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Palabras clásicas de Cristo de los últimos días

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X Palabras clásicas sobre la realidad de la verdad en la que debe entrar el pueblo escogido de Dios

(V) Palabras clásicas sobre cómo entender la obra del Espíritu Santo e identificar la obra de los espíritus malvados

99. La obra del Espíritu Santo se puede dividir en tres partes: la propia obra de Dios, la obra de los hombres que están siendo usados, y la obra en todos los que están en la corriente del Espíritu Santo. Entre las tres, la propia obra de Dios es liderar toda la era; la obra de los hombres que son usados es liderar a todos los seguidores de Dios al ser enviados o recibir comisiones según la propia obra de Dios, y estos hombres son los que cooperan con la obra de Dios; la obra que hace el Espíritu Santo en los que están en la corriente es mantener toda Su propia obra, es decir, mantener toda la gestión y mantener Su testimonio al mismo tiempo que perfecciona a los que pueden ser perfeccionados. Estas tres partes son la obra completa del Espíritu Santo, pero sin la obra de Dios mismo, toda la obra de gestión se estancaría.

de ‘La obra de Dios y la obra del hombre’ en “La Palabra manifestada en carne”

100. La obra en la corriente del Espíritu Santo, no importa si es la propia obra de Dios o la obra de los hombres que están siendo usados, es la obra del Espíritu Santo. La esencia de Dios mismo es el Espíritu, que se puede llamar el Espíritu Santo o el Espíritu siete veces intensificado. De cualquier manera, son el Espíritu de Dios. Es sólo que el Espíritu de Dios se llama de un modo diferente durante las diferentes eras. Pero Su esencia sigue siendo una. Por lo tanto, la obra de Dios mismo es la obra del Espíritu Santo; la obra del Dios encarnado es nada menos que el Espíritu Santo obrando. La obra de los hombres que son utilizados también es la obra del Espíritu Santo. Es sólo que la obra de Dios es la expresión completa del Espíritu Santo y no existe diferencia, mientras que la obra de los hombres que están siendo usados se mezcla con muchas cosas humanas y no es la expresión directa del Espíritu Santo, mucho menos la expresión completa.

de ‘La obra de Dios y la obra del hombre’ en “La Palabra manifestada en carne”

101. El Espíritu Santo no sólo obra en ciertos hombres que son usados por Dios, sino que lo hace aún más en la iglesia. Él podría estar obrando en cualquiera. Ahora puede obrar en ti y después de que lo hayas experimentado, puede obrar en alguien más después. Síguela de cerca; cuanto más sigas la luz presente, más puede crecer tu vida. Sigue a aquellos en los que el Espíritu Santo obra, sin importar la clase de hombre que pueda ser. Asimila sus experiencias a través de las tuyas y vas a recibir cosas aún más elevadas. Al hacerlo así verás el crecimiento con mayor rapidez. Esta es la senda de la perfección para el hombre y una forma por la cual la vida crece.

de ‘Los verdaderamente obedientes seguramente serán ganados por Dios’ en “La Palabra manifestada en carne”

102. Todos los que están dentro de la corriente del Espíritu Santo poseen la presencia y disciplina del Espíritu Santo, y los que no están dentro de la corriente del Espíritu Santo están bajo el mando de Satanás y no tienen ninguna obra del Espíritu Santo. Las personas que están en la corriente del Espíritu Santo son las que aceptan la nueva obra de Dios, las que cooperan en la nueva obra de Dios. Si las que están dentro de esta corriente no pueden cooperar y no pueden poner en práctica la verdad que Dios exige durante este tiempo, entonces serán disciplinadas y, en el peor de los casos, el Espíritu Santo las abandonará. Las que aceptan la nueva obra del Espíritu Santo vivirán dentro de la corriente del Espíritu Santo, recibirán el cuidado y la protección del Espíritu Santo. Las que están dispuestas a poner en práctica la verdad, el Espíritu Santo las esclarece, y las que no están dispuestas a poner en práctica la verdad, el Espíritu Santo las disciplina y hasta pueden ser castigadas. Independientemente de qué clase de persona sean, siempre que estén dentro de la corriente del Espíritu Santo, Dios asumirá la responsabilidad de todas las que aceptan Su nueva obra por el bien de Su nombre. Los que glorifican Su nombre y están dispuestos a poner en práctica Sus palabras, recibirán Sus bendiciones; los que lo desobedecen y no ponen en práctica Sus palabras recibirán Su castigo.

de ‘La obra de Dios y la práctica del hombre’ en “La Palabra manifestada en carne”

103. El Espíritu Santo obra en diferentes personas basado en su esencia inherente y no les hace demandas más allá de su esencia inherente ni tampoco obra en ellos más allá de su calibre actual. De esta manera, la obra que el Espíritu Santo hace en el hombre les permite a las personas ver la esencia del objeto de la obra. La esencia inherente del hombre no cambia; el calibre presente del hombre es limitado. Ya sea que el Espíritu Santo use a las personas u obre en ellas, la obra siempre es de acuerdo con las limitaciones del calibre de las personas para que se puedan beneficiar de ella. Cuando el Espíritu Santo obra en los hombres que están siendo usados, tanto sus dones como su calibre actual se ponen en acción, no se guardan. Todo su calibre presente se ejercita para servir a la obra. Se puede decir que Él obra usando las partes disponibles de los hombres con el fin de lograr los resultados de la obra. En contraste, la obra que se hace en el que se hace carne es para expresar de un modo directo la obra del Espíritu, y no se mezcla con la mente y los pensamientos del hombre, estando fuera del alcance de los dones del hombre, de su experiencia o de su condición innata.

de ‘La obra de Dios y la obra del hombre’ en “La Palabra manifestada en carne”

