Registros de las Pláticas de Cristo

Contenido

Capítulo 88: Pagar el precio para obtener la verdad es tan significativo

Para los jóvenes no es fácil hacer una carrera; la mayoría de ellos no perseverará hasta el final. Tu corazón debe estar tranquilo y debes ser capaz de perseverar hasta el final y estar dispuesto a dedicar tiempo a eso. Otros se divierten o coquetean con los demás pero tú dices, “No lo puedo manejar, no tengo el tiempo. Mi negocio está muy ocupado. Vosotros vais y os divertís. Yo debo poner en orden mi propio negocio.” Sólo estando completamente absorbidos y dedicados a vuestro negocio podéis tener éxito. De hecho, ahora no os hace falta energía ni os falta el conocimiento profesional. Para mejorar vuestro aspecto profesional podéis hacer algo de investigación y aprender. Lo que es más, tenéis esta base, esta mente, estas habilidades especiales; lo que en realidad os falta es aportar tiempo y energía. Los jóvenes aprenden un poco acerca de las cosas profesionales y entienden algunas habilidades entonces, ¿les es más fácil tener éxito que a los adultos? Cuando los países eligen un presidente ¿hay alguno que tenga 20 ó 30 años que sea elegido? (No.) ¿Por qué es eso? No están lo suficientemente calificados en ningún campo. No tienen suficiente experiencia, sus mentes no son maduras, no ven el panorama general; cosas tales como su valor, discernimiento, sabiduría o capacidades todavía no están maduras. Además, hay una razón clave de porqué este es el caso que es que, cuando las personas son jóvenes, son impulsivas sobre muchas cosas. Y otra razón es que, cuando las personas son jóvenes, hay muchas cosas en el mundo que todavía no han experimentado ni con las que se han encontrado antes, por lo que muchas cosas les serán tentadoras y seductoras. Es decir, a los jóvenes les es muy difícil tener éxito en algo. No importa qué hayas estudiado, o qué tomaste como tu especialidad, es muy difícil tener éxito en algo bueno o importante, hacer una carrera y las tentaciones son demasiado grandes. En general, las personas en los 50, 60 70 u 80 años tienen mucha experiencia en los asuntos del mundo y, teniendo todo en cuenta, su perspectiva del mundo es inalterable. Han experimentado cosas en el mundo exterior tales como el matrimonio, los fracasos y los contratiempos y todo tipo de tentaciones y seducciones y las han superado. En cuanto a las personas de vuestra edad, alrededor de los 20 años, hay muchas cosas en el mundo exterior que son un misterio para vosotros; queréis experimentar todo, todo se siente nuevo para vosotros y tenéis curiosidad por todo. No tienes experiencia en eso, por lo que siempre está en tu mente, crees que el mundo exterior en toda su fascinación no es necesariamente así de malo y no es necesariamente tan terrible. En particular, dentro de este ambiente en la sociedad, las personas en tu grupo de edad no son capaces de discernir con exactitud las cosas que oyen y ven y no saben qué cosas son tentaciones o qué cosas les traerán aflicción o los seducirán. Por lo tanto, los jóvenes son, relativamente hablando, mucho más frágiles que los adultos y están en mucho mayor peligro. Hay pocas cosas que las personas en este grupo de edad conozcan en sus mentes, pocas cosas que sus corazones puedan llegar a comprender y con las que sus corazones estén equipados y muchas cosas en este mundo son una cantidad desconocida y son desconocidas para ellas, así que hay muchas cosas que nunca pueden llegar a comprender antes de que las hayan experimentado o se hayan encontrado con ellas y nunca pueden saber de qué se tratan estas cosas realmente. Por lo tanto, si los jóvenes están en un ambiente ordinario entonces les será muy difícil mantenerse firmes. Si por varios años eres influenciado en la iglesia, en este ambiente que tiene la verdad, por al menos 8 ó 10 años, entonces tu corazón se habrá tranquilizado y te habrás afianzado en la familia de Dios. Si no eres capaz de tranquilizar tu corazón en este tipo de ambiente, no obstante, te encontrarás en grandes problemas y peligro.

