8. Dais testimonio de que Dios Todopoderoso es Cristo de los últimos días, la aparición del Salvador, y de que está expresando la verdad y llevando a cabo la obra del juicio empezando por la casa de Dios para purificar y salvar al hombre por completo y para librarlo de la influencia oscura de Satanás. ¿Cómo purifica y salva Dios Todopoderoso al hombre por completo?

Las palabras relevantes de Dios:

La obra de Dios en la encarnación actual consiste en expresar Su carácter principalmente por medio del castigo y el juicio y, con base en esto, traer más verdad al hombre y señalarle más formas de práctica, y, de este modo, lograr Su objetivo de conquistar al hombre y salvarlo de sus actitudes corruptas. Esto es lo que yace detrás de la obra de Dios en la Era del Reino.

La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. Prefacio

Cristo de los últimos días usa una variedad de verdades para enseñar al hombre, para dejar la sustancia del hombre en evidencia y para diseccionar sus palabras y acciones. Estas palabras comprenden verdades diversas tales como el deber del hombre, cómo el hombre debe someterse a Dios, cómo debe ser leal a Dios, cómo debe vivir una humanidad normal, así como la sabiduría y el carácter de Dios. Todas estas palabras están dirigidas a la sustancia del hombre y a sus actitudes corruptas. En particular, las palabras que exponen cómo el hombre rechaza a Dios están incluso más dirigidas a que el hombre es una personificación de Satanás y una fuerza hostil contra Dios. Al realizar Su obra de juicio, Dios no explica completamente la naturaleza del hombre en unas pocas palabras; desenmascara y poda a largo plazo. Todos estos métodos diferentes de desenmascaramiento y poda no pueden ser sustituidos por palabras corrientes; en cambio, la verdad que el hombre no posee en absoluto se usa para llevar a cabo esta obra de dejar en evidencia y podar. Solo los métodos de este tipo pueden llamarse juicio; solo a través de este tipo de juicio puede el hombre ser doblegado y estar completamente convencido respecto a Dios y, además, obtener un conocimiento verdadero de Dios. Lo que la obra de juicio propicia es el entendimiento del hombre sobre el verdadero rostro de Dios y la verdad sobre su propia rebeldía. La obra de juicio le ha permitido al hombre obtener mucho entendimiento de las intenciones de Dios, del propósito de la obra de Dios y de los misterios que le son incomprensibles. También le ha permitido al hombre entender y conocer su esencia corrupta y la raíz de su corrupción, así como descubrir su feo rostro. Estos efectos son todos propiciados por la obra de juicio, porque la esencia de esta obra es, en realidad, la obra de abrir la verdad, el camino y la vida de Dios a todos aquellos que tienen fe en Él. Esta obra es la obra de juicio realizada por Dios.

La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. Cristo hace la obra del juicio con la verdad

¿A través de qué método se logra el perfeccionamiento del hombre por parte de Dios? Se logra por medio de Su carácter justo. El carácter de Dios se compone, principalmente, de la justicia, la ira, la majestad, el juicio y la maldición, y Él perfecciona al hombre, principalmente, por medio de Su juicio. Algunas personas no lo entienden y preguntan por qué Dios solo puede hacer perfecto al hombre por medio del juicio y la maldición. Dicen: “Si Dios maldijera al hombre, ¿acaso no moriría el hombre? Si Dios juzgara al hombre, ¿acaso el hombre no sería condenado? Entonces, ¿cómo puede aun así ser hecho perfecto?”. Esas son las palabras de la gente que no conoce la obra de Dios. Lo que Dios maldice es la rebeldía del hombre, y lo que Él juzga son sus pecados. Aunque Él habla con severidad y sin contar para nada con los sentimientos del hombre, deja en evidencia todo lo que hay en su interior y, a través de algunas palabras severas, expone lo que es sustancial dentro del hombre; a través de ese juicio, le otorga al hombre un conocimiento profundo de la sustancia de la carne y, así, el hombre se somete ante Dios. La carne del hombre es del pecado y de Satanás, es rebelde y es el objeto del castigo de Dios. Así pues, para permitirle al hombre conocerse a sí mismo, deben sobrevenirle las palabras del juicio de Dios y debe emplearse todo tipo de refinamiento; solo entonces puede ser efectiva la obra de Dios.

