La Palabra manifestada en carne

Contenido

Introducción

Esta parte de las palabras de Dios contiene un total de cuatro secciones; fueron expresadas ​​por Cristo entre finales de 1992 y 1997. La mayoría de ellas se basan en las grabaciones de Sus sermones y enseñanzas mientras Él caminaba por las iglesias. El texto no ha sufrido ninguna modificación, ni Cristo ha hecho cambio alguno. El resto está compuesto de escritos de la propia mano de Cristo. (Cuando Cristo escribe, lo hace de corrido sin detenerse a pensar y Él nunca ha requerido de las más mínimas modificaciones; Sus palabras son enteramente la expresión del Espíritu. Esto no puede ponerse en duda). No las hemos ordenado por separado, sino que las hemos incluido en el orden original en que fueron expresadas. De esta manera podremos ver los pasos de la obra de Dios a partir de lo que Él ha dicho y comprender cómo Él obra durante cada fase. Este orden también trae un mayor beneficio para el entendimiento de los pasos de la obra de Dios por parte de la humanidad y para conocer Su sabiduría.

Los primeros ocho capítulos, “La Senda” de “Las palabras del Hijo de Dios encarnado cuando entró en las iglesias (I)”, son una pequeña parte de las palabras de Cristo mientras Él convive como uno más entre los hombres. Ellas casi parecen insulsas, pero en realidad contienen un sentido del amor de Dios y de Su consideración por la humanidad. Antes de esto, Dios habló desde la perspectiva del tercer cielo, de manera que la distancia entre el hombre y Dios se hizo muy grande y las personas no se atrevían a acercarse a Dios y, mucho menos, a pedir el suministro de Dios para sus vidas. Entonces en “La Senda”, Dios habló al hombre como un igual y le señaló la dirección del camino para que la relación entre el hombre y Dios recuperara su estado original. Ya el hombre no dudaba de si Dios todavía estaba empleando un método para hablar y desapareció el espectro de la prueba de la muerte. Dios descendió del tercer cielo a la tierra; el hombre se presentó ante el trono de Dios desde el lago de fuego y azufre, desechando la sombra de ser un hacedor de servicio, y oficialmente aceptó el bautismo de las palabras de Dios al igual que un becerro recién nacido. Fue sólo así que Dios pudo sentarse con las personas hombro a hombro y conversar con ellas para así realizar más obras sustentadoras de vida. El propósito de Dios de humillarse a sí mismo, es acercarse a la humanidad, reducir la distancia entre el hombre y Dios, ganar el reconocimiento y la confianza de las personas e inspirar en ellas la confianza para buscar la vida y seguir a Dios. Al final, los ocho capítulos de “La Senda” son las llaves de Dios que abren las puertas del corazón de la gente; es Su píldora azucarada. Es sólo así que la gente puede escuchar con atención las repetidas enseñanzas y reprimendas de Dios. Podría decirse que sólo después de ese momento fue cuando Dios comenzó oficialmente la obra de suministro para la vida y de expresión de la verdad en esta etapa actual de Su obra; y Él continuó declarando: “Qué punto de vista deberían tener los creyentes” y “En los pasos de la obra de Dios”…. ¿Acaso no muestra esta actitud la sabiduría de Dios y Sus buenas intenciones? Ésta es la primerísima provisión de Cristo para la vida, de manera que comparada con las siguientes pocas secciones, las verdades son un tanto superficiales. El principio detrás de esto es muy simple: Dios obra de acuerdo a las necesidades de la humanidad. Él no actúa ni habla ciegamente; sólo Dios comprende por completo las necesidades de la humanidad y es sólo Él quien tiene la mayor consideración y amor por el hombre.

“Obra y entrada” (1 al 10) son las palabras de Dios entrando en otra nueva fase, por lo que hemos comenzado con estos diez capítulos y, después de eso, hemos dado origen a “Las palabras del Hijo de Dios encarnado cuando entró en las iglesias (II)”. En esa fase, Dios planteó requisitos más detallados a Su grupo de seguidores, en los que incluyó el conocimiento sobre el estilo de vida de las personas, los requisitos de su calibre y otras cosas. Y debido a que esas personas ya habían establecido firmemente sus corazones para seguir a Dios y ya no dudaban de la identidad y esencia de Dios, Él comenzó a tratar oficialmente a las que lo seguían como Su propia familia y comunicó con ellas la enseñanza de la verdad interna sobre la obra de Dios, desde la creación del mundo hasta el presente. Él también reveló la verdad acerca de la Biblia y, aún más, les permitió comprender el verdadero significado de que Dios se hiciera carne. Las personas pueden entender mejor la esencia de Dios y la esencia de Su obra a partir de estas palabras y, además, se darán cuenta de que lo que la gente ha ganado por medio de la salvación de Dios, ha superado lo que ganaron los profetas y los apóstoles a lo largo de las eras. De cada línea de las palabras de Dios puedes experimentar cada pizca de Su sabiduría, así como Su amor y cuidado que lo abarcan todo. Al expresar estas palabras, Él también reveló abiertamente a las personas sus anteriores nociones, errores y cosas que nunca antes habían imaginado, e incluso les reveló sus caminos futuros, uno por uno. ¡Tal vez éste sea el estrecho significado del amor que la gente es capaz de experimentar! Después de todo, Dios ya ha dado a las personas lo que ellas necesitan y lo que han pedido; Él no se ha contenido ni ha hecho demandas en particular.

