VI Palabras clásicas sobre el carácter de Dios y lo que Él tiene y es

1 La vida del hombre proviene de Dios, la existencia del cielo se debe a Dios, y la existencia de la tierra procede del poder de la vida de Dios. Ningún objeto que tenga vitalidad puede trascender la soberanía de Dios, y ninguna cosa que tenga vigor puede librarse del ámbito de la autoridad de Dios. De esta manera, independientemente de quiénes sean, todos se deben someter bajo el dominio de Dios, todos deben vivir bajo el mandato de Dios y nadie puede escapar de Su control.

de ‘Sólo el Cristo de los últimos días le puede dar al hombre el camino de la vida eterna’ en “La Palabra manifestada en carne”

2 Dios creó todas las cosas y por ende hace que toda la creación venga bajo Su dominio y se someta al mismo; Él ordenará todas las cosas para que todas estén en Sus manos. Toda la creación de Dios, incluyendo los animales, las plantas, la humanidad, las montañas, los ríos y los lagos, todo debe venir bajo Su dominio. Todas las cosas en los cielos y sobre la tierra deben venir bajo su dominio. No pueden tener ninguna elección y deben someterse todas a Sus orquestaciones. Esto fue decretado por Dios y es Su autoridad.

de ‘El éxito o el fracaso dependen de la senda que el hombre camine’ en “La Palabra manifestada en carne”

3 Dios lo comanda todo y ordena y clasifica todas las cosas, cada una catalogada según su clase con su propia posición asignada, de acuerdo a la voluntad de Dios. Por muy grande que sea, ninguna cosa puede sobrepasar a Dios y todas las cosas sirven a la humanidad creada por Dios; ninguna cosa se atreve a desobedecer a Dios o a imponerle exigencias. Y así, el hombre como criatura de Dios, debe cumplir también con su deber. Independientemente de que sea el señor o el gobernador de todas las cosas, por muy alto que sea el estatus del hombre entre todas las cosas, sigue siendo un ser humano insignificante bajo el dominio de Dios, sólo un ser humano insignificante, una criatura de Dios, y nunca estará por encima de Dios.

de ‘El éxito o el fracaso dependen de la senda que el hombre camine’ en “La Palabra manifestada en carne”

4 Dios creó este mundo y trajo a él al hombre, un ser vivo al que le otorgó la vida. A su vez, el hombre vino para tener padres y parientes y ya no estuvo solo. Desde que el hombre puso los ojos por primera vez en este mundo material, fue destinado a existir dentro de la ordenación de Dios. Es el aliento de vida de Dios lo que sostiene a cada ser vivo a lo largo de su crecimiento hacia la adultez.

de ‘Dios es la fuente de la vida del hombre’ en “La Palabra manifestada en carne”

5 Todos los que llegan a este mundo deben experimentar la vida y la muerte y muchos han experimentado el ciclo de la muerte y el renacimiento. Los que viven pronto morirán y los muertos pronto regresarán. Todo esto es el curso de la vida dispuesto por Dios para cada ser vivo. Sin embargo, este curso y ciclo son la verdad que Dios desea que el hombre vea, que la vida que Dios ha otorgado al hombre es infinita e irrestricta por la carne, el tiempo o el espacio. Este es el misterio de la vida otorgada por Dios al hombre y la prueba de que la vida viene de Él.

de ‘Dios es la fuente de la vida del hombre’ en “La Palabra manifestada en carne”

6 Al margen de que seas capaz de reconocer los hechos de Dios, y creer en Su existencia, no hay duda de que tu destino se encuentra en la ordenación de Dios, y de que Él siempre tendrá soberanía sobre todas las cosas. Su existencia y autoridad no se predican en función de que el hombre pueda o no reconocerlas y comprenderlas. Sólo Él conoce el pasado, el presente y el futuro del hombre, y sólo Él puede determinar el destino de la humanidad. Independientemente de que seas capaz de aceptar este hecho, no pasará mucho tiempo antes de que esta presencie todo esto con sus propios ojos, y esta es la realidad que Dios pronto sacará a la luz. La humanidad vive y muere bajo los ojos de Dios. Vive para la gestión de Dios, y cuando sus ojos se cierran para el tiempo final, también es por esa misma gestión. Una y otra vez, el hombre va hacia atrás y hacia adelante. Sin excepción, todo forma parte de la soberanía y de los designios de Dios.

de ‘El hombre sólo puede salvarse en medio de la gestión de Dios’ en “La Palabra manifestada en carne”

7 Dios creó este mundo, creó a esta humanidad, y además fue el arquitecto de la antigua cultura griega y la civilización humana. Sólo Dios consuela a esta humanidad, y sólo Él cuida de ella noche y día. El desarrollo y el progreso humanos son inseparables de la soberanía de Dios, y la historia y el futuro de la humanidad son inextricables de los designios de Dios.

de ‘Dios preside el destino de toda la humanidad’ en “La Palabra manifestada en carne”

8 Dios es eternamente supremo y por siempre honorable, mientras que el hombre es eternamente bajo y despreciable. Esto es porque Dios está constantemente haciendo sacrificios y dedicándose a la humanidad; sin embargo, el hombre siempre toma y lucha sólo para sí mismo. Dios siempre hace demasiados esfuerzos por la supervivencia de la humanidad, mientras que el hombre nunca contribuye en nada en aras de la luz ni por la justicia. Aunque el hombre haga un esfuerzo durante cierto tiempo, es tan débil que no puede resistir un solo golpe, porque el esfuerzo del hombre siempre es para su propio beneficio y no para los demás. El hombre es siempre egoísta, mientras que Dios es eternamente abnegado. Dios es la fuente de todo lo que es justo, bueno y hermoso, mientras que el hombre es el que escala posiciones y logra que se manifieste toda su fealdad y maldad. Dios nunca alterará Su esencia de justicia y belleza, pero el hombre es perfectamente capaz de traicionar la justicia y de apartarse de Dios en cualquier momento y cualquier situación.

de ‘Es muy importante entender el carácter de Dios’ en “La Palabra manifestada en carne”

9 Dios es lo que Él es y tiene lo que Él tiene. Todo lo que Él expresa y revela son representaciones de Su esencia y de Su identidad. Lo que Él es y lo que Él tiene, así también como Su esencia e identidad, son cosas que no pueden ser reemplazadas por ningún hombre. Su carácter abarca Su amor por la humanidad, Su consuelo por la humanidad, Su odio hacia la humanidad y, más aún, un entendimiento profundo de la humanidad. La personalidad del hombre puede ser, sin embargo, optimista, animada o insensible. El carácter de Dios pertenece al Soberano de los seres vivos entre todas las cosas, al Señor de toda la creación. Su carácter representa honor, poder, nobleza, grandeza y, sobre todo, supremacía. Su carácter es el símbolo de la autoridad, el símbolo de todo lo que es justo, el símbolo de todo lo que es hermoso y bueno. Más que eso, es un símbolo de aquél que no puede ser[a] vencido o invadido por las tinieblas ni por ninguna fuerza enemiga, así como un símbolo de aquél que no puede ser ofendido (ni Él tampoco tolerará ser ofendido)[b] por ningún ser creado. Su carácter es el símbolo del poder supremo. Ninguna persona o personas pueden ni tienen permitido afectar Su obra ni Su carácter. Pero la personalidad del hombre no es más que un mero símbolo de su ligera superioridad sobre las bestias. El hombre en sí, no tiene la autoridad, la autonomía ni la capacidad de trascenderse a sí mismo, pero está en su esencia el ser cobarde a merced de cualquier tipo de persona, suceso o cosa.

de ‘Es muy importante entender el carácter de Dios’ en “La Palabra manifestada en carne”

10 Lo que Dios es y tiene es inagotable e ilimitado por siempre. Dios es la fuente de la vida y de todas las cosas. Dios no puede ser dimensionado por ningún ser creado.

de ‘Epílogo’ en “La Palabra manifestada en carne”

11 Desde el día en que el hombre vino a existir, Dios ha sido firme en Su obra, gestionando este universo y dirigiendo el cambio y movimiento de todas las cosas. Como todas las cosas, el hombre, silenciosamente y sin saberlo, recibe el alimento de la dulzura y la lluvia y el rocío de Dios. Como todas las cosas, sin saberlo, el hombre vive bajo la orquestación de la mano de Dios. El corazón y el espíritu del hombre están en la mano de Dios y toda la vida del hombre es contemplada a los ojos de Dios. Independientemente de si crees esto o no, cualquiera de todas las cosas, vivas o muertas, cambiarán, se moverán, se renovarán y desaparecerán de acuerdo con los pensamientos de Dios. Así es como Dios gobierna sobre todas las cosas.

de ‘Dios es la fuente de la vida del hombre’ en “La Palabra manifestada en carne”

12 Dios no participa en las políticas del hombre, pero controla el destino de un país o nación. Él controla este mundo y todo el universo. El destino del hombre y el plan de Dios están íntimamente relacionados, y ningún hombre, país o nación está exento de la soberanía de Dios. Si el hombre desea conocer su destino, debe venir ante Dios. Él hará que los que le siguen y adoran prosperen, y traerá declive y extinción sobre los que le resisten y lo rechazan.

de ‘Dios preside el destino de toda la humanidad’ en “La Palabra manifestada en carne”

13 De todo lo que acontece en el universo, no hay nada en lo que Yo no tenga la última palabra. ¿Qué existe que no esté en Mis manos? Todo lo que Yo digo es ley, y entre los hombres, ¿quién hay que pueda cambiar Mi mente?

de ‘La primera declaración’ de las declaraciones de Dios al universo entero en “La Palabra manifestada en carne”

14 El reino se está expandiendo entre la humanidad, se está formando entre la humanidad, se está erigiendo entre la humanidad; no hay fuerza que pueda destruir Mi reino.

de ‘La decimonovena declaración’ de las declaraciones de Dios al universo entero en “La Palabra manifestada en carne”

17 Todo lo que está en este mundo está cambiando rápidamente con los pensamientos del Todopoderoso, bajo Sus ojos. Cosas de las que la humanidad jamás ha oído, pueden llegar abruptamente. Y cosas que la humanidad siempre ha poseído, pueden escabullirse. Nadie puede desentrañar por dónde anda el Todopoderoso, y más aún, nadie puede sentir la trascendencia y la grandeza del poder de vida del Todopoderoso. Su trascendencia radica en cómo Él es capaz de percibir lo que los humanos no pueden. Su grandeza radica en cómo Él es aquel a quien la humanidad renuncia, sin embargo, quien salva a la humanidad. Él conoce el significado de la vida y de la muerte. Más aún, Él conoce las reglas de vivir para la humanidad, a la cual Él ha creado. Él es la base de la existencia humana y el Redentor de la humanidad que una vez más resucitará. Él lleva el peso de los corazones felices con angustia, y levanta a los corazones afligidos con felicidad. Esto es todo para Su obra y Su plan.

de ‘El suspiro del Todopoderoso’ en “La Palabra manifestada en carne”

18 Desde el momento en que llegas llorando a este mundo, comienzas a cumplir tu deber. Asumes tu papel en el plan de Dios y en la ordenación de Dios. Comienzas el viaje de la vida. Cualquiera que sea tu trasfondo y el viaje que tienes por delante, ninguno puede escapar la orquestación y la disposición que el cielo tiene guardadas y ninguno tiene el control de su destino, porque sólo Él, quien gobierna sobre todas las cosas, es capaz de hacer tal obra.

de ‘Dios es la fuente de la vida del hombre’ en “La Palabra manifestada en carne”

19 La suerte del hombre está controlada por las manos de Dios. Tú eres incapaz de controlarte a ti mismo: a pesar de que siempre anda con prisas y ocupándose para sí mismo, el hombre permanece incapaz de controlarse. Si pudieras conocer tu propia perspectiva, si pudieras controlar tu propio sino, ¿seguirías siendo una criatura? En resumen, independientemente de cómo obre Dios, toda Su obra es por el bien del hombre. Toma, por ejemplo, los cielos y la tierra, y todas las cosas que Dios creó para que sirvieran al hombre: la luna, el sol y las estrellas que Él hizo para el ser humano; los animales y las plantas, la primavera, el verano, el otoño y el invierno, etc., todo ello es para beneficio de la existencia del hombre. Y así, independientemente de cómo Él castigue y juzgue al hombre, todo es por el bien de la salvación de este. Aunque despoje al hombre de sus esperanzas carnales, es por el bien de su purificación y esta es para beneficio de su existencia. El destino del hombre está en las manos del Creador, por tanto, ¿cómo podría el hombre controlarse a sí mismo?

de ‘Restaurar la vida normal del hombre y llevarlo a un destino maravilloso’ en “La Palabra manifestada en carne”

21 ¿Quién sobrevive excepto las palabras de Mi boca? ¿Quién no se encuentra bajo Mi mirada vigilante? A medida que llevo a cabo Mi nueva obra sobre toda la tierra, ¿quién ha sido capaz de escapar de ella? ¿Será que las montañas sean capaces de evitarlo gracias a su altura? ¿Será que las aguas, gracias a su fastuosa inmensidad, sean capaces de ahuyentarla? En Mi plan, nunca he dejado ir a la ligera a ninguna cosa y así nunca ha habido una sola persona, o cualquier cosa, que haya eludido el alcance de Mi mano.

de ‘La vigésima tercera declaración’ de las declaraciones de Dios al universo entero en “La Palabra manifestada en carne”

22 No sólo he llevado a cabo un nuevo comienzo en la morada del gran dragón rojo, también he emprendido una nueva obra en el universo. Pronto los reinos de la tierra pasarán a ser Mi reino; pronto los reinos de la tierra dejarán de existir para siempre debido a Mi reino, porque Yo ya he conseguido la victoria, porque he regresado triunfante. El gran dragón rojo ha agotado todos los medios concebibles para interrumpir Mi plan, esperando borrar Mi obra sobre la tierra, pero ¿puedo desanimarme por sus estratagemas engañosas? ¿Puedo temer perder la confianza por sus amenazas? Nunca ha existido un solo ser en el cielo o la tierra que Yo no haya tenido en la palma de Mi mano; ¿cuánto más cierto es esto del gran dragón rojo, este instrumento que me sirve como contraste? ¿No es también un objeto manipulado por Mis manos?

