“El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que no obedece al Hijo no verá la vida” (Juan 3:36).

“Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre sino por mí” (Juan 14:6).

“Felipe le dijo: Señor, muéstranos al Padre, […] Jesús le dijo: […] El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; […] yo estoy en el Padre, y el Padre en mí” (Juan 14:8-10).

Yo y el Padre somos uno” (Juan 10:30).

Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis soportar. Pero cuando Él, el Espíritu de verdad, venga, os guiará a toda la verdad” (Juan 16:12-13).

I. Para creer en Dios hay que reconocer que Cristo es Dios aparecido en la carne y Dios mismo

Está registrado en la Biblia que el Espíritu Santo dio testimonio de que el Señor Jesús era el amado Hijo de Dios; el Señor Jesús llamaba “Padre” al Dios del cielo. Así, muchas personas creen que el Señor Jesucristo es el Hijo de Dios y que también hay un Dios Padre en el cielo. Sin embargo, el Señor Jesús afirmó: “El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; […] yo estoy en el Padre, y el Padre en mí” (Juan 14:9-10). “Yo y el Padre somos uno” (Juan 10:30). Vemos, por consiguiente, que hay un solo Dios. Jesucristo era Jehová Dios encarnado, Dios mismo.

Vídeos relacionados

El misterio de la piedad (III) - El misterio de la encarnación de Dios

El misterio de la piedad (III) - El misterio de la encarnación de Dios

Fragmentos destacados de Películas
Película evangélica "El misterio de la piedad: la continuación" Escena 6 - Cristo en la carne es Dios Mismo

Película evangélica "El misterio de la piedad: la continuación" Escena 6 - Cristo en la carne es Dios Mismo

Fragmentos destacados de Películas
Película evangélica "El misterio de la piedad: la continuación" Escena 2 - ¿Cómo conocer a Dios encarnado?

Película evangélica "El misterio de la piedad: la continuación" Escena 2 - ¿Cómo conocer a Dios encarnado?

Fragmentos destacados de Películas
El peligroso camino al reino celestial (III) - La revelación del misterio de la encarnación

El peligroso camino al reino celestial (III) - La revelación del misterio de la encarnación

Fragmentos destacados de Películas
Música cristiana | La esencia de Cristo es Dios

Música cristiana | La esencia de Cristo es Dios

Vídeos de Himnos
Vídeo de canción cristiana | Cómo comprender la apariencia y la obra de Cristo de los últimos días

Vídeo de canción cristiana | Cómo comprender la apariencia y la obra de Cristo de los últimos días

Vídeos de Himnos

P&R sobre el Evangelio

Respuesta

II. Para creer en Dios hay que reconocer que “Sólo el Cristo de los últimos días le puede dar al hombre el camino de la vida eterna”

El Señor Jesús dijo: “Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis soportar. Pero cuando Él, el Espíritu de verdad, venga, os guiará a toda la verdad” (Juan 16:12-13). En los últimos días, hace mucho tiempo que el Señor Jesús ha regresado en la carne como la aparición del Hijo del Hombre para realizar Su obra y declarar Sus palabras. Este Hijo del Hombre es Cristo de los últimos días, el Espíritu de la verdad, y expresa todas las verdades que juzgan, purifican y salvan al hombre. Estas verdades son, ciertamente, el camino de la vida eterna que Dios concede a la humanidad; por tanto, solamente recibirán la vida eterna aquellos que crean en el Cristo que se ha hecho carne en los últimos días y acepten el camino de la vida eterna que Él otorga al hombre.

Las palabras relevantes de Dios

Dios te habla|Sólo el Cristo de los últimos días le puede dar al hombre el camino de la vida eterna

Dios te habla|Sólo el Cristo de los últimos días le puede dar al hombre el camino de la vida eterna

Las Lecturas de las Palabras de Dios

Texto Completo

Vídeos relacionados

Película evangélica "El último tren" Escena 5 - Dios Todopoderoso otorga al hombre el camino de vida eterna

Película evangélica "El último tren" Escena 5 - Dios Todopoderoso otorga al hombre el camino de vida eterna

Fragmentos destacados de Películas
Himno cristiano 2020 | Sólo Dios tiene el camino de la vida

Himno cristiano 2020 | Sólo Dios tiene el camino de la vida

Vídeos de Himnos
Himno de la palabra de Dios "Un río de agua de vida"

Himno de la palabra de Dios "Un río de agua de vida"

Vídeos de Himnos

III. ¿Supone creer en el Señor Jesús, sin creer en Cristo de los últimos días, una fe verdadera en el Hijo? ¿Puede conducirnos a la vida eterna?

La Biblia manifiesta: “El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que no obedece al Hijo no verá la vida” (Juan 3:36). Creer en el Hijo es creer en Cristo encarnado. Tal vez muchos se pregunten: El Señor Jesús es el Hijo del Hombre, Cristo, y, por tanto, deberíamos recibir la vida eterna por creer en el Señor Jesús. Entonces, ¿por qué, pese a ello, tenemos que creer en las palabras y la obra de Cristo de los últimos días para poder recibir la vida eterna?

