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¿En qué aspectos se revelan principalmente la omnipotencia y sabiduría de Dios?

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Las palabras relevantes de Dios:

La autoridad y el poder del Creador se expresaron en cada nueva cosa que creó, y Sus palabras y logros se produjeron simultáneamente, sin la más mínima discrepancia ni intervalo. La aparición y el nacimiento de todas estas nuevas cosas eran la prueba de la autoridad y el poder del Creador: Él es tan bueno como Su palabra, y esta se cumplirá; y lo que se consuma dura para siempre. Esta realidad nunca ha cambiado: así fue en el pasado, así es hoy, y así será por toda la eternidad.

de ‘Dios mismo, el único I’ en “La Palabra manifestada en carne”

A través de Sus palabras, el Creador no sólo fue capaz de obtener todo lo establecido para ser obtenido, y de conseguir todo lo establecido para ser conseguido, sino que también pudo controlar con Sus manos todo lo que Él había creado, y gobernar todas las cosas que Él había hecho bajo Su autoridad; además, todo fue sistemático y regular. Todas las cosas también vivían y morían por Su palabra; más aún, por Su autoridad existían en medio de la ley que Él había establecido, ¡y nadie estaba exento!

de ‘Dios mismo, el único I’ en “La Palabra manifestada en carne”

Cuando el Señor Jesús resucitó a Lázaro, usó una frase: “Lázaro, sal”. No dijo nada más. ¿Qué representan estas palabras? Quieren decir que Dios puede conseguir cualquier cosa por medio de Sus palabras, incluida la resurrección de un hombre muerto. Cuando Él creó todas las cosas, cuando creó el mundo, lo hizo con palabras: los mandatos hablados, las palabras de autoridad, y así se crearon todas las cosas. Así se realizó. Esta única frase pronunciada por el Señor Jesús fue como las palabras habladas por Dios cuando creó los cielos y la tierra, y todas las cosas; tenía igualmente la autoridad de Dios, la capacidad del Creador. Todas las cosas se formaron y permanecieron por las palabras de la boca de Dios; de la misma forma, Lázaro salió de su tumba por las palabras de la boca del Señor Jesús. Esto fue la autoridad de Dios, demostrada y materializada en Su forma encarnada. Este tipo de autoridad y capacidad pertenecían al Creador y al Hijo del Hombre, en quien el Creador se materializó. Este es el entendimiento que Dios le enseñó a la humanidad cuando hizo regresar a Lázaro de entre los muertos.

de ‘La obra de Dios, el carácter de Dios y Dios mismo III’ en “La Palabra manifestada en carne”

Yo significo lo que digo, y lo que significo se logrará, y nadie puede cambiar esto; es algo absoluto. Sea lo que he expresado en el pasado o lo que diga en el futuro, todo se realizará, y toda la humanidad lo verá. Este es el principio subyacente a la obra de Mis palabras. […] De todo lo que acontece en el universo, no hay nada en lo que Yo no tenga la última palabra. ¿Qué existe que no esté en Mis manos? Todo lo que Yo digo es ley, y entre los hombres, ¿quién hay que pueda cambiar Mi mente? ¿Podría ser el pacto que Yo hice en la tierra? Nada puede obstaculizar Mi plan; Yo estoy siempre presente en Mi obra, así como en el plan de Mi gestión. ¿En qué puede interferir el hombre? ¿No soy Yo quien ha hecho personalmente estas disposiciones? Al entrar en esta situación hoy, todo sigue sin desviarse de Mi plan o de lo que predije; Yo lo determiné todo hace mucho. ¿Quién de entre vosotros puede comprender Mi plan para este paso? Mi pueblo escuchará Mi voz, y todos y cada uno de los que me aman realmente regresarán ante Mi trono.

de ‘Capítulo 1’ de Las palabras de Dios al universo entero en “La Palabra manifestada en carne”