de ‘La duodécima declaración’ de las declaraciones de Dios al universo entero en “La Palabra manifestada en carne”

23 Dios no está limitado por el tiempo; Su obra y Su gloria están en primer lugar. Por tanto, no importa el tiempo que se lleve, Él no escatimará ningún sacrificio si se trata de Su obra. Este es el carácter de Dios: Él no descansará hasta que Su obra sea completada. Es sólo cuando llegue el momento en que Él obtenga la segunda parte de Su gloria que podrá Su trabajo ser concluido.

de ‘¿Es la obra de Dios tan sencilla como el hombre imagina?’ en “La Palabra manifestada en carne”

24 El carácter de Dios es un tema que a todos les parece muy abstracto y más aún, uno que no es fácil de aceptar para todos, porque Su carácter es diferente a la personalidad de un ser humano. Dios también tiene Sus propias emociones de alegría, ira, tristeza y felicidad, pero estas emociones difieren de las del hombre. [...] La alegría de Dios se debe a la existencia y afloramiento de la justicia y la luz, debido a la destrucción de la oscuridad y del mal. Él encuentra placer en traer la luz y una buena vida a la humanidad; Su alegría es una alegría justa, un símbolo de la existencia de todo lo que es positivo y, más aún, un símbolo de los buenos auspicios. La ira de Dios se debe a la existencia de la injusticia y a la perturbación que esta causa, y estas perjudican a Su humanidad; debido a la existencia del mal y de las tinieblas, debido a la existencia de las cosas que ahuyentan la verdad y, aún más, debido a la existencia de las cosas que se oponen a lo que es bueno y hermoso. Su ira es un símbolo de que todas las cosas negativas ya no existen y, más aún, es un símbolo de Su santidad. Su tristeza se debe a la humanidad, por la que Él tiene esperanzas, pero que ha caído en las tinieblas, porque la obra que Él lleva a cabo en el hombre no llega a la altura de Sus expectativas, y porque la humanidad a la que Él ama no puede vivir, toda ella, en la luz. Siente tristeza por la humanidad inocente, por el hombre sincero pero ignorante y por el hombre que es bueno pero que carece en sus propios puntos de vista. Su tristeza es un símbolo de Su bondad y de Su misericordia, un símbolo de belleza y de amabilidad. Su felicidad procede, por supuesto, de derrotar a Sus enemigos y de obtener la buena fe del hombre. Más allá de esto, esta surge de la expulsión y de la destrucción de todas las fuerzas enemigas, y debido a que la humanidad reciba una vida buena y apacible. La felicidad de Dios no es como la alegría del hombre; más bien, es el sentimiento de generar buenos frutos, es un sentimiento aun mayor que la alegría. Su felicidad es un símbolo de la humanidad liberándose del sufrimiento a partir de este momento y un símbolo de la humanidad entrando en un mundo de luz. Todas las emociones de la humanidad, por otra parte, surgen en aras de sus propios intereses, no por la justicia, la luz o lo que es hermoso y, menos que nada, por la gracia otorgada del cielo. Las emociones humanas son egoístas y pertenecen al mundo de las tinieblas. No existen en aras de la voluntad, ni mucho menos por el plan de Dios, y es por ello que nunca se puede hablar del hombre y de Dios al mismo tiempo.

de ‘Es muy importante entender el carácter de Dios’ en “La Palabra manifestada en carne”

25 Su corazón da un vuelco y duele con cada una de las acciones del hombre: Él se enoja, angustia y apena por el mal y la corrupción del hombre; Él está encantado, feliz, es clemente y está exultante por el arrepentimiento y la fe del hombre; cada uno de Sus pensamientos e ideas existe por y gira alrededor de la humanidad; lo que Él es y tiene se expresa totalmente por el bien de la humanidad; Su placer, Su ira, Su tristeza y Su felicidad, todo ello está entretejido con la existencia de la humanidad. Por el bien de la humanidad, Él viaja y se mueve; da en silencio cada pedazo de Su vida; dedica cada minuto y segundo de Su vida… Nunca ha sabido cómo tener compasión de Su propia vida, pero siempre ha tenido compasión y ha cuidado a la humanidad que Él mismo creó… Él da todo lo que tiene a esta humanidad… Otorga Su misericordia y tolerancia incondicionalmente y sin esperar una recompensa. Lo hace sólo para que la humanidad pueda seguir sobreviviendo delante de Sus ojos, recibiendo Su provisión de vida; lo hace sólo para que la humanidad pueda someterse a Él un día y reconocer que Él es aquel que nutre la existencia del hombre y provee la vida de toda la creación.

de ‘Dios mismo, el único II’ en “La Palabra manifestada en carne (Continuación)”

26 Cuando el relámpago surge desde el Este, que es también precisamente el momento en el que empiezo a hablar, cuando aparece, todo el empíreo se ilumina, y todas las estrellas empiezan a transformarse. [...] Una vez más, Mi día presiona a la raza humana, despertándola otra vez, dando a la humanidad un punto desde el cual tengan que tener un nuevo comienzo. Mi corazón late y, siguiendo los ritmos de Mi latido, las montañas saltan de alegría, las aguas danzan gozosas, y las olas, marcando el tiempo, baten contra los arrecifes rocosos. Es difícil expresar lo que hay en Mi corazón. Quiero que todas las cosas inmundas queden reducidas a cenizas bajo Mi mirada, quiero que todos los hijos de desobediencia desaparezcan de delante de Mis ojos, para que su existencia no perdure más.

de ‘La duodécima declaración’ de las declaraciones de Dios al universo entero en “La Palabra manifestada en carne”

27 Me he embarcado en Mi obra por todo el universo; las personas del universo de repente despiertan y se mueven alrededor de un núcleo, que es Mi obra, y cuando “viajo” dentro de ellas, todas escapan de la servidumbre de Satanás y no son atormentadas en medio de la aflicción de Satanás. Debido a la llegada de Mi día, las personas están llenas de alegría, el pesar dentro de sus corazones desaparece, las nubes de tristeza en el cielo se convierten en oxígeno en el aire y flotan ahí y en este momento disfruto la felicidad de la unión con el hombre. Las acciones del hombre me dan algo para saborear y, por lo tanto, ya no estoy afligido.

de ‘La Trigésima Tercera Declaración’ de las declaraciones de Dios al universo entero en “La Palabra manifestada en carne”

28 Conforme Mi voz aumenta en intensidad, también observo el estado del universo. A través de Mis palabras, las innumerables cosas de la creación son todas hechas nuevas. El cielo cambia y la tierra también. La humanidad queda expuesta en su forma original; lentamente, cada uno según su tipo, los hombres encuentran sin saberlo su camino de vuelta al seno de sus familias. En esto, me agradaré en gran manera. Yo estoy libre de interrupciones; Mi gran obra se completa y las innumerables cosas de la creación se transforman, sin que nadie lo sepa. [...] ¡Oh, viejo mundo inmundo! ¡Caerás sin duda bajo Mis palabras! ¡Sin la menor duda, Mi plan te reducirá a la nada! ¡Oh, las innumerables cosas de la creación! ¡Todos obtendréis nueva vida en Mis palabras; ahora tenéis un Señor Soberano! ¡Oh, nuevo mundo puro e inmaculado! ¡Revivirás sin duda en Mi gloria! ¡Oh, Monte Sion! No estés más en silencio. ¡He regresado en triunfo! Desde el centro de la creación, escruto toda la tierra. Sobre esta, la humanidad ha comenzado una nueva vida, ha obtenido nueva esperanza. ¡Oh, pueblo mío! ¿Cómo puedes no volver a la vida en Mi luz? ¿Cómo no saltas de alegría bajo Mi guía? ¡Las tierras están gritando de júbilo, las aguas son una cacofonía de alegres risas! ¡Oh, el Israel resucitado! ¿Cómo no sientes orgullo por causa de Mi predestinación? ¿Quién ha llorado? ¿Quién se ha lamentado? El antiguo Israel ha dejado de ser; Israel se levanta hoy erecto y alto, en el mundo, se ha puesto en pie en los corazones de toda la humanidad. ¡Hoy Israel alcanzará sin duda la fuente de la existencia por medio de Mi pueblo!

de ‘La vigésima sexta declaración’ de las declaraciones de Dios al universo entero en “La Palabra manifestada en carne”

29 Tantas veces, viendo al hombre venir delante de Mí bañado en lágrimas suplicando Mi perdón, pero a cuenta de su falta de respeto hacia sí mismo y su incorregible terquedad, Yo he cerrado Mis ojos con ira a su acción, incluso cuando su corazón es genuino y sus intenciones sinceras. Tantas veces veo que el hombre es capaz de tener fe para cooperar conmigo, y veo cómo, en Mi presencia, parece estar reclinado en Mis brazos, saboreando el calor de Mi abrazo. Tantas veces, al ver la inocencia, la vivacidad y la belleza de Mi pueblo elegido, siempre he sentido un inmenso placer en Mi corazón a causa de estas cosas.

de ‘La decimoquinta declaración’ de las declaraciones de Dios al universo entero en “La Palabra manifestada en carne”

30 Cuando el Señor Jesús fue bautizado y comenzó oficialmente Su obra de cumplir Su ministerio, el corazón de Dios se desbordó de gozo porque después de muchos años de espera y preparación, podía vestir finalmente la carne de un hombre normal y dar inicio a Su nueva obra en la forma de un hombre de carne y hueso que las personas podrían ver y tocar. Podría hablar por fin cara a cara y con franqueza con personas a través de la identidad de un hombre. Dios podría estar por fin cara a cara con la humanidad en lenguaje humano, de una manera humana; podría proveer para el hombre, ilustrarlo y ayudarle usando el lenguaje humano; podría comer en la misma mesa y vivir en el mismo espacio con él. También podría ver seres humanos, cosas, y todo de la manera en que lo hacían los hombres e incluso a través de sus propios ojos. Para Dios, esta ya era Su primera victoria de Su obra en la carne. También podría decirse que era un cumplimiento de una gran obra; esto era por supuesto lo que más feliz hacía a Dios.

de ‘La obra de Dios, el carácter de Dios y Dios mismo III’ en “La Palabra manifestada en carne (Continuación)”

31 Cuando Él lleva a cabo una nueva etapa de la obra, tiene un nuevo comienzo, y cuando esta nueva obra y este nuevo comienzo se lanzan e introducen en medio de la humanidad es cuando el desenlace de esta etapa de la obra ya ha sido determinado, y cumplido, y Dios ha visto sus efectos y frutos finales. Este momento también es cuando estos efectos hacen que Dios se sienta satisfecho, y Su corazón, por supuesto, está feliz. Porque, a los ojos de Dios, Él ya ha visto y determinado a las personas que está buscando, y ha ganado a este grupo, un grupo capaz de hacer que Su obra tenga éxito y le traiga satisfacción. Dios se siente tranquilo, deja de lado Sus preocupaciones, y está feliz. En otras palabras, cuando Su carne puede aventurarse en una nueva obra entre los hombres, y comienza a llevarla a cabo, debe hacerlo sin obstrucción, y cuando Él siente que todo se ha cumplido, ya ha visto el final. Él está satisfecho y con un corazón alegre debido a este final.

de ‘La obra de Dios, el carácter de Dios y Dios mismo III’ en “La Palabra manifestada en carne (Continuación)”

32 La ira se levanta dentro de Mi corazón, acompañada por un arrebatado sentimiento de dolor. Cuando Mis ojos contemplan las obras de las personas y cada una de sus palabras y acciones como inmundas, Mi ira brota y en Mi corazón hay un mayor sentido de las injusticias del mundo humano, lo que me entristece más; anhelo acabar con la carne del hombre de inmediato. No sé porqué el hombre es incapaz de limpiarse en la carne, porqué el hombre no se puede amar en la carne. ¿Podría ser que la ‘función’ de la carne es tan grande?

de ‘Interpretación de la vigésima séptima declaración’ en “La Palabra manifestada en carne”

33 Quiero corregir las injusticias del mundo humano. Haré personalmente Mi obra por todo el mundo, impidiéndole a Satanás que dañe otra vez a Mi pueblo, impidiéndole al enemigo hacer otra vez lo que sea que le agrada. Me convertiré en Rey sobre la tierra y moveré allá Mi trono, haciendo que todos los enemigos caigan al suelo y confiesen sus crímenes ante Mí. En Mi tristeza mezclada con ira, venceré a todo el universo, sin perdonar a nadie y poniendo a todos los enemigos en asombro. Quiero reducir a ruinas la tierra, entre las cuales estarán todos los enemigos, previniéndoles así que de ahora en delante corrompan más a la humanidad. Mi plan es determinante y nadie, sin importar quién sea, tendrá capacidad de cambiarlo. Mientras floto ondeándome por sobre el universo, toda la gente tendrá una perspectiva renovada y todo será restablecido. Ya no llorarán y ya no clamarán a Mí por ayuda. Entonces Mi corazón se regocijará y la gente se volverá a Mí en celebración. Todo el universo, de arriba abajo, se estremecerá de júbilo…

de ‘La vigésima séptima declaración’ en “La Palabra manifestada en carne (Continuación)”

34 Mi misericordia es para los que me aman y se niegan a sí mismos. Y el castigo traído sobre los malvados es una prueba de Mi justo carácter y, más aún, del testimonio de Mi ira. Cuando llegue el desastre, el hambre y la peste caerán sobre todos aquellos quienes se oponen a Mí y llorarán. Aquellos quienes hayan cometido toda clase de maldades durante sus muchos años como Mis seguidores, no serán inocentes; ellos también vivirán en un constante estado de pánico y miedo en medio de la catástrofe que apenas se ha visto a lo largo de las épocas. Y todos Mis seguidores que han sido leales a Mí y a ningún otro, se regocijarán y aplaudirán Mi grandeza. Ellos experimentarán una alegría inefable y vivirán en un júbilo que Yo nunca antes he otorgado a la humanidad. Porque Yo atesoro las buenas acciones de los hombres y aborrezco sus acciones malvadas. Desde que comencé a liderar a la humanidad, he estado esperando por un grupo de hombres que piense igual que Yo. Y nunca me he olvidado de los que no piensan igual; los he aborrecido en mi corazón, sólo a la espera de la oportunidad de ver Mi retribución administrada sobre esos malhechores y disfrutar de ello [...].

