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Palabras clásicas de Cristo de los últimos días

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X Palabras clásicas sobre la realidad de la verdad en la que debe entrar el pueblo escogido de Dios

(XVI) Palabras clásicas sobre cómo buscar la verdad para lograr un cambio en el carácter y ser perfeccionado por Dios

427. La obra del Espíritu Santo se transforma día a día, elevándose cada vez más con cada paso; la revelación de mañana se vuelve más elevada que la de hoy, paso a paso, subiendo cada vez más alto. Tal es la obra por medio de la cual Dios perfecciona al hombre. Si el hombre no puede mantener el paso, entonces, en cualquier momento puede ser abandonado. Si el hombre no tiene un corazón obediente, entonces no puede seguir hasta el final. La época antigua ha pasado; ahora es una nueva época. Y en una nueva época se debe realizar una nueva obra. Particularmente en la época final donde el hombre será perfeccionado, Dios llevará a cabo una nueva obra cada vez más rápido. Por lo tanto, sin obediencia en su corazón, al hombre le será difícil seguir las huellas de Dios. Dios no se sujeta a las reglas ni tampoco trata ninguna etapa de Su obra como inmutable. Más bien, la obra realizada por Dios es cada vez más nueva y cada vez se enaltece más. Su obra se hace más y más práctica con cada paso, está más y más en línea con las necesidades prácticas del hombre. Sólo después de que el hombre experimenta esta clase de obra puede alcanzar la transformación final de su carácter. El conocimiento que el hombre tiene de la vida crece cada vez más alto, por lo tanto, la obra de Dios de igual modo cada vez se enaltece más. Sólo de esta manera puede el hombre alcanzar la perfección y ser apto para que Dios lo use. Por un lado, Dios obra de esta manera para contrarrestar y dar marcha atrás a las nociones del hombre, mientras que, por el otro, guía al hombre a un estado más elevado y más realista, en el reino más alto de creencia en Dios para que, al final, se haga la voluntad de Dios. […] En la obra de Dios, Él te provee por medio de Su palabra. Cuando obedeces y aceptas Su palabra, entonces el Espíritu Santo con toda seguridad obrará en ti. El Espíritu Santo obra exactamente de la manera que digo. Haced como he dicho y el Espíritu Santo con toda prontitud obrará en ti. Expongo una nueva luz para que veáis y vengáis a la luz presente. Cuando caminas en esta luz, el Espíritu Santo inmediatamente obrará en ti. Algunos pueden ser recalcitrantes y decir, “Simplemente no voy a hacer lo que Tú dices”. Entonces te digo ahora que este es el fin del camino. Te has marchitado y ya no tienes vida. Por lo tanto, cuando se experimenta la transformación del carácter, es crucial que se mantenga el paso con la luz presente.

de ‘Los verdaderamente obedientes seguramente serán ganados por Dios’ en “La Palabra manifestada en carne”

428. Cuando buscas la vida debes prestar atención a dos cosas básicas: 1) entender la verdad en la palabra de Dios, y 2) entenderte a ti mismo en la palabra de Dios. Estas dos cosas son las más fundamentales. No hay vida ni verdad fuera de la palabra de Dios. Si no buscas la verdad en ella, ¿dónde puedes ir a buscarla? ¿Dónde está la verdad en el mundo? ¿No son todos los libros publicados en el mundo las teorías del diablo Satanás? ¿Dónde hay alguna verdad de la que hablar? Entre las cosas más importantes a la hora de entender la verdad en la palabra de Dios se incluye el entendimiento de Dios en Su palabra, el entendimiento de la vida humana en Su palabra y el entendimiento de todos los aspectos de la verdad en Su palabra. Por ejemplo, el verdadero entendimiento de uno mismo y descubrir el sentido de la existencia del hombre en la palabra de Dios... Toda la verdad está en la palabra de Dios. No puedes entrar en la verdad a no ser que lo hagas a través de la palabra de Dios. El resultado principal que debes alcanzar es saber qué es un entendimiento real de la palabra de Dios. Con él puedes entender después la verdad: esto es lo más fundamental.

de ‘Sólo puedes obtener cambios en tu carácter buscando la verdad’ en “Registros de las Pláticas de Cristo”

429. La búsqueda de las personas de la entrada a la vida se basa en las palabras de Dios; se ha dicho antes que todo se logra por Sus palabras, pero nadie ha visto los hechos. Si en esta etapa entras a la experiencia estarás completamente claro, esto es construir un buen fundamento para pruebas futuras, y no importa qué diga Dios, sólo tienes que entrar en Sus palabras. Cuando Dios dice que Él comienza a castigar a las personas, tú aceptas Su castigo. Cuando Dios pide que las personas mueran, aceptas esa prueba. Si siempre estás viviendo dentro de Sus declaraciones más nuevas, al final las palabras de Dios te perfeccionarán. Cuanto más entres en las palabras de Dios, más rápido serás perfeccionado. ¿Por qué me comunico una y otra vez y os pido que entendáis y entréis en las palabras de Dios? Es sólo enfocando tu búsqueda hacia las palabras de Dios y experimentándolas y entrando en la realidad de ellas que el Espíritu Santo tendrá la oportunidad de obrar en ti.

de ‘Aquellos cuyo carácter ha cambiado son aquellos que han entrado a la realidad de las palabras de Dios’ en “La Palabra manifestada en carne”

430. ¿Qué es aceptar la verdad? Significa que, independientemente del carácter corrupto que tengas o el veneno con que el gran dragón rojo emponzoñe tu naturaleza, la reconoces cuando la palabra de Dios la revela y te sometes a ésta última con total convicción. Y te conoces a ti mismo según la palabra de Dios. Esto es lo que significa aceptar la palabra de Dios. Independientemente de lo que Él diga, de lo desgarrador que pueda ser para el corazón, de las palabras que Él use, puedes aceptarla mientras sea la verdad, y puedes reconocerla mientras se conforme a la realidad. Puedes someterte a la palabra de Dios sin importar cuán profundamente la entiendas, la aceptes y te sometas a la luz del esclarecimiento del Espíritu Santo comunicado por los hermanos y hermanas. Cuando la búsqueda de la verdad por parte de una persona ha alcanzado un punto determinado, ella puede obtener la verdad y lograr la transformación de su carácter.

de ‘Cómo conocer la naturaleza del hombre’ en “Registros de las Pláticas de Cristo”

431. Cuando se ha hablado de un cambio de carácter en el pasado, principalmente ha sido acerca de renunciar a uno mismo, permitirle a la carne sufrir, disciplinar el cuerpo y deshacerse de las preferencias carnales, este es un tipo de cambio de carácter. Las personas ahora saben que la verdadera expresión de un cambio de carácter es obedecer las palabras reales de Dios así como poder tener un entendimiento genuino de Su nueva obra. De esta manera las personas podrán deshacerse de su entendimiento previo de Dios en sus nociones y conseguirán un verdadero entendimiento de y obediencia a Él. Sólo esta es una expresión genuina de un cambio de carácter.

de ‘Aquellos cuyo carácter ha cambiado son aquellos que han entrado a la realidad de las palabras de Dios’ en “La Palabra manifestada en carne”

432. ¿Qué es la “transformación del carácter”? Tienes que ser un amante de la verdad, aceptar el juicio y el castigo de la palabra de Dios cuando experimentas Su obra y experimentar toda clase de sufrimiento y refinamiento, por medio de los cuales eres purificado de los venenos satánicos que hay en ti. Ésta es la transformación del carácter. Si la naturaleza de una persona es muy mala, si es una persona malvada, Dios no la salvará y el Espíritu Santo será incapaz de obrar en ella. Dicho de otra forma, es como un doctor que cura a un paciente: se puede tratar a alguien que contrae neumonía; sin embargo, alguien que contrae cáncer no puede salvarse. La transformación de carácter de la que se habla en la casa de Dios significa que, al amar y aceptar la verdad, una persona llega a conocer por fin su naturaleza desobediente y que se resiste a Dios; entiende que la corrupción del hombre es demasiado profunda y comprende la absurdez y la astucia del hombre. Conoce lo pobre y lamentable que es el hombre y entiende finalmente la esencia de su naturaleza. Sabiendo todo esto, puede negarse a sí mismo y abandonarse por completo, vivir de acuerdo con la palabra de Dios, y practicar la verdad en todo. Esa persona conoce a Dios y su carácter se transforma.