Aunque la palabra “palabra” es simple y ordinaria, la palabra procedente de la boca del Dios encarnado sacude todo el universo; transforma el corazón, las nociones y el antiguo carácter del hombre, y la apariencia que el mundo entero solía tener. A través de las eras, sólo el Dios de la actualidad obra de esta manera, y sólo Él habla así y viene a salvar al hombre de ese modo. A partir de este momento, el hombre vive bajo la guía de la palabra, pastoreado y provisto por la palabra. La humanidad entera ha llegado a vivir en el mundo de la palabra, dentro de las maldiciones y bendiciones de la palabra de Dios, y aún más seres humanos han llegado a vivir bajo el juicio y el castigo de la palabra. Estas palabras y esta obra son todas en aras de la salvación del hombre, en aras del cumplimiento de la voluntad de Dios, y en aras del cambio del aspecto original del mundo de la antigua creación. Dios creó el mundo con la palabra, guía a los hombres de todo el universo con la palabra, y, una vez más, los conquista y los salva con la palabra. Al final, Él utilizará la palabra para llevar a la totalidad del mundo antiguo a su fin. Sólo entonces el plan de gestión está totalmente completo.

de ‘La Era del Reino es la Era de la Palabra’ en “La Palabra manifestada en carne”

En la obra de los últimos días, la palabra es más poderosa que la manifestación de señales y maravillas, y la autoridad de la palabra sobrepasa la de señales y maravillas. La palabra revela todos los caracteres corruptos en el corazón del hombre. Eres incapaz de reconocerlos por ti mismo. Cuando te son revelados por medio de la palabra, llegarás a una comprensión de forma natural; no serás capaz de negarlos, y estarás totalmente convencido. ¿No es esta la autoridad de la palabra? Este es el resultado conseguido por la obra presente de la palabra. Por tanto, el hombre no puede salvarse totalmente de sus pecados por la curación de la enfermedad y la expulsión de demonios, y no puede ser hecho totalmente completo por la manifestación de señales y maravillas. La autoridad para sanar a los enfermos y expulsar demonios sólo le da al hombre gracia, pero la carne del hombre sigue perteneciéndole a Satanás y el carácter satánico corrupto permanece dentro del hombre. En otras palabras, lo que no se ha purificado sigue perteneciendo al pecado y la inmundicia. Hasta que el hombre no se haya purificado por medio de las palabras no podrá ser ganado por Dios ni ser santificado. Cuando los demonios fueron echados fuera del hombre y él fue redimido, esto sólo significó que él fue arrebatado de las manos de Satanás y devuelto a Dios. Sin embargo, Dios no lo ha purificado ni cambiado, y sigue siendo corrupto. Dentro del hombre todavía existen la inmundicia, la oposición y la rebeldía; el hombre sólo ha vuelto a Dios por medio de la redención, pero no tiene conocimiento de Él y sigue resistiéndose a Él y traicionándolo. Antes de que el hombre fuera redimido, muchos de los venenos de Satanás ya fueron plantados dentro de él. Después de miles de años de corrupción de Satanás, el hombre ya tiene dentro de sí una naturaleza que resiste a Dios. Por tanto, cuando ha sido redimido, no es nada más que una redención en la que se le ha comprado por un alto precio, pero la naturaleza venenosa de su interior no se ha eliminado. El hombre que está tan inmundo debe pasar por un cambio antes de ser digno de servir a Dios. Por medio de esta obra de juicio y castigo, el hombre llegará a conocer plenamente la esencia inmunda y corrupta de su interior, y podrá cambiar completamente y ser purificado. Sólo de esta forma puede ser el hombre digno de regresar delante del trono de Dios. Toda la obra realizada este día es con el fin de que el hombre pueda ser purificado y cambiado; por medio del juicio y el castigo por la palabra, así como del refinamiento, el hombre puede desechar su corrupción y ser hecho puro. […] La gloria de Dios y la autoridad de Dios mismo que tú ves no son vistas sólo a través de la crucifixión, la curación de la enfermedad y la expulsión de demonios, sino mucho más por medio de Su juicio por la palabra. Esto te demuestra que no sólo la realización de señales, la curación de la enfermedad y la expulsión de demonios son la autoridad y el poder de Dios, sino que el juicio por la palabra es capaz de representar mejor la autoridad de Dios y revelar Su omnipotencia.