de ‘Deberías hacer suficientes buenas obras para prepararte para tu destino’ en “La Palabra manifestada en carne”

35 El odio, la ira y la justicia de Dios se expresan sobre la base de la salvación de este grupo de personas. El amor y la misericordia, así como la enorme paciencia, también están contenidos en estos caracteres. Este odio conlleva el sentido de no tener otra opción, ¡incluye una preocupación y una anticipación sin límites por la humanidad! El odio de Dios va dirigido contra la corrupción de la humanidad, contra la rebeldía y los pecados de la humanidad; es unilateral, y está establecido sobre la base del amor. Sólo puede haber odio cuando hay amor. El odio de Dios hacia la humanidad es diferente de Su odio hacia Satanás, porque Dios salva a las personas, y no a Satanás.

de ‘El verdadero amor de Dios por la humanidad’ en “Registros de las Pláticas de Cristo”

37 Hace mucho que Dios aborrece a esta oscura sociedad con todas Sus fuerzas. Rechina los dientes, desesperado por plantar Sus pies sobre esta perversa y odiosa serpiente antigua, para que nunca más se levante y no vuelva a maltratar más al hombre. No disculpará sus actos del pasado, no tolerará que engañe al hombre, ajustará cuentas por cada uno de sus pecados a lo largo de los siglos; Dios no será benévolo en lo más mínimo hacia este cabecilla de todo mal; lo destruirá por completo.

de ‘Obra y entrada (8)’ en “La Palabra manifestada en carne”

38 Viendo de Mi propia experiencia, cuanto más antagónico eres con Dios, más te mostrará Dios Su majestuoso carácter y más severo será el castigo que Él te “sirva”. Cuanto más lo obedezcas, más Él te amará y te protegerá. Así como el carácter de Dios es como un instrumento de tortura, si obedeces estarás sano y salvo, pero si no obedeces, sino que siempre quieres estar en el centro de atención y hacer trampas, Su carácter cambiará en un instante, así como el sol en un día nublado; Él se esconderá de ti y te mostrará la ira. También es como el clima en junio, con cielos despejados por kilómetros y olas azules que ondulan en la superficie del agua, hasta que el agua de repente cobra velocidad y brotan olas formidables. Dado este carácter de Dios, ¿te atreves a comportarte alocada y obstinadamente? La mayoría de los hermanos y hermanas han visto en sus experiencias que cuando el Espíritu Santo obra en el día están llenos de confianza, pero entonces el Espíritu de Dios de repente los abandona sin que ellos sepan cuándo, dejándolos inquietos e insomnes en la noche, buscando la dirección en la que Su Espíritu desapareció. Pero no importa qué, son incapaces de encontrar dónde se fue Su Espíritu; y Él se les aparece otra vez sin que ellos sepan cuándo, y justo como cuando Pedro de repente vio a su Señor Jesús otra vez, estaba extático y parecía gritar con alegría incontrolable. ¿Es posible que puedas olvidar haber experimentado esto después de tantas veces? El Señor Jesucristo, que se hizo carne, fue clavado en la cruz y después resucitó y ascendió al cielo, siempre está escondido de ti por un tiempo, después se te aparece por un tiempo. Él se te revela por tu justicia y Él se enoja y se aparta de ti por tus pecados así que, ¿por qué no le suplicas más?

de ‘La senda… (7)’ en “La Palabra manifestada en carne”

39 Yo soy un fuego consumidor, y no tolero la ofensa. Porque los seres humanos fueron todos creados por Mí, las personas tienen que obedecer lo que Yo digo y hago, y sin rebelarse. Las personas no tienen derecho de entrometerse en Mi obra ni están particularmente cualificadas para analizar lo que está bien o mal en Mi obra ni en Mis palabras. Yo soy el Señor de la creación, y las criaturas deberían lograr todo lo que Yo exijo, con un corazón de reverencia hacia Mí; no deberían razonar conmigo y, en especial, no deberían resistirse. Estoy usando Mi autoridad para reinar sobre Mi pueblo, y todos los que forman parte de Mi creación deberían obedecer Mi autoridad. Aunque hoy seáis osados y presuntuosos ante Mí, desobedezcáis las palabras con las que os enseño, y no temáis, Yo sólo respondo a vuestra rebeldía con tolerancia. No perdería los estribos e impactaría a Mi obra porque los diminutos gusanos revolcaran en el montón de estiércol. Yo soporto la incesante existencia de todo lo que odio y de las cosas que aborrezco en aras de la voluntad de Mi Padre, hasta completar Mis declaraciones, hasta Mi ultimísimo momento.

de ‘Cuando las hojas caídas regresen a sus raíces lamentarás todo el mal que has hecho’ en “La Palabra manifestada en carne”

40 Como ya has establecido tu determinación de servirme, no te dejaré ir. Yo soy un Dios que odia el mal y soy un Dios que es celoso del hombre. Como ya has colocado tus palabras sobre el altar, no toleraré que huyas ante Mis propios ojos ni que sirvas a dos señores. ¿Piensas que podrías tener otro amor después de colocar tus palabras sobre Mi altar, después de colocarlas ante Mis ojos? ¿Cómo podría Yo permitir que las personas hicieran de Mí un necio así? ¿Pensabas que podías hacer votos a la ligera, hacer juramentos de boca hacia Mí? ¿Cómo podrías hacer juramentos hacia Mi trono, el del Altísimo? ¿Pensabas que tus juramentos ya habían pasado? Yo os digo: aunque vuestra carne pase, vuestros juramentos no lo harán. Al final, os condenaré en base a vuestros juramentos. Sin embargo, pensáis que podéis colocar vuestras palabras ante Mí para lidiar conmigo, y que vuestro corazón puede servir a los espíritus inmundos y malignos. ¿Cómo podría tolerar Mi ira a esas personas que son como perros y cerdos, y que me engañan? Yo debo llevar a cabo Mis decretos administrativos, y arrebatar de las manos de los espíritus inmundos a todos esos remilgados, “piadosos” que creen en Mí para “atenderme” de una forma ordenada, para ser Mi buey, Mi caballo, y estar a merced de Mi matanza. Yo haré que retomes tu determinación anterior, y me sirvas una vez más. Yo no toleraré que nadie de la creación me engañe. ¿Pensabas que podías simplemente formular peticiones, y mentir de forma caprichosa ante Mí? ¿Pensabas que Yo no había oído o visto tus palabras y hechos? ¿Cómo no iban a estar tus palabras y tus hechos ante Mi vista? ¿Cómo podría Yo permitirles a las personas engañarme de esa forma?

de ‘¡Vuestra personalidad es tan baja!’ en “La Palabra manifestada en carne”

41 Ante Mis ojos, los ojos del Todopoderoso, vuestras palabras y acciones son asquerosas. Mis ojos, los del Todopoderoso, observan vuestra injusticia como castigo implacable. ¿Cómo podría Mi justo castigo y juicio apartarse de vosotros? Debido a que vosotros me hacéis esto, y me provocáis tristeza e ira, ¿cómo podría dejar escaparos de Mis manos y alejaros del día en que Yo, Jehová, os castigue y maldiga? ¿No sabéis que todas vuestras malas palabras y declaraciones ya han llegado a Mis oídos? ¿No sabéis que vuestra injusticia ya ha mancillado Mi túnica sagrada de rectitud? ¿No sabéis que vuestra desobediencia ya ha provocado Mi ira vehemente? ¿No sabéis que vosotros hace mucho tiempo que me habéis dejado enfurecido, y desde hace mucho tiempo habéis probado Mi paciencia? ¿No sabéis que ya habéis maltratado Mi carne hasta hacerla hilachas? He soportado tanto hasta ahora que ya voy a liberar Mi ira; ya no seré más tolerante con vosotros.

de ‘Nadie que es de la carne puede escapar del día de la ira’ en “La Palabra manifestada en carne”

42 ¿Pensáis vosotros que vuestras lenguas pueden engañar a Mi Espíritu? ¿Creéis que vuestras lenguas pueden escapar de Mi ira? ¿Creéis vosotros que vuestras lenguas pueden juzgar Mis hechos, los de Jehová? ¿Soy Yo el Dios a quien el hombre juzga? ¿Podría Yo permitir que un pequeño gusano blasfeme de Mí de esta manera? ¿Cómo podría suponer a tales hijos de desobediencia entre Mis bendiciones eternas? Hace mucho tiempo que vuestras palabras y acciones os han expuesto y condenado. Cuando Yo extendí los cielos y creé todas las cosas, Yo no permití que ninguna criatura participara a su antojo, y mucho menos permití que ninguna cosa se interpusiera con Mi obra y Mi gestión como les viniera en gana. No toleré ningún hombre u objeto; ¿cómo podría perdonar a los que han sido crueles e inhumanos hacia Mí? ¿Cómo podría perdonar a los que se rebelan contra Mis palabras? ¿Cómo podría perdonar a los que me desobedecen? ¿Acaso no está el destino del hombre en Mis manos, el Todopoderoso? ¿Cómo podría considerar santa tu injusticia y tu desobediencia? ¿Acaso pudieron tus pecados manchar Mi santidad? Yo no soy contaminado por la impureza de los injustos, ni tampoco disfruto las ofrendas de los injustos. Si fueras leal a Mí, Jehová, ¿podrías tomar para ti mismo los sacrificios en Mi altar? ¿Podrías utilizar tu lengua venenosa para blasfemar contra Mi santo nombre? ¿Podrías rebelarte contra Mis palabras de esta manera? ¿Podrías tratar Mi gloria y santo nombre como una herramienta con la cual servir a Satanás, el maligno? Mi vida es suministrada para el disfrute de los santos. ¿Cómo podría permitirte jugar con Mi vida como te parezca, y utilizarla como una herramienta para el conflicto entre vosotros? ¿Cómo podéis ser tan insensibles, tan carentes en el camino del bien, en vuestra forma de comportaros conmigo? ¿No sabéis que ya he escrito vuestras acciones malvadas en las palabras de vida? ¿Cómo podéis escapar del día de la ira cuando Yo castigue a Egipto? ¿Cómo podríais vosotros oponeros a Mí y desafiarme de esta manera una y otra vez? ¡Yo os digo con toda claridad que cuando llegue el día, vuestro castigo será más insoportable que el de Egipto! ¿Cómo podéis escapar de Mi día de ira?

de ‘Nadie que es de la carne puede escapar del día de la ira’ en “La Palabra manifestada en carne”

43 Cuando los ángeles tocan música y percusión para alabarme, no puedo evitar que se evoque Mi compasión por el hombre. De repente me siento extremadamente triste en Mi corazón y me es difícil deshacerme de esta dolorosa emoción. En Mis alegrías y tristezas, en Mi separación y en el ser reunido con el hombre, no me puedo poner nostálgico. Separados arriba en el cielo y abajo en la tierra, somos incapaces de encontrarnos regularmente. ¿Quién podría liberarse de la nostalgia? ¿Quién podría jamás dejar de recordar el pasado? ¿Quién no podría anticipar con impaciencia la continuación de los buenos sentimientos pasados? ¿Quién no esperaría Mi regreso? ¿Quién no anhelaría Mi reencuentro con el hombre? Mi corazón está profundamente atribulado y sus espíritus están profundamente preocupados. Aunque somos iguales en nuestros espíritus, no podemos estar juntos a menudo y no nos podemos ver con frecuencia.

de ‘La vigésima séptima declaración’ de las declaraciones de Dios al universo entero en “La Palabra manifestada en carne”

44 A menudo oro para que nuestro grupo reciba mayores bendiciones de Dios, que Dios nos pueda favorecer y que Él nos pueda ganar, pero también ha habido innumerables ocasiones en las que he derramado lágrimas por nosotros, pidiendo que Dios nos esclarezca y nos permita contemplar revelaciones mayores. Cuando veo que las personas siempre están tratando de engañar a Dios y carecen de determinación, considerando la carne o luchando por fama y fortuna para tomar el centro del escenario, ¿cómo no podría sentirme tan dolido en Mi corazón? ¿Cómo pueden las personas ser tan insensibles? ¿Es que lo que hago no da fruto? Si todos tus hijos fueran rebeldes y no te fueran filiales, no tuvieran conciencia, sólo se preocuparan por ellos mismos, nunca tuvieran empatía por tus sentimientos y sólo te sacaran a patadas de la casa después de que crecieran, ¿cómo te sentirías en ese punto? ¿No estarías inundado en lágrimas y recordando el gran precio que pagaste para criarlos?

de ‘La senda… (7)’ en “La Palabra manifestada en carne”

45 Lo que se puede ver en las personas en China continental no es otra cosa sino caracteres satánicos corruptos, así que en la obra de Dios en estas personas es casi imposible encontrar alguna parte deseable en ellas; todas ellas son las partes en las que el Espíritu Santo obra, y sólo es que el Espíritu Santo conmueve más a las personas y obra en ellas. Es casi imposible utilizar a esas personas, es decir, la obra de ser conmovido por el Espíritu Santo junto con la cooperación de las personas no se puede hacer. El Espíritu Santo sólo trabaja duro para conmover a las personas, pero aun así las personas sólo son insensibles e insensatas y no tienen ni idea de qué es lo que Dios está haciendo. Así que, la obra de Dios en China continental es comparable a Su obra de crear el mundo. Él hace que todos los hombres nazcan de nuevo y hace cambios en todo lo de ellos porque no hay ninguna parte deseable en estas personas. Es tan desgarrador. A menudo hago una oración triste por estas personas: ¡Dios, que Tu gran poder se revele en estas personas para que Tu Espíritu las puede conmover grandemente y para que estas víctimas insensibles y torpes puedan despertar, ya no dormir, y ver el día de Tu gloria!”.

de ‘La senda… (6)’ en “La Palabra manifestada en carne”

