La Palabra manifestada en carne

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Sé consciente de la voluntad de Dios y alcanza la perfección

Cuanto más consciente seas de la voluntad de Dios, más pesada será tu carga; cuanto mayor sea tu carga, más rica será tu experiencia. Cuando seas consciente de la voluntad de Dios, Él te dará esta carga y te esclarecerá sobre las cosas que te ha confiado. Después de que Dios te haya dado esta carga, empezarás a prestar atención a las verdades relativas a tu carga cuando comas y bebas las palabras de Dios. Si esta carga guarda relación con las condiciones de vida de los hermanos y hermanas, es una carga que Dios te ha confiado y tus oraciones diarias también llevarán esta carga. Lo que Dios hace se te ha confiado, estás dispuesto a llevar a cabo lo que Él necesita hacer, y esto es lo que significa hacer tuya la carga de Dios. En este punto, comer y beber de las palabras de Dios será para ti centrarte en los problemas de estos aspectos y pensarás: ¿Cómo voy a resolver estos asuntos? ¿Cómo voy a permitir que los hermanos y hermanas se liberen, que tengan gozo en su espíritu? Te centrarás en resolver estos problemas cuando hables, te centrarás en comer y beber palabras relativas a estos asuntos cuando estés comiendo y bebiendo las palabras de Dios, estarás comiendo y bebiendo las palabras de Dios mientras llevas esta carga y entenderás Sus exigencias. En este punto, estarás más claro con la senda que tienes que caminar. Tu carga ha dado lugar al esclarecimiento y a la iluminación del Espíritu Santo, y esto es que Dios te provee Su dirección. ¿Por qué digo esto? Si no estás llevando ninguna carga, no prestas atención cuando comes y bebes las palabras de Dios; cuando estás comiendo y bebiendo las palabras de Dios mientras llevas una carga, puedes comprender la esencia de las palabras de Dios, encontrar tu camino y ser consciente de la voluntad de Dios. Por tanto, deberías pedirle a Dios en tus oraciones que ponga más cargas sobre ti para que Él pueda confiarte cosas mayores, para que estés mejor capacitado para encontrar una senda donde practicar más adelante, para que te vuelvas más efectivo en comer y beber las palabras de Dios, para que seas capaz de captar la esencia de Sus palabras y estés mejor capacitado para aceptar que el Espíritu Santo te conmueva.

Comer y beber las palabras de Dios, orar y practicar, aceptar la carga de Dios, aceptar lo que Él te confíe, todo esto tiene el propósito de tener la senda frente a ti. Cuantas más cargas lleves por Dios, más fácil será para ti ser perfeccionado por Dios. Algunas personas no están dispuestas a colaborar aunque hayan sido llamadas; estas son personas perezosas que sólo aman el confort. Cuanto más se te pida que cooperes en servir a Dios, más experiencia ganarás. Al llevar más cargas y al experimentar más, tendrás más oportunidades de ser perfeccionado. Por tanto, si puedes servir a Dios con sinceridad, serás más consciente de Su carga y tendrás más oportunidades de que Él te perfeccione. En este momento, un grupo de personas así está siendo perfeccionado. Cuanto más te conmueva el Espíritu Santo, más tiempo dedicarás a ser consciente de la carga de Dios, más te perfeccionará Él, más te ganará Él y, al final, te conviertes en alguien que es usado por Dios. En la actualidad, algunas personas no llevan carga por la iglesia. Estas personas son flojas y descuidadas, y sólo les preocupa su propia carne. Son personas egoístas y también ciegas. No tendrás ninguna carga si eres incapaz de ver este asunto con claridad. Cuanto más consciente estés de la voluntad de Dios, más pesada será la carga que Él te confiará. Las personas egoístas no están dispuestas a sufrir estas cosas ni a pagar el precio y, como resultado, perderán la oportunidad de que Dios las perfeccione. ¿Acaso no se están perjudicando a sí mismas? Si eres consciente de la voluntad de Dios, desarrollarás una carga verdadera para la iglesia. En realidad, en lugar de denominarla una carga para la iglesia, más bien será una carga para tu propia vida, porque la carga que desarrolles para la iglesia es para que Dios te perfeccione por estas experiencias. Por tanto, quienes lleven la carga más pesada para la iglesia y quienes lleven la carga de entrar a la vida, serán los que Dios perfeccionará. ¿Has visto esto claramente? Si la iglesia con la que estás se encuentra en un estado caótico y no te sientes preocupado ni inquieto, si los hermanos y hermanas no comen ni beben las palabras de Dios como deberían y tú sigues haciendo la vista gorda, entonces no estás llevando carga alguna. Tales personas no le gustan a Dios. Las personas que a Él le agradan son las que tienen hambre y sed de justicia y son conscientes de Su voluntad. Por tanto, deberíais ser conscientes de la carga de Dios ahora. No deberíais esperar a que el carácter justo de Dios se revele a todos los hombres antes de hacerte consciente de la carga de Dios. ¿No sería demasiado tarde entonces? Ahora es la buena oportunidad de que Dios te perfeccione. Si dejas que esta oportunidad se te escape de las manos, te arrepentirás por el resto de tu vida, del mismo modo que Moisés no pudo entrar en la buena tierra de Canaán, se arrepintió por el resto de su vida y murió con remordimientos. Una vez que el carácter justo de Dios se ha revelado a todas las personas, lo lamentarás. Aunque Dios no te castigue, te castigarás tú mismo por tu propio remordimiento. Esto no convence a algunos. Si no lo crees, no tienes más que esperar y observar. Algunas personas servirán de cumplimiento de estas palabras. ¿Estás dispuesto a convertirte en la ofrenda de sacrificio para estas palabras?

