Las veinte verdades de dar testimonio de Dios

Contenido

XV. Se debe comunicar claramente cómo discernir la esencia de los fariseos y del mundo religioso que desafían a Dios

3. ¿Por qué cada nueva etapa de la obra de Dios se encuentra con el furioso desafío y la condenación del mundo religioso? ¿Cuál es la causa del origen?

Versículo(s) bíblico(s) para referencia:

“Entonces comenzó a hablarles en parábolas: Un hombre planto una viña y la cerco con un muro, cavo un estanque debajo del lagar y edifico una torre; la arrendó a labradores y se fue de viaje. Al tiempo de la vendimia envió un siervo a los labradores para recibir de los labradores su parte de los frutos de la viña. Pero ellos, echándole mano, lo golpearon y lo enviaron con las manos vacías. De nuevo les mandó otro siervo, y a él lo hirieron en la cabeza y lo trataron vergonzosamente. Y envió a otro y a éste lo mataron; y así con otros muchos, golpeando a unos y matando a otros. Todavía le quedaba uno, un hijo amado; y les envió a este último, diciendo: ‘Respetarán a mi hijo.’ Pero aquellos labradores se dijeron entre sí: ‘Este es el heredero; ¡venid, matémosle, y la heredad será nuestra!’ Y echándole mano, lo mataron y lo arrojaron fuera de la viña. ¿Qué hará, entonces, el dueño de la viña? Vendrá y destruirá a los labradores, y dará la viña a otros” (Marcos 12:1-9).

“Entonces los principales sacerdotes y los fariseos convocaron un concilio, y decían: ¿Qué hacemos? Porque este hombre hace muchas señales. Si le dejamos seguir así, todos van a creer en El, y los romanos vendrán y nos quitarán nuestro lugar y nuestra nación... Así que, desde ese día planearon entre sí para matarle” (Mateo 4:17).

Palabras relevantes de Dios:

La obra de Dios sigue avanzando, y aunque el propósito de la misma no cambia, los medios por los cuales Él la realiza lo hacen continuamente, y de este modo también los que siguen a Dios. Cuanto más obra de Dios hay, más exhaustivamente llega el hombre a conocer a Dios, y su carácter cambia en consecuencia junto a Su obra. Sin embargo, como la obra de Dios siempre cambia, los que no conocen la obra del Espíritu Santo y esos hombres absurdos que no conocen la verdad, pasan a ser oponentes de Dios. Su obra nunca se conforma a las ideas del hombre, porque la misma siempre es nueva y nunca vieja. Él nunca repite obra antigua sino que sigue adelante con otra nunca realizada anteriormente. Como Dios no repite Su obra y el hombre la juzga invariablemente en base a Su obra del pasado, es extremadamente difícil llevar a cabo cada etapa de la obra de la nueva era. ¡El hombre presenta demasiados impedimentos! ¡Su pensamiento es demasiado rígido! Ningún hombre conoce la obra de Dios, pero todos la definen. Lejos de Dios, el hombre pierde la vida, la verdad, y Sus bendiciones, pero no acepta la vida ni la verdad, y mucho menos las grandes bendiciones que Dios concede a la humanidad. Todos los hombres desean tener a Dios, pero son incapaces de tolerar algún cambio en Su obra. Los que no aceptan la nueva obra de Dios creen que ésta es inmutable, y que siempre permanece estancada. En su creencia, todo lo que se necesita para obtener la salvación eterna de Dios es guardar la ley, y si se arrepienten y confiesan sus pecados, el corazón de Dios estará satisfecho para siempre. Opinan que Dios sólo puede ser el Dios bajo la ley y el que fue clavado en la cruz por el hombre; piensan asimismo, que Dios no debería, no puede, sobrepasar la Biblia. Son precisamente estas opiniones las que los han encadenado firmemente a la antigua ley y los han mantenido coartados por rígidas regulaciones. Además, muchos más creen que cualquiera que sea la nueva obra de Dios, ésta debe corroborarse con profecías, y que en cada etapa de la misma, todos los que le siguen con un corazón sincero también deben recibir revelaciones, o de lo contrario esa obra no podría ser de Dios. Ya no es una tarea fácil que el hombre llegue a conocer a Dios. Sumado a su absurdo corazón y a su naturaleza rebelde de prepotencia y engreimiento, le resulta muy difícil aceptar la nueva obra de Dios.