104. No importa cómo obre el Espíritu Santo, ya sea que obre en el hombre o en Dios encarnado, siempre son los obreros los que expresan lo que son. Aunque es el Espíritu Santo el que obra, la obra se funda en lo que el hombre es por naturaleza porque el Espíritu Santo no obra sin fundamento. En otras palabras, la obra no se hace de la nada sino que siempre es de acuerdo con las actuales circunstancias y las condiciones reales. Sólo de esta manera es que el carácter del hombre se puede transformar, que sus viejas nociones y sus antiguos pensamientos se pueden cambiar.

de ‘La obra de Dios y la obra del hombre’ en “La Palabra manifestada en carne”

105. Aunque el Espíritu Santo obra de muchas maneras diferentes y de acuerdo a muchos principios, no importa cómo se haga la obra o en qué clase de personas, la esencia siempre es diferente, y toda la obra que Él hace en diferentes personas tiene principios, y todos pueden representar la esencia del objeto de la obra. Esto se debe a que la obra del Espíritu Santo es bastante específica en su alcance y es bastante medible. La obra que se hace en el que se hace carne no es igual a la obra que se hace en las personas, y la obra también varía dependiendo de los diferentes calibres de las personas. La obra que se hace en el que se hace carne no se hace en las personas, y en el que se hace carne Él no hace la misma obra que la que hace en las personas. En pocas palabras, no importa cómo Él obre, la obra en los diferentes objetos nunca es la misma, y los principios por los cuales Él obra difieren de acuerdo con el estado y la naturaleza de las diferentes personas.

de ‘La obra de Dios y la obra del hombre’ en “La Palabra manifestada en carne”

106. La senda que el Espíritu Santo toma en las personas es primero arrancar sus corazones de todas las personas, eventos y cosas y ponerlos en las palabras de Dios para que en sus corazones todas ellas crean que las palabras de Dios son totalmente incuestionables y completamente verdaderas.

de ‘Aquellos cuyo carácter ha cambiado son aquellos’ en “La Palabra manifestada en carne”

107. Dios ha hablado mucho, y por tanto debes hacer todo lo posible por comer y beber Su palabra. Sin darte cuenta, llegarás a entender, y el Espíritu Santo te esclarecerá. Cuando el Espíritu Santo esclarece al hombre, a menudo sucede sin que el hombre se dé cuenta. Él te esclarece y te guía cuando tienes sed y buscas. El principio a través del cual obra el Espíritu Santo se centra en la palabra de Dios la que comes y bebes. Todos aquellos que no dan ninguna importancia a la palabra de Dios y siempre tienen otra actitud hacia Su palabra, una de descuido y la creencia de que no hace ninguna diferencia si leen o no Su palabra, son aquellos que no tienen realidad. Ni la obra del Espíritu Santo, ni Su esclarecimiento pueden ser percibidos en ellos. […]

de ‘La Era del Reino es la Era de la Palabra’ en “La Palabra manifestada en carne”

108. La obra del Espíritu Santo es una guía proactiva y una iluminación positiva, es no permitirles a las personas ser pasivas, trayéndoles consuelo, dándoles fe y resolución y permitiéndoles buscar que Dios las perfeccione. Cuando el Espíritu Santo obra, las personas pueden entrar de un modo activo; no son pasivas ni son forzadas, sino que son proactivas. Cuando el Espíritu Santo obra, las personas están contentas y preparadas y están dispuestas a obedecer y son felices de humillarse, y aunque sufran y sean frágiles por dentro, tienen la determinación de cooperar, sufren voluntariamente, pueden obedecer y la voluntad humana no las contamina, el pensamiento del hombre no las pervierte y ciertamente los deseos y motivaciones del hombre no las corrompen. Cuando las personas experimentan la obra del Espíritu Santo son especialmente santas por dentro. Aquellos que poseen la obra del Espíritu Santo viven el amor de Dios, el amor de sus hermanos y hermanas y se deleitan en las cosas que deleitan a Dios y aborrecen las cosas que Dios aborrece. Las personas a las que toca la obra del Espíritu Santo tienen una humanidad normal y poseen una humanidad y constantemente buscan la verdad. Cuando el Espíritu Santo obra dentro de las personas, sus condiciones se vuelven cada vez mejores y su humanidad se vuelve más y más normal y, aunque algo de su cooperación pueda ser imprudente, sus motivos son correctos, su entrada es positiva, no tratan de interrumpir y no hay malevolencia dentro de ellas.

de ‘La obra del Espíritu Santo y la obra de Satanás’ en “La Palabra manifestada en carne”

109. La obra del Espíritu Santo esclarece a las personas: por lo general les da un conocimiento de la obra de Dios y de su verdadera entrada y de su verdadero estado, y también les da la resolución, les permite entender el designio entusiasta que Dios tiene y Sus exigencias para el hombre hoy, les da la resolución de abrir cada camino. Incluso cuando las personas sufran derramamiento de sangre y sacrificio, deben actuar para Dios, e incluso cuando se encuentren con la persecución y la adversidad, deben seguir amando a Dios y no tener pesares, y deben dar testimonio de Dios. Tal resolución son las inspiraciones del Espíritu Santo y la obra del Espíritu Santo, pero debes saber que tales inspiraciones no son posesión tuya cada momento que pasa. En ocasiones, puedes sentirte extremadamente conmovido e inspirado en las reuniones, y alabas y danzas de una forma extraordinaria. Sientes que posees un entendimiento increíble de lo que otros están comunicando en comunión, te sientes por completo nuevo en tu interior y tu corazón lo tiene todo perfectamente claro, sin sensación de vacío. Todo esto pertenece a la obra del Espíritu Santo. Si eres un líder, y el Espíritu Santo te proporciona un esclarecimiento y una iluminación excepcionales cuando bajas a la iglesia a trabajar, y hace que seas formal, responsable y serio, de uno modo increíble, en tu trabajo, esto pertenece a la obra del Espíritu Santo.