46 Siempre que Dios está molesto ve a una humanidad que no le presta atención en absoluto, que le sigue y declara amarlo, pero que descuida por completo Sus sentimientos. ¿Cómo no le va a doler el corazón? En la obra de gestión de Dios, Él lleva a cabo Su obra y habla a cada persona de forma sincera, y se le presenta sin reservas u ocultación; pero, por el contrario, cada persona que le sigue está cerrada para Él, y nadie está dispuesto a acercarse activamente a Él, entender Su corazón, o prestar atención a Sus sentimientos. Ni siquiera aquellos que quieren ser confidentes de Dios quieren acercarse a Él, ser considerados con Su corazón, o intentar entenderlo. Cuando Dios está alegre y feliz, no hay nadie para compartir Su felicidad. Cuando las personas le malinterpretan, no hay nadie para aliviar Su corazón herido. Cuando Su corazón está dolido, no hay una sola persona dispuesta a escucharlo y confiar en Él. A lo largo de estos miles de años de obra de gestión de Dios, no ha habido nadie que entendiera Sus emociones ni que las comprendiera o apreciara; y mucho menos alguien que pudiera permanecer junto a Él para compartir Sus gozos y tristezas. Dios está solo. ¡Es un solitario! Y no está solo, porque la humanidad corrupta se oponga a Él, sino también porque los que buscan ser espirituales, los que quieren conocer y entender a Dios, y hasta los que están dispuestos a entregarle toda su vida, tampoco conocen Sus pensamientos ni entienden Su carácter y Sus emociones.

de ‘La obra de Dios, el carácter de Dios y Dios mismo I’ en “La Palabra manifestada en carne (Continuación)”

47 [...] cuando el hombre me obedece, Mi corazón descansa cómodo e inmediatamente percibo grandes cambios en todas las cosas en el cielo y en la tierra; cuando el hombre me alaba, ¿cómo no disfrutarlo? Cuando el hombre da testimonio de Mí y es adquirido por Mí, ¿cómo no podría Yo sentirme glorificado?

de ‘La novena declaración’ de las declaraciones de Dios al universo entero en “La Palabra manifestada en carne”

48 El pueblo me aclama, el pueblo me alaba; todas las bocas nombran al único Dios verdadero, toda la gente alza sus ojos para observar Mis obras. El reino desciende entre los hombres, Mi persona es rica y abundante. ¿Quién no celebraría por esto? ¿Quién no danzaría con alegría por esto? ¡Oh, Sion! ¡Levanta tu triunfante bandera para celebrarme! ¡Canta tu triunfante canción de victoria y esparce Mi santo nombre! ¡Todas las cosas en la tierra! ¡Ahora purificaos en sacrifico para Mí! ¡Estrellas en el cielo! ¡Ahora regresad a vuestros lugares y mostrad Mi grandeza en el firmamento! ¡Atiendo a las voces de la gente en la tierra, que derrama amor y reverencia infinitos por Mí en canción! En este día, mientras todas las cosas rejuvenecen, vengo a caminar por la tierra. ¡En este momento, las flores florecen, los pájaros cantan, toda la vida está llena de júbilo! En el sonido del saludo del reino, el reino de Satanás se colapsa, destruido en el coro resonante del himno del reino. ¡Y nunca más se levantará!

¿Quién en la tierra se atreve a levantarse y resistirse? Al descender a la tierra traigo ardor, traigo ira, traigo todos los desastres. ¡Los reinos terrenales ahora son Mi reino! Arriba en el cielo, las nubes dan vueltas y se hinchan; bajo el cielo, lagos y ríos surgen y producen una melodía en movimiento. Animales en reposo salen de sus guaridas y todos los pueblos que duermen son despertadas por Mí. ¡El día que todos los pueblos han esperado finalmente ha llegado! ¡Me ofrecen las canciones más hermosas!

de ‘Himno del Reino’ de las declaraciones de Dios al universo entero en “La Palabra manifestada en carne”

52 El justo carácter de Dios no es una ley sino un decreto administrativo: es un decreto administrativo dentro del reino, y este decreto administrativo es el castigo justo para cualquiera que no posee la verdad y no ha cambiado, y no hay margen para la salvación. Porque cuando cada uno sea clasificado de acuerdo a su especie, los buenos serán recompensados y los malos serán castigados.

de ‘Las experiencias de Pedro: su conocimiento del castigo y del juicio’ en “La Palabra manifestada en carne”

54 Todos los que amo vivirán sin duda eternamente, y los que están contra Mí serán con seguridad castigados eternamente. Porque Yo soy un Dios celoso, no salvaré a la ligera a los hombres por todo lo que han hecho. ¡Vigilaré toda la tierra y, apareciendo en el Este del mundo con justicia, majestad, ira, y castigo, me revelaré a las innumerables huestes de la humanidad!

de ‘La vigésima sexta declaración’ de las declaraciones de Dios al universo entero en “La Palabra manifestada en carne”

55 Mi justicia, majestad y juicio no muestran misericordia hacia Satanás. Pero para vosotros, son para salvaros, sin embargo, simplemente sois incapaces de comprender Mi carácter ni conocéis los principios detrás de Mis acciones.

de ‘La nonagésima declaración’ en “La Palabra manifestada en carne”

56 Me presento ante el reino santo y me oculto de la tierra de la inmundicia. Todos los que hayan sido conquistados y se hayan vuelto obedientes a Mí, podrán ver Mi rostro con sus propios ojos, y oír Mi voz con sus propios oídos. Esta es la bendición para aquellos que nazcan en los últimos días, esta es la bendición predestinada por Mí, y ningún hombre la puede alterar.

de ‘La vigésima novena declaración’ de las declaraciones de Dios al universo entero en “La Palabra manifestada en carne”

57 […] cualquier persona corrompida por los espíritus malos no será usada por Mí ¡y será expulsada! ¡No pienses que no tengo sentimientos! ¡Ten esto claro! ¡Yo soy el Dios santo y no moraré en un templo inmundo!

de ‘La septuagésima sexta declaración’ en “La Palabra manifestada en carne”

58 Debes saber qué tipo de personas deseo; los impuros no tienen permitido entrar en el reino, no pueden mancillar el suelo santo. Aunque puedas haber realizado muchas obras y hayas obrado durante muchos años, si al final sigues siendo deplorablemente inmundo, ¡es intolerable para la ley del cielo que desees entrar en Mi reino! Desde la fundación del mundo hasta hoy, nunca he ofrecido acceso fácil a Mi reino a cualquiera que se congracia conmigo. Esta es una norma celestial ¡y nadie puede quebrantarla!

de ‘El éxito o el fracaso dependen de la senda que el hombre camine’ en “La Palabra manifestada en carne”

61 Mis palabras cumplirán todo; ningún hombre puede participar y ningún hombre puede hacer la obra que Yo llevaré a cabo. Voy a limpiar el aire de todas las tierras y erradicar de sobre la tierra todo rastro de los demonios. Ya he comenzado y voy a empezar el primer paso de Mi obra de castigo en el lugar de la morada del gran dragón rojo. Para que se pueda ver que Mi castigo ha caído en todo el universo, y que el gran dragón rojo y toda clase de espíritus inmundos no tendrán poder para escapar de Mi castigo, porque Yo contemplo todas las tierras. Cuando Mi obra en la tierra se termine, es decir, cuando la época del juicio llegue a su fin, formalmente castigaré al gran dragón rojo. Mi pueblo verá Mi castigo justo del gran dragón rojo, va a derramar su alabanza por Mi justicia y para siempre exaltará Mi santo nombre por Mi justicia. De ahí que llevaréis a cabo formalmente vuestro deber y formalmente me alabaréis por todas las tierras, ¡por los siglos de los siglos!

de ‘La vigésima octava declaración’ de las declaraciones de Dios al universo entero en “La Palabra manifestada en carne”

62 El plan de gestión de Dios no se ve afectado por ningún hombre, asunto, o entorno. Todo lo que Él decide hacer se completará y cumplirá en Su tiempo, y según Su plan, y ningún hombre puede interferir en Su obra. En ocasiones, Dios no presta atención a la insensatez y a la ignorancia del hombre, e incluso ignora su resistencia hacia Él y sus conceptos de Él; en vez de ello, lleva a cabo sin escrúpulos la obra que debe hacer. Este es el carácter de Dios, un reflejo de Su omnipotencia.

de ‘La obra de Dios, el carácter de Dios y Dios mismo II’ en “La Palabra manifestada en carne (Continuación)”

63 No existe prohibición en Su obra, y no se verá obligado por ningún hombre, cosa u objeto, y esta no será alterada por ninguna fuerza hostil. En Su nueva obra es el Rey siempre victorioso y pisotea, bajo el estrado de Sus pies, todas las herejías y las falacias de la humanidad. Independientemente de la nueva etapa de Su obra que esté llevando a cabo, debe desarrollarse y expandirse en medio de la humanidad, y debe llevarse a cabo sin estorbo en todo el universo, hasta que Su gran obra haya concluido. Este es el poderío y la sabiduría de Dios, Su autoridad y Su poder.

de ‘La obra de Dios, el carácter de Dios y Dios mismo III’ en “La Palabra manifestada en carne (Continuación)”

64 Confiamos en que ningún país o poder pueda interponerse en el camino de lo que Dios quiere lograr. Aquellos que obstruyen Su obra, se resisten a Su palabra, interrumpen y perjudican Su plan serán castigados por Él en última instancia. Quien resiste la obra de Dios será enviado al infierno; cualquier país que lo haga, será destruido; cualquier nación que se levante para oponerse a la obra de Dios será barrida de esta tierra, y dejará de existir.

de ‘Dios preside el destino de toda la humanidad’ en “La Palabra manifestada en carne”

69 La gente dice que Dios es un Dios justo, y en tanto que el hombre lo siga hasta el final, Él seguramente será imparcial hacia el hombre porque Él es muy justo. Si un hombre lo sigue hasta el final, ¿lo podría desechar? Soy imparcial con todos los hombres, y juzgo a todos los hombres con Mi justo carácter, sin embargo, hay condiciones adecuadas para las exigencias que le hago al hombre, y lo que Yo exijo todos los hombres lo deben cumplir, sin importar quiénes sean. No me importa qué tan amplias o venerables sean tus aptitudes; solo me importa si caminas en Mi camino y si tienes o no amor y sed por la verdad.

de ‘Las experiencias de Pedro: su conocimiento del castigo y del juicio’ en “La Palabra manifestada en carne”

70 Porque Dios no le da a nadie un tratamiento especial, Él siempre es justo en Su forma de tratar a las personas, pero Él tampoco es arbitrario en Su provisión a las personas y no les da incondicionalmente. Éste es un lado de Su justo carácter.

de ‘Es muy importante establecer una relación normal con Dios’ en “La Palabra manifestada en carne”

71 La justicia no es, en modo alguno, imparcial y razonable, no corta algo por la mitad ni te da tanta obra como puedas hacer, ni te paga según la cantidad de obra que hayas hecho. Esto no es la justicia de Dios. Crees que cada persona hace su parte, que la distribución es según la obra realizada y que cada persona recibe lo que debe de acuerdo con lo que hace; sólo esto es justicia. Supongamos que Dios eliminara a Job después de que éste diera testimonio de Él. Aquí, Dios también es justo. ¿Por qué decir que Él es justo? [...] De hecho, si las personas son eliminadas por Dios, si han sido o no corrompidas, ¿debería Dios explicar las razones para la eliminación de éstas? ¿Debería explicarles a las personas en qué se basa Él para eliminarlas? No habría necesidad, ¿verdad? ¿Es necesario que se base en conservar a las personas útiles y eliminar a las que son inútiles? No es necesario. A los ojos de Dios, se puede tratar con una persona corrupta como le plazca a Él. Comoquiera que lo haga, es adecuado; todo está en Su plan. Si eres desagradable a Sus ojos, eres inútil después de dar testimonio y eres eliminado, ¿es esto justo? Es justicia. [...] La esencia de Dios es justicia. Aunque no es fácil entender lo que Dios hace, todo lo que Él lleva a cabo es justo. Sencillamente es que las personas no entienden; sobre esto no hay equivocación alguna. ¿Sabes? Cuando Dios entregó a Pedro a Satanás, ¿cómo respondió Pedro? «El hombre es incapaz de trascender lo que Tú haces, pero todo lo que Tú llevas a cabo contiene Tu beneplácito. Hay justicia en todo ello. ¿Cómo podría no alabarte por tus sabios hechos?».

de ‘Cómo entender el justo carácter de Dios’ en “Registros de las Pláticas de Cristo”

72 Conocer a Dios es no decir esto ni aquello sobre Él basándose en cómo ven las cosas los seres humanos. No hay verdad en la forma en que los hombres ven las cosas. Debes ver cuál es la esencia de Dios, cuál es Su carácter. Las personas no deberían ver la esencia de Dios basándose en los fenómenos externos de lo que Dios ha hecho o con lo que Él ha tratado. La raza humana misma ha sido corrompida por Satanás. Básicamente no sabe cuál es su naturaleza ni qué es la raza humana corrupta delante de Dios, ni cómo se debería tratar con ella. Considera a Job, un hombre justo bendecido por Dios. Esta es la justicia de Dios. Job atraviesa pruebas y Satanás hace una apuesta con Jehová: ¿Por qué te adora Job? Es porque Tú le das tan gran recompensa. Si le quitas todo lo que tiene, ¿seguirá adorándote? Jehová Dios respondió: «Mientras no le quites la vida, puedes hacer lo que quieras». Satanás fue a Job y, más tarde, éste se enfrentó a pruebas. Fue despojado de todo lo que tenía, y sus hijos murieron. ¿Contienen las pruebas de Job el carácter justo de Dios? ¡Sí! ¿Dónde? No puedes explicarlo, ¿verdad? Aunque seas una persona justa, Dios sigue teniendo derecho de probarte y permitir que te conviertas en un testigo para Él. El carácter de Dios es justo. Trata a todos por igual, pero esto no significa que porque la persona justa pueda soportar las pruebas no tenga que pasar por ellas, que la persona justa necesite ser protegida. Las cosas no son así. Él tiene derecho a probarte. Esto es una expresión de Su carácter justo. Finalmente, después de que Job fuera sometido a pruebas y diera testimonio de Jehová, Él lo bendijo incluso más que antes, con doble y mejor bendición. Además, Jehová se apareció delante de él y le habló desde el viento, como si Job lo viera cara a cara. Es una bendición que se le dio, ¿verdad? Es la justicia de Dios. ¿Y si fuera lo contrario? Jehová vio a Job aceptar estas pruebas, dar testimonio de Él en presencia de Satanás y avergonzó a éste. Sin embargo, Jehová se dio la vuelta y se marchó, ignorándolo. Job no alcanzó bendición después. ¿Está la justicia de Dios en esto? Independientemente de que Job fuera bendecido después de las pruebas o no, o de si Jehová se apareció ante él o no, todo esto contiene el beneplácito de Dios. Que se apareciera delante de él es la justicia de Dios, y que no lo hiciera también es la justicia de Dios. Como parte de la creación, ¿en qué te basas para exigirle a Dios? El hombre no está cualificado para tener exigencias con Dios. Exigirle algo a Dios es lo más irrazonable. Dios hará lo que Él quiera y tiene derecho a no hacerlo así. Tiene derecho a gestionar estas cosas solo. Su propio carácter es justo.