Creer en Dios y llevar a cabo el deber propio es la senda correcta en la vida, es la correcta a escoger y, por la bondad de Dios, las personas tienen esta oportunidad para llevar a cabo el deber de un ser creado. Para las personas a una edad tan joven como vosotros que, se puede decir, estáis en la plenitud de vuestra juventud, ser capaces de llevar a cabo vuestros deberes es la bondad de Dios y también estáis tratando de cooperar en esto. Pero si por accidente llegas a estar controlado y restringido por algún asunto pequeño, si no puedes continuar llevando a cabo tu deber y este asunto pequeño afecta tu deber o tal vez perturba tu deber o incluso lleva a su fin tu deber, ¿no sería esto una pena? Esto sería una lástima, una pena. Por lo tanto, debéis orar juntos con frecuencia y tranquilizaros a menudo; no penséis en esos problemas que no tienen nada que ver con vosotros o en los que no debéis estar pensando justo ahora y cerrad ese aspecto de vuestro corazón. Todavía sois jóvenes y tenéis pocos años así que no estéis demasiado ansiosos para pensar en estas cosas. Las cosas grandes en la vida no son solamente el matrimonio, el trabajo y las perspectivas futuras o establecerse y vivir tranquilamente. Tampoco lo único que hay es ser impaciente por encontrar tu lugar en la sociedad. Estas no son las cosas más importantes. ¿Cuáles son las cosas más importantes? En el pasado, los matrimonios y los funerales eran las grandes cosas; ¿son estas ahora las cosas más grandes? (No.) ¿Cuáles son las cosas más grandes? (Primero, honrar la confianza de Dios en nosotros y llevar a cabo los deberes y funciones que un ser creado debe llevar a cabo.) Esta es la resolución que debes tener. Ahora creéis en Dios y lleváis a cabo vuestros deberes así que vuestras vidas han comenzado en la dirección correcta. Esto es grandioso y es correcto. Así que, ¿qué debéis hacer después? ¿Sabéis? (Poner los cimientos en el camino de la entrada en la vida.) Esto es correcto. Poner los cimientos en el camino de buscar la verdad, determinar el objetivo y la dirección de tu vida, permitirle a la verdad poner los cimientos en tu corazón y, de esta manera, en verdad serás alguien a quien Dios escoge, alguien a quien Dios ha predestinado. Primero debéis poner los cimientos. Vuestros cimientos ahora todavía no son estables. No os preocupéis por una gran tormenta, una ráfaga de viento os podría sacudir en cualquier momento, así que se puede decir que todavía no habéis puesto los cimientos y esto es muy peligroso. Establece tu objetivo de vida, estableced la dirección en la que buscáis y estableced la senda en la que debéis caminar en esta vida. Estableced este objetivo y lo más importante en la vida, estableceros a lo largo de los años y trabajad duro, dedicaos, esforzaos y pagad el precio por el asunto cercano y por este objetivo; no penséis ahora en nada más. ¿Por qué no debéis pensar en nada más? Si sigues pensando en esas otras cosas, entonces el asunto cercano no será tu interés principal sino que más bien se volverá secundario. Si todavía sigues pensando en encontrar un trabajo, hacer mucho dinero, hacerte rico, afianzarte en la sociedad, encontrar tu propia posición, así como pensando en casarte y encontrar un esposo o esposa, ¿cuántas cosas grandes son estas? Y después quieres pensar en adquirir talentos y habilidades en el futuro, cómo ser una persona sobresaliente y quieres mantener y criar una familia en el futuro y darles a tus padres una buena vida. ¿No estarás exhausto? ¿Qué tan grande es tu corazón? ¿Qué tanta energía tiene alguien en una vida? ¿Por cuántos años están las personas en su forma más energética y cuántos años se pueden considerar sus mejores años? En la vida de alguien, el tiempo más simple, el tiempo cuando su energía está en su forma más exuberante, es cuando están en sus veinte años, a lo sumo hasta los 40 años. Durante este tiempo, debéis comprender la verdad que debéis entender en vuestra creencia en Dios y entrar en la realidad de la verdad, aceptar el juicio y castigo de Dios y aceptar el refinamiento y las pruebas de Dios, ¿qué debéis lograr haciendo eso? No negaréis a Dios no importa las circunstancias, esto es más fundamental; aparte de esto, no importa quién os jale o arrastre, o si después os casáis y encontráis un esposo o esposa, no renunciaréis a vuestros deberes ni abandonaréis las cosas que se supone que debe hacer un ser creado; y, además, si en algún momento en el futuro Dios no os quiere, todavía seréis capaces de buscar la verdad y buscar caminar el camino de temer a Dios y apartaros del mal. Debes trabajar duro en estos aspectos; si lo haces, entonces estos años no se vivirán en vano.

