Las ovejas de Dios oyen la voz de Dios

Contenido

Capítulo 4 Debes conocer las verdades de la obra de Dios de los últimos días

5. ¿Cómo debes creer en Dios con el fin de ser salvado y perfeccionado?

Palabras relevantes de Dios:

Aunque muchas personas creen en Dios, pocas entienden qué significa la fe en Él, y qué deben hacer para ser conforme a Su corazón. Esto se debe a que, aunque están familiarizadas con la palabra “Dios” y expresiones como “la obra de Dios”, no le conocen, y mucho menos Su obra. No es de extrañar, por tanto, que todos los que no conocen a Dios posean una creencia confusa. No se toman en serio el creer en Él, porque es demasiado desconocido, demasiado extraño para ellos. De esta forma, no están a la altura de las exigencias de Dios. Es decir, si las personas no conocen a Dios ni Su obra, no son aptas para que Él las use, y menos aún pueden cumplir Su deseo. “Creer en Dios” significa creer que hay un Dios; este es el concepto más simple de la fe en Él. Aún más, creer que hay un Dios no es lo mismo que creer verdaderamente en Él; más bien es una especie de fe simple con fuertes matices religiosos. La fe verdadera en Dios significa experimentar Sus palabras y Su obra en base a la creencia de que Él tiene soberanía sobre todas las cosas. Por tanto, llegarás a desechar tu carácter corrupto, cumplirás el deseo de Dios, y llegarás a conocerlo. Solo emprendiendo ese paso se puede decir que crees en Él. Sin embargo, las personas consideran a menudo que la creencia en Dios es algo muy simple y frívolo. La creencia de tales personas no tiene sentido y nunca obtendrá Su aprobación, porque pisan la senda equivocada. Hoy siguen existiendo quienes creen en Dios en las letras, en doctrinas huecas. No son conscientes de que su creencia en Dios no tiene esencia, y de que son incapaces de obtener Su aprobación. Siguen orando por la paz y la gracia suficiente de Dios. Deberíamos tranquilizarnos y reflexionar: ¿Creer en Dios podría ser realmente la cosa más fácil de la tierra? ¿No significa creer en Dios algo más que recibir mucha gracia de Él? ¿Pueden las personas que creen en Él, sin conocerle, y las que creen en Él pero se le oponen, cumplir realmente Su deseo?

de ‘Prefacio’ en “La Palabra manifestada en carne”