de ‘Cómo conocer la naturaleza del hombre’ en “Registros de las Pláticas de Cristo”

433. Una transformación en el carácter tiene que ver, principalmente, con una transformación en tu naturaleza. La naturaleza no es algo que puedas ver a partir de conductas externas; la naturaleza implica directamente el valor y el sentido de la existencia de las personas. Implica directamente los valores de la vida humana, las cosas que están en lo profundo del alma, y la esencia de las personas. Si las personas no pudieran aceptar la verdad, no sufrirían transformaciones en estos aspectos. Sólo si aquellos que experimentan la obra de Dios han entrado plenamente en la verdad, si han cambiado sus valores y sus perspectivas sobre la existencia y la vida, se han vuelto de las mismas opiniones que Dios, y son capaces de someterse y dedicarse totalmente a Dios, puede decirse que sus caracteres han cambiado.

de ‘Lo qué debes saber sobre cómo transformar tu carácter’ en “Registros de las Pláticas de Cristo”

434. ¿Qué es la naturaleza? Es la esencia del hombre. El carácter es las cosas que salen de la naturaleza de las personas, y los cambios en el carácter significan que tus cosas originales, corruptas, nunca más aparecerán, y serán sustituidas por la verdad. No es que hayan cambiado las cosas en la raíz de la naturaleza, sino que se han revelado las cosas corruptas. Las cosas de los caracteres de las personas que se revelan en su naturaleza han cambiado. Satanás ha corrompido a las personas, y éstas se han convertido en Satanás, en cosas que se oponen a Dios, y son capaces de traicionar por completo a Dios. ¿Por qué se pide que cambie el carácter de las personas? En las personas que finalmente han sido hechas completas se ha añadido mucho del conocimiento de Dios, y mucho que se corresponde con Su voluntad. En el pasado, cuando las personas tenían un carácter corrupto, todo lo que hacían era erróneo, todo se oponía a Dios. Ahora tienen la verdad, son capaces de hacer mucho que se corresponde con la voluntad de Dios, pero esto no quiere decir que no traicionen a Dios; siguen siendo capaces de hacerlo. Es posible cambiar parte de lo que la naturaleza de las personas revela, y lo que se modifica es la parte suya que es capaz de practicar según la verdad; pero ser capaz de poner en práctica la verdad hoy no significa que tu naturaleza haya cambiado. […] ¿A qué se refiere, pues, cambiar? Cuando entiendas la voluntad de Dios, serás capaz de obedecer. Si no entiendes la voluntad de Dios, seguirás actuando según tus propios deseos, creyendo ser conforme a Su corazón; esto es traición, y lo que hay en tu naturaleza. Por supuesto, no hay límites para los cambios en el carácter. Cuantas más verdades se obtengan —que también es como decir que cuanto más profundo sea tu conocimiento de Dios— menos te opondrás a Dios y lo traicionarás. La búsqueda de cambios en el carácter se resuelve principalmente con la búsqueda de la verdad. El conocimiento de la esencia de la naturaleza de las personas también se logra si se entiende la verdad. Cuando las personas han obtenido realmente la verdad, todos los problemas se resuelven.

de ‘Las personas le ponen demasiadas exigencias a Dios’ en “Registros de las Pláticas de Cristo”

435. Sólo puedes obtener cambios en tu carácter buscando la verdad: esto es algo que debes entender y comprender totalmente. Si no entiendes bastante la verdad, te equivocarás y te descarriarás. […] Si entiendes realmente la verdad de la vida del hombre, si entiendes la verdad de la clase de persona que debes ser, cómo ser una persona legítima y franca, una persona honesta, cómo ser alguien que da testimonio de Dios y lo sirve, nunca más podrás hacer cosas malas que desafíen a Dios ni desempeñar el papel de un anticristo o de un falso pastor. Aunque alguien te sedujera, seguirías sin poder hacerlas; aunque te obligaran, seguirías sin poder actuar de esa forma. Esto es porque tienes la verdad en ti, eres capaz de aborrecer el mal, de sentir repugnancia por las cosas negativas, y te resultaría difícil hacer estas cosas, porque tu carácter ha cambiado. Si realmente tienes la verdad en ti, la senda por la que transitas será, de forma natural, la senda correcta. Sin la verdad es fácil hacer el mal y no serás capaz de ayudarte a ti mismo. […] Para resolver el problema de su maldad, el hombre primero debe resolver el problema de su naturaleza. Sin un cambio de carácter no es posible resolver fundamentalmente este problema. Cuando tienes algún entendimiento de Dios, cuando puedes ver la corrupción del hombre y reconocer la arrogancia y el engreimiento, despreciable y desagradable, te sientes indignado, asqueado y angustiado. Serás capaz de hacer conscientemente algunas cosas para satisfacer a Dios y, al hacerlo, sentirás satisfacción. Podrás testificar de Dios de forma consciente y, al hacerlo, sentirás gozo. Te desenmascararás deliberadamente y dejarás al descubierto tu fealdad; al hacerlo, te sentirás bien por dentro y tu estado mental mejorará. Así pues, el primer paso para buscar un cambio en tu carácter es procurar entender la palabra de Dios y entrar en la verdad. Sólo puedes tener discernimiento cuando entiendes la verdad; sólo puedes entender por completo las cosas si tienes discernimiento; sólo puedes abandonar la carne si comprendes del todo las cosas y, paso a paso, caminarás por el camino correcto de la creencia en Dios. Esto guarda relación con la resolución que tenga el hombre al buscar la verdad. Si una persona actúa con verdadera determinación, transcurridos seis meses o un año empezará a transitar por el camino correcto, verá resultados en tres o cinco años, y sentirá que está progresando en la vida. Si crees en Dios, pero no buscas la verdad, puedes creer durante diez años y no experimentar cambio alguno, y decir al final: “Creer en Dios es así, no hay gran sentido en ello; es algo muy parecido a mi vida anterior en el mundo. No hay interés en vivir”. Esto muestra en realidad que, sin la verdad, la vida está vacía. Puede que seas capaz de comunicar algunas palabras de doctrina, pero seguirás sintiéndote incómodo e inseguro. Si tienes entendimiento acerca de Dios, si sabes cómo vivir una vida con sentido, si puedes hacer algunas cosas que satisfagan a Dios, sentirás que esto es la vida real, que sólo viviendo de esta forma tu vida tiene sentido, que uno debe vivir de esta forma para ser capaz de satisfacer a Dios un poco y sentirse gratificado.

de ‘Sólo puedes obtener cambios en tu carácter buscando la verdad’ en “Registros de las Pláticas de Cristo”