de ‘¿Cómo puede el hombre que ha definido a Dios en sus conceptos recibir Sus revelaciones?’ en “La Palabra manifestada en carne”

Las tres etapas de la obra son la expresión completa de la obra de salvar a la humanidad. Aquellos que no conocen las tres etapas de la obra ignorarán los diversos métodos y principios de la obra del Espíritu Santo; aquellos que sólo se ciñen rígidamente a la doctrina que permanece de una etapa de la obra son personas que limitan a Dios a la doctrina, y cuya creencia en Él es vaga e incierta. Tales personas nunca recibirán Su salvación. Sólo las tres etapas de la obra de Dios pueden expresar plenamente la totalidad de Su carácter, y expresan por completo Su propósito de salvar a toda la humanidad, así como todo el proceso de salvación de la misma. Esto demuestra que Él ha derrotado a Satanás y ha ganado a la humanidad; es una prueba de Su victoria y la expresión de todo Su carácter. Los que sólo entienden una etapa de las tres que componen la obra de Dios sólo conocen parte de Su carácter. En las ideas del hombre, es fácil que esta única etapa de la obra pase a ser doctrina, es probable que éste establezca reglas relativas a Dios, y use esta sola parte de Su carácter como una representación de todo Su carácter. Además, gran parte de la imaginación del hombre está mezclada dentro de sí, de forma que limita rigurosamente el carácter, el ser, y la sabiduría de Dios, así como los principios de Su obra, dentro de parámetros limitados, creyendo que si Él fue así una vez, permanecerá igual para siempre y nunca cambiará. Sólo aquellos que conocen y aprecian las tres etapas de la obra pueden conocer a Dios de forma plena y precisa. Como mínimo, no le definirán como el Dios de los israelitas, o de los judíos ni lo verán como un Dios que siempre estará clavado en la cruz por causa del hombre. Si sólo llegas a conocer a Dios a partir de una etapa de Su obra, tu conocimiento es demasiado, demasiado pequeño. No es sino una gota en el océano. Si no, ¿por qué clavarían a Dios vivo en la cruz muchos de la vieja guardia religiosa? ¿No es porque el hombre lo confina dentro de ciertos parámetros? ¿No se oponen muchos a Dios y obstruyen la obra del Espíritu Santo, porque no conocen la obra variada y diversa de Dios, y, además, porque no poseen sino una pizca de conocimiento y doctrina con los que medir la obra del Espíritu Santo? Aunque las experiencias de tales personas son superficiales, son arrogantes y permisivas en su naturaleza, y consideran la obra del Espíritu Santo con desprecio, ignoran las disciplinas de éste y, además, usan sus viejos argumentos triviales para confirmar la obra del Espíritu Santo. También representan una dramaturgia, y están plenamente convencidos de su propio conocimiento y erudición, y de que son capaces de viajar por todo el mundo. ¿No son tales personas las que el Espíritu Santo desprecia y rechaza, y no serán eliminadas por la nueva era? ¿No son los que vienen delante de Dios y se oponen abiertamente a Él pequeñas personas miopes, que simplemente intentan demostrar lo inteligentes que son? Con tan sólo un ínfimo conocimiento de la Biblia, tratan de abarcar la “academia” del mundo, pero con una doctrina superficial que enseñar a las personas, intentan revertir la obra del Espíritu Santo, y tratan de hacerla girar alrededor de su propio proceso de pensamiento; tan cortos de miras como son, intentan observar con una sola mirada 6.000 años de obra de Dios. ¿Tienen estas personas alguna razón de la que hablar? De hecho, cuanto mayor es el conocimiento de Dios por parte de las personas, más tardan en juzgar Su obra. Además, sólo hablan un poco de su conocimiento de la obra de Dios hoy, pero no son imprudentes en sus juicios. Cuanto menos conocen a Dios las personas, más soberbias y arrogantes son, y más gratuitamente proclaman Su ser, pero sólo hablan de teoría y no ofrecen evidencias reales. Tales personas no tienen ningún valor en absoluto. ¡Quienes ven la obra del Espíritu Santo como un juego son frívolos! Los que no son cautos cuando se encuentran con la nueva obra del Espíritu Santo, que dan rienda suelta a sus bocas, son rápidos para juzgar, dan libertad a su instinto natural para negar la corrección de la obra del Espíritu Santo, y también lo insultan y blasfeman; ¿no ignoran estas personas irrespetuosas dicha obra? ¿No son, además, los arrogantes, inherentemente soberbios e ingobernables? Aunque venga un día en el que tales personas acepten la nueva obra del Espíritu Santo, Dios seguirá sin tolerarlas. No sólo miran por encima del hombro a aquellos que trabajan para Él, sino que blasfeman contra Él mismo. Tales personas insensatas no serán perdonadas ni en esta era ni en la venidera, ¡y perecerán para siempre en el infierno! Estas personas irrespetuosas y permisivas están fingiendo creer en Dios y, cuanto más lo hacen, más probable es que ofendan Sus decretos administrativos. ¿No caminan por esta senda todos esos arrogantes, desenfrenados innatos, que nunca han obedecido a nadie? ¿Acaso no se oponen a Dios día tras día, a Él que siempre es nuevo y nunca viejo?