de ‘La práctica (1)’ en “La Palabra manifestada en carne”

110. La obra del Espíritu Santo es especialmente normal y a medida que Él obra en las personas, ellas todavía tienen problemas, todavía lloran, todavía sufren, todavía son débiles, todavía hay mucho que no les queda claro, sin embargo en tal estado pueden detenerse de retroceder y pueden amar a Dios, y aunque lloren y por dentro estén angustiadas, todavía pueden alabar a Dios; la obra del Espíritu Santo es especialmente normal y no es sobrenatural en lo más mínimo. La mayoría de las personas creen que, tan pronto como el Espíritu Santo comience a obrar, ocurrirán cambios en el estado de las personas y se eliminarán las cosas esenciales de ellas. Tales creencias son erróneas. Cuando el Espíritu Santo obra dentro del hombre, las cosas pasivas del hombre todavía están ahí y su estatura permanece igual, pero tiene la iluminación y el esclarecimiento del Espíritu Santo, su estado es más proactivo, las condiciones dentro de él son normales y cambia rápidamente.

de ‘La obra del Espíritu Santo y la obra de Satanás’ en “La Palabra manifestada en carne”

111. Cuando el Espíritu Santo inspira al hombre para que entienda la verdad, con frecuencia lo hace de un modo claro y nítido, sin contexto. Es decir, no incorpora las dificultades del hombre en esta revelación, sino que revela directamente la verdad. Cuando el hombre encuentra dificultades para entrar, el hombre agrega entonces el esclarecimiento del Espíritu Santo, y esto se convierte en su verdadera experiencia.

de ‘Obra y entrada (2)’ en “La Palabra manifestada en carne”

112. Toda la obra del Espíritu Santo es normal y real. Cuando lees las palabras de Dios y oras, en tu interior eres animado y afirmado, el mundo exterior no puede interferir contigo, en tu interior estás dispuesto a amar a Dios, estás dispuesto a comprometerte con las cosas positivas y aborreces el mundo malvado; esto es vivir dentro de Dios y no es, como dice la gente, disfrutar mucho, ese modo de hablar no es real.

de ‘Cómo conocer la realidad’ en “La Palabra manifestada en carne”

113. La obra del Espíritu Santo se trata de permitirles a las personas obtener beneficios; se trata de edificar a las personas; no hay una obra que no beneficie a las personas. No importa si la verdad es profunda o superficial ni cual sea el calibre de los que aceptan la verdad, lo que sea que el Espíritu Santo haga, todo es beneficioso para las personas.

de ‘La obra de Dios y la obra del hombre’ en “La Palabra manifestada en carne”

114. ¿Qué efectos logra la obra del Espíritu Santo? Puedes ser necio y puede no haber diferenciación dentro de ti, pero el Espíritu Santo sólo tiene que trabajar para que haya fe en ti, para que tú siempre sientas que no puedes amar lo suficiente a Dios, para que estés dispuesto a cooperar no importa qué tan grandes sean las dificultades venideras. Te pasarán cosas y no te quedará claro si vienen de Dios o de Satanás, pero podrás esperar y no serás ni pasivo ni negligente. Esta es la obra normal del Espíritu Santo. Cuando el Espíritu Santo obra dentro de ellas, las personas todavía encuentran dificultades reales, a veces lloran y a veces hay cosas que no pueden vencer, pero todo esto es una etapa de la obra ordinaria del Espíritu Santo. Aunque no venzan esas cosas y aunque en el momento sean débiles y se quejen, después pueden seguir amando a Dios con una fe incondicional. Su pasividad no puede detener que tengan experiencias normales y sin importar lo que las otras personas les digan, y cómo las ataquen, todavía pueden amar a Dios. Durante la oración, siempre sienten que solían estar tan en deuda con Dios y cuando otra vez se encuentren con esas cosas resuelven satisfacer a Dios y renunciar a la carne. Esta fortaleza muestra que la obra del Espíritu Santo está dentro de ellas y que este es el estado normal de la obra del Espíritu Santo.

de ‘La obra del Espíritu Santo y la obra de Satanás’ en “La Palabra manifestada en carne”

116. Lo que proviene de la iluminación del Espíritu Santo no se fuerza en ti sino que es especialmente natural. Si lo sigues, tendrás la verdad, si no, entonces después habrá reproches. Si es la iluminación del Espíritu Santo, entonces no se interferirá con nada de lo que hagas, ni se restringirá, serás libertado, habrá un camino para practicar tus acciones y no estarás sujeto a ninguna restricción y podrás actuar de acuerdo con la voluntad de Dios.

de ‘La obra del Espíritu Santo y la obra de Satanás’ en “La Palabra manifestada en carne”

117. Si se trata de la obra del Espíritu Santo, el hombre se hace cada vez más normal, y su humanidad se vuelve cada vez más normal. El hombre tiene un conocimiento cada vez mayor de su carácter, que ha sido corrompido por Satanás, y de la esencia del hombre, y él tiene un anhelo cada vez creciente por la verdad. Es decir, la vida del hombre crece y crece, y el carácter corrupto del hombre llega a ser capaz de más y más cambios, todo lo cual es el significado de Dios que se convierte en la vida del hombre.

de ‘Sólo los que conocen a Dios y Su obra pueden satisfacer a Dios’ en “La Palabra manifestada en carne”

118. Justo ahora, hay un grupo de personas cuyas condiciones están mejorando cada vez más. Cuanto más obra el Espíritu Santo más confianza tienen, y cuanto más experimentan más sienten el profundo misterio de la obra de Dios. Cuanto mayor es la profundidad a la que entran, más entienden. Sienten que el amor de Dios es tan grande, y se sienten seguros y esclarecidos en su interior. Tienen un entendimiento de la obra de Dios. Estas son las personas en quienes el Espíritu Santo está obrando.

