Las ovejas de Dios oyen la voz de Dios

Contenido

Capítulo 7 Otros varios aspectos de las verdades que son lo mínimo que los nuevos creyentes deben entender

5. La fe en Dios no sólo debe ser para buscar la paz y las bendiciones.

Palabras relevantes de Dios:

Ya que crees en el Dios práctico, el día de hoy te debes situar en el camino correcto. Al tener fe en Dios, no solo debes buscar las bendiciones, sino debes buscar amar a Dios y conocer a Dios. Por medio de Su iluminación y tu propia búsqueda, puedes comer y beber Su palabra, desarrollar un verdadero entendimiento de Dios, y tener un amor verdadero de Dios que brote de tu corazón. En otras palabras, tu amor por Dios es el más genuino, de tal manera que nadie puede destruirlo o ponerse en el camino de tu amor por Él. Entonces, estás en el camino correcto de la fe en Dios. Esto prueba que perteneces a Dios, porque Dios ha tomado posesión de tu corazón, por lo que nada más puede poseerte. Debido a tu experiencia, al precio que pagaste y a la obra de Dios, eres capaz de desarrollar un amor espontáneo por Dios. Entonces eres liberado de la influencia de Satanás y vives a la luz de la palabra de Dios. Solo cuando te has librado de la influencia de las tinieblas puedes considerar que has ganado a Dios. En tu creencia en Dios, debes buscar esta meta. Este es el deber de cada uno de vosotros.

de ‘Ya que crees en Dios debes vivir por la verdad’ en “La Palabra manifestada en carne”

Experimentar a Dios no se trata de disfrutar Su gracia, sino más bien de sufrir por tu amor por Él. Ya que disfrutas la gracia de Dios, también debes disfrutar el castigo de Dios—debes experimentar todas estas cosas. Puedes experimentar el esclarecimiento de Dios en ti y también puedes experimentar Sus tratos y Su juicio. De esa manera, experimentas todos los lados. Dios ha hecho la obra de juicio en ti y Él también ha hecho la obra de castigo en ti. La palabra de Dios ha tratado contigo, pero Él también te ha esclarecido y te ha iluminado. Cuando quieres escapar, la mano de Dios te sigue sosteniendo. Toda esta obra es para que sepas que todo acerca del hombre está a merced de Dios. Puedes pensar que creer en Dios se trata de sufrir o de hacer muchas cosas para Él, o por la paz de tu carne, o para que todo te salga bien, para que todo sea cómodo, pero ninguno de estos son los propósitos que las personas deben tener para creer en Dios. Si eso es lo que tú crees, entonces tu perspectiva es incorrecta y simplemente no puedes ser perfeccionado. Las acciones de Dios, el carácter justo de Dios, Su sabiduría, Su palabra, y lo maravilloso e insondable que Él es, todas son cosas que las personas deben tratar de entender. Usa esta comprensión para deshacerte de las peticiones personales así como de las esperanzas y concepciones individuales que hay en tu corazón. Sólo cuando eliminas éstas, puedes poseer las condiciones que Dios demanda. Sólo a través de esto puedes tener vida y complacer a Dios. Creer en Dios es para complacer a Dios, para vivir el carácter que Él exige, para dejar que Sus acciones y Su gloria se manifiesten a través de este grupo de personas indignas. Esa es la perspectiva correcta de creer en Dios y también la meta que debes buscar. Debes tener el punto de vista correcto de creer en Dios y buscar obtener la palabra de Dios. Tienes que comer y beber la palabra de Dios y poder vivir la verdad y, sobre todo, ver las obras prácticas de Dios, sus maravillosas obras por todo el universo, así como la obra práctica que Él hace en la carne. A través de sus experiencias prácticas, las personas pueden comprender cómo Dios hace Su obra en ellas, cuál es Su voluntad para ellas. Todo esto es para eliminar su corrupto carácter satánico. Deshazte de lo impuro y de lo injusto que hay dentro de ti, quítate las intenciones equivocadas para que puedas desarrollar la verdadera fe en Dios. Sólo teniendo fe verdadera puedes realmente amar a Dios. Puedes amar genuinamente a Dios sobre los cimientos de tu creencia en Él. ¿Puedes lograr amar a Dios sin creer en Él? Ya que crees en Dios, no puedes estar confundido al respecto. Algunas personas se llenan de vigor tan pronto como ven que la fe en Dios les traerá bendiciones, pero pierden toda la energía tan pronto como ven que tienen que enfrentarse a los refinamientos. ¿Eso es creer en Dios? Al final, la fe en Dios se trata de la obediencia total ante Él. Crees en Dios pero todavía le exiges mucho, tienes muchas concepciones religiosas que no puedes abandonar, intereses personales que no puedes soltar, o todavía buscas las bendiciones de la carne y quieres que Dios rescate tu carne, que salve tu alma, todas éstas son representaciones de las personas que tienen la perspectiva equivocada. Aunque las personas que tienen creencias religiosas tienen fe en Dios, no buscan el cambio en su carácter, no buscan el conocimiento de Dios y sólo van tras los intereses de su carne. Muchos entre vosotros tenéis fe que pertenecen a la categoría de creencias religiosas. Esa no es la fe verdadera en Dios. Para creer en Dios las personas deben poseer un corazón que sufra por Él y la determinación de entregarse a Dios. A menos que cumplan con estas dos condiciones, no se considera como fe en Dios ni se podrá lograr el cambio en el carácter. Sólo las personas que genuinamente buscan la verdad, que tratan de conocer a Dios y que buscan la vida son las que verdaderamente creen en Dios.