Y algunas personas todavía están tan confundidas, soñando todo el día. Dicen, “Todavía hay mucho tiempo antes de que la obra de Dios termine. Es normal comer, beber, casarse y darse en casamiento, y conmigo o sin mí, no cambia nada.” Es correcto que no cambie nada con o sin ellas. Pero hay veces cuando Dios salva al hombre, y cuando es hora de que termine la obra de Dios, sólo hay una persona que puede ser salva; Él sólo se lleva a esa persona y destruye a todas las demás; este es el carácter de Dios. El hombre no lo puede discernir y no lo puede llegar a comprender. ¿Cuántas personas murieron durante la época de Noé? Noé estuvo construyendo el arca por más de 100 años y todas aquellas personas no se arrepintieron. Al final, Dios salvó sólo a Noé y a su familia de ocho, y después de que estas ocho personas se habían embarcado en el arca, ¿qué les pasó a todos aquellos que se quedaron? (Fueron totalmente destruidos.) Aquellos de la humanidad que son incapaces de ser salvos son bichos y hormigas a los ojos de Dios. Mientras Dios está salvando al hombre, Su carácter es misericordioso, amante y tolerante; pero cuando la obra de Dios de salvar al hombre esté terminada, Él ya no es tolerante y retira Su tolerancia y sólo quedan Su ira y majestad. Este tiempo en el que actualmente estáis viviendo es de hecho un muy buen tiempo. En este momento cuando la obra de Dios es más crucial, estáis justo en la edad adecuada, resulta que os encontráis con ella y todos vosotros podéis hacer vuestros deberes. No importa qué profesión hayáis estudiado, qué hayáis dominado o qué habilidades especiales tengáis, por medio de tus habilidades especiales has venido a la casa de Dios para hacer tus deberes. Esta es la bondad de Dios y es una oportunidad que no pasa todos los días. Las acciones no favorecen a nadie. Él es benigno contigo y te permite disfrutar esta bendición, no para que puedas satisfacer tu carne ni para que puedas vivir una vida de comodidad ni hacer ningún intento de progreso. No importa qué clase de comienzo te dé Dios, no importa qué tan benigno sea contigo, al final Él sólo tiene una voluntad que es para que entiendas la verdad, para que entiendas Su voluntad y entiendas la verdad dentro de este ambiente que es propicio para tu crecimiento. Las palabras de Dios y la verdad de Dios se forjan en ti y se vuelven tu vida y eres capaz de obedecer a Dios y temer a Dios. A pesar de tu corta edad, tu resolución es grande, como lo es tu vida, tu entusiasmo y tu corazón que teme a Dios. Entonces esto es grandioso y Dios está satisfecho. Dios diría que Su bondad hacia ti no es en vano. Dios siega una cosecha, da fruto y ve los resultados contigo; el precio que Él paga no se paga en vano. Dios está feliz y gozoso de ver eso. Esta es la soberanía y el arreglo de Dios entonces, ¿es algo que el hombre pueda escoger?

