7. Dais testimonio de que La Palabra manifestada en carne contiene las nuevas palabras de Dios, pero el Libro del Apocalipsis declara de manera explícita: “Yo testifico a todos los que oyen las palabras de la profecía de este libro: Si alguno añade a ellas, Dios traerá sobre él las plagas que están escritas en este libro(Apocalipsis 22:18). ¿No es esto añadir algo a la Biblia?

Versículos bíblicos como referencia:

“Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis soportar. Pero cuando Él, el Espíritu de verdad, venga, os guiará a toda la verdad, porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oiga, y os hará saber lo que habrá de venir” (Juan 16:12-13).

“El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Al vencedor le daré del maná escondido y le daré una piedrecita blanca” (Apocalipsis 2:17).

“Y vi en la mano derecha del que estaba sentado en el trono un libro escrito por dentro y por fuera, sellado con siete sellos. Y vi a un ángel poderoso que pregonaba a gran voz: ¿Quién es digno de abrir el libro y de desatar sus sellos? Y nadie, ni en el cielo ni en la tierra ni debajo de la tierra, podía abrir el libro ni mirar su contenido. Y yo lloraba mucho, porque nadie había sido hallado digno de abrir el libro ni de mirar su contenido. Entonces uno de los ancianos me dijo: No llores; mira, el León de la tribu de Judá, la Raíz de David, ha vencido para abrir el libro y sus siete sellos” (Apocalipsis 5:1-5).

Las palabras relevantes de Dios:

Lo que consta en la Biblia es limitado e incapaz de representar la totalidad de la obra de Dios. Los Cuatro Evangelios tienen, en conjunto, menos de cien capítulos, en los cuales está escrito un número limitado de sucesos, como la maldición de Jesús a la higuera, las tres negaciones de Pedro al Señor, la aparición de Jesús a los discípulos después de Su crucifixión y resurrección, la enseñanza sobre el ayuno, la enseñanza sobre la oración, la enseñanza sobre el divorcio, el nacimiento y la genealogía de Jesús, la designación de los discípulos por parte de Jesús, etc. Sin embargo, el hombre los valora como tesoros, incluso comparando la obra actual con ellos. Incluso creen que toda la obra que Jesús hizo en Su vida se redujo solo a eso, como si Dios solo fuera capaz de hacer esta cantidad de obra y nada más. ¿No es esto absurdo?

La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. El misterio de la encarnación (1)

Si quieres ver la obra de la Era de la Ley y cómo siguieron los israelitas el camino de Jehová, debes leer el Antiguo Testamento; si quieres entender la obra de la Era de la Gracia, debes leer el Nuevo Testamento. Sin embargo, ¿cómo ves la obra de los últimos días? Debes aceptar el liderazgo de Dios hoy y entrar en la obra de hoy, porque esta es la nueva obra y nadie la ha registrado anteriormente en la Biblia. Hoy, Dios se ha hecho carne y ha seleccionado a otro pueblo escogido en China. Él obra en estas personas, continúa a partir de Su obra en la tierra y a partir de la obra de la Era de la Gracia. La obra de hoy es una senda por la que el hombre nunca ha caminado, y es un camino que nadie ha visto jamás. Es una obra que nunca se ha llevado a cabo antes; es la obra más reciente de Dios en la tierra. Así pues, la obra que nunca se ha realizado antes no es historia, porque el ahora es el ahora, y aún no se ha convertido en pasado. Las personas no saben que Dios ha llevado a cabo una obra mayor y más nueva en la tierra y fuera de Israel, que ya ha ido más allá del ámbito de Israel, así como de la predicción de los profetas; que es una obra nueva y maravillosa fuera de las profecías, y una obra más nueva más allá de Israel; una obra que las personas no pueden descifrar ni imaginar. ¿Cómo podría contener la Biblia registros explícitos de tal obra? ¿Quién podría haber registrado cada fragmento de la obra de hoy, sin omisión y de antemano? ¿Quién podría haber registrado en aquel libro —que es tan viejo que está enmohecido— esta obra más grande y sabia que desafía las convenciones? La obra presente no es historia, y, por tanto, si deseas caminar por la nueva senda de hoy, debes apartarte de la Biblia, ir más allá de los libros de profecía o historia que están en ella. Solo entonces serás capaz de caminar por la nueva senda apropiadamente, y solo entonces serás capaz de entrar en el nuevo ámbito y en la nueva obra. Debes entender por qué hoy se te pide que no leas la Biblia, por qué hay otra obra independiente de ella, por qué Dios no busca una práctica más nueva y detallada en ella, y por qué hay, en su lugar, una obra más imponente fuera de ella. Todo esto es lo que deberíais entender. Debes conocer la diferencia entre la obra antigua y la nueva y, aunque no leas la Biblia, tienes que ser capaz de diseccionarla; si no, seguirás adorándola, y te será difícil entrar en la nueva obra y pasar por nuevos cambios. Ya que hay un camino más elevado, ¿por qué estudiar ese, que es bajo y obsoleto? Ya que hay declaraciones más nuevas y una obra más nueva, ¿por qué seguir viviendo entre viejos registros históricos? Las nuevas declaraciones pueden proveer para ti, lo que demuestra que esta es la nueva obra; los viejos registros no pueden saciarte ni satisfacer tus necesidades presentes y esto prueba que son historia y no la obra presente. El camino más elevado es la obra más nueva y, con ella, por muy alto que fuera el camino del pasado, es solo historia que la gente recuerda; independientemente de su valor como referencia, sigue siendo el camino antiguo. Aunque se registra en el “libro sagrado”, el camino antiguo es historia; aunque no hay ni una sola página que registre el nuevo camino en el “libro sagrado”, es el actual. Este camino puede salvarte y cambiarte, porque es la obra del Espíritu Santo.