de ‘Debes mantener tu lealtad a Dios’ en “La Palabra manifestada en carne”

119. Si prestas atención a vivir en las palabras de Dios, y a hablar más en comunión sobre la verdad para obtener el esclarecimiento y la iluminación del Espíritu Santo, entonces esas concepciones religiosas, la santurronería y la prepotencia desaparecerán todas, y sabrás cómo erogar para Dios, y cómo amarlo y satisfacerlo. Esas cosas fuera de Dios se olvidan, entonces, de manera inconsciente.

de ‘Acerca de acallar el corazón de uno delante de Dios’ en “La Palabra manifestada en carne”

120. Cuando en la vida diaria las personas no están en contra de Dios o no se rebelan contra Dios, no hacen cosas que están en conflicto con la gestión de Dios y no interfieren con la obra de Dios, en cada una de ellas el Espíritu de Dios obra en un mayor o menor grado y las toca, las ilumina, les da fe, les da fuerza y las mueve para que entren proactivamente, sin ser flojas o codiciosas de los placeres de la carne, dispuestas a practicar la verdad y anhelar las palabras de Dios, todo esto es la obra que proviene del Espíritu Santo.

de ‘La obra del Espíritu Santo y la obra de Satanás’ en “La Palabra manifestada en carne”

121. Cuando las condiciones de las personas son normales, sus vidas espirituales y sus vidas en la carne son normales y su razón es normal y ordenada; por lo general lo que experimentan y llegan a conocer dentro de ellas mismas en este momento se puede decir que viene porque el Espíritu Santo las tocó (tener discernimiento o poseer un conocimiento somero cuando comes y bebes las palabras de Dios o ser fiel cuando te pasen cosas o tener la fuerza para amar a Dios cuando sucedan cosas, todo esto es del Espíritu Santo). La obra del Espíritu Santo en el hombre es especialmente normal; el hombre es incapaz de sentirla y parece que es a través del hombre mismo, pero de hecho es la obra del Espíritu Santo.

de ‘La obra del Espíritu Santo y la obra de Satanás’ en “La Palabra manifestada en carne”

122. El Espíritu Santo les da a las personas un sentimiento. Después de leer las palabras de Dios, en sus corazones están firmes y en paz, mientras que los que no obtienen las palabras de Dios se sienten vacíos. Tal es el poder de las palabras de Dios, las personas las tienen que leer; después de leerlas son alimentadas y no pueden prescindir de ellas. Es como cuando la gente toma opio: les da fuerza y sin él se sienten desesperadas y no tienen fuerza. Esa es la tendencia entre las personas hoy.

de ‘El Reino Milenario ha llegado’ en “La Palabra manifestada en carne”

123. El Espíritu Santo tiene una senda que recorrer en cada persona, y a cada una le da oportunidades de ser perfeccionada. A través de tu negatividad, se te hace conocer tu corrupción y, después, al desechar la negatividad, encontrarás una senda para practicar, y este es tu perfeccionamiento. Además, por medio de la dirección y de la iluminación continuas de algunas cosas positivas en tu interior, cumplirás proactivamente tu función, crecerás en percepción, y ganarás discernimiento. Cuando tus condiciones son buenas, estás especialmente dispuesto a leer la palabra de Dios, a orar a Él, y puedes relacionar los sermones que oyes con tus propios estados. En ocasiones así, Dios te esclarece e ilumina en tu interior, y hace que te des cuenta de algunas cosas del aspecto positivo. Este es tu perfeccionamiento en el aspecto positivo. En los estados negativos, eres débil y negativo, y sientes que no tienes a Dios, pero Él te ilumina, y te ayuda a encontrar una senda para practicar. De esto sale la consecución de la perfección en el aspecto negativo.

de ‘Sólo los que se enfocan en la práctica pueden ser perfeccionados’ en “La Palabra manifestada en carne”

124. Las personas a las que Dios ha tocado por dentro se inspiran cuando escuchan la comunión de los demás; si el corazón de una persona para nada se conmueve cuando escucha palabras inspiradoras, entonces esto prueba que la obra del Espíritu Santo no está dentro de ella. Dentro de ella no hay un anhelo, lo que prueba que no tiene una resolución y, por lo tanto, no tiene la obra del Espíritu Santo. Si Dios ha tocado a la persona, tendrá una reacción cuando escuche las palabras de Dios; si Dios no la ha tocado, entonces no se ha tenido contacto con las palabras de Dios, éstas no tienen relación con ella ni pueden iluminarla. Los que han escuchado las palabras de Dios, y no tuvieron una reacción, son las personas que no han sido tocadas, son las personas que no tienen la obra del Espíritu Santo. Todos los que son capaces de aceptar la nueva luz son tocados y poseen la obra del Espíritu Santo.

de ‘Conoce la nueva obra de Dios y sigue las pisadas de Dios’ en “La Palabra manifestada en carne”

125. Tener la presencia del Espíritu Santo sólo puede mantener la forma de vida normal de la gente, pero el Espíritu Santo sólo obra en ciertos momentos. Por ejemplo, cuando eres uno de los que trabaja para Dios, cuando vas a las iglesias, el Espíritu Santo te ilumina con algunas palabras, y es aquí cuando el Espíritu Santo está obrando. A veces estás leyendo y el Espíritu Santo te ilumina con algunas palabras y encuentras que eres especialmente capaz de mantenerlas a pesar de tus propias experiencias, lo que te da un mayor conocimiento de tu propia condición; tú has sido iluminado y esta también es la obra del Espíritu Santo. A veces, mientras hablo y vosotros escucháis ahí abajo, sois capaces de medir Mis palabras contra vuestras propias condiciones, a veces sois tocados o inspirados, y esto es la obra del Espíritu Santo.