Creer en Dios y conocerle es ley del cielo y principio de la tierra y, hoy, durante una era en la que el Dios encarnado hace personalmente Su obra, es un momento oportuno para conocer a Dios. Satisfacerle es algo que se consigue sobre el fundamento de entender Su voluntad y, para ello, es necesario conocerle. Este conocimiento de Dios es la visión que el creyente debe tener; es la base de la creencia del hombre en Dios. Si no posee este conocimiento, su creencia en Dios es imprecisa y se basa en una teoría vacía. Aunque este tipo de persona está decidida a seguirle, no consigue nada. Todos aquellos que no logran nada por este camino son los que serán eliminados, y son personas que se limitan a hacer estrictamente lo mínimo. Cualquiera que sea el paso de la obra de Dios que experimentes, debería acompañarte una poderosa visión. Sin ella, te resultaría difícil aceptar cada paso de la nueva obra, porque el hombre es incapaz de imaginarla, es algo que supera su mente. Por tanto, sin un pastor que lo apaciente, que comparta sobre las visiones, el ser humano es incapaz de aceptar esta nueva obra. Si el hombre no puede recibir las visiones, no podrá recibir la nueva obra de Dios, y si no puede obedecerla, será incapaz de entender Su voluntad y su conocimiento de Él equivale a nada. Antes de que el hombre obedezca las palabras de Dios, debe conocerlas, es decir, comprender Su voluntad; solo así podrá llevar a cabo lo que Él le pide con precisión y según Su corazón. Todo aquel que busca la verdad debe poseer esto, y es el proceso que todo el que procura conocer a Dios debe experimentar. El proceso de conocer las palabras de Dios es el de conocerle a Él, y también el de conocer Su obra. Por tanto, conocer las visiones no solo alude a conocer la humanidad del Dios encarnado, sino que también incluye conocer las palabras y la obra de Dios. De Sus palabras, las personas llegan a entender Su voluntad y, a partir de la obra de Dios, a conocer Su carácter y lo que Él es. Creer en Dios es el primer paso para conocerle. El proceso de avanzar desde la creencia inicial en Dios hasta llegar a una más profunda es el proceso de conocerle y de experimentar Su obra. Si te limitas a creen en Él por creer, y no lo haces para conocerle, no habrá realidad en tu creencia, que no podrá llegar a ser pura; de esto no cabe la menor duda. Si, durante el proceso por el cual experimenta a Dios, el hombre llega progresivamente a conocer a Dios, su carácter irá cambiando de igual modo y su creencia será cada vez más verdadera. De este modo, cuando el hombre logra el éxito en su creencia en Dios, le habrá ganado por completo. Dios llegó a tales extremos que se hizo carne por segunda vez y llevó a cabo Su obra de forma personal, para que el hombre fuera capaz de conocerle y de verle. Conocer a Dios [a] es el efecto final que debe lograrse al final de Su obra; es el requisito final de Dios para la humanidad. Lo hace por amor a Su testimonio final y para que el hombre pueda, por fin y por completo, volverse a Él. El ser humano solo puede amar a Dios conociéndolo, y para amarle debe conocerle. Independientemente de cómo lo busque, o de lo que procure ganar, debe ser capaz de obtener el conocimiento de Dios. Solo así puede satisfacer Su corazón. Solo conociendo a Dios puede el hombre creer de verdad en Él, reverenciarlo y obedecerle de verdad. Los que no conocen a Dios no le obedecerán nunca de verdad ni lo reverenciarán. Conocer a Dios incluye conocer Su carácter, entender Su voluntad y saber lo que Él es. A pesar de ello, cualquiera que sea el aspecto de conocer a Dios, cada uno de ellos requiere que el hombre pague un precio y exige la voluntad de obedecer, sin la cual nadie sería capaz de seguir hasta el final. La obra de Dios es demasiado incompatible con los conceptos humanos; el carácter de Dios y lo que Él es, son cosas demasiado difíciles para la capacidad del hombre, y todo lo que Dios dice y hace le resulta incomprensible por demás al ser humano; si el hombre desea seguir a Dios, pero no está dispuesto a obedecerlo, no conseguirá nada. Desde la creación del mundo hasta hoy, Dios ha realizado mucha obra que es incomprensible para el hombre y que le ha resultado difícil aceptar, y Dios ha dicho muchas cosas que hacen que sus conceptos sean complicados de sanar. Con todo, las muchas dificultades que representa Su obra para el hombre, Él no la ha dejado nunca, sino que ha seguido obrando y hablando; y aunque un gran número de “guerreros” han ido cayendo a los lados del camino, Él sigue realizando Su obra y sigue escogiendo a un grupo de personas tras otro que esté dispuesto a obedecer Su nueva obra. No se compadece de esos “héroes” caídos, sino que atesora a aquellos que aceptan Su nueva obra y Sus palabras. ¿Pero con qué fin obra de esta forma, paso a paso? ¿Por qué está siempre eliminando y escogiendo a personas? ¿Por qué emplea siempre un método así? El objetivo de Su obra es que el hombre le conozca y, así, poder ganarlo. El principio de Su obra es trabajar en aquellos que son capaces de obedecer la obra que Él hace hoy, y no obra en los que obedecieron Su obra pasada y se oponen a la presente. Esta es la exactamente la razón por la que ha eliminado a tantas personas.

de ‘Sólo aquellos que conocen a Dios pueden dar testimonio de Él’ en “La Palabra manifestada en carne”