La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. Solo al experimentar pruebas dolorosas puedes conocer la hermosura de Dios

Ya sea que Dios juzgue al hombre o lo maldiga, ambas cosas perfeccionan al hombre: ambas se hacen con el propósito de perfeccionar lo que es impuro dentro del hombre. A través de este medio, el hombre es refinado y Sus palabras y Su obra perfeccionan aquello de lo que carece el hombre en su interior. Cada paso de la obra de Dios —ya sean las palabras ásperas o el juicio o el castigo— perfecciona al hombre y es absolutamente apropiado. Nunca a lo largo de las eras y generaciones ha llevado a cabo Dios una obra como esta; en la actualidad, Él obra en vosotros y os hace apreciar Su sabiduría. Aunque hayáis sufrido algo de dolor por dentro, vuestro corazón siempre está asentado y en paz; el hecho de que seáis capaces de disfrutar esta etapa de la obra de Dios es tu buena fortuna. Independientemente de lo que podáis ganar en el futuro, veis que toda la obra de Dios en vosotros hoy es amor. Si el hombre no experimenta el juicio y el refinamiento de Dios, si se limita a actuar siempre de cara al exterior y a mostrar un fervor externo, mientras que su carácter nunca cambia, ¿acaso esto cuenta como ser ganado por Dios? Hoy, aunque todavía hay mucha altivez en el hombre, su carácter es mucho más estable que antes. La poda que Dios lleva a cabo contigo la hace con el fin de salvarte y, aunque puedas sentir algo de dolor en el momento, cuando llegue el día en el que cambie tu carácter, mirarás en retrospectiva y verás cuán sabia es la obra de Dios, y en ese instante podrás entender realmente la intención de Dios.

La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. Solo al experimentar pruebas dolorosas puedes conocer la hermosura de Dios

Si no conoces el carácter de Dios, caerás inevitablemente durante las pruebas, porque no sabes cómo perfecciona Él a las personas ni por qué medios lo hace; y cuando Sus pruebas te sobrevengan y no concuerden con tus nociones, serás incapaz de mantenerte firme. El amor verdadero de Dios es todo Su carácter, y, cuando todo Su carácter se revela a las personas, ¿qué le trae esto a su carne? Cuando el carácter justo de Dios se revela a las personas, su carne sufre inevitablemente mucho dolor. Si no lo padeces, Dios no puede perfeccionarte ni serás capaz de dedicarle amor verdadero. Si Dios te perfecciona, debe revelarte todo Su carácter. Desde el momento de la creación hasta hoy, Él nunca ha revelado todo Su carácter al hombre; sin embargo, durante los últimos días se lo revela a este grupo de personas a las que ha predestinado y seleccionado. y, al perfeccionar a las personas, revela Su carácter, por medio de lo cual hace completo a un grupo de personas. Ese es el amor verdadero de Dios por las personas. Experimentar el verdadero amor de Dios requiere que las personas soporten un dolor extremo y paguen un alto precio. Solo entonces pueden las personas ser ganadas por Dios y, al final, estas serán capaces de devolverle su amor verdadero; solo entonces quedará satisfecho el corazón de Dios. Si las personas desean que Dios las haga perfectas, si desean seguir Su voluntad y ofrecerle todo su amor verdadero, deben experimentar mucho dolor y muchos tormentos de sus circunstancias y, así, ser sometidas a un sufrimiento similar al de estar al borde de la muerte, lo que finalmente las obliga a devolverle a Dios su corazón sincero. Durante el sufrimiento y el refinamiento, se revela si alguien ama verdaderamente a Dios o no. La purificación de Dios del amor de las personas también se logra solo por medio del sufrimiento y el refinamiento.

La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. Solo amar a Dios es realmente creer en Él

Dios tiene muchos medios para perfeccionar al hombre. Emplea toda clase de ambientes para podar las actitudes corruptas del hombre y usa varias cosas para poner al hombre en evidencia; en un sentido poda al hombre, en otro lo revela, en otro pone al hombre al descubierto, escarbando y dejando en evidencia los “misterios” en las profundidades del corazón del hombre, y mostrándole al hombre su naturaleza al dejar en evidencia muchos de sus estados. Dios perfecciona al hombre a través de muchos métodos —por medio de la exposición, por medio de la poda, por medio del refinamiento y por medio del castigo— para que el hombre pueda saber que Dios es práctico.