de ‘Práctica (4)’ en “La Palabra manifestada en carne”

126. La obra del Espíritu Santo es normal y real, el Espíritu Santo obra en el hombre de acuerdo a las reglas de la vida normal del hombre y Él ilumina y guía a la gente de acuerdo a la búsqueda real de la gente normal. Cuando el Espíritu Santo obra en las personas, Él las guía y las ilumina de acuerdo a las necesidades de la gente normal, provee para ellas de acuerdo a sus necesidades y las guía e ilumina de manera positiva basándose en lo que les hace falta y en sus deficiencias; cuando el Espíritu Santo obra, esta obra es de conformidad con las reglas de la vida normal del hombre y es sólo en la vida real que las personas pueden ver la obra del Espíritu Santo. Si en sus vidas diarias las personas están en un estado positivo y tienen una vida espiritual normal, poseen la obra del Espíritu Santo. En tal estado, cuando comen y beben las palabras de Dios, tienen fe, cuando oran están inspiradas, cuando algo les pasa no están pasivas y, a medida que esto les pasa, pueden ver las lecciones que Dios les exige que aprendan y no son pasivas ni débiles y, aunque tengan dificultades reales, están dispuestas a obedecer todos los arreglos de Dios.

de ‘La obra del Espíritu Santo y la obra de Satanás’ en “La Palabra manifestada en carne”

127. El Espíritu Santo obra por el principio de ordenar tu ambiente y ordenar a personas, acontecimientos y cosas para permitirte madurar entre ellos y gradualmente entender la verdad en el curso de experimentarlos. Él no te revela directamente o te ilumina o hace que tengas un poco de luz. Él no te da algunas palabras y doctrinas mordaces. Más bien, Él te permite aprender, madurar y gradualmente crecer por medio de experimentar acontecimientos y ambientes diferentes y personas, acontecimientos y cosas diferentes. Él hace que gradualmente entiendas la verdad por medio de este proceso de crecimiento. Así que, ¿no obra el Espíritu Santo por un principio muy natural? Él obra completamente de acuerdo con el patrón de desarrollo natural de la humanidad sin ninguna coacción.

de ‘Tú puedes obtener la verdad después de entregarle tu verdadero corazón a Dios’ en “Registros de las pláticas de Cristo”

128. Dios hace realmente mucha obra en las personas; en ocasiones las prueba, crea entornos para templarlas, pronuncia palabras para guiarlas, para enmendar sus deficiencias. A veces, el Espíritu Santo guía a las personas a entornos preparados por Dios para que ellas descubran, sin saberlo, muchas cosas de las que carecen. A través de lo que las personas dicen y hacen, de su forma de tratar a los demás y con las cosas, sin saberlo, el Espíritu Santo las ilumina para que entiendan muchas cosas que no se entendieron antes, y les permite comprender muchas cosas o personas de forma más exhaustiva, que capten muchas cosas que no conocían previamente.

de ‘Sobre la experiencia’ en “La Palabra manifestada en carne”

129. La dirección interna del Espíritu Santo no es en absoluto trascendental. En realidad, es muy normal: los rincones ocultos de tu alma saben que ésta es la forma correcta de hacerlo, y que es la mejor. Semejante idea es muy clara; no es el resultado de la reflexión y, a veces, no entiendes por completo por qué hacerlo de esta manera. A menudo, esto no es más que el esclarecimiento del Espíritu Santo. Una situación así es lo que ocurre de la forma más común en la mayoría de las personas. El Espíritu Santo te guía a actuar de la forma más apropiada. No es el resultado de tu consideración; más bien tienes un sentimiento en tu corazón e intuyes que ésta es la mejor forma de hacerlo. Tal vez esto sea del Espíritu Santo. 

de ‘Principios básicos de cómo trabajan los obreros’ en “Registros de las pláticas de Cristo”

130. En ocasiones, Él te da un determinado tipo de sentimiento: pierdes el disfrute interior, la presencia de Dios, y estás en tinieblas. Esto es un tipo de refinamiento. Siempre que haces una cosa, algo sale mal o se estrella contra una pared. Esta es la disciplina de Dios. Puedes hacer algo, no tener ningún sentimiento particular sobre ello y los demás tampoco lo saben; pero Dios sabe. Él no te dejará ir y te disciplinará. La obra del Espíritu Santo es muy detallada. Él observa con mucho detenimiento cada palabra y cada acción de las personas, cada uno de sus actos y de sus movimientos, cada uno de sus pensamientos y de sus ideas, de forma que las personas puedan ganar una conciencia interna de estas cosas. Haces algo una vez y sale mal, lo haces de nuevo y sigue saliendo mal, y gradualmente llegarás a entender la obra del Espíritu Santo. Después de haber sido disciplinado muchas veces, sabrás qué hacer para estar en línea con la voluntad de Dios y saber lo que no está en línea con Su voluntad. Al final, tendrás respuestas precisas a la dirección del Espíritu Santo desde tu interior.

de ‘Los que serán hechos perfectos deben someterse al refinamiento’ en “La Palabra manifestada en carne”

131. Hay una condición para la obra del Espíritu Santo en las personas. Sólo si anhelan buscar y no tienen dos motivaciones ni tienen dudas respecto a las acciones de Dios, y son capaces de mantener su obligación en todo momento, pueden ganar la obra del Espíritu Santo.

de ‘Debes mantener tu lealtad a Dios’ en “La Palabra manifestada en carne”