La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. Relativo a la Biblia (1)

La obra de Jesús solo tuvo lugar por causa de la redención del hombre y la crucifixión, por tanto, Él no tenía necesidad de hablar más palabras para conquistar a ningún hombre. Mucho de lo que enseñó salió de las palabras de las Escrituras, y aunque Su obra no las hubiera superado, todavía pudo cumplir la obra de la crucifixión. La suya no era una obra de palabra ni se realizó para conquistar a la humanidad, sino para redimirla. Él solo actuó como ofrenda por el pecado para la humanidad, y no como la fuente de la palabra para ella. No llevó a cabo la obra de los gentiles, que era la de conquistar al hombre, sino la de la crucifixión, llevada a cabo entre quienes creían que había un Dios. Aunque Su obra se realizó sobre el fundamento de las Escrituras, y aunque usó lo predicho por los antiguos profetas para condenar a los fariseos, esto fue suficiente para completar la obra de la crucifixión. Si la obra de hoy aún se llevara a cabo basándose en las predicciones de los antiguos profetas en las Escrituras, sería imposible conquistaros, porque el Antiguo Testamento no contiene relatos de vuestra rebeldía y vuestros pecados, pueblo chino; no hay historia de vuestros pecados. Por consiguiente, si esta obra permaneciese en la Biblia, nunca cederíais. La Biblia solo registra una historia limitada de los israelitas, y la misma es incapaz de establecer si sois malos o buenos, o de juzgaros. Imaginad que Yo tuviera que juzgaros de acuerdo a la historia de los israelitas; ¿continuaríais siguiéndome como lo hacéis hoy? ¿Sabéis lo difíciles que sois? Si no se hablaran palabras durante esta etapa, sería imposible completar la obra de conquista. Como no he venido a ser clavado en la cruz, debo hablar palabras que son independientes de la Biblia, a fin de que podáis ser conquistados.

La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. La visión de la obra de Dios (1)

