no puede ver el mundo espiritual y no tiene un órgano para entender la palabra de Dios directamente, es imposible que conozca a Dios apoyándose en su habilidad. El hombre sólo puede obtener el esclarecimiento y la iluminación y entender los significados de Dios a partir de las palabras de Cristo. Puede decirse que de no ser por la obra de la encarnación de Dios, sería imposible que el hombre conozca a Dios. El hombre no sería capaz conocer a Dios simplemente porque el Espíritu de Dios haga cosas. Aunque el hombre lea las palabras de Dios, no sería capaz de entenderlas sin el esclarecimiento y la iluminación del Espíritu Santo. Esta es la verdad. Todo lo que Dios hace es nuevo; nunca es viejo y nunca se repite. Él nunca hace las cosas de acuerdo con la concepción y la imaginación del hombre. Dios tiene sus propios principios para hacer las cosas. No hay forma de que el hombre pueda desentrañar esto, que no es algo que descubriera el hombre, sino que fue Dios quien lo reveló. Es muy tonto que el hombre tenga concepciones sobre Dios. Cuantas más concepciones tiene sobre Dios, más confirma que esta persona es infantil y ridícula. Confirma que esta persona no ha experimentado la obra de Dios y que no tiene ningún conocimiento en absoluto. Además, confirma que es estúpida e ignorante. El absurdo, la arrogancia y el engreimiento del hombre también pueden categorizarse como la revelación de la naturaleza que se resiste a Dios. Aunque las concepciones del hombre tengan sentido, desde luego no son la verdad. Siguen siendo erróneas. Cuando la verdad sea revelada, el hombre será humillado. Dios es por siempre victorioso. Nunca puede ser derrotado. Sin duda, el hombre perdería si apostara contra Dios. A juzgar por el hecho de que Dios se haya encarnado en dos ocasiones, el hombre ha sufrido una aplastante derrota en su lucha contra Dios. Cuando Jesús fue crucificado, la concepción de todas las personas era: si Él fuera Dios, no permitiría que la gente lo crucificara. Si Él fuera Dios, podría descender de la cruz. Las concepciones de los judíos sobre Cristo también habían llegado a su punto álgido. Todos creían que esto no podía ser algo que se originara en Dios. De hecho, absolutamente nadie habría pensado que crucificar a Jesús era en realidad la obra redentora de Dios. Fue la sabiduría de Dios. Al final, Jesús resucitó de entre los muertos, hizo una aparición y cuarenta días después se elevó al cielo. Esta fue la primera vez que la humanidad fue humillada y sufrió una derrota. Nadie creía que Dios pudiera encarnarse como humano por segunda vez ni que pudiera ser una mujer. En la actualidad, la gran obra se ha completado. Los hechos estarán claros muy pronto y la humanidad fracasará una vez más. Si alguien es verdaderamente sensato, se comportará y obedecerá toda la obra de Dios. No lo investigará ni lo pensará. Es inútil que el cerebro del hombre investigue o mida la obra de Dios. Tengo una profunda experiencia de la obra de Dios durante los últimos años y tengo una teoría concluyente: todo lo que Dios hace es significativo. Hay verdad en todo lo que Él hace. Sólo sucede que el hombre no puede desentrañarlo en ese momento. Sin embargo, tarde o temprano, estará claro. Dios no hace nada que no sea significativo. Los asuntos sobre las que las personas tienden a tener concepciones también son los más significativos. Aquellos que tienen concepciones serán humillados definitivamente. Si las personas condenan, sin duda serán castigadas. Las cosas que hace Dios que no están de acuerdo con las concepciones del hombre también tienen significado. Esta es una teoría establecida. Nadie puede negarla. Quien no esté convencido puede probarlo y mirar. Todos aquellos que tengan experiencia reconocerán este punto. Cuando se trata de cuáles son las concepciones del hombre y de cuánto valen, tarde o temprano el hombre lo verá claramente. Creo que el hombre simplemente debe obedecer todo lo que proviene de Dios y todo lo que hace Dios. El hombre no debe tener concepciones sobre esto. Este es el sentido común y el conocimiento general que debe tener el hombre cuando viene ante Dios. Aquellos que no entienden este punto pertenecen a la categoría de los insensatos. Son personas muy tontas.