Versículos bíblicos como referencia

Texto Completo

Las palabras relevantes de Dios

Vídeos relacionados

Película evangélica "Desde el trono fluye el agua de la vida" Escena 5 - El regreso del Señor en los últimos días otorga el camino de vida eterna

Película evangélica "Desde el trono fluye el agua de la vida" Escena 5 - El regreso del Señor en los últimos días otorga el camino de vida eterna

Fragmentos destacados de Películas
Película evangélica "Recuerdos que escuecen" Escena 5 - La relación entre el juicio en los últimos días y la entrada en el reino de los cielos

Película evangélica "Recuerdos que escuecen" Escena 5 - La relación entre el juicio en los últimos días y la entrada en el reino de los cielos

Fragmentos destacados de Películas

P&R sobre el Evangelio

La palabra de Dios Todopoderoso dice: “Sólo el Cristo de los últimos días le puede dar al hombre el camino de la vida eterna”. Recordé lo que el Señor Jesús dijo una vez, “Pero quien beba del agua que yo le daré, nunca tendrá sed; sino que el agua que yo le daré será en su interior un pozo de agua que fluye hacia la vida eterna” (Juan 4:14). Ya sabemos que el Señor Jesús es la fuente de agua de vida y el camino a la vida eterna. ¿Podría ser que Dios Todopoderoso y el Señor Jesús sean la misma fuente? ¿Son obras y palabras del Espíritu Santo? ¿Están hechas por el mismo Dios?

Respuesta

IV. Los fariseos judíos únicamente creían en Jehová Dios, no en el Señor Jesús. Además, se opusieron y condenaron al Señor Jesús, por lo que Dios los castigó y maldijo. ¿Qué advertencia supone esto para nosotros?

01

1. ¿Es verdadera fe en Dios creer en un Dios celestial ambiguo y no en Cristo encarnado?

El Señor Jesús declaró: “Si no creéis que yo soy, moriréis en vuestros pecados” (Juan 8:24). Si recordamos los primeros tiempos, los fariseos judíos solamente creían en un Dios celestial ambiguo, y cuando Dios encarnado —Jesucristo— apareció y realizó Su obra, no sólo no creyeron en Él, sino que también se opusieron a Él y lo condenaron. Acabaron crucificando al Señor Jesús y, en consecuencia, Dios los castigó y maldijo. En los últimos días, Dios se ha vuelto a encarnar en la aparición del Hijo del Hombre para llevar a cabo Su obra, y si la gente no cree en este Dios práctico encarnado, Cristo de los últimos días, y únicamente cree en un Dios celestial ambiguo, ¿es eso verdadera fe en Dios?

Las palabras relevantes de Dios

Dios te habla | "Cómo conocer al Dios en la tierra" Palabra de Vida

Dios te habla | "Cómo conocer al Dios en la tierra" Palabra de Vida

Las Lecturas de las Palabras de Dios

Texto Completo

Vídeos relacionados

Música cristiana | El objetivo principal de la obra de Dios en la carne【MV】

Música cristiana | El objetivo principal de la obra de Dios en la carne【MV】

Serie de Vídeos Musicales del Reino
Himno cristiano 2019 | Dios encarnado trae a la humanidad a una época nueva

Himno cristiano 2019 | Dios encarnado trae a la humanidad a una época nueva

Vídeos de Himnos
02

2. Si dentro de nuestra creencia simplemente nos mantenemos fieles a los textos y normas de la Biblia y no buscamos el camino de la compatibilidad con Cristo, ¿podemos recibir la vida eterna?

Muchos creyentes en Dios creen que la Biblia representa a Dios, que creer en Dios es creer en la Biblia y que pueden recibir la vida eterna si se mantienen fieles a la Biblia. Sin embargo, el Señor Jesús dijo: “Examináis las Escrituras porque vosotros pensáis que en ellas tenéis vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí; y no queréis venir a mí para que tengáis vida” (Juan 5:39-40). ¿Cuál es el verdadero significado de estas palabras pronunciadas por el Señor Jesús? Si nos mantenemos fieles sólo a la Biblia y no buscamos el camino de la compatibilidad con Cristo, ¿podemos recibir la vida eterna?

Las palabras relevantes de Dios

Texto Completo

Vídeos relacionados

Película evangélica "Salir de la Biblia" Escena 2 - ¿Podemos alcanzar la vida eterna aferrándonos a la Biblia?

Película evangélica "Salir de la Biblia" Escena 2 - ¿Podemos alcanzar la vida eterna aferrándonos a la Biblia?

Fragmentos destacados de Películas
Película evangélica "Revelar el misterio de la Biblia" Escena 6 - ¿Podemos obtener la vida por creer en la Biblia?

Película evangélica "Revelar el misterio de la Biblia" Escena 6 - ¿Podemos obtener la vida por creer en la Biblia?

Fragmentos destacados de Películas
Película evangélica "¿Quién es mi Señor?" Escena 5

Película evangélica "¿Quién es mi Señor?" Escena 5

Fragmentos destacados de Películas

P&R sobre el Evangelio

La Biblia es testimonio de la obra de Dios; sólo por medio de leer la Biblia los creyentes en el Señor pueden llegar a reconocer que Dios creó los cielos y la tierra y todas las cosas, y son capaces de ver las maravillosas obras de Dios, Su grandeza y omnipotencia. La Biblia contiene muchas palabras de Dios, así como testimonios de las experiencias del hombre; pueden proveer sustento para las vidas de las personas y gran edificación, así que a lo que me gustaría buscar es, ¿en realidad podemos alcanzar la vida eterna por leer la Biblia? ¿Es posible que no haya un camino de la vida eterna dentro de la Biblia?