de ‘El misterio de la encarnación (4)’ en “La Palabra manifestada en carne”

Deberéis ver que la voluntad y la obra de Dios no son tan simples como la creación de los cielos y la tierra y de todas las cosas. Porque la obra del presente es transformar a los que han sido corrompidos, a los que han llegado a ser extremadamente insensibles, y purificar a los que fueron creados y luego trabajados por Satanás; no es crear a Adán y a Eva, y mucho menos tiene que ver con crear la luz o crear todo tipo de plantas y animales. Su obra en el presente es purificar todo lo que ha sido corrompido por Satanás a fin de poderlo rescatar y convertirlo en Su posesión y Su gloria. Dicha obra no es tan sencilla como el hombre imagina la creación de la existencia de los cielos y la tierra y de todas las cosas, y no es similar a la obra de maldecir a Satanás y enviarlo al abismo, como el hombre imagina. Más bien, tiene que ver con transformar al hombre, con transformar lo que es negativo en positivo, y obtener posesión sobre aquello que no le pertenece. Esta es la historia que yace dentro de esta etapa de la obra de Dios. Debéis daros cuenta de ello, y no debéis simplificar las cosas. La obra de Dios no es como ninguna obra ordinaria. Su maravilla no puede ser concebida por la mente del hombre, y Su sabiduría no puede ser alcanzada por el hombre. Dios no está creando todas las cosas, y tampoco las está destruyendo. Más bien, Él está cambiando toda Su creación y purificando todas las cosas que han sido contaminadas por Satanás. Por lo tanto, Dios iniciará una obra de gran magnitud, y este es el significado total de la obra de Dios.

de ‘¿Es la obra de Dios tan sencilla como el hombre imagina?’ en “La Palabra manifestada en carne”

Todo Mi plan de gestión, el plan de gestión de seis mil años, consta de tres etapas o tres eras: la Era de la Ley del principio, la Era de la Gracia (que también es la Era de la Redención) y la Era del Reino de los últimos días. Mi obra en estas tres eras difiere en contenido según la naturaleza de cada era, pero en cada etapa se ajusta a las necesidades del hombre o, para ser más preciso, se hace de acuerdo con los engaños que Satanás emplea en la guerra que libro contra él. El propósito de Mi obra consiste en derrotar a Satanás, hacer manifiesta Mi sabiduría y omnipotencia, exponer todos los engaños de Satanás y así salvar a toda la raza humana, que vive bajo su campo de acción. Consiste en mostrar Mi sabiduría y omnipotencia y dejar al descubierto la insoportable monstruosidad de Satanás. Incluso más que eso, consiste en permitir que los seres creados disciernan entre el bien y el mal, que sepan que Yo soy el Soberano de todas las cosas, que vean claramente que Satanás es el enemigo de la humanidad, un degenerado, el malvado, y que distingan, con absoluta certeza, la diferencia entre el bien y el mal, entre la verdad y la falsedad, entre la santidad y la inmundicia, y entre lo magnánimo y lo innoble. Así, la humanidad ignorante podrá dar testimonio de Mí de que no soy Yo quien corrompe a los humanos y de que sólo Yo, el Creador, puedo salvar a la humanidad, puedo conceder al hombre cosas para su disfrute. Llegará a saber que Yo soy el Soberano de todas las cosas y que Satanás es simplemente uno de los seres que creé y que después se volvió en Mi contra. Mi plan de gestión de seis mil años se divide en tres etapas, y obro así con la intención de lograr el efecto de permitir que los seres creados sean Mi testimonio, que comprendan Mi voluntad y sepan que Yo soy la verdad.

de ‘La verdadera historia detrás de la obra de la Era de la Redención’ en “La Palabra manifestada en carne”

