Las personas dicen con frecuencia: “La virtud tiene su recompensa, la maldad su retribución”, ¿por qué ahora no elimina Dios entonces a todas las personas malvadas?

2 Mar 2021

Versículos bíblicos como referencia:

“Hay un tiempo señalado para todo, y hay un tiempo para cada suceso bajo el cielo” (Eclesiastés 3:1).

“Tal como ocurrió en los días de Noé, así será también en los días del Hijo del Hombre. Comían, bebían, se casaban y se daban en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca, y vino el diluvio y los destruyó a todos. Fue lo mismo que ocurrió en los días de Lot: comían, bebían, compraban, vendían, plantaban, construían; pero el día en que Lot salió de Sodoma, llovió fuego y azufre del cielo y los destruyó a todos. Lo mismo acontecerá el día en que el Hijo del Hombre sea revelado” (Lucas 17:26-30).

“Porque el Hijo del Hombre ha de venir en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces recompensara a cada uno según su conducta” (Mateo 16:27).

“He aquí, yo vengo pronto, y mi recompensa está conmigo para recompensar a cada uno según sea su obra” (Apocalipsis 22:12).

“Pues he aquí que llega el día que arderá como horno, y todos los orgullosos, y todos los que hacen el mal, se convertirán en rastrojo, y el día venidero los consumirá —dijo Jehová de los ejércitos— y no les dejará raíz ni rama. […] Y vosotros pisaréis a los malvados, pues ellos serán cenizas bajo las plantas de vuestros pies el día que Yo lleve a cabo esto” (Malaquías 4:1-3).

Las palabras relevantes de Dios:

Todo lo que Él hace se planea con precisión. Cuando ve desarrollarse una cosa o una situación, existe un estándar por el que medirlas a Sus ojos, y este determinará si comienza un plan para lidiar con ellas o cómo tratarlas. Él no es indiferente ni insensible hacia todo. En realidad, es todo lo contrario. Aquí hay un versículo que Dios le dijo a Noé: “He decidido poner fin a toda carne, porque la tierra está llena de violencia por causa de ellos; y he aquí, voy a destruirlos juntamente con la tierra”. ¿Afirman las palabras que Dios dijo esa vez que sólo destruiría a los seres humanos? ¡No! Él declaró que iba a destruir todo lo vivo, lo que tuviera carne. ¿Por qué quería Dios la destrucción? Aquí hay otra revelación del carácter de Dios; a Sus ojos, existe un límite para Su paciencia respecto a la corrupción del hombre, a la inmundicia, la violencia, y la desobediencia de toda carne. ¿Cuál es Su límite? Es como Dios mismo dijo: “Miró Dios a la tierra, y he aquí que estaba corrompida, porque toda carne había corrompido su camino sobre la tierra”. ¿Qué significa la frase “porque toda carne había corrompido su camino sobre la tierra”? Significa que al llenarse de corrupción el comportamiento de todas las cosas vivientes y verlo Dios, tuvo que destruirlas, incluidas las que le seguían, las que invocaban Su nombre, las que una vez le hicieron holocaustos, las que lo reconocían verbalmente y hasta le alababan. Ese fue el límite de Dios. ¿Hasta qué punto mantuvo Dios, pues, la paciencia con el hombre y la corrupción de toda carne? Hasta el punto en que todas las personas, seguidoras de Dios o incrédulas, dejaron de caminar por la senda correcta y el hombre no solo estaba corrompido moralmente y lleno de maldad, sino que no había nadie que creyese en la existencia de Dios, y mucho menos que considerara que Él gobierna el mundo, que puede traer luz y la senda correcta a las personas. Hasta el punto de que el hombre despreció la existencia de Dios y no le permitió existir. Una vez que la corrupción del hombre llegó a semejante nivel, Él ya no lo soportó más. ¿Qué la sustituiría? Llegarían la ira y el castigo de Dios. ¿No era esto una revelación parcial del carácter de Dios? En esta era, ¿no hay hombres justos a ojos de Dios? ¿No hay hombres perfectos a ojos de Dios? ¿Es esta una era en la que la conducta de toda carne sobre la tierra es corrupta a los ojos de Dios? En estos tiempos, aparte de aquellos a quienes Dios quiere hacer completos y los que pueden seguir a Dios y aceptar Su salvación, ¿no están todas las personas de carne desafiando el límite de la paciencia de Dios? ¿No está lleno de violencia todo lo que acontece a vuestro alrededor, lo que veis con vuestros ojos y oís con vuestros oídos, y experimentáis personalmente cada día en este mundo? A los ojos de Dios, ¿no debería un mundo así, una era así, ser finalizada? Aunque el trasfondo de la era actual sea completamente diferente del de la época de Noé, los sentimientos y la ira de Dios hacia la corrupción del hombre siguen siendo exactamente los mismos. Él puede ser paciente debido a Su obra, pero a la luz de las circunstancias y condiciones, a ojos de Dios este mundo tendría que haber sido destruido hace ya mucho tiempo. Las circunstancias están muy lejos de lo que eran cuando el diluvio destruyó el mundo.