Respuesta
03

3. En el marco de nuestra creencia, ¿cuáles serán las consecuencias de mantenernos fieles únicamente a los nombres de Jehová y del Señor Jesús, sin aceptar el nuevo nombre del Señor retornado?

Durante milenios, los creyentes en Dios han creído que el nombre de Dios es inmutable y que siempre y cuando se aferren al nombre que adopte Dios en una era, podrán recibir Su aprobación. Entonces, ¿por qué los creyentes del judaísmo sólo se mantuvieron fieles al nombre de Jehová, no aceptaron el nombre del Señor Jesús y, sin embargo, fueron erradicados? La Biblia profetizó que Dios tendría un nuevo nombre en los últimos días: “Escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén, que desciende del cielo de mi Dios, y mi nombre nuevo” (Apocalipsis 3:12). Si nos mantenemos fieles solamente al nombre del Señor Jesús y no aceptamos el nuevo nombre del Señor retornado, ¿cuáles serán las consecuencias de creer en Dios de este modo?

Versículos bíblicos como referencia

Yo soy el Alfa y la Omega —dice el Señor Dios— el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso” (Apocalipsis 1:8).

Y los cuatro seres vivientes, cada uno de ellos con seis alas, estaban llenos de ojos alrededor y por dentro, y día y noche no cesaban de decir: Santo, Santo, Santo, es el Señor Dios, el Todopoderoso, el que era, el que es y el que ha de venir” (Apocalipsis 4:8).

Vídeos relacionados

"¡¿Ha cambiado el nombre de Dios?!" Escena 2 - ¿De verdad no puede cambiar el nombre de Dios?

"¡¿Ha cambiado el nombre de Dios?!" Escena 2 - ¿De verdad no puede cambiar el nombre de Dios?

Fragmentos destacados de Películas
Película evangélica "¡¿Ha cambiado el nombre de Dios?!" Escena 3|La trascendencia del nombre de Dios

Película evangélica "¡¿Ha cambiado el nombre de Dios?!" Escena 3|La trascendencia del nombre de Dios

Fragmentos destacados de Películas
"¡¿Ha cambiado el nombre de Dios?!" Escena 4 - ¿Ser salvado es lo mismo que ser purificado?

"¡¿Ha cambiado el nombre de Dios?!" Escena 4 - ¿Ser salvado es lo mismo que ser purificado?

Fragmentos destacados de Películas
Película evangélica "¡¿Ha cambiado el nombre de Dios?!" Escena 5

Película evangélica "¡¿Ha cambiado el nombre de Dios?!" Escena 5

Fragmentos destacados de Películas

Otros contenidos sensacionales

Películas Evangélicas

Película cristiana en español 2019 | "La fe en Dios" Revelar los misterios de la fe en Dios

Película cristiana en español 2019 | "La fe en Dios" Revelar los misterios de la fe en Dios

Serie de vídeos corales

Iglesia de Dios Todopoderoso | Coro evangelizador: Dios es el principio y el fin

Iglesia de Dios Todopoderoso | Coro evangelizador: Dios es el principio y el fin

Serie de vídeos corales

El juicio en los últimos días ha comenzado "Dios Todopoderoso se ha sentado en el trono de gloria"

El juicio en los últimos días ha comenzado "Dios Todopoderoso se ha sentado en el trono de gloria"

Serie de vídeos corales

Drama musical cristiano | Toda nación adora a Dios Todopoderoso (Español Latino)

Drama musical cristiano | Toda nación adora a Dios Todopoderoso (Español Latino)

Películas Evangélicas

Película cristiana | "Desde el trono fluye el agua de la vida" Dios es el suministro de mi vida

Película cristiana | "Desde el trono fluye el agua de la vida" Dios es el suministro de mi vida

Está claramente escrito en la Biblia que el Señor Jesús es Cristo, el Hijo de Dios, y todos aquellos que creen en el Señor también creen que el Señor Jesús es Cristo, el Hijo de Dios. Y sin embargo, vosotros dais testimonio de que el Cristo encarnado es la manifestación de Dios, que Él es Dios mismo. Entonces, ¿es el Cristo encarnado realmente el Hijo de Dios o Dios mismo?

El Dios que se hizo carne se llama Cristo, y así el Cristo que les puede dar a las personas la verdad se llama Dios. No hay nada excesivo en esto porque Él posee la esencia de Dios, y posee el carácter de Dios, y posee la sabiduría en Su obra, que el hombre no puede alcanzar. Los que así mismos se llaman Cristo, pero que no pueden hacer la obra de Dios, son fraudes. Cristo no es sólo la manifestación de Dios en la tierra, sino también es la carne particular asumida por Dios a medida que cumple y completa Su obra entre los hombres. Esta carne no es una que cualquier hombre pueda reemplazar, sino una que pueda adecuadamente llevar la obra de Dios en la tierra y expresar el carácter de Dios y representar bien a Dios y proveer al hombre con la vida.

