Palabras diarias de Dios | Fragmento 140 | "Dios mismo, el único IV"

Palabras diarias de Dios | Fragmento 140 | "Dios mismo, el único IV"

319 |12 Jul 2020

Diálogo entre Satanás y Jehová Dios

(Job 1:6-11) Ahora, había un día cuando los hijos de Dios venían a presentarse ante Jehová y Satanás también vino entre ellos. Y Jehová dijo a Satanás: ¿De dónde vienes? Y Satanás respondió a Jehová, y dijo: De ir y venir de la tierra, y de andar por la tierra. Y Jehová dijo a Satanás: ¿Has considerado a Mi siervo Job, no hay ningún otro como él en la tierra, un hombre perfecto y recto, que teme a Dios y se aparta del mal? Entonces Satanás respondió a Jehová, y dijo: ¿Teme Job a Dios en vano? ¿No has puesto una cerca alrededor de él, de su casa y de todo lo que tiene por doquier? Has bendecido el trabajo de sus manos y sus propiedades han crecido en la tierra. Pero estira Tu mano ahora, y toca todo lo que tiene, y él te maldecirá de frente.

(Job 2:1-5) Nuevamente, hubo un día cuando los hijos de Dios vinieron a presentarse ante Jehová y Satanás también vino entre ellos a presentarse ante Jehová. Y Jehová dijo a Satanás: ¿De dónde vienes? Y Satanás respondió a Jehová, y dijo: De ir y venir de la tierra, y de andar por la tierra. Y Jehová dijo a Satanás: ¿Has considerado a Mi siervo Job, no hay ningún otro como él en la tierra, un hombre perfecto y recto, que teme a Dios, y se aparta del mal? Y aún mantiene su integridad, a pesar de que has tratado de ponerme contra él, de destruirlo sin ninguna razón. Y Satanás respondió a Jehová, y dijo: Piel por piel, sí, el hombre dará todo lo que tiene a cambio de su vida. Pero estira Tu mano ahora y toca sus huesos y su carne y te maldecirá de frente.

En el plan de gestión de Dios de seis mil años, en particular en el Libro de Job, estos dos pasajes que Satanás dice y las cosas que hace son representativos de su resistencia a Dios. ¿Podemos decir esto? (Sí). Este es Satanás mostrando su verdadera cara. ¿Has visto los hechos de Satanás en la vida que vivimos ahora? Cuando los ves, tal vez no pienses en ellos como cosas que él habla, y en su lugar te parezca que es el hombre quien las pronuncia, ¿verdad? Cuando el hombre expresa tales cosas, ¿qué se representa? A Satanás. Aunque tú lo reconozcas, sigues sin percibir que en realidad es Satanás quien las pronuncia. Pero aquí y ahora, has visto de forma inequívoca lo que Satanás mismo ha dicho. Ahora tienes un entendimiento incuestionable, claro como el cristal, del odioso rostro y de la maldad de Satanás. ¿Son, pues, estos dos pasajes pronunciados por Satanás valiosos para que las personas de hoy sean capaces de conocer la naturaleza de Satanás? ¿Merece la pena registrar estas frases para que la humanidad de hoy sea capaz de reconocer la odiosa cara de Satanás, su verdadero rostro original? Aunque pueda no parecer muy adecuado decir esto, expresarlo de este modo aún puede considerarse acertado. Sólo puedo expresarlo así y si puedes entenderlo, ya es suficiente. Una y otra vez, Satanás ataca las cosas que Jehová hace, lanzando acusaciones sobre el temor que Job tiene de Jehová Dios. Intenta provocar a Jehová a través de diversos métodos, haciendo que le permita tentar a Job. Sus palabras, por tanto, son altamente provocadoras. Dime, pues, una vez que Satanás ha pronunciado estas palabras, ¿puede Dios ver con claridad lo que Satanás quiere hacer? (Sí). ¿Entiende Dios lo que él quiere hacer? (Sí). En el corazón de Dios, este hombre, Job, al que Él considera —este siervo suyo que, para Él, es un hombre justo, un varón perfecto—, ¿puede soportar este tipo de tentación? (Sí). ¿Por qué dice Dios que “Sí” con tanta certeza? ¿Está Dios examinando siempre el corazón del hombre? (Sí). ¿Y es Satanás capaz de examinar el corazón del hombre? (No). Satanás no puede. Aunque Satanás pueda ver que el hombre tiene un corazón que teme a Dios, su malvada naturaleza nunca puede creer que la santidad sea santidad o que la sordidez sea sordidez. El malvado Satanás no puede nunca valorar algo que sea santo, justo o radiante. No puede evitar no escatimar esfuerzos para actuar a través de su naturaleza, su maldad y esos métodos que usa. Aun a riesgo de ser él mismo castigado o destruido por Dios, no duda en oponerse de forma obcecada a Dios: este es el mal, la naturaleza de Satanás. Por tanto, en este pasaje afirma: “Piel por piel, sí, el hombre dará todo lo que tiene a cambio de su vida. Pero estira Tu mano ahora y toca sus huesos y su carne y te maldecirá de frente”. ¿Qué está pensando? El temor que el hombre tiene de Dios se debe a que ha obtenido muchas ventajas de Él. El hombre consigue ventajas de Dios, y por ello afirma que Él es bueno. Sin embargo, el hombre puede temerle a Dios de esta forma, no porque Él sea bueno, sino sólo porque obtiene tantas ventajas: una vez que le privas de estas ventajas, él te abandona. En su malvada naturaleza, Satanás no cree que el corazón del hombre puede temer de verdad a Dios. ¿Por qué? Por su perversa naturaleza no sabe lo que es la santidad y mucho menos lo que es la reverencia temerosa. No sabe lo que es obedecer a Dios, lo que es temerle. Al no temerle a Dios, piensa: “El hombre tampoco puede temerle a Dios. Es imposible”. ¿No es esto así? (Sí). Decidme, ¿no es malvado Satanás? (¡Sí!). Satanás es malvado. Entonces, salvo nuestra iglesia, ya sean las denominaciones diversas, o los grupos religiosos y sociales, no creen en la existencia de Dios, no creen que Él puede obrar ni que haya un Dios, así que piensan: “Aquello en lo que tú crees tampoco es Dios”. Toma, por ejemplo, a un hombre promiscuo. Él mira y ve que todos son promiscuos, igual que él. El hombre que miente todo el tiempo mira y ve que nadie es sincero, que todos mienten. El hombre malo ve a todos malos y quiere pelear con todo aquel que ve. Esas personas que son un poco sinceras ven a todos sinceros, y por tanto siempre son embaucados, engañados, y no lo pueden remediar. ¿No es esto cierto? Pongo estos cuantos ejemplos para que estéis más seguros: la naturaleza maligna de Satanás no es un impulso temporal ni nada causado por su entorno; tampoco es una manifestación temporal producida por alguna razón o antecedentes. ¡Absolutamente no! ¡No puede evitar ser así! No puede hacer nada bueno. Incluso cuando dice algo agradable de oír, sólo te está seduciendo. Cuanto más agradable, cuanto más diplomático, más suaves son sus palabras, y más maliciosas se vuelven sus intenciones siniestras detrás de estas palabras. ¿Qué tipo de rostro, qué clase de naturaleza has visto en Satanás en estos dos pasajes? (Insidioso, malicioso y malvado). Su principal característica es la maldad, es especialmente malvado y malicioso; malicioso y malvado.

Extracto de “La Palabra manifestada en carne”

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