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Palabras clásicas de Cristo de los últimos días

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XI Palabras clásicas sobre los requerimientos, las exhortaciones, las advertencias y las consolaciones de Dios

(III) Palabras clásicas sobre las advertencias de Dios para el hombre

68. Los que rechazan a Dios hecho carne son los que no conocen el Espíritu ni los principios por los que Dios obra. Los que creen que ahora es la era del Espíritu Santo pero no aceptan Su nueva obra son aquellos que viven en una fe confusa. Ese tipo de hombres nunca recibirá la obra del Espíritu Santo. Los que sólo desean que el Espíritu Santo hable directamente y realice Su obra, pero no aceptan las palabras o la obra del Dios encarnado, ¡nunca serán capaces de entrar en la nueva era ni de recibir la salvación completa de Dios!

de ‘¿Cómo puede el hombre que ha definido a Dios en sus conceptos recibir Sus revelaciones?’ en “La Palabra manifestada en carne”

69. Los que no conocían al Mesías fueron todos capaces de oponerse a Jesús, de rechazarlo, de difamarlo. Las personas que no le entienden son capaces de negarlo, y vilipendiarlo. Además, son capaces de ver el retorno de Jesús como el engaño de Satanás, y más personas condenarán el retorno de Jesús a la carne. ¿No os asusta todo esto? Lo que afrontáis será blasfemia contra el Espíritu Santo, la ruina de las palabras de este a las iglesias, y el rechazo de todo lo expresado por Jesús. ¿Qué podéis obtener de Él si estáis tan confundidos? ¿Cómo podéis entender la obra de Jesús cuando Él vuelva a la carne sobre una nube blanca, si os negáis obstinadamente a ser conscientes de vuestros errores? Os digo esto: las personas que no aceptan la verdad, pero que esperan ciegamente la llegada de Jesús sobre nubes blancas, blasfemarán sin duda contra el Espíritu Santo, y son la raza que será destruida.

de ‘Cuando veas el cuerpo espiritual de Jesús será cuando Dios haya hecho de nuevo el cielo y la tierra’ en “La Palabra manifestada en carne”

70. Muchas personas pueden no preocuparse por lo que digo, pero sigo queriendo decirle a cada uno de estos llamados santos que siguen a Jesús que, cuando veáis a este descendiendo del cielo sobre una nube blanca con vuestros propios ojos, esta será la aparición pública del Sol de justicia. Quizás será un momento de gran entusiasmo para ti, pero deberías saber que el momento en el que veas a Jesús descendiendo del cielo es también el momento en el que irás al infierno a ser castigado. Ese momento anunciará el final del plan de gestión de Dios, y será cuando Él recompense a los buenos y castigue a los malos. Porque Su juicio habrá terminado antes de que el hombre vea señales, cuando sólo esté la expresión de la verdad.

de ‘Cuando veas el cuerpo espiritual de Jesús será cuando Dios haya hecho de nuevo el cielo y la tierra’ en “La Palabra manifestada en carne”

71. Los que quieren obtener la vida sin confiar en la verdad de la que Cristo habló son las personas más absurdas de la tierra, y los que no aceptan el camino de la vida que Cristo trajo están perdidos en la fantasía. Y así digo que las personas que no aceptan al Cristo de los últimos días Dios las detestará para siempre. Cristo es la puerta para que el hombre entre al reino durante los últimos días, que nadie puede evitar. Nadie puede ser perfeccionado por Dios excepto por medio de Cristo.

de ‘Sólo el Cristo de los últimos días le puede dar al hombre el camino de la vida eterna’ en “La Palabra manifestada en carne”

72. Porque este Cristo es Él mismo la expresión del Espíritu Santo, la expresión de Dios, aquel a quien Dios le ha confiado hacer Su obra en la tierra. Y por eso digo que si no puedes aceptar todo lo que el Cristo de los últimos días hace, entonces blasfemas contra el Espíritu Santo. La retribución que deben sufrir los que blasfeman contra el Espíritu Santo es obvia para todos. También te digo que si te opones al Cristo de los últimos días y lo niegas, entonces no hay nadie que pueda soportar las consecuencias en tu lugar. Además, a partir de este día no tendrás otra oportunidad para obtener la aprobación de Dios; incluso si tratas de redimirte tú mismo, nunca más volverás a contemplar el rostro de Dios. Porque al que tú te opones no es a un hombre, lo que niegas no es algún ser diminuto, sino a Cristo. ¿Eres consciente de estas consecuencias? No has cometido un pequeño error, sino que has cometido un crimen atroz. Y así les aconsejo a todos que no tengan una reacción violenta contra la verdad, o hagan críticas descuidadas, porque sólo la verdad te puede dar la vida y nada excepto la verdad te puede permitir volver a nacer y contemplar el rostro de Dios.

de ‘Sólo el Cristo de los últimos días le puede dar al hombre el camino de la vida eterna’ en “La Palabra manifestada en carne”

73. Quiero que cada hombre vea que todo lo que he hecho es lo correcto y que es una expresión de Mi carácter; no es la obra del hombre, ni mucho menos toda la naturaleza, la que creó a la humanidad. Por el contrario, soy Yo el que nutre cada ser vivo entre todas las cosas. Sin Mi existencia, la humanidad sólo puede morir y sufrir la invasión de plagas. Nadie podrá ver nunca más la belleza del sol y la luna o el mundo verde; la humanidad sólo se enfrentará a la noche frígida y al valle inexorable de la sombra de la muerte. Yo soy la única salvación de la humanidad. Soy la única esperanza de la humanidad y, aún más, Yo soy aquel sobre quien descansa la existencia de toda la humanidad. Sin Mí, la humanidad se detendrá de inmediato y por completo. Sin Mí, la humanidad sufrirá una catástrofe y será pisoteada por todo tipo de fantasmas, aunque nadie me presta atención.

