251 Dios crea un mañana más hermoso para la humanidad
I
Conferiría Mis preciosos frutos a esos agricultores de Canaán, que son diligentes y acogen Mi regreso con entusiasta diligencia. Solo deseo que los cielos duren toda la eternidad y, más aún, que el hombre no envejezca, que los cielos y el hombre reposen para siempre, y que esos “pinos y cipreses” imperecederos acompañen para siempre a Dios y que para siempre acompañen a los cielos al entrar juntos en la era ideal.
II
Le otorgo el destino de la humanidad, le dejo al ser humano toda Mi riqueza, rocío Mi vida entre los hombres, planto la semilla de Mi vida en el campo del corazón humano y le dejo recuerdos eternos. Le dejo todo Mi amor a la humanidad, y le concedo al hombre todo lo que este valora en Mí.
III
Ya le he otorgado Mi totalidad a la humanidad. Ya le he dejado toda Mi vida al hombre, y sin una palabra he trabajado duro y he arado la hermosa tierra del amor para la humanidad. Nunca le he puesto exigencias equitativas al hombre ni he hecho nada más que obedecer sus disposiciones y crear un mañana más hermoso para la humanidad.
de La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. La obra y la entrada (10)