Las palabras habladas por Dios en esta era son distintas de las que pronunció durante la Era de la Ley y también difieren de las que profirió durante la Era de la Gracia. La obra de la palabra no se hizo en la Era de la Gracia; solo se hizo mención de que se crucificó a Dios para redimir a toda la especie humana. La Biblia solo se refiere a la razón por la cual Jesús debía ser crucificado, al sufrimiento al que fue sometido durante la crucifixión y a cómo el hombre debía ser crucificado para Dios. Durante aquella era, la totalidad de la obra realizada por Dios se centró en la crucifixión. Durante la Era del Reino, Dios encarnado pronuncia palabras para conquistar a todos los que creen en Él. Esto es “La Palabra manifestada en carne”. Dios ha venido durante los últimos días para llevar a cabo esta obra y para hacer realidad el significado práctico de la Palabra manifestada en carne. Él sólo pronuncia palabras y rara vez se producen hechos. Esto es la esencia misma de la Palabra manifestada en carne, y cuando Dios encarnado pronuncia Sus palabras, es la aparición de la Palabra en la carne y la Palabra que se hace carne. “Al principio existía el Camino, y el Camino estaba junto a Dios, y el Camino era Dios, y la Palabra se hizo carne”.* Esto (la obra de la aparición de la Palabra en la carne) es la obra que Dios llevará a cabo en los últimos días, y es el capítulo final de la totalidad de Su plan de gestión; así, Dios tiene que venir a la tierra y manifestar Sus palabras en la carne. Lo que se hace hoy, lo que se hará en el futuro, lo que Dios completará, el destino final del hombre, quién se salvará, quién perecerá, etcétera, toda esta obra que debe realizarse al final se ha expuesto con claridad y el propósito de todo esto es hacer realidad el sentido real de la Palabra manifestada en carne. Los decretos administrativos y la constitución que se emitieron anteriormente, quién perecerá, quién entrará en el reposo, todas esas palabras deben cumplirse. Se trata de la obra realizada por el Dios encarnado principalmente durante los últimos días, de modo que la gente pueda comprender adónde pertenecen los que fueron predestinados por Dios, y adónde pertenecen los que no son predestinados por Él; cómo serán clasificados Su pueblo y Sus hijos, lo que le ocurrirá a Israel y lo que le ocurrirá a Egipto. En el futuro, cada una de estas palabras se cumplirá. El ritmo de la obra de Dios se va acelerando. Dios usa la palabra como el medio para hacerle saber al hombre lo que se ha de realizar en cada era, lo que ha de llevar a cabo el Dios encarnado de los últimos días y el ministerio que Él realizará, así como todas estas palabras tienen el propósito de manifestar el significado real de la Palabra manifestada en carne.

La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. Todo se lleva a cabo por la palabra de Dios

En la Era del Reino, Dios usa las palabras para dar paso a la nueva era, para cambiar los medios por los cuales Él obra y para llevar a cabo la obra de toda la era. Este es el principio por el cual Dios obra en la Era de la Palabra. Él se hizo carne y habla desde diferentes perspectivas, posibilitando que el hombre vea realmente a Dios, quien es la Palabra manifestada en la carne, y que contemple Su sabiduría y Su maravilla. Dios obra de esta manera para lograr mejor los objetivos de conquistar a la gente, perfeccionarla y descartarla. Este es el verdadero significado del uso de las palabras para obrar en la Era de la Palabra. A través de las palabras, las personas llegan a conocer la obra de Dios, Su carácter, la sustancia del hombre y aquello en lo que el hombre debe entrar. A través de las palabras, se logra toda la obra que Dios desea llevar a cabo en la Era de la Palabra. A través de las palabras, las personas son reveladas, descartadas y probadas. Las personas han visto estas palabras, han oído estas palabras y han reconocido su existencia. Como resultado, han llegado a creer en la existencia de Dios, en Su omnipotencia y sabiduría, así como en el corazón de Dios dispuesto a amar y salvar al hombre. El término “palabras” puede ser corriente y sencillo, pero las palabras procedentes de la boca del Dios encarnado sacuden el universo: transforman el corazón de las personas, sus nociones y su antiguo carácter, así como la apariencia que el mundo entero solía tener. A lo largo de las eras, solo el Dios de la actualidad obra de esta manera, y solo Él habla así y salva al hombre de ese modo. A partir de este momento, el hombre vive bajo la guía de las palabras de Dios, entre el pastoreo y la provisión de Sus palabras; toda la gente vive en el mundo de las palabras de Dios, entre las maldiciones y bendiciones de Sus palabras, y la mayoría vive bajo el juicio y el castigo de estas. Todas estas palabras y esta obra son en aras de la salvación del hombre, en aras del cumplimiento de la voluntad de Dios y en aras de cambiar el aspecto original del mundo de la antigua creación. Dios creó el mundo utilizando palabras, guía a todas las personas en el universo utilizando palabras, las conquista y las salva utilizando palabras, y al final Él utilizará palabras para llevar a la totalidad del mundo antiguo a su fin, completando así todo Su plan de gestión.