de ‘Los que serán hechos perfectos deben someterse al refinamiento’ en “La Palabra manifestada en carne”

Es creer en Dios para que puedas obedecerle, amarle y llevar a cabo el deber que debería realizar una criatura de Dios. Este es el objetivo de creer en Dios. Se tiene que lograr el conocimiento de la hermosura de Dios, de lo digno que Él es de reverencia, de cómo Él hace la obra de salvación y de perfeccionamiento en Sus criaturas; esto es lo mínimo que debe poseer en su creencia de Dios. Creer en Dios es, principalmente, el cambio de la vida en la carne a la vida de amar a Dios, de una vida dentro de lo natural a una vida dentro del ser de Dios, es salir de debajo del dominio de Satanás y vivir bajo el cuidado y la protección de Dios, es ser capaz de lograr obedecer a Dios y no a la carne, es permitir que Él gane todo tu corazón, permitirle que te perfecciones y liberarte del carácter satánico corrupto. Creer en Dios es, principalmente, para que Su poder y Su gloria puedan manifestarse en ti y tú puedas realizar Su voluntad, Su plan y seas capaz de dar testimonio de Él delante de Satanás. Creer en Dios no debería ser para contemplar señales y prodigios ni por el bien de tu carne personal, sino para buscar conocer a Dios y ser capaz de obedecer, y, como Pedro, obedecerle hasta la muerte. Esto es, principalmente, lo que se puede lograr.

de ‘Todo se realiza por la Palabra de Dios’ en “La Palabra manifestada en carne”

