VII Palabras clásicas sobre el conocimiento de Dios mismo, el único

(III) Palabras clásicas sobre la santidad de Dios

54 La esencia de la santidad es el verdadero amor, pero más aún, es la esencia de la verdad, la justicia y la luz. La palabra “santo” sólo es adecuada cuando se aplica a Dios; nada en la creación puede ser merecedor de llevar este calificativo. El hombre debe entender esto.

de ‘Dios mismo, el único VI’ en “La Palabra manifestada en carne (Continuación)”

55 …la santidad de Dios es Su impecable esencia, Su amor generoso que es el amor desinteresado de todo lo que Dios le concede al hombre, y llegaréis a conocer que Su santidad es sin mancha e irreprochable. Estas esencias de Dios no son sólo palabras que Él usa para presumir de Su identidad, sino que Él usa Su esencia para tratar en silencio y con sinceridad con todos y cada uno de los individuos. En otras palabras, la esencia de Dios no está vacía ni es teórica o doctrinal, y desde luego no es una especie de conocimiento. No es una clase de educación para el hombre, sino que en vez de la verdadera revelación de las propias acciones de Dios y es la esencia revelada de lo que Dios tiene y es.

de ‘Dios mismo, el único VI’ en “La Palabra manifestada en carne (Continuación)”

56 ¿Es la veracidad de Dios Su santidad? (Sí.) ¿Es la fidelidad de Dios Su santidad? (Sí.) ¿Es la generosidad de Dios Su santidad? (Sí.) ¿Es la humildad de Dios Su santidad? (Sí.) ¿Es el amor de Dios por el hombre Su santidad? (Sí.) Dios le concede al hombre, gratuitamente, verdad y vida; ¿es esta Su santidad? (Sí.) Todo esto que Dios revela es único; no existe en la humanidad corrupta ni se puede ver allí. Ni durante el proceso de la corrupción del hombre por parte de Satanás ni en el carácter corrupto de Satanás, ni en su esencia o en su naturaleza se puede ver el menor rastro de ello. Por tanto, todo lo que Dios es y tiene es único y sólo Él mismo posee y cuenta con ese tipo de esencia.

de ‘Dios mismo, el único VI’ en “La Palabra manifestada en carne (Continuación)”

57 ...todo lo que Dios hace es para dirigir y guiar al hombre hacia vivir una vida normal. Ya sea que el hombre observe Sus normas o guarde Sus leyes, el objetivo de Dios es que el hombre no adore a Satanás, que no sea dañado por este; esto es de lo más fundamental y esto fue lo que se hizo en el principio mismo. En ese momento, cuando el hombre no entendió la voluntad divina, Él tomó algunas leyes y normas sencillas e hizo provisiones que cubrieran todo aspecto concebible. Estas son muy sencillas, pero en ellas se contiene la voluntad de Dios. Él aprecia, valora y ama tiernamente a la humanidad. ¿No es este el caso? (Sí.) ¿Podemos decir, pues, que Su corazón es santo? ¿Podemos decir que Su corazón es limpio? (Sí.) ¿Tiene Dios algunas intenciones ulteriores? (No.) ¿Es, pues, este objetivo suyo correcto y positivo? (Sí.) Es positivo. Independientemente de las provisiones hechas por Dios, su efecto en el curso de Su obra es positivo para el hombre y dirigen el camino. ¿Existen, entonces, algunos pensamientos egoístas en la mente de Dios? ¿Tiene Dios algunos objetivos adicionales en lo que al hombre respecta o quiere usar al hombre de alguna manera? En absoluto. Dios hace lo que dice, y también piensan de este modo en Su corazón. No hay propósito mezclado ni pensamientos egoístas. No hace nada para sí mismo, sino que absolutamente todo es para el hombre, sin objetivos personales. Aunque tiene planes e intenciones para el ser humano, no hace nada para sí mismo. Todo lo que lleva a cabo es puramente para la humanidad, para protegerla… Su amor por el hombre, Su aprecio y Su valoración del hombre no puede expresarse con claridad en sólo una o dos frases. No es algo producido por la jactancia del hombre, sino algo que Dios provoca en la práctica real; es la revelación de la esencia de Dios. ¿Pueden todas estas formas de obrar de Dios permitir que el hombre vea Su santidad? En todas estas maneras de obrar de Dios, incluidas Sus buenas intenciones, los efectos que Dios desea lograr en el hombre, los distintos modos que Dios adopta para obrar en el hombre, el tipo de obra que hace, lo que quiere que el hombre entienda, ¿has visto alguna maldad o astucia en las buenas intenciones de Dios? (No.) No puedes ver mal alguno, ¿verdad? (No.) Por tanto, en todo lo que Dios hace, todo lo que dice, todo lo que piensa en Su corazón, así como toda Su esencia que Él revela, ¿podemos llamar a Dios santo? (Sí.) ¿Ha visto el hombre alguna vez esta santidad en el mundo o en sí mismo? Aparte de Dios, ¿la has visto alguna vez en algún hombre o en Satanás? (No.) De lo que hemos hablado hasta este momento, ¿podemos denominar a Dios como el único y santo Dios mismo? (Sí.) Todo lo que Dios le da al hombre, incluidas las palabras de Dios, las distintas formas en las que Dios obra en el hombre, lo que Dios le dice al hombre, lo que Él le recuerda al hombre, lo que Él aconseja y alienta, todo se origina en una esencia: todo se origina en la santidad de Dios. Si no hubiera un Dios tan santo, ningún hombre podría ocupar Su lugar para realizar la obra que Él hace.