El precio que Dios paga por todos y cada uno de vosotros no ha sido sólo las décadas desde que nacisteis. No han sido sólo esas décadas. Como Dios lo ve, has venido a este mundo muchas veces y has sido reencarnado muchas veces. ¿Quién está a cargo de este asunto? (Dios.) Dios está a cargo de él así que, ¿qué sabes de él? No sabes nada de él. Cada vez que vienes al mundo, Dios lo planea todo Él mismo. Él planea cuántos años vives, en qué clase de familia naces, cuándo te casas y te estableces, qué haces en el mundo, de qué dependes para vivir y Dios te proporciona una oportunidad para que puedas terminar tu misión en esta vida sin impedimentos. La próxima vez que seas asignado al mundo, Dios cumple Sus arreglos para tu vida de acuerdo con los arreglos que debes tener y que Él debe hacer para ti. Así como esto, Él planea las cosas para ti tantas veces y, finalmente, naces en esta era de los últimos días y naces en esta clase de familia y Dios te permite mantener el paso con Su obra, escucharlo hablar y oír Su voz y así has vivido hasta ahora. No tienes idea cuántas veces has venido al mundo, cuántas veces tu apariencia ha cambiado, en cuántas familias has vivido, cuántas eras y cuántas dinastías has experimentado. La mano de Dios siempre te ha sostenido y Dios siempre te ha cuidado. ¡Cuánto esfuerzo Dios tiene que hacer en una persona! Algunas personas dicen, “Tengo 60 años así que Dios ha empleado 60 años en mí, Él me ha cuidado y me ha protegido durante 60 años y ha controlado mi destino durante 60 años.” ¿No es una tontería decir esto? No es sólo cuestión de una vida que Dios controla el destino de alguien y lo cuida y protege. Si fuera cuestión de sólo una vida, de sólo una vida, entonces Dios no sería Dios y Él no poseería esta clase de autoridad ni poder ni se podría decir que Dios gobierna todas las cosas, que Él gobierna todo. El esfuerzo que Dios hace contigo y el precio que Él paga por ti no es sólo para planear las cosas que haces en esta vida. Él actúa con el corazón y actúa usando Su propia vida como el precio, guiando a cada persona y planeando toda la vida de cada persona. Entonces, considerando el esfuerzo que Dios hace y el precio que Él paga en representación del hombre, así como toda la verdad y vida que le otorga al hombre, si las personas no hacen el deber de un ser creado en estos tiempos finales, y si no regresan ante el Creador, entonces no importa por cuántas vidas o por cuántas eras pasen, ¿no serán ellas las perdedoras? ¿No serán indignas del precio que Dios paga por ellas? Son tan indignas del precio que Dios paga. Por lo tanto, en esta vida, no estoy hablando de alguna vida anterior, pero en esta vida, si por el bien de tu propia misión eres incapaz de abandonar las cosas que amas, o si no puedes abandonar estas cosas externas, estos placeres materiales y vida familiar, si eres incapaz de abandonar estas cosas en aras del precio que Dios paga por ti o retribuir al amor de Dios entonces, ¡no hay nada bueno acerca de ti en absoluto! De hecho cualquier precio que pagues vale la pena. Comparado con el precio que Dios paga en tu nombre, ¿a qué equivale esta pequeña cantidad que dedicas o entregas? ¿A qué equivale lo poco que sufres? ¿Sabes cuánto ha sufrido Dios? El pequeño sufrimiento que soportas no equivale a nada. Además, ahora llevas a cabo tu deber y obtienes la verdad así que tú serás el que se queda al final. Durante este tiempo, no importa si sufres o pagas un precio, en realidad estás cooperando con Dios y haces lo que Él te pide hacer en obediencia a Sus palabras; practicas de acuerdo con Sus palabras, no te rebelas contra Dios y no haces nada que le cause dolor. Cuando cooperas con Él, debes sufrir algo y abandonar algunas cosas, soltar y renunciar a algunas cosas, abandonar la fama y la ganancia, el estatus, la riqueza y los placeres del mundo, incluso el matrimonio, los trabajos y tus perspectivas mundanas futuras. ¿Sabe Dios cuándo abandonas estas cosas? ¿Lo puede ver? (Sí.) Y cuando