Ninguna de las obras de Dios entre la humanidad había sido ya preparada cuando se creó el mundo; más bien, fue el desarrollo de las cosas lo que ha permitido que Dios realice Su obra paso a paso de manera más realista y práctica entre la humanidad. Esto es igual a cómo Jehová Dios no creó a la serpiente para tentar a la mujer. No era Su plan específico, ni tampoco era algo que Él había predestinado intencionalmente; se podría decir que esto fue inesperado. Entonces, debido a esto, Jehová expulsó a Adán y a Eva del jardín del Edén y juró que nunca más crearía a otro hombre. Pero la sabiduría de Dios es descubierta solamente por personas sobre estas bases, al igual que el punto que he mencionado previamente: “Mi sabiduría se ejerce sobre la base de las tramas de Satanás”. No importa cuán corrupta haya llegado a ser la humanidad o cómo la serpiente los tentase, Jehová todavía tenía Su sabiduría; por tanto, Él se ha involucrado en una nueva obra desde que Él creó el mundo, y ninguno de los pasos de esta obra se han repetido jamás. Satanás continuamente ha llevado a cabo sus tramas; la humanidad ha sido corrompida de manera continua por Satanás, y Jehová Dios también ha llevado a cabo de forma continua Su obra sabia. Nunca ha fallado, y nunca ha dejado Su obra desde la creación del mundo hasta el presente. Después de que la humanidad fuese corrompida por Satanás, Él continuamente obró entre las personas para derrotar a Su enemigo que corrompe a la humanidad. Esta batalla continuará desde el principio hasta que el mundo llegue a su fin. Al hacer toda esta obra, Él no sólo ha permitido a la humanidad, que ha sido corrompida por Satanás, recibir Su gran salvación, sino que también le ha permitido ver Su sabiduría, omnipotencia y autoridad, y al final Él permitirá a la humanidad ver Su carácter justo —castigar a los malvados y recompensar a los buenos—. Él ha luchado contra Satanás hasta el día de hoy y nunca ha sido derrotado, porque Él es un Dios sabio, y Su sabiduría se ejerce sobre la base de las tramas de Satanás. Así, Él no sólo hace que todo en el cielo se someta a Su autoridad; sino que también hace que todo sobre la tierra se ubique bajo el estrado de Sus pies, y no en último lugar, Él hace que esos malhechores que invaden y acosan a la humanidad caigan dentro de Su castigo. Todos los resultados de la obra son producidos por Su sabiduría. Nunca había puesto de manifiesto Su sabiduría antes de la existencia de la humanidad, porque Él no tenía enemigos en el cielo, sobre la tierra, o en el universo entero, y no había fuerzas oscuras que invadieran nada en la naturaleza. Después de que el arcángel lo traicionase, Él creó a la humanidad sobre la tierra, y fue a causa de la humanidad que Él inició formalmente Su milenaria guerra con Satanás, el arcángel, una guerra que se intensifica cada vez más con cada etapa sucesiva. Su omnipotencia y sabiduría están presentes en cada una de estas etapas. Sólo en este momento todo en el cielo y en la tierra puede ver la sabiduría de Dios, Su omnipotencia, y en particular la realidad de Dios. Aún sigue llevando a cabo Su obra de esta misma manera realista en el presente; adicionalmente, a medida que Él desempeña Su obra paralelamente revela Su sabiduría y omnipotencia; Él os permite a vosotros ver la verdad en el interior de cada etapa de Su obra, para ver exactamente cómo explicar la omnipotencia de Dios, y particularmente explicar con exactitud la realidad de Dios.

de ‘Deberías saber cómo la humanidad completa se ha desarrollado hasta el día de hoy’ en “La Palabra manifestada en carne”

En Mi plan, Satanás siempre ha seguido cada uno de Mis pasos, y como el contraste de Mi sabiduría, siempre ha intentado encontrar formas y medios para interrumpir Mi plan original. ¿Pero podría Yo sucumbir a sus esquemas engañosos? Todos en el cielo y en la tierra me sirven, ¿podrían los esquemas engañosos de Satanás ser diferentes? Esta es precisamente la intersección de Mi sabiduría; es precisamente eso lo que es maravilloso de Mi obra, y es el principio por medio del cual todo Mi plan de gestión se lleva a cabo. Incluso aun durante los tiempos de edificación del reino, Yo no evito los esquemas engañosos de Satanás, sino que continúo adelante con la obra que debo cumplir. Entre todas las cosas del universo, he elegido las obras de Satanás como Mi contraste. ¿Acaso no es esta Mi sabiduría?