El significado de la encarnación es que Dios aparece en la carne y Él viene a obrar en medio del hombre de Su creación bajo una imagen de carne. Por tanto, para que Dios se encarne, primero debe ser carne, una carne con una humanidad normal; esto, como mínimo, es el requisito previo más básico. De hecho, la implicación de la encarnación de Dios es que Él vive y obra en la carne; Dios se hace carne en Su misma esencia, se hace hombre.

La obra en los últimos días es pronunciar palabras. Estas pueden dar lugar a grandes cambios en el hombre. Los cambios efectuados ahora en estas personas al aceptar estas palabras son mucho mayores que los de las personas en la Era de la Gracia al aceptar aquellas señales y maravillas. Porque, en la Era de la Gracia, los demonios salían del hombre con la imposición de manos y la oración, pero las actitudes corruptas del hombre permanecían. El hombre fue curado de su enfermedad y se le perdonaron sus pecados, pero no se hizo en él la obra para poder expulsar las actitudes satánicas corruptas. El hombre sólo fue salvo y se le perdonaron sus pecados por su fe, pero su naturaleza pecaminosa no le fue quitada y permaneció en él. Los pecados del hombre fueron perdonados a través del Dios encarnado, pero eso no significa que el hombre no tenga pecado en él. Los pecados del hombre podían ser perdonados por medio de una ofrenda por el pecado, pero el hombre ha sido incapaz de resolver el problema de cómo no pecar más y cómo poder desechar completamente su naturaleza pecaminosa y ser transformado. Los pecados del hombre fueron perdonados gracias a la obra de la crucifixión de Dios, pero el hombre siguió viviendo en el viejo carácter satánico y corrupto. Así pues, el hombre debe ser completamente salvo de este carácter satánico corrupto para que la naturaleza pecadora del hombre sea del todo desechada y no se desarrolle más, permitiendo así que el carácter del hombre cambie. Esto requiere que el hombre entienda la senda del crecimiento en la vida, el camino de la vida, y el camino del cambio de su carácter.

Dios mismo es la vida y la verdad, Su vida y verdad coexisten. Los que no pueden obtener la verdad nunca obtendrán la vida. Sin la guía, apoyo y provisión de la verdad, sólo recibirás letras, doctrinas y, además, la muerte. La vida de Dios siempre está presente, Su verdad y vida coexisten. Si no puedes encontrar la fuente de la verdad, entonces no obtendrás el alimento de la vida; si no puedes obtener la provisión de vida, entonces, seguramente no tienes la verdad, y así, aparte de las imaginaciones y las nociones, la totalidad de tu cuerpo no será nada más que carne, tu apestosa carne. Debes saber que las palabras de los libros no cuentan como vida, los registros de la historia no se pueden consagrar como la verdad, y las doctrinas del pasado no pueden servir como un registro de palabras que Dios habla en el presente. Sólo lo que Dios expresa cuando viene a la tierra y vive entre los hombres es la verdad, la vida, la voluntad de Dios y Su manera actual de obrar. Si aplicas los registros de las palabras que Dios habló desde las eras pasadas hasta la actualidad, entonces eres un arqueólogo y la mejor manera de describirte es como un experto en herencia histórica. Lo eres porque siempre crees en los rastros de la obra que Dios hizo en tiempos pasados, sólo crees en la sombra de Dios que quedó cuando antes obró entre los hombres, y sólo crees en el camino que Dios les dio a Sus seguidores en tiempos pasados. No crees en la dirección de la obra de Dios en la actualidad, no crees en el glorioso semblante de Dios en la actualidad y no crees en el camino de la verdad que Dios expresa en el presente. Y así eres, sin duda, un soñador que está completamente fuera de contacto con la realidad. Si todavía hoy te aferras a las palabras que son incapaces de dar la vida al hombre, ¡entonces eres un desesperanzado pedazo de madera muerta,[a] porque eres demasiado conservador, demasiado intratable y demasiado insensible para razonar!