132. Primero te debes rendir y dejar a un lado las cosas que amas y atesoras. Si no dejas a un lado esas, sino que sigues llevando esas cosas mientras todavía buscas hacer peticiones a Dios, ¿puedes obtener la obra del Espíritu Santo? La obra del Espíritu Santo es condicional y Dios es un Dios que odia el mal y que es puro y santo. Si las personas siempre llevan estas cosas y se bloquean a Dios, siempre rechazan la obra y guía de Dios, entonces Dios dejará de obrar en ellas. Dios no está obligado a obrar dentro de cada persona y no te forzará a hacer esto o aquello. Él no te fuerza. […] El Espíritu Santo obra de una manera especialmente amable. Él te mueve y no lo sientes, sintiendo sólo como si tú mismo inconscientemente hubieras llegado a entender o darte cuenta de algo. Así que, este tipo de persona se debe arrepentir genuinamente o el Espíritu Santo no obrará en ella.

de ‘Tú puedes obtener la verdad después de entregarle tu verdadero corazón a Dios’ en “Registros de las pláticas de Cristo”

133. Si tu corazón se puede derramar en Dios, y mantenerse tranquilo delante de Él, tendrás la oportunidad, las cualificaciones, para que el Espíritu Santo te use, para recibir Su esclarecimiento e iluminación, y tendrás aún más la oportunidad de que el Espíritu Santo compense tus deficiencias. Cuando das tu corazón a Dios, puedes entrar de forma más profunda en el lado positivo, y estar en un plano más elevado de entendimiento; en el lado negativo, tendrás más entendimiento de tus propias faltas y deficiencias, estarás más dispuesto a buscar satisfacer la voluntad de Dios y, en un estado no pasivo, entrarás activamente, y esto significará que eres una persona correcta.

de ‘Es muy importante establecer una relación normal con Dios’ en “La Palabra manifestada en carne”

134. El Espíritu Santo obra por medio de este principio: por medio de la cooperación de las personas, por medio de que ellas oren de manera activa, buscando y acercándose más a Dios, se pueden lograr resultados y el Espíritu Santo las puede esclarecer e iluminar. No es el caso de que el Espíritu Santo actúe de manera unilateral o de que el hombre actúe unilateralmente. Ambos son indispensables, y cuanto más cooperen las personas, y cuanto más busquen alcanzar los estándares de las exigencias de Dios, mayor será la obra del Espíritu Santo. Sólo la cooperación real de las personas, aunada a la obra del Espíritu Santo, puede producir experiencias reales y el conocimiento esencial de las palabras de Dios. Gradualmente, por medio de experimentar de esta manera, al final se produce una persona perfecta.

de ‘Cómo conocer la realidad’ en “La Palabra manifestada en carne”

137. Dios obra en aquellos que buscan y atesoran la palabra de Dios. Cuanto más atesores la palabra de Dios, más obrará el Espíritu de Dios en ti. Cuanto más atesore una persona la palabra de Dios, mayor es su oportunidad de ser perfeccionada por Dios. Dios perfecciona a aquellos que verdaderamente lo aman, perfecciona a aquellos cuyos corazones están en paz ante Él. Si atesoras toda la obra de Dios, si atesoras el esclarecimiento de Dios, si atesoras la presencia de Dios, si atesoras el cuidado y la protección de Dios, si atesoras cómo la palabra de Dios se convierte en tu realidad y provisión de tu vida, eres sumamente conforme al corazón de Dios. Si atesoras la obra de Dios, si atesoras toda la obra que Dios ha hecho en ti, Dios te bendecirá y hará que todo lo que es tuyo se multiplique.

de ‘Dios perfecciona a quienes siguen Su corazón’ en “La Palabra manifestada en carne”

138. Todos los que aman a Dios son personas que buscan vida, es decir, personas que buscan la verdad y que quieren verdaderamente a Dios; todos tienen el esclarecimiento del Espíritu Santo, y Él los ha conmovido. Todos pueden ser guiados por Dios.

de ‘El amor genuino por Dios es espontáneo’ en “La Palabra manifestada en carne”

139. Sin duda, en la actualidad hay algunos malos espíritus que obran a través de cosas sobrenaturales para engañar al hombre; eso no es sino una imitación de su parte, engañar al hombre por medio de la obra que actualmente el Espíritu Santo no hace. Muchos malos espíritus imitan la obra de los milagros y de sanar la enfermedad; no son nada sino la obra de los malos espíritus porque el Espíritu Santo ya no hace esa obra en la actualidad. Todos aquellos que vienen después que imitan la obra del Espíritu Santo, ellos son malos espíritus. Toda la obra llevada a cabo en Israel en ese tiempo fue sobrenatural. Sin embargo, el Espíritu Santo no obra así ahora, y cualquier obra así que le siga es obra e interrupción de Satanás y de los espíritus malignos. Sin embargo, no se puede afirmar que todo lo sobrenatural sea obra de los espíritus malignos. Esto depende de la era de la obra de Dios.

de ‘El misterio de la encarnación (1)’ en “La Palabra manifestada en carne”

140. Si durante el día presente, emerge una persona capaz de exhibir señales y maravillas, y puede echar fuera demonios, sanar a los enfermos, y llevar a cabo muchos milagros, y si esta persona declara ser Jesús que ha venido, sería una falsificación de espíritus malos, y su imitación de Jesús. ¡Recuerda esto! Dios no repite la misma obra. La etapa de la obra de Jesús ya ha sido completada, y Dios nunca más la acometerá. […] Si durante los últimos días, Dios siguiera exhibiendo señales y maravillas, echara fuera demonios y sanara a los enfermos —si hiciera exactamente lo mismo que Jesús—, Dios estaría repitiendo la misma obra, y la de Jesús no tendría significado ni valor. Así pues, Dios lleva a cabo una etapa de la obra en cada era. Una vez completada cada etapa de la obra, los espíritus malignos la imitan pronto, y después de que Satanás empiece a pisarle los talones a Dios, este cambia a un método diferente; una vez que Dios ha completado una etapa de Su obra, los espíritus malignos la imitan. Debéis tener claras estas cosas.

