1. Mediante la lectura de las palabras de Dios Todopoderoso y al escuchar las charlas y testimonios de los hermanos y las hermanas, he llegado a la certeza de que Dios Todopoderoso es el regreso del Señor Jesús, y ahora acepto la obra de Dios Todopoderoso de los últimos días. Pero recientemente han ocurrido algunas cosas desagradables e inquietantes en mi familia. ¿Por qué ocurren estas cosas y cómo debo experimentarlas?

Versículos bíblicos como referencia:

“Sed de espíritu sobrio, estad alerta. Vuestro adversario, el diablo, anda al acecho como león rugiente, buscando a quien devorar” (1 Pedro 5:8).

“Y haré pasar por el fuego a un tercio para refinarlo como se refina la plata y probarlo como se prueba el oro. Invocará Mi nombre y Yo lo oiré. Diré: ‘Pueblo mío’. Y este dirá: ‘Jehová es nuestro Dios’” (Zacarías 13:9).*

“Y Jehová dijo a Satanás: ¿Has considerado a Mi siervo Job, no hay ningún otro como él en la tierra, un hombre perfecto y recto, que teme a Dios y se aparta del mal? Entonces Satanás respondió a Jehová, y dijo: ¿Teme Job a Dios en vano? ¿No has puesto una cerca alrededor de él, de su casa y de todo lo que tiene por doquier? Has bendecido el trabajo de sus manos y sus propiedades han crecido en la tierra. Pero estira Tu mano ahora, y toca todo lo que tiene, y él te maldecirá en tu cara. Y Jehová dijo a Satanás: Mira, todo lo que él posee está en tu poder, solo que no pongas tu mano sobre él. Entonces Satanás salió de la presencia de Jehová” (Job 1:8-12).*

“Entonces Job se levantó y rasgó su ropa; se afeitó la cabeza y cayó al suelo en adoración diciendo: Salí desnudo del vientre de mi madre y desnudo regresaré a él; Jehová dio y Jehová quitó; bendito sea el nombre de Jehová” (Job 1:20-21).*

“Entonces su mujer le dijo: ¿Aún conservas tu integridad? Maldice a Dios y muérete. Pero él le respondió: ‘Hablas como hablan las mujeres necias. ¿Qué? ¿Aceptaremos el bien de la mano de Dios y no aceptaremos la adversidad?’. Job no pecó con sus labios en nada de esto” (Job 2:9-10).

Las palabras relevantes de Dios:

Cuando Dios obra, cuando Él cuida de una persona, la escruta, la considera digna y la aprueba, Satanás la sigue de cerca, intenta desorientarla y dañarla gravemente. Dado que Dios desea ganar a esta persona, Satanás hace todo lo que puede para interponerse en Su camino, usando diversos métodos perversos para tentar, perturbar y dañar la obra de Dios, todo ello con el fin de lograr su objetivo indecible. ¿Cuál es este objetivo? No quiere que Dios gane a nadie; él quiere hacerse con aquellos a los que Dios pretende ganar, de modo que pueda ocuparlos, controlarlos y hacerse cargo de ellos para que lo adoren y se le unan para hacer el mal para oponerse a Dios. ¿Acaso no es esta su siniestra motivación? Soléis decir que Satanás es perverso, muy malo, ¿pero le habéis visto? Podéis ver lo mala que es la raza humana; no habéis visto lo malo que es el verdadero Satanás. Pero, en el caso de Job, habéis observado claramente lo perverso que es Satanás. Esta cuestión ha dejado muy al descubierto el odioso rostro de Satanás y su esencia. Al hacer la guerra contra Dios e ir detrás de Él, el objetivo de Satanás es demoler toda la obra que Dios quiere hacer, así como ocupar y controlar a aquellos a los que Dios quiere ganar. Satanás quiere destruirlos por completo o, si no son destruidos, poseerlos y usarlos. Esta es su meta.