de ‘Dios mismo, el único IV’ en “La Palabra manifestada en carne (Continuación)”

58 Dios obra de un modo amable, amoroso, delicado y afectuoso, una manera especialmente medida y adecuada. Su camino no te hace sentir emociones intensas como: “Dios debe dejarme hacer esto” o “Dios debe dejarme hacer aquello”. Dios nunca te da esa clase de mentalidad intensa o sentimientos intensos que hacen las cosas insoportables. ¿No es este el caso? (Sí.) Incluso cuando aceptas las palabras de juicio y castigo de Dios, ¿cómo te sientes, entonces? Cuando sientes la autoridad y el poder de Dios, ¿cómo te sientes entonces? ¿Sientes la divinidad imposible de ofender de Dios? (Sí.) ¿Te sientes distanciado de Dios en esos momentos? ¿Te sientes asustado de Dios? (No.) En su lugar, sientes temerosa reverencia de Dios. ¿Sienten las personas todas estas cosas sólo por la obra de Dios? (Sí.) ¿Tendrían estos sentimientos si Satanás obrara en el hombre? (No.) Dios usa Sus palabras, Su verdad y Su vida para proveer continuamente para el hombre, para sostener al hombre. Cuando el ser humano es débil, cuando se siente abatido, ciertamente Dios no habla con aspereza, diciendo: “No te sientas abatido. ¿Por qué estás abatido? ¿Por qué eres débil? ¿Cuál es la razón de que estés débil? Estás tan débil que podrías morirte. Siempre estás tan abatido, ¿de qué te vale vivir? ¡Muérete ya!”. ¿Obra Dios de esta forma? (No.) ¿Tiene Dios la autoridad de actuar de esta forma? (Sí.) ¿Pero actúa Dios de este modo? (No.) La razón por la que Dios no actúa así es por Su esencia, la esencia de la santidad de Dios.

de ‘Dios mismo, el único IV’ en “La Palabra manifestada en carne (Continuación)”

59 (Mateo 4:1-4) Entonces Jesús fue transportado en espíritu a un lugar solitario para que el diablo lo tentara. Y cuando había ayunado por cuarenta días y cuarenta noches, estaba agotado y con hambre. Y cuando el tentador vino a Él, le dijo: Si Tú eres el Hijo de Dios, di a estas piedras que se vuelvan pan. Pero Él le contestó y dijo: Está escrito, el hombre no vivirá solo de pan pero de cada palabra que salga de la boca de Dios.