El Cristo de los últimos días trae la vida y trae el camino de la verdad, duradero y eterno. Esta verdad es el camino por el que el hombre obtendrá la vida, y el único camino por el cual el hombre conocerá a Dios y por el que Dios lo aprobará. Si no buscas el camino de la vida que el Cristo de los últimos días provee, entonces nunca obtendrás la aprobación de Jesús y nunca estarás cualificado para entrar por la puerta del reino de los cielos, porque tú eres tanto un títere como un prisionero de la historia. Aquellos que son controlados por los reglamentos, las letras y están encadenados por la historia, nunca podrán obtener la vida y nunca podrán obtener el camino perpetuo de la vida. Esto es porque todo lo que tienen es agua turbia que ha estado estancada por miles de años en vez del agua de vida que fluye desde el trono. Aquellos que no reciben el agua de la vida siempre seguirán siendo cadáveres, juguetes de Satanás e hijos del infierno. ¿Cómo pueden, entonces, contemplar a Dios? Si sólo tratas de aferrarte al pasado, si sólo tratas de mantener las cosas como están quedándote quieto, y no tratas de cambiar el estado actual y descartar la historia, entonces, ¿no siempre estarás en contra de Dios? Los pasos de la obra de Dios son vastos y poderosos, como olas agitadas y fuertes truenos, pero te sientas y pasivamente esperas la destrucción, apegándote a tu locura y sin hacer nada. De esta manera, ¿cómo puedes ser considerado alguien que sigue los pasos del Cordero? ¿Cómo puedes justificar al Dios al que te aferras como un Dios que siempre es nuevo y nunca viejo? ¿Y cómo pueden las palabras de tus libros amarillentos llevarte a una nueva era? ¿Cómo pueden llevarte a buscar los pasos de la obra de Dios? ¿Y cómo pueden llevarte al cielo? Lo que sostienes en tus manos son las palabras que sólo pueden darte consuelo temporal, no las verdades que pueden darte la vida. Las escrituras que lees son eso que sólo pueden enriquecer tu lengua, no las filosofías que te ayudan a conocer la vida humana, y menos aún los senderos que te pueden llevar a la perfección. Esta discrepancia, ¿no te lleva a reflexionar? ¿No te permite entender los misterios que contiene? ¿Eres capaz de entregarte tú mismo al cielo para encontrarte con Dios? Sin la venida de Dios, ¿te puedes llevar tú mismo al cielo para gozar la felicidad familiar con Dios? ¿Todavía sigues soñando? Sugiero entonces que dejes de soñar y observes quién está obrando ahora, quién está llevando ahora a cabo la obra de salvar al hombre durante los últimos días. Si no lo haces, nunca obtendrás la verdad y nunca obtendrás la vida.

El Señor Jesús dijo: “pero el que beba del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás, sino que el agua que yo le daré se convertirá en él en una fuente de agua que brota para vida eterna” (Juan 4:14). La mayoría de las personas piensan que el Señor Jesús ya nos ha otorgado el camino de la vida eterna, pero he leído estas palabras de Dios Todopoderoso: “Sólo el Cristo de los últimos días le puede dar al hombre el camino de la vida eterna”. ¿De qué se trata todo esto? ¿Por qué dice que sólo el Cristo de los últimos días le puede proporcionar al hombre el camino de la vida eterna?

Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis soportar. Pero cuando Él, el Espíritu de verdad, venga, os guiará a toda la verdad” (Juan 16:12-13).

Porque ni aun el Padre juzga a nadie, sino que todo juicio se lo ha confiado al Hijo” (Juan 5:22).

Aunque Jesús hizo mucha obra entre los hombres, sólo completó la redención de toda la humanidad, se convirtió en la ofrenda por el pecado del hombre, pero no lo libró de su carácter corrupto. Salvar al hombre totalmente de la influencia de Satanás no sólo requirió a Jesús cargar con los pecados del hombre como la ofrenda por el pecado, sino también que Dios realizara una obra mayor para librar completamente al hombre de su carácter, que ha sido corrompido por Satanás. Y así, después de que los pecados del hombre fueron perdonados, Dios volvió a la carne para guiar al hombre a la nueva era, y comenzó la obra de castigo y juicio, que llevó al hombre a una esfera más elevada. Todos los que se someten bajo Su dominio disfrutarán una verdad más elevada y recibirán mayores bendiciones. Vivirán realmente en la luz, y obtendrán la verdad, el camino y la vida.

Cuando Jesús vino, también llevó a cabo parte de la obra de Dios, y pronunció algunas palabras; pero ¿cuál fue la obra principal que Él realizó? Lo que Él realizó principalmente fue la obra de la crucifixión. Se hizo igual a la carne pecaminosa para completar la obra de la crucifixión y redimir a toda la humanidad, y por el pecado de toda la humanidad Él sirvió como ofrenda por el pecado. Esta es la obra principal que realizó. En última instancia, proporcionó la senda de la cruz para que guiara a los que vinieran más tarde. Cuando Jesús vino, fue principalmente para completar la obra de la redención. Redimió a toda la humanidad y trajo el evangelio del reino de los cielos al hombre. Además, creó el sendero que lleva al reino de los cielos. Como resultado, todos los que vinieron después dijeron: “Deberíamos caminar por la senda de la cruz y sacrificarnos por ella”. Por supuesto, en el principio Jesús también hizo alguna otra obra y habló algunas palabras para hacer que el hombre se arrepintiera y confesara sus pecados. Pero Su ministerio seguía siendo la crucifixión, y los tres años y medio que pasó predicando el camino fueron en preparación para la crucifixión que vino después. Las diversas ocasiones en que Jesús oró también fueron por la crucifixión. La vida de hombre común y corriente que llevó y los treinta y tres años y medio que vivió en la tierra fueron, principalmente, para completar la obra de la crucifixión; debían darle fuerza para acometer esta obra, y, como resultado, Dios le encomendó a Él la obra de la crucifixión. Hoy, ¿qué obra realizará el Dios encarnado? Hoy, Dios se ha encarnado principalmente para completar la obra de “la Palabra manifestada en carne”, para perfeccionar al hombre mediante el uso de la palabra, y hacer que acepte el trato y el refinamiento de la palabra. En Sus palabras Él hace que obtengas provisión y vida; en Sus palabras ves Su obra y Sus hechos. Dios usa la palabra para castigarte y refinarte; por tanto, si sufres dificultades, también es por la palabra de Dios. Hoy Dios no obra mediante hechos, sino con palabras. Sólo después de que Su palabra haya descendido sobre ti podrá el Espíritu Santo obrar dentro de ti y hacer que sufras dolor o que sientas dulzura. Sólo la palabra de Dios puede llevarte a la realidad, y sólo ella es capaz de perfeccionarte.