La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. Solo los que se enfocan en la práctica pueden ser perfeccionados

La obra que se está haciendo ahora es para hacer que las personas se rebelen contra Satanás y su antiguo antepasado. Todos los juicios por la palabra tienen como meta desenmascarar las actitudes corruptas de las personas y permitirles entender la esencia de la vida. Estos juicios repetidos les traspasan el corazón. Cada juicio está relacionado de manera directa con su porvenir y tiene la intención de herir sus corazones para que puedan desprenderse de todas esas cosas y de esa manera llegar a conocer la vida, conocer este mundo inmundo, conocer la sabiduría y omnipotencia de Dios y también conocer a la humanidad que Satanás ha corrompido. Cuanto más son así el castigo y el juicio, más se puede herir el corazón del hombre y más se puede despertar su espíritu. El objetivo de tal juicio es despertar los espíritus de las personas extremadamente corruptas y las más profundamente engañadas. El hombre no tiene espíritu, es decir, su espíritu murió hace mucho y no sabe que hay un cielo, no sabe que hay un Dios y ciertamente no sabe que está luchando en el abismo de la muerte; ¿cómo podría saber el hombre que está viviendo en este malvado infierno humano? ¿Cómo podría saber que este cadáver podrido suyo ha caído en el Hades de la muerte después de que fuera corrompido por Satanás? ¿Cómo podría saber que todas las cosas en la tierra ya hace mucho que han sido arruinadas por la humanidad y no pueden repararse? ¿Y cómo podría saber que el Creador ha venido a la tierra hoy y está buscando un grupo de personas corruptas a quienes Él pueda salvar? Aunque el hombre haya experimentado cada refinamiento y juicio posibles, su conciencia entumecida ha seguido sin conmoverse en absoluto y es virtualmente insensible. ¡Qué degenerado es el hombre! Aunque esta clase de juicio es como el cruel granizo que cae del cielo, este es el mayor beneficio para el hombre. Sin juzgar a las personas de esta manera, no se podría lograr el resultado y sería absolutamente imposible salvarlas del abismo de la miseria. Sin obrar de esta manera, sería muy difícil que las personas salieran del Hades porque sus corazones murieron hace mucho y sus espíritus hace mucho que fueron pisoteados por Satanás. Salvaros a vosotros, que os habéis hundido en lo más hondo de las profundidades de la degeneración, requiere llamaros denodadamente, juzgaros denodadamente y solo entonces se pueden despertar vuestros corazones congelados.

La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. Solo los perfeccionados pueden vivir una vida significativa

Deberías saber que el que Dios perfeccione, complete y gane a los hombres no trae nada sino espadas y azotes para su carne, además de sufrimiento sin fin, el ardor del fuego, juicio, castigo y maldiciones sin misericordia, y pruebas sin límite. Tal es la historia real y la verdad sobre la obra de gestionar al hombre. Sin embargo, todas estas cosas están dirigidas contra la carne del hombre y todas las flechas de hostilidad se dirigen sin piedad hacia la carne del hombre (porque el hombre es inocente). Todo esto es por el bien de Su gloria y testimonio y para Su gestión. Esto se debe a que Su obra no es solamente por el bien de la humanidad, sino además por todo el plan y para cumplir Su intención original cuando Él creó a la humanidad. Por lo tanto, tal vez el noventa por ciento de las experiencias del hombre son sufrimientos y pruebas de fuego, y hay muy pocos, o incluso ninguno, de esos días dulces y felices que la carne del hombre ha anhelado. Más incapaz aún es el hombre de disfrutar momentos felices en la carne, pasando preciados momentos con Dios. La carne es inmunda así que lo que la carne del hombre ve o disfruta no es nada sino el castigo de Dios, que el hombre encuentra desconsiderado, como si le faltara razón normal. Esto es porque Dios revelará Su carácter justo, el cual es “desconsiderado con el hombre”, y Él no tolera las ofensas del hombre y odia a los enemigos. Dios abiertamente revela todo Su carácter a través de cualquier medio necesario, concluyendo así la obra de Su batalla de seis mil años con Satanás, ¡la obra de la salvación de toda la humanidad, y la destrucción del viejo Satanás!

