App de la Iglesia de Dios Todopoderoso

¡Escucha la voz de Dios y recibe el regreso del Señor Jesús!

Invitamos a los buscadores de la verdad a contactar con nosotros.

La Palabra manifestada en carne

Colores lisos

Temas

Fuente

Tamaño de fuente

Interlineado

Ancho de página

0 Resultado(s) de búsqueda

No se encuentra los resultados.

Capítulo 1

Alabanzas han llegado a Sion y el lugar de la morada de Dios ha aparecido. El glorioso nombre santo es alabado por todos los pueblos y se está esparciendo. ¡Ah, Dios Todopoderoso! La Cabeza del universo, Cristo de los últimos días, Él es el Sol brillante y se ha levantado sobre el majestuoso y magnífico Monte Sion en todo el universo…

¡Dios todopoderoso! Te vitoreamos; bailamos y cantamos. ¡Tú eres verdaderamente nuestro Redentor, el gran Rey del universo! Has hecho un grupo de vencedores y has cumplido el plan de gestión de Dios. Todos los pueblos correrán a este monte. ¡Todos los pueblos se arrodillarán delante del trono! Tú eres el único y solo Dios y mereces la gloria y el honor. ¡Toda la gloria, la alabanza y la autoridad sean para el trono! La fuente de vida fluye del trono, regando y alimentando al pueblo de Dios. La vida cambia a diario; nueva luz y revelaciones nos siguen, teniendo siempre nuevos discernimientos sobre Dios. Tener la seguridad de Dios a través de las experiencias; Sus palabras siempre aparecen, apareciendo en aquellos que están en lo correcto. ¡Somos de verdad demasiado bendecidos! Estamos cara a cara con Dios cada día, teniendo comunión con Dios en todo y dándole a Dios la soberanía en todo. Ponderamos con cuidado la palabra de Dios, nuestros corazones están tranquilos en Dios y así venimos ante Dios donde recibimos Su luz. En nuestras vidas, acciones, palabras, pensamientos e ideas de todos los días, vivimos dentro de la palabra de Dios y siempre tenemos discernimiento. La palabra de Dios enhebra la aguja; las cosas ocultas adentro de forma inesperada aparecen una tras otra. La comunión con Dios no se puede retrasar; pensamientos e ideas son puestos al descubierto por Dios. En cada momento estamos viviendo delante del trono de Cristo donde se nos somete a juicio. Cada ámbito de nuestros cuerpos permanece ocupado por Satanás. El día de hoy, el templo de Dios debe ser limpiado con el fin de recuperar Su soberanía. Para ser completamente poseídos por Dios, debemos pasar por una batalla de vida o muerte. Sólo cuando nuestros antiguos yos han sido crucificados puede la vida resucitada de Cristo reinar soberana.

¡Ahora el Espíritu Santo prepara una carga en cada uno de nuestros rincones para lanzar una batalla por la recuperación! Siempre que estemos listos para negarnos a nosotros mismos y dispuestos para cooperar con Dios, Dios en cualquier momento iluminará y purificará nuestro interior y reclamará de nuevo eso que Satanás ha ocupado, para que podamos ser completados por Dios tan rápido como sea posible. No perdamos tiempo y siempre vivamos dentro de la palabra de Dios. Seamos edificados con los santos, seamos introducidos al reino y entremos a la gloria con Dios.

Anterior:Prefacio

Siguiente:Capítulo 2