de ‘Deberías preparar suficientes buenas obras para tu destino’ en “La Palabra manifestada en carne”

74. Mi palabra es la verdad que nunca jamás cambia. Soy el aliento de vida para el hombre y la única guía para la humanidad. El valor y el significado de Mi palabra no se determina en base a si ella es reconocida o aceptada por la humanidad, sino por la esencia de la palabra misma. Incluso aunque ni una sola persona en esta tierra pudiera recibir Mi palabra, el valor de Mi palabra y su ayuda para la humanidad son inestimables para cualquier hombre. Por lo tanto, cuando me enfrento con los muchos hombres que se rebelan, que refutan o que son totalmente contenciosos a Mi palabra, Mi posición sólo es esta: dejar que el tiempo y los hechos sean Mis testigos y muestren que Mis palabras son la verdad, el camino y la vida. Dejar que muestren que todo lo que he dicho es correcto y que eso es con lo que el hombre debe ser provisto y, además, que es eso lo que el hombre debe aceptar. Voy a dejar que todos los que me siguen conozcan este hecho: los que no aceptan completamente Mi palabra, los que no pueden practicar Mi palabra, los que no pueden encontrar un propósito en Mi palabra y los que no pueden recibir la salvación por causa de Mi palabra, son los que han sido condenados por Mi palabra y, además, han perdido Mi salvación y Mi vara nunca se apartará de ellos.

de ‘Deberíais considerar vuestros hechos’ en “La Palabra manifestada en carne”

75. Si no consideras que estas verdades sean importantes y constantemente piensas en evitarlas o en un nuevo camino separado de ellas, entonces digo que eres un grave pecador. Si tienes fe en Dios, pero no buscas la verdad o la voluntad de Dios, ni amas el camino que te acerca a Dios, entonces digo que eres uno que está tratando de evadir el juicio. Eres un títere y un traidor que huye del gran trono blanco, y Dios no permitirá a ninguno de los rebeldes que escapen de Su vista. Tales hombres recibirán un castigo aún más severo.

de ‘Cristo realiza la obra de juicio con la verdad’ en “La Palabra manifestada en carne”

76. ¡Renuncia a tu afición por la riqueza del mundo secular! ¡Líbrate del apego a tu marido, a tus hijos y tus hijas! ¡Renuncia a tus opiniones y prejuicios! ¡Despierta, porque el tiempo es breve! Que tu espíritu levante la mirada, alza los ojos y deja que Dios tome el control. No llegues a ser como la mujer de Lot. ¡Es tan lamentable ser rechazado! ¡Tan verdaderamente lamentable! ¡Despierta!

de “Declaraciones y testimonios de Cristo en el principio”

78. Hago eso que debo hacer y no hago eso que no debo hacer y aun así espero que paséis más tiempo en reflexión: ¿Exactamente cuánto de tu conocimiento de Dios es verdadero? ¿Eres uno de esos que una vez más han clavado a Dios en la cruz? Por último, digo esto: Ay de aquellos que crucifican a Dios.

de ‘Los malvados deben ser castigados’ en “La Palabra manifestada en carne”

79. En su creencia en Dios, si las personas no tienen dentro de ellos un corazón reverente a Dios, si no tienen un corazón que es obediente a Dios, entonces no sólo no podrán hacer ninguna obra para Dios, sino que se convertirán en personas que alteran la obra de Dios y que desafían a Dios. La mayor desgracia para un creyente es cuando alguien que cree en Dios no obedece a Dios ni reverencia a Dios, sino que lo desafía.

de ‘Una advertencia a los que no practican la verdad’ en “La Palabra manifestada en carne”

80. Después, en el camino venidero, no debéis crear artificios ni involucraros en el engaño y la deshonestidad, ¡de otra manera las consecuencias serán inimaginables! Todavía no entendéis lo que son el engaño y la deshonestidad. Cualquier acción o comportamiento que no me podáis dejar ver y que no podáis poner al descubierto, son engaño y deshonestidad. ¡Ahora debéis entender esto! Si os involucráis en el engaño y la deshonestidad en el futuro, no finjáis no entender, eso sólo es hacer el mal a sabiendas, ser aún más culpable. Esto sólo os conducirá a ser quemados por el fuego o, peor aún, a arruinaros.

de “Declaraciones y testimonios de Cristo en el principio”

81. Mi obra ha sido muy útil para vosotros; lo que espero conseguir de vosotros es un corazón sincero y positivo; pero, hasta ahora, Mis manos siguen vacías. Pensad en ello: un día, cuando Yo siga sintiéndome tan amargado que no se pueda expresar, ¿cuál será Mi actitud hacia vosotros? ¿Será así de amistosa? ¿Estará mi corazón tan calmado? ¿Entendéis los sentimientos de una persona que ha labrado laboriosamente y no ha cosechado un solo grano? ¿Entendéis qué grande es la herida de alguien que ha recibido un gran golpe? ¿Podéis saborear la amargura de una persona llena de esperanza que tenga que separarse de alguien en malos términos? ¿Habéis visto el enojo de una persona que ha sido provocada? ¿Podéis conocer el sentimiento de la urgencia de venganza de una persona que ha sido tratada con hostilidad y engaño? Si entendéis la mentalidad de esas personas, ¡creo que no os debería resultar difícil imaginar la actitud que Dios tendrá en el momento de Su retribución!

de ‘Acerca del destino’ en “La Palabra manifestada en carne”