Si no buscas las oportunidades de ser perfeccionado por Dios, si no luchas por tu posibilidad de ser perfeccionado, entonces al final te llenarás de remordimiento. Ahora es la mejor oportunidad de ser perfeccionado, este es el mejor momento. Si no buscas seriamente el perfeccionamiento de Dios, después de que Su obra haya concluido será demasiado tarde; habrás perdido esta oportunidad. Cualesquiera que sean tus aspiraciones, si Dios ya no está llevando a cabo obra alguna, independientemente del esfuerzo que hagas, nunca serás capaz de ser perfeccionado. Debes aprovechar esta oportunidad y colaborar por medio de la gran obra del Espíritu Santo. Si pierdes esta oportunidad, no se te dará otra, por mucho que te esfuerces. Algunas personas claman: “Dios, estoy dispuesto a ser consciente de Tu carga y estoy dispuesto a satisfacer Tu voluntad”. Pero no tienen senda por la que practicar y sus cargas no perdurarán. Si hay un camino, ganarás experiencia paso a paso y será estructurado y organizado. Después de haber completado una carga, se te da otra. A través de la profundización de tu experiencia vital, tus cargas se hacen más profundas también. Algunas personas sólo llevan una carga cuando el Espíritu Santo las conmueve; después de un período de tiempo, ya no llevan más cargas cuando no hay senda para practicar. Tu carga no puede resolverse por completo si te limitas a comer y beber las palabras de Dios. Al entender muchas verdades, obtendrás discernimiento, serás capaz de resolver problemas mediante el uso de la verdad y tendrás un entendimiento más preciso de las palabras de Dios y de Su voluntad. Con estas cosas, tú desarrollarás cargas y serás capaz de desempeñar un buen trabajo una vez tengas una carga. Si sólo tienes una carga, pero careces de un claro entendimiento de la verdad, tampoco funcionará. Tienes que haber experimentado por ti mismo las palabras de Dios y saber cómo practicarlas, y debes entrar primero en la realidad tú mismo, para poder proveer para los demás, guiarlos y que Dios te perfeccione.

