Guía de fe

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Mi elección para el resto de mi vida

Por Xiao Yong, China De niño, mi familia era muy pobre y los aldeanos nos acosaban a menudo. Siempre me sentía mal cuando veía a mi madre llorando po…

La elección correcta

Por Shunyi, China Nací en una remota aldea de montaña, en una familia de varias generaciones de granjeros. Cuando yo estaba en la escuela, mi madre s…

Cómo dejé ir un empleo seguro

Por Lizhi, Japón Nací en una familia rural pobre y provinciana. Incluso de niño, mi padre me exigía que estudiara mucho para, en un futuro, poder ent…

La decisión de un funcionario

Por Xin Zheng, China Mi padre delinquió y fue detenido antes de que yo naciera. Como ese tipo de cosas eran realmente vergonzosas en la China rural d…

El despertar de una esclava del dinero

Por Xingwu, China Dios Todopoderoso dice: “Las personas gastan su vida persiguiendo el dinero y la fama; se agarran a un clavo ardiendo, pensando que…

Bendecida por medio de una desgracia

Por Du Juan, Japón Dios Todopoderoso dice: “Cuando uno mira atrás el camino que ha recorrido, cuando uno rememora cada fase de su viaje, ve que, en c…

Dios está a mi lado

Por Guozi, Estados Unidos Nací en una familia cristiana y, cuando tenía un año, mi madre aceptó la nueva obra del retorno del Señor Jesús, Dios Todop…

De vuelta del abismo

Por Zhao Guangming, China A principios de los ochenta, yo rondaba los 30 años y trabajaba para una empresa de construcción. Me consideraba joven y en…

El arrepentimiento de un oficial

Sin la salvación de Dios, no habría tomado el camino correcto en la vida; sólo me habría hecho cada vez más degenerado, y me habría convertido en escoria sucia que al final sería maldecida por Dios. Ha sido el juicio justo de Dios lo que me ha salvado, y un refinamiento despiadado lo que me ha cambiado.

La experiencia de metamorfosis de una doctora

Dios había usado Sus palabras para juzgarme, proveer para mí, dirigirme y guiarme, y trajo lentamente de vuelta a la vida a mi conciencia desaparecida de forma que yo pudiera vivir un poco como un ser humano verdadero.

Dos de un negocio ahora pueden ponerse de acuerdo

Yo supe en ese momento que la razón por la que podríamos poner remedio a nuestro odio fue el efecto logrado por la palabra de Dios. De lo contrario, el odio entre nosotras sólo podía volverse cada vez más profundo.

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