La Palabra, Vol. II. Sobre conocer a Dios. Dios mismo, el único IV

Cada paso de la obra que Dios hace en las personas parece, exteriormente, interacciones entre los hombres, como si hubiera nacido de disposiciones humanas o de la perturbación humana. Sin embargo, detrás de cada paso de la obra y todo lo que acontece hay una apuesta hecha por Satanás ante Dios y exige que las personas se mantengan firmes en su testimonio por Dios. Mira cuando Job fue probado, por ejemplo: detrás de escena, Satanás estaba haciendo una apuesta con Dios, y lo que Job enfrentó fueron las acciones y las perturbaciones de la gente. Detrás de cada paso de la obra que Dios hace en vosotros está la apuesta de Satanás con Él, detrás de ello hay una batalla. […] Cuando Él y Satanás luchan en el reino espiritual, ¿cómo deberías satisfacer a Dios? Y ¿cómo deberías mantenerte firme en el testimonio por Él? Deberías saber que todo lo que te ocurre es una gran prueba y es el momento en que Dios necesita que des testimonio. Aunque parezcan insignificantes desde fuera, cuando estas cosas ocurren muestran si amas o no a Dios. Si lo haces, serás capaz de mantenerte firme en tu testimonio por Él y, si no has practicado el amar a Dios, esto muestra que no eres alguien que pone en práctica la verdad, que no tienes la verdad ni tienes la vida, ¡que eres cascarilla! En todo lo que acontece a las personas, Dios necesita que se mantengan firmes en el testimonio que dan por Él. Aunque, de momento, no te está ocurriendo nada importante y no estás dando un gran testimonio, todos los detalles de tu vida diaria tienen relación con el testimonio de Dios. Si puedes obtener la admiración de los hermanos y hermanas, tus familiares y todos a tu alrededor; si un día llegan los no creyentes y admiran todo lo que haces y ven que todo lo que Dios hace es maravilloso, este será tu testimonio. Aunque no tienes percepción y tu calibre es pobre, por medio del perfeccionamiento que Dios hace de ti puedes satisfacerlo y ser considerado con Sus intenciones, lo cual muestra a otros la gran obra que Él ha hecho en personas del calibre más pobre. Cuando las personas llegan a conocer a Dios y se vuelven vencedores delante de Satanás y leales a Dios en gran medida, nadie tiene más temple que este grupo de personas, y este es el más grande testimonio. Aunque eres incapaz de hacer una gran obra, puedes satisfacer a Dios. Otros no pueden desprenderse de sus nociones, pero tú sí; otros no pueden dar testimonio de Dios durante sus experiencias reales, pero tú puedes usar tu estatura real y tus acciones reales para retribuirle por Su amor y dar un testimonio rotundo de Él. Solo esto puede considerarse amar realmente a Dios. Si eres incapaz de esto, no das testimonio entre tus familiares, entre los hermanos y hermanas ni ante las personas del mundo. Si no puedes dar testimonio ante Satanás, este se reirá de ti, te tomará a broma, te tratará como un juguete, te pondrá frecuentemente en ridículo y perturbará tu mente. En el futuro, pueden llegarte grandes pruebas; pero hoy, si amas a Dios con un corazón sincero e independientemente de cuán grandes sean las pruebas por delante, de lo que te acontezca, puedes mantenerte firme en tu testimonio, puedes satisfacer a Dios y entonces tu corazón será consolado y no tendrás miedo por muy grandes que sean las pruebas que te encuentres en el futuro. No podéis ver qué pasará en el futuro; solo podéis satisfacer a Dios durante las circunstancias presentes. Sois incapaces de hacer ninguna gran obra; deberíais centraros en satisfacer a Dios experimentando Sus palabras en la vida real, y deberíais dar un testimonio sólido y rotundo y así causar vergüenza a Satanás. Aunque tu carne no habrá encontrado satisfacción y habrá sufrido, habrás satisfecho a Dios y avergonzado a Satanás. Si siempre practicas de esta forma, Dios abrirá una senda delante de ti. Cuando, un día, venga una gran prueba, otros caerán, pero seguirás siendo capaz de mantenerte firme: debido al precio que has pagado, Dios te protegerá de forma que puedas mantenerte firme y no caer. Si, por lo general, eres capaz de poner en práctica la verdad y satisfacer a Dios con un auténtico corazón amante de Él, Dios te protegerá sin duda durante las pruebas futuras. Aunque eres necio, tienes escasa estatura y un pobre calibre, Dios no tendrá prejuicios en tu contra. Depende de que tus propósitos sean correctos. Supón que hoy eres capaz de satisfacer a Dios —ser exigente incluso en lo que respecta a asuntos pequeños y detallados, satisfaciendo a Dios en todas las cosas—, tienes un auténtico corazón amante de Dios, le entregas tu corazón sincero y, aunque existen algunas cosas que no puedes ver claramente, puedes venir ante Él para rectificar tus propósitos y buscar Sus intenciones; haces todo para satisfacerle. Y aunque tus hermanos y hermanas podrían rechazarte, tu corazón satisface a Dios y no codicias los placeres de la carne. Si siempre practicas de esta forma, estarás protegido cuando vengan sobre ti las grandes pruebas.