Unos pocos capítulos especiales en esta parte contienen Sus palabras con respecto a la Biblia. Esto se debe a que la Biblia va a la par con varios miles de años de historia humana y toda la gente la trata como a Dios, hasta el punto de que en los últimos días las personas reemplazan a Dios con la Biblia. Esto es algo que Dios de verdad detesta. Así que en Su tiempo libre, Él tuvo que aclarar la verdad interna y el origen de la Biblia. De lo contrario, la Biblia todavía sería capaz de apoderarse del lugar de Dios en el corazón de las personas y ellas podrían condenar y medir las acciones de Dios basadas en las palabras de la Biblia. La explicación de Dios sobre la esencia, la construcción y los defectos de la Biblia, bajo ningún concepto está negando la existencia de la misma, ni tampoco está condenándola. Más bien, su objetivo es brindar una explicación razonable y apropiada, restaurar la imagen original de la Biblia y corregir los malentendidos que la gente tiene sobre la Biblia, para que todas las personas tengan una visión correcta de ella, dejen de adorarla y dejen de estar perdidas por más tiempo. Ellas tienen una fe ciega en la Biblia y erróneamente la acogen como creencia en Dios y adoración a Dios, sin siquiera atreverse a confrontar su verdadero trasfondo y sus puntos débiles. Después de que todas las personas tengan un entendimiento puro de la Biblia, serán capaces de desecharla sin vacilación y aceptar valientemente las nuevas palabras de Dios. Éste es el objetivo de Dios en estos diversos capítulos. La verdad que Dios quiere decir a la gente aquí es que ninguna teoría o hecho puede reemplazar la obra o las palabras actuales de Dios, y que no hay nada que pueda reemplazar la posición de Dios. Si las personas no son capaces de deshacerse de la red de la Biblia, nunca podrán presentarse ante Dios. Si quieren presentarse ante Dios, primero deben limpiar sus corazones de cualquier cosa que pueda reemplazarlo a Él; de esta manera Dios estará satisfecho. Aunque Dios sólo explica la Biblia aquí, no olvides que hay muchas otras cosas erróneas que las personas verdaderamente adoran además de la Biblia y las únicas cosas que ellas no adoran son aquellas que realmente vienen de Dios. Dios sólo usa la Biblia como un ejemplo para recordar a todos que no tomen el camino equivocado y que no se vayan de nuevo a los extremos y caigan en confusión cuando crean en Dios y acepten Sus palabras.

Las palabras que Dios provee van de lo superficial a lo profundo. Por lo tanto, lo que Él dice continúa profundizándose desde las conductas y acciones externas de las personas hasta sus caracteres corruptos y, desde allí, va más allá para poner el foco en los recovecos más profundos de las almas de las personas, su naturaleza. Durante el tiempo en que “Las palabras del Hijo de Dios encarnado cuando entró en las iglesias (III)” fueron expresadas, lo que la declaración de Dios enfatiza es la esencia y la identidad del hombre, y Qué significa un hombre de verdad; estas son verdades profundísimas y preguntas esenciales sobre la entrada de la gente en la vida. Por supuesto, al pensar de nuevo en la verdad que Dios provee al hombre en “Las palabras del Hijo de Dios encarnado cuando entró en las iglesias (I)”, en comparación, “Las palabras del Hijo de Dios encarnado cuando entró en las iglesias (III)” es simplemente demasiado profundo. Esta sección trata sobre el camino futuro de las personas y cómo pueden ser perfeccionadas; se ocupa del destino futuro de la humanidad, así como de las palabras sobre Dios y el hombre entrando juntos al reposo. (Se podría decir que, hasta la fecha, éstas son las palabras que Dios ha expresado al hombre con respecto a su naturaleza, su misión y su destino, que son los más fáciles de entender). Dios espera que aquellas personas que lean estas palabras sean las que se hayan desprendido de sus nociones e imaginaciones humanas y que sean capaces de tener un entendimiento puro de cada una de Sus palabras en lo profundo de sus corazones. Él espera, aún más, que todas las que lean estas palabras puedan aceptar Sus palabras como la verdad, el camino y la vida y que no traten a Dios ligeramente ni lo engañen. Si las personas leen estas palabras con una actitud de examinar o estudiar a Dios, entonces su completo significado se les escaparía. Sólo aquellas que buscan la verdad, que han dispuesto sus corazones para seguir a Dios y que no tienen ni una pizca de duda hacia Él, son las que están calificadas para aceptar estas palabras.