…el Señor Jesús dijo: “el hombre no vivirá solo de pan”, que significa que, aunque el hombre vive en un cuerpo físico, lo que le da la vida, lo que permite que su cuerpo físico viva y respire, no es la comida, sino todas las palabras pronunciadas por la boca de Dios. Por un lado, el hombre considera que estas son la verdad. Ellas le proporcionan fe, le hacen sentir que puede depender de Dios, que Él es la verdad. Por otro, ¿hay un aspecto práctico en estas palabras? (Lo hay.) ¿Por qué? Porque el Señor Jesús ha ayunado durante cuarenta días y cuarenta noches y sigue estando ahí, sigue vivo. ¿Es esto una ilustración? Aquí, la idea es que Él no ha comido nada, ningún alimento durante cuarenta días y noches. Y sigue vivo. Es una poderosa evidencia que subyace a Su frase. Esta es simple, pero, en lo que respecta al Señor Jesús, ¿se la enseñó alguien, o pensó en ella por lo que Satanás le había dicho? Piensa en ello. Dios es la verdad. Dios es la vida. ¿Fueron la verdad y la vida de Dios un añadido posterior? ¿Nacieron de la experiencia? (No.) Son innatas en Dios, lo que significa que la verdad y la vida residen en Su esencia. Sea lo que sea que le sobrevenga, lo que Él revela es la verdad. Esta verdad, esta frase —sea largo o corto su contenido— puede permitirle al hombre vivir, le da vida; puede capacitarlo para encontrar, dentro de sí mismo, la verdad, claridad acerca del camino de la vida, y para tener fe en Dios; esta es la fuente del uso de esta frase por parte de Dios. La fuente es positiva. Por tanto, ¿es santa esta cosa positiva? (Sí.)

de ‘Dios mismo, el único V’ en “La Palabra manifestada en carne (Continuación)”

60 No veréis que Dios tenga opiniones sobre las cosas parecidas a las de las personas ni tampoco le veréis usar los puntos de vista de los hombres, su conocimiento, su ciencia, su filosofía o la imaginación del hombre para gestionar las cosas. En su lugar, todo lo que Dios hace y todo lo que revela está relacionado con la verdad. Es decir, cada palabra que Él ha dicho y cada acción que ha llevado a cabo conciernen a la verdad. Esta verdad no es una fantasía sin base; Dios expresa esta verdad y estas palabras debido a Su esencia y Su vida. Como estas palabras y la esencia de todo lo que Dios ha hecho son la verdad, podemos afirmar que la esencia de Dios es santa. En otras palabras, todo lo que Dios dice y hace aporta vitalidad y luz a las personas; les permite ver cosas positivas y la realidad de las mismas, y le señala a la humanidad el camino de la luz para que pueda caminar por la senda correcta. Estas se determinan gracias a la esencia de Dios y debido a la esencia de Su santidad.

de ‘Dios mismo, el único V’ en “La Palabra manifestada en carne (Continuación)”

61 “Dios es santidad única”; ¿puede Dios soportar este título? (Sí.) Por tanto, en el mundo y entre todas las cosas, ¿sólo Dios mismo puede aguantar este entendimiento del hombre? ¿Hay algún otro? (No.) ¿Qué es, pues, exactamente lo que Dios le da al hombre? ¿Te proporciona tan sólo un poco de interés, preocupación y consideración cuando no estás prestando atención? ¿Qué le ha dado Dios al hombre? Le ha dado vida, le ha dado todo y sigue otorgándole cosas de manera incondicional sin exigir nada, sin ninguna intención oculta. Utiliza la verdad, Sus palabras, Su vida para dirigir y guiar al hombre, apartándolo del daño de Satanás, de sus tentaciones, de su seducción y permitiéndole ver con claridad a través de la malvada naturaleza de Satanás y su repugnante rostro. ¿Son, pues, verdaderos el amor y la preocupación de Dios por la humanidad? ¿Es algo que cada uno de vosotros puede experimentar? (Sí.)

de ‘Dios mismo, el único IV’ en “La Palabra manifestada en carne (Continuación)”