La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. Solo amar a Dios es realmente creer en Él

Si te sobrevienen muchas cosas no alineadas con tus nociones, pero eres capaz de desprenderte de ellas y de conocer las acciones de Dios a partir de ellas y de revelar tu corazón amante de Dios en medio de los refinamientos, entonces eso es mantenerte firme en tu testimonio. Si tu hogar es apacible, si disfrutas de las comodidades de la carne, si nadie te persigue, y tus hermanos y hermanas en la iglesia te obedecen, ¿se puede revelar tu corazón amante de Dios? ¿Puede esto refinarte? Tu corazón amante de Dios solo puede mostrarse mediante el refinamiento, y solo puedes ser perfeccionado por medio de las cosas que ocurren y que no están en línea con tus nociones. Con el servicio de muchas cosas negativas y empleando todo tipo de manifestaciones de Satanás, como sus acciones, sus acusaciones, sus perturbaciones y sus desorientaciones, Dios te permite ver claramente el detestable rostro de Satanás y de este modo te da la capacidad de discernirlo, para que puedas odiarlo y rebelarte contra él.

La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. Los que serán hechos perfectos deben pasar por el refinamiento

Todo lo que Dios hace es verdaderamente necesario y posee un sentido extraordinario, porque todo lo que lleva a cabo en el hombre concierne a Su gestión y la salvación de la humanidad. Naturalmente, la obra que Dios realizó en Job no es distinta, aunque Job era perfecto y recto a los ojos de Dios. En otras palabras, independientemente de lo que Dios haga o de los medios a través de los cuales lo haga, independientemente del coste, independientemente de Su objetivo, el propósito de Sus acciones no cambia. Su propósito es obrar las palabras de Dios en el hombre, así como Sus requerimientos e intenciones para este; es decir, es obrar en el hombre todo lo que Dios considera cosas positivas de acuerdo con Sus pasos, lo que permite al hombre entender el corazón de Dios y entender y comprender Su esencia, así como someterse a la soberanía y los arreglos de Dios, para así alcanzar el temor de Dios y apartarse del mal; todo esto es un aspecto del propósito de Dios en todo lo que hace. El otro aspecto es que, como Satanás es el contraste y el objeto de servicio en la obra de Dios, a menudo el hombre es entregado a Satanás; este es el medio que Dios usa para permitir que las personas vean la perversidad, fealdad y vileza de Satanás en sus tentaciones y ataques, lo que hace que estas odien a Satanás y sean capaces de conocer y discernir las cosas negativas. Este proceso les permite liberarse gradualmente del control, las acusaciones, las perturbaciones y los ataques de Satanás, hasta que, gracias a las palabras de Dios, a su conocimiento de Dios, su sumisión a Dios, su fe en Dios y su temor de Dios, triunfan por completo sobre los ataques y acusaciones de Satanás; solo entonces habrán sido liberadas por completo del poder de este. La liberación de las personas significa que se ha declarado la derrota de Satanás, que ya no son la comida en la boca de Satanás, que ya no van a ser devoradas por este y que, en cambio, Satanás ha renunciado a ellas. Esto se debe a que tales personas son honradas, a que tienen fe en Dios, sumisión a Él y temor de Dios, así como a que han roto por completo con Satanás. Avergüenzan a Satanás, lo acobardan y lo derrotan por completo. Su fe al seguir a Dios, su sumisión a Él y su temor de Dios derrotan a Satanás y hacen que este renuncie por completo a estas personas. Solo las personas como estas han sido verdaderamente ganadas por Dios, y este es Su objetivo definitivo al salvar al hombre. Para todos los que siguen a Dios, si desean salvarse y ser ganados por Dios por completo, deben afrontar tentaciones y ataques tanto grandes como pequeños por parte de Satanás. Aquellos que emergen de estas tentaciones y ataques y son capaces de triunfar por completo sobre Satanás son los que se han salvado. Es decir, aquellos que han sido salvados por Dios son los que han pasado por Sus pruebas y han sido tentados y atacados por Satanás un sinfín de veces. Aquellos que han sido salvados por Dios entienden Sus intenciones y requerimientos y son capaces de someterse a la soberanía y los arreglos de Dios, a la vez que no renuncian al camino de temer a Dios y apartarse del mal en medio de las tentaciones de Satanás. Aquellos que han sido salvados por Dios poseen honestidad, son bondadosos, diferencian el amor del odio, tienen un sentido de la rectitud y son racionales, así como son capaces de tener consideración con Dios y atesorar todo lo que es de Dios. Satanás no ata, espía, acusa ni daña gravemente a tales personas; estas son completamente libres, han sido liberadas y soltadas por completo. Job era precisamente un hombre libre así, y este es exactamente el sentido de que Dios lo entregara a Satanás.