4. Es muy sensato tratar a Dios como Dios

Puesto que la naturaleza arrogante del hombre hace que sea muy fácil para él ofender el carácter de Dios, la causa raíz de la pérdida de sentido común del hombre es su naturaleza arrogante. El propósito principal por el que Dios hace la obra de la encarnación es resolver el problema del carácter del hombre para que, al final, pueda obedecer a Dios y adorar a Dios. Ahora mismo, aunque las personas creen verbalmente, no han sido capaces de obedecer a Dios y, mucho menos, de adorarlo. En otras palabras, el hombre cree en Dios pero no trata a Dios como Dios. Este es el aspecto más desobediente del hombre así como el zona menos sensata. Todo esto se debe a la naturaleza arrogante del hombre, para quien es relativamente fácil creer en Cristo y seguirlo. Sin embargo, para el hombre es muy difícil tratar a Cristo como al Dios en el cielo, obedecerlo y adorarlo. Esta también es la obra que Dios completará al final. Cuando todo acabe, Él sólo verá cuántas personas son capaces de obedecer y adorar al Dios práctico. Estos son los vencedores que Dios hará. La manera en que estas personas obedecieron al Dios en el cielo en el pasado será la forma en que obedezcan a Dios en la tierra en el presente. La forma en que adoraron al Dios en el cielo en el pasado será la forma en que adoren al Dios en la tierra en el presente. Estas personas son capaces de tratar con orgullo al Dios en la tierra como al Dios en el que creen. Estas son las personas que Dios obtendrá. Aquellas que pueden tratar al Dios en la tierra como Dios son capaces de adorar a Dios en la tierra en espíritu y en verdad. Aunque el Dios en la tierra es la encarnación del Espíritu, tiene palabras que aparecen y tiene absolutamente la esencia del Espíritu y todo lo que tiene y es la divinidad, sin embargo, después de todo, es un Dios que se ha revestido de la humanidad de la carne. El hombre necesita someterse a un proceso de conocerlo. Él es relativamente más fácil de conocer que Jesús. La apariencia de las palabras es aún más poderosa que la exhibición de signos y milagros. Hace que entender la esencia y la practicidad de Dios sea aún más fácil para el hombre. El hombre sólo puede ser salvado a través de la encarnación. Sin la obra de la palabra, es imposible cambiar las concepciones, los pensamientos y la imaginación del hombre. Es aún más imposible lograr un cambio en el carácter de la vida de uno. Experimentar la obra de las palabras del Dios encarnado es la mejor oportunidad del hombre para conocer a Dios. Aunque la carne es muy normal y ordinaria, por dentro, Él lo abraza todo y es incomparablemente abundante. La fuente de la verdad y la vida están en su interior. Aquellos que buscan la verdad son capaces conocer la esencia de Dios y todo lo que Dios tiene y es a partir de lo que dice y de la obra que lleva a cabo. De esta manera, pueden recibir el tesoro más valioso para conocer a Dios y lograr un cambio en su carácter. Las personas que siempre tienen concepciones sobre el hecho de que la carne de Dios es normal y ordinaria y discuten interminablemente con Dios, son incapaces de entender el espíritu, son ganado y han perdido su humanidad. Nunca serán cacapces de alcanzar la verdad. ¿Cómo pueden ser compatibles con Dios? Aquellas que tratan a Dios como Dios son aquellas que buscan un entendimiento de Dios. Se pueden contar como personas que tienen la verdad y que tienen humanidad. Estas son las personas a las que Dios alaba. Ser capaz de tratar al Dios práctico en la tierra como a Dios es un sentido común que el hombre debe poseer.

