Las ovejas de Dios oyen la voz de Dios

Contenido

Capítulo 7 Otros varios aspectos de las verdades que son lo mínimo que los nuevos creyentes deben entender

3. Al creer en Dios debes establecer una relación normal con Dios.

Palabras relevantes de Dios:

En tu fe en Dios, por lo menos te debes asegurar que tienes una relación normal con Dios. Sin una relación normal con Dios, pierdes el significado de tu creencia en Dios. Establecer una relación normal con Dios depende totalmente de tranquilizar tu corazón ante Dios. Una relación normal con Dios quiere decir no dudar ni negar nada de la obra de Dios, sino poder obedecer la obra de Dios, quiere decir tener los motivos correctos delante de Dios, sin pensar por ti mismo, quiere decir poner los intereses de la casa de Dios en primer lugar sin importar lo que estés haciendo y aceptar que Dios te cuide y obedecer los arreglos de Dios. Quiere decir poder tranquilizar tu corazón ante Dios en todo lo que hagas e incluso cuando no entiendas la voluntad de Dios, seguir cumpliendo tu deber y responsabilidades lo mejor que puedas; cuando la voluntad de Dios se te aclara, entonces no es tarde para que la acates en tu práctica. Cuando tu relación con Dios es normal, tu relación con las personas será normal. Todo se construye sobre el fundamento de las palabras de Dios: Por medio de comer y beber las palabras de Dios, debes practicar de acuerdo a lo que Dios pide, debes enmendar tus opiniones, no debes hacer cosas que se opongan o interfieran con la iglesia, o hacer cosas que no tengan ningún beneficio para las vidas de tus hermanos y hermanas, o decir palabras que no edifiquen a los demás ni hacer nada reprensible; todo lo que hagas debe ser inteligente y honesto y que se pueda presentar delante de Dios. Aunque habrá veces en que tu carne sea débil, debes poder poner los intereses de la casa de Dios en primer lugar, no debes buscar la ganancia personal y debes poder actuar con justicia. Si puedes practicar de esta manera, entonces tu relación con Dios será normal.

Siempre que hagas algo, debes examinar si tus motivos son correctos. Si puedes actuar conforme a los requerimientos de Dios, entonces tu relación con Dios es normal. Este es el criterio mínimo. Si, cuando examinas tus motivos, surgen los que son incorrectos, y si puedes darles la espalda y actuar conforme a las palabras de Dios, entonces te volverás alguien que está en lo correcto delante de Dios, lo que mostrará que tu relación con Dios es normal, y que todo lo que hagas es por amor a Dios y no por ti mismo. Debes enmendar tu corazón, ser justo en tus acciones y tus emociones no te deben controlar ni debes actuar de acuerdo a tu propia voluntad siempre que hagas o digas algo: Estos son los principios por los cuales los que creen en Dios se conducen. Los motivos de una persona y su estatura se revelan en algo pequeño y, así, si las personas quieren entrar en la senda para que Dios las perfeccione, primero deben resolver sus propios motivos y su relación con Dios. Solo cuando tu relación con Dios es normal Dios te podrá hacer perfecto y solo entonces el tratamiento, la poda, la disciplina y el refinamiento de Dios en ti podrán lograr su efecto deseado.

de ‘Cómo está tu relación con Dios’ en “La Palabra manifestada en carne”

Se puede decir que arreglar tu relación con Dios es el primer paso en la entrada a tu viaje espiritual. Aunque tu destino está en las manos de Dios, y Dios lo ha predestinado y tú no lo puedes cambiar, que Dios pueda o no perfeccionarte y ganarte depende de si tu relación con Dios es normal o no. Tal vez haya partes de ti que son débiles o desobedientes—pero en tanto que tu actitud sea correcta y tus motivos sean correctos, y en tanto que hayas enmendado tu relación con Dios y la hayas hecho normal, entonces estarás calificado para que Dios te perfeccione. Si no tienes la relación correcta con Dios, y actúas por el bien de tu carne o de tu familia entonces, independientemente de qué tan duro trabajes, todo será en balde. Si tu relación con Dios es normal, entonces todo lo demás tomará su lugar. Dios no ve nada más, sino que Él solo ve si tus opiniones en la creencia en Dios son correctas: en quién crees, por el bien de quién crees y por qué crees. Si puedes ver las cosas con claridad y puedes enmendar tus opiniones y puedes practicar, entonces tu vida progresará y seguro podrás entrar en el camino correcto. Si tu relación con Dios no es normal, y tus opiniones sobre la creencia en Dios están desviadas, entonces esto excluirá todo lo demás: No importa cómo creas en Dios, no vas a ganar nada. Solo si tu relación con Dios es normal, Dios te alabará cuando la des la espalda a la carne, ores, sufras, soportes obedezcas, ayudes a tus hermanos y hermanas, le dediques a Dios más esfuerzos, etc.

