Versículos bíblicos como referencia:
“No todo el que me dijo: ‘Señor, Señor’ entrará en el reino de los cielos, sino el que siga la voluntad de Mi Padre que está en los cielos.* Muchos me dirán en aquel día: ‘Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?’ Y entonces les declararé: ‘Jamás os conocí; apartaos de mí, los que practicáis la iniquidad’” (Mateo 7:21-23).
“He aquí, yo vengo pronto, y mi recompensa está conmigo para recompensar a cada uno según sea su obra. Yo soy el Alfa y la Omega, el primero y el último, el principio y el fin. Dichosos aquellos que lavan sus ropajes, para que puedan tener derecho al árbol de la vida y atravesar las puertas para entrar en la ciudad.* Afuera están los perros, los hechiceros, los inmorales, los asesinos, los idólatras y todo el que ama y practica la mentira” (Apocalipsis 22:12-15).
Las palabras relevantes de Dios:
Ahora es el momento en el que determino el desenlace de cada persona, no la etapa en la que comencé a trabajar al hombre. Una a una, escribo en Mi libro de registro las palabras y acciones de cada persona, la trayectoria por la que me sigue, sus atributos inherentes y sus manifestaciones en última instancia. De esta manera, no importa qué clase de persona sea, nadie escapará de Mi mano y todos serán ordenados según su clase, en función de Mi asignación. Yo determino el destino de cada persona, no con base en su edad, antigüedad o cantidad de sufrimiento, mucho menos según la lástima que provoque, sino con base en si posee la verdad. No hay otra opción que esta. Debéis entender que todos aquellos que no siguen la voluntad de Dios serán castigados sin excepción. Esto es algo que nadie puede cambiar. Por lo tanto, todos aquellos que son castigados reciben castigo por la justicia de Dios y como retribución por sus numerosas acciones malvadas.
La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. Prepara suficientes buenas obras para tu destino
Las personas dicen: “Dios es un Dios justo. En tanto que el hombre lo siga hasta el final, Él seguramente será imparcial con este porque Él es el más justo. Si un hombre lo sigue hasta el final, ¿lo podría desechar?”. Soy imparcial con todas las personas y las juzgo con Mi carácter justo, sin embargo, todas las exigencias que les hago a las personas incluyen condiciones apropiadas y lo que Yo exijo, todos los hombres lo deben cumplir, sin importar quiénes sean. No me importa lo veterano que seas o lo experimentado que seas; solo me importa si sigues Mi camino y si tienes o no amor por la verdad y sed de ella. Si careces de la verdad y más bien causas vergüenza a Mi nombre y no actúas de acuerdo con Mi camino y solo sigues sin cuidado ni preocupación, entonces en ese momento te derribaré y te castigaré por tu maldad; ¿qué tendrás que decir entonces? ¿Podrías decir que Dios no es justo? Si te has atenido a todas las palabras que he expresado hoy, entonces eres la clase de persona que apruebo. Dices que siempre has sufrido mientras sigues a Dios, que lo has seguido durante las tormentas y que has compartido con Él los buenos y los malos momentos, pero no has vivido las palabras pronunciadas por Dios; solo quieres ir de un lado a otro por Dios y esforzarte por Él todos los días y nunca has pensado en vivir una vida que tenga sentido. También dices: “En cualquier caso, creo que Dios es justo. Sufro por Él, voy de un lado a otro por Él y me dedico a Él y, aunque no haya conseguido ningún logro, he soportado la adversidad; seguro que me recuerda”. Es verdad que Dios es justo, pero esta justicia no está manchada con ninguna impureza: no contiene voluntad humana alguna y no está manchada por la carne o por las transacciones humanas. Todos los que son rebeldes y se oponen y no se atienen a Su camino serán castigados; ¡ninguno será perdonado y ninguno será pasado por alto! Algunas personas dicen: “Hoy voy de aquí para allá por Ti; al final, ¿me puedes dar una pequeña bendición?”. Así que te pregunto: “¿Te has atenido a Mis palabras?”. La justicia de la que hablas se basa en una transacción. Tú solo piensas que Yo soy justo, que soy imparcial con todas las personas y que todos los que me siguen hasta el final tienen asegurada la salvación y ganarán Mis bendiciones. Hay un significado interno en Mis palabras cuando digo “todos los que me siguen hasta el final tienen la salvación asegurada”: los que me siguen hasta el final son los que Yo ganaré íntegramente; son los que, después de que los haya conquistado, buscan la verdad y son hechos perfectos. ¿Cuántos requisitos has satisfecho? Solo has satisfecho el requisito de seguirme hasta el final, pero ¿qué más? ¿Te has atenido a Mis palabras? Has satisfecho uno de Mis cinco requisitos, pero no tienes la intención de satisfacer los cuatro restantes. Sencillamente has encontrado la senda más sencilla y fácil y la has buscado solo con la actitud de esperar tener suerte. Con una persona como tú, Mi carácter justo solo significa castigo y juicio, una retribución justa; significa el castigo justo para todos los malhechores. Todos los que no siguen Mi camino van a ser castigados con toda seguridad, incluso si siguen hasta el final. Esta es la justicia de Dios.