5. Sólo dejando ir tu deseo de bendiciones serías digno de ver el rostro de Dios

Aquellos que tienen verdadero entendimiento del carácter de Dios entienden las cuatro emociones de Dios, saben a qué personas Dios odia más, saben qué personas le gustan a Dios, saben lo que Él detesta y saben lo que Él considera aceptable. Cuando entiendas la verdad, debes tener un poco de sentido humano. Después de experimentar el juicio y el castigo de Dios, si todavía desempeñas tus deberes con un deseo oculto de bendiciones, esto es bastante despreciable y no lo suficientemente puro. Tu fe en Dios sólo tiene que deberse al deseo de buscar la vida y la verdad y de andar la senda de la vida. Esta es la clase de fe más pura y sensata. Todos aquellos que creen en Dios, independientemente del sufrimiento que soporten al experimentar la obra de Dios, deben alcanzar un entendimiento de Dios, experimentar un cambio en su carácter de vida y, al final, convertirse en personas que tienen la verdad y humanidad. Deben ser capaces de ser compatibles con Dios y obtener la aprobación de Dios. Este es el objetivo que deben buscar todos aquellos que creen en Dios. Esta es una fe genuina. Las personas despreciables sólo creen en Dios para poder obtener bendiciones. Llevan escrito en la frente y en los labios su deseo de ser bendecidas. Desean bendiciones, incluso bajo una bandera de fe. ¿Tiene la verdad esta clase de personas? ¿Dónde está su sentido común y humanidad? ¿Cómo puede no detestarlas Dios? Su fe se debe a su deseo de bendiciones. Cumplen con sus deberes, hacen buenas obras, asisten a comunicaciones y soportan el sufrimiento, todo por las bendiciones. Independientemente de lo que hagan, nunca ponen la voluntad de Dios por delante. En cambio, sólo les preocupa su destino final, tanto que husmean en secreto para averiguar el final que Dios tiene para el hombre. Estas personas no siente inclinación por la justicia o la verdad. No buscan un entendimiento de Dios para obtener la verdad y la vida. Son hipócritas que no se despertarán temprano si no los beneficia. Verdaderamente son personas detestables y repugnantes. Esta clase de personas nunca obtendrán la aprobación de Dios. No tienen sentido y no son dignas de vivir delante de Dios. Las intenciones de los hombres son diferentes y, en consecuencia, se preocupan por diferentes asuntos. Si algunas personas desean bendiciones, están controladas por este deseo. Sólo les preocupa su propia conclusión y destino final. En cuanto a cómo ser consideradas con el corazón de Dios y cómo satisfacerlo, me temo que nunca lo han pensado. Aquellos que son concienzudos y sensatos sin duda pueden amar a Dios y son considerados con Su corazón. Las personas muy egoístas son incapaces de amar a Dios y ser consideradas con Su corazón. Todos aquellos que entienden la verdad y tienen a la humanidad pueden cumplir con sus deberes adecuadamente. Mientras están cumpliendo con sus deberes, pueden considerar cómo satisfacer a Dios. No piensan en sus propios beneficios y pérdidas. En cambio, satisfacer a Dios y la obra de Dios son lo primero para ellos. Creen que todo lo que Dios hace es muy bueno y que es lo mejor. El hombre no necesita pensar demasiado por sí mismo. Esto no es significativo en absoluto. El hombre debe vivir para satisfacer a Dios. Debe cumplir con sus deberes para poder devolver el amor de Dios. Esto es obligatorio. Aquellos que realmente tienen la verdad serán capaces de hacer frente a la justicia. Es vano decirse hombre a sí mismo si uno no hace obras justas. Siento que este es el sentido común básico que uno debe poseer ante Dios.

6. Las personas con conciencia deben cumplir con sus deberes

Dios mismo se encarnó e interactuó con el hombre para revelarle toda la verdad. Si el hombre no cumple con sus deberes, no sólo no tiene conciencia, sino que también es la manifestación más irrazonable y no es apto para vivir en el mundo. Para vivir ante Dios, el hombre debe cumplir los deberes que le corresponden. Este es un asunto de la ley del cielo y del principio de la tierra. Siempre que un hombre tenga conciencia, lo reconocerá. Nadie puede negarlo. Ahora es el tiempo en que Dios está expandiendo Su obra y utilizando al hombre. Esta es la única oportunidad para devolver el amor de Dios. También es la prueba para ver si el hombre tiene conciencia, si es sensato y si ha alcanzado la verdad y puede vivir la semejanza de un ser humano. Puede decirse que aquellos que creen en Dios pero no cumplen con sus deberes son unos degenerados vergonzosos. Son personas siniestras, traicioneras y despreciables. También puede decirse que no cumplir con el deber de uno se considera una violación de los decretos administrativos. Esto no es falso en absoluto. Independientemente de la razón, todos aquellos que no cumplan con sus deberes hasta el final serán castigados. Aquellos que no lo dejan todo a un lado para cumplir con sus deberes no son personas devotas de Dios. Cuando uno tiene que hacer una elección, no se enfrenta a la justicia y selecciona la verdad; ¿cómo podría tener la cara de llevar una existencia innoble en la familia de Dios? No puede decirse que esta persona sea alguien que tiene la verdad y humanidad. Independientemente del entorno en el que se encuentren, todos deben cumplir con algunos de sus deberes como mínimo. Cuando Dios realmente necesita que una persona en particular cumpla con un deber, este es un asunto que no debe ser ignorado. Debe tomar una decisión rápida de dejar todo a un lado para satisfacer a Dios. Así es como actuaría un hombre con sentido común de cuya fe se puede decir que es auténtica. Este es el tipo de persona que Dios salvará y obtendrá. Si un hombre no tiene este sentido común, no es digno de ser llamado hombre. Él es alguien a quien Dios eliminará. Aparte de las peticiones de Dios para que el hombre experimente un cambio en su carácter, para que ponga la verdad en práctica y se convierta en una persona honesta, la única otra petición que Dios tiene para el hombre es que, durante la expansión de Su obra, el hombre debe cumplir con sus deberes. La obra de expansión de Dios requiere que todas las personas ofrezcan una parte de sí mismas. Así es como uno puede estar a la altura de las expectativas de Dios. De hecho, el propósito de los requisitos que Dios tiene para la vida del hombre es ayudar al hombre a cumplir con los requisitos relacionados con la obra de Dios. Estos dos asuntos son una cosa. Obedecen el mismo propósito. Por eso, las personas que tienen conciencia deben cumplir con sus deberes. Este es el sentido común que debe tener el hombre ante Dios. Si no cumple con sus deberes y no puede rendir cuentas a Dios, los castigos y las consecuencias que enfrentará son evidentes. Dios no necesita al hombre durante un largo período de tiempo. Los elegidos de Dios en China sólo tienen esta oportunidad. El próximo paso de la obra no involucra al pueblo chino. Si no aprovechas esta oportunidad, lo lamentarás durante el resto de tu vida. Te sentirás demasiado avergonzado como para vivir delante de Dios.