82. Te advierto: Los que Yo llamo no son los que no han sido pervertidos, sino que los que Yo escojo son los que sinceramente me aman. Por lo tanto, debéis ser vigilantes de vuestras palabras y actos, y examinar vuestras intenciones y pensamientos para que no crucen la línea. En el momento del fin, haced todo lo posible para presentar vuestro amor ante Mí, ¡no sea que Mi ira nunca se aparte de vosotros!

de ‘Muchos son llamados, pocos escogidos’ en “La Palabra manifestada en carne”

83. Si alguno de vosotros sigue descontento con las cosas tal como están, creyendo que tienes alguna habilidad o capacidad especiales, y sigues pensando que puedes tener suerte y cambiar tus circunstancias presentes o escapar de ellas; si intentas cambiar tu propio destino por medio del esfuerzo humano, y de este modo destacas sobre los demás y consigues fama y fortuna; entonces te digo, estás dificultándote las cosas, sólo estás buscando problemas, ¡estás cavando tu propia tumba! Un día, tarde o temprano, descubrirás que tomaste la decisión equivocada, que tus esfuerzos fueron nulos. Tu ambición, tu deseo de luchar contra el destino y tu conducta indignante, te llevarán por un camino sin retorno, y pagarás por esto un precio amargo.

de ‘Dios mismo, el único III’ en “La Palabra manifestada en carne (Continuación)”

84. Aconsejo a aquellos que no planean practicar la verdad que abandonen la iglesia tan pronto como sea posible para que no cometan aún más pecados. Cuando llegue el momento, incluso el arrepentimiento será demasiado tarde, y en particular los que forman grupitos y crean división, y esas serpientes malvadas locales dentro de la iglesia deben irse incluso antes. Estas personas que son de una naturaleza de lobo malo son incapaces de cambiar, es mejor que abandonen la iglesia en la primera oportunidad, para que nunca más perturben la vida adecuada de los hermanos y hermanas, y para evitar así el castigo de Dios. Aquellos de vosotros que fueron con ellos harían bien en aprovechar esta oportunidad para reflexionar sobre vosotros mismos. ¿Seguiréis a los malvados que se van de la iglesia, o permaneceréis y seguiréis con toda honestidad? Debéis considerar este asunto cuidadosamente.

de ‘Una advertencia a los que no practican la verdad’ en “La Palabra manifestada en carne”

86. […] y no importa lo lastimoso que pretenda aparecer ante Mis ojos, nunca seré misericordioso con él, porque el hombre no ha captado la diferencia entre lo negro y lo blanco, la diferencia entre la verdad y lo que no es verdad. El sentido del hombre está en extremo entumecido, pero aun así sigue deseando obtener bendiciones; su humanidad es en extremo innoble, pero aun así sigue deseando obtener la soberanía de un rey. ¿De quién podría ser rey con un sentido como ese? ¿Cómo puede alguien con una humanidad como esa pretender sentarse sobre un trono? ¡El hombre en verdad no tiene vergüenza! ¡Es un desgraciado engreído! Para aquellos de vosotros que deseéis obtener bendiciones, os sugiero que primero encontréis un espejo y miréis vuestra propia y fea reflexión. ¿Posees lo que se requiere para ser un rey? ¿Acaso tienes la cara de alguien que pueda obtener bendiciones? No ha habido el más mínimo cambio en tu carácter, ni has puesto ninguna verdad en práctica, pero aun así deseas un maravilloso mañana. ¡Te estás haciendo de ilusiones!

de ‘Tener un carácter inalterable es estar en enemistad con Dios’ en “La Palabra manifestada en carne”

87. Yo he determinado vuestras vidas como vidas que beben la sangre de esos espíritus inmundos, y comen su carne, porque adoptáis su aspecto ante Mí cada día. Vuestra conducta era particularmente mala delante de Mí, ¿cómo no iba Yo a sentir repugnancia entonces? Las impurezas de los espíritus inmundos están en lo que decís: engañáis, ocultáis, y aduláis como los que llevan a cabo brujería, como los que engañan y beben la sangre de los injustos. Todas las manifestaciones de la humanidad son muy injustas; ¿cómo se puede colocar a todas las personas en la tierra santa donde están los justos? ¿Piensas que esa conducta despreciable tuya puede distinguirte como santo de esos injustos? Esa lengua de serpiente tuya arruinará finalmente tu carne que causa destrucción, y lleva a cabo abominaciones; y esas manos tuyas que están cubiertas con la sangre de espíritus inmundos también empujarán finalmente a tu alma al infierno. ¿Por qué no aprovechas esta oportunidad de purificar tus manos que están cubiertas de inmundicia? ¿Y por qué no aprovechas esta oportunidad de cortar esa lengua tuya que habla palabras injustas? ¿Podría ser que estés dispuesto a sufrir bajo las llamas del infierno por tus dos manos, tu lengua y tus labios? Yo vigilo el corazón de todas las personas con Mis dos ojos, porque mucho antes de crear la humanidad, había agarrado su corazón con Mis manos. Hace mucho vi a través del corazón del hombre, ¿cómo podrían escapar a Mis ojos los pensamientos del corazón del hombre? ¿Y cómo podrían estar a tiempo de escapar del fuego de Mi Espíritu?

de ‘¡Vuestra personalidad es tan baja!’ en “La Palabra manifestada en carne”