Aquellos que puedan permanecer firmes durante la obra del juicio y el castigo de Dios durante los últimos días, es decir, durante la obra final de purificación, serán los que entrarán en el reposo final con Dios; por lo tanto, todos los que entran en el reposo se habrán librado de la influencia de Satanás y Dios los habrá adquirido sólo después de que hayan pasado Su obra final de purificación. Estas personas a las que Dios finalmente haya adquirido entrarán en el reposo final. La esencia de la obra del castigo y el juicio de Dios es purificar a la humanidad y es para el día del reposo final. De lo contrario, toda la humanidad no podrá seguir a los de su propia especie o entrar en el reposo. Esta obra es el único camino de la humanidad para entrar en el reposo.

Durante los últimos días, Dios encarnado ha venido a la tierra principalmente con el fin de hablar palabras. Cuando Jesús vino, difundió el evangelio del reino de los cielos y cumplió la obra de redención de la crucifixión. Puso fin a la Era de la Ley, y abolió todas las cosas viejas. La llegada de Jesús terminó la Era de la Ley y dio entrada a la Era de la Gracia. La llegada del Dios encarnado de los últimos días ha puesto fin a la Era de la Gracia. Él ha venido principalmente a hablar Sus palabras, a usar palabras para perfeccionar al hombre, para iluminarlo y esclarecerlo, y eliminar el lugar del Dios vago en su corazón. Esta no es la etapa de la obra que Jesús realizó cuando vino. Cuando Él vino, hizo muchos milagros, sanó a los enfermos y echó fuera demonios, y realizó la obra de redención de la crucifixión. Como consecuencia, en sus conceptos, el hombre cree que así es como Dios debería ser. Porque cuando Jesús vino, no llevó a cabo la obra de eliminar la imagen del Dios vago del corazón del hombre; cuando vino, fue crucificado, sanó a los enfermos y echó fuera demonios, y difundió el evangelio del reino de los cielos. En un aspecto, la encarnación de Dios durante los últimos días elimina el lugar ocupado por el Dios vago en los conceptos del hombre, de tal forma que la imagen del mismo ya no está más en su corazón. Por medio de Sus palabras y Su obra reales, de Su movimiento por todas las tierras, y de la obra excepcionalmente real y normal que realiza entre los hombres, Él hace que estos lleguen a conocer la realidad de Dios y elimina el lugar del Dios vago en el corazón de los hombres. En otro aspecto, Dios usa las palabras habladas por Su carne para hacer completo al hombre, y cumplir todas las cosas. Esta es la obra que Dios cumplirá durante los últimos días.

Muchas personas creen que entender y ser capaz de interpretar la Biblia es lo mismo que encontrar el camino verdadero; pero en realidad, ¿son las cosas tan simples? Nadie conoce la realidad de la Biblia: que no es nada más que un registro histórico de la obra de Dios, y un testimonio de las dos etapas anteriores de la misma, y no te ofrece un entendimiento de los objetivos de la obra de Dios. Todo aquel que ha leído la Biblia sabe que documenta las dos etapas de la obra de Dios durante la Era de la Ley y la de la Gracia. El Antiguo Testamento registra la historia de Israel y la obra de Jehová desde la época de la creación hasta el final de la Era de la Ley. El Nuevo Testamento registra la obra de Jesús sobre la tierra, que se encuentra en los Cuatro Evangelios, así como la obra de Pablo; ¿no son registros históricos? Mencionar hoy las cosas del pasado las hace historia, y no importa cuán verdaderas o reales puedan ser, siguen siendo historia, y la historia no puede ocuparse del presente. ¡Porque Dios no mira atrás en la historia! Así pues, si sólo entiendes la Biblia, y no entiendes nada de la obra que Dios pretende hacer hoy, y si crees en Dios pero no buscas la obra del Espíritu Santo, entonces no entiendes lo que significa buscar a Dios. Si lees la Biblia con el fin de estudiar la historia de Israel, de investigar la historia de la creación de todos los cielos y la tierra, no crees en Dios. Pero hoy, como crees en Él y buscas la vida, como persigues el conocimiento de Dios y no letras y doctrinas muertas ni un entendimiento de la historia, debes buscar la voluntad de Dios hoy, así como la dirección de la obra del Espíritu Santo. Si fueras arqueólogo podrías leer la Biblia; pero no lo eres. Eres uno de esos que creen en Dios, y más te vale buscar Su voluntad de hoy.