de ‘Capítulo 8’ de Las palabras de Dios al universo entero en “La Palabra manifestada en carne”

Cuando comienzo formalmente Mi obra, todas las personas se mueven después de que Yo me muevo, de tal manera que, en todo el universo, las personas se mantienen ocupadas siguiendo el mismo paso que Yo; hay “júbilo” por todo el universo y el hombre es impulsado hacia adelante por Mí. En consecuencia, el gran dragón rojo mismo es puesto por Mí en un estado de frenesí y de desconcierto y sirve a Mi obra, y, a pesar de no estar dispuesto, es incapaz de seguir sus propios deseos, dejándolo sin otra opción que la de someterse a Mi control. En todos Mis planes, el gran dragón rojo es Mi contraste, Mi enemigo, pero también es Mi sirviente; siendo así, nunca he flexibilizado Mis “requisitos” con respecto a él. Por lo tanto, la etapa final de la obra de Mi encarnación se completa en su casa. De esta manera, el gran dragón rojo es más capaz de darme un servicio propiamente, por medio de lo cual Yo lo conquistaré y completaré Mi plan.

de ‘Capítulo 29’ de Las palabras de Dios al universo entero en “La Palabra manifestada en carne”

¡La victoria de Dios sobre Satanás es una tendencia inevitable! En realidad, Satanás fracasó hace mucho tiempo. Cuando el evangelio comenzó a extenderse por toda la tierra del gran dragón rojo, es decir, cuando Dios encarnado comenzó a obrar y esta obra se puso en marcha, Satanás fue derrotado por completo, porque la encarnación estaba destinada a derrotar a Satanás. Satanás vio que Dios una vez más se había hecho carne y que igualmente había comenzado a llevar a cabo Su obra, y vio que ninguna fuerza podría detener Su obra. Por lo tanto, este se quedó estupefacto cuando vio esta obra y no se atrevió a seguir haciendo más trabajo. Al principio Satanás pensó que también poseía mucha sabiduría, e interrumpió y acosó la obra de Dios; sin embargo, no esperaba que Dios se hiciera carne una vez más, y que, en Su obra, Dios utilizaría la rebelión de este para servirle como revelación y juicio para la humanidad, y con ellos conquistar a la humanidad y derrotarlo. Dios es más sabio que este, y Su obra lo excede con creces. Por tanto, anteriormente he dicho lo siguiente: la obra que Yo hago se lleva a cabo en respuesta a las artimañas de Satanás. Al final Yo voy a revelar Mi omnipotencia y la impotencia de Satanás.

de ‘Deberías saber cómo la humanidad completa se ha desarrollado hasta el día de hoy’ en “La Palabra manifestada en carne”

Lo he dicho antes: Yo soy un Dios sabio. Uso Mi humanidad normal para poner al descubierto a todas las personas y el comportamiento satánico, para exponer a los que tienen intenciones equivocadas, a aquellos que actúan de una manera frente a los demás y, de otra, cuando están a sus espaldas, a aquellos que se resisten a Mí, a aquellos que me son desleales, a aquellos que codician el dinero, a aquellos que no son considerados con Mi carga, a aquellos que se involucran en el engaño y la deshonestidad con los hermanos y hermanas, a aquellos que hablan con labia para hacer que las personas se regocijen y a aquellos que no se pueden coordinar con los hermanos y hermanas unánimemente en corazón y mente. Así que muchas personas, debido a Mi humanidad normal, secretamente me resisten y se involucran en el engaño y el torcimiento, suponiendo que Mi humanidad normal no lo sabe. Y tantas personas prestan especial atención a Mi humanidad normal, dándome cosas buenas para comer y beber, sirviéndome como siervos y diciéndome lo que hay en sus corazones, actuando todo el tiempo completamente diferente a Mis espaldas. ¡Humanos ciegos! Simplemente no me conocen: el Dios que mira profundo en el corazón del hombre. Sigues sin conocerme incluso ahora; sigues pensando que no soy consciente de lo que estás tramando. Pensad en ello: ¿cuántas personas se han arruinado a sí mismas a causa de Mi humanidad normal? ¡Despierta! No me engañes más. Debes poner ante Mí toda tu conducta y comportamiento, todas tus palabras y hechos, y aceptar Mi inspección de todo ello.

