¿Qué es una persona honesta? ¿Por qué le gustan a Dios las personas honestas?

3 Jun 2018

Las palabras relevantes de Dios:

Debéis saber que a Dios le gustan los que son honestos. En esencia, Dios es fiel, y por lo tanto siempre se puede confiar en Sus palabras. Más aún, Sus acciones son intachables e incuestionables, razón por la cual a Dios le gustan aquellos que son absolutamente honestos con Él. Honestidad significa dar tu corazón a Dios; ser auténtico y abierto con Dios en todas las cosas, nunca esconderle los hechos, no tratar de engañar a aquellos por encima y por debajo de ti, y no hacer cosas solo para ganaros el favor de Dios. En pocas palabras, ser honesto es ser puro en tus acciones y palabras, y no engañar ni a Dios ni al hombre. […] En presencia de Dios, algunas personas son mojigatas y decentes, se esfuerzan por ser “bien educados”, pero sacan los colmillos y blanden sus garras en presencia del Espíritu. ¿Contaríais a esas personas en las filas de los honestos? Si eres un hipócrita, alguien con habilidad para las “relaciones interpersonales”, entonces Yo te digo que definitivamente eres alguien que intenta jugar con Dios. Si tus palabras están llenas de excusas y justificaciones que nada valen, entonces Yo te digo que eres alguien muy poco dispuesto a practicar la verdad. Si tienes muchas confidencias que eres reacio a compartir, si eres tan reticente a dejar al descubierto tus secretos, tus dificultades, ante los demás para buscar el camino de la luz, entonces digo que eres alguien que no logrará la salvación fácilmente ni saldrá de las tinieblas. Si buscar el camino de la verdad te causa placer, entonces eres alguien que vive siempre en la luz. Si te sientes muy contento de ser un hacedor de servicio en la casa de Dios, trabajando de forma diligente y concienzuda en la oscuridad, siempre dando y nunca quitando, entonces Yo te digo que eres un santo leal, porque no buscas ninguna recompensa y estás simplemente siendo una persona honesta. Si estás dispuesto a ser franco, si estás dispuesto a esforzarte al máximo, si eres capaz de sacrificar tu vida por Dios y mantenerte firme en tu testimonio, si eres honesto hasta el punto en que solo sabes satisfacer a Dios y no considerarte o tomar las cosas para ti mismo, entonces Yo digo que tales personas son las que se alimentan en la luz y vivirán para siempre en el reino.

Extracto de ‘Tres advertencias’ en “La Palabra manifestada en carne”

En el carácter de las personas normales no hay deshonestidad ni engaño, las personas tienen una relación normal entre ellas, no están solas y su vida no es ni mediocre ni decadente. Del mismo modo, Dios es exaltado entre todas las personas, Sus palabras se propagan entre los hombres, las personas viven en paz unas con otras y, bajo el cuidado y la protección de Dios, la tierra está llena de armonía, sin la interferencia de Satanás, y la gloria de Dios tiene la máxima importancia entre los hombres. Tales personas son como ángeles: puras, animadas, no se quejan nunca de Dios y dedican todos sus esfuerzos solamente a la gloria de Dios en la tierra.

Extracto de ‘Capítulo 16’ de Interpretaciones de los misterios de las palabras de Dios al universo entero en “La Palabra manifestada en carne”

Valoro en gran manera a aquellos que no sospechan de los demás y me gustan los que aceptan de buena gana la verdad; a estas dos clases de personas les muestro gran cuidado, porque ante Mis ojos, son personas sinceras.

Extracto de ‘Cómo conocer al Dios en la tierra’ en “La Palabra manifestada en carne”

Mi reino necesita a los que son honestos; a los que no son hipócritas o astutos. ¿Acaso las personas sinceras y honestas no son impopulares en el mundo? Yo soy justo lo opuesto. Es aceptable que las personas honestas vengan a Mí; me deleito en esta clase de personas, y también necesito a esta clase de personas. Esto es precisamente Mi justicia.