de ‘Cómo entender el justo carácter de Dios’ en “Registros de las Pláticas de Cristo”

73 Satanás continuamente ha llevado a cabo sus tramas; la humanidad ha sido corrompida de manera continua por Satanás, y el Jehová Dios también ha llevado a cabo de forma continua Su obra sabia. Nunca ha fallado, y nunca ha dejado Su trabajo desde la creación del mundo hasta el presente. Después que la humanidad fue corrompida por Satanás, Él continuamente obró entre las personas para derrotar a Su enemigo que corrompe a la humanidad. Esta batalla continuará desde el principio hasta que el mundo llegue a su fin. Al hacer todo este trabajo, Él no sólo ha permitido a la humanidad, que ha sido corrompida por Satanás, recibir su gran salvación, sino que también les ha permitido ver Su sabiduría, omnipotencia y la autoridad, y al final Él permitirá a la humanidad ver Su carácter justo —castigar a los malvados y recompensar a los buenos—. Él ha luchado contra Satanás hasta el día de hoy y nunca ha sido derrotado, porque Él es un Dios sabio, y Su sabiduría se ejerce sobre la base de las tramas de Satanás. Así, Él no sólo hace que todo en el cielo se someta a Su autoridad; sino que también hace que todo sobre la tierra se ubique bajo Sus pies, y no en último lugar, Él hace que esos malhechores que invaden y acosan a la humanidad caigan dentro de Su castigo. Todos los resultados de la obra son producidos por Su sabiduría.

de ‘Deberías saber cómo la humanidad completa ha evolucionado hasta el día de hoy’ en “La Palabra manifestada en carne”

74 Cuando comience formalmente Mi obra, todas las personas se moverán como Yo me mueva, de tal manera que las personas en todo el universo vayan al paso conmigo; hay “júbilo” en todo el universo, y el hombre es impulsado hacia adelante por Mí. En consecuencia, el gran dragón rojo en sí mismo es puesto por Mí en un estado de frenesí y de desconcierto y sirve a Mi obra, y, a pesar de no estar dispuesto, es incapaz de seguir sus propios deseos, dejándolo sin otra opción que la de someterse a Mi control. En todos Mis planes, el gran dragón rojo es Mi contraste, Mi enemigo, pero también es Mi sirviente; siendo así, nunca he aliviado Mis “requisitos” con respecto a él. Por lo tanto, la etapa final de la obra de Mi encarnación se completa en su casa. De esta manera, el gran dragón rojo es más capaz de darme un servicio a Mí propiamente, por medio de lo cual Yo lo conquistaré y completaré Mi plan.

de ‘La vigésima novena declaración’ de las declaraciones de Dios al universo entero en “La Palabra manifestada en carne”

75 Todas las naciones del mundo compiten entre ellas por poder y ganancia y pelean por la tierra, pero no te alarmes, ya que todas estas cosas están a Mi servicio. ¿Y por qué digo que están a Mi servicio? Hago las cosas sin levantar un dedo. Para juzgar a Satanás primeramente las hago discutir entre ellas mismas y al final las llevo a la ruina y las hago caer en sus propias maquinaciones astutas (desean competir conmigo por poder, pero terminan prestando servicio para Mí).

de ‘La nonagésima quinta declaración’ en “La Palabra manifestada en carne”

76 Hoy sois llevados cara a cara con el único Dios verdadero que los humanos nunca han visto desde la creación y no hay nada especial en Mí. Como, vivo, hablo y río con vosotros y siempre vivo dentro de vosotros, mientras que al mismo tiempo también estoy operando entre vosotros. Para aquellos que no creen o que tienen sus propias nociones graves, esto es una piedra de tropiezo. Esta es Mi sabiduría.

de ‘La septuagésima quinta declaración’ en “La Palabra manifestada en carne”

80 Hoy, avanzo junto con el hombre en la época del castigo, avanzo con él lado a lado. Yo estoy haciendo Mi obra, es decir, golpeo con Mi vara entre los hombres y cae sobre lo que hay rebelde en el hombre. A los ojos del hombre, Mi vara parece tener poderes especiales: cae sobre todos Mis enemigos y no los perdona fácilmente; entre todos los que se me oponen, la vara lleva a cabo su función inherente; todos los que están en Mis manos llevan a cabo su deber de acuerdo con Mi intención original, y ellos nunca han desafiado Mis deseos o cambiado su sustancia. Como resultado, las aguas rugirán, las montañas se derrumbarán, los grandes ríos se desintegrarán, el hombre será siempre entregado al cambio, el sol se ensombrecerá, la luna se oscurecerá, el hombre ya no tendrá más días para vivir en paz, ya no habrán más tiempos de tranquilidad sobre la tierra, los cielos nunca más permanecerán en calma y en silencio y nunca más sufrirán. Todas las cosas serán renovadas y recuperarán su apariencia original. Todos los hogares sobre la tierra serán rotos y todas las naciones sobre la tierra serán destrozadas; se habrán ido los días de la reunión entre el esposo y la esposa, nunca más se reunirán la madre y el hijo, nunca más se volverán a juntar el padre y la hija. Todo eso que solía ser sobre la tierra Yo lo aplastaré.

de ‘La vigésima octava declaración’ de las declaraciones de Dios al universo entero en “La Palabra manifestada en carne”

81 ¡La victoria de Dios sobre Satanás es una tendencia inevitable! En realidad, Satanás fracasó hace mucho tiempo. Cuando el evangelio comenzó a extenderse por toda la tierra del gran dragón rojo, es decir, cuando Dios encarnado comenzó a trabajar y esta obra se puso en marcha, Satanás fue derrotado por completo, porque la encarnación estaba destinada a derrotar a Satanás. Satanás vio que Dios una vez más se había hecho carne y que igualmente había comenzado a llevar a cabo Su obra, y vio que ninguna fuerza podría detener Su obra. Por lo tanto, este se quedó estupefacto cuando vio la obra de Dios y no se atrevió a seguir haciendo más trabajo. Al principio Satanás pensó que también poseía mucha sabiduría, e interrumpió y acosó la obra de Dios; sin embargo, no esperaba que Dios se hiciera carne una vez más, y que, en Su obra, Dios utilizaría la rebelión de este para servirle como revelación y juicio para la humanidad, y con ellos conquistar a la humanidad y derrotarlo. Dios es más sabio que este, y Su obra lo excede con creces. Por tanto, anteriormente he dicho lo siguiente: el trabajo que Yo hago se lleva a cabo en respuesta a las artimañas de Satanás. Al final Yo voy a revelar Mi omnipotencia y la impotencia de Satanás.

de ‘Deberías saber cómo la humanidad completa ha evolucionado hasta el día de hoy’ en “La Palabra manifestada en carne”

82 El amor de Dios por el hombre no es de esa clase que mima o consiente; Su misericordia y tolerancia hacia la humanidad no son tolerantes ni descuidadas. Por el contrario, el amor de Dios por la humanidad consiste en estimar la vida, compadecerse de ella y respetarla; Su misericordia y Su tolerancia transmiten Sus expectativas del hombre y son lo que este necesita para sobrevivir. Dios está vivo, y existe realmente; Su actitud hacia la humanidad es ejemplar, no es en absoluto una regla dogmática, y puede cambiar. Su voluntad para la humanidad cambia y se transforma gradualmente con el tiempo, con las circunstancias, y con la actitud de todas y cada una de las personas.

de ‘Cómo conocer el carácter de Dios y el resultado de Su obra’ en “La Palabra manifestada en carne (Continuación)”

83 El amor de Dios por la humanidad se pone principalmente de manifiesto en Su obra mientras está en la carne: salva a las personas de forma personal, habla cara a cara con ellas, vive en medio de ellas sin estar distante en el más mínimo grado, sin fingimiento, sino siendo sincero. Él salva a las personas hasta el punto de que fue capaz de hacerse carne y pasar por años de dolor con las personas en el mundo, todo ello debido a Su amor y compasión por la humanidad. El amor de Dios por esta no tiene condiciones o exigencias. ¿Qué recibe Él de la humanidad? Las personas son frías con Él. ¿Quién es capaz de tratar a Dios como tal? Las personas ni siquiera le dan consuelo alguno; aún hoy en día, ni siquiera ha recibido amor sincero de ellas. Él sólo da y provee de manera desinteresada...

de ‘¿Entiendes el amor de Dios por la humanidad?’ en “Registros de las Pláticas de Cristo”

84 Dios se hizo carne y ha obrado durante varios años y ha dicho incontables cosas. Él empieza dando a las personas la prueba de los hacedores de servicio, y posteriormente pronuncia profecías y comienza la obra de juicio y castigo, después usa la muerte para refinar a las personas. Seguidamente, conduce a las personas al camino correcto de creer en Dios, hablar y proveer a las personas con toda la verdad y luchar contra las diversas nociones del hombre. Más adelante le da a éste una pequeña esperanza para permitirle ver que hay esperanza por delante; es decir, Dios y las personas entran juntos en un hermoso destino. Aunque toda esta obra se lleva a cabo conforme a los planes de Dios, se realiza toda según las necesidades de la humanidad. Él no la hace de forma casual; Él usa Su sabiduría para hacer toda esta obra. Como tiene amor, es capaz de usar la sabiduría y tratar con seriedad a estas personas corruptas. Él no juega con las personas en el más mínimo grado. Observa el tono de voz y el lenguaje en las palabras de Dios; en ocasiones da pruebas a las personas; a veces Su lenguaje hace que éstas se sientan incómodas, a veces les da un lenguaje que las libera y alivia. Él pone realmente mucho pensamiento y consideración por las personas. Aunque éstas son creaciones de Dios, y todas han experimentado la corrupción de Satanás, y aunque sean despreciables, vagabundas y sus naturalezas sean así, Él no trata a las personas según sus esencias ni según la retribución que deberían sufrir. Aunque Su discurso sea duro, Él siempre trata a las personas con paciencia, tolerancia y compasión. ¡Pondera esto lenta y detenidamente!

de ‘¿Entiendes el amor de Dios por la humanidad?’ en “Registros de las Pláticas de Cristo”

85 Esta vez hay algunas palabras en la obra de Dios que verdaderamente no cumplen las expectativas de las personas, incluso hasta el punto de que atraviesan los corazones de las personas provocándoles dolor. Algunas palabras de juicio son como etiquetar y reprender a las personas, pero realmente todas tienen un contexto verdadero y están completamente en sintonía con los hechos y la verdad. No son exageradas. Dios habla conforme a la esencia corrupta de las personas, y siempre que éstas experimenten durante un período de tiempo, llegarán a entender. Dios dice estas cosas con el propósito de cambiar y salvar a las personas. Sólo al hablar de esta forma, Él es capaz de lograr los resultados más valiosos. Deberías ver que las bondadosas intenciones de Dios están totalmente diseñadas para salvar a las personas y que todo lo que expresan es el amor de Dios. Independientemente de que lo mires desde la perspectiva de la sabiduría en la obra de Dios, desde la perspectiva de los pasos y los patrones en la obra de Dios, desde la perspectiva de la duración de la obra o de Sus organizaciones y Sus planes precisos, todo representa Su amor. Por ejemplo, todas las personas aman a sus hijos e hijas y se esfuerzan mucho para que caminen por la senda correcta. Cuando descubren las debilidades de sus hijos, se preocupan, porque si les hablan suavemente, ellos no escucharán ni podrán cambiar; si les hablan con mayor dureza, herirán la autoestima de sus hijos y éstos no podrán soportarlo. Así pues, todo esto se hace bajo la influencia del amor y se invierte mucho esfuerzo. Vosotros, que sois hijos e hijas, podríais haber experimentado el amor de vuestros padres. No sólo la ternura y la consideración son amor; el castigo estricto lo es incluso más. Dios se encuentra especialmente bajo la influencia del amor por la humanidad y bajo la condición previa del amor. Así pues, Él hace todo lo que puede para salvar a las personas corruptas. No lidia con ellas de forma superficial, sino que hace planes precisos basados en el paso. Con respecto al tiempo, la ubicación, el tono de voz, el método de hablar y la cantidad de esfuerzo invertido, etc., podéis decir que todo ello revela Su amor, y explica suficientemente que Su amor por la humanidad es ilimitado e inconmensurable.

de ‘¿Entiendes el amor de Dios por la humanidad?’ en “Registros de las Pláticas de Cristo”

