67 ¿Quién es considerado con las intenciones de Dios?
I
El hombre ha experimentado Mi calor, me ha servido de verdad y se ha sometido de verdad ante Mí, haciendo todo por Mí en Mi presencia. Pero las personas, hoy en día, no pueden conseguir esto; solo se echan a llorar en su espíritu como si hubiesen sido atrapadas de un tirón por un lobo hambriento y solo pudieran contemplarme con anhelante impotencia, suplicándome sin parar. Pero, al final, no pueden escapar de su predicamento. En el pasado, las personas hicieron promesas en Mi presencia, jurando por el cielo y la tierra en Mi presencia retribuir Mi bondad con su afecto. Lloraron amargamente ante Mí y el sonido de su llanto era desgarrador, difícil de soportar. Debido a su determinación, a menudo les brindaba ayuda.
II
Las personas han venido ante Mí innumerables veces para someterse a Mí y su adorable forma de comportarse ha sido difícil de olvidar. Innumerables veces me han amado, con una lealtad inquebrantable y una sinceridad admirable. En un sinnúmero de ocasiones me han amado al punto de sacrificar su vida misma; me han amado más que a sí mismas, y, viendo su sinceridad, he aceptado su amor. En incontables ocasiones se han ofrecido en Mi presencia, indiferentes frente a la muerte por Mí, y Yo he atenuado la preocupación que había en su frente y cuidadosamente he evaluado su semblante. Ha habido incontables ocasiones en las que las he amado como un tesoro valioso, y ha habido innumerables más en las que las he odiado como a Mi propio enemigo. No obstante, el hombre sigue sin poder comprender lo que hay en Mi mente.
III
Cuando las personas están tristes, vengo a consolarlas, y cuando están débiles, vengo a ayudarlas. Cuando están perdidas, les doy guía. Cuando lloran amargamente, limpio sus lágrimas. Sin embargo, cuando estoy triste, ¿quién puede consolarme con su corazón? Cuando estoy extremadamente angustiado, ¿quién es considerado con Mi corazón? Cuando estoy afligido, ¿quién puede curar las heridas de Mi corazón? Cuando necesito a alguien, ¿quién se ofrece a cooperar conmigo? ¿Puede ser que la actitud pasada de las personas hacia Mí se haya perdido ahora y que nunca regrese? ¿Por qué es que no queda nada de esto en su memoria? ¿Cómo es que la gente ha olvidado todo esto? ¿No es porque la humanidad ha sido corrompida por su enemigo?
de La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. Las palabras de Dios al universo entero, Capítulo 27