Muchos de los que siguen a Dios solo se preocupan por cómo obtener bendiciones y evitar el desastre. A la mención de la obra y la gestión de Dios, quedan en silencio y pierden todo el interés. Creen que conocer tales cuestiones tediosas no desarrollará sus vidas ni será beneficioso y, así, aunque han oído mensajes acerca de la gestión de Dios, los tratan como si nada. No los ven como algo precioso que se debe aceptar, y menos aún lo reciben como parte de sus vidas. Esas personas tienen un objetivo muy simple al seguir a Dios: obtener bendición, y son demasiado perezosas para atender a cualquier cosa que no implique este objetivo. Para ellas, creer en Dios para obtener bendiciones es la más legítima de las metas y el propio valor de su fe. Cualquier cosa que no logre este objetivo no les afecta. Tal es el caso de la mayoría de los que creen en Dios hoy. Su objetivo y su motivación parecen legítimos porque, al mismo tiempo que creen en Dios, también se gastan para Él, se dedican a Él, y cumplen su obligación. Entregan su juventud, abandonan a la familia y su trabajo, e incluso pasan años ocupados lejos de su hogar. Por causa de su objetivo definitivo, cambian sus intereses, alteran su perspectiva en la vida, e incluso cambian la dirección que buscan, pero no pueden cambiar el objetivo de su creencia en Dios. Corretean por la gestión de sus propios ideales; no importa cuán lejos esté el camino ni cuántas dificultades y obstáculo haya a lo largo del mismo, se mantienen firmes y sin miedo a la muerte. ¿Qué poder les hace continuar entregándose de esta forma? ¿Es su conciencia? ¿Es su carácter excelente y noble? ¿Es su determinación a luchar con las fuerzas del mal hasta el mismo final? ¿Es su fe en la que dan testimonio de Dios sin buscar recompensa? ¿Es su lealtad por la que están dispuestos a entregarlo todo para cumplir la voluntad de Dios? ¿O es su espíritu de devoción en el que siempre han renunciado a exigencias personales extravagantes? ¡Que personas que nunca han conocido la obra del plan de gestión de Dios den tanto, es simplemente un milagro maravilloso! Por el momento, no expongamos cuánto han dado estas personas. Sin embargo, su comportamiento es muy digno de nuestro análisis. Aparte de los beneficios tan estrechamente asociados con ellos, ¿podría existir alguna otra razón para estas personas que nunca entienden a Dios den tanto por Él? En esto, descubrimos un problema previamente no identificado: la relación del hombre con Dios es simplemente de puro interés personal. Es la relación entre el receptor y el dador de las bendiciones. En palabras claras, es como la relación entre empleado y empleador. El primero solo trabaja para recibir las recompensas concedidas por el segundo. En una relación como esta, no hay afecto, solo un trato; no hay un amar y ser amado, solo caridad y misericordia; no hay entendimiento, solo resignación y decepción; no hay intimidad, solo un abismo sobre el que no se puede tender un puente. Cuando las cosas llegan a este punto, ¿quién es capaz de revertir tal tendencia? ¿Y cuántas personas son capaces de entender verdaderamente cuán desesperada se ha vuelto esta relación? Creo que cuando las personas se sumergen en el gozo de ser bendecidas, nadie puede imaginar cuán embarazosa y desagradable es una relación así con Dios.

Lo más triste acerca de la creencia de la humanidad en Dios es que el hombre dirige su propia gestión en medio de la obra de Dios y no presta atención a Su gestión. El fracaso más grande del hombre reside en cómo, al mismo tiempo que busca someterse a Dios y adorarlo, está construyendo su propio destino ideal y calculando cómo recibir la mayor bendición y el mejor destino.

de ‘El hombre sólo puede salvarse en medio de la gestión de Dios’ en “La Palabra manifestada en carne”

¿Cuántos creen en Mí solo para que los sane? ¿Cuántos creen en Mí solo para que use Mis poderes para expulsar espíritus inmundos de sus cuerpos? ¿Y cuántos creen en Mí simplemente para recibir de Mí la paz y el gozo? ¿Cuántos creen en Mí solo para demandar de Mí más riqueza material y cuántos creen en Mí solo para pasar esta vida con seguridad y para estar sanos y salvos en el mundo que viene? ¿Cuántos creen en Mí solo para evitar el sufrimiento del infierno y recibir las bendiciones del cielo? ¿Cuántos creen en Mí solo por la comodidad temporal pero no buscan obtener nada del mundo por venir? Cuando hice descender Mi furia sobre el hombre y le quité todo el gozo y la paz que originalmente poseía, el hombre se volvió desconfiado. Cuando le di al hombre el sufrimiento del infierno y reclamé las bendiciones del cielo, la vergüenza del hombre se convirtió en ira. Cuando el hombre me pidió que lo sanara, con todo, no le respondí y sentí aborrecimiento por él, el hombre se alejó de Mí y buscó el método de los doctores brujos y de la hechicería. Cuando confisqué todo lo que el hombre me había demandado, entonces todos desaparecieron sin dejar rastro. Por lo tanto, digo que el hombre tiene fe en Mí porque doy demasiada gracia y tiene demasiado que ganar.

de ‘¿Qué sabes de la fe?’ en “La Palabra manifestada en carne”