de ‘Conocer la obra de Dios hoy’ en “La Palabra manifestada en carne”

141. Algunos están poseídos por espíritus malignos y claman persistentemente “¡Soy Dios!”. Pero al final, no pueden mantenerse firmes, porque actúan en nombre del ser incorrecto. Representan a Satanás y el Espíritu Santo no les presta atención. Por muy alto que te exaltes o por muy fuerte que clames, sigues siendo un ser creado, que pertenece a Satanás.

de ‘El misterio de la encarnación (1)’ en “La Palabra manifestada en carne”

142. Si dices que el Espíritu Santo está siempre obrando dentro de ti, que eres iluminado por Dios y tocado por el Espíritu Santo en todo momento y que obtienes nuevos conocimientos todo el tiempo, entonces esto no es normal. ¡Es extremadamente sobrenatural! ¡Sin la más mínima duda, tales personas son espíritus malignos! Incluso cuando el Espíritu de Dios viene a la carne, hay momentos en los que Él debe descansar y debe comer, y ni decir nada de ti. Aquellos que han sido poseídos por espíritus malignos parecen no tener la debilidad de la carne. Son capaces de abandonar y renunciar a todo, son desapasionados, capaces de soportar el tormento, no sienten la menor fatiga, como si hubieran trascendido a la carne. ¿No es esto extremadamente sobrenatural? La obra del espíritu maligno es sobrenatural y estas cosas son inalcanzables por el hombre. Aquellos que no pueden diferenciar, se sienten envidiosos cuando ven a tales personas y dicen que su creencia en Dios es demasiado fuerte y buena y que nunca son débiles. De hecho, esta es la manifestación de la obra del espíritu maligno.

de ‘Práctica (4)’ en “La Palabra manifestada en carne”

145. ¿Qué obra proviene de Satanás? En la obra que proviene de Satanás, las visiones que las personas tienen son vagas y abstractas y no tienen una humanidad normal, los motivos detrás de sus acciones están equivocados y, aunque desean amar a Dios, siempre hay acusaciones en su interior y estas acusaciones y pensamientos siempre están interfiriendo en su interior, restringiendo el crecimiento de su vida y deteniéndolas de tener condiciones normales delante de Dios. Es decir, tan pronto como la obra de Satanás está presente dentro de las personas, sus corazones no pueden estar en paz delante de Dios, no saben qué hacer con ellas mismas, el ver una congregación las hace querer huir y no pueden cerrar sus ojos cuando otros oran. La obra de los malos espíritus arruina la relación normal entre el hombre y Dios y perturba las visiones anteriores de las personas y el camino en el que su vida tiene que entrar, en sus corazones nunca se pueden acercar a Dios, siempre pasan cosas que les causan trastornos y las encadenan y sus corazones no pueden encontrar la paz, no hay fuerza en su amor por Dios y hacen que sus espíritus se hundan. Tales son las manifestaciones de la obra de Satanás. La obra de Satanás se manifiesta en lo que sigue: Que no puedas mantenerte firme y dar testimonio y hace que te conviertes en alguien que es culpable delante de Dios y que no tiene lealtad hacia Dios. Con la interferencia de Satanás, pierdes el amor y la lealtad hacia Dios en tu interior, se te despoja de una relación normal con Dios, no buscas la verdad ni el mejoramiento de ti mismo, involucionas, te haces pasivo, te complaces a ti mismo, das rienda suelta a la propagación del pecado y no aborreces el pecado; además, la interferencia de Satanás te vuelve disoluto, hace que el toque de Dios desaparezca dentro de ti y hace que te quejes de Dios y te pongas en Su contra y te lleva a cuestionar a Dios e incluso existe el riesgo de que dejes a Dios. Todo esto es la obra de Satanás.

de ‘La obra del Espíritu Santo y la obra de Satanás’ en “La Palabra manifestada en carne”

146. Cuando el estado de las personas no es normal, el Espíritu Santo las abandona, hay quejas en su interior, sus motivos están equivocados, son flojas, le dan gusto a la carne y sus corazones se rebelan contra la verdad y todo esto proviene de Satanás. Cuando las condiciones de las personas no son normales, cuando son oscuras por dentro y han perdido su razón normal, el Espíritu Santo las ha abandonado y en su interior no pueden comprender a Dios, aquí es cuando Satanás está obrando en ellas.

de ‘La obra del Espíritu Santo y la obra de Satanás’ en “La Palabra manifestada en carne”

147. La obra del Espíritu Santo es un progreso proactivo mientras que la obra de Satanás es de regresión y pasividad, de desobediencia a Dios, de oposición a Dios, de pérdida de fe en Dios y de poca disposición incluso para cantar canciones y levantarse y bailar. […] La obra de Satanás acarrea muchas cosas que te causan interferencia, hace que no te den ganas de orar, que seas muy flojo para comer y beber las palabras de Dios, que no estés dispuesto a vivir la vida de la iglesia y te aleja de la vida espiritual.

de ‘La obra del Espíritu Santo y la obra de Satanás’ en “La Palabra manifestada en carne”

148. Los espíritus malignos aún pueden esforzarse para interferir en el hombre, causándole un estado de ánimo confuso, haciendo que pierda el juicio, que se sienta inquieto en su mente y que sufra interferencia en todas las cosas. Dentro del hombre todavía hay algunas cosas de la mente o del alma que Satanás puede controlar y manipular. Por tanto, sigue siendo posible que tengas enfermedades, problemas, que tengas pensamientos suicidas y que, en ocasiones, también sientas la desolación del mundo o que la vida no tiene sentido. […] Los malos espíritus son oportunistas, pueden hablar desde tu interior o a tu oído, o también pueden desordenar tus pensamientos y tu mente, echan para atrás las inspiraciones del Espíritu Santo para que no las puedas sentir, después de esto comienzan a interferir contigo, haciendo que tu pensamiento sea confuso y tu cerebro se abotargue hasta que el corazón se te salga del pecho. Esa es la obra de los malos espíritus.