de ‘Conocer las tres etapas de la obra de Dios es la senda para conocer a Dios’ en “La Palabra manifestada en carne”

Cada una de las tres etapas se lleva a cabo sobre el fundamento de la anterior, no de forma independiente, separada de la obra de salvación. Aunque existen grandes diferencias en la era y el tipo de obra realizada, en su núcleo sigue estando la salvación de la humanidad, y cada etapa de la obra de salvación es más profunda que la anterior. Cada una de ellas continúa desde el fundamento de la última, que no se ha abolido. De esta forma, en Su obra que siempre es nueva y nunca vieja, Dios está expresando constantemente Su carácter que nunca antes se ha expresado al hombre, y siempre está revelando a éste Su nueva obra, y Su nuevo ser, y aunque la vieja guardia religiosa hace todo lo que puede para resistirse a esto, y se opone abiertamente a ello, Dios siempre hace la nueva obra que pretende hacer. Su obra siempre está cambiando, y por ello siempre está encontrando la oposición del hombre. Así, también Su carácter siempre está cambiando, al igual que la era y los beneficiarios de Su obra. Además, Él siempre está haciendo obra que nunca ha hecho antes, incluso llevando a cabo una que al hombre le parece una contradicción de la que se ha realizado anteriormente, que va contra ella. El hombre sólo es capaz de aceptar un tipo de obra, o una forma de práctica. Resulta difícil para él aceptar la obra, o las formas de práctica, que están en conflicto con él, o que son más elevadas que él; pero el Espíritu Santo siempre está haciendo nueva obra, y así aparecen grupo tras grupo de expertos religiosos que se oponen a la nueva obra de Dios. Estas personas se han vuelto expertos, precisamente porque el hombre no tiene conocimiento de que Dios siempre es nuevo y nunca viejo ni de los principios de Su obra, y, menos aún de las muchas formas en las que Dios salva al hombre. Como tal, el ser humano es totalmente incapaz de distinguir si esta obra procede del Espíritu Santo, y si es de Dios mismo. Muchas personas se aferran a una actitud en la que, si se corresponde con las palabras que vinieron antes, la aceptan, y si hay diferencias con la obra anterior, se oponen a ella y la rechazan... Sabed que os oponéis a la obra de Dios, o usáis vuestras propias ideas para medir la obra de hoy, porque no conocéis los principios de la misma, y porque no os tomáis lo bastante en serio la obra del Espíritu Santo. Vuestra oposición a Dios y la obstrucción de la obra del Espíritu Santo está causada por vuestros conceptos y vuestra arrogancia inherente. No se debe a que la obra de Dios sea errónea, sino a que sois demasiado desobedientes por naturaleza.