He obrado mucho entre los hombres y las palabras que he expresado durante este tiempo han sido muchas. Estas palabras son por el bien de la salvación del hombre y se expresaron para que el hombre pudiera ser compatible conmigo. Sin embargo, sólo he ganado a unas cuantas personas en la tierra que son compatibles conmigo y por eso digo que el hombre no atesora Mis palabras, porque el hombre no es compatible conmigo. De esta manera, la obra que Yo hago no es sólo para que el hombre pueda adorarme; más importante aún, es para que el hombre pueda ser compatible conmigo. Las personas que han sido corrompidas y todas viven en la trampa de Satanás, en la carne, en los deseos egoístas y ni una sola entre ellas es compatible conmigo. Están las que dicen que son compatibles conmigo, pero que adoran ídolos vagos. Aunque reconocen que Mi nombre es santo, se embarcan en un camino que va en contra de Mí y sus palabras están llenas de arrogancia y autoconfianza porque, en la raíz, todos están en contra de Mí y son incompatibles conmigo. Todos los días buscan rastros de Mí en la Biblia y encuentran al azar pasajes “adecuados” que leen interminablemente y que recitan como las escrituras. No saben cómo ser compatibles conmigo, no saben qué significa estar en enemistad conmigo y sólo leen las escrituras a ciegas. Confinan dentro de la Biblia a un Dios vago al que nunca han visto y al que son incapaces de ver y lo sacan para contemplarlo durante su tiempo libre. Creen en Mi existencia sólo dentro del alcance de la Biblia. Para ellos, Yo soy lo mismo que la Biblia; sin la Biblia Yo no existo y sin Mí no existe la Biblia. No prestan atención a Mi existencia o acciones, sino que dedican una atención extrema y especial a todas y a cada una de las palabras de las Escrituras, y muchos de ellos incluso creen que Yo no debería hacer nada que quisiera a menos que las Escrituras lo predijeran. Le atribuyen demasiada importancia a las Escrituras. Se puede decir que ven las palabras y expresiones como demasiado importantes, hasta el punto de que usan versículos de la Biblia para medir cada palabra que digo y para condenarme. Lo que buscan no es el camino de la compatibilidad conmigo, o el camino de la compatibilidad con la verdad, sino el camino de la compatibilidad con las palabras de la Biblia, y creen que cualquier cosa que no se ciña a la Biblia, sin excepción, no es Mi obra. ¿No son esas personas los descendientes sumisos de los fariseos? Los fariseos judíos usaron la ley de Moisés para condenar a Jesús. No buscaron la compatibilidad con el Jesús de ese tiempo, sino que diligentemente siguieron la ley al pie de la letra, hasta el grado de que finalmente clavaron en la cruz al Jesús inocente, habiéndolo acusado de no seguir la ley del Antiguo Testamento y de no ser el Mesías. ¿Cuál era su esencia? ¿No era que no buscaban el camino de la compatibilidad con la verdad? Se obsesionaron con todas y cada una de las palabras de las Escrituras mientras que no prestaron atención a Mi voluntad ni a los pasos ni métodos de Mi obra. No eran personas que buscaran la verdad, sino que eran personas que se aferraban a las palabras; no eran personas que creyeran en Dios, sino personas que creían en la Biblia. En esencia, eran los guardianes de la Biblia. Con el fin de salvaguardar los intereses de la Biblia, de sostener la dignidad de la Biblia y de proteger la reputación de la Biblia, llegaron tan lejos que clavaron en la cruz al misericordioso Jesús. Lo hicieron solamente en aras de defender la Biblia y por el bien de mantener el estatus de todas y cada una de las palabras de la Biblia en los corazones de las personas. Así que prefirieron abandonar su futuro y la ofrenda por el pecado para condenar a muerte a Jesús, que no se conformaba a la doctrina de las Escrituras. ¿No fueron lacayos de todas y cada una de las palabras de las Escrituras?

¿Y qué pasa hoy con las personas? Cristo ha llegado para liberar la verdad, pero preferirían expulsarlo de entre los hombres con el fin de poder entrar al cielo y recibir la gracia. Preferirían negar por completo la venida de la verdad con el fin de salvaguardar los intereses de la Biblia, y preferirían clavar otra vez en la cruz al Cristo encarnado de nuevo con el fin de asegurar la existencia eterna de la Biblia. ¿Cómo puede el hombre recibir Mi salvación cuando su corazón es tan malvado y su naturaleza tan opuesta a Mí? Vivo entre los hombres, pero el hombre no sabe de Mi existencia. Cuando hago brillar Mi luz sobre el hombre, todavía sigue ignorando Mi existencia. Cuando desato Mi ira sobre el hombre, niega Mi existencia aun con mayor fuerza. El hombre busca la compatibilidad con las palabras, con la Biblia, pero ni una sola persona viene ante Mí para buscar el camino de la compatibilidad con la verdad. El hombre dirige su mirada a Mí en el cielo y dedica un interés especial a Mi existencia en el cielo, pero nadie se preocupa por Mí en la carne, porque Yo, que vivo entre los hombres, soy muy insignificante. Los que sólo buscan la compatibilidad con las palabras de la Biblia, y que sólo buscan la compatibilidad con un Dios impreciso, son un espectáculo deplorable para Mí. Esto se debe a que lo que ellos adoran son palabras muertas y un Dios que es capaz de darles tesoros incalculables. Lo que ellos adoran es un Dios que se pone a merced del hombre y que no existe. ¿Entonces qué pueden obtener tales personas de Mí? La bajeza del hombre es sencillamente indescriptible. Los que están en Mi contra, que me hacen demandas sin límite, que no tienen amor por la verdad, que se rebelan contra Mí, ¿cómo podrían ser compatibles conmigo?