Él ve esto, ¿qué hará? (Dios está satisfecho. Dios está feliz.) Dios no sólo adopta una actitud, Él toma acción de otra manera Sus requisitos del hombre serían sin sentido. Él no sólo se siente feliz diciendo, “El precio que he pagado está mostrando resultados. Esta persona está dispuesta a cooperar Conmigo y tiene esta resolución. He ganado a esta persona.” Si Dios está feliz, gozoso, satisfecho o si siente consolado, no sólo adopta un tipo de actitud, Él pasa a la acción. La bondad de Dios hacia el hombre, Su amor por el hombre, Su misericordia por el hombre no son cada uno un tipo de actitud; son un hecho. ¿Qué hecho? Dios pone Sus palabras dentro de ti para que puedas ser alumbrado en el interior, para que puedas ver la hermosura de Dios, para que puedas ver exactamente cómo es este mundo, para que tu corazón pueda ser animado y para que puedas entender las palabras de Dios y entender la verdad. Entonces, ¿no has obtenido lo que se supone que debes obtener? Este no sólo es un tipo de actitud de Dios, ¿o sí? ¿Qué has obtenido? (La verdad.) Has obtenido lo que es más precioso. Cuando Dios ve que es bueno, Él adopta una cierta actitud. Al mismo tiempo de adoptar una actitud, Él también pasa a la acción así como dicen las personas, “No sólo puedes adoptar una actitud también debes tomar alguna acción práctica.” Las personas dicen, “No lo quiero. No quiero nada. No necesito nada de Dios.” Y Dios dice, “Inaceptable. Te debo recompensar, esto es lo que mereces.” Así que haces ganancias. ¿Qué obtienes? Obtienes la verdad, obtienes vida, obtienes conocimiento del Creador, ¿sigues, entonces, estando vacío en el interior? ¿No estás enriquecido entonces? Y una vez que eres enriquecido en el interior, ¿no vives entonces una vida de valor?

¿Oró Jobo por manadas y rebaños de animales que cubrían todas las colinas o por una enorme riqueza familiar? (No.) ¿Por qué oró? Temer a Dios y apartarse del mal. En lo que concernía a Dios, Dios dijo que veía que era bueno y luego ¿qué hizo Él al final? ¿Sólo dijo esas pocas palabras y después eso fue todo? Dios pasó a la acción; ¿a qué acción pasó? Dios envió a Satanás para tentar a Job y llevarse las manadas y rebaños de Job que cubrían todas las colinas, su riqueza y propiedad, sus hijos y sus siervos y esta fue la prueba de Job por parte de Dios. ¿Qué quería Dios al hacer pasar a Job esta prueba? Dios quería el testimonio de Job. ¿Y qué le otorgó Dios a Job en aquel entonces? Las personas están pensando, “¿Qué le otorgó Dios a Job? Todas sus manadas y rebaños le fueron quitados. No le concedió nada a Job.” Algo le fue otorgado a Job aquí y fue una recompensa y sin embargo nadie es capaz de ver con claridad con qué recompensó Dios a Job. Dios quería el testimonio de Job así que Dios recompensó a Job con una oportunidad; ¿qué oportunidad fue esta? Fue que Job diera testimonio de Dios delante de Satanás y delante de toda la humanidad, diera testimonio de la realidad de que Job temía a Dios y se apartaba del mal, diera testimonio del hecho que Job temía a Dios y se apartaba del mal y diera testimonio de que Job era perfecto y recto. ¿Fue esto algo que Dios le otorgó a Job? Si Dios no le hubiera otorgado esta clase de oportunidad a Job, ¿se hubiera atrevido Satanás a avanzar contra él? ¡Satanás definitivamente no se hubiera atrevido y esto es 100 por ciento seguro! Y si Satanás no se hubiera atrevido a tentarlo, ¿todavía hubiera tenido Job esta oportunidad? No hubiera tenido esta oportunidad. Por lo tanto, Dios le otorgó esta clase de oportunidad a Job para atestiguar a las multitudes que la senda que Job caminó, el camino de temer a Dios y apartarse del mal, era la senda correcta, que era aceptable a Dios y que Job era un hombre recto y perfecto. Las multitudes vieron todo esto, Dios vio esto y Job aprovechó esta oportunidad y no desilusionó a Dios; él dio testimonio de Dios, le devolvió el golpe a Satanás, derrotó a Satanás y Dios vio que eso era bueno. Así que al final, ¿recompensó Dios