de ‘Cómo está tu relación con Dios’ en “La Palabra manifestada en carne”

Si se quiere alcanzar una vida espiritual normal y establecer una relación normal con Dios, primero hay que entregarle el corazón a Dios y tranquilizar el corazón ante Él. Solo después que se haya derramado el corazón ante Dios se puede, poco a poco, tener una vida espiritual normal. Si, al creer en Dios, las personas no le dan su corazón a Él, si su corazón no está en Dios y no tratan la carga de Dios como la suya propia, entonces todo lo que hagan será engañar a Dios y serán las acciones de las personas religiosas, que no pueden recibir la alabanza de Dios.

Se puede ver en la experiencia que uno de los problemas más importantes es tranquilizar el corazón ante Dios. Es un problema que tiene que ver con la vida espiritual de las personas y el avance de su vida. Sólo si tu corazón está en paz delante de Dios, tu búsqueda de la verdad y de los cambios en tu carácter darán fruto. Porque te presentas delante de Dios agobiado, siempre sientes que te hace falta demasiado, que hay muchas verdades que tienes que saber, mucha realidad que tienes que experimentar y que le debes prestar atención a la voluntad de Dios. Estas cosas siempre están en tu mente, es como si estuvieran presionándote tan fuerte que no pudieras respirar y por eso te sientes apesadumbrado (pero no en un estado pasivo). Sólo esta clase de personas están calificadas para aceptar la iluminación de las palabras de Dios y que el Espíritu de Dios las toque. Es por su carga, porque se sienten apesadumbrados y, se puede decir, por el precio que han pagado y el tormento que han sufrido ante Dios, que reciben el esclarecimiento y la iluminación de Dios, porque Dios no le da a nadie un tratamiento especial, Él siempre es justo en Su forma de tratar a las personas, pero Él tampoco es arbitrario en Su provisión a las personas y no les da incondicionalmente. Éste es un lado de Su justo carácter. En la vida real, aún más personas tienen que alcanzar este ámbito. Como mínimo, sus corazones se tienen que volver completamente a Dios y por eso todavía no ha habido ningún gran cambio en su carácter de vida, lo que se debe a que solo viven en medio de la gracia de Dios y todavía tienen que ganar la obra del Espíritu Santo. El criterio para la manera en la que Dios usa a las personas es el siguiente: Volver el corazón a Dios, ser abrumado por las palabras de Dios, sentir un anhelo del corazón y tomar la resolución de buscar la verdad. Sólo personas como éstas pueden ganar la obra del Espíritu Santo y ser esclarecidas e iluminadas con mayor frecuencia.

de ‘Es muy importante establecer una relación normal con Dios’ en “La Palabra manifestada en carne”

Primero se empieza desde la oración: orar en paz delante de Dios es muy productivo. Después de ello, comer y beber las palabras de Dios, meditar en Sus palabras e intentar obtener la luz, hallar el camino a la práctica, conocer cuáles son los objetivos de las declaraciones de Dios, y entender sin desviación. En general, acercarse a Dios con normalidad en el corazón, contemplar Su amor, y reflexionar en Sus palabras, sin ser perturbado por las cosas externas. Cuando tu corazón está en paz, hasta el punto de ser capaz de meditar, para poder contemplar dentro de ti mismo el amor de Dios, y acercarte de verdad a Él, independientemente del entorno en el que estés, y en última instancia has alcanzado el punto en el que alabas en tu corazón, y es incluso mejor que orar, entonces poseerás una cierta estatura en esto. Si puedes alcanzar el estado antes descrito, entonces esto probará que tu corazón está verdaderamente en paz ante Dios. Este es el primer paso; es una habilidad básica. Sólo cuando pueden estar en paz delante de Dios, el Espíritu Santo puede tocar a las personas y el Espíritu Santo las puede esclarecer e iluminar, sólo entonces pueden realmente tener comunión con Dios y pueden entender la voluntad de Dios y la guía del Espíritu Santo, y con esto, habrán entrado en el camino correcto en sus vidas espirituales […].