La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. Las experiencias de Pedro: su conocimiento del castigo y del juicio
Lo que Dios quiere son personas que sigan Sus huellas. No importa lo asombroso y puro que sea lo que hayas entendido antes, Dios no lo quiere y si no puedes desprenderte de esas cosas, entonces, en el futuro, serán un enorme obstáculo para tu entrada. Todos los que pueden seguir la luz del Espíritu Santo de hoy son benditos. Las personas de eras y generaciones pasadas también siguieron las huellas de Dios, pero no pudieron continuar siguiendo hasta hoy; esta es la bendición de las personas de los últimos días. Los que pueden seguir la obra presente del Espíritu Santo y que pueden seguir las huellas de Dios, siguiendo a Dios dondequiera que Él los guíe, estas son las personas a las que Dios bendice. Los que no siguen la obra actual del Espíritu Santo no han entrado en la obra de las palabras de Dios y, no importa cuánto trabajen o cuán grande sea su sufrimiento o cuánto vayan de aquí para allá, esto no significa nada para Dios y Él no los aprobará. En la actualidad, todos los que siguen las palabras actuales de Dios están en la corriente del Espíritu Santo; los que están fuera de las palabras actuales de Dios están fuera de la corriente del Espíritu Santo y a tales personas Dios no las aprueba. El servicio que está fuera de las palabras actuales del Espíritu Santo es un servicio que es de la carne y de las nociones y es imposible que sea acorde a las intenciones de Dios. Si las personas viven entre nociones religiosas, entonces no pueden hacer nada que se ajuste a las intenciones de Dios y, aunque sirvan a Dios, sirven en medio de su imaginación y de sus nociones y son totalmente incapaces de servir según las intenciones de Dios. Los que no pueden seguir la obra del Espíritu Santo no entienden las intenciones de Dios y los que no entienden las intenciones de Dios no pueden servirlo. Dios quiere un servicio que sea conforme a Sus intenciones; no quiere un servicio que sea de las nociones y de la carne. Si las personas no pueden seguir los pasos de la obra del Espíritu Santo, entonces viven en medio de nociones. El servicio de tales personas trastorna y perturba y tal servicio va en contra de Dios. Así, los que no son capaces de seguir las huellas de Dios no pueden servirlo; los que no pueden seguir las huellas de Dios, con toda seguridad se oponen a Él y ciertamente son incapaces de ser compatibles con Él. “Seguir la obra del Espíritu Santo” quiere decir entender las intenciones presentes de Dios y poder actuar de acuerdo con los requisitos actuales de Dios, someterse y seguir al Dios de hoy y entrar en consonancia con Sus palabras más nuevas. Solo alguien así sigue la obra del Espíritu Santo y está en la corriente del Espíritu Santo. Tales personas no solo pueden recibir la aprobación de Dios y pueden verlo, sino que también pueden conocer Su carácter a partir de Su obra más nueva y pueden conocer las nociones del hombre, su rebeldía y su naturaleza y esencia, a partir de Su obra más nueva; además, durante su servicio, pueden poco a poco lograr cambios en su carácter. Solo las personas como estas son las que pueden ganar a Dios y las que genuinamente han encontrado el camino verdadero. La obra del Espíritu Santo descarta a aquellas personas que no son capaces de seguir la obra más nueva de Dios y que se vuelven en contra de Su obra más nueva. Que esas personas se opongan abiertamente a Dios se debe a que Él ha hecho una nueva obra, además de a que la imagen de Dios no es la misma que estas personas tienen en sus nociones; como resultado de esto, abiertamente se oponen a Dios y lo juzgan, lo que hace que Dios las desdeñe. Tener el conocimiento de la obra más nueva de Dios no es una tarea fácil, pero si las personas pueden someterse intencionadamente a la obra de Dios y buscan Su obra, entonces tendrán la oportunidad de verlo y tendrán la oportunidad de obtener la guía más nueva del Espíritu Santo. Los que de manera intencional se oponen a la obra de Dios no pueden recibir el esclarecimiento del Espíritu Santo ni la guía de Dios. Por lo tanto, que las personas puedan recibir o no la obra más nueva de Dios depende de la gracia de Dios, así como de su búsqueda y sus intenciones.
Todos los que pueden someterse a las palabras actuales del Espíritu Santo son benditos. No importa cómo solían ser las personas o cómo el Espíritu Santo solía obrar en ellas, todos los que han obtenido la obra más nueva de Dios son los más bendecidos y todos los que no pueden seguir hoy la obra más nueva serán descartados.