436. Los que no poseen la verdad no han tenido en absoluto un cambio en el carácter. Esto no significa que en alguien que tenga mucha experiencia en el ejercicio de su humanidad se producirá necesariamente un cambio en el carácter; es probable que esto ocurra cuando algunos de los venenos satánicos en la naturaleza de una persona cambien debido a su conocimiento de Dios y su entendimiento de la verdad. Es decir, esos venenos se limpian y la verdad expresada por Dios echa raíces en la persona, se convierte en su vida y en el fundamento de su existencia. Sólo entonces se convierte ella en una nueva persona y, por tanto, su carácter cambia. Con esto no quiero decir que su carácter externo sea más manso que antes, que solía ser arrogante, pero ahora sus palabras son razonables; que no solían escuchar a nadie, pero ahora pueden escuchar a los demás. No se puede decir que estos cambios externos sean cambios en el carácter. Por supuesto, los cambios de carácter incluyen estas situaciones, pero lo más fundamental es que su vida interior ha cambiado. La verdad expresada por Dios se convierte en su propia vida, algunos de los venenos satánicos se han eliminado de su interior, la perspectiva de la persona ha cambiado por completo y nada de esto está en línea con la del mundo. La persona ve claramente las argucias y los venenos del gran dragón rojo; ha comprendido la verdadera esencia de la vida. Por tanto, los valores de su vida han cambiado; éste es el cambio más fundamental y la esencia de un cambio en el carácter.

de ‘La diferencia entre los cambios externos y los cambios en el carácter’ en “Registros de las Pláticas de Cristo”

437. Los cambios únicamente de conducta son insostenibles. Si no hay una alteración en el carácter de las personas, tarde o temprano su lado malvado se pondrá de manifiesto. Como la fuente de los cambios en su conducta es el fervor, acompañado por alguna obra realizada por el Espíritu Santo en ese momento, resulta extremadamente fácil para ellas ser fervientes o buenas durante un tiempo. Como afirman los incrédulos: “Hacer una buena obra es fácil, lo difícil es llevar toda una vida de buenas obras”. Las personas son incapaces de hacer buenas obras durante toda su vida. La vida dirige su conducta; tal como es su vida, así es su conducta, y sólo aquello que se revela de forma natural representa la vida y la naturaleza de una persona. Las cosas falsas no pueden perdurar. Cuando Dios obra para salvar al hombre no lo hace para adornarlo con una buena conducta; la finalidad de la obra de Dios consiste en cambiar el carácter de las personas, en hacerlas nacer de nuevo como nuevas personas. Así pues, el juicio, el castigo, las pruebas de Dios y Su refinamiento del hombre tienen, todos ellos, el fin de cambiar su carácter, de forma que pueda lograr una obediencia absoluta y una fe total en Él, así como la adoración normal hacia Él.Éste es el objetivo de la obra de Dios.

de ‘La diferencia entre los cambios externos y los cambios en el carácter’ en “Registros de las Pláticas de Cristo”

438. Las personas pueden comportarse bien, pero eso no significa necesariamente que posean la verdad. El fervor de las personas sólo puede hacer que se ciñan a la doctrina y sigan la norma; las personas que carecen de la verdad no tienen forma de resolver los problemas sustanciales, y la doctrina no puede sustituir a la verdad. Los que han cambiado sus caracteres son diferentes. Tienen la verdad en su interior, poseen discernimiento en todos los asuntos, saben cómo actuar de acuerdo con la voluntad de Dios, con los principios de la verdad, cómo hacer para satisfacer a Dios, y entienden la naturaleza de la corrupción que revelan. Cuando sus propias ideas y conceptos se manifiestan, son capaces de discernir y abandonar la carne. Así es como se expresa un cambio en el carácter. Lo principal respecto a esto es que las personas tienen tanto verdad como claridad y, cuando llevan a cabo las cosas, ponen en práctica la verdad con relativa precisión y su corrupción no se revela tan a menudo. Generalmente, alguien cuyo carácter ha cambiado parece ser bastante razonable y tener discernimiento y, como consecuencia de su entendimiento de la verdad, el farisaísmo y la arrogancia no se manifiestan tanto. Son capaces de verlo todo claramente, por lo que no se vuelven arrogantes después de ganar esta claridad. Son capaces de tener una comprensión mesurada de cuál es el lugar del hombre, de cómo comportarse de forma razonable, de cómo ser diligente, de qué decir y qué no decir, y de qué decir y qué hacer a qué personas. Por esta razón se dice que estos tipos de personas son relativamente razonables. Los que cambian su carácter viven de verdad la semejanza de un ser humano, y tienen la verdad; no están sujetas a la influencia de los demás. Los que han sufrido un cambio en el carácter son más constantes, no tienen dos caras, e independientemente de la situación en la que se encuentren, saben cómo cumplir con su obligación de manera adecuada y cómo hacer las cosas para satisfacer a Dios. Aquellos cuyo carácter ha cambiado no están centrados en qué hacer para parecer buenos en un nivel superficial; tienen claridad interna respecto a qué hacer para satisfacer a Dios. Por tanto, desde fuera puede parecer que no son entusiastas o que no han hecho nada importante, pero todo lo que hacen tiene sentido, es valioso y tiene resultados prácticos. Aquellos cuyo carácter ha cambiado poseen sin duda mucha verdad; esto puede confirmarse por sus perspectivas sobre las cosas y los principios en sus acciones.

de ‘La diferencia entre los cambios externos y los cambios en el carácter’ en “Registros de las Pláticas de Cristo”

739. […] deberías recurrir a la fuente tal como Dios ha exigido, para ver si hay algún cambio en tu carácter o si has puesto la verdad en práctica. No se trata de ajustarse a las imaginaciones y a las opiniones del hombre ni a tus preferencias personales. No es eso. Más bien, Dios es quien dice si te estás conformando a Su voluntad; Dios es quien dice si tus acciones contienen verdad y si llegan o no a cumplir con Sus estándares. Compararte a lo que Dios exige es el único camino correcto. […] ¿Cómo sabes si Dios te alaba o no? Como mínimo, te sentirás excepcionalmente firme en tu corazón con respecto a todo lo que haces, sentirás que el Espíritu Santo te guía, te esclarece, y obra en ti cuando cumples con tus obligaciones, cuando llevas a cabo cualquier obra en la familia de Dios, o en momentos normales; tu conducta va de la mano con las palabras de Dios, y cuando poseas cierto grado de experiencia, sentirás que lo que hiciste en el pasado era relativamente adecuado. Si después de ganar experiencia durante un período de tiempo sientes que algunas de las cosas que hiciste en el pasado no fueron adecuadas, si estás insatisfecho con ellas, y si en realidad no hubo verdad en las cosas que realizaste, esto demuestra que lo único que hiciste fue resistirte a Dios. Demuestra que tu servicio estuvo lleno de rebeldía, de resistencia y de conductas humanas.

de ‘Lo qué debes saber sobre cómo transformar tu carácter’ en “La Palabra manifestada en carne”

440. Una transformación del carácter indica que has entendido y experimentado la verdad, y que esa verdad se ha convertido en tu vida. En el pasado, entendías la verdad relativa a este asunto, pero eras incapaz de actuar de acuerdo con ella; la verdad sólo era para ti una doctrina que no permanece. Ahora, tu carácter se ha transformado, y no sólo entiendes la verdad, sino que también actúas en conformidad con ella. Ahora eres capaz de librarte de las cosas a las que tenías cariño en el pasado; eres capaz de abandonar las cosas que estabas dispuesto a hacer, tus imaginaciones y tus nociones personales. Ahora eres capaz de abandonar las cosas a las que no eras capaz de renunciar en el pasado. Esto es una transformación del carácter y es el proceso de transformar tu carácter;

de ‘Lo qué debes saber sobre cómo transformar tu carácter’ en “La Palabra manifestada en carne”

441. Un cambio en el carácter no es un cambio de personalidad. Primero debemos ser claros, entender qué caracteres y qué cosas quiere Dios que cambiemos; no es algo cultural ni se basa en el conocimiento, ni es un cambio en algunos pensamientos objetivos. Más bien, Dios quiere cambiar las visiones ideológicas de cada persona por medio de Sus palabras; éste es un aspecto de ello. Otro aspecto tiene que ver con los principios subyacentes a cómo nos comportamos. Esos principios subyacentes a tu conducta son tu perspectiva ante la vida. Y hay un aspecto más: la naturaleza satánica corrupta profundamente arraigada que las personas revelan. Hablando en general, un cambio en el carácter consta de estos tres aspectos.