Reflexionar en las palabras de Dios, y orar sobre ellas al mismo tiempo que se comen y se beben Sus actuales palabras, este es el primer paso para estar en paz delante de Dios. Si de verdad puedes estar en paz delante de Dios, entonces el esclarecimiento y la iluminación del Espíritu Santo estarán contigo.

de ‘Acerca de acallar el corazón de uno delante de Dios’ en “La Palabra manifestada en carne”

La relación de la oración con Dios es la relación más directa, y la relación entre las personas y Dios se vuelve la más íntima durante la oración. ¿Puedes arrodillarte habitualmente y orar de inmediato cuando estás haciendo algo? No puedes. La relación de las personas con Dios es la más estrecha cuando ellas se arrodillan y oran. Cuando estés leyendo las palabras de Dios, si oras y lees de nuevo, sentirás de forma diferente. Si no oras durante un período de tiempo, no entenderás las palabras de Dios cuando las leas. No conocerás su significado cuando hayas terminado de leer.

... Cuyo propósito es que las personas puedan venir a la presencia de Dios y recibir las cosas que Él pretende darles. Si oras y vienes a la presencia de Dios con frecuencia, tendrás una relación continua con Él, y Él siempre te conmoverá, siempre recibirás Sus provisiones y, por tanto, serás transformado. Tus condiciones mejorarán siempre y no retrocederán. Sobre todo, cuando los hermanos y las hermanas se unen en oración. Cuando la oración ha terminado, hay una cantidad de energía excepcionalmente grande, el rostro de todos está lleno de sudor y sienten que ganan muchas cosas. De hecho, después de algunos días de estar juntos no habían comunicado mucho; fue la oración la que estimuló su energía, y desean poder abandonar al mismo tiempo a sus familias y al mundo, desean poder renunciar a todo, excepto a Dios. Ves lo grande que es su energía.

de ‘Lo qué debes saber sobre cómo transformar tu carácter’ en “Registros de las Pláticas de Cristo”

Una vida espiritual normal es vivir una vida ante Dios. Cuando uno ora, puede acallar su corazón ante Él y, a través de la oración, puede buscar el esclarecimiento del Espíritu Santo, entender las palabras de Dios, y entender la voluntad de Dios. Al comer y beber las palabras de Dios, se puede ser más claro y más lúcido respecto a lo que Dios quiere hacer ahora mismo, tener una nueva senda de práctica y no ser conservador de manera que toda la práctica de uno tenga el propósito de lograr el progreso en la vida. Por ejemplo, la oración de uno no tiene el propósito de pronunciar algunas palabras bonitas ni de gritar ante Dios para expresar la deuda propia, sino más bien de practicar mediante el ejercicio del espíritu propio, acallar el corazón ante Dios, practicar la búsqueda de dirección en todas las cosas, hacer del corazón propio un corazón que sea atraído hacia la nueva luz cada día; a no ser pasivo ni perezoso, y entrar a la senda correcta de practicar las palabras de Dios.

de ‘Respecto a una vida espiritual normal’ en “Registros de las Pláticas de Cristo”

Si quieres vivir una vida espiritual normal, tienes que recibir nueva luz a diario, buscar el verdadero entendimiento de las palabras de Dios y conseguir lucidez respecto a la verdad. Es necesario que tengas una senda para practicar en todo y, mediante la lectura de las palabras de Dios cada día, poder descubrir nuevas preguntas y descubrir tus propias deficiencias. Esto, a su vez, produce un corazón que tiene sed y busca, que pondrá todo tu ser en marcha; serás capaz de guardar silencio delante de Dios en cualquier momento y de sentir un profundo temor a quedarte atrás. Si una persona puede tener este corazón sediento, inquisitivo, y también está dispuesto a entrar de forma continua, entonces está en la senda correcta para una vida espiritual. Todos los que pueden aceptar ser movidos por el Espíritu Santo, que desean progresar, que están dispuestos a buscar ser perfeccionados por Dios; los que anhelan un entendimiento más profundo de las palabras de Dios y que no procuran lo sobrenatural, sino que pagan un precio práctico, muestran una consideración práctica hacia la voluntad de Dios, entran de un modo práctico, hacen que su experiencia sea más verdadera y más realista; los que no buscan las palabras vacías de la doctrina ni tampoco la sensación de lo sobrenatural, ni adoran a cualquier gran hombre, esta clase de personas ha entrado a una vida espiritual normal y todo lo que hace tiene el propósito de conseguir más progreso en la vida, mantener su espíritu fresco y no estancado, y ser siempre capaz de entrar de forma positiva.

de ‘Respecto a una vida espiritual normal’ en “Registros de las Pláticas de Cristo”