Algunos dicen que el nombre de Dios no cambia, ¿por qué pasó, entonces, a ser Jesús el nombre de Jehová? Se profetizó la venida del Mesías, ¿por qué vino, entonces, un hombre con el nombre de Jesús? ¿Por qué cambió el nombre de Dios? ¿No se llevó a cabo esa obra hace mucho tiempo? ¿Acaso no puede realizar Dios una nueva obra este día? La obra de ayer puede alterarse y la obra de Jesús puede seguir a la de Jehová. ¿No puede, entonces, la obra de Jesús ser sucedida por otra obra? Si el nombre de Jehová puede cambiar al de Jesús, entonces ¿no puede cambiarse también el nombre de Jesús? Esto no es extraño y las personas piensan así[a] sólo debido a su simpleza. Dios siempre será Dios. Independientemente de los cambios en Su obra y en Su nombre, Su carácter y sabiduría se mantienen siempre inmutables. Si crees que se puede llamar a Dios sólo por el nombre de Jesús, entonces sabes muy poco. ¿Te atreves a afirmar que Jesús es el nombre de Dios para siempre, que a Dios eternamente y para siempre se le llamará por el nombre de Jesús y que esto nunca cambiará? ¿Te atreves a afirmar con certeza que es el nombre de Jesús el que concluyó la Era de la Ley y también concluye la era final? ¿Quién puede decir que la gracia de Jesús puede concluir la era?

Así pues, cuando la era final —la era de los últimos días— llegue, Mi nombre cambiará de nuevo. No se me llamará Jehová o Jesús, mucho menos el Mesías, sino que seré llamado el potente Dios Todopoderoso mismo y bajo este nombre pondré fin a toda la era. Una vez se me conoció como Jehová. También se me llamó el Mesías, y las personas me llamaron una vez Jesús el Salvador con amor y respeto. Pero hoy no soy el Jehová o el Jesús que las personas conocieron en tiempos pasados; Yo soy el Dios que ha regresado en los últimos días, el que pondrá fin a la era. Soy el Dios mismo que surge de los confines de la tierra, repleto de todo Mi carácter y lleno de autoridad, honor y gloria. Las personas nunca se han relacionado conmigo, nunca me han conocido y siempre han sido ignorantes de Mi carácter. Desde la creación del mundo hasta hoy, ni una sola persona me ha visto. Este es el Dios que aparece al hombre durante los últimos días, pero que está oculto en medio de los hombres. Él mora entre los hombres, verdadero y real, como el sol ardiente y la llama de fuego, lleno de poder y rebosante de autoridad. No hay una sola persona o cosa que no será juzgada por Mis palabras y ni una sola persona o cosa que no será purificada por el fuego ardiente. Finalmente, todas las naciones serán bendecidas debido a Mis palabras y también serán hechas pedazos debido a ellas. De esta forma, todas las personas durante los últimos días verán que Yo soy el Salvador que ha regresado, que Yo soy el Dios Todopoderoso que conquista a toda la humanidad, y que una vez fui la ofrenda por el pecado para el hombre, pero en los últimos días también me convierto en las llamas del sol que queman todas las cosas, así como el Sol de justicia que revela todas las cosas. Tal es Mi obra de los últimos días. Tomé este nombre y soy poseedor de este carácter para que todas las personas puedan ver que Yo soy un Dios justo, Yo soy el sol abrasador y la llama de fuego. Es para que todos puedan adorarme, el único Dios verdadero, y para que puedan ver Mi verdadero rostro: no soy sólo el Dios de los israelitas ni soy sólo el Redentor, soy el Dios de todas las criaturas en todos los cielos, la tierra y los mares.

Ya que el hombre cree en Dios, debe seguir muy de cerca las pisadas de Dios, paso a paso, debe “seguir al Cordero dondequiera que vaya”. Sólo estas son las personas que buscan el camino verdadero, sólo ellas son las que conocen la obra del Espíritu Santo. Las personas que de un modo servil siguen las letras y las doctrinas son las que la obra del Espíritu Santo ha eliminado. En cada periodo de tiempo, Dios comenzará una nueva obra, y en cada periodo habrá un nuevo comienzo entre los hombres. Si el hombre sólo acata las verdades de que “Jehová es Dios” y “Jesús es Cristo”, que son verdades que sólo se aplican a una era, entonces el hombre nunca mantendrá el paso con la obra del Espíritu Santo y nunca podrá obtener la obra del Espíritu Santo. Independientemente de qué haga Dios, el hombre lo sigue sin la más mínima duda, y lo sigue de cerca. De esta manera, ¿cómo puede el hombre ser eliminado por el Espíritu Santo? Independientemente de lo que haga Dios, en tanto que el hombre esté seguro que es la obra del Espíritu Santo, y coopere con la obra del Espíritu Santo sin recelo, y trate de cumplir con las exigencias de Dios, entonces, ¿cómo podría ser castigado? La obra de Dios nunca ha cesado, Sus pisadas nunca se han detenido, y antes del término de Su obra de gestión, siempre ha estado ocupado y nunca para.

¿Quieres saber cómo creer en Dios para recibir la vida eterna?