86 Muchas son las noches insomnes que Dios ha soportado por el bien de la obra de la humanidad. Desde lo más alto hasta las más bajas profundidades, Él ha descendido al infierno viviente en el que el hombre mora para pasar Sus días con él, nunca se ha quejado de la injusticia que hay entre los hombre, nunca le ha reprochado a este su desobediencia, sino que ha soportado la mayor humillación mientras lleva personalmente a cabo Su obra. [...] El Dios del cielo ha venido a esta, la más sucia de las tierras de vicio, y nunca ha desahogado Sus agravios ni se ha quejado, sino que acepta en silencio los estragos y la opresión del hombre. Nunca ha devuelto el golpe ante las exigencias poco razonables del hombre, nunca le ha hecho requerimientos excesivos ni irrazonables. Simplemente realiza toda la obra que requiere el hombre sin queja alguna: enseñar, iluminar, reprochar, el refinamiento de las palabras, recordar, exhortar, consolar, juzgar y revelar. ¿Cuál de Sus pasos no ha sido para la vida del hombre? Aunque ha eliminado las perspectivas y la suerte del hombre, ¿cuál de los pasos que Dios llevó a cabo no ha sido para su destino? ¿Cuál de ellos no ha sido por el bien de la supervivencia humana? ¿Cuál de ellos no ha sido para liberarle del sufrimiento y la opresión de las fuerzas oscuras tan negras como la noche? ¿Cuál de ellos no es por el bien del hombre? ¿Quién puede entender el corazón de Dios, que es como una madre amorosa? ¿Quién puede entender el ansioso corazón de Dios?

de ‘Obra y entrada (9)’ en “La Palabra manifestada en carne”

87 Él es el Creador, el Señor de todas las cosas y el Gobernador de todo; pero cuando vino al mundo tuvo que soportar la opresión y la crueldad de hombres corruptos. A fin de completar Su obra y rescatar a la humanidad de la miseria, tuvo que ser condenado por el hombre, y cargar con los pecados de toda la humanidad. Las personas ordinarias no pueden comprender ni apreciar el grado de sufrimiento por el que pasó. ¿Qué representa este sufrimiento? Representa la devoción de Dios por la humanidad. Representa la humillación que sufrió y el precio que pagó por la salvación del hombre, para redimir sus pecados y completar esta etapa de Su obra. También quiere decir que el hombre sería redimido por Dios desde la cruz. Este es un precio pagado en sangre, en vida, un precio que los seres creados no se pueden permitir. Al tener la esencia de Dios y estar equipado con lo que Dios tiene y es, puede soportar esa clase de sufrimiento y este tipo de obra. Esto es algo que ningún ser creado puede hacer en Su lugar. Esta es la obra de Dios durante la Era de la Gracia y una revelación de Su carácter.

de ‘La obra de Dios, el carácter de Dios y Dios mismo I’ en “La Palabra manifestada en carne (Continuación)”

88 Dios siempre da Su mejor lado y las mejores cosas a la humanidad, mientras Él soporta en silencio todo el sufrimiento en solitario. Dios nunca revela abiertamente estos sufrimientos, sino que los soporta y espera en silencio. La durabilidad de Dios no es fría, insensible o indefensa, ni tampoco es una señal de debilidad. Es que el amor y la esencia de Dios siempre han sido abnegados. Esta es una revelación natural de Su esencia y carácter, y una representación genuina de la identidad de Dios como verdadero Creador.

de ‘La obra de Dios, el carácter de Dios y Dios mismo I’ en “La Palabra manifestada en carne (Continuación)”

89 Cuando Dios se levantó de Su lecho, Su primer pensamiento fue este: crear a una persona viva, un ser humano viviente y real, alguien con quien vivir y que fuera Su compañero constante. Esta persona podría escucharle y Dios podría confiar en ella y hablar con ella. Entonces, por primera vez, Dios agarró un puñado de tierra y la usó para crear a la primera persona viva que Él había imaginado, y le puso nombre: Adán. ¿Cómo se sintió, una vez conseguida esta persona que vivía y respiraba? Por primera vez, sintió el gozo de tener a un ser amado, un compañero; también la responsabilidad de ser padre y la preocupación que la acompaña. Esta persona vivía que respiraba, le produjo a Dios felicidad y gozo; Él se sintió consolado por primera vez. Fue lo primero que Dios había hecho jamás que no se llevara a cabo con Sus pensamientos o incluso Sus palabras, sino con Sus propias dos manos. Cuando este tipo de ser —una persona viva, que respiraba— estuvo delante de Dios, en carne y hueso, con cuerpo y forma, y capaz de hablar con Él, experimentó una especie de gozo que nunca antes había sentido. Percibió de verdad Su responsabilidad y este ser viviente no sólo le llegó a lo más profundo, sino que su más imperceptible movimiento también le conmovió y reconfortó Su corazón. De modo que, cuando este ser vivo estuvo delante de Dios por primera vez, Él pensó en hacerse con más personas así. Esta fue la serie de acontecimientos que se iniciaron con este primer pensamiento que Dios tuvo. Para Él, todos estos sucesos estaban ocurriendo por primera vez, pero en ellos, independientemente de lo que Él sintiera en aquel momento —gozo, responsabilidad, preocupación—, no había nadie con quien poderlo compartir. Desde ese momento, Dios sintió realmente una soledad y una tristeza como nunca antes. Percibió que los seres humanos no podían aceptar ni comprender Su amor y Su preocupación, o Sus intenciones por la humanidad, de manera que aún sintió tristeza y dolor en Su corazón. Aunque había hecho aquellas cosas para el hombre, este no era consciente de ello ni lo entendía. Al margen de la felicidad, del gozo y del consuelo que el hombre le proporcionó, esto pronto trajo consigo Sus primeros sentimientos de tristeza y soledad. Estos eran los pensamientos y los sentimientos de Dios en aquel momento. Aunque Él estaba haciendo todas aquellas cosas, en Su corazón pasó del gozo a la tristeza, y de la tristeza al dolor, todo ello mezclado de angustia. Lo único que quería hacer era apresurarse y hacerle saber a esta persona, a esta raza humana, lo que había en Su corazón y que entendiera cuanto antes Sus intenciones. Entonces podrían convertirse en Sus seguidores y estar en armonía con Él. Ya no escucharían hablar a Dios y se quedarían sin palabras; dejarían de ignorar cómo unirse a Él en Su obra; por encima de todo, ya no serían personas indiferentes a los requisitos divinos.

de ‘La obra de Dios, el carácter de Dios y Dios mismo III’ en “La Palabra manifestada en carne (Continuación)”

90 Dios ha tenido una responsabilidad con el hombre desde el momento en que lo creó. ¿Cuál es Su responsabilidad? Proteger al hombre, cuidar de él. Espera que este pueda confiar en Sus palabras y obedecerlas. Es, asimismo, la primera expectativa que Dios tiene del hombre, y con ella le indica lo siguiente: “De cada árbol del jardín puedes comer libremente, pero no debes comer del árbol del conocimiento del bien y el mal porque el día que comas de él, definitivamente morirás”. Estas simples palabras representan la voluntad de Dios. También revelan que Su corazón ya ha comenzado a mostrar preocupación por el hombre.

de ‘La obra de Dios, el carácter de Dios y Dios mismo I’ en “La Palabra manifestada en carne (Continuación)”

91 En esta imagen de “Jehová Dios también hizo abrigos de pieles para Adán y su esposa y los vistió”, ¿qué tipo de papel desempeña Él cuando está con Adán y Eva? ¿Bajo qué tipo de papel aparece Dios en un mundo de tan sólo dos seres humanos? [...] Algunos de vosotros pensáis que Dios aparece como un familiar de Adán y Eva, mientras otros dicen que lo hace como cabeza de la familia y otros que como padre. Todas estas respuestas son muy apropiadas. ¿Pero, adónde quiero llegar? Dios creó a estas dos personas y las trató como Sus compañeras. Como único familiar, Él cuidaba de su vida y de sus necesidades básicas. Aquí, Dios aparece como padre de Adán y Eva, y mientras lo hace, el hombre no ve cuán elevado es Dios; no perciba Su supremacía primordial, Su misterio, y especialmente Su ira o majestad. Lo único que ve es la humildad de Dios, Su afecto, Su preocupación por el hombre y Su responsabilidad y cuidado hacia él. La actitud de Dios y la forma en que trataba a Adán y Eva son parecidas a la manera como los padres humanos manifiestan su preocupación y su amor por sus propios hijos, cómo se ocupan de ellos y los cuidan, de una forma real, visible y tangible. En lugar de ponerse en una posición elevada y poderosa, Dios usó personalmente las pieles para confeccionar ropa para el hombre. No importa si este abrigo de piel se usó para cubrir su modestia o para protegerlos del frío. En pocas palabras, Dios hizo con Sus propias manos esta ropa, para cubrir el cuerpo del hombre. En vez de realizarlo sencillamente por medio del pensamiento o de métodos milagrosos como las personas imaginan, Él había hecho, justificadamente, algo que según el hombre Dios no podía o no debía hacer. Esto puede ser algo tan simple que algunos no considerarían digno de mencionar ni de pensar en ello; sin embargo, también permite que todos los que siguen a Dios, y estaban antes llenos de vagas ideas sobre Él, adquieran una percepción de Su autenticidad y Su hermosura, y vean Su naturaleza fiel y humilde.

de ‘La obra de Dios, el carácter de Dios y Dios mismo I’ en “La Palabra manifestada en carne (Continuación)”

92 Dios creó a la humanidad; independientemente de que se hayan corrompido o de que le sigan, Dios trata a los seres humanos como Sus amados, como lo expresarían los seres humanos, Sus seres queridos y no como Sus juguetes. Aunque Dios dice que Él es el Creador y que el hombre es Su creación, algo que podría insinuar cierta diferencia de rango, la realidad es que todo lo que Dios ha hecho por la humanidad supera de largo a una relación de esta naturaleza. Dios ama a la humanidad, cuida de ella, y muestra preocupación por ella; provee, asimismo, constante e incesantemente para la humanidad. Él nunca siente en Su corazón que esto sea un trabajo adicional o algo que merezca mucho reconocimiento. Tampoco estima que salvar a la humanidad, proveer para ella, y concederle todo, sea hacer una gran contribución a la humanidad. Sencillamente es Su proveedor, de forma discreta y silenciosa, a Su manera y por medio de Su propia esencia, de lo que Él es y tiene. No importa cuánta provisión y cuánta ayuda reciba la humanidad de Él, Dios nunca piensa ni intenta obtener reconocimiento. Esto viene determinado por Su esencia, y es también precisamente una expresión verdadera de Su carácter.

de ‘La obra de Dios, el carácter de Dios y Dios mismo I’ en “La Palabra manifestada en carne (Continuación)”

93 Hay algo en la esencia y el carácter de Dios muy fácil de pasar por alto, algo que sólo Él posee y ninguna otra persona, incluidas las que se consideran grandes o buenas personas, o el Dios de su imaginación. ¿De qué se trata? Es la abnegación de Dios. [...] entre todas las personas, asuntos, y cosas que puedas sentir en este mundo, sólo la abnegación de Dios es real y concreta, porque sólo Su amor por ti es incondicional e inmaculado. Aparte de Él, toda la pretendida abnegación de cualquier otro es falsa, superficial, insincera; tiene un propósito, ciertas intenciones, conlleva una compensación, y no puede superar la prueba. Hasta se podría decir que es sucia y despreciable.

de ‘La obra de Dios, el carácter de Dios y Dios mismo I’ en “La Palabra manifestada en carne (Continuación)”

94 ¿Por qué? Porque Su esencia y Su atractivo no son falsos. Porque la esencia de Dios existe realmente y no es algo añadido por otros, y sin duda tampoco se modifica con los cambios en el espacio, el tiempo y las eras. La autenticidad y la hermosura de Dios pueden destacar, realizando algo que para las personas sea poco destacable e insignificante, algo tan pequeño que ni siquiera piensan que Él pueda hacerlo. Dios no es pretencioso. No hay exageración, engaño, soberbia, o arrogancia en Su carácter y esencia. Él nunca alardea, sino que ama, muestra preocupación por los seres humanos a los que creó con fidelidad y sinceridad; los cuida y los dirige. Sin importar cuánto de esto puedan apreciar, sentir o ver las personas, Dios está realmente haciendo estas cosas.

de ‘La obra de Dios, el carácter de Dios y Dios mismo I’ en “La Palabra manifestada en carne (Continuación)”

95 Aunque usar “inmenso” para definir el amor de Dios puede hacer pensar que se está cuantificando el mismo, al mismo tiempo también da la sensación de que no se puede cuantificar. Yo digo que el amor de Dios puede cuantificarse, porque no es una especie de ente imaginario ni surge de ninguna leyenda. Más bien, es algo compartido por todas las cosas que están bajo el dominio de Dios, y algo que disfrutan todas las criaturas en diversos grados y desde diferentes perspectivas. Aunque las personas no pueden verlo ni tocarlo, este amor trae sustento y vida a todas las cosas conforme se va revelando poco a poco en sus vidas, y ellas enumeran y dan testimonio del amor de Dios que disfrutan cada momento. Digo que el amor de Dios no puede cuantificarse, porque el misterio de Dios que provee y alimenta todas las cosas es algo difícil de comprender para los seres humanos, como lo son los pensamientos de Dios sobre todas las cosas y, en particular, sobre la humanidad. Es decir, nadie sabe la sangre y las lágrimas que el Creador ha derramado por la humanidad. Nadie puede comprender ni entender la profundidad o el peso del amor que el Creador tiene por la humanidad, a la que hizo con Sus propias manos. Describir el amor de Dios como inmenso es ayudar a las personas a apreciar y entender su amplitud y la verdad de su existencia. También pueden comprender en mayor profundidad el significado práctico de la palabra “Creador”, y pueden obtener un entendimiento más profundo del verdadero significado del apelativo “creación”. ¿Qué describe habitualmente el término “vasto”? Se usa generalmente para el océano o el universo, como el vasto universo, o el vasto océano. La expansión y la silenciosa profundidad del universo superan el entendimiento humano, y es algo que capta las imaginaciones de los hombres, que los llena de admiración. Su misterio y su profundidad se ven, pero no se pueden alcanzar. Cuando piensas en el océano, piensas en su amplitud: parece no tener límites, y puedes sentir su misterio y su carácter inclusivo. Por esta razón he usado la palabra “vasto” para definir el amor de Dios. Lo he hecho para ayudar a las personas a sentir lo valioso que es, su intensa belleza y que su poder es infinito y extenso. Lo he hecho para ayudarlas a sentir la santidad de Su amor, así como la dignidad de Dios y que no se le puede ofender, reveladas por medio de Su amor.

de ‘La obra de Dios, el carácter de Dios y Dios mismo III’ en “La Palabra manifestada en carne (Continuación)”