7. Las personas que obedecen a Dios absolutamente son aquellas devotas de Dios

Aquellos que realmente entienden el carácter de Dios son capaces de obedecer a Dios absolutamente. No hay margen para decisiones individuales. Independientemente de si entiendes o no, debes obedecer las exigencias y los arreglos de Dios sin condiciones. En absoluto debes actuar según tu propia voluntad. Supongamos que alguien obedece sólo si ve que es bueno o si es aceptable. Si le parece que el requisito o arreglo de Dios no es aceptable, lo deja a un lado y no le presta atención. Esta no es una persona que obedece a Dios. En la actualidad, hay muy pocas personas que puedan obedecer a Dios absolutamente. La gente aún elige qué quiere obedecer. Hace las cosas según su propio significado y se apoya en sus propias preferencias al hacer las cosas. Esto no es obedecer a Dios. Esto es obedecer a tu propia voluntad. Para ser estrictos, puesto que los arreglos y decisiones de Dios tienen que pasar por la aprobación del hombre antes de llevarse a la práctica, esto ya ofende el carácter de Dios. Esta es una manifestación del hombre que desobedece y se resiste a Dios. Todas las personas tienen esta enfermedad o defecto fatal y esto muestra que nadie conoce a Dios. Sólo aquellos que obedecen a Dios absolutamente están dedicados a Él. Si alguien basa su obediencia en su propio significado, este comportamiento es resistirse a Dios y desobedecerlo. Esta forma de hacer las cosas infringe los decretos administrativos. Es una ofensa muy grave al carácter de Dios. En otras palabras, esta es una manifestación extremadamente insensata ante Dios. La naturaleza desobediente del hombre implica arrogancia, santurronería, presuntuosidad, autoafirmación y hacer las cosas al azar. Aquí es donde el hombre es hostil hacia Dios. Si el hombre no busca un cambio en su carácter, sería muy peligroso porque es muy fácil que el hombre ofenda a Dios. Si todos los que son líderes no tienen un cambio en este aspecto, es muy fácil que se conviertan en anticristos y reciban castigo.