Dice en “La senda… (4)” que todos vosotros sois pueblo del reino predestinado por Dios antes de los siglos y nadie puede quitaros esto. También dice que Dios desea usarlos a todos y perfeccionarlos a todos, que Él exige que todos se presenten como Su pueblo y que lo único que puede cumplir la voluntad de Dios es convertirse en Su pueblo. Hablasteis de este tema en ese momento y de la senda de entrada en base a los criterios para el pueblo de Dios; por tanto, la obra realizada por el Espíritu Santo durante ese tiempo fue sacar a las personas de su condición negativa y pasarlas a una condición positiva. Durante ese tiempo, la tendencia de la obra del Espíritu Santo era que todos disfrutaran de las palabras de Dios como pueblo de Dios, y permitir que cada uno de vosotros entendiera claramente que sois el pueblo de Dios predestinado antes de los siglos, y que Satanás no puede llevarse esto. Por esto orabais todos: “¡Dios! Estoy dispuesto a ser Tu pueblo, porque Tú nos has predestinado antes de los siglos, porque nos has concedido esto. Estamos dispuestos a adoptar esta posición y a satisfacerte”. Cuando orabas así, el Espíritu Santo te conmovía, esa era la tendencia de la obra del Espíritu Santo. En este período de tiempo es el orar y practicar para calmar tu corazón delante de Dios, de forma que seas capaz de buscar la vida y que procures entrar en el entrenamiento del reino. Este es el primer paso. En este momento, la obra de Dios consiste en que todo el mundo entre en la senda correcta, tenga una vida espiritual normal y una experiencia verdadera, que el Espíritu Santo los conmueva y, en base a este fundamento, que acepten lo que Dios les confía. El propósito de entrar en el entrenamiento del reino es permitir que todas vuestras palabras, hechos e ideas entren en las palabras de Dios, permitiros que Él os conmueva con más frecuencia, desarrolléis amor por Dios y una carga más pesada por la voluntad de Dios, de forma que todos estén en la senda de ser perfeccionados por Dios, en el camino correcto. Una vez que estés en la senda para que Dios te perfeccione, estarás en el camino correcto.

Una vez que tu mentalidad, tus ideas, así como tus intenciones erróneas, puedan corregirse, una vez que puedas pasar de estar consciente de tu carne a ser consciente de la voluntad de Dios, y que cuando las intenciones erróneas se presenten no permitas que te perturben y actúes de acuerdo la voluntad de Dios; si eres capaz de lograr tal transformación, entonces estás en la senda correcta de la experiencia vital. Cuando tus prácticas de oración estén en el camino correcto, el Espíritu Santo te conmoverá en tus oraciones. Cada vez que ores, el Espíritu Santo te conmoverá; cada vez que ores, serás capaz de acallar tu corazón delante de Dios. Cada vez que comas y bebas un pasaje de la palabra de Dios, si eres capaz de comprender la obra que Él está llevando a cabo actualmente, de saber cómo orar, cómo cooperar, cómo entrar, sólo esto es lograr los resultados de comer y beber las palabras de Dios. Cuando eres capaz de encontrar la senda de entrada a partir de las palabras de Dios, de comprender la dinámica actual de la obra de Dios y la tendencia de la obra del Espíritu Santo en Sus palabras, esto mostrará que estás en el camino correcto. Si no has comprendido los puntos clave cuando comes y bebes las palabras de Dios, si eres incapaz de encontrar una senda para practicar después de comer y beber las palabras de Dios, esto demuestra que sigues sin saber cómo comer y beber Sus palabras y que no has encontrado el método ni el principio para hacerlo. Si no has comprendido la obra llevada a cabo por Dios actualmente, serás incapaz de aceptar la comisión de Dios. La obra que Dios lleva a cabo en la actualidad es a la que los hombres deben entrar y conocer en el presente. ¿Tenéis alguna comprensión de estas cosas?

Una vez que hayas obtenido resultados de comer y beber las palabras de Dios, que tu vida espiritual se haya vuelto normal y que seas capaz de comer y beber las palabras de Dios normalmente, orar y seguir con tu vida de iglesia como algo normal, independientemente de las pruebas que te encuentres, de las circunstancias con las que te puedas encontrar, de la enfermedad de la carne que puedas soportar, del distanciamiento de los hermanos y hermanas o de las dificultades en tu familia, si puedes alcanzar este punto, ello muestra que estás en la senda correcta. Algunas personas son demasiado frágiles y no tienen perseverancia. Lloriquean cuando se enfrentan a pequeños obstáculos, se vuelven débiles. La búsqueda de la verdad exige perseverancia y determinación. Si eres incapaz de satisfacer la voluntad de Dios esta vez, debes ser capaz de aborrecerte a ti mismo, de tener la secreta determinación en tu corazón de que satisfarás la voluntad de Dios la próxima vez. Aunque no fuiste consciente de la carga de Dios esta vez, debes tener la determinación de rebelarte contra la carne cuando te enfrentes al mismo obstáculo en el futuro y decidir satisfacer la voluntad de Dios. Así es como te vuelves digno de elogio. Algunas personas ni siquiera saben si sus propios pensamientos e ideas son correctos; ¡tales personas son necias! Si quisieras someter tu corazón y rebelarte contra la carne, debes determinar primero si tus intenciones son correctas, y sólo entonces puedes someter tu corazón. Si ni siquiera sabes si tus intenciones son correctas, ¿podrías someter tu corazón y rebelarte contra la carne? Aunque te rebeles, lo estás haciendo de una manera confusa. Deberías saber que rebelarte contra tus intenciones erróneas es rebelarte contra la carne. Cuando sabes que tus intenciones, tus pensamientos y tus ideas están equivocados, deberías volverte de inmediato y caminar por la senda correcta. Primero debes superar este aspecto y entrar a través de tales prácticas, porque sabes mejor si tus intenciones están equivocadas o no. Cuando las intenciones erróneas se corrigen, una vez que son por el bien de Dios, entonces has alcanzado el objetivo de someter tu corazón.