Es creer en Dios para que puedas obedecerle, amarle y llevar a cabo el deber que debería realizar una criatura de Dios. Este es el objetivo de creer en Dios. Tienes que lograr el conocimiento de la hermosura de Dios, de lo digno que Él es de reverencia, de cómo Él hace la obra de salvación y de perfeccionamiento en Sus criaturas; esto es lo mínimo que deberías poseer en tu creencia de Dios. Creer en Dios es, principalmente, el cambio de la vida en la carne a la vida de amar a Dios, de una vida dentro de lo natural a una vida dentro del ser de Dios, es salir de debajo del dominio de Satanás y vivir bajo el cuidado y la protección de Dios, es ser capaz de lograr obedecer a Dios y no a la carne, es permitir que Él gane todo tu corazón, permitirle que te perfecciones y liberarte del carácter satánico corrupto. Creer en Dios es, principalmente, para que Su poder y Su gloria puedan manifestarse en ti y tú puedas realizar Su voluntad, Su plan y seas capaz de dar testimonio de Él delante de Satanás. Creer en Dios no debería ser para contemplar señales y prodigios ni por el bien de tu carne personal, sino para buscar conocer a Dios y ser capaz de obedecer, y, como Pedro, obedecerle hasta la muerte. Esto es, principalmente, lo que se puede lograr. Comer y beber la palabra de Dios es para conocerle y satisfacerle; te proporciona un mayor conocimiento de Él; solo después de esto puede obedecer a Dios. Solo conociéndole puedes amarle, y alcanzar su objetivo es la única meta que el hombre debería tener para creer en Dios. Si en tu forma de creer en Dios, siempre intentas contemplar señales y prodigios, el punto de vista de esta creencia en Dios es erróneo. Creer en Dios es, sobre todo, la aceptación de Su palabra como la realidad de la vida. Solo poniendo en práctica las palabras de Su boca y llevándolas a cabo dentro de ti alcanzarás la meta de Dios. Creyendo en Dios, el hombre debería perseguir que Él lo perfeccione, ser capaz de someterse a Él y la obediencia completa a Él. Si puedes obedecerle sin quejarte, tener en cuenta Sus deseos, alcanzar la estatura de Pedro y poseer el estilo de este del que Dios habla, será el momento en que habrás logrado el éxito en tu creencia en Dios, y esto significará que Dios te ha ganado.

de ‘Todo se realiza por la Palabra de Dios’ en “La Palabra manifestada en carne”

Puesto que tú crees en Dios, debes comer y beber de Su palabra, experimentar Su palabra, y vivir Su palabra. ¡Solo esto es creer en Dios! Si dices que crees en Dios, mas no eres capaz de expresar ninguna de Sus palabras ni ponerlas en práctica, no eres considerado un creyente en Dios. Esto es “buscar pan para saciar el hambre”. … Los creyentes en Dios deben estar poseídos externamente de buena conducta, por lo menos, y es de suma importancia tener la palabra de Dios. No importa lo que suceda, nunca se puede dar la espalda a Su palabra. Tu conocimiento de Dios y el cumplimiento de Su voluntad se logran cabalmente a través de Su palabra. Todas las naciones, sectas, denominaciones, y sectores serán conquistados en el futuro a través de la palabra. Dios hablará directamente, y toda la gente sostendrá la palabra de Dios en sus manos; por medio de esto las personas serán perfeccionadas. Quiero que cada hombre vea que todo lo que he hecho es lo correcto y que es una expresión de Mi carácter; no es la obra del hombre, ni mucho menos toda la naturaleza, la que creó a la humanidad. mientras que guardada dentro sigue estando la palabra de Dios. Tanto por dentro como por fuera, están inmersos en la palabra de Dios, y así son perfeccionados. Aquellos que cumplen la voluntad de Dios y son capaces de ser Sus testigos, son los que tienen la palabra de Dios como realidad.

Cuando vosotros entréis en la Era de la Palabra, estaréis en la Era del Reino Milenario. Este es el trabajo que se está logrando ahora. A partir de ahora, practicad la comunión en torno a la palabra de Dios. Solo a través de comer y beber de Su palabra, y de experimentarla, podrás exhibir la palabra de Dios. Solo a través de tus palabras de experiencia podrás convencer a otros. Si no tienes la palabra de Dios, ¡no podrás convencer a nadie! Todos los que son usados por Dios son capaces de hablar la palabra de Dios. Si no puedes, ello es señal de que el Espíritu Santo no ha trabajado dentro de ti, y que no has sido perfeccionado. Esta es la importancia de la palabra de Dios.

de ‘La Era del Reino es la era de la Palabra’ en “La Palabra manifestada en carne”

