Creemos que el juicio del gran trono blanco se refiere a una mesa grande que Dios coloca en el cielo, con cada persona arrodillada en el suelo para confesar los pecados cometidos durante toda su vida; y después Dios determina si entran en el reino de los cielos o descienden al infierno. Vosotros, por el contrario, dais testimonio de que Dios ha venido a la tierra en la carne y que está expresando la verdad y llevando a cabo la obra del juicio de los últimos días. ¿Por qué es esto diferente de lo que creemos nosotros? ¿De qué se trata el juicio de Dios de los últimos días?

1 Mar 2021

Versículos bíblicos como referencia:

“Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios(1 Pedro 4:17).

“Si algún hombre oye Mis palabras y no cree, no lo juzgo, pues no vine a juzgar al mundo, sino a salvarlo. El que Me rechaza y no acepta Mis palabras, tiene quien lo juzgue: el Camino que he pronunciado, ese lo juzgará el último día” (Juan 12:47-48).*

“Ni aun el Padre juzga a nadie, sino que todo juicio se lo ha confiado al Hijo” (Juan 5:22).

“Y le dio autoridad para ejecutar juicio, porque es el Hijo del Hombre” (Juan 5:27).

Las palabras relevantes de Dios:

En el juicio que comienza en la casa de Dios del que se habló en tiempos pasados, el “juicio” de estas palabras se refiere al juicio que Dios lleva a cabo hoy sobre aquellos que vienen ante Su trono en los últimos días. Tal vez hay quienes creen que cuando lleguen los últimos días, Dios dispondrá una gran mesa en los cielos sobre la cual se extenderá un mantel blanco y, luego, sentado en un gran trono con todas las personas de rodillas en el suelo, Él expondrá los pecados de cada una y así determinará si van a ascender al cielo o a ser enviadas al lago de fuego y azufre, entre otras imaginaciones sobrenaturales semejantes. No importa lo que imagine el hombre, no puede alterar la esencia de la obra de Dios. Las imaginaciones del hombre no son sino los constructos de sus pensamientos; provienen del cerebro del hombre, resumidas y juntadas a partir de lo que el hombre ha visto y oído. Digo, por lo tanto, que por maravillosas que sean las imaginaciones de las personas, no son más que caricaturas y no pueden reemplazar el plan de la obra de Dios. El hombre, a fin de cuentas, ha sido corrompido por Satanás, así que, ¿cómo podría comprender los pensamientos de Dios? El hombre concibe la obra de juicio por parte de Dios como algo extravagante. Cree que, puesto que es Dios mismo quien hace la obra de juicio, entonces esta obra debe ser de la más colosal escala e incomprensible para los mortales, y debe resonar a través de los cielos y sacudir la tierra; si no, ¿cómo podría ser la obra del juicio de Dios? Cree que, como esta es la obra del juicio, entonces Dios debe ser particularmente imponente y majestuoso mientras obra, y los que están siendo juzgados deben romper a llorar y suplicar misericordia de rodillas. Tales escenas serían ciertamente espectaculares y profundamente emocionantes… Todos imaginan que la obra del juicio de Dios es milagrosa. ¿Sabes, sin embargo, que en el momento que Dios ha comenzado hace tiempo Su obra de juicio entre los hombres, permaneces acomodado en un sueño letárgico? ¿Que en el momento que creas que la obra del juicio de Dios ha comenzado formalmente, Dios ya habrá hecho de nuevo el cielo y la tierra? En ese momento, tal vez solo habrás acabado de entender el significado de la vida, pero la implacable obra de castigo de Dios te llevará, todavía profundamente dormido, al infierno. Solo entonces te darás cuenta repentinamente y entenderás que la obra del juicio de Dios ya ha concluido.

La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. Cristo hace la obra del juicio con la verdad