de ‘Qué son los cambios en el carácter y la senda que lleva a ellos’ en “Registros de las Pláticas de Cristo”

442. […] la causa principal de un cambio en el carácter de uno es tener la verdad dentro y poseer conocimiento de Dios; la perspectiva propia sobre la vida ha cambiado y los valores no son los mismos de antes. El cambio comienza desde el interior y desde la vida; sin duda no es tan sólo un cambio externo. […] En ocasiones, el fervor se ha apoderado de las personas por la obra del Espíritu Santo; tienen lugar algunos cambios externos y hacen algunas buenas obras. Pero esto no es lo mismo que los cambios en el carácter. No posees la verdad, tu visión de las cosas no ha cambiado; ni siquiera es diferente de la de los incrédulos, y tus valores y perspectiva sobre la vida no se han alterado. Ni siquiera tienes un corazón que venera a Dios, que es lo mínimo que deberías poseer. Nada podría estar más lejos de los cambios en tu carácter. Para conseguir un cambio en el carácter, lo más fundamental es buscar el entendimiento de Dios y tener un entendimiento verdadero de Él. Mira a Pedro; cuando Dios quiso entregarlo a Satanás, él dijo: “Puedes entregarme a Satanás. Eres Dios, eres todopoderoso. Todo está en Tus manos; ¿cómo es que no puedo alabarte por las cosas que haces? Pero si pudiera conocerte antes de morir, sería mejor”. Él sentía que, en la vida de las personas, conocer a Dios era lo más importante; después de esto, cualquier tipo de muerte estaría bien, y cualquier forma en la que Dios la manejara también. Él sentía que conocer a Dios era la cosa más crucial; si no obtenía la verdad, nunca podría estar satisfecho, pero tampoco se quejaría a Dios. Con este espíritu de Pedro, con semejante anhelo de buscar el conocimiento de Dios, su perspectiva sobre la vida cambió realmente. A partir de esta declaración podemos ver que su carácter cambió, que él era una persona cuyo carácter cambió y, al final de esta experiencia, Dios dijo que él era la persona con mayor entendimiento de Él, y quien lo amaba de verdad.

de ‘La diferencia entre los cambios externos y los cambios en el carácter’ en “Registros de las Pláticas de Cristo”

443. El carácter del hombre debe ser cambiado comenzando por el conocimiento de su esencia, y a través de cambios en su pensamiento, su naturaleza y su perspectiva mental, por medio de cambios fundamentales. Sólo así se lograrían cambios verdaderos en el carácter del hombre. El carácter corrupto del hombre proviene de haber sido envenenado y pisoteado por Satanás, del daño atroz que Satanás ha infligido a su pensamiento, su moral, su percepción y su sentido. Es precisamente debido a que estas cosas fundamentales del hombre han sido corrompidas por Satanás, y que son diametralmente distintas a cómo Dios las creó originalmente, que el hombre se opone a Dios y no entiende la verdad. Por ende, los cambios en el carácter del hombre deben comenzar con cambios en su pensamiento, percepción y sentido que cambien su conocimiento de Dios y su conocimiento de la verdad.

de ‘Tener un carácter inalterable es estar en enemistad con Dios’ en “La Palabra manifestada en carne”

444. La clave para lograr un cambio de carácter es conocer la propia naturaleza, y esto debe llegar por la revelación de Dios. Sólo en la palabra de Dios se puede conocer la propia naturaleza repulsiva, reconocer en ésta los diversos venenos de Satanás, tomar consciencia de que se es necio e ignorante, y admitir los elementos débiles y negativos de la misma. Una vez se conocen éstos plenamente, y se es verdaderamente capaz de renunciar a la carne, de cumplir con la palabra de Dios de forma sistemática y se tiene la voluntad de someterse de manera absoluta al Espíritu Santo y a la palabra de Dios, se habrá emprendido la senda de Pedro. Sin la gracia de Dios, si no hay esclarecimiento y dirección del Espíritu Santo, sería muy difícil transitar por esta senda, porque las personas no tienen la verdad y son incapaces de traicionarse a sí mismas. Para andar por la senda del perfeccionamiento que recorrió Pedro, la persona debe tener principalmente la voluntad de hacerlo, deben tener confianza y depender de Dios. Además, ésta tiene que someterse a la obra del Espíritu Santo y no desviarse en nada de la palabra de Dios. Éstos son los diversos aspectos clave, de los cuales ninguno puede ser violado.

de ‘Conocerse a uno mismo es principalmente conocer la naturaleza humana’ en “Registros de las Pláticas de Cristo”

445. Independientemente de qué verdades y qué realidad hayas oído, mientras las apliques en ti tendrás la seguridad de crecer. Si llevas a cabo estas palabras en tu propia vida, y las incorporas a tu propia práctica, definitivamente ganarás algo y cambiarás; si embuchas estas palabras en tu vientre, y las memorizas en tu cerebro, no cambiarás nunca.

de ‘Para ser honesto, uno debe exponerse a los demás’ en “Registros de las Pláticas de Cristo”

446. La transformación del carácter y la búsqueda de la verdad están profundamente relacionadas. ¿Por qué piensas que viven las personas? ¿Cómo ves la vida? Si entiendes la verdad en esto, ¿no cambiará tu visión de la vida? Hay incluso más verdad que buscar en esto. ¿Qué verdades hay en amar a Dios? ¿Por qué debe el hombre amar a Dios? ¿Qué sentido tiene amar a Dios? Si un hombre tiene clara la verdad de amar a Dios y puede amar a Dios en su corazón —si su corazón puede amar a Dios un poco—, tiene una vida verdadera y es el más bendecido. Los que buscan la verdad en todas las cosas progresan en la vida con la mayor rapidez y pueden lograr la transformación del carácter. Los que buscan la verdad en todas las cosas son precisamente aquellos a los que Dios ama. Si una persona se apoya en las nociones y las doctrinas u obedece las reglas en todas las cosas, no progresará, nunca tendrá la verdad, y tarde o temprano, será eliminada: Dios desprecia al máximo a esta clase de persona.

de ‘Cómo conocer la naturaleza del hombre’ en “Registros de las Pláticas de Cristo”

447. Durante el proceso de buscar entrar, cada asunto debe investigarse y compararse con la palabra de Dios y con la verdad; debe sopesarse minuciosamente para saber cómo hacerlo de una forma que sea totalmente conforme a la voluntad de Dios. Es entonces cuando puedes renunciar a las cosas que surgen de tu propia voluntad. Sabrás cómo hacer las cosas en conformidad con la voluntad de Dios, e irás y las harás, como si todo estuviera tomando su curso natural, y sentirás que es extremadamente fácil. Las personas que tienen la verdad hacen las cosas así. En realidad, puedes mostrarles a los demás que has cambiado genuinamente tu carácter; ellos verán que, sin duda, posees algunas buenas obras, que haces las cosas con principios y que lo haces todo bien.

de ‘Sólo puedes obtener cambios en tu carácter buscando la verdad’ en “Registros de las Pláticas de Cristo”