a Job con algo? (Sí.) ¿Cuál fue la segunda recompensa de Job de parte de Dios? Dios dijo que Job temió a Dios y se apartó del mal y fue aceptable a Dios, que Job dio testimonio de Dios delante de Satanás y que todo lo que Él contempló fue bueno y Dios estuvo satisfecho y feliz y adoptó esta clase de actitud. ¿No pasó Dios a más acción después de adoptar esta actitud? ¿Qué hizo Dios? No estáis demasiado familiarizados con el Libro de Job. ¿En qué circunstancias dijo Job, “He sabido de ti sólo de oídas, pero ahora mis ojos te ven (Job 42:5? (Después de que Dios le había hablado.) Dios le habló y le reveló Su espalda a Job. ¿No fue esta la recompensa de Job de parte de Dios? Nadie nunca antes había visto la persona real de Dios, incluyendo la espalda de Dios. Job vio la espalda de Dios y escuchó la voz de Dios, ¿y no es esto algo que un ser creado más anhela conseguir? Job consiguió esto así que, ¿lo envidiáis? (Sí.) Esto es difícil de conseguir, ¿verdad? Entonces, ¿cómo se puede conseguir esta oportunidad, esta bondad y esta recompensa? Debes dar testimonio de Dios; debes dar testimonio de Dios en medio de las tentaciones de Satanás, debes caminar el camino de temer a Dios y apartarte del mal y debes estar de pie delante de Dios y hacerlo decir que lo que ve es bueno y satisfacerlo y hacerlo feliz. Cuando Él ve que todo lo que haces y tu testimonio son buenos, cuando Él dice que eres perfecto, que eres alguien que buscas la verdad, entonces obtendrás todo esto. Después de que Job había visto la espalda de Jehová, ¿la recompensa de Dios terminó ahí? ¿Qué hizo Dios después? Bendijo a Job con mucho más de lo que había tenido antes, ¿verdad? Es decir, fue más rico que antes. Digamos, originalmente había sido como un millonario así que ahora tal vez era más como un billonario. ¿Ves? Para alguien que teme a Dios y se aparta del mal es muy fácil volverse billonario. ¡Esta es la bondad de Dios!

Lo que Dios le da al hombre sobrepasa lo que pide o desea, pero si tú deseas tener recompensas que sobrepasen lo que pidas o desees, entonces debes seguir el camino de Dios. No es un asunto sencillo seguir el camino de Dios, debes pagar el precio. Sin embargo, este precio no se paga en vano, eres compensado a cambio. Las personas siempre piensan que Dios sólo adopta una clase de actitud hacia ellas, que no hace nada sino que sólo se queda siempre en un lugar, siempre observando y mirando. ¿Es así como realmente es? No, no lo es. Dios es como un padre para el hombre. Tú escuchas a tus padres, te portas bien, haces tus deberes apropiados y sufres mucho para caminar la senda correcta. Así que, ¿cómo hace esto sentir a tus padres? Sus corazones se duelen de amor y darían sus vidas por tu bien para reducir tu sufrimiento, lograr que comas bien, te vistas bien y te la pases bien. No quieren que sufras ninguna pobreza. Este es el corazón que tus padres tienen. Y comparado con esto, el corazón de Dios sólo puede ser mejor aún, más hermoso, más bueno. El corazón de Dios no puede ser menos que esto. En cuanto a vuestro grupo de edad, ¿no podéis apreciar algunas de las cosas buenas que vuestros padres hacen por vosotros? Así que, sobre todo, usa el cuidado de tus padres para que aprecies el corazón de Dios. Como cuando estás enfermo y acostado en cama, ¿cómo se sienten tus padres? No tienen ganas de ir al trabajo y si tú no puedes comer entonces ellos tampoco pueden. Antes de que pudieras caminar o gatear, te abrazaron cada noche. Cuando no podías comer ni siquiera un bocado de comida, te alimentaron de sus propias bocas; esta es la clase de corazón que tienen. Cuando creciste y pudiste caminar, siempre tuvieron miedo de que te golpearas con las cosas. Cuando lo hiciste, sus corazones se dolieron de amor y frotarían tus golpes y golpearían el piso y te mimarían. Si lloraste sus corazones se rompieron. Si sufriste alguna injusticia, estarían listos para pelear tus batallas. Cuando creces y ven que sufres o te ven exhausto del trabajo, están ansiosos