Algunos creen que Dios puede en algún momento desconocido venir a la tierra y aparecerse al hombre, tras lo cual juzgará personalmente a todos los seres humanos, probándolos uno por uno sin omitir a nadie. Los que piensan de esta manera no conocen esta etapa de la obra de encarnación. Dios no juzga a las personas una tras otra ni se les hace pasar un examen una por una; hacerlo así no sería la obra de juicio. ¿Acaso no es la corrupción de toda la especie humana la misma? ¿No es la esencia de toda la especie humana la misma? Lo que se juzga es la esencia corrupta de la humanidad, la esencia del hombre que Satanás corrompió y todos los pecados del hombre. Dios no juzga los defectos frívolos e insignificantes del hombre. La obra de juicio es representativa y no se lleva a cabo especialmente para una cierta persona, más bien, es la obra en la que un grupo de personas es juzgado con el fin de representar el juicio de toda la especie humana. La obra hecha por Dios en la carne consiste en usar Su obra realizada en persona en un grupo de gente para representar la obra de toda la especie humana, después de lo cual se difunde gradualmente. La obra de juicio también es así. Dios no juzga a una cierta clase de personas o a un cierto grupo de ellas, sino que juzga la injusticia de toda la especie humana, como la oposición del hombre a Dios, la falta de temor de Dios en el hombre o la perturbación de la obra de Dios por parte del hombre. Lo que se juzga es la esencia de oposición a Dios de la especie humana y esta obra de juicio es la obra de conquista de los últimos días. La obra y la palabra del Dios encarnado de las que el hombre es testigo son la obra de juicio ante el gran trono blanco durante los últimos días, la cual el hombre albergó en sus nociones durante tiempos pasados. La obra que actualmente está haciendo el Dios encarnado es exactamente el juicio ante el gran trono blanco. El Dios encarnado de hoy es el Dios que juzga a toda la humanidad durante los últimos días. Esta carne y la obra, la palabra y el carácter completo de la misma son la totalidad de Él. Aunque la esfera de la obra de esta carne es limitada y no involucra de manera directa todo el universo, la esencia de la obra de juicio es el juicio directo de toda la especie humana; esta obra no es solo en aras del pueblo escogido de China ni se lleva a cabo para un reducido número de personas. Durante la obra de Dios en la carne, aunque la esfera de esta obra no involucra a todo el universo, representa la obra del universo al completo, y después de que Él concluya la obra dentro de la esfera de la obra de Su carne, de inmediato difundirá esta obra a todos los lugares en el universo, de la misma manera que el evangelio de Jesús se difundió después de Su resurrección y ascensión. Independientemente de si es la obra del Espíritu o la obra de la carne, es la que se lleva a cabo dentro de una esfera limitada pero que representa la obra de todo el universo. Durante los últimos días, Dios hace Su obra al aparecer en Su identidad encarnada y Dios en la carne es el Dios que juzga al hombre ante el gran trono blanco. Independientemente de si Él es el Espíritu o la carne, el que hace la obra de juicio es el Dios que juzga a la humanidad durante los últimos días. Esto se determina mediante la obra que Él hace, no por Su apariencia externa u otros diversos factores. Aunque el hombre alberga nociones de estas palabras, nadie puede negar el hecho del juicio del Dios encarnado y Su conquista de toda la humanidad. Independientemente de lo que piense el hombre, los hechos son, después de todo, hechos. Nadie puede decir: “Dios hace la obra pero la carne no es Dios”. Esto es una falacia, porque esta obra nadie la puede hacer excepto Dios en la carne. Puesto que esta obra ya se ha terminado, después de ella la del juicio de Dios para el hombre no aparecerá por segunda vez; Dios en Su segunda encarnación ya ha terminado por completo toda la obra de gestión y no habrá una cuarta etapa de la obra de Dios. Porque el que es juzgado es el hombre, el hombre que es de la carne y se ha corrompido, y no es el espíritu de Satanás el que es juzgado directamente, por tanto, la obra de juicio no se lleva a cabo en el reino espiritual sino entre los hombres.

La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. La especie humana corrupta tiene una necesidad más grande de la salvación del Dios encarnado

Cristo de los últimos días usa una variedad de verdades para enseñar al hombre, para dejar la sustancia del hombre en evidencia y para diseccionar sus palabras y acciones. Estas palabras comprenden verdades diversas tales como el deber del hombre, cómo el hombre debe someterse a Dios, cómo debe ser leal a Dios, cómo debe vivir una humanidad normal, así como la sabiduría y el carácter de Dios. Todas estas palabras están dirigidas a la sustancia del hombre y a sus actitudes corruptas. En particular, las palabras que exponen cómo el hombre rechaza a Dios están incluso más dirigidas a que el hombre es una personificación de Satanás y una fuerza hostil contra Dios. Al realizar Su obra de juicio, Dios no explica completamente la naturaleza del hombre en unas pocas palabras; desenmascara y poda a largo plazo. Todos estos métodos diferentes de desenmascaramiento y poda no pueden ser sustituidos por palabras corrientes; en cambio, la verdad que el hombre no posee en absoluto se usa para llevar a cabo esta obra de dejar en evidencia y podar. Solo los métodos de este tipo pueden llamarse juicio; solo a través de este tipo de juicio puede el hombre ser doblegado y estar completamente convencido respecto a Dios y, además, obtener un conocimiento verdadero de Dios. Lo que la obra de juicio propicia es el entendimiento del hombre sobre el verdadero rostro de Dios y la verdad sobre su propia rebeldía. La obra de juicio le ha permitido al hombre obtener mucho entendimiento de las intenciones de Dios, del propósito de la obra de Dios y de los misterios que le son incomprensibles. También le ha permitido al hombre entender y conocer su esencia corrupta y la raíz de su corrupción, así como descubrir su feo rostro. Estos efectos son todos propiciados por la obra de juicio, porque la esencia de esta obra es, en realidad, la obra de abrir la verdad, el camino y la vida de Dios a todos aquellos que tienen fe en Él. Esta obra es la obra de juicio realizada por Dios.