449. Lo primero en lo que debes pensar y por lo que te debes esforzar es la aprobación de Dios; debería ser el principio y el alcance de tu práctica. La razón por la que deberías determinar si lo que estás haciendo se ajusta a la verdad es porque si esto es así, sin lugar a dudas se ajusta a la voluntad de Dios. Esto no significa que debas determinar si el asunto es correcto o incorrecto, si se amolda al gusto de todos los demás o si es según tus propios deseos. Más bien, determina si es acorde con la verdad, si beneficia a la obra y a los intereses de la iglesia. Si consideras estos aspectos, cada vez estarás más en línea con la voluntad de Dios cuando hagas cosas. Si no consideras estos aspectos y te fías meramente de tu propia voluntad para realizar las cosas, entonces puedes tener por seguro que las haces del modo incorrecto, porque la voluntad del hombre no es la verdad y, por supuesto, no concuerda con Dios. […] Independientemente de lo que estás haciendo, de lo importante que sea el asunto, de que estés cumpliendo con tu deber en la familia de Dios o si es tu asunto privado, debes considerar si este asunto es conforme a la voluntad de Dios, si es algo que una persona con humanidad debería hacer y si lo que estás haciendo haría feliz a Dios o no. Tienes que pensar en estas cosas. Si lo haces, entonces eres una persona que busca la verdad y que cree de verdad en Dios. Si tratas cada asunto con dedicación y cada verdad de este mismo modo, serás capaz de transformar tu carácter.

de ‘Buscar la voluntad de Dios y poner la verdad en práctica en la mayor medida posible’ en “Registros de las Pláticas de Cristo”

452. Cuando Dios pide que las personas pongan en práctica cada verdad, se les está pidiendo que paguen un precio, que actúen, practiquen y experimenten de forma real y literal, para incorporarla a su vida real. Dios no pide que las personas pronuncien lemas ni que dediquen todo el día a repetir que son astutas, mentirosas y manipuladoras, y que existen motivaciones en todo lo que hacen, mientras siguen empleando los mismos medios y métodos que antes cuando algo les sucede. Sus medios y sus métodos no han cambiado nunca; su forma de comportarse con los demás no se ha modificado, y su forma de actuar tampoco. ¿Qué opinas? ¿Es capaz de cambiar alguien así? ¡No, no pueden cambiar jamás!

de ‘Para ser honesto, uno debe exponerse a los demás’ en “Registros de las Pláticas de Cristo”

453. Tienes que practicar tu entrada en la vida real, conocer tus propias deficiencias, desobediencia e ignorancia y conocer tu humanidad anormal y tus debilidades. De esa manera, todo tu conocimiento se integrará a tu situación y dificultades presentes. Sólo este tipo de conocimiento es real y te puede permitir comprender verdaderamente tu propia condición y lograr tu transformación de carácter.

de ‘Discutiendo la vida de la iglesia y la vida real’ en “La Palabra manifestada en carne”

454. Al creer en Dios, si el hombre desea la transformación en su propio carácter, entonces no se debe separar de la vida real. En la vida real, debes conocerte, renunciar a ti mismo, practicar la verdad así como aprender los principios, el sentido común y las reglas de conducta propia en todas las cosas antes de que seas capaz de lograr la transformación gradual. Si sólo te enfocas en el conocimiento de las teorías y sólo vives entre ceremonias religiosas sin profundizar en la realidad, sin entrar en la vida real, entonces nunca entrarás en la realidad, nunca conocerás a ti mismo, a la verdad o a Dios y siempre serás ciego e ignorante.

de ‘Discutiendo la vida de la iglesia y la vida real’ en “La Palabra manifestada en carne”

455. Eres sencillo y abierto, dispuesto a conocerte y a poner en práctica la verdad. Dios ve que estás dispuesto a conocerte y a poner en práctica la verdad, así que cuando eres débil y negativo, Él te esclarece doblemente, te ayuda a conocerte más, a estar más dispuesto a arrepentirte por ti mismo, y a ser más capaz de practicar las cosas que deberías practicar. Sólo de esta forma está tranquilo y en paz tu corazón. Aquel que presta atención a conocer a Dios, a conocerse a sí mismo, su propia práctica será capaz de recibir con frecuencia la obra de Dios, Su dirección y Su esclarecimiento. Aunque esté en un estado negativo, es capaz de darse la vuelta de inmediato, ya sea debido a la acción de la conciencia o al esclarecimiento de la palabra de Dios. El cambio de carácter de una persona siempre se consigue cuando ella conoce su estado real, el carácter y la obra de Dios.

de ‘Sólo los que se enfocan en la práctica pueden ser perfeccionados’ en “La Palabra manifestada en carne”

456. Para transformar a las personas, debe haber alguna practicidad, deben practicar con asuntos reales, cosas reales y ambientes reales. Confiando simplemente en la vida de la iglesia, ¿es posible lograr el verdadero entrenamiento? ¿Podría el hombre entrar en la realidad? No. Si el hombre es incapaz de entrar en la vida real, entonces es incapaz de transformar sus viejas maneras de hacer las cosas y vivir la vida. No se debe del todo a la pereza del hombre o a su fuerte dependencia, sino más bien es porque el hombre simplemente no tiene la capacidad para vivir y, además, no tiene entendimiento del estándar de la semejanza de un hombre normal que Dios exige. En el pasado, las personas siempre estaban platicando, hablando, teniendo comunión y hasta se convirtieron en “oradores”; sin embargo ninguna de ellas estaba buscando transformaciones en el carácter de vida; sólo insistieron en buscar teorías profundas. Por lo tanto, hoy debes cambiar esta vida religiosa de creer en Dios. Debes entrar y practicar apuntando a una cosa, un asunto, una persona. Debes hacer las cosas con enfoque, sólo entonces puedes obtener resultados. Para transformar a las personas, se debe comenzar con su esencia. La obra se debe apuntar a la esencia de las personas, su vida, en la pereza, dependencia y servilismo de las personas y sólo de esta manera pueden ser transformadas.

de ‘Discutiendo la vida de la iglesia y la vida real’ en “La Palabra manifestada en carne”

458. Dios tiene un proceso para cambiar el carácter de las personas y para salvarlas. A través del proceso en que las personas manifiestan su carácter, Dios las transformará; a través del proceso en que las personas revelan continuamente y transforman su carácter, Dios consigue Su propósito de salvación. Algunas personas piensan: dado que es mi naturaleza, ¡entonces la expondré tanto como pueda! Después, lo reconoceré y pondré la verdad en práctica. ¿Es este proceso necesario? Si de verdad eres una persona que pone la verdad en práctica, y si ves que tú también tienes algunos problemas que otros también tienen, harás todo lo posible por evitar hacer esas cosas. ¿No es ésta una transformación indirecta? A veces piensas hacerlo así, pero antes de llevarlo a cabo, tomas conciencia y renuncias. ¿Acaso no alcanza esto el resultado de la salvación? Existe un proceso para poner cada verdad en práctica; es imposible para ti ser perfecto y no tener pensamientos adulterados cuando empiezas a practicar. Todavía hay varias cosas en las que te fías por completo de tus propios pensamientos, pero después del trato y de la poda, acabarás actuando en completo acuerdo con las intenciones y las palabras de Dios. Éste es el cambio y la transformación.

de ‘La voluntad de Dios es salvar a las personas en la mayor medida posible’ en “Registros de las Pláticas de Cristo”

459. […] un cambio en el carácter no se produce de la noche a la mañana, y esto es una realidad. Un cambio en el carácter es el tipo de cambio que se logra al descubrir la fuente de la esencia corrupta de la persona, como cuando alguien tiene cáncer y le ha crecido un tumor; tiene que pasar por el bisturí, subirse a la mesa de operaciones. ¿Hay algo así en las palabras de Dios? Necesitas subirte a la mesa de operaciones, ser diseccionado y abierto, y después se extirpa el tumor. Debes sufrir mucho dolor, el proceso es complicado, y mientras éste dura tal vez entenderás una sola cosa después de padecer tanto; sólo después de eso lograrás un aspecto del cambio en el carácter. Quizás tras experimentar muchas personas, acontecimientos, cosas y distintas dificultades, después de emprender muchos caminos tortuosos, puedes conseguir un poco de cambio. Sea grande o no el cambio, es muy valioso. A ojos de Dios, Él lo aprecia y conmemora porque sufriste mucho y pagaste un alto precio. Dios ve en lo profundo de los corazones humanos y sabe cuáles son tus deseos. También conoce tus debilidades y, más aún, sabe lo que necesitas.

