606 La fe y la sumisión de Job se elevaron durante sus pruebas
I
Durante dos pruebas, Job se mantuvo firme en su testimonio, vivió realmente su perfección y rectitud, y se amplió el alcance de sus principios de vida de temer a Dios y apartarse del mal. Después de que Job pasara por estas dos pruebas, su vida contuvo una experiencia más rica que lo hizo más maduro y experimentado, lo hizo más fuerte, y de mayor convicción; aumentó su confianza en lo correcto y el valor de la integridad a la que se agarraba con firmeza. Las pruebas de Jehová Dios sobre Job le permitieron experimentar profundamente y sentir el cuidado de Dios hacia el hombre, le permitieron sentir lo precioso de Su amor. Desde ese momento, su temor de Dios obtuvo tanto consideración como amor hacia Él.
II
Las pruebas de Jehová Dios no solo no distanciaron a Job de Él, sino que acercaron el corazón de Job a Dios. Cuando el dolor carnal que Job soportó alcanzó su punto álgido, la preocupación que sintió de parte de Jehová Dios hizo que no pudiera evitar maldecir el día de su nacimiento. No planeó esa conducta con gran antelación, sino que fue una revelación natural de consideración y amor entrañable hacia Dios de todo corazón; fue una revelación natural producida por su consideración y amor entrañable hacia Dios. Es decir, como se odiaba a sí mismo y no estaba dispuesto a causarle dolor a Dios ni podía soportar hacerlo; por tanto, su consideración y su amor entrañable alcanzaron el punto de renunciar a sí mismo.
III
Entonces, Job elevó su adoración, su anhelo y su apego duraderos respecto de Dios hasta el nivel de la consideración y el amor entrañable. También elevó su fe en Dios, su sumisión a Él y su temor de Él hasta el nivel de la consideración y del amor entrañable. No se permitió hacer nada que dañase a Dios, ninguna conducta que pudiera herirlo ni causarle dolor, pesar, o incluso tristeza a Dios por culpa suya. A los ojos de Dios, la fe de Job, su sumisión y su temor de Él le habían producido una satisfacción y un disfrute completos. En este momento, Job había alcanzado la perfección que Dios esperaba que alcanzara, se había convertido en alguien verdaderamente digno de ser llamado “perfecto y recto” a Sus ojos.
de La Palabra, Vol. II. Sobre conocer a Dios. La obra de Dios, el carácter de Dios y Dios mismo II