96 Dios había despreciado al hombre, porque el hombre estaba en enemistad con Él; pero en Su corazón, Su cuidado, preocupación y misericordia por la humanidad permanecían inmutables. Incluso cuando destruyó a la humanidad, Su corazón permaneció inmutable. Cuando esta estaba llena de corrupción y hasta cierto punto le desobedeció a Dios, Él tuvo que destruirla por Su carácter y Su esencia, y de acuerdo con Sus principios. Pero por Su esencia, Dios siguió compadeciéndose de ella, y hasta quiso usar diversas formas para redimirla, a fin de que continuase viviendo. En su lugar, el hombre se opuso a Dios, siguió desobedeciéndole y se negó a aceptar Su salvación, es decir, se negó a aceptar Sus buenas intenciones. No importa cómo lo llamó Dios, lo recordó, le proveyó, la ayudó o toleró, el hombre no lo entendía ni lo apreciaba, ni le prestaba atención. En Su dolor, Dios no olvidó extenderle al hombre Su máxima tolerancia, esperando que el hombre volviera. Después de alcanzar Su límite, hizo lo que tuvo que hacer sin dudarlo. En otras palabras, hubo un período de tiempo y un proceso específicos desde el momento en que Dios planeó destruir la humanidad hasta el comienzo oficial de Su obra de destrucción de la misma. Este proceso existió con el propósito de capacitar al hombre para que volviera, y fue la última oportunidad que Dios le dio al hombre.

de ‘La obra de Dios, el carácter de Dios y Dios mismo I’ en “La Palabra manifestada en carne (Continuación)”

97 ¿Qué hizo Dios, pues, en este período anterior a la destrucción de la humanidad? Llevó a cabo una cantidad significativa de trabajo de recordatorio y de exhortación. Independientemente del dolor y del pesar que había en Su corazón, Él continuó ejerciendo Su cuidado, Su preocupación y Su abundante misericordia sobre la humanidad. ¿Qué vemos a partir de esto? Indudablemente, que el amor de Dios por la humanidad es real y no algo que sólo se dice de boca para afuera. Es real, tangible y apreciable; no es falso ni está adulterado, ni es engañoso o pretencioso. Dios nunca usa un engaño ni crea falsas imágenes para que las personas vean que es digno de ser amado. Nunca usa el falso testimonio para que las personas vean Su atractivo ni para alardear de Su hermosura y santidad. ¿No son dignos del amor del hombre estos aspectos del carácter de Dios? ¿No son dignos de adorar? ¿No son dignos de estimar?

de ‘La obra de Dios, el carácter de Dios y Dios mismo I’ en “La Palabra manifestada en carne (Continuación)”

98 Aunque la ciudad de Nínive estaba llena de personas tan corruptas, malvadas y violentas como las de Sodoma, su arrepentimiento causó que Dios cambiase Su opinión y decidiese no destruirlos. Debido a que su reacción a las palabras e instrucciones de Dios demostró una actitud en marcado contraste con la de los ciudadanos de Sodoma, y debido a su honesta sumisión a Dios y honesto arrepentimiento por sus pecados, así como su comportamiento verdadero y sincero en todos los sentidos, Dios demostró una vez más Su compasión sincera y se la concedió. La recompensa de Dios y Su compasión por la humanidad son imposibles de copiar por nadie; ninguna persona puede poseer la misericordia o la tolerancia de Dios, ni Sus sentimientos sinceros hacia la humanidad. ¿Hay alguien que tú consideras una gran persona, o incluso un superhombre, que, desde un punto elevado, hablando como una gran persona o sobre un punto supremo, haría esta clase de declaración a la humanidad o la creación? ¿Quién entre la humanidad puede conocer las condiciones de vida de la humanidad como la palma de sus manos? ¿Quién puede llevar una carga y responsabilidad por la existencia de la humanidad? ¿Quién es capaz de proclamar la destrucción de una ciudad? ¿Y quién es capaz de perdonar a una ciudad? ¿Quién puede decir que cuida de su propia creación? ¡Sólo el Creador! Sólo el Creador tiene compasión de esta humanidad. Sólo el Creador muestra ternura y afecto a esta humanidad. Sólo el Creador tiene un afecto sincero, inquebrantable por esta humanidad. De igual forma, sólo el Creador puede conceder misericordia a esta humanidad y cuida de toda Su creación.

de ‘La obra de Dios, el carácter de Dios y Dios mismo II’ en “La Palabra manifestada en carne (Continuación)”

99 Se puede decir que, desde el momento de la creación hasta hoy, ningún grupo ha disfrutado tanto de la gracia o la misericordia y la benignidad de Dios como este grupo final. Aunque en la etapa final Él ha realizado la obra de juicio y castigo, y ha llevado a cabo Su obra con majestad e ira, la mayor parte del tiempo Dios sólo usa palabras para hacer Su obra; las usa para enseñar, regar, proveer y alimentar. Entretanto, la ira de Dios siempre se ha mantenido oculta; aparte de experimentar Su carácter iracundo en Sus palabras, muy pocas personas han probado Su enojo en persona. Es decir, aunque la ira revelada en las palabras divinas permite que las personas experimenten la majestad de Dios y Su intolerancia de la ofensa, durante la obra de juicio y castigo de Dios esta ira no va más allá de Sus palabras. Expresado de otro modo, Él usa palabras para reprender, poner en evidencia, juzgar, castigar, e incluso condenar al hombre, pero Dios aún tiene que airarse profundamente con el ser humano; apenas ha desatado Su ira sobre este, sino con Sus palabras. La misericordia y la benignidad de Dios, experimentadas por el hombre en esta era son, por tanto, la revelación de Su verdadero carácter, mientras que Su ira experimentada por el hombre es simplemente el efecto del tono y el sentimiento de Sus declaraciones. Muchas personas consideran erróneamente que este efecto es la experiencia y el conocimiento verdaderos de la ira de Dios. En consecuencia, la mayoría de las personas creen que han visto la misericordia y la benignidad de Dios en Sus palabras, que también han observado Su intolerancia a la ofensa del hombre, y que la mayoría de ellos han llegado incluso a apreciar Su misericordia y Su tolerancia con el hombre. Sin embargo, no importa lo malo que haya sido el comportamiento del hombre ni lo corrupto de su carácter, Dios siempre ha soportado. Y al aguantar, Su objetivo consiste en esperar que las palabras habladas, los esfuerzos realizados y el precio pagado surtan efecto en aquellos a quienes desea ganar. Esperar un desenlace como este requiere tiempo, así como la creación de unos entornos diferentes para el hombre, de la misma forma que las personas no se vuelven adultos tan pronto como nacen; se requieren dieciocho o diecinueve años, y algunos incluso necesitan veinte o treinta años antes de madurar y ser un verdadero adulto. Dios espera que este proceso finalice, que llegue ese tiempo y, con él, este desenlace. A lo largo de Su espera, Dios es abundantemente misericordioso. Sin embargo, mientras dura la obra de Dios, un número muy pequeño de personas son fulminadas, y algunos son castigados por su seria oposición a Dios. Estos ejemplos son una prueba aun mayor del carácter de Dios, que no tolera la ofensa del hombre, y confirma por completo la existencia real de la tolerancia y la paciencia de Dios para con los escogidos.

de ‘La obra de Dios, el carácter de Dios y Dios mismo II’ en “La Palabra manifestada en carne (Continuación)”

100 De hecho, en esta etapa final de Su obra, Él la aguantado durante la espera, y ha intercambiado Su paciencia y Su vida por la salvación de aquellos que le siguen. ¿Lo ves? Dios no altera Su plan sin razón. Puede desatar Su ira, y ser misericordioso también; esta es la revelación de las dos partes principales del carácter de Dios. ¿Está claro, o no? En otras palabras, cuando se trata de Dios, lo correcto y lo erróneo, lo justo y lo injusto, lo positivo y lo negativo, todo se le muestra al hombre con claridad. Lo que hará, lo que le gusta, lo que odia, todo esto puede reflejarse directamente en Su carácter. Esas cosas también pueden verse de forma muy obvia y clara en la obra de Dios, y no son imprecisas ni generales, sino que permiten que todos observen Su carácter de Dios y lo que Él tiene y es de una manera especialmente concreta, auténtica y práctica. Este es el verdadero Dios mismo.

de ‘La obra de Dios, el carácter de Dios y Dios mismo II’ en “La Palabra manifestada en carne (Continuación)”

101 ¿No demuestra esto que, en esta era actual, Dios no pueda esperar a completar Su plan y salvar a las personas que quiere salvar? Bajo estas circunstancias, ¿qué le preocupa más a Dios? Desde luego no la forma en que le tratan o se resisten quienes no le siguen en absoluto o quienes de cualquier modo se oponen a Él ni cómo lo difama la humanidad. Lo único que le preocupa es que quienes le sigan, los que son objeto de Su salvación en Su plan de gestión, hayan sido perfeccionados por Él si han logrado satisfacerle. En cuanto a los que no le siguen, simplemente provee ocasionalmente un poco de castigo para expresar Su ira. Por ejemplo: tsunamis, terremotos, erupciones volcánicas, etc. Al mismo tiempo, protege firmemente y cuida a quienes lo siguen y están a punto de ser salvados por Él. Este es el carácter de Dios: por un lado puede darles una paciencia y una tolerancia extremas a aquellos a los que pretende perfeccionar, y aguarda por ellos tanto como le es posible; por otro, Dios odia y detesta intensamente a las personas tipo-Satanás, que no lo siguen y se oponen a Él. Aunque a Él no le importa si esta gente tipo-Satanás lo siguen o lo adoran, Él sigue aborreciéndolos a la par que alberga paciencia hacia ellos en Su corazón, y mientras determina el final de esta gente tipo-Satanás también aguarda la llegada de los pasos de Su plan de gestión.

de ‘La obra de Dios, el carácter de Dios y Dios mismo I’ en “La Palabra manifestada en carne (Continuación)”

102 A Él no le importa si una persona es grande o insignificante, mientras pueda escucharle, obedecer Sus instrucciones y lo que Él encarga, y pueda cooperar con Su obra, Su voluntad y Su plan, de forma que Su voluntad y Su plan puedan cumplirse sin problemas. Esa conducta es digna de Su celebración y digna de recibir Su bendición. Dios valora a esas personas, y aprecia sus acciones, así como su amor y su afecto por Él. Esta es la actitud de Dios.

de ‘La obra de Dios, el carácter de Dios y Dios mismo I’ en “La Palabra manifestada en carne (Continuación)”

103 Desde que creó al hombre en el principio, Dios ha anhelado un grupo de vencedores que camine con Él y sea capaz de entender, comprender y conocer Su carácter. Este deseo de Dios nunca ha cambiado. Independientemente de cuánto tenga que esperar aún, de lo duro que sea el camino que tiene por delante, de lo lejos que estén los objetivos que anhela, Dios nunca ha alterado ni abandonado Sus expectativas para el hombre.

de ‘La obra de Dios, el carácter de Dios y Dios mismo II’ en “La Palabra manifestada en carne (Continuación)”

104 No consentirle a Satanás que maltrate a las personas como él quiera es la misericordia de Dios. Para Él fue suficiente con que Job sufriera la tentación y el maltrato de Satanás. Dios no le autorizó a repetir estas cosas nunca más, porque Él gobierna y orquesta la vida y todo lo relativo a quienes le siguen; Satanás no tiene derecho a manipular a su antojo a los escogidos de Dios. ¡Esto es algo que deberíais tener claro a estas alturas! Dios se preocupa de las debilidades del hombre, y entiende su insensatez e ignorancia. Aunque, para que pueda salvarse por completo, Él tiene que entregarlo a Satanás, no está dispuesto a ver que este juegue con él como si fuera un juguete o lo maltrate ni quiere verle sufrir siempre. Dios creó al hombre, y está perfectamente justificado que Él gobierne y disponga todo lo que tiene que ver con él; ¡esta es la responsabilidad de Dios, y la autoridad por la que domina todas las cosas! Él no permite que Satanás abuse del hombre ni que lo maltrate a su antojo, Él no permite que Satanás emplee diversos medios para extraviar al hombre, y además no permite que intervenga en Su soberanía sobre él, ni que pisotee y destruya las leyes por las que Dios gobierna todas las cosas; ¡esto, por no hablar de Su gran obra de gestión y salvación de la humanidad! Aquellos a quienes Dios desea salvar, y los que son capaces de dar testimonio de Él, son el núcleo y la cristalización de la obra del plan divino de gestión de seis mil años, así como el precio de Sus esfuerzos en todo ese tiempo de obra. ¿Cómo iba Dios a entregar, con indiferencia, estas personas a Satanás?

de ‘La obra de Dios, el carácter de Dios y Dios mismo II’ en “La Palabra manifestada en carne (Continuación)”

105 Dios lo aceptó, porque dio testimonio de Él durante sus pruebas. Entretanto, estos amigos de Job translucieron su forma de ser mientras duraron las mismas; Dios los condenó por su insensatez. Ellos habían incitado Su ira, y Él debía castigarlos —castigados con ofrecer holocaustos delante de Job—, tras lo cual Job oró por ellos para disipar el castigo y la ira de Dios hacia ellos. El propósito divino consistía en avergonzarlos, porque no eran personas que le temieran y se apartaran del mal; además, habían condenado la integridad de Job. En un aspecto, Dios les estaba diciendo que no aceptaba sus acciones, mientras aprobaba en gran medida a Job y se deleitaba en él; por otra parte, les indicaba que Su aceptación eleva al hombre delante de Él, que Él aborrece al hombre por su imprudencia que lo ofende, y que este es bajo y vil a Sus ojos. Así define Dios a dos tipos de personas, Sus actitudes hacia ellas y Su articulación de la valía y la posición de las mismas. [...] Estas dos actitudes claramente diferentes de Dios son las que Él muestra hacia dos tipos de personas: acepta a los que le temen y se apartan del mal, y a Sus ojos son preciosos, mientras aborrece y condena con frecuencia a los insensatos que no le temen, y son incapaces de apartarse del mal y de recibir Su favor, que son bajos a Sus ojos.

de ‘La obra de Dios, el carácter de Dios y Dios mismo II’ en “La Palabra manifestada en carne (Continuación)”