de ‘Qué son los cambios en el carácter y la senda que lleva a ellos’ en “Registros de las Pláticas de Cristo”

462. Si puedes complacer de manera consciente a Dios, poner en práctica la verdad con deliberación, negarte conscientemente a ti mismo, renunciar a tus ideas, y ser obediente y considerado respecto a la voluntad de Dios; si eres capaz de hacer todas estas cosas de forma consciente, esto es poner en práctica la verdad con precisión, es poner realmente en práctica la verdad y no es como tu anterior confianza en tu imaginación y tu observancia de doctrinas y reglas. En realidad, resulta enormemente cansado hacer algo cuando no entiendes la verdad, cumplir doctrinas y reglas, no tener metas y hacer las cosas de mala manera. Sólo puedes ser libre con la verdad —esto no es mentira—, y con la verdad puedes hacer cosas de una forma fácil y feliz. Las personas que poseen esta clase de estado son los que tienen la verdad, son los que han cambiado su carácter.

de ‘Sólo puedes obtener cambios en tu carácter buscando la verdad’ en “Registros de las Pláticas de Cristo”

463. Si eres una persona que ama la verdad, si eres capaz de aceptar la verdad a pesar de tu carácter corrupto, si puedes recibir la obra del Espíritu Santo y entender la voluntad de Dios, de esta forma podrás renunciar a la carne y obedecer el plan de Dios. Cuando tienes cambios en tu carácter, después de experimentar algunas pruebas, esto significa que poco a poco estás entrando por la senda de Pedro, la de ser perfeccionado.

de ‘Cómo tomar la senda de Pedro’ en “Registros de las Pláticas de Cristo”

464. Actualmente Dios quiere ganar un grupo de personas; son aquellas que se esfuerzan por cooperar con Él, que pueden obedecer Su obra, que creen que Sus palabras son verdaderas y que pueden poner en práctica Sus exigencias. Ellas son las que tienen un verdadero entendimiento en sus corazones. Ellas son las que pueden ser perfeccionadas y ellas inevitablemente recorrerán el camino de la perfección. Aquellas personas que no comprenden bien la obra de Dios, las que no comen ni beben de Su palabra, las que no prestan atención a Su palabra y las que carecen de amor a Dios en sus corazones, las personas así no pueden ser perfeccionadas. Aquellas que dudan de Dios encarnado, las que permanecen inciertas sobre Él, las que nunca se toman en serio Su palabra y las que siempre engañan a Dios son personas que se resisten a Dios y que son de Satanás, no hay forma de perfeccionar a gente así.

de ‘Dios perfecciona a quienes siguen Su corazón’ en “La Palabra manifestada en carne”

465. Para buscar ser perfeccionado por Dios, uno debe entender primero lo que significa ser perfeccionado por Él, las condiciones que se han de poseer para ello y buscar después la senda para practicar una vez comprendidos estos asuntos. Se debe poseer cierto calibre para ser perfeccionado por Dios. Muchos de vosotros no poseéis el calibre necesario, lo que requiere que paguéis cierto precio y vuestro esfuerzo subjetivo. Cuanto menor sea vuestro calibre, mayor será el esfuerzo subjetivo que debéis poner. Cuanto mayor sea tu comprensión de las palabras de Dios y más las pongas en práctica, más rápido puedes entrar en la senda de ser perfeccionado por Dios. Por medio de orar, puedes ser perfeccionado en medio de las oraciones; por medio de comer y beber las palabras de Dios, captar la sustancia de las palabras de Dios y vivir la realidad de las palabras de Dios, puedes ser perfeccionado. Por medio de experimentar las palabras de Dios diariamente, llegas a saber qué es lo que te falta y, sobre todo, llegas a conocer tu talón de Aquiles y tus debilidades, y ofreces oración a Dios por medio de lo cual poco a poco vas a ser perfeccionado.

de ‘Sé consciente de la voluntad de Dios y alcanza la perfección’ en “La Palabra manifestada en carne”

466. Si realmente estás dispuesto a que Dios te perfeccione, entonces tendrás el valor para desechar tu carne, serás capaz de hacer como Dios dice y no ser pasivo o débil. Serás capaz de obedecer todo lo que venga de Dios y todas tus acciones, hechas o no en Su presencia, serán presentables ante Dios. Sé una persona honesta y practica la verdad en todas las cosas y serás perfeccionada. Esos hombres engañosos que actúan de una manera ante Dios y de otra tras Sus espaldas no están dispuestos a ser perfeccionados. Todos son hijos de la perdición y destrucción; no pertenecen a Dios sino a Satanás. ¡No son la clase de hombre elegido por Dios! Si tus acciones y tu comportamiento no pueden ser presentados ante Dios o no son los que el Espíritu de Dios considere, entonces esto ilustra que hay un problema contigo. Sólo si tú aceptas el juicio y el castigo de Dios, y le das importancia a la transformación de tu carácter, serás puesto en la senda para ser perfeccionado. Si verdaderamente estás dispuesto a ser perfeccionado por Dios y llevar a cabo la voluntad de Dios, entonces debes obedecer toda la obra de Dios y no emitir una palabra de queja, ni debes evaluar o juzgar la obra de Dios a voluntad. Estas son las condiciones más básicas para ser perfeccionado por Dios. El requisito para aquellos quienes buscan ser perfeccionados por Dios es este: que se hagan todas las cosas sobre la base del amor por Dios. ¿Qué quiere decir sobre la base del amor por Dios? Esto quiere decir que todas tus acciones y tu comportamiento se pueden presentar ante Dios. Mientras mantengas las intenciones correctas, si tus acciones son correctas o equivocadas, no tienes miedo de que estas se muestren a Dios o a tus hermanos y hermanas; te atreves a jurar a Dios. Cada una de tus intenciones, pensamientos e ideas se pueden presentar ante Dios para ser examinados. Si prácticas y entras en este camino, entonces el crecimiento en tu vida será rápido.

de ‘Los verdaderamente obedientes seguramente serán ganados por Dios’ en “La Palabra manifestada en carne”

467. Dios hace perfectas a las personas por medio de su obediencia, por medio de su comer, beber y disfrutar las palabras de Dios y por medio del sufrimiento y refinamiento en sus vidas. Sólo por medio de una fe como esta los caracteres de las personas pueden cambiar, sólo entonces pueden poseer el conocimiento verdadero de Dios. No estar satisfechos con vivir en medio de las gracias de Dios, tener sed de un modo activo de la verdad, buscar la verdad y buscar ser ganados por Dios, esto es lo que quiere decir obedecer conscientemente a Dios; esta es precisamente la clase de fe que Dios quiere.

de ‘Deberías obedecer a Dios al creer en Dios’ en “La Palabra manifestada en carne”

468. Si no puedes hacer realidad la esencia de la palabra de Dios, tu comer y beber, y tus oraciones, se preocupan sólo por la religión. Entonces, este tipo de hombre no puede ser perfeccionado ni ganado por Dios. Todos aquellos ganados por Dios son los que persiguen la verdad. Lo que Dios gana no es la carne del hombre ni sus posesiones, sino la parte dentro de él que pertenece a Dios. Es por esto que digo que Dios no perfecciona la carne del hombre sino su corazón, para que el corazón del hombre pueda ser ganado por Dios. En otras palabras, la esencia de decir que Dios perfecciona al hombre es que Dios perfecciona el corazón del hombre para que este se vuelva a Dios y lo ame.

de ‘Promesas a aquellos que han sido perfeccionados’ en “La Palabra manifestada en carne”