88. Muchos se sienten afligidos e intranquilos por todas las cosas atroces que han hecho, y muchos se sienten avergonzados por no haber realizado nunca una sola buena acción. Y también hay muchos que no se sienten avergonzados por sus pecados y en su lugar se vuelven cada vez peores, arrancando completamente las máscaras que ocultan sus feos rostros —que aún no han sido plenamente revelados— para poner a prueba Mi carácter. No me importa, o no tomo cuidadosa nota de las acciones de una persona en particular. Más bien, hago la obra que debo hacer, para adquirir información, vagar por la tierra, o hacer aquello que me interesa. En momentos importantes, reanudo Mi obra entre los hombres de acuerdo al plan, sin dejar atrás ni un solo momento, y esto es hecho con tranquilidad y precisión.

de ‘Deberías preparar suficientes buenas obras para tu destino’ en “La Palabra manifestada en carne”

89. Sin embargo, algunos hombres son echados a un lado con cada paso de Mi obra, porque desprecio sus halagos y fingida sumisión. Aquellos a quienes aborrezco sin duda alguna serán abandonados, ya sea intencionalmente o no. En resumen, quiero que todos los que desprecio estén lejos de Mí. No hace falta decir que no perdonaré a los malvados que quedan en Mi casa. A medida que se acerca el día del castigo del hombre, no estoy ansioso por echar fuera todas esas almas despreciables, pues Yo tengo Mi propio plan.

de ‘Deberías preparar suficientes buenas obras para tu destino’ en “La Palabra manifestada en carne”

90. Cuando estoy en Mi carne encarnada, el que se atreva a debatir Mi trabajo con Mi carne será aborrecido por Mí. Muchas son las veces que les he recordado a todos los hombres que no tengo parientes en la tierra, y que cualquiera que me vean como un igual, y tire de Mí hacia ellos para poder rememorar tiempos pasados conmigo estarán sujetos a la destrucción. Esto es lo que Yo ordeno. En estos asuntos no soy indulgente en lo más mínimo con el hombre. Todos aquellos que interfieran en Mi trabajo y me ofrezcan consejos serán castigados por Mí, y nunca serán perdonados por Mí.

de ‘La vigésima declaración’ de las declaraciones de Dios al universo entero en “La Palabra manifestada en carne”

91. Mucha gente lee las palabras de Dios, pero en secreto se oponen a Él en sus corazones. Después de oponerte a Él de esta manera, ¿acaso no sientes como si un cuchillo fuese torcido dentro de tu corazón? Si no se trata de desarmonía familiar, se trata de un malestar físico, o de las aflicciones de hijos e hijas. Aunque tu carne se salve de la muerte, la mano de Dios nunca se retirará de ti. ¿Crees que podría ser tan simple? En particular, es aún más necesario que los muchos que están cerca de Dios se enfoquen en esto. A medida que pase el tiempo, se te olvidará, y, sin darte cuenta, estarás sumergido en la tentación, te volverás descuidado a todo, y esto será el comienzo de tus pecados. ¿Te parece que esto es trivial? Si puedes hacer esto bien, entonces tendrás la oportunidad de ser perfeccionado, de recibir orientación directamente de la propia boca de Dios, en presencia de Dios. Si consideras que esto no es tan importante, entonces estarás en problemas, estarás desafiando a Dios, tus palabras y acciones serán disolutas, y tarde o temprano serás arrastrado por grandes vendavales y fuertes olas. Estas cosas deben tenerse en cuenta por cada uno de vosotros. El hombre que ha sido testificado por Dios no te podrá condenar, pero el Espíritu de Dios no ha terminado contigo, Él no te escatimará. ¿Crees que tienes lo que se necesita para cometer ofensas? Entonces, no importa lo que Dios diga, debes poner en práctica Sus palabras, y debes apegarte a ellas por cualquier medio que puedas. ¡Esto no es un asunto sencillo!

de ‘Los mandamientos de la nueva era’ en “La Palabra manifestada en carne”

92. […] sólo te adhieres al politeísmo, ¡te digo que tú eres la escoria de las criaturas, la verdadera personificación de Satanás y una persona absolutamente malvada! […] No importa cuáles sean el tiempo, el lugar o tus antecedentes, no debes confundir a Dios con ninguna otra persona, cosa, u objeto. Independientemente de lo inescrutable y lo inaccesible que te parezcan la autoridad y la esencia de Dios mismo, de cuánto concuerden los hechos y las palabras de Satanás con tus nociones y tu imaginación, de lo satisfactorias que sean para ti, no seas insensato, no confundas estos conceptos, no niegues la existencia de Dios ni Su identidad y Su estatus. No le empujes fuera de la puerta y traigas a Satanás para reemplazar al Dios dentro de tu corazón y que sea tu Dios. ¡No me cabe duda de que eres capaz de imaginar las consecuencias de hacerlo!

de ‘Dios mismo, el único I’ en “La Palabra manifestada en carne (Continuación)”

93. Tras comprender el carácter de Dios y lo que Él tiene y es, ¿habéis sacado algunas conclusiones respecto a cómo deberíais tratarle? En respuesta a esta pregunta y a modo de conclusión me gustaría haceros tres advertencias: primero, no pongáis a Dios a prueba. Independientemente de cuánto comprendáis sobre Él, de cuánto sepáis sobre Su carácter, nunca jamás lo pongáis a prueba. Segundo, no contendáis con Dios por posición. No importa el tipo de posición que Dios te dé o la clase de trabajo que te encomiende, o el deber que Él te mueva a realizar, y lo mucho que hayas gastado y sacrificado por Él, no compitas en modo alguno con Él por posición. Tercero, no compitas con Dios. Independientemente de que entiendas y obedezcas lo que Dios hace contigo, lo que Él dispone para ti y las cosas que traiga en tu vida, no compitas con Él. Si tienes en cuenta estas tres advertencias, estarás relativamente a salvo y no enojarás a Dios fácilmente.