de ‘Capítulo 76’ de Declaraciones de Cristo en el principio en “La Palabra manifestada en carne”

Yo actúo sabiamente. Sin un cuchillo, sin un arma y sin levantar un solo dedo, voy a derrotar completamente a los que me desafían y avergüenzan Mi nombre. Yo soy magnánimo, y continúo Mi obra a un ritmo constante, aun cuando Satanás cree tal perturbación; no le hago caso y lo derrotaré con la finalización de Mi plan de gestión. Este es Mi poder y Mi sabiduría y, aún más, es una pequeña parte de Mi gloria sin fin.

de ‘Capítulo 91’ de Declaraciones de Cristo en el principio en “La Palabra manifestada en carne”

Hoy, Dios ha regresado al mundo para realizar Su obra. Su primera parada es la gran reunión de gobernantes dictatoriales: China, el acérrimo bastión del ateísmo. Dios ha ganado un grupo de personas con Su sabiduría y poder. Durante el período, es perseguido por todos los medios por el partido gobernante en China y sometido a un gran sufrimiento, sin un lugar donde poder recostar Su cabeza, sin un lugar de albergue. A pesar de esto, Dios aún continúa la obra que pretende hacer: publica Su voz y difunde el evangelio. Nadie puede explicar la omnipotencia de Dios. En China, un país que considera a Dios como enemigo, Él no ha cesado nunca Su obra, sino que más personas han aceptado Su obra y Su palabra, porque Dios hace todo lo que puede para salvar a todos y cada uno de los miembros de la humanidad. Confiamos en que ningún país o poder pueda interponerse en el camino de lo que Dios quiere lograr. Aquellos que obstruyen Su obra, se resisten a Su palabra, interrumpen y perjudican Su plan serán castigados por Él en última instancia. Quien resiste la obra de Dios será enviado al infierno; cualquier país que lo haga, será destruido; cualquier nación que se levante para oponerse a la obra de Dios será barrida de esta tierra, y dejará de existir. […]

La obra de Dios es como las olas que crecen con fuerza. Nadie puede detenerlo, y nadie puede parar Sus pasos. Sólo aquellos que escuchan Sus palabras con atención, y que lo buscan y tienen sed de Él, pueden seguir Sus huellas y recibir Su promesa. Aquellos que no, sufrirán un desastre abrumador y un castigo merecido.

de ‘Dios preside el destino de toda la humanidad’ en “La Palabra manifestada en carne”

El reino se está expandiendo entre la humanidad, se está formando entre la humanidad, se está erigiendo entre la humanidad; no hay fuerza que pueda destruir Mi reino. […] ¿Alguna vez habéis aceptado las bendiciones que os han sido dadas? ¿Alguna vez habéis buscado las promesas que se hicieron por vosotros? Con toda seguridad, bajo la guía de Mi luz, atravesaréis por los dominios de las fuerzas de la oscuridad. Con seguridad, en medio de la oscuridad, no perderéis la luz que os guía. Con seguridad seréis el maestro de toda la creación. Con seguridad seréis un vencedor ante Satanás. Con seguridad, a la caída del reino del gran dragón rojo, os erguiréis en medio de la infinidad de multitudes para ser testigo de Mi victoria. Con seguridad estaréis resueltos y firmes en la tierra de Sinim. A través de los sufrimientos que soportéis, heredaréis la bendición que proviene de Mí, y con seguridad irradiaréis Mi gloria por todos los rincones del universo.

de ‘Capítulo 19’ de Las palabras de Dios al universo entero en “La Palabra manifestada en carne”

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