La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. Conocer la obra más reciente de Dios y seguir Sus huellas
Hoy en día, los que buscan y los que no buscan son dos clases de personas, cuyos destinos son diferentes. Los que buscan conocer la verdad y practicar la verdad son aquellos a los que Dios traerá la salvación. Los que no conocen el camino verdadero son demonios y enemigos; son los descendientes del arcángel y van a ser los que perezcan. Incluso los que son creyentes piadosos de un dios difuso ¿no son también demonios? Las personas que tienen una buena conciencia, pero no aceptan el camino verdadero, son demonios; su esencia es de resistencia a Dios. Los que no aceptan el camino verdadero son los que se resisten a Dios; incluso si estas personas soportan mucho sufrimiento, aun así, van a perecer. Todos los que no están dispuestos a renunciar al mundo, que no pueden soportar separarse de sus padres y que no pueden soportar deshacerse de sus propios deleites de la carne, son rebeldes contra Dios y todos van a ser objeto de la destrucción. Cualquiera que no crea en Dios encarnado es un demonio y, más aún, va a perecer. Los que creen, pero no practican la verdad, los que no creen en la encarnación de Dios y los que de ningún modo creen en la existencia de Dios, van a ser todos aquellos que perezcan. Todos aquellos que puedan permanecer son personas que han pasado por el sufrimiento de la refinación y se han mantenido firmes; estas son personas que verdaderamente han pasado por pruebas. Cualquiera que no reconozca a Dios es un enemigo; es decir, cualquiera que no reconozca a Dios encarnado, tanto dentro como fuera de esta corriente, ¡es un anticristo!
La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. Dios y el hombre entrarán juntos en el reposo
Expreso Mi misericordia hacia los que me aman y renuncian a sí mismos. Mientras tanto, el castigo traído sobre los malvados es precisamente una prueba de Mi justo carácter y, más aún, testimonio de Mi ira. Cuando llegue el desastre, todos aquellos que se oponen a Mí llorarán cuando el hambre y la peste caigan sobre ellos. Quienes me hayan seguido durante muchos años, pero hayan cometido toda clase de acciones malvadas, no se librarán de pagar por sus pecados; ellos también caerán en la catástrofe, que apenas se ha visto durante millones de años, y vivirán en un constante estado de pánico y miedo. Y aquellos de Mis seguidores que han demostrado completa lealtad a Mí se regocijarán y aplaudirán, alabando Mi gran poder. Ellos experimentarán un estado inefable de despreocupada felicidad y vivirán en un júbilo que Yo nunca antes he otorgado a la humanidad. Porque Yo atesoro las buenas obras del hombre y aborrezco sus acciones malvadas. Desde que comencé a liderar a la humanidad, he estado esperando ansiosamente obtener un grupo de personas que piense igual que Yo. Pero nunca olvido a los que no piensan igual que Yo; los odio siempre en Mi corazón, a la espera de la oportunidad de hacerles responder por sus acciones malvadas, algo que disfrutaré cuando lo vea. ¡Ahora, Mi día finalmente ha llegado y ya no necesito esperar!
La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. Prepara suficientes buenas obras para tu destino
Mientras exista el viejo mundo, lanzaré Mi gran ira sobre cada país y promulgaré los decretos administrativos que se hacen públicos a todo el universo, y quienquiera que los vulnere será castigado:
Cuando hablo a todo el universo, todas las personas oyen Mi voz, es decir, todos ven todos los hechos que Yo he llevado a cabo en todo el universo. Los que van en contra de Mis intenciones —es decir, los que se oponen a Mí con las acciones del hombre— caerán en medio de Mi castigo. Yo renovaré las innumerables estrellas de los cielos; gracias a Mí, el sol y la luna se renovarán. Los cielos ya no serán más como eran y todas las cosas que hay sobre la tierra serán renovadas; todo esto se llevará a cabo en virtud de Mis palabras. Todos los países del universo se dividirán de nuevo y serán reemplazados por Mi reino, de forma que los países sobre la tierra desaparecerán para siempre y solo existirá el reino que me adore; todos los países de la tierra serán destruidos y dejarán de existir. De los seres humanos del universo, todos los que son propios de los diablos serán aniquilados. Todos los que adoran a Satanás caerán en medio de Mi fuego ardiente: es decir que, excepto los que están ahora dentro de la corriente, todos quedarán reducidos a cenizas. Cuando Yo castigue a cada pueblo, las comunidades religiosas, en grados diferentes, regresarán a Mi reino y serán conquistadas a través de Mis hechos, porque habrán visto que “el Santo que cabalga sobre una nube blanca” ya ha llegado. Toda la humanidad será ordenada según su tipo y recibirá diversos castigos proporcionales a sus acciones. Todos aquellos que se han resistido a Mí perecerán y, en cuanto a aquellos cuyos actos en la tierra no me han involucrado, seguirán existiendo en ella bajo el gobierno de Mis hijos y de Mi pueblo debido a la forma como se han comportado. Yo apareceré ante los innumerables pueblos y países, y expresaré Mi propia voz sobre la tierra, proclamando la terminación de Mi gran obra, con lo que permitiré que todas las personas la vean con sus propios ojos.
La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. Las palabras de Dios al universo entero, Capítulo 26