de ‘La obra de Dios, el carácter de Dios y Dios mismo III’ en “La Palabra manifestada en carne (Continuación)”

94. Aunque parte de la esencia de Dios sea el amor, y Él extienda misericordia a todos, las personas pasan por alto y olvidan el concepto de que Su esencia también es dignidad. Que Él tenga amor no quiere decir que las personas puedan ofenderle libremente y que Él no tenga ningún sentimiento o reacción. Que sea misericordioso no significa que no tenga principios en Su forma de tratar a las personas. Dios está vivo; Él existe realmente. No es un muñeco imaginario u otra cosa. Y ya que existe, deberíamos escuchar atentamente la voz de Su corazón en todo momento, prestar atención a Su actitud y entender Sus sentimientos. No deberíamos usar las imaginaciones de las personas para definir a Dios ni imponerle a Él los pensamientos y deseos de las personas, obligándole a emplear el estilo y el pensamiento del hombre en Su trato con la humanidad. Si lo haces, ¡estás enojando a Dios, estás tentando Su ira, y desafiando a Su dignidad!

de ‘Cómo conocer el carácter de Dios y el resultado de Su obra’ en “La Palabra manifestada en carne (Continuación)”

95. Si los muchos años de relación conmigo no han hecho de ti un hombre de humanidad y de verdad, sino que tus caminos malvados se arraigan en tu naturaleza; si no sólo eres doblemente arrogante, sino que tus malinterpretaciones sobre Mí se vuelven incluso más graves, hasta el punto de considerarme tu compañero, afirmo que tu aflicción no es superficial, sino que ha penetrado en tus huesos. ¡Lo único que puedes hacer es esperar y prepararte para tu funeral! No necesitas rogarme que sea tu Dios, porque has cometido un pecado merecedor de la muerte, un pecado imperdonable. Aunque Yo pudiera tener misericordia de ti, el Dios del cielo insistirá en tomar tu vida, porque tu ofensa contra Su carácter no es un problema ordinario, sino de naturaleza muy grave.

de ‘Cómo conocer al Dios en la tierra’ en “La Palabra manifestada en carne”

96. La gente trae a la casa de Dios sus formas de servir a funcionarios y a señores e intentan ponerlas en práctica, pensando inútilmente que tales formas pueden ser aplicadas aquí con facilidad y sin esfuerzo. Nunca se les ocurrió pensar que Dios no tiene el carácter de un cordero, sino el de un león. Por tanto, aquellos que se relacionan con Dios por primera vez, no pueden comunicarse con Él, ya que el corazón de Dios es diferente al del hombre. Sólo después que entiendas muchas verdades es cuando podrás conocer continuamente a Dios. Este conocimiento no está compuesto de escritos o doctrinas, pero puede ser utilizado como un tesoro por medio del cual llegas a tener confianza cercana con Dios, y como prueba de que Él se deleita en ti. Si careces de la realidad del conocimiento y no estás equipado con la verdad, entonces tu servicio apasionado sólo puede traerte la aversión y el aborrecimiento de Dios.

de ‘Tres advertencias’ en “La Palabra manifestada en carne”

97. La tercera cosa es la siguiente: todos los creyentes en Dios se han resistido a Dios y han engañado a Dios de una u otra forma a lo largo de su camino. Algunas acciones indebidas no necesitan ser registradas como una ofensa, pero otras son imperdonables; ya que muchos son lo que transgreden los decretos administrativos, lo cual es una ofensa al carácter de Dios. Muchos de los que se sienten preocupados por su propio destino pueden preguntarse cuáles son estas ofensas. Vosotros debéis saber que sois arrogantes y altivos por naturaleza, y que no estáis dispuestos a someteros a ese hecho. Por lo tanto, voy a explicaros poco a poco después de que hayáis reflexionado sobre vosotros mismos. Os exhorto a comprender mejor el contenido de los decretos administrativos y conocer el carácter de Dios. De lo contrario vais a tener dificultades en mantener vuestros labios sellados y vuestras lenguas de agitarse con demasiada libertad en habladurías altisonantes. Sin saberlo, podéis ofender el carácter de Dios y caer en las tinieblas, perdiendo la presencia del Espíritu Santo y de la luz. Ya que vosotros no tenéis principios cuando actuáis. Si dices o haces lo que no se debe, entonces recibirás un castigo apropiado. Debes saber que aun cuando careces de principios en tus palabras y acciones, Dios posee altos principios en ambos. La razón por la que recibes castigo es porque has ofendido a Dios, no a un hombre. Si en tu vida cometes muchas ofensas contra el carácter de Dios, entonces estás destinado a ser un hijo del infierno. Al hombre le puede parecer que sólo has cometido unos pocos hechos que no están en conformidad con la verdad y nada más. ¿Pero estás consciente de que, ante los ojos de Dios, ya eres uno para quien no hay más ofrenda por el pecado? Debido a que has transgredido los decretos administrativos de Dios más de una vez y no muestras ninguna señal de arrepentimiento, por lo tanto no tienes más remedio que caer en el infierno donde el hombre es castigado por Dios.

de ‘Tres advertencias’ en “La Palabra manifestada en carne”

98. […] de un modo u otro sigo esperando que cuando paséis por las experiencias y los tiempos venideros podáis hacer lo que os acabo de decir. No descuidéis a Dios ni lo consideréis aire, sintiendo que existe en ocasiones, cuando os resulta útil, pero sintiendo que no lo hace cuando no tiene utilidad alguna para vosotros. Cuando, inconscientemente, posees este tipo de entendimiento, ya has enfurecido a Dios.