Cuando se trata del asunto de obedecer a Dios, el hombre debe tener el sentido común de que su obediencia debe ser incondicional. Mientras pueda confirmarse que es uno de los arreglos o exigencias de Dios, independientemente de si alguien entiende o no, debe obedecer incondicionalmente. Nadie puede cambiar la exigencia o elegir llevarla a la práctica. Así es como deben llevarse a la práctica los arreglos de la obra. Este es también el caso cuando se trata de individuos que ponen la verdad en práctica. Independientemente de si alguien entiende, debe obedecer a Dios absolutamente. Si hay áreas que no entienda, debe obtener un entendimiento durante el proceso de puesta en práctica o de experiencia. Esta es una manifestación de alguien que devoto de Dios. Todos los que hacen la obra en la familia de Dios deben tener este sentido común: independientemente de si entiendes o comprendes las palabras de Dios o no, o los arreglos de la obra o las exigencias de los niveles superiores, debes llevarlo a cabo con precisión, absolutamente. Profundizarás tu entendimiento mientras lo pones en práctica. Si dices que eres incapaz de ponerlo en práctica porque no lo entiendes claramente, esto prueba que eres arrogante y santurrón. Si esperas hasta entenderlo antes de llevarlo a la práctica, terminas retrasando la importante obra de la familia de Dios. Si esperas hasta que entenderlo completamente, la obra resultará dañada. ¿Puedes asumir esa responsabilidad? Esta es la razón por la cual las exigencias de obedecer a Dios son tan estrictas. Sin sentido común, los líderes no serían adecuados para ser utilizados por Dios. A Él le gustan los que lo obedecen absolutamente. Esto se debe a que aquellos que obedecen absolutamente a Dios son los más honestos y puros. No son retorcidos, carecen de traición, arrogancia y santurronería. Sólo saben cómo ser considerados con el corazón de Dios y cómo satisfacer a Dios.

8. Seguir todas las órdenes de Cristo es un sentido común que deben tener las personas

Obedece a Dios; no obedezcas al hombre Este es un sentido común que deben poseer todos los creyentes en Dios. Debes obedecer a Dios porque sólo Él es la verdad, el camino y la vida. No obedezcas al hombre, porque el hombre no es la verdad, el camino y la vida. Este razonamiento es muy sencillo; sin embargo, para el hombre es muy difícil seguirlo porque tiene una naturaleza desobediente. Para él es muy fácil seguir sus preferencias carnales y escuchar palabras que concuerdan con sus propios pensamientos. Por ejemplo, Dios ha dicho gran cantidad de cosas, todas las cuales son palabras de verdad y vida. Aunque el hombre los reconoce e incluso las abraza, sigue siendo indiferente y no le preocupan en lo más mínimo. Su entrada a la vida es extremadamente lenta. Si alguien difunde algunos rumores y palabras falsas, las personas serán envenenadas por ellos rápidamente y serán frías con Dios. Por lo menos, serán negativas durante unos días. El hombre no es inmune a esto en absoluto. ¿Por qué no puede distinguir esto la gente? ¿Por qué son tan grandes los efectos de las palabras falsas? Una oración puede enviar a un hombre a su muerte. Esto está relacionado con la naturaleza del hombre y con su estatura espiritual. A algunas personas les gusta la verdad y a otras les gusta la injusticia. Algunas personas tienen un entendimiento de Dios y sus corazones son capaces de amar a Dios. Son capaces de distinguir los ataques del mal y de la oscuridad y pueden resistirlos. Aquellos que no conocen a Dios no tienen la verdad. Sus corazones no aman a Dios. Naturalmente, aceptarán cualquier cosa y son aún más propensos a aceptar la injusticia. Si el hombre fuera inteligente, bajo estas circunstancias, debería tomar las palabras de Dios como la verdad, creer en ellas y abandonar las palabras falsas del hombre. Esta es la clase de manifestación más sensata. Deberíamos tenerlo claro, ¿Cuántas personas conocen a Dios y tienen la verdad? El hombre tiene muchos prejuicios, es demasiado absurdo, traicionero y malvado. Tiene demasiadas concepciones y demasiada imaginación. ¿Cuántas personas son capaces de ver a través de los asuntos hasta la verdad y aceptar directamente las palabras de Dios? Básicamente, estas personas no existen. Aquellas que sólo tienen un poco del esclarecimiento del Espíritu Santo y entienden un poco el significado de Dios ya son muy buenas. Entonces, el hombre no tiene la verdad. ¿Por qué cree en Dios el hombre? Porque Dios es la verdad, el camino y la vida. Dios no comete ningún error. La imaginación del hombre, sus concepciones y conjeturas lo atormentan y le hacen blasfemar contra Dios. Creer en Dios nunca está mal. Todos aquellos que escuchan a Dios nunca se equivocan. Estas son las personas más sensatas. Son personas que tienen verdadera fe en Dios. ¿Puedo preguntarte si eres capaz de creer realmente que Dios es la verdad? ¿Todavía eres capaz de escuchar las palabras falsas del hombre que atacan y blasfeman a Dios? Si es así, eres el tipo de persona más insensata y no tienes la verdad.