de ‘Conocer las tres etapas de la obra de Dios es la senda para conocer a Dios’ en “La Palabra manifestada en carne”

¿Deseáis conocer la raíz de la oposición de los fariseos a Jesús? ¿Deseáis conocer la esencia de los fariseos? Estaban llenos de fantasías sobre el Mesías. Aún más, sólo creían que este vendría, pero no buscaban la verdad de la vida. Por tanto, incluso hoy siguen esperándole, porque no tienen conocimiento del camino de la vida ni saben cuál es la senda de la verdad. Decidme, ¿cómo podrían obtener la bendición de Dios tales personas insensatas, tozudas e ignorantes? ¿Cómo podrían contemplar al Mesías? Se opusieron a Jesús, porque no conocían la dirección de la obra del Espíritu Santo ni el camino de la verdad mencionado por Jesús y, además, porque no entendieron al Mesías. Y como nunca le habían visto ni habían estado en Su compañía, cometieron el error de pagar un tributo vacío al nombre del Mesías mientras se oponían a Su esencia por todos los medios. Estos fariseos eran tozudos y arrogantes en esencia, y no obedecían la verdad. El principio de su creencia en Dios es: por muy profunda que sea Tu predicación, por muy alta que sea Tu autoridad, no eres Cristo a no ser que seas llamado el Mesías. ¿No son estas opiniones absurdas y ridículas?

de ‘Cuando veas el cuerpo espiritual de Jesús será cuando Dios haya hecho de nuevo el cielo y la tierra’ en “La Palabra manifestada en carne”

Los hombres necios e ignorantes muchas veces ven la humanidad normal de Cristo como un defecto. No importa cómo Él exprese y revele el ser de Su divinidad, el hombre es incapaz de reconocer que Él es Cristo. Y entre más demuestre Cristo Su obediencia y humildad, más a la ligera los necios consideran a Cristo. Incluso están los que adoptan hacia Él una actitud de exclusión y desprecio, sin embargo colocan sobre la mesa a esos “grandes hombres” de las imágenes elevadas para adorarlos. La resistencia del hombre a Dios y su desobediencia a Dios vienen del hecho de que la esencia del Dios encarnado se somete a la voluntad de Dios, y también de la humanidad normal de Cristo; aquí está el origen de la resistencia del hombre a Dios y la desobediencia a Dios. Si Cristo no hubiera tenido ni la apariencia de Su humanidad ni tampoco hubiera buscado la voluntad de Dios el Padre desde la perspectiva de un ser creado, sino que al contrario hubiera poseído una superhumanidad, entonces probablemente no habría habido ninguna desobediencia por parte de ningún hombre. La razón por la que el hombre siempre está dispuesto a creer en un Dios invisible que está en el cielo es porque Dios en el cielo no tiene una humanidad y no tiene ni una sola cualidad de un ser creado. Así que el hombre siempre lo considera con la mayor estima, pero tiene una actitud de desprecio hacia Cristo.

de ‘La esencia de Cristo es la obediencia a la voluntad del Padre celestial’ en “La Palabra manifestada en carne”

Si Dios es solo un espíritu que es invisible al hombre, al hombre le es muy fácil creer en Dios. El hombre puede dar rienda suelta a su imaginación, puede escoger cualquier imagen que le guste como la imagen de Dios para agradarse y hacerse sentir feliz. De esta manera, el hombre puede hacer lo que sea más agradable para su propio Dios y lo que este Dios esté muy dispuesto a hacer, sin escrúpulos. Es más, el hombre cree que nadie es más leal y devoto que él con Dios y que todos los demás son perros gentiles y desleales con Dios. Se puede decir que esto es lo que buscan aquellos cuya creencia en Dios es vaga y se basa en doctrina; todo lo que ellos buscan es lo mismo, con poca variación. Solo que las imágenes de Dios en sus imaginaciones son diferentes, pero su esencia es de hecho la misma.

