649 No puedes defraudar la voluntad de Dios

Puedes aceptar el juicio de las palabras de Dios,

el refinamiento y las comisiones de Dios.

Dios lo predestinó desde el inicio.

Así que no te aflijas cuando seas castigado.

Nadie te puede quitar la obra hecha en ti,

ni las bendiciones que se te han otorgado.

Nadie te puede quitar lo que se te ha dado.

La gente de religión no es comparación.

No eres un experto en la Biblia, tampoco manejas teología.

Sin embargo, has ganado más de la obra de Dios.

Y esta es tu mayor bendición.

Debes ser aún más dedicado, ser aún más leal a Dios.

Dios te levanta, así que haz más esfuerzos,

prepara tu estatura para aceptar Sus comisiones.

Permanece firme en el lugar que Dios te ha dado,

busca ser parte de Su pueblo,

acepta el entrenamiento, que Dios te gane,

y sé un testimonio glorioso de Dios.

Si tienes esta determinación,

entonces estás seguro de que Dios te va a ganar,

y esto a su vez, te convertirá en testimonio glorioso de Dios.

La comisión más importante es que seas ganado por Dios,

que seas glorioso testimonio de Él.

Esta es por cierto Su voluntad.

Adaptado de ‘Conoce la nueva obra de Dios y sigue Sus huellas’ en “La Palabra manifestada en carne”

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37. Las palabras de Dios han despertado mi espíritu

Entendí que se estaba abordando de acuerdo con las exigencias de la obra de Dios y la esencia de las personas, y no haciendo un uso a ciegas de o reemplazando a las personas a voluntad. Además, la iglesia no reemplaza a las personas sobre la base de que hayan expresado alguna corrupción, sino que determina las cosas sobre la base de su esencia.

51. He comprobado lo que es ser complaciente

Al enfrentarme a la verdad, comencé a apreciar de verdad lo difícil que es ser una persona honesta. Especialmente para las personas calculadoras como yo, nunca podré ser una persona honesta si no dejo atrás todo fingimiento y sin la disciplina y el castigo de Dios. De ahora en adelante, perseguiré sinceramente la verdad, aceptaré todas las palabras de Dios, intentaré comprender aún más profundamente mi propia naturaleza calculadora, abandonaré todos mis fingimientos y seré una persona honesta para poder vivir la verdadera forma de un ser humano.

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