62 Siempre que Satanás corrompe al hombre o se implica en un daño desenfrenado, Dios no está por ahí ocioso ni tampoco se echa a un lado, ni hace la vista gorda con aquellos que Él ha elegido. A Dios le queda muy claro todo lo que Satanás hace, y lo entiende perfectamente. Independientemente de lo que sea, de la corriente que provoque su acción, Dios sabe todo lo que él está intentando hacer y no abandona a Sus elegidos. En cambio, sin llamar la atención, en secreto, silenciosamente, Dios hace todo lo necesario. Cuando Él empieza a obrar en alguien, cuando ha escogido a alguien, no se lo proclama a nadie ni tampoco a Satanás, y mucho menos hace gestos grandilocuentes. Él hace lo necesario muy calladito y de forma muy natural. En primer lugar, selecciona una familia para ti; el tipo de antecedentes familiares, quiénes son tus padres, tus ancestros, todo esto ya fue decidido por Dios. En otras palabras, nada de esto fue impulso de las decisiones momentáneas que Él hizo, sino más bien una obra que se inició hace mucho. Una vez Dios ha escogido una familia para ti, también elige la fecha en la que nacerás. En el presente, Dios te observa mientras naces, llorando, y llegas al mundo, contempla tu nacimiento, te ve cuando pronuncias tus primeras palabras, cuando tropiezas y das tus primeros pasos, aprendiendo a caminar. Primero das un paso, y después otro… ahora puedes correr, saltar, hablar, expresar tus sentimientos. Durante ese tiempo, a medida que el hombre crece, la mirada de Satanás está fijada en cada uno de ellos, como el tigre que observa detenidamente a su presa. Sin embargo, al hacer Su obra, Dios nunca ha sufrido ninguna de las limitaciones de las personas, sucesos o cosas, de espacio ni de tiempo; hace lo que debería y lo que debe. En el proceso de maduración, tal vez te encuentres con muchas cosas que no te gustan, enfermedades y frustraciones. Sin embargo, al caminar por este camino, tu vida y tu futuro están estrictamente bajo el cuidado de Dios. Él te proporciona una garantía genuina que te durará toda la vida, Él está justo a tu lado, protegiéndote y cuidándote.

de ‘Dios mismo, el único VI’ en “La Palabra manifestada en carne (Continuación)”

63 Desde el momento en que naciste, hasta ahora, Dios ha llevado a cabo mucha obra en ti, pero no te lo dijo cada vez que hizo algo. No debías saberlo, por tanto, no se te dijo, ¿comprendes? (Sí.) Para el hombre, todo lo que Él hace es importante. Para Dios, es algo que debe hacer. Pero en Su corazón hay algo importante que necesita hacer y que sobrepasa por mucho a cualquiera de estas cosas. ¿Qué es esto? Pues es que, desde el momento en que nació hasta ahora, Dios debe garantizar la seguridad de cada uno de ellos. …Esta seguridad significa no ser devorados por Satanás. ¿Es esto importante? No eres devorado por Satanás, ¿concierte, pues, esto a tu seguridad o no? Esto tiene que ver con tu seguridad personal, y no puede haber nada más importante. Una vez has sido devorado por Satanás, ni tu alma ni tu carne le pertenece ya a Dios. Él ya no te salvará. Abandonará a este tipo de almas y a personas así. Por tanto, afirmo que lo más importante que Dios tiene que hacer es garantizar tu seguridad y que no serás devorado por Satanás. Esto es muy importante, ¿no es así?

de ‘Dios mismo, el único VI’ en “La Palabra manifestada en carne (Continuación)”