106 Algunas personas simpatizan a menudo con la difícil situación de Cristo porque hay un versículo en la Biblia que dice: “Los zorros tienen guaridas y las aves del aire tienen sus nidos; pero el Hijo del Hombre no tiene donde apoyar Su cabeza”. Cuando las personas oyen esto, se lo toman a pecho y creen que es el mayor sufrimiento que Dios resiste, y también es el mayor sufrimiento que Cristo resiste. Ahora, mirándolo desde la perspectiva de los hechos, ¿es ese el caso? Dios no cree que estas dificultades sean sufrimiento. Nunca ha clamado contra la injusticia por las dificultades de la carne ni ha hecho que los seres humanos le devuelvan nada ni lo recompensen. Sin embargo, cuando ve el todo de la humanidad, las vidas corruptas y la maldad de los seres humanos corruptos, cuando ve que la humanidad está entre las garras de Satanás, apresada por él sin poder escapar, esas personas que viven en pecado no saben cuál es la verdad: Él no soporta todos estos pecados. Su aborrecimiento de los hombres se incrementa día a día, pero Él tiene que aguantar todo esto. Este es el gran sufrimiento de Dios. Él no puede expresar plenamente la voz de Su corazón, Su felicidad, Su ira, Su tristeza o Su placer entre Sus seguidores, y nadie entre ellos puede entender verdaderamente Su sufrimiento. Nadie intenta siquiera entender o consolar Su corazón, que soporta este padecimiento día tras día, año tras año, una y otra vez. ¿Qué veis en todo esto? Dios no exige nada a los humanos a cambio de lo que Él ha dado, sino que por Su esencia no puede tolerar en absoluto la maldad, la corrupción y el pecado de la humanidad. Él siente un aborrecimiento y un odio extremos, que llevan a Su corazón y a Su carne a soportar un sufrimiento inacabable.

de ‘La obra de Dios, el carácter de Dios y Dios mismo III’ en “La Palabra manifestada en carne (Continuación)”

107 Los métodos, las leyes, etc., de la humanidad para vivir, todo está creado en base a la lógica, el conocimiento y la filosofía de Satanás. Los humanos que viven bajo estos tipos de leyes no tienen humanidad, ni verdad, todos ellos desafían a la verdad, y son hostiles a Dios. Si echamos un vistazo a la esencia de Dios, vemos que esta es exactamente lo contrario de la lógica, el conocimiento y la filosofía de Satanás. Su esencia está llena de justicia, verdad, santidad, y otras realidades de todas las cosas positivas. ¿Qué siente Dios en Su corazón, poseyendo esta esencia y viviendo en medio de esa humanidad? ¿No está lleno de dolor? Su corazón está dolido, y ese dolor es algo que ninguna persona puede entender ni comprender. Y es que todo lo que Él afronta, se encuentra, oye, ve y experimenta es la corrupción, el mal y la rebelión contra la verdad y la resistencia a la misma. Todo lo que viene de los humanos es la fuente de Su sufrimiento. Es decir, como Su esencia y la de los seres humanos corruptos no son la misma, la corrupción de estos pasas a ser la fuente de Su mayor sufrimiento.

de ‘La obra de Dios, el carácter de Dios y Dios mismo III’ en “La Palabra manifestada en carne (Continuación)”

108 […] después de que Dios se hiciera carne, después de que experimentara personalmente la vida entre la humanidad y una vida humana, y después de ver la depravación y la situación de la humanidad, Dios en carne sintió en mayor profundidad su impotencia, su tristeza y su lastimosidad. Dios aumentó Su compasión por la condición humana por Su humanidad mientras vivió en la carne, por Sus instintos en la carne. Esto le llevó a sentir mayor preocupación por Sus seguidores. Es probable que no podáis entender estas cosas, pero puedo describir la inquietud y la preocupación de Dios en la carne por cada uno de Sus seguidores con esta frase: preocupación intensa. Aunque este término proceda del lenguaje humano y sea muy propio de los seres humanos, expresa y describe de verdad los sentimientos de Dios por Sus seguidores.

de ‘La obra de Dios, el carácter de Dios y Dios mismo III’ en “La Palabra manifestada en carne (Continuación)”

109 Cuando Dios se hizo carne y vivió en medio de la humanidad durante mucho tiempo, después de haber experimentado y presenciado los diversos estilos de vida de las personas, [...] no pensó en cómo tener una buena vida o vivir con mayor libertad y comodidad. Cuando estuvo experimentando una vida humana auténtica, el Señor Jesús vio las dificultades en la vida de las personas, el sufrimiento, el infortunio, y la tristeza de las personas bajo la corrupción de Satanás, existiendo bajo su dominio, y en pecado. Mientras experimentaba personalmente la vida humana, también comprobó cuán desamparadas estaban las personas que vivían en medio de la corrupción, y vio y experimentó la desgracia de quienes vivían en pecado, los que estaban perdidos en la tortura de Satanás, del mal. [...]en Su corazón, el Señor Jesús estaba dispuesto a ofrecerse por la humanidad, a sacrificarse. También lo estaba a actuar como ofrenda por el pecado, a ser clavado en la cruz, y estaba ansioso por completar esta obra. Cuando vio las condiciones miserables de las vidas humanas, todavía quiso cumplir Su misión a la mayor rapidez posible, sin el retraso de un solo minuto o segundo. Cuando tuvo ese sentimiento de urgencia, no estaba pensando en lo grande que sería Su dolor ni en cuanta humillación tendría que soportar; sólo tenía una convicción en Su corazón: mientras Él se ofreciera, mientras fuera clavado en la cruz como ofrenda por el pecado, la voluntad de Dios se llevaría a cabo y Él podría comenzar una nueva obra. La vida de la humanidad y su estado de existencia en el pecado, cambiarían por completo. Su convicción y lo que estaba decidido a hacer guardaban relación con salvar al hombre, y sólo tenía un objetivo: llevar a cabo la voluntad de Dios, de manera que pudiese iniciar, con éxito, la siguiente etapa en Su obra. Esto es lo que había en la mente del Señor Jesús en aquella época.

de ‘La obra de Dios, el carácter de Dios y Dios mismo III’ en “La Palabra manifestada en carne (Continuación)”

110 Aunque el Señor Jesús había resucitado, Su corazón y Su obra no habían abandonado a la humanidad. Con Su aparición les dijo a las personas que independientemente de la forma en la que Él existiera, los acompañaría, caminaría y estaría con ellos en todo tiempo, en todo lugar. Y así, proveería para la humanidad y la pastorearía; permitiría que ellos lo vieran y lo tocasen, y se aseguraría de que nunca más volvieran a sentirse indefensos. El Señor Jesús también quería que las personas supieran esto: no estaban solos durante su vida en este mundo. La humanidad cuenta con el cuidado de Dios; Él está con ellos; las personas pueden apoyarse siempre en Él, quien es la familia del cada uno de Sus seguidores. Con Su apoyo, la humanidad ya no estaría sola ni indefensa, y aquellos que le aceptan como ofrenda por su pecado dejarán de estar atados al pecado. A los ojos humanos, estas porciones de la obra que el Señor Jesús llevó a cabo después de Su resurrección fueron cosas muy pequeñas, ¡pero en Mi opinión cada una de ellas fue tan significativa, tan valiosa, y fueron todas tan importantes y de tanto peso!

de ‘La obra de Dios, el carácter de Dios y Dios mismo III’ en “La Palabra manifestada en carne (Continuación)”

111 No quería ver a las personas evitándole o apartándose de Él; sólo quería que lo entendieran, se acercaran a Él, y fueran Su familia. Si tu propia familia, tus hijos te vieran, pero no te reconocieran y no se atrevieran a acercarse a ti, sino que siempre te evitaran; si no pudieras obtener su entendimiento de todo lo que habías hecho por ellos, ¿cómo te sentirías? ¿No sería doloroso? ¿No te rompería el corazón? Esto es precisamente lo que Dios siente cuando las personas lo evitan. Así, después de Su resurrección, el Señor Jesús siguió apareciéndose a algunas personas bajo Su forma de carne y hueso, y comió y bebió con ellos. Dios ve a las personas como Su familia y también quiere que la humanidad lo vea así; sólo de esta manera puede Él ganar de verdad a las personas, y estas pueden amarlo y adorarlo con sinceridad.

de ‘La obra de Dios, el carácter de Dios y Dios mismo III’ en “La Palabra manifestada en carne (Continuación)”

112 Dios es meticuloso y responsable en Su gestión, Su enfoque, Su dirección, Su administración y Su gobierno de cada objeto, persona y cosa viviente entre todas las cosas que creó, y nunca ha sido descuidado en esto. Para aquellos que son buenos, Él es misericordioso y bueno. A los que son malvados les inflige un castigo implacable; y para los diversos seres vivientes, hace disposiciones apropiadas de una forma oportuna y regular, de acuerdo con los diferentes requisitos del mundo de la humanidad en diferentes momentos, de forma que estos diversos seres vivientes se reencarnan según los papeles que desempeñan de una manera ordenada, y se mueven entre el mundo material y el espiritual de una forma ordenada.

de ‘Dios mismo, el único X’ en “La Palabra manifestada en carne (Continuación)”

113 […] tanto en el mundo espiritual como en el material, los principios por los que Dios actúa no cambian. Independientemente de si puedes ver o no las acciones de Dios, Sus principios no cambian. En todo momento, Él ha tenido los mismos principios en Su estrategia con todas las cosas y en Su gestión de estas. Esto es inmutable. Dios será benevolente con aquellos de entre los incrédulos que vivan de una manera relativamente adecuada, y guardará oportunidades con las personas de cada religión que se comporten bien y no hagan el mal, permitiéndoles desempeñar su papel en todas las cosas gestionadas por Él, y llevar a cabo lo que deberían hacer. De forma parecida, entre los que siguen a Dios, Sus personas escogidas, Él no discrimina a nadie según estos principios Suyos. Él es benevolente con todos los que son capaces de seguirlo sinceramente, y ama a todos los que lo hacen de forma sincera. Sencillamente, lo que Él concede a estos varios tipos de personas —los incrédulos, las diversas personas de fe y las escogidas por Él— es diferente.

de ‘Dios mismo, el único X’ en “La Palabra manifestada en carne (Continuación)”

114 La supremacía, la grandeza, la santidad, la tolerancia, el amor de Dios, etc. todos estos aspectos diversos del carácter y la esencia de Dios se ponen en práctica cada vez que Él hace Su obra, encarnada en Su voluntad hacia el hombre, y también cumplida y reflejada en cada persona. Independientemente de que lo hayas sentido antes o no, Dios está cuidando de cada persona de todas las maneras posibles, usando Su corazón sincero, Su sabiduría, y diversos métodos para calentar el corazón de cada persona, y despertar su espíritu. Este hecho es indiscutible.

de ‘La obra de Dios, el carácter de Dios y Dios mismo I’ en “La Palabra manifestada en carne (Continuación)”

115 Su esencia y Su carácter se expresan en Su diálogo con el hombre; Sus pensamientos e ideas se revelan completamente en Sus hechos; Él acompaña y observa a la humanidad en todo momento. Él habla tranquilamente a la humanidad y a toda la creación con Sus palabras silenciosas: Estoy en los cielos y estoy en medio de Mi creación. Me mantengo vigilante; estoy esperando; estoy a tu lado… Sus manos son cálidas y fuertes; Sus pasos son ligeros; Su voz es suave y elegante; Su forma pasa y se vuelve, abrazando a toda la humanidad; Su rostro es bello y amable. Él nunca se ha ido, ni ha desaparecido. Desde el amanecer hasta el anochecer, Él es el compañero continuo de la humanidad.

de ‘Dios mismo, el único II’ en “La Palabra manifestada en carne (Continuación)”

116 Dios es la verdad, el camino y la vida. Sus palabras y Su aparición existen simultáneamente y Su carácter y Sus huellas siempre van a estar accesibles a la humanidad.

de ‘La aparición de Dios ha traído una nueva época’ en “La Palabra manifestada en carne”

117 El camino de la vida no es algo que cualquiera pueda tener ni tampoco todos lo pueden conseguir con facilidad. Esto se debe a que la vida sólo puede proceder de Dios, es decir, sólo Dios mismo posee la esencia de la vida; no hay camino de vida sin Dios mismo y por eso sólo Dios es la fuente de la vida y el manantial del agua viva de la vida que siempre fluye. Desde que Él creó el mundo, Dios ha hecho mucha obra que implica la vitalidad de la vida, ha hecho mucha obra que le da vida al hombre y ha pagado un gran precio para que el hombre pueda alcanzar la vida, porque Dios mismo es la vida eterna y Dios mismo es el camino por el cual el hombre resucita.

de ‘Sólo el Cristo de los últimos días le puede dar al hombre el camino de la vida eterna’ en “La Palabra manifestada en carne”

118 Dios nunca está ausente del corazón del hombre y vive entre los hombres todo el tiempo. Ha sido la fuerza que impulsa la vida del hombre, el fundamento de la existencia del hombre, y un rico depósito para la existencia del hombre después del nacimiento. Él hace que el hombre vuelva a nacer y le permite vivir con constancia en cada función de su vida. Gracias a Su poder y Su fuerza de vida inextinguible, el hombre ha vivido generación tras generación, a través de las cuales el poder de la vida de Dios ha sido el pilar de la existencia del hombre, y por el cual Dios ha pagado un precio que ningún hombre ordinario ha pagado alguna vez. La fuerza de vida de Dios puede prevalecer sobre cualquier poder; además, excede cualquier poder. Su vida es eterna, Su poder extraordinario, y Su fuerza de vida ningún ser creado o fuerza enemiga la puede aplastar fácilmente. La fuerza de vida de Dios existe e irradia Su reluciente resplandor, independientemente del tiempo o el lugar. La vida de Dios permanece inmutable para siempre a través de la agitación del cielo y la tierra. Todas las cosas pasan, pero la vida de Dios todavía permanece porque Dios es la fuente de la existencia de todas las cosas y la raíz de su existencia.

de ‘Sólo el Cristo de los últimos días le puede dar al hombre el camino de la vida eterna’ en “La Palabra manifestada en carne”