197 El significado de rebelarse contra la carne
I
La carne del hombre es como la serpiente: su sustancia es hacer daño a su vida y cuando consigue completamente lo que quiere, tu vida se va al traste. La carne es propia de Satanás. Siempre hay deseos extravagantes dentro de ella; la carne siempre piensa en sí misma y siempre desea facilidad y quiere disfrutar de la comodidad, carece de preocupación y sentido de la urgencia, se regodea en la holgazanería y, si la satisfaces hasta un determinado punto, acabará por devorarte. Que puedas o no lograr la vida ante Dios y cuál sea tu final definitivo, depende de cómo practiques tu rebelión contra la carne.
II
Dios te ha salvado, escogido y predestinado, pero si hoy no estás dispuesto a satisfacerle, si no estás dispuesto a poner en práctica la verdad, a rebelarte contra tu propia carne con un auténtico corazón amante de Dios, te terminarás destruyendo, y sufrirás un dolor extremo. Si siempre complaces la carne, Satanás te devorará gradualmente y te dejará sin vida y sin el toque del Espíritu, hasta que llegue el día en que estés totalmente en tinieblas en tu interior. Cuando vivas en la oscuridad, Satanás te habrá llevado cautivo; ya no tendrás más a Dios en tu corazón y en ese momento negarás Su existencia y lo abandonarás. Por tanto, si las personas desean amar a Dios, deben pagar el precio del dolor y soportar las dificultades. No hay necesidad de fervor y dificultades externos, tampoco de leer y correr más; más bien deberían desprenderse de las cosas que hay dentro de ellas: los pensamientos extravagantes, los intereses personales y sus propios planes, nociones y propósitos. Esa es la intención de Dios.
de La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. Solo amar a Dios es realmente creer en Él