de ‘Cómo conocer el carácter de Dios y el resultado de Su obra’ en “La Palabra manifestada en carne (Continuación)”

99. Estas palabras, registradas en la Biblia, que el Señor Jesús habló cuando se le apareció a Tomás son de gran ayuda para todas las personas de la Era de la Gracia. Su aparición y lo que le dijo a este discípulo han tenido un profundo impacto en las generaciones futuras, y tienen una relevancia eterna. Tomás representa a un tipo de persona que cree en Dios, aunque duda de Él. Esta clase de persona tiene una naturaleza sospechosa, un corazón siniestro, son traicioneros y no creen en las cosas que Dios puede lograr. No creen en la omnipotencia divina ni en Su gobierno, ni tampoco en el Dios encarnado. Sin embargo, la resurrección del Señor Jesús fue una bofetada para ellos, y les proporcionó así la oportunidad de descubrir y reconocer su propia duda, de aceptar su propia traición, creyendo de verdad en Su existencia y Su resurrección. Lo que ocurrió con Tomás fue una advertencia y un aviso para las generaciones posteriores, para que más personas pudieran tener cuidado de no dudar como Tomás, y que si lo hacían se hundirían en la oscuridad. Si sigues a Dios, pero sólo como Tomás, siempre quieres tocar el costado del Señor y sentir Sus marcas de los clavos para confirmar, verificar, especular si Dios existe o no, Dios te abandonará. Por tanto, el Señor Jesús requiere que las personas no sean como Tomás, que sólo creen lo que ven con sus propios ojos, sino que sean una persona pura, sincera que no albergue dudas hacia Dios, y que sólo crean en Él y le sigan. Este tipo de persona es bendecida. Este es un requisito muy pequeño que el Señor Jesús tiene para las personas y una advertencia para Sus seguidores.

de ‘La obra de Dios, el carácter de Dios y Dios mismo III’ en “La Palabra manifestada en carne (Continuación)”

100. […] Así pues se dice a menudo del carácter de Dios en Su palabra: no importa por cuántos caminos hayas viajado, cuánta obra hayas hecho o cuánto hayas soportado por Dios, tan pronto como ofendas Su carácter, Él os retribuirá en base a lo que hayas hecho. ¿Lo has visto? (Sí, lo hemos visto.) Lo has visto, ¿verdad? Esto significa que Dios puede considerar a las personas como cercanas a Él, pero estas no deben tratarlo como un amigo o un familiar. No consideres a Dios como tu colega. No importa cuánto amor hayas recibido de Él, cuánta tolerancia te haya ofrecido, nunca debes tratar a Dios simplemente como un amigo. Este es el carácter justo de Dios. […] Cuando las personas ofenden a Dios, podría no ser por una ocasión, o una cosa que dijeron, sino más bien por una actitud que tuvieron y un estado en el que se encuentran. Esto es algo muy aterrador.

de ‘Dios mismo, el único VII’ en “La Palabra manifestada en carne (Continuación)”

101. No consideres que tus transgresiones son los errores de una persona inmadura o insensata. No recurras a la excusa de que no practicaste la verdad, porque tu pobre nivel imposibilitó que la practicaras. Y menos aún consideres simplemente que las transgresiones cometidas eran los actos de alguien que no conocía nada mejor. Si eres bueno en perdonarte y en tratarte con generosidad, te digo que eres un cobarde que nunca obtendrá la verdad, y tus transgresiones no cesarán nunca de atormentarte, sino que evitarán que cumplas las exigencias de la verdad y harán de ti un compañero leal de Satanás para siempre. Mi consejo para ti sigue siendo: No prestes atención tan solo a tu destino, pasando por alto tus transgresiones escondidas; tómatelas en serio, y no las pases por alto por estar preocupado por tu destino.

de ‘Las transgresiones llevarán al hombre al infierno’ en “La Palabra manifestada en carne”

102. Cuantas más sean tus transgresiones, menores son tus oportunidades de obtener un buen destino. Por el contrario, cuantas menos sean tus transgresiones, más oportunidades habrá de que Dios te elogie. Si tus transgresiones se incrementan hasta el punto de que me sea imposible perdonarte, habrás malgastado por completo tus oportunidades de ser perdonado. En ese caso, tu destino no estará arriba, sino abajo. Si no Me crees, sé atrevido y haz lo incorrecto, y contempla después lo que eso te ocasionará. Si eres una persona seria que practica la verdad, sin duda tienes una oportunidad de que tus transgresiones sean perdonadas, y el número de tus desobediencias será cada vez inferior. Si eres una persona que no está dispuesta a practicar la verdad, tus transgresiones delante de Dios se incrementarán sin duda, el número de tus desobediencias aumentará más y más, hasta el momento final en que seas totalmente destruido; ese es el momento en el que se destruye tu agradable sueño de recibir bendiciones.

de ‘Las transgresiones llevarán al hombre al infierno’ en “La Palabra manifestada en carne”

103. Mi obra es la obra de salvar las almas de las personas. Si tu alma cae en las manos de Satanás, entonces tu cuerpo no tendrá días tranquilos. Si Yo estoy protegiendo tu cuerpo, entonces tu alma seguramente estará bajo Mi cuidado. Si realmente te aborrezco, entonces tu cuerpo y alma de inmediato caerán en las manos de Satanás. ¿Te puedes imaginar cómo será tu situación entonces? Si un día Mis palabras se pierden en vosotros, entonces os entregaré a todos a Satanás para que os torture doblemente hasta que Mi ira se haya disipado por completo, o Yo os castigaré personalmente a vosotros humanos irredimibles, porque vuestros corazones que Me traicionan nunca han cambiado.

