213 Al fin puedo amar a Dios
I
Con un amor sincero y puro, y un corazón bondadoso y honesto,
te hiciste carne para salvar a la humanidad.
Veo que Tu humildad y Tu ocultación son muy hermosas,
y siento lo inconmensurable que eres.
Te sigo paso a paso, temblando de miedo; encuentro consuelo en Tus palabras.
Me acompañas en las tribulaciones
y el juicio de Tus palabras me purifica y me salva.
Al fin puedo amarte; al estar contigo día y noche,
he entendido Tus intenciones.
Al ver cada vez más de Tu belleza, he llegado a conocerte, Dios Todopoderoso.
Estás conmigo y he ganado mucho; a menudo me sorprendo gratamente.
Me has dado todo Tu amor; contigo a mi lado, el tiempo es muy valioso.
Tu amor me ha despertado y ha conmovido mi corazón;
deseo amarte y serte leal.
Has usado Tus palabras para juzgarme y purificarme,
salvándome de la influencia de Satanás.
II
He disfrutado mucho de Tu amor y he entendido la verdad,
por lo que te amo y te temo en mi corazón.
El dolor y el refinamiento me acercan más a Ti
y comprometo mi vida a dar un hermoso testimonio para glorificarte.
Te he seguido hasta hoy, he obtenido la verdad y vida,
y el camino se hace cada vez más luminoso.
Al contemplar Tu carácter justo y santo, he llegado a conocerte, Dios Todopoderoso.
Por Tu gracia ahora soy purificado y salvado, no sé cómo agradecerte.
Al practicar Tus palabras y vivir en la luz, debería esforzarme aún más por buscar amarte.