por estar contigo todo el día, sin comer ni beber nada ellos mismos, estando cerca de ti y cocinando para ti, lavando tu ropa, esperándote, siendo tu sirvienta, aliviando tu sufrimiento y hasta desean que pudieran sufrir en tu lugar; este es el corazón que tienen. Y si los padres pueden ser así con sus hijos entonces, ¿cuánto más es Dios hacia la humanidad? Dios sólo puede ser más profundo, más real. Él no puede ser menos de como son los padres hacia sus hijos porque siempre habrá cosas con las personas que otras personas no pueden cuidar, mientras que Dios cuida a las personas de todas las formas posibles. Tus padres te dieron a luz y te consideran como su propia carne y sangre. Te aman, te quieren y te protegen tanto. Así que dime, ¿qué es el hombre para Dios cuando el hombre fue creado por Sus propias manos? El hombre es la propia carne y sangre de Dios. Aunque no es como la situación del hombre por la cual los hijos están ligados a sus padres por medio del nacimiento por la carne y la sangre, y que Dios usa Su mano para crear al hombre, es que Dios sopla Su aliento en el hombre y coloca Sus expectativas en el hombre. Es decir, al hombre se le confían las esperanzas de Dios, Dios tiene requisitos del hombre y coloca Su confianza en él. No es una cuestión tan sencilla como Dios crea al hombre y sopla Su aliento en el hombre y, en cualquier caso, Dios es tan poderoso, así que si no quisiera esta humanidad entonces sólo podría crear otra. Después de que Él creó a la humanidad, la guardó en Su corazón. La humanidad es Su carne y sangre y es Su compañera; también es la encomendada y la portadora de todas las esperanzas de Dios en Su plan de gestión y al final Él quiere ver esperanza y obtener resultados de la humanidad. Basado en esta idea, trata de valorar los deseos de Dios y la voluntad de Dios, ¿y no tendréis, entonces, un agradecimiento más profundo? Tomemos un ejemplo. Con el fin de pagar los estudios de su hijo y distinguirse, mientras su hijo estudia sus padres están justo a su lado abanicándolo, después dándole jarabe, después natilla de huevos al vapor, después rascando su comezón, después masajeándolo. No saben qué hacer con la mejor intención. Sus corazones siempre están con él y su mundo gira alrededor de él. El mundo de tus padres gira a tu alrededor ¿y no colocan expectativas en ti y te confían sus esperanzas? Si no los escuchas y siempre eres desobediente, ¿no se sienten afligidos? ¿No están entristecidos? Así que entonces, usando esta idea, considera el corazón de Dios. Dios ve a la humanidad y, no importa cuántos años tengas, todos vosotros sois niños a los ojos de Dios. Dices que tienes 80 y Dios dice que todavía eres un niño. Dices que tienes 20 y eres incluso más niño. Dios no diferencia entre edades; a Sus ojos la humanidad son todos infantes, todos niños y así es como Él considera a la humanidad. Por lo tanto, a Sus ojos, tú eres Su carne y sangre, Su compañero. Así que, ¿cómo puedes estar calificado para volverte Su carne y sangre, Su compañero, ser una persona conforme a Su propio corazón y complacerlo? ¿No es una pregunta que vale la pena que la humanidad considere y pondere?

Dios considera a la humanidad como Su carne y sangre, Su compañera, como la portadora del precio meticuloso que Dios paga así que, ¿qué corazón tiene Dios? ¿Qué estado mental tiene Dios y qué clase de actitud tiene Dios hacia estas personas para que Él pueda tener este nivel de relación con ellas? ¿Qué corazón tiene Dios cuando Él tiene este nivel de relación? ¿Lo pueden apreciar las personas en lo más mínimo? Algunas pueden decir, “No he visto a Dios y no puedo percibir nada que Dios haya hecho conmigo en mis últimas vidas.” Pero estás viviendo ahora así que, ¿eres capaz de percibir la guía de Dios y el precio que Él paga por ti ahora? ¿Puedes comprender esto? (Sí.) Está bien si puedes comprender esto y esto prueba que no eres torpe. Es suficiente poder comprender tanto y bien vale la pena abandonar todo y seguir a Dios.