Si no puedes seguir la luz de la actualidad, entonces se ha abierto un distanciamiento en tu relación con Dios— incluso se pudo haber roto—y no tienes una vida espiritual normal. Una relación normal con Dios se construye sobre el fundamento de aceptar las palabras textuales de Dios. ¿Tienes una vida espiritual normal? ¿Tienes una relación normal con Dios? ¿Eres alguien que sigue la obra del Espíritu Santo? Si puedes seguir la luz del Espíritu Santo hoy, y puedes comprender la voluntad de Dios que está dentro de Sus palabras y puedes entrar en estas palabras, entonces eres alguien que sigue la corriente del Espíritu Santo.

de ‘Conoce la nueva obra de Dios y sigue las pisadas de Dios’ en “Registros de las Pláticas de Cristo”

Cuando alguien cree en Dios y busca entrar a la vida y busca un cambio en su carácter, debe pagar un precio y alcanzar un estado donde siempre siga a Dios sin importar lo que Él haga. Esto es algo que las personas deben hacer. Incluso si se sigue todo esto como una regla, uno debe atenerse a esto y, sin importar lo grandes que sean las pruebas, no se puede abandonar la relación normal con Dios. Se debe poder orar, mantener la vida de la iglesia y permanecer con los hermanos y hermanas. Cuando Dios te prueba, debes seguir buscando la verdad. Esto es lo mínimo para una vida espiritual. Que las personas tengan siempre un corazón de búsqueda, luchen por cooperar, y apliquen toda su energía, ¿es algo que se puede hacer? Sobre esta base, el discernimiento y la entrada a la realidad será algo que las personas puedan lograr. Es fácil aceptar la palabra de Dios cuando estás en una condición normal y no se siente difícil practicar la verdad y sientes que la obra de Dios es extraordinaria. Pero si tus condiciones son pobres, no importa qué tan extraordinaria sea la obra de Dios y no importa qué tan bonito hable alguien, harás caso omiso. Cuando la persona no está en una condición normal, Dios no puede obrar en ellas y no pueden lograr los cambios en su carácter.

de ‘Debes mantener tu lealtad a Dios’ en “Registros de las Pláticas de Cristo”

Si no tienes una relación normal con Dios, no importa qué hagas para mantener tus relaciones con las demás personas, no importa qué tan duro trabajes o cuánta energía inviertas, esto sigue perteneciendo a una filosofía de vida humana. Mantienes tu posición entre las personas a través de una perspectiva humana y una filosofía humana para que ellas te alaben. No estableces relaciones normales con las personas de acuerdo con la palabra de Dios. Si no te enfocas en tus relaciones con las personas, sino que mantienes una relación normal con Dios, si estás dispuesto a darle tu corazón a Dios y a aprender a obedecerlo, de una manera muy natural, tus relaciones con todas las personas serán normales. De esta manera, estas relaciones no se establecen en la carne sino sobre el fundamento del amor de Dios. Casi no hay interacciones que se basen en la carne, pero en el espíritu hay comunión así como amor, consuelo y provisión de los unos para los otros. Todo esto se hace sobre el fundamento de un corazón que complace a Dios. Estas relaciones no se mantienen por confiar en una filosofía de vida humana, sino que se forman de una manera muy natural por medio de la carga de Dios. No requieren del esfuerzo humano; se practican a través de los principios de la palabra de Dios […]. Una relación normal entre las personas se establece sobre el fundamento de darle el corazón a Dios; no se alcanza por medio del esfuerzo humano. Sin Dios, las relaciones entre las personas son solamente relaciones de la carne. No son normales, sino que son indulgentes con los deseos físicos; son relaciones que Dios aborrece, que Él abomina. Si tú dices que tu espíritu ha sido tocado, pero siempre quieres tener comunión con las personas que te atraen, con quienes estimas, y si hay otro buscador que no te atrae, contra quien estás predispuesto y con quien no participarías, esto prueba más que eres una persona emocional y que no tienes una relación para nada normal con Dios. Estás tratando de engañar a Dios y cubrir tu propia fealdad. Incluso si puedes compartir algo de entendimiento, pero llevas la maldad en tu corazón, todo lo que haces bueno solo según los estándares humanos. Dios no te alabará, estás actuando de acuerdo a la carne, no de acuerdo a la carga de Dios. Si puedes tranquilizar tu corazón delante de Dios y tener interacciones normales con todos los que aman a Dios, solo entonces eres apto para que Dios te use. De esta manera, sin importar cómo te relaciones con otros, no será de acuerdo a una filosofía de vida sino que será viviendo delante de Dios, estando atento a Su carga.

de ‘Es muy importante establecer una relación normal con Dios’ en “La Palabra manifestada en carne”