Lo que buscas es poder ganar la paz después de creer en Dios, que tus hijos no se enfermen, que tu esposo tenga un buen trabajo, que tu hijo encuentre una buena esposa, que tu hija encuentre un esposo decente, que tu buey y tus caballos aren bien la tierra, que tengas un año de buen clima para tus cosechas. Esto es lo que buscas. Tu búsqueda es solo para vivir en la comodidad, para que a tu familia no le sucedan accidentes, para que los vientos te pasen de largo, para que el polvillo no toque tu cara, para que las cosechas de tu familia no se inunden, para que no te afecte ningún desastre, para vivir en el abrazo de Dios, para vivir en un nido acogedor. Un cobarde como tú, que siempre busca la carne, ¿tienes corazón, tienes espíritu? ¿No eres una bestia? Yo te doy el camino verdadero sin pedirte nada a cambio, pero no buscas. ¿Eres uno de los que creen en Dios? Te otorgo la vida humana real, pero no la buscas. ¿Es que no puedes ser diferente a un cerdo o a un perro? Los cerdos no buscan la vida del hombre, no buscan ser limpiados y no entienden lo que es la vida. Cada día, después de hartarse de comer, simplemente se duermen. Te he dado el camino verdadero, pero no lo has obtenido: Tienes las manos vacías. ¿Estás dispuesto a seguir en esta vida la vida de un cerdo? ¿Qué significado tiene la vida de tales personas? Tu vida es despreciable y vil, vives en medio de la inmundicia y el libertinaje y no persigues ninguna meta; ¿no es tu vida la más innoble de todas? ¿Tienes las agallas para mirar a Dios? Si sigues teniendo esa clase de experiencia ¿vas a conseguir algo? El camino verdadero se te ha dado, pero que al final puedas o no ganarlo depende de tu propia búsqueda personal.

de ‘Las experiencias de Pedro: su conocimiento del castigo y del juicio’ en “La Palabra manifestada en carne”

Si sólo puedes gozar la gracia de Dios, con una vida familiar tranquila o con bendiciones materiales, entonces no has ganado a Dios y tu creencia en Dios ha fracasado. Dios ya ha llevado a cabo una etapa de la obra de la gracia en la carne y le ha otorgado al hombre bendiciones materiales—pero el hombre no puede ser perfeccionado solo con la gracia, el amor y la misericordia. En las experiencias del hombre, encuentra algo del amor de Dios y ve el amor y la misericordia de Dios, pero después de experimentar por un periodo de tiempo, ve que la gracia de Dios y Su amor y misericordia no pueden hacer perfecto al hombre y no pueden revelar lo que está corrupto dentro del hombre ni tampoco pueden librar al hombre de su disposición corrupta o hacer perfecto su amor y su fe. La obra de la gracia de Dios fue la obra de un periodo y el hombre no puede confiar en que si disfruta la gracia de Dios puede conocer a Dios.

de ‘Sólo al experimentar pruebas dolorosas puedes conocer la hermosura de Dios’ en “La Palabra manifestada en carne”

¿Qué es lo que el hombre ha recibido desde que creyó por primera vez en Dios? ¿Qué has conocido acerca de Él? ¿Cuánto has cambiado debido a tu creencia en Él? Ahora, todos sabéis que la creencia en Dios no es solo para la salvación del alma y el bienestar de la carne ni para enriquecer vuestra vida a través del amor de Dios, y así sucesivamente. Sin embargo, si amas a Dios por el bienestar de la carne o el placer momentáneo, aunque al final tu amor por Él alcance su plenitud y no pidas nada, este “amor” que buscas sigue siendo impuro y no es agradable a Dios. Aquellos que usan su amor por Dios para enriquecer sus vidas apagadas y llenar un vacío en su corazón son los que buscan vivir en la comodidad, no quienes buscan sinceramente amar a Dios. Este tipo de amor va en contra de la voluntad de uno, persigue el placer emocional, y Dios no lo necesita. ¿Qué clase de amor es entonces el tuyo? ¿A cambio de qué amas a Dios? ¿Cuánto amor verdadero sientes por Él ahora? El amor de la mayoría de vosotros es como el mencionado anteriormente. Esta clase de amor solo puede mantener su situación actual; no puede alcanzar una constancia eterna, ni arraigarse en el hombre. Este tipo de amor es el de una flor que no lleva fruto después de germinar, y se seca. En otras palabras, después de que hayas amado a Dios una vez de esa forma y nadie te guíe en la senda que tienes por delante, caerás. Si solo puedes amar a Dios en los momentos de amarle y no haces cambios en tu carácter vital después, seguirás viéndote rodeado por la influencia de las tinieblas, incapaz de escapar y de librarte de ser manipulado y engañado por Satanás. Ningún hombre puede ser ganado plenamente por Dios; al final, su espíritu, alma y cuerpo seguirán perteneciendo a Satanás. Esto es incuestionable. Todos aquellos a los que Dios no puede ganar de un modo total volverán a su lugar original, esto es, de regreso a Satanás, y descenderán al lago que arde con fuego y azufre para aceptar el siguiente paso del castigo de Dios. Los ganados por Él son los que se rebelan contra Satanás y escapan de su dominio. Tales hombres serán contados oficialmente entre los del reino. Así es como llegan a ser las personas del reino. ¿Estás dispuesto a ser esta clase de persona? ¿Estás dispuesto a ser ganado por Dios? ¿Estás dispuesto a escapar del dominio de Satanás y volver a Dios? ¿Perteneces ahora a Satanás o formas parte de los que componen el reino? Tales cosas deberían estar todas claras y no requerir más explicación.