Extracto de ‘Capítulo 33’ de Declaraciones de Cristo en el principio en “La Palabra manifestada en carne”

Que Dios les pida a las personas que sean honestas demuestra que verdaderamente aborrece a los astutos, y que no le gustan las personas astutas. El hecho de que no le gusten las personas astutas significa que le desagradan sus acciones, su carácter y sus motivaciones; es decir, a Él no le gusta la forma en la que hacen las cosas. Por tanto, si queremos agradarle a Dios, primero debemos cambiar nuestras acciones y el modo de nuestra existencia. Previamente nos basábamos en mentiras y pretensiones para vivir entre las personas, usándolas como nuestro capital y base existencial, la vida y el fundamento por el que nos conducíamos. Eso era algo que Dios despreciaba. Entre los no creyentes del mundo, si no sabes cómo ser manipulador o deshonesto podría resultarte difícil mantener una postura firme. Solo podrías decir mentiras, participar en engaños y utilizar métodos intrigantes e insidiosos para protegerte y camuflarte con el fin de obtener una mejor vida. En la casa de Dios, ocurre precisamente lo opuesto: mientras más deshonesto eres y más empleas manipulaciones sofisticadas para fingir y encubrirte, menos capaz eres de mantener una postura firme y más te desprecia y rechaza Dios. Dios ha predestinado que solo las personas honestas puedan formar parte del reino de los cielos. Si no eres honesto y si en tu vida, tu práctica no está dirigida a ser honesto y no revelas tu verdadero rostro, entonces jamás tendrás oportunidad alguna de obtener la obra de Dios o Sus elogios.

Extracto de ‘La práctica verdaderamente fundamental de ser una persona honesta’ en “Registros de las pláticas de Cristo”

Fragmentos de sermones y comunicaciones para referencia:

¿Qué significa realmente ser una persona honesta? Primero, podemos decir con certeza que una persona honesta tiene conciencia y razonamiento, que en su corazón exalta a Dios y que es capaz de corresponder al amor de Dios. Segundo, una persona honesta habla de una manera práctica y realista. No distorsiona los hechos, habla con imparcialidad y trata a las personas justamente. Tercero, una persona honesta reverencia a Dios, pone en práctica la verdad y obedece a Dios. Cuarto, una persona honesta desempeña sus deberes fielmente. Es leal a Dios en todo lo que hace. Quinto, una persona honesta ama a Dios en su corazón. Es capaz de considerar la voluntad de Dios en todas las cosas. Sexto, una persona honesta vive por la palabra de Dios. Es capaz de adorar realmente a Dios. Alguien que posee estas características anteriores es una persona honesta. Dios está contento con tener a estas personas viviendo en Su presencia. Esta es exactamente la clase de persona que Dios quiere hacer completa y exactamente la clase de persona que Dios quiere obtener. Esta clase de persona es una persona honesta.

Extracto de “Sermones y enseñanzas sobre la entrada a la vida”

¿Por qué a Dios le gustan las personas honestas? Primero, las personas honestas pueden convivir con los demás en armonía; pueden ser amigos íntimos de los demás. No te engañan, sino que hablan con la verdad; cuando tratas con este tipo de personas, tu mente está despejada, tranquila y en paz. Segundo, lo más importante es que las personas honestas son dignas de confianza y son confiables; cuando les pides que hagan algo o cuando te hacen un favor, puedes confiar en ellas. Es por eso que, cuando tratas con una persona honesta, te sientes relajado, a gusto, libre de preocupaciones y en paz; te sientes reconfortado y lo disfrutas. Sólo quienes son honestos pueden convertirse en amigos íntimos de los demás y ganarse su confianza; por tanto, sólo una persona honesta es la verdadera semejanza de un ser humano.

Extracto de “Sermones y enseñanzas sobre la entrada a la vida”

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Al enfrentarme a la verdad, comencé a apreciar de verdad lo difícil que es ser una persona honesta. Especialmente para las personas calculadoras como yo, nunca podré ser una persona honesta si no dejo atrás todo fingimiento y sin la disciplina y el castigo de Dios. De ahora en adelante, perseguiré sinceramente la verdad, aceptaré todas las palabras de Dios, intentaré comprender aún más profundamente mi propia naturaleza calculadora, abandonaré todos mis fingimientos y seré una persona honesta para poder vivir la verdadera forma de un ser humano.