Fe y Vida

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Adiós a esos días de luchar contra el destino

Sólo al recordar cómo confiaba en el veneno de Satanás para vivir, cómo esto competía con mi destino, vi que yo no reconocía la autoridad de Dios, que confiando en mis propias capacidades estaba desechando la soberanía de Dios. ¡Era algorealmente tan estúpido y necio! Aunque me distancié de Dios y me negué a escuchar la voz de Dios, Dios aún me perdonó y me soportó, me esperó en silencio y creó un entorno para que despertaran mi corazón y mi alma.

¿Qué me permite recuperar una vida feliz?

Este es un tiempo en el que las personas se preocupan mucho por el atractivo físico y por un cuerpo bonito. Con una cara bonita y una figura esbelta, yo hacía que la gente volteara a verme independientemente del tipo de ropa que vistiera. Las personas de mi alrededor me alababan con frecuencia y envidiaban que tuviera una gran figura y un bello rostro. Mi marido también era muy atento conmigo. Gracias a ello, me sentía muy segura. Fuera a donde fuera, siempre caminaba con la cabeza alta y la espalda recta. Me exhibía para recibir las alabanzas de los demás. En mi corazón, creía: si una mujer tiene una figura agraciada y una cara bonita, podría reescribir su propia vida.