de ‘Qué punto de vista deberían tener los creyentes’ en “La Palabra manifestada en carne”

Si todo lo que buscas es que Dios te perfeccione y que te bendiga al final, entonces la perspectiva de tu fe en Dios no es pura. Debes estar buscando cómo ver las obras de Dios en la vida real, cómo complacerlo cuando Él manifieste Su voluntad en ti; debes buscar cómo dar testimonio de lo maravilloso que Él es y de Su sabiduría, cómo demostrar Su disciplina y Sus tratos en ti. Todas éstas son cosas que debes estar tratando de comprender ahora. Si tu amor por Dios es sólo para que puedas compartir la gloria de Dios después de que Él te perfeccione, todavía no es suficiente para alcanzar las exigencias de Dios. Tienes que poder dar testimonio de una manera práctica de las acciones de Dios, satisfacer Sus demandas y experimentar la obra que Él ha hecho en las personas. Ya sea dolor, lágrimas o tristeza, todo lo debes experimentar de manera práctica. Esto es todo lo que necesitas para ser un testigo de Dios. ¿Bajo el dominio de qué exactamente estás ahora sufriendo y buscando la perfección? ¿Es para dar testimonio de Dios? ¿Es por las bendiciones de la carne o por las perspectivas futuras? Todas tus intenciones, motivos y metas personales que persigues deben ser rectificados y no los puede guiar tu propia voluntad. Si una persona busca la perfección para recibir bendiciones y para reinar con poder, mientras que la otra busca la perfección para complacer a Dios, para ser verdaderamente un testigo de las obras de Dios, ¿cuál de los dos medios de búsqueda escogerías? Si escoges el primero, entonces sigues estando demasiado lejos de los estándares de Dios. Ya lo dije antes para que Mis acciones se conocieran abiertamente en todo el universo y que Yo reinaría supremo en el universo. Por otro lado, lo que se os ha confiado es que vayáis y deis testimonio de las obras de Dios, no para que seáis reyes y presumáis a todo el universo. Deja que todo el cosmos se llene con las obras de Dios. Deja que todos las vean y las reconozcan. De esto se habla con relación a Dios mismo y lo que los seres humanos deben hacer es dar testimonio de Dios. ¿Qué tanto de Dios sabes ahora? ¿De cuánto de Dios puedes dar testimonio? ¿Cuál es el propósito de que Dios perfeccione al hombre? Una vez que entiendes la voluntad de Dios, ¿cómo debes mostrar consideración hacia Su voluntad? Si estás dispuesto a ser perfeccionado y estás dispuesto a usar tu vivir para dar testimonio de las obras de Dios, si tienes esta fuerza impulsora, entonces nada es demasiado difícil. Lo que la gente necesita hoy es confianza. Si tú tienes esta fuerza impulsora, entonces es fácil soltar cualquier negatividad, pasividad, flojera y concepciones de la carne, filosofías de vida, carácter rebelde, emociones, etc.

de ‘Los que serán hechos perfectos deben someterse al refinamiento’ en “La Palabra manifestada en carne”