de ‘Un problema muy serio: la traición (2)’ en “La Palabra manifestada en carne”

104. Todos los requisitos que he planteado son problemas en los que os debéis inspeccionar. Espero que todos vosotros los podáis considerar seriamente y que no tratéis Conmigo a la ligera. En un futuro cercano, verificaré frente a Mis requisitos las respuestas que Me habéis dado. Para ese tiempo, no exigiré nada más de vosotros y no os daré más amonestación sincera. En su lugar, ejerceré Mi autoridad. Aquellos que deban ser guardados serán guardados, aquellos que deban ser recompensados serán recompensados, aquellos que deban ser entregados a Satanás serán entregados a Satanás, aquellos que deban recibir un fuerte castigo recibirán un fuerte castigo y aquellos que deban perecer serán destruidos. De esa manera, ya no habrá nadie que Me perturbe en Mis días.

de ‘Un problema muy serio: la traición (2)’ en “La Palabra manifestada en carne”

105. Una vez se haya hecho toda la obra de salvación, ya no habrá más de esta. Lo que habrá será el comienzo de la obra de castigo del mal. Tú te resistes, te rebelas, y haces cosas que sabes que son malas. ¿No eres el objetivo del duro castigo? Yo te estoy explicando esto hoy. Si eliges no escuchar, de forma que el desastre te sobrevenga más adelante, ¿no será demasiado tarde si sólo entonces empiezas a sentir compunción y a creer? Te estoy dando una oportunidad de arrepentirte hoy, pero no estás dispuesto a hacerlo. ¿Cuánto quieres esperar? ¿Hasta el día del castigo? Yo no recuerdo tus transgresiones pasadas hoy; te perdono una y otra vez, me aparto de tu lado negativo para mirar únicamente al positivo, porque todas Mis palabras y obra presentes tienen el propósito de salvarte y Yo no tengo malas intenciones hacia ti. Sin embargo tú te niegas a entrar; no puedes distinguir el bien del mal y no sabes cómo apreciar la bondad. ¿No se empeña esta clase de persona simplemente en esperar ese castigo y esa retribución justa?

de ‘La verdad interna de la obra de conquista (1)’ en “La Palabra manifestada en carne”

106. Las personas no creen en lo más mínimo en Mi existencia ni dan la bienvenida a Mi llegada. La humanidad responde sólo a regañadientes a Mis solicitudes, está temporalmente de acuerdo con ellas, y no comparte con sinceridad las alegrías y tristezas de la vida conmigo. Debido a que la gente me ve como inescrutable, pretenden sonreírme a regañadientes, traicionando su manera de arrimarse al lado del poder. Esto se debe a que la gente desconoce Mi obra, y, aún más, Mis intenciones presentes. Voy a ser honesto con vosotros, cuando llegue el día, el sufrimiento de todo aquel que me adore será más fácil de soportar que el vuestro. El grado de vuestra fe en Mí, en realidad no será superior al de Job, y aun la fe de los fariseos judíos supera la vuestra, por lo que, en los inminentes días de fuego, vais a sufrir mucho más que los fariseos cuando fueron reprendidos por Jesús, mucho más que los 250 líderes que se resistieron a Moisés, y aún más seriamente que Sodoma bajo las llamas abrasadoras de su destrucción.

de ‘Qué significa un hombre de verdad’ en “La Palabra manifestada en carne”

107. La gente no atesora Mi llegada, ni tampoco valoran los días de Mi gloria. Ellos no están disfrutando de la aceptación de Mi castigo, y mucho menos están dispuestos a devolverme Mi gloria. Tampoco están dispuestos a desechar el veneno del maligno. La gente constantemente me hace trucos, y siempre llevan sus sonrisas deslumbrantes y caras felices. Ellos no están conscientes de la profunda penumbra que la humanidad enfrentará después que Mi gloria los abandone, e ignoran particularmente que cuando Mi día llegue a toda la humanidad, pasarán por tiempos aún más difíciles de los que vivió la gente en tiempos de Noé. Porque ellos no saben que cuando Mi gloria se apartó de Israel, cuán sombrío se volvió todo, ya que cuando llega el amanecer el hombre se olvida de lo difícil que es pasar toda la noche en total oscuridad. Cuando el sol se esconde de nuevo y la oscuridad se cierne sobre el hombre, entonces se lamenta de nuevo y rechinan sus dientes en la oscuridad. ¿Os habéis olvidado lo difícil que fue para su pueblo soportar tal sufrimiento cuando Mi gloria se apartó de Israel?

de ‘Qué significa un hombre de verdad’ en “La Palabra manifestada en carne”

108. […] por una infinidad de razones —tal vez por la escasez de tiempo o una agitada agenda de trabajo— Mi carácter no ha permitido al hombre llegar a conocerme en lo más mínimo. Por tanto, Yo avanzo de lleno con Mi nuevo plan, con Mi obra final, para desplegar una nueva página para que todos los que me ven, golpeen su pecho y lloren sin cesar por Mi existencia. Porque traigo el fin de la humanidad al mundo, y a partir de ahí, pongo al descubierto todo Mi carácter ante la humanidad para que todos los que me conocen y los que no, deleiten su vista y vean que en verdad he venido entre los hombres, sobre la tierra, donde todas las cosas se multiplican. Este es Mi plan, Mi única “confesión”, desde Mi creación de la humanidad. Deseo que vosotros podáis contemplar con todo vuestro corazón todos Mis movimientos, porque Mi vara otra vez se acerca a la humanidad, cerca de todos aquellos que se oponen a Mí.