Al hombre no le preocupa su creencia despreocupada en Dios y cree en Dios como le place. Este es uno de los “derechos y libertades del hombre”, en los que nadie puede interferir porque el hombre cree en su propio Dios y no en el Dios de nadie más; es de su propiedad privada y casi todos poseen esta clase de propiedad privada. El hombre ve esta propiedad como un tesoro precioso pero para Dios no hay nada más despreciable o sin valor, porque no hay una señal más clara de la oposición a Dios que esta propiedad privada del hombre. Es por causa de la obra de Dios encarnado que Dios se hace una carne que tiene una forma tangible y que el hombre puede ver y tocar. No es un Espíritu sin forma, sino una carne con quien el hombre puede tener contacto y que puede tocar. Sin embargo, la mayoría de los Dioses en los que la gente cree son deidades sin carne que no tienen forma, que también son de una forma libre. De esta manera, el Dios encarnado se ha vuelto el enemigo de la mayoría de los que creen en Dios y los que no pueden aceptar el hecho de la encarnación de Dios se han vuelto, de manera similar, los adversarios de Dios. El hombre tiene concepciones, no por su forma de pensar o por su rebelión, sino por esta propiedad privada que tiene. Es por esta propiedad privada que la mayoría de las personas mueren y, de hecho, este Dios ambiguo que no se puede tocar, que no se puede ver y que no existe, es lo que arruina la vida del hombre. La vida del hombre es confiscada, no por el Dios encarnado, mucho menos por el Dios del cielo, sino por el Dios de la propia imaginación del hombre.

de ‘La humanidad corrupta está más necesitada de la salvación del Dios hecho carne’ en “La Palabra manifestada en carne”

Todos los hombres desean ver el verdadero semblante de Jesús y desean estar con Él. Creo que ninguno de los hermanos o hermanas diría que no está dispuesto a ver o a estar con Jesús. Antes de vosotros haber visto a Jesús, es decir, antes de haber visto al Dios encarnado, tendréis muchas ideas, por ejemplo, acerca de la apariencia de Jesús, Su forma de hablar, Su modo de vida, y así sucesivamente. Sin embargo, cuando realmente lo veis, vuestros pensamientos cambian rápidamente. ¿Por qué sucede esto? ¿Deseáis saber? Mientras que el pensar del hombre en verdad no puede ser pasado por alto, es mucho más intolerable que el hombre altere la esencia de Cristo. Vosotros consideráis a Cristo como un inmortal, un erudito, pero nadie considera a Cristo como un mortal con esencia divina. Por lo tanto, muchos de los que anhelan día y noche ver a Dios son, de hecho, enemigos de Dios, y son incompatibles con Dios. ¿No es esto un mal por parte del hombre? ¡Incluso ahora vosotros pensáis que vuestras creencias y lealtad son tales que merecéis ver el semblante de Cristo, pero os exhorto a equiparos a vosotros mismos con cosas más tangibles! Ya que, en el pasado, el presente y el futuro, muchos de los que entran en contacto con Cristo, han fracasado; todos ellos desempeñan el rol de los fariseos. ¿Cuál es la razón de vuestro fracaso? Es precisamente debido a que en vuestras nociones hay un Dios admirable y elevado. Pero la verdad no es como el hombre la desea. No solo Cristo no es elevado, sino que más bien Él es particularmente pequeño; no solo es Él un hombre, sino que es un hombre común y corriente; no solo no puede Él ascender al cielo, sino que tampoco puede moverse libremente sobre la tierra. Así que la gente lo trata como un hombre común y corriente; hacen lo que quieren cuando están con Él, y le dicen palabras descuidadas a Él, todo esto mientras están a la espera de la venida del “Cristo verdadero”. Vosotros consideráis al Cristo que ya ha venido como un hombre común y corriente y Su palabra como la de un hombre común y corriente. Por lo tanto, vosotros, de Cristo no habéis recibido nada, y en su lugar habéis expuesto vuestra fealdad completamente ante la luz.