Extracto de ‘La obra de Dios, el carácter de Dios y Dios mismo I’ en “La Palabra manifestada en carne”

En la época de Noé, los hombres habían estado comiendo y bebiendo, casándose y dándose en matrimonio hasta un punto que a Dios le resultó insoportable de presenciar, por lo que envió un gran diluvio para destruir a la humanidad y sólo dejó a la familia de ocho miembros de Noé y toda especie de aves y bestias. En los últimos días, sin embargo, aquellos que Dios guarda son todos los que le han sido leales hasta el final. Aunque ambas fueron épocas de gran corrupción, insoportable de presenciar para Dios, y la humanidad fue tan corrupta en ambas eras que negó a Dios como el Señor, Dios destruyó a todos los hombres del tiempo de Noé. En ambas épocas, la humanidad ha afligido a Dios en gran manera, pero Él ha seguido siendo paciente con los hombres en los últimos días hasta ahora. ¿Por qué? ¿Nunca habéis pensado en ello? Si de verdad no lo sabéis, permitidme decíroslo. La razón por la que Dios puede tratar a los hombres con misericordia en los últimos días no es porque sean menos corruptos que los de la época de Noé ni porque hayan mostrado arrepentimiento a Dios, mucho menos se debe a que Él no pueda destruir a los hombres en los últimos días en los que la tecnología ha avanzado tanto. Más bien, la razón es que a Dios le queda obra por realizar en un grupo de hombres en los últimos días y que Dios desea realizarla Él mismo en esta encarnación. Además, Dios desea escoger a una parte de este grupo como Sus objetos de salvación, el fruto de Su plan de gestión y llevar a esos hombres con Él a la siguiente era.

Extracto de ‘¿Sabías que Dios ha hecho algo grande entre los hombres?’ en “La Palabra manifestada en carne”

En la actualidad, independientemente de sus acciones, y siempre y cuando no obstruyan la gestión de Dios y no tengan nada que ver con la nueva obra de Dios, tales personas no estarán sujetas a la retribución correspondiente, porque el día de la ira aún no ha llegado. Las personas creen que hay mucho con lo que Dios ya debería haber tratado y piensan que esos hacedores de maldad deben estar sujetos a la retribución tan pronto como sea posible. Pero debido a que la obra de la gestión de Dios todavía tiene que llegar a un fin, y el día de la ira aún no ha llegado, los injustos siguen llevando a cabo sus hechos injustos. […] Ahora no es tiempo para el castigo del hombre, sino tiempo para llevar a cabo la obra de conquista, a menos que haya los que dañan la gestión de Dios, en cuyo caso estarán sujetos al castigo en función de la gravedad de sus acciones.

Extracto de ‘La obra de Dios y la práctica del hombre’ en “La Palabra manifestada en carne”

El propósito de la obra de Dios sobre el hombre es permitirle cumplir la voluntad de Dios y se hace para traerle la salvación. Por lo tanto, durante el tiempo de Su salvación del hombre Él no lleva a cabo la obra de castigarlo. Mientras trae la salvación al hombre, Dios no castiga el mal ni recompensa el bien, ni tampoco revela los destinos de varias clases de personas. En cambio, solo después de que la etapa final de Su obra esté completa, Él llevará a cabo la obra de castigar el mal y recompensar el bien y solo entonces revelará el final de todas las diferentes clases de personas. Los que son castigados serán aquellos que realmente son incapaces de ser salvados, mientras que los que son salvados serán aquellos que han obtenido la salvación de Dios durante el tiempo de Su salvación del hombre. Mientras la obra de salvación de Dios se lleva a cabo, todos los que puedan ser salvados serán salvados, en todo lo posible, sin descartar a ninguno de ellos, ya que el propósito de la obra de Dios es salvar al hombre. Todos aquellos que durante el tiempo de la salvación del hombre por parte de Dios no puedan alcanzar un cambio en su carácter, además de todos aquellos que no puedan someterse completamente a Dios, se convertirán en objetos de castigo.

Extracto de ‘Debes dejar de lado las bendiciones del estatus y entender la voluntad de Dios para traer la salvación al hombre’ en “La Palabra manifestada en carne”

Una vez así categorizados, no serán castigados ni recompensados de inmediato; más bien, Dios solo llevará a cabo Su obra de castigar el mal y recompensar el bien después de haber finalizado Su obra de conquista en los últimos días. De hecho, Él ha estado separando a los humanos entre el bien y el mal desde que empezó a llevar a cabo Su obra entre ellos. Es simplemente que Él recompensará a los justos y castigará a los malvados solo después de que Su obra se haya completado; no es que los separará en categorías una vez se haya completado Su obra y después llevará a cabo Su tarea de castigar el mal y recompensar el bien inmediatamente. Su obra última de castigar el mal y recompensar el bien es para purificar por completo a todos los humanos para que Él pueda llevar a una humanidad completamente santa al reposo eterno. Esta etapa de Su obra es la más crucial. Es la etapa final de toda Su obra de gestión. Si Dios no destruyera a los malvados y los dejara permanecer, entonces los humanos todavía no podrían entrar en el reposo y Dios no podría llevar a toda la humanidad a un reino mejor. Esta obra no estaría completa. Cuando Él termine Su obra, toda la humanidad será completamente santa; solo de esta manera Dios podrá vivir en paz en el reposo.

Extracto de ‘Dios y el hombre entrarán juntos en el reposo’ en “La Palabra manifestada en carne”

El fin de todas las cosas se está acercando, ¿quieres saber cómo el Señor recompensará el bien, castigará el mal y determinará el fin de cada uno? Bienvenido a contactarnos para descubrir la respuesta.

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