El proceso por el cual las personas experimentan las palabras de Dios es el mismo que aquel por el que conocen la aparición de las mismas en la carne. Cuanto más experimentan las personas las palabras de Dios, más conocen Su Espíritu; por medio de la experiencia de las palabras de Dios, las personas comprenden los principios de la obra del Espíritu y llegan a conocer al Dios mismo práctico. En realidad, cuando Dios perfecciona a las personas y las gana, está haciendo que conozcan los hechos del Dios práctico; está usando Su obra para mostrar a las personas el sentido práctico de la encarnación, y que el Espíritu de Dios ha aparecido realmente delante del hombre. Cuando Dios ha ganado a las personas y las ha perfeccionado, las expresiones del Dios práctico las han conquistado, Sus palabras las han cambiado, y Él les ha dado Su vida en su interior, llenándolas con lo que Él es (ya sea lo que Él es humanamente o lo que Él es divinamente), llenándolas con la esencia de Sus palabras, y haciendo que las personas vivan Sus palabras. Cuando Dios gana personas, lo hace principalmente usando las palabras y las declaraciones del Dios práctico con el fin de ocuparse de las deficiencias de estas personas, así como de juzgar y revelar su carácter rebelde, haciendo que obtengan lo que necesitan, y mostrándoles que Dios ha venido en medio del hombre. Lo más importante es que la obra realizada por el Dios práctico consiste en salvar a cada persona de la influencia de Satanás, sacándola de la tierra de la inmundicia, y disipando su carácter corrupto. El sentido más profundo de ser ganado por el Dios práctico es ser capaz de tomarlo como un ejemplo, como un modelo, y vivir una humanidad normal, ser capaz de practicar según Sus palabras y Sus exigencias, sin la más mínima desviación o alteración, practicando como Él dice, y siendo capaz de alcanzar lo que Él pide. De esta forma, Dios te habrá ganado.

de ‘Debes saber que el Dios práctico es Dios mismo’ en “La Palabra manifestada en carne”

Cuanto mayor tu comprensión de las palabras de Dios y más las pongas en práctica, más rápido puedes entrar en la senda para que Dios te perfeccione. Por medio de orar, puedes ser perfeccionado en medio de las oraciones; por medio de comer y beber las palabras de Dios, captar la sustancia de las palabras de Dios y vivir la realidad de las palabras de Dios, puedes ser perfeccionado. Por medio de experimentar las palabras de Dios diariamente, llegas a saber qué es lo que te falta y, sobre todo, llegas a conocer tu tendón de Aquiles y tus debilidades, y ofreces oración a Dios—por medio de lo cual poco a poco vas a ser perfeccionado. Las sendas para ser perfeccionado: orar, comer y beber las palabras de Dios, captar la esencia de las palabras de Dios, entrar a la experiencia de las palabras de Dios, llegar a conocer lo que te falta, obedecer la obra de Dios, ser consciente de la carga de Dios y abandonar la carne por medio de tu amoroso corazón, y tener comunión frecuente con tus hermanos y hermanas, que es lo que enriquece tus experiencias. Ya sea la vida comunitaria o tu vida personal, ya sean las grandes congregaciones o las pequeñas, todas te pueden permitir experimentar y recibir el entrenamiento para que tu corazón pueda estar en paz delante de Dios y regresar a Dios. Todo esto es el proceso de ser perfeccionado. Experimentar las palabras de Dios de las que he hablado quiere decir poder someterse realmente a las palabras de Dios y permitirles a las palabras de Dios que vivan en ti para que tengas mayor fe y amor por Dios. De esta manera, poco a poco te librarás del corrupto carácter satánico, te despojarás de los motivos deshonestos y vivirás la semejanza de una persona normal. Cuanto mayor el amor por Dios que hay dentro de ti—es decir, cuanto más Dios haya perfeccionado de ti, menos te corrompe Satanás. Gracias a las experiencias reales, gradualmente entrarás a la senda de ser perfeccionado y así si deseas ser perfeccionado, ser consciente de la voluntad de Dios y experimentar las palabras de Dios es especialmente importante.

de ‘Consciente de la voluntad de Dios y lograr la perfección’ en “La Palabra manifestada en carne”

Si las personas quieren convertirse en seres vivientes, y dar testimonio de Dios, y que Dios los apruebe, deben aceptar la salvación de Dios, se deben someter gustosamente a Su juicio y castigo y deben aceptar gustosamente la poda y el trato de Dios. Solo entonces podrán poner en práctica todas las verdades que Dios exige, y solo entonces obtendrán la salvación de Dios y verdaderamente se convertirán en seres vivientes.

de ‘¿Has cobrado vida?’ en “La Palabra manifestada en carne”

Dios hace perfectas a las personas por medio de su obediencia, por medio de su comer, beber y disfrutar las palabras de Dios y por medio del sufrimiento y refinamiento en sus vidas. Solo por medio de una fe como esta los caracteres de las personas pueden cambiar, solo entonces pueden poseer el conocimiento verdadero de Dios. No estar satisfechos con vivir en medio de las gracias de Dios, tener sed de un modo activo de la verdad, buscar la verdad y buscar ser ganados por Dios, esto es lo que quiere decir obedecer conscientemente a Dios; esta es precisamente la clase de fe que Dios quiere.