de ‘Deberías preparar suficientes buenas obras para tu destino’ en “La Palabra manifestada en carne”

109. Yo pronuncio una palabra y todo el universo tiembla de un extremo al otro; ¿quién puede oír Mis palabras y no temblar de miedo? ¿Quién puede no desarrollar un corazón que Me venere? ¡Quién puede no conocer Mi justicia y Mi majestad a partir de Mis hechos! ¡Y quién puede no ver Mi omnipotencia y sabiduría en Mis hechos! Cualquiera que no tenga cuidado morirá sin duda. Esto es porque quienes no tienen cuidado son los que Me desafían, los que no Me conocen, y son el arcángel, el más salvaje. Examinaos; ¡quien sea salvaje, santurrón, arrogante y engreído es sin duda objeto de Mi odio, y perecerá!

de “Declaraciones y testimonios de Cristo en el principio”

110. La obra de Dios es como las olas que crecen con fuerza. Nadie puede detenerlo, y nadie puede parar Sus pasos. Sólo aquellos que escuchan Sus palabras con atención, y que lo buscan y tienen sed de Él, pueden seguir Sus huellas y recibir Su promesa. Aquellos que no, sufrirán un desastre abrumador y un castigo merecido.

de ‘Dios preside el destino de toda la humanidad’ en “La Palabra manifestada en carne”

111. ¡No te preocupes! No puedo rebajarme al nivel de un gusano sin nombre ni compararé los grados de habilidades contigo. Te odio, aunque soy capaz de soportar. Me desobedeces, aunque no puedes escapar al día de Mi castigo sobre ti que Mi Padre me ha prometido. ¿Puede un gusano, que fue creado, compararse al Señor de toda la creación? En otoño, las hojas caídas regresarán a sus raíces, tú regresarás al hogar de tu padre, y Yo volveré al lado de Mi Padre. El tierno afecto de Mi Padre me acompañará, y a ti te seguirá el pisoteo de tu padre. Yo tendré la gloria de Mi Padre, y tú tendrás la vergüenza de tu padre. Yo usaré el castigo que he retenido tanto tiempo para que te acompañe, y te encontrarás con Mi castigo con tu carne rancia que ya ha sido corrompida durante decenas de millares de años. Yo concluiré Mi obra de palabras en ti, acompañada de tolerancia, y tú empezarás a cumplir la función de sufrir el desastre de Mis palabras. Me regocijaré grandemente y obraré en Israel; tú llorarás y crujirás los dientes, existirás y morirás en el barro. Yo recuperaré Mi forma original y no permaneceré más en la inmundicia contigo, mientras que tú recuperarás tu fealdad original y seguirás cavando en el montón de estiércol. Cuando acaben Mi obra y Mis palabras, será un día de gozo para Mí. Cuando acaben tu resistencia y tu rebeldía, será un día de llanto para ti. Yo no tendré compasión de ti, y no me volverás a ver. No dialogaré más contigo y tú no volverás a encontrarme. Odiaré tu rebeldía y tú echarás de menos Mi encanto. Yo te golpearé, y tú me echarás de menos. Me apartaré de buena gana de ti, y estarás consciente de tu deuda conmigo. Yo no volveré a verte, pero tú siempre me esperarás. Te odiaré, porque ahora te resistes a Mí, y tú me echarás de menos, porque Yo ahora te castigo. No estaré dispuesto a vivir junto a ti, pero tú lo anhelarás amargamente y llorarás hasta la eternidad, porque te pesará todo lo que me has hecho. Lamentarás tu rebeldía y tu resistencia, y hasta postrarás tu rostro en tierra de arrepentimiento, y caerás ante Mí y jurarás no volver a desobedecerme. Sin embargo, en tu corazón sólo me amas y nunca serás capaz de escuchar Mi voz; tengo que hacer que te avergüences de ti mismo.

de ‘Cuando las hojas caídas regresen a sus raíces lamentarás todo el mal que has hecho’ en “La Palabra manifestada en carne”

112. Cuando llegue Mi día, Yo haré llover Mis abrasadoras llamas por toda la eternidad sobre los hijos de desobediencia que una vez provocaron Mi violenta ira, impondré Mi castigo eterno sobre aquellos animales que una vez lanzaron improperios sobre Mí y me abandonaron, echaré a la hoguera eterna con el fuego de Mi ira a los hijos de la desobediencia que una vez comieron y vivieron junto a Mí, pero que no creyeron en Mí, y me insultaron y traicionaron. Someteré a Mi castigo a todos aquellos que provocaron Mi ira, haré llover Mi ira entera sobre esas bestias que una vez desearon pararse hombro a hombro conmigo, pero que no me adoraron ni obedecieron; la vara con la que golpeo al hombre caerá sobre aquellos animales que una vez disfrutaron de Mi cuidado y de los misterios que pronuncié, y que intentaron extraer disfrute material de Mí. No seré indulgente con ninguna persona que trate de tomar Mi lugar; no perdonaré a ninguno de los que traten de arrebatarme la comida y la ropa. Por ahora, vosotros continuáis estando libres de todo daño y seguiréis excediéndoos en las demandas que me hacéis. Cuando llegue el día de la ira, no me haréis más demandas; en ese momento, os dejaré “disfrutar” todo lo que satisfaga vuestro corazón, clavaré vuestra cara en la tierra, ¡y nunca más seréis capaces de levantaros de nuevo! Tarde o temprano, Yo voy a “amortizar” esta deuda con vosotros, y Mi esperanza es que aguardéis pacientemente la llegada de este día.

de ‘Tener un carácter inalterable es estar en enemistad con Dios’ en “La Palabra manifestada en carne”

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