469. Si quieres que Dios te use y te perfeccione, debes poseerlo todo: la voluntad de sufrir, la fe, la paciencia, la obediencia, así como la capacidad de experimentar la obra de Dios, de ganar una comprensión de Su voluntad y de ser considerado con Su pesar. Perfeccionar a una persona no es fácil, y cada refinamiento que experimentas requiere de tu fe y de tu amor. Si quieres ser perfeccionado por Dios, no basta con patear las calles, y erogarte por Dios únicamente tampoco lo es. Debes poseer muchas cosas para ser capaz de convertirte en alguien perfeccionado por Dios. […] Independientemente de cuál sea tu estatura real, debes poseer primero la voluntad de sufrir dificultades, una fe verdadera y tener la voluntad de abandonar la carne. Deberías estar dispuesto a soportar personalmente las dificultades y sufrir pérdidas en tus intereses personales con el fin de satisfacer la voluntad de Dios. Debes tener también un corazón arrepentido por no haber sido capaz de satisfacer a Dios en el pasado, y de arrepentirte ahora. Ni una sola de estas cosas puede faltar y Dios te perfeccionará a través de ellas. Si careces de estas condiciones, no puedes ser perfeccionado.

de ‘Los que serán hechos perfectos deben someterse al refinamiento’ en “La Palabra manifestada en carne”

470. Las sendas para ser perfeccionado: orar, comer y beber las palabras de Dios, captar la esencia de las palabras de Dios, entrar en la experiencia de las palabras de Dios, llegar a conocer lo que te falta internamente, obedecer la obra de Dios, ser consciente de la carga de Dios y abandonar la carne por medio de tu amoroso corazón y comunicarte frecuentemente con tus hermanos y hermanas, lo que enriquece tus experiencias. Ya sea la vida comunitaria o tu vida personal, ya sean las grandes congregaciones o las pequeñas, todas te pueden permitir adquirir experiencias y recibir el entrenamiento para que tu corazón pueda aquietarse delante de Dios y regresar a Dios. Todo esto es el proceso de ser perfeccionado. Experimentar las palabras de Dios de las que he hablado quiere decir poder probar realmente las palabras de Dios y permitirles que vivan en ti para que tengas mayor fe y amor por Dios. De esta manera, gradualmente te irás quitando tu corrupto carácter satánico, te despojarás de los motivos inapropiados y vivirás la semejanza de una persona normal. Cuanto mayor sea el amor por Dios dentro de ti —es decir, cuanto más Dios haya perfeccionado de ti— menos estás corrompido por Satanás. Por medio de las experiencias prácticas, gradualmente entrarás a la senda de ser perfeccionado. Por lo tanto, si deseas ser perfeccionado, ser consciente de la voluntad de Dios y experimentar las palabras de Dios son especialmente importantes.

de ‘Sé consciente de la voluntad de Dios y alcanza la perfección’ en “La Palabra manifestada en carne”

471. La senda a la perfección se alcanza a través de tu obediencia hacia la obra del Espíritu Santo. Tú no sabes por medio de qué clase de persona obrará Dios para perfeccionarte, ni tampoco por medio de qué persona, suceso o cosa Él te traerá beneficios y te permitirá adquirir algo de discernimiento. Si puedes caminar en este camino correcto, esto muestra que hay gran esperanza para ti para que seas perfeccionado por Dios. Si no eres capaz de hacerlo, esto muestra que tu futuro será desolado y uno de tinieblas. Cuando caminas sobre el camino correcto, se te harán revelaciones en todas las cosas. No importa qué les pueda revelar el Espíritu Santo a los demás, si tú continúas en tu experiencia sobre el fundamento de su conocimiento, entonces esto se convertirá en tu vida y serás capaz de proveer a otros debido a esta experiencia. Aquellos quienes proveen a los demás repitiendo palabras son aquellos sin experiencia; se debe aprender para encontrar, por medio del esclarecimiento y la iluminación de los demás, una forma de práctica antes de hablar de la propia experiencia y conocimiento prácticos. Esto será de mayor beneficio para la propia vida. Debes experimentar de esta manera, obedeciendo todo lo que viene de Dios. Debes buscar la mente de Dios en todas las cosas y aprender lecciones en todas las cosas, creando crecimiento en tu vida. Tal práctica permite que el crecimiento sea más rápido.

de ‘Los verdaderamente obedientes seguramente serán ganados por Dios’ en “La Palabra manifestada en carne”

472. Por ahora, aquello que vosotros deberíais buscar es ser perfeccionados por Dios en todas las cosas, y ser perfeccionados por Dios a través de toda la gente, asuntos y cosas con las que os enfrentáis, para que más de lo que Dios es sea incorporado en vosotros. Vosotros primero debéis recibir la herencia de Dios en la tierra antes de ser elegibles a heredar más y mayores bendiciones de Dios. Todas estas cosas son las que vosotros deberíais buscar y entender primero. En cuanto más busques ser perfeccionado por Dios en todas las cosas, más podrás ver la mano de Dios en todas las cosas, buscando así activamente entrar en lo que constituye la palabra de Dios, y en la realidad de Su palabra, a través de diferentes perspectivas y en diferentes asuntos. No puedes estar conforme con estados negativos tales como simplemente no cometer pecados, o no tener nociones, ni filosofías de vida, ni voluntad humana. Dios perfecciona al hombre de varias maneras y, como resultado, es posible para ti ser perfeccionado en todos los asuntos. No sólo puedes ser perfeccionado en términos de lo positivo, sino también en lo negativo, enriqueciéndote de esta manera. Cada día hay oportunidades para ser perfeccionado y tiempo para ser ganado por Dios. Después de un periodo de semejante experiencia serás ampliamente cambiado. Naturalmente serás capaz de ganar conocimiento sobre muchas cosas que antes no entendías; sin necesitar que otros te enseñen, sin darte cuenta serás esclarecido por Dios para que puedas tener esclarecimiento en todas las cosas y todas tus experiencias vayan al detalle. Dios te guiará para que no vires a ningún lado. Entonces serás puesto en el camino de la perfección por Él.

Ser perfeccionado por Dios no puede limitarse a la perfección del comer y beber la palabra de Dios. Este tipo de experiencia es demasiado unilateral y no abarca suficiente; sólo restringe al hombre a un ámbito muy pequeño. En este caso el hombre carece del muy necesario alimento espiritual. Si deseáis ser perfeccionados por Dios, debéis aprender a experimentar todas las cosas y ser esclarecidos en todo lo que enfrentáis. Cuando te enfrentes a algo, sea malo o bueno, debes beneficiarte de ello y no debes transformarte en alguien pasivo. No importa lo que sea, deberías poder considerarlo desde el punto de vista de Dios y, no analizarlo y estudiarlo desde la perspectiva del hombre (esto supone una desviación en tu experiencia). Si así es tu experiencia, tu corazón absorberá las cargas de tu vida, vivirás constantemente a la luz del semblante de Dios, y no te desviarás fácilmente en tu práctica. Este tipo de hombre tiene grandes perspectivas. Existen muchas oportunidades de ser perfeccionado por Dios.

de ‘Promesas a aquellos que han sido perfeccionados’ en “La Palabra manifestada en carne”

473. Para ser verdaderamente aptos para el uso de Dios, no sólo debéis tener determinaciones, sino que también necesitáis muchos esclarecimientos de Dios, la dirección de Sus palabras, Su trato, y el refinamiento de Sus palabras. A este fundamento, añadid las observaciones, los pensamientos, la reflexión, las conclusiones, las absorciones o las eliminaciones a las que normalmente prestáis atención. Todas estas son sendas para vuestra entrada en la realidad, y todas ellas son indispensables; esta es la forma en la que Dios lleva a cabo la obra. Si entraras en este método por medio del cual Dios lleva a cabo la obra, tendrás la oportunidad de que Él te perfeccione cada día. Y, en cualquier momento, independientemente de que sea un entorno duro o favorable, de que seas probado o tentado, de que estés trabajando o no, de que estés viviendo la vida como un individuo o como colectivo, siempre encontrarás oportunidades de ser perfeccionado por Dios, sin perder una sola de ellas. Serás capaz de descubrirlas todas y, de esta forma, habrás encontrado el secreto para experimentar las palabras de Dios.