La Palabra, Vol. II. Sobre conocer a Dios. La obra de Dios, el carácter de Dios y Dios mismo II

Durante la obra de la provisión y el apoyo constantes de Dios al hombre, Él le cuenta la totalidad de Sus intenciones y requerimientos a este, así como le muestra Sus hechos, Su carácter y lo que Él tiene y es. El objetivo es dotar al hombre de estatura y permitirle obtener diversas verdades de Dios mientras lo sigue; verdades que son las armas poderosas que Dios le da al hombre para luchar contra Satanás. Equipado así, el hombre debe afrontar los exámenes de Dios. Dios tiene muchos medios y vías para someterlo a examen, pero cada uno de ellos requiere la “cooperación” del enemigo de Dios: Satanás. Es decir, habiéndole dado al hombre armas poderosas con las que luchar contra Satanás, Dios se lo entrega a este y le permite “someter a examen” su estatura. Si el hombre puede romper las formaciones de batalla que Satanás ha establecido, escapar de su cerco y seguir viviendo, habrá superado el examen. Pero si es incapaz de hacerlo, y Satanás lo subyuga, no lo habrá superado. Cualquiera que sea el aspecto del hombre que Dios examine, el criterio de Su examen consiste en ver si se mantiene o no firme en su testimonio cuando Satanás lo ataque, y si renuncia o no a Dios, capitula y se rinde a él mientras este lo tiene atrapado. Puede decirse que si el hombre puede salvarse o no depende de que pueda superar y derrotar a Satanás; y si puede ganar o no la libertad depende de que sea capaz de empuñar, por sí mismo, las armas que Dios le ha dado para superar la esclavitud de Satanás, haciendo que este abandone por completo la esperanza y renuncie a él. Si Satanás pierde la esperanza y renuncia a alguien, quiere decir que nunca más intentará quitarle esa persona a Dios, nunca más la acusará ni la perturbará, no la torturará ni atacará más deliberadamente; solo alguien así habrá sido verdaderamente ganado por Dios. Este es todo el proceso por el cual Dios gana a una persona.

La Palabra, Vol. II. Sobre conocer a Dios. La obra de Dios, el carácter de Dios y Dios mismo II

Anterior: 9. Dais testimonio de que el “Relámpago Oriental” es la aparición y la obra de Cristo de los últimos días, Dios Todopoderoso, pero he leído muchos artículos en páginas web bien conocidas, como Baidu y Wikipedia, que condenan, atacan y denigran a la Iglesia de Dios Todopoderoso. Sé que la información contenida en Baidu está controlada y censurada por el PCCh, y que no es necesariamente fiable. Pero páginas web extranjeras, como Wikipedia, también han seguido los pasos del PCCh y del mundo religioso para condenaros. No lo entiendo: ¿son las declaraciones contenidas en estas páginas web verdaderas o falsas?

Siguiente: 2. Recientemente, después de leer algunas palabras de Dios Todopoderoso y de escuchar enseñanzas y testimonios de los hermanos y hermanas de la Iglesia de Dios Todopoderoso, me he sentido sustentado y edificado abundantemente en mi espíritu. Ahora entiendo mucho más de lo que entendí durante los años que pasé adorando al Señor, así que Dios Todopoderoso tiene que ser el regreso del Señor Jesús. Pero, desde que mi pastor se enteró de que había estado investigando la obra de Dios Todopoderoso de los últimos días, ha intentado por todos los medios evitar que lo haga. Todos los días me da la lata con eso. Incluso le ha pedido a mi familia que me vigile y no me deje leer las palabras de Dios Todopoderoso ni escuchar los sermones de la iglesia. Me duele mucho por dentro. ¿Cómo debo experimentar estas cosas?

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