64 ...a través de toda la obra que Dios hace por el hombre, este madura y crece poco a poco, y llega a conocer las intenciones de Dios, a conocer alguna verdad, a saber cuáles son las cosas positivas y cuáles las negativas, para saber qué es el mal y la oscuridad. Dios no siempre castiga y disciplina al ser humano ni tampoco muestra siempre tolerancia y paciencia. Más bien provee para cada persona de formas distintas, en sus etapas diferentes, y según su estatura y su calibre diferentes. Hace muchas cosas por el hombre y a un precio elevado; el hombre no percibe nada de este costo ni de las cosas que Dios hace, aunque todo lo que Él lleva a cabo se realiza en cada persona individual. El amor divino es real: por medio de la gracia de Dios, el hombre evita un desastre tras otro; sin embargo, hacia las debilidades del hombre Él muestra Su tolerancia una vez tras otra. El juicio y el castigo divino permiten que las personas lleguen a conocer gradualmente la corrupción de la humanidad y su esencia satánica corrupta. Lo que Dios provee, Su esclarecimiento del hombre y Su guía, todo permite que el ser humano conozca más y más la esencia de la verdad y que sepa cada vez más lo que el hombre necesita, qué camino deberían tomar, para qué deberían vivir, el valor y el significado de su vida y cómo recorrer la senda que tienen por delante. Todas estas cosas que Dios hace son inseparables de Su único propósito original. ¿Cuál es, pues, este propósito? ¿Lo sabéis? ¿Por qué usa Dios estas formas de llevar a cabo Su obra sobre el hombre? ¿Qué resultado quiere Él lograr? En otras palabras, ¿qué quiere Él ver en el ser humano y conseguir de él? Lo que Dios quiere ver es que el corazón del hombre pueda revivir. En otras palabras, esos caminos que Él usa para obrar sobre el ser humano son para despertar de forma continua el corazón del hombre, su espíritu, haciéndole saber de dónde viene, quién lo está guiando, respaldando, proveyendo para él y quién ha permitido que viva hasta ahora; para dejar que el hombre sepa quién es el Creador, a quién deberían adorar, por qué tipo de senda deberían caminar y de qué manera debería venir delante de Dios; son usados para revivir poco a poco el corazón del hombre para que este conozca el corazón de Dios, lo entienda y comprenda el gran cuidado y pensamiento que hay detrás de Su obra para salvarle. Cuando el corazón del hombre ha revivido, ya no desea vivir la vida de un carácter degenerado y corrupto, sino que quiere buscar la verdad en la satisfacción de Dios. Cuando el corazón del hombre ha despertado, entonces es capaz de llevar a cabo una ruptura limpia con Satanás, para no ser ya más perjudicado por este ni controlado, ni engañado. En su lugar, el hombre puede colaborar en la obra de Dios y en Sus palabras de un modo positivo para satisfacer el corazón de Dios, consiguiendo así temerle a Dios y apartarse del mal. Este es el propósito original de Su obra.

de ‘Dios mismo, el único VI’ en “La Palabra manifestada en carne (Continuación)”

65 Podemos ver ahora que todo lo que Dios hace, todo lo que Él dispone con minuciosidad para el ser humano es inmaculado. Todo lo que Dios hace es sin error, y esto significa que es impecable, que no necesita que nadie le corrija, le aconseje ni realice cambio alguno. Todo lo que Dios hace por cada individuo supera cualquier duda; Él conduce a todos de la mano, te cuida en cada momento y jamás ha abandonado tu lado. A medida que las personas crecen en este tipo de entorno y con esta clase de antecedentes, ¿podríamos decir que, en realidad, los seres humanos crecen en la palma de la mano de Dios? (Sí.)… El gran pensamiento y cuidado subyacente a todo lo que Dios hace está más allá de todo cuestionamiento. Y, lo que es más, aunque Dios lleva a cabo esta obra, nunca ha puesto condición ni requerimiento alguno a cualquiera de vosotros para que sepa el precio que Él paga por ti; por tanto, te sientes profundamente agradecido a Él.

de ‘Dios mismo, el único VI’ en “La Palabra manifestada en carne (Continuación)”