de ‘Con qué debería estar equipado el pastor adecuado’ en “La Palabra manifestada en carne”

474. Cuando las personas entran en la senda de la perfección, su viejo carácter puede cambiarse. Además, sus vidas siguen creciendo y entran gradualmente más a fondo en la verdad. Son capaces de aborrecer al mundo y a todos aquellos que no buscan la verdad. Se aborrecen especialmente a sí mismos, pero más que eso, se conocen claramente a sí mismos. Están dispuestos a vivir por la verdad y hacen que su objetivo sea buscarla. No están dispuestos a vivir en los pensamientos generados por sus propios cerebros, y sienten aborrecimiento por la santurronería, la soberbia, y el engreimiento del hombre. Hablan con un fuerte sentido de propiedad, gestionan las cosas con discernimiento, poseen sabiduría, y son lealmente obedientes a Dios. Si experimentan un momento de castigo y juicio, no sólo no se vuelven pasivos o débiles, sino que están agradecidos por ello. No pueden seguir adelante sin el castigo y el juicio de Dios; pueden recibir Su protección por medio de ellos. No buscan una fe de paz y gozo ni de buscar pan para satisfacer el hambre. Tampoco van detrás de los disfrutes carnales temporales. Esto es lo que tienen los perfeccionados.

de ‘La verdad interna de la obra de conquista (4)’ en “La palabra manifestada en carne”

475. En resumen, tomar la senda de Pedro es escoger el sendero que persigue la verdad, que es también el de conocerse verdaderamente a uno mismo y cambiar el carácter propio. Sólo al transitar por el camino de Pedro se recorrerá la senda de ser perfeccionado por Dios. Se debe tener claro, de forma específica, cómo tomar el camino de Pedro y cómo ponerlo en práctica. En primer lugar, uno debe poner a un lado sus propias intenciones, las búsquedas inadecuadas, y hasta su familia y todas las cosas de su propia carne. Tiene que estar dedicado de todo corazón, es decir, entregado por completo a la palabra de Dios, centrarse en comer y beber la palabra de Dios, en la búsqueda de la verdad, de la intención de Dios en Sus palabras, e intentar comprender la voluntad de Dios en todo. […] El servicio de Pedro estaba en armonía con la voluntad de Dios, principalmente porque hizo esto. Si uno pudiera entrar de verdad en la realidad de las palabras de Dios a partir de los asuntos y de las palabras que Él requiere, sería una persona perfeccionada por Dios. Se podría decir que la obra y las palabras de Dios fueron completamente eficaces para esta persona, que las palabras se convirtieron en su vida, que obtuvo la verdad y que pudo vivir según las palabras de Dios. Después de esto, la naturaleza de su carne, es decir, el fundamento de su existencia original, se sacudiría y se derrumbaría. Después de que uno tenga las palabras de Dios como su vida, se convierte en una nueva persona. Las palabras de Dios se volvieron su vida; la visión de la obra de Dios, Sus requisitos al hombre, Su revelación del hombre y los estándares para la vida verdadera que Dios le exige al hombre alcanzar se convirtieron en su vida; él vivió conforme a estas palabras y a estas verdades, y esta persona fue perfeccionada por las palabras de Dios. Experimentó un nuevo nacimiento y se convirtió en un hombre nuevo a través de Sus palabras.

de ‘Cómo tomar la senda de Pedro’ en “Registros de las Pláticas de Cristo”

Los que han sido perfeccionados no solo poseen una humanidad normal, sino que son poseídos por verdades que exceden las medidas de la conciencia y que son más elevadas que los estándares de la conciencia; no solo usan su conciencia para retribuir al amor de Dios, sino que, más que eso, han conocido a Dios y han visto que Dios es amoroso y digno del amor del hombre, y que hay tanto que amar en Dios que el hombre no puede evitar amarlo. El amor por Dios que tienen los que han sido perfeccionados es con el fin de cumplir sus propias aspiraciones personales. El suyo es un amor espontáneo, un amor que no pide nada a cambio, pero que no es un trueque. Aman a Dios por ninguna otra razón que para conocerlo. A esas personas no les importa si Dios otorga gracias sobre ellos, y están contentas solo con satisfacer a Dios. […] Los que han sido perfeccionados, siempre creen que Dios es el Creador, que Él lleva a cabo Su obra en ellos, y que, ya que ellos tienen esta oportunidad, condición y cualidad para poder ser perfeccionados, su búsqueda debe ser vivir una vida que tenga sentido, y lo deben satisfacer a Él.

de ‘Las experiencias de Pedro: su conocimiento del castigo y del juicio’ en “La Palabra manifestada en carne”

477. Debes ser capaz de seguir hasta el mismo final independientemente de si hay algunas perspectivas, y no debes perder la fe en Dios independientemente del entorno. En última instancia, debes lograr dos aspectos del testimonio: el testimonio de Job —la obediencia hasta la muerte— y el de Pedro —el amor supremo de Dios—. En un aspecto, debes ser como Job: no tenía posesiones materiales, y estaba agobiado por el dolor de la carne, pero no abandonó el nombre de Jehová. Este fue el testimonio de Job. Pedro fue capaz de amar a Dios hasta la muerte. Cuando murió —cuando lo pusieron en la cruz— seguía amando a Dios; no pensó en sus propias perspectivas de futuro ni buscó esperanzas gloriosas o pensamientos extravagantes, y sólo buscó amar a Dios y obedecer todas Sus disposiciones. Así es el estándar que debes lograr antes de que se pueda considerar que has dado testimonio, antes de pasar a ser alguien que ha sido perfeccionado tras haber sido conquistado.

de ‘La verdad interna de la obra de conquista (2)’ en “La palabra manifestada en carne”

478. Después de experimentar hasta un punto determinado, las visiones de la vida de una persona, el sentido de su existencia y su fundamento de ésta se transformarán por completo. Es decir, nacerás de nuevo y te convertirás en una persona completamente diferente. ¡Esto es increíble! Es una gran transformación; una transformación que lo pone todo del revés. Sentirás que la fama, el beneficio, la posición, la riqueza, los placeres y la gloria del mundo no importan y que eres capaz de renunciar a ellos sin esfuerzo. Alguien así es una persona hecha a semejanza de un ser humano. Quienes son hechos completos serán, finalmente, un grupo así. Vivirán para la verdad, para Dios y para la justicia. Ésta es la semejanza de una persona.

de ‘Entender las coincidencias y las diferencias en la naturaleza humana’ en “Registros de las Pláticas de Cristo”

479. Sólo se vive en la luz si se conoce a Dios y si se posee la verdad; y sólo cuando la visión del mundo y de la vida cambian, uno cambia fundamentalmente. Cuando se tiene una meta en la vida y uno se comporta de acuerdo con la verdad; cuando se somete absolutamente a Dios y se vive por Su palabra; cuando uno se siente seguro e iluminado en lo profundo del alma; cuando el corazón está libre de oscuridad; y cuando se vive libre por completo y sin ataduras en la presencia de Dios, sólo entonces se vive una verdadera vida humana y se pasa a ser una persona que posee la verdad. Además, todas las verdades que posees proceden de la palabra de Dios y de Él mismo. El Soberano de todo el universo y de todas las cosas —el Dios Altísimo— te aprueba, como hombre real que vive la verdadera vida humana. ¿Qué podría tener más sentido que la aprobación de Dios? Así es la persona que posee la verdad.

de ‘Cómo conocer la naturaleza del hombre’ en “Registros de las Pláticas de Cristo”

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