Para vosotros, la clave está ahora en tener conocimiento de Dios, de Su obra, y debéis saber cómo lleva a cabo el Espíritu Santo Su obra en el hombre; esta es la clave para entrar en la senda correcta. Te será fácil entrar en el camino correcto una vez hayas comprendido esta clave. Crees en Dios y lo conoces, y esto muestra que tu creencia en Él es genuina. Si continúas experimentando hasta el final, pero sigues siendo incapaz de conocer a Dios, eres sin duda alguien que resiste a Dios. Aquellos que sólo creen en Jesucristo, pero no en el Dios encarnado de hoy, están todos condenados; son los fariseos contemporáneos, porque no reconocen al Dios de hoy y todos se resisten a Dios. Por muy devota que sea su creencia en Jesús, todo será en vano; no recibirán la alabanza de Dios. ¡Todos aquellos que dicen creer en Dios, pero no tienen un conocimiento verdadero de Él en sus corazones, son hipócritas!

Para buscar ser perfeccionado por Dios, uno debe entender primero lo que significa ser perfeccionado por Él, las condiciones que se han de poseer para ello y buscar después la senda para practicar una vez comprendidos estos asuntos. Se debe poseer cierto calibre para ser perfeccionado por Dios. Muchos de vosotros no poseéis el calibre necesario, lo que requiere que paguéis cierto precio y vuestro esfuerzo subjetivo. Cuanto menor sea vuestro calibre, mayor será el esfuerzo subjetivo que debéis poner. Cuanto mayor sea tu comprensión de las palabras de Dios y más las pongas en práctica, más rápido puedes entrar en la senda de ser perfeccionado por Dios. Por medio de orar, puedes ser perfeccionado en medio de las oraciones; por medio de comer y beber las palabras de Dios, captar la sustancia de las palabras de Dios y vivir la realidad de las palabras de Dios, puedes ser perfeccionado. Por medio de experimentar las palabras de Dios diariamente, llegas a saber qué es lo que te falta y, sobre todo, llegas a conocer tu talón de Aquiles y tus debilidades, y ofreces oración a Dios por medio de lo cual poco a poco vas a ser perfeccionado. Las sendas para ser perfeccionado: orar, comer y beber las palabras de Dios, captar la esencia de las palabras de Dios, entrar en la experiencia de las palabras de Dios, llegar a conocer lo que te falta internamente, obedecer la obra de Dios, ser consciente de la carga de Dios y abandonar la carne por medio de tu amoroso corazón y comunicarte frecuentemente con tus hermanos y hermanas, lo que enriquece tus experiencias. Ya sea la vida comunitaria o tu vida personal, ya sean las grandes congregaciones o las pequeñas, todas te pueden permitir adquirir experiencias y recibir el entrenamiento para que tu corazón pueda aquietarse delante de Dios y regresar a Dios. Todo esto es el proceso de ser perfeccionado. Experimentar las palabras de Dios de las que he hablado quiere decir poder probar realmente las palabras de Dios y permitirles que vivan en ti para que tengas mayor fe y amor por Dios. De esta manera, gradualmente te irás quitando tu corrupto carácter satánico, te despojarás de los motivos inapropiados y vivirás la semejanza de una persona normal. Cuanto mayor sea el amor por Dios dentro de ti —es decir, cuanto más Dios haya perfeccionado de ti— menos estás corrompido por Satanás. Por medio de las experiencias prácticas, gradualmente entrarás a la senda de ser perfeccionado. Por lo tanto, si deseas ser perfeccionado, ser consciente de la voluntad de Dios y experimentar las palabras de Dios son especialmente importantes.