La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. Cristo hace la obra del juicio con la verdad

La obra de conquista actual tiene como propósito revelar cuál será el desenlace del hombre. ¿Por qué se dice que el castigo y el juicio de hoy son el juicio delante del gran trono blanco de los últimos días? ¿Acaso no ves esto? ¿Por qué es la obra de conquista la última etapa? ¿No es precisamente para revelar qué clase de desenlace tendrá cada clase de hombre? ¿No es para permitir que todos, en el transcurso de la obra de conquista de castigo y juicio, muestren su verdadero ser y después se ordenen según su tipo? En lugar de decir que esto es conquistar a la especie humana, podría ser mejor decir que es revelar qué tipo de desenlace tendrá cada clase de persona. Esto consiste en juzgar los pecados de las personas para luego revelar las diversas clases de personas, determinando así si son malvadas o justas. Después de la obra de conquista llega la obra de recompensar el bien y castigar el mal. Las personas que se someten completamente —es decir, las que son totalmente conquistadas— serán colocadas en el siguiente paso de la difusión de la obra de Dios a todo el universo; los no conquistados serán puestos en las tinieblas y se enfrentarán con calamidades. De esta manera, se ordenará a las personas según su tipo, las malvadas serán agrupadas con el mal, para no tener nunca más la luz del sol, y los justos serán agrupados con el bien para recibir la luz y vivir por siempre en ella.

La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. La verdadera historia de la obra de conquista (1)

La obra del juicio es la propia obra de Dios, por lo que, naturalmente, debe ser llevada a cabo por Dios mismo; no puede ser hecha por el hombre en Su lugar. Puesto que el juicio es el uso de la verdad para conquistar a la especie humana, es incuestionable que Dios aparece de nuevo entre los hombres en la imagen encarnada para realizar esta obra. Es decir, Cristo de los últimos días usará la verdad para enseñar a los hombres alrededor del mundo y hacer que todas las verdades sean conocidas por ellos. Esta es la obra del juicio de Dios. Muchos se sienten incómodos respecto a la segunda encarnación de Dios, ya que a las personas les resulta difícil creer que Dios se haría carne para hacer la obra del juicio. Sin embargo, debo decirte que la obra de Dios a menudo excede en gran medida las expectativas del hombre y es difícil que las mentes de los humanos la acepten. Pues las personas son simplemente gusanos sobre la tierra, mientras que Dios es el Supremo que llena el universo; la mente del hombre es como un foso de agua fétida que solo cría gusanos, mientras que cada etapa de la obra dirigida por los pensamientos de Dios es la destilación de la sabiduría de Dios. Las personas intentan constantemente contender con Dios, a lo que Yo digo que resulta evidente quién es el que saldrá perdiendo al final. Os exhorto a que no os creáis más valiosos que el oro. Si otros pueden aceptar el juicio de Dios, ¿por qué tú no? ¿Cómo de alto estás respecto a los demás? Si otros pueden inclinar sus cabezas ante la verdad, ¿por qué no puedes hacerlo tú también? La obra de Dios es inexorable. Él no repetirá la obra de juicio de nuevo por la “contribución” que has hecho, y te sentirás abrumado por el arrepentimiento al dejar escapar tan buena oportunidad. ¡Si no crees Mis palabras, entonces solo espera a que el gran trono blanco en el cielo te juzgue! Debes saber que todos los israelitas rechazaron y negaron a Jesús y, sin embargo, el hecho de la redención del hombre por parte de Jesús aún se extendió por el universo y hasta los confines de la tierra. ¿No es esto un hecho que Dios logró hace mucho tiempo? Si todavía estás esperando a que Jesús te lleve al cielo, entonces digo que eres un obstinado pedazo de madera muerta. Jesús no reconocerá a un creyente falso como tú que es desleal a la verdad y que solo busca bendiciones. Por el contrario, no mostrará piedad al arrojarte al lago de fuego para que ardas durante decenas de miles de años.

La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. Cristo hace la obra del juicio con la verdad

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