de ‘Debes obedecer a Dios al creer en Dios’ en “La Palabra manifestada en carne”

Debes buscar vida. Hoy, los que serán perfeccionados son del mismo tipo que Pedro: son los que buscan cambios en su carácter, y están dispuestos a dar testimonio de Dios y cumplir su obligación como criatura de Dios. Solo las personas así serán perfeccionadas. Si solo miras las recompensas, y no buscas cambiar tu propio carácter vital, entonces todos tus esfuerzos serán en vano. ¡Y esta verdad es inalterable!

de ‘El éxito o el fracaso dependen de la senda que el hombre camine’ en “La Palabra manifestada en carne”

¿Qué es la “transformación del carácter”? Tienes que ser un amante de la verdad, aceptar el juicio y el castigo de la palabra de Dios cuando experimentas Su obra y experimentar toda clase de sufrimiento y refinamiento, por medio de los cuales eres purificado de los venenos satánicos que hay en ti. …La transformación de carácter de la que se habla en la casa de Dios significa que, al amar y aceptar la verdad, una persona llega a conocer por fin su naturaleza desobediente y que se resiste a Dios; entiende que la corrupción del hombre es demasiado profunda y comprende la absurdez y la astucia del hombre. Conoce lo pobre y lamentable que es el hombre y entiende finalmente la esencia de su naturaleza. Sabiendo todo esto, puede negarse a sí mismo y abandonarse por completo, vivir de acuerdo con la palabra de Dios, y practicar la verdad en todo. Esa persona conoce a Dios y su carácter se transforma.

de ‘Cómo conocer la naturaleza del hombre’ en “Registros de las Pláticas de Cristo”

Una transformación en el carácter tiene que ver, principalmente, con una transformación en tu naturaleza. La naturaleza no es algo que puedas ver a partir de conductas externas; la naturaleza implica directamente el valor y el sentido de la existencia de las personas. Implica directamente los valores de la vida humana, las cosas que están en lo profundo del alma, y la esencia de las personas. Si las personas no pudieran aceptar la verdad, no sufrirían transformaciones en estos aspectos. Sólo si aquellos que experimentan la obra de Dios han entrado plenamente en la verdad, si han cambiado sus valores y sus perspectivas sobre la existencia y la vida, se han vuelto de las mismas opiniones que Dios, y son capaces de someterse y dedicarse totalmente a Dios, puede decirse que sus caracteres han cambiado.

de ‘Lo que debes saber sobre cómo transformar tu carácter’ en “Registros de las Pláticas de Cristo”

Si las personas experimentan hasta el día en que su perspectiva de la vida y la importancia y la base de su existencia hayan cambiado completamente, cuando hayan sido alteradas hasta sus huesos y se hayan vuelto alguien más, ¿no será esto increíble? Este es un gran cambio, un cambio trascendental. Solo cuando no estés interesado en la fama y la fortuna, el estatus, el dinero, el placer, los lujos del mundo, y fácilmente puedas renunciar a ellos, tendrás la semejanza de un ser humano. Los que finalmente van a ser perfeccionados son un grupo como este; viven por la verdad, viven para Dios y viven por eso que es justo. Esta es la semejanza de un ser humano.

de ‘Debes saber que hay similitudes y diferencias en las naturalezas de las personas’ en “Registros de las Pláticas de Cristo”

Solo si alguien conoce a Dios y tiene la verdad, sí vive en la luz; y solo cuando su visión del mundo y su visión de la vida cambian, él cambia esencialmente. Solo cuando tiene su meta en la vida y se conduce de acuerdo con la verdad, solo cuando obedece a Dios absolutamente y vive por la palabra de Dios, solo cuando se siente seguro y alumbrado en lo profundo de su alma, solo cuando su corazón es libre de la oscuridad y solo cuando vive libremente y sin estar frenado en la presencia de Dios—solo entonces vive una verdadera vida humana y tiene la verdad. Además, las verdades que tienes son de la palabra de Dios y de Dios mismo. El Gobernante de todo el universo y de todas las cosas—Dios Altísimo—te aprueba, como un hombre real viviendo la verdadera vida humana. ¿Qué podría ser más significativo que la aprobación de Dios? Tal es una persona que tiene la verdad.

de ‘Cómo conocer la naturaleza del hombre’ en "Registros de las Pláticas de Cristo"

Notas al pie:

El texto original dice “La obra de conocer a Dios.”