de ‘Aquellos incompatibles con Cristo son seguramente opositores de Dios’ en “La Palabra manifestada en carne”

¿Por qué digo que los del mundo religioso no creen en Dios y son hacedores de maldad, que son de la misma clase que el diablo? Cuando digo que son hacedores de maldad, es porque no entienden la voluntad de Dios ni ven Su sabiduría. Dios nunca les revela Su obra; son hombres ciegos, que no ven los hechos de Dios. Son los abandonados por Él y que no poseen Su cuidado y Su protección, mucho menos la obra del Espíritu Santo. Los que no tienen la obra de Dios son hacedores de maldad y se oponen a Dios.

de ‘Todos los que no conocen a Dios son los que se oponen a Él’ en “La Palabra manifestada en carne”

La fuente de oposición y rebeldía del hombre contra Dios es el haber sido corrompido por Satanás. Debido a que ha sido corrompido por Satanás, la conciencia del hombre se ha insensibilizado, se ha vuelto inmoral, sus pensamientos se han degenerado, y ha desarrollado una actitud mental retrógrada. Antes de ser corrompido por Satanás, el hombre de manera natural seguía a Dios y obedecía Sus palabras. Por naturaleza tenía sensatez y una buena conciencia, y tenía una humanidad normal. Después de haber sido corrompido por Satanás, su sentido original, su conciencia, y su humanidad se embotaron y fueron mermados por Satanás. Debido a ello, el hombre ha perdido su obediencia y amor a Dios. El sentido del hombre se ha vuelto aberrante, su carácter se ha vuelto como el de un animal, y su rebeldía hacia Dios es cada vez más frecuente y grave. Sin embargo, el hombre todavía no conoce ni reconoce esto, y meramente se opone a ciegas y se rebela. La revelación del carácter del hombre es la expresión de su sentido, de su percepción y de su conciencia, pero debido a que su sentido y su percepción se han enfermado, y su conciencia se ha vuelto supremamente sorda, su carácter se ha revelado contra Dios.

La fuente de la revelación del carácter corrupto del hombre no es más que su conciencia embotada, su naturaleza malévola, y su sentido endeble; si la conciencia y el sentido común del hombre regresaran a la normalidad, entonces él se volvería apto para ser usado ante Dios. Es simplemente debido a que la conciencia del hombre ha estado siempre insensibilizada, y que el sentido del hombre nunca ha sido sano, y que se ha hecho cada vez más torpe, lo que ha provocado que el hombre se haya vuelto cada vez más rebelde hacia Dios, hasta el punto, incluso, de clavar a Jesús en la cruz, y de negarse a que Dios encarnado de los últimos días entre en su casa, y que condene la carne de Dios, y que vea la carne de Dios como vil y precaria. Si el hombre tuviese al menos un poquito de humanidad, no sería tan cruel en su trato de la carne del Dios encarnado; si tuviese al menos un poco de sentido, no sería tan despiadado en su trato de la carne de Dios encarnado; si tuviese un poco de conciencia, no sería tan “agradecido” al Dios encarnado de esta manera. El hombre vive en la era de Dios hecho carne, sin embargo, es incapaz de dar gracias a Dios por haberle dado una oportunidad tan buena, y en vez de ello, maldice la venida de Dios, o ignora por completo el hecho de la encarnación de Dios, y se muestra aparentemente en contra de ella y hastiado de ello... El carácter del hombre se ha vuelto extremadamente vicioso, su sentido ha crecido de forma sumamente apática, y su conciencia ha sido aplastada por completo por el maligno, por lo que hace ya tiempo que dejó de ser la conciencia original del hombre.

de ‘Tener un carácter inalterable es estar en enemistad con Dios’ en “La Palabra manifestada en carne”

"Scripture taken from LA BIBLIA DE LAS AMERICAS®,

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