“Las palabras del Hijo de Dios encarnado cuando entró en las iglesias (IV)” son otra clase de palabras divinas que le siguen a “Las Declaraciones de Dios a todo el Universo”. Esta sección incluye las exhortaciones, enseñanzas y revelaciones de Dios a toda la gente de las denominaciones y sectas cristianas, tal como: “Cuando veas el cuerpo espiritual de Jesús será cuando Dios haya hecho de nuevo el cielo y la tierra”, “Aquellos incompatibles con Cristo son seguramente opositores de Dios”. También incluye los requerimientos más específicos que Dios tiene para la humanidad, tales como: “Debes hacer suficientes buenas obras para prepararte para tu destino”, “Tres advertencias”, “Las transgresiones llevarán al hombre al infierno”. Muchos aspectos son enunciados, tales como las revelaciones y los juicios para todo tipo de personas y palabras sobre cómo conocer a Dios. Podría decirse que esta sección es el corazón del juicio de Dios sobre la humanidad. Lo más inolvidable es que cuando Dios estaba a punto de cerrar la cortina de Su obra, Él expuso lo que hay en la esencia de la gente: traición. Su objetivo es que las personas, al final, sepan este hecho y que lo quemen en las partes más profundas de sus corazones; no importa cuánto tiempo tú hayas sido Su seguidor, tu naturaleza sigue siendo la de traicionar a Dios. Es decir, está en la naturaleza de las personas el traicionar a Dios porque ellas no tienen la madurez absoluta en sus vidas, sólo han tenido cambios relativos en su carácter. Aunque los dos capítulos, “Traición (1)” y “Traición (2)”, le asestan un golpe a la gente; realmente son las advertencias más leales y benevolentes de Dios para las personas. Al menos, cuando estas personas son complacientes y presumidas, después de leer estos dos capítulos su propia maldad será restringida y se calmarán. A través de estos dos capítulos Dios recuerda a todas las personas que no importa cuán madura sea tu vida, cuán profunda sea tu experiencia, cuán grande sea tu confianza, y no importa dónde hayas nacido y hacia dónde vayas, tu naturaleza de traicionar a Dios puede surgir en cualquier momento y en cualquier lugar. Lo que Dios quiere decir a todas y cada una de las personas es esto: la traición de Dios es la naturaleza humana. Por supuesto, la intención de Dios al expresar estos dos capítulos no es encontrar excusas para eliminar o condenar a la humanidad, sino para hacerla más consciente de su propia naturaleza y que, por lo tanto, viva cuidadosamente ante Dios en todo momento para obtener Su guía, evitando perder Su presencia y entrando en el camino de no retorno. Estos dos capítulos son una campana de alarma para todos los que siguen a Dios. Con suerte, la gente quizá pueda entender las buenas intenciones de Dios. Después de todo, estas palabras son hechos indiscutibles, así que ¿por qué el hombre discute sobre cuándo y cómo fueron expresadas ​​por Dios? Si Dios guardara todas estas cosas para sí mismo y no las dijera, sino que esperara hasta que la gente considerara cuando fuera el momento apropiado, ¿no sería demasiado tarde? ¿Cuándo sería el momento más apropiado?

En estas cuatro secciones, Dios usa múltiples métodos y perspectivas. Por ejemplo, a veces usa la sátira, y a veces usa el método de suministro directo y enseñanza; a veces Él usa ejemplos y a veces usa duras reprensiones. En general, hay todo tipo de métodos diferentes y la meta es atender a los diversos estados y gustos de las personas. La perspectiva desde la cual Él habla cambia según los diferentes métodos o contenidos de lo que Él exponga. Por ejemplo, a veces Él dice: "Yo" o "Mí"; es decir, habla a la gente desde la perspectiva de Dios mismo. A veces habla desde la tercera persona, diciendo: "Dios" esto o aquello, y hay otras veces que Él habla desde la perspectiva de un ser humano. Sin importar cuál sea la perspectiva desde la que Él hable, no puede cambiar Su esencia. Eso es porque no importa cómo Él hable, todo lo que Él expresa es la esencia de Dios, es toda la verdad y es lo que la humanidad necesita.