de ‘Lo que significa que Dios experimente el dolor del mundo’ en “Registros de las pláticas de Cristo”

150. ¿En qué situaciones interfiere Satanás? Cuando tus condiciones no son normales, cuando Dios no te ha tocado y no tienes la obra de Dios y por dentro estás seco y estéril, cuando oras a Dios pero no comprendes nada y comes y bebes las palabras de Dios pero no eres alumbrado ni iluminado, en tales ocasiones es fácil que Satanás obre dentro de ti. En otras palabras, cuando el Espíritu Santo te ha abandonado y no puedes comprender a Dios, entonces te pasan muchas cosas que proceden de la tentación de Satanás.

de ‘La obra del Espíritu Santo y la obra de Satanás’ en “La Palabra manifestada en carne”

151. Satanás obra al mismo tiempo que el Espíritu Santo obra e interfiere en el hombre al mismo tiempo que el Espíritu Santo toca el interior del hombre; en tales ocasiones, sin embargo, la obra del Espíritu Santo toma la posición de liderazgo y las personas cuyas condiciones son normales pueden triunfar, que es el triunfo de la obra del Espíritu Santo sobre la obra de Satanás. Pero cuando el Espíritu Santo obra, hay muy poco de la obra de Satanás; cuando el Espíritu Santo obra todavía existe un carácter desobediente dentro de las personas y todo lo que originalmente había dentro de ellas sigue ahí, pero con la obra del Espíritu Santo a las personas les es fácil conocer sus cosas esenciales y su carácter rebelde hacia Dios, aunque sólo se pueden deshacer de ellos durante la obra gradual.

de ‘La obra del Espíritu Santo y la obra de Satanás’ en “La Palabra manifestada en carne”

152. Distinguir entre el camino verdadero y el falso requiere de varios aspectos de los conocimientos fundamentales, el más fundamental de los cuales es decir si existe o no la obra del Espíritu Santo. Porque la esencia de la creencia del hombre en Dios es la creencia en el Espíritu de Dios, e incluso su creencia en Dios encarnado se debe a que esta carne es la personificación del Espíritu de Dios, lo que significa que tal creencia sigue siendo la creencia en el Espíritu. Existen diferencias entre el espíritu y la carne, pero debido a que esta carne proviene del Espíritu, y es la Palabra hecha carne, entonces en lo que el hombre cree sigue siendo la esencia inherente de Dios. Y, por ende, al diferenciar si este es o no el camino verdadero, por sobre todo se tiene que observar si es o no la obra del Espíritu Santo, después de lo cual se debe ver si existe o no verdad en este camino. Esta verdad es el carácter de vida de la humanidad normal, es decir, lo que fue requerido del hombre cuando Dios lo creó en el principio, a saber: toda la humanidad normal (incluyendo el sentido humano, la percepción, la sabiduría y el conocimiento básico de ser hombre). Es decir, se necesita analizar si este camino lleva o no al hombre a una vida de humanidad normal, si la verdad dicha es o no requerida de acuerdo con la realidad de la humanidad normal, si esta verdad es o no práctica y actual, y si es o no es muy oportuna. Si existe verdad en ello, entonces será capaz de llevar al hombre a experiencias normales y prácticas; el hombre, por otra parte, se hace cada vez más normal, el sentido humano del hombre se vuelve cada vez más completo, la vida del hombre en la carne y la vida espiritual se vuelven cada vez más ordenadas, y las emociones del hombre se hacen cada vez más normales. Este es el segundo principio. Hay otro principio, que se refiere a si el hombre tiene o no un conocimiento cada vez mayor de Dios, si el que experimente este tipo de obra y verdad puede inspirar el amor de Dios en él y acercarlo cada vez más a Dios. En esto se puede medir si este es o no el camino verdadero. Lo más fundamental es si este camino es más realista que sobrenatural, y si es o no capaz de proporcionar vida al hombre. Si se ajusta a estos principios, puede llegarse a la conclusión de que este camino es el camino verdadero.

de ‘Sólo los que conocen a Dios y Su obra pueden satisfacer a Dios’ en “La Palabra manifestada en carne”

153. En la tierra, toda clase de espíritus malvados está constantemente al acecho de un lugar para descansar, buscando incesantemente cadáveres de personas para comerlos. ¡Mi pueblo! Debes permanecer bajo Mi cuidado y protección. ¡Nunca os comportéis de forma disoluta! ¡Nunca os comportéis imprudentemente! En su lugar, ofrece tu lealtad en Mi casa, y sólo con ella puedes montar un contraataque contra el ingenio del diablo. Bajo ninguna circunstancia debes comportarte como en el pasado, haciendo una cosa delante de Mí y otra a Mis espaldas; así ya estás más allá de la redención. […] Lo que Satanás necesita es exactamente un lugar sucio e inmundo; cuanto más desesperanzados, irremediables mientras más irredimibles y más degenerados seáis, negándoos a someteros a la contención, más aprovecharán los espíritus inmundos cualquier oportunidad de infiltrarse. Una vez hayáis llegado a este paso, vuestra lealtad no será sino un parloteo ocioso, sin ninguna realidad, y los espíritus inmundos se comerán vuestra resolución, para convertirla en desobediencia o en el engaño de Satanás, y usarla para interrumpir Mi obra. Por esa razón os golpearé hasta la muerte cuándo y dónde quiera.

de ‘La décima declaración’ de Las declaraciones de Dios al universo enterno en “La Palabra Manifestada en la Carne”

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