La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. El propósito de gestionar al hombre

Cada una de las palabras de Dios golpea nuestros puntos mortales y nos deja heridos e inspira temor en nosotros. Él deja en evidencia nuestras nociones, nuestras imaginaciones y nuestras actitudes corruptas. Desde cada palabra y acción, cada uno de nuestros movimientos, hasta cada uno de nuestros pensamientos e ideas, nuestra esencia-naturaleza se revela en Sus palabras, lo que nos coloca en un estado de miedo y temblor sin tener donde esconder nuestra vergüenza. Uno a uno, nos dice sobre todas nuestras acciones, nuestras metas e intenciones, hasta las actitudes corruptas que nosotros mismos nunca hemos descubierto, haciéndonos sentir expuestos en toda nuestra miserable imperfección e incluso completamente convencidos. Nos juzga por oponernos a Él, nos castiga porque blasfemamos y lo condenamos, nos hace sentir que a Sus ojos no tenemos ni una sola cualidad positiva y que somos satanases vivientes. Nuestras esperanzas se truncan; ya no nos atrevemos a hacerle ninguna demanda excesiva ni a albergar ningún designio sobre Él, y hasta nuestros sueños se desvanecen de la noche a la mañana. Este es un hecho que ninguno de nosotros se puede imaginar y que ninguno de nosotros puede aceptar. Por espacio de un momento, perdemos nuestro equilibrio interno y no sabemos cómo continuar en el camino que está por delante, ni cómo continuar en nuestras creencias. Parece como si nuestra fe volviera a empezar desde cero, y como si nunca hubiéramos conocido al Señor Jesús ni nos hubiéramos familiarizado con Él. Todo lo que está delante de nuestros ojos nos llena de perplejidad y nos hace vacilar indecisos. Estamos consternados, estamos desilusionados, y en lo profundo de nuestro corazón hay una cólera y una vergüenza irreprimibles. Tratamos de desahogarnos, de encontrar una salida y, es más, tratamos de seguir esperando a nuestro Salvador Jesús, para poder derramar nuestro corazón ante Él. Aunque hay veces en las que desde fuera no parecemos altivos ni humildes, en nuestro corazón tenemos una sensación de pérdida que nunca hemos sentido antes. Aunque a veces parezcamos inusualmente calmados por fuera, nuestra mente se agita con tormento como un mar tempestuoso. Su juicio y Su castigo nos han despojado de todas nuestras esperanzas y sueños, poniendo fin a nuestros deseos extravagantes, y dejándonos reacios a creer que Él es nuestro Salvador y es capaz de salvarnos. Su juicio y Su castigo han abierto un abismo entre nosotros y Él, tan profundo que nadie siquiera está dispuesto a cruzarlo. Su juicio y Su castigo es la primera vez que hemos sufrido un revés tan grande y una humillación tan grande en nuestra vida. Su juicio y Su castigo han hecho que sintamos verdaderamente el honor de Dios y Su intolerancia ante la ofensa del hombre; en comparación, somos sumamente vulgares y sumamente inmundos. Su juicio y Su castigo nos han hecho ser conscientes por primera vez de nuestra arrogancia y vanidad, y de cómo el hombre nunca será igual a Dios ni comparable a Él. Su juicio y Su castigo nos han hecho anhelar dejar de vivir en semejantes actitudes corruptas, deshacernos de esta esencia-naturaleza tan pronto como sea posible, y dejar de ser aborrecidos por Él y de resultarle repugnantes. Su juicio y Su castigo nos han dispuesto a someternos y obedecer Sus palabras, dejar de rebelarnos contra Sus orquestaciones y disposiciones. Su juicio y Su castigo nos han dado una vez más el deseo de sobrevivir, y nos han hecho sentir felices de aceptarlo como nuestro Salvador… Hemos salido de la obra de conquista, del infierno, del valle de sombra de muerte… ¡Dios Todopoderoso nos ha ganado, a este grupo de personas! ¡Ha triunfado sobre Satanás y ha derrotado a las multitudes de Sus enemigos!

La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. Apéndice IV: Contemplando la aparición de Dios en Su juicio y Su castigo

Anterior: 7. Dais testimonio de que Dios hace la obra del juicio durante los últimos días para purificar y salvar al hombre por completo, pero he leído las palabras expresadas por Dios Todopoderoso y algunas de ellas son bastante estrictas: condenan y maldicen al hombre. ¿No es este el castigo del hombre? ¿Cómo puede llamarse la purificación y salvación del hombre?

Siguiente: 9. Los israelitas han creído en Jehová de generación en generación, y hay gente que cree en el Señor Jesús en todo el mundo. Como Jehová, el Señor Jesús y Dios Todopoderoso son un mismo Dios, ¿por qué decís que, independientemente de si la gente cree en Jehová o en Jesús, si no acepta la obra del juicio de Dios Todopoderoso de los últimos días, será eliminada?

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