66 ...el trato que Dios da a todas y cada una de las personas es sincero y responsable, más responsable incluso de lo que tú eres contigo mismo. ¿No es esto así? Dios no habla inútilmente ni está en lo alto, dándose aires ni tampoco se conforma con engatusar la gente. En vez de ello, Él está haciendo con sinceridad y en silencio las cosas que Él mismo necesita realizar... En Dios no hay astucia ni falsedad. Él es fiel y todo lo que hace es verdadero y real. Él es el único con el que las personas pueden contar y a quien pueden confiar su vida y todo lo que son… No vemos ninguna maldad de Satanás revelada en Dios. Todo lo que Él hace y revela es totalmente beneficial y útil para el hombre y se hace por completo para este, está lleno de gracia y le proporciona una senda que seguir y una dirección que tomar. Dios no es corrupto y, además, considerando ahora todo lo que Él hace, ¿podemos afirmar que Dios es santo? (Sí.) Como Dios no tiene nada de la corrupción de la humanidad y ni por asomo cuenta con algo que se le parezca al carácter corrupto de los hombres ni a la esencia de Satanás, desde este punto de vista podemos declarar que Él es santo.

de ‘Dios mismo, el único VI’ en “La Palabra manifestada en carne (Continuación)”

67 Hay un límite para la paciencia de Dios con la corrupción, la inmundicia y la violencia del hombre. Cuando alcance ese límite, ya no será paciente y comenzará Su nueva gestión y Su nuevo plan, empezará a hacer lo que tiene que hacer, revelará Sus hechos y el otro lado de Su carácter. Esta acción suya no es para demostrar que el hombre no debe ofenderle nunca o que está lleno de autoridad e ira; tampoco es para mostrar que puede destruir a la humanidad. Es que Su carácter y Su esencia santa ya no pueden permitir más que esta clase de humanidad viva delante de Él, bajo Su dominio ni tener más paciencia con ella. Es decir, cuando toda la humanidad está contra Él, cuando no hay nadie a quien pueda salvar en toda la tierra, ya no tendrá paciencia para esa humanidad, y llevará a cabo Su plan sin ningún reparo: destruir a este tipo de humanidad. Ese acto de Dios viene determinado por Su carácter. Es una consecuencia necesaria, y una que cada ser creado bajo el dominio de Dios debe soportar.

de ‘La obra de Dios, el carácter de Dios y Dios mismo I’ en “La Palabra manifestada en carne (Continuación)”

68 Puedo deciros firmemente y solemnemente: No hay parte de la ira de Dios que pueda llevar a uno a la duda. Su enojo es puro, sin adulterar, y no alberga otros propósitos o metas. La razón de Su ira es pura, intachable y está por encima de la crítica. Es una revelación y un despliegue natural de Su santa esencia; es algo que ninguno de la creación posee. Es una parte del carácter justo único de Dios, y también una diferencia impactante entre las respectivas esencias del Creador y Su creación.

de ‘La obra de Dios, el carácter de Dios y Dios mismo II’ en “La Palabra manifestada en carne (Continuación)”

69 Cuando llegas a entender la santidad de Dios, entonces puede creer realmente en Él, cuando llegas a entender la santidad de Dios, puedes comprender de verdad el verdadero significado de las palabras “Dios Mismo, el Único”. Ya no imaginarás que puedes escoger caminar por otros caminos ni estarás dispuesto a traicionar todo lo que Dios ha dispuesto para ti. Al ser la esencia de Dios santa, esto significa que sólo por medio de Él puedes recorrer el camino brillante y correcto que cruza la vida; sólo a través de Dios puedes conocer el significado de la vida, puedes vivir una vida real, poseer la verdad, conocerla y obtener la vida de la verdad. Sólo Dios mismo puede ayudar al hombre a apartarse del mal y librarse del daño y del control de Satanás. Aparte de Dios, nadie ni nada puede salvarte del mar de sufrimiento, para que dejes de sufrir: esto queda determinado por la esencia de Dios. Sólo Él mismo te salva tan desinteresadamente, sólo Él es responsable en última instancia por tu futuro, tu destino y tu vida, y Él lo dispone todo para ti. Esto es algo que nada creado o no creado puede conseguir. Porque nada creado o no creado posee una esencia de Dios como esta, ninguna persona o cosa tiene la capacidad de salvarte o dirigirte. Esta es la importancia de la esencia de Dios para el hombre.

de ‘Dios mismo, el único VI’ en “La Palabra manifestada en carne (Continuación)”