La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. La Era del Reino es la Era de la Palabra

Si las personas permanecen ancladas en la Era de la Gracia, nunca se liberarán de sus actitudes corruptas y, mucho menos, conocerán el carácter inherente de Dios. Si las personas viven siempre en medio de una gracia abundante pero no tienen el camino de vida que les permita conocer o satisfacer a Dios, entonces nunca lo obtendrán verdaderamente en su creencia en Él. Este tipo de creencia es, sin duda, lastimosa. Cuando hayas terminado de leer este libro, cuando hayas experimentado cada paso de la obra de Dios encarnado en la Era del Reino, sentirás que los deseos que has tenido durante muchos años se han realizado finalmente. Sentirás que solo ahora has visto realmente a Dios cara a cara, que solo ahora has contemplado Su rostro, oído Sus declaraciones personales, apreciado la sabiduría de Su obra y percibido, verdaderamente, cuán práctico y todopoderoso es Él. Sentirás que has obtenido muchas cosas que las personas en tiempos pasados nunca habían visto ni poseído. En este momento, sabrás claramente qué es creer en Dios y qué es conformarse a Sus intenciones. Por supuesto, si te aferras a los puntos de vista del pasado y rechazas y no aceptas el hecho de la segunda encarnación de Dios, entonces te quedarás con las manos vacías y no obtendrás nada, y, en última instancia, serás declarado culpable de oponerte a Dios. Los que son capaces de someterse a la verdad y someterse a la obra de Dios serán reclamados bajo el nombre del segundo Dios encarnado: el Todopoderoso. Serán capaces de aceptar la guía personal de Dios, obtendrán una verdad mayor y más elevada, así como la vida humana real. Contemplarán la visión que las personas del pasado nunca habían visto: “Y me volví para ver de quién era la voz que hablaba conmigo. Y al volverme, vi siete candelabros de oro; y en medio de los candelabros, vi a uno semejante al Hijo del Hombre, vestido con una túnica que le llegaba hasta los pies y ceñido por el pecho con un cinto de oro. Su cabeza y sus cabellos eran blancos como la blanca lana, como la nieve; sus ojos eran como llama de fuego; sus pies semejantes al bronce bruñido cuando se le ha hecho refulgir en el horno, y su voz como el ruido de muchas aguas. En su mano derecha tenía siete estrellas, y de su boca salía una aguda espada de dos filos; su rostro era como el sol cuando brilla con toda su fuerza” (Apocalipsis 1:12-16). Esta visión es la expresión de la totalidad del carácter de Dios, y la expresión de la totalidad de Su carácter es también la expresión de la obra de Dios en Su presente encarnación. En los torrentes de castigos y juicios, el Hijo del hombre expresa Su carácter inherente por medio de declaraciones, permitiendo que todos aquellos que acepten Su castigo y juicio vean el verdadero rostro del Hijo del hombre, que es un fiel retrato del rostro del Hijo del hombre visto por Juan. (Por supuesto, todo esto será invisible para aquellos que no acepten la obra de Dios en la Era del Reino). El verdadero rostro de Dios no puede articularse plenamente usando el lenguaje humano, y, por tanto, Dios usa el método de expresión de Su carácter inherente para mostrar Su verdadero rostro al hombre. Es decir, todos los que han apreciado el carácter inherente del Hijo del hombre han visto Su verdadero rostro, porque Dios es demasiado grande y no puede ser articulado plenamente usando el lenguaje humano. Una vez que el hombre haya experimentado cada paso de la obra de Dios en la Era del Reino, sabrá el verdadero sentido de las palabras de Juan cuando hablaba del Hijo del hombre entre los candelabros: “Su cabeza y Sus cabellos eran blancos como la blanca lana, como la nieve; Sus ojos eran como llama de fuego; Sus pies semejantes al bronce bruñido cuando se le ha hecho refulgir en el horno, y Su voz como el ruido de muchas aguas. En Su mano derecha tenía siete estrellas, y de Su boca salía una aguda espada de dos filos; Su rostro era como el sol cuando brilla con toda su fuerza”.

La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. Prefacio

Anterior: 6. Dais testimonio de que La Palabra manifestada en carne es el pequeño rollo que abre el Cordero como se profetiza en el Libro del Apocalipsis. Nosotros no creemos esto. Creemos que el “pequeño rollo” se refiere a la Biblia, que la Biblia es el pequeño rollo y que basta con solo leerla.

Siguiente: 8. Durante dos mil años, la fe del hombre en el Señor se ha basado en la Biblia. Después de que Dios Todopoderoso empezase la obra del juicio de los últimos días, todos aquellos que lo aceptaron a Él, se centraron en leer Sus palabras y rara vez leen la Biblia. Lo que quiero saber es cómo puede la gente abordar la Biblia y usarla correctamente después de aceptar la obra de Dios Todopoderoso de los últimos días.

Ajustes

  • Texto
  • Temas

Colores lisos

Temas

Fuente

Tamaño de fuente

Interlineado

Interlineado

Ancho de página